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ANALES
VOL. 24, DICIEMBRE 2011
REAL ACADEMIA DE CIENCIAS VETERINARIAS
DE ANDALUCIA ORIENTAL
© Real Academia de Ciencias Veterinarias de Andalucía Oriental
DIRECCIÓN DE LA REVISTA
RACVAO (Real Academia de Ciencias Veterinarias de Andalucía Oriental)
C/ Rector Marín Ocete, 10 • 18014 Granada
www.insacan.org/racvao.ahtml
MAQUETACIÓN:
Gráficas la Paz de Torredonjimeno, S.L.
www.graficaslapaz.net
DEPÓSITO LEGAL: J-1451-2012
I.S.S.N.: 1130-2534
Imprime: Gráficas la Paz de Torredonjimeno, S.L.
VOLUMEN 24, DICIEMBRE DE 2011
ANALES
DE LA
REAL ACADEMIA DE CIENCIAS VETERINARIAS DE ANDALUCIA ORIENTAL
CONSEJO DE DIRECCIÓN
DE LA REVISTA
COMITÉ CIENTÍFICO
PRESIDENTE DE HONOR:
Dr. D. Aguilera Tejero, Escolastico
Excmo. Sr. D. Julio Boza López
Dra. Dª. Arrazola Saniger, Marcelina
PRESIDENTE:
Excmo. Sr. D. Antonio Marín Garrido
Dr. D. Carrasco Otero, Librado
VICEPRESIDENTE:
Dr. D. Contreras Gila, Salvador
Ilmo. Sr. D. Alberto González Ramón
Sección de Almería
Dr.D. Galvez Del Postigo, Antonio
VICEPRESIDENTE
Dr. D. Hernandez Rodriguez, Santiago
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Ilmo. Sr. D. José Luis Fernández Navarro
Dr. D. Márquez Jiménez, Francisco J.
Dr. D. Moreno Fernández-Caparrós,
Luis A.
Sección de Málaga
SECRETARIO GENERAL:
Ilmo. Sr. D. Miguel Molina Galindo
Dr. D.Palmquist Barrena, Paul
Dr. D. Ros Berruezo, Gaspar
Sección Granada
DIRECTORA DE PUBLICACIONES:
Iltma. Sra. Dª Catalina Gómez López
Dr. D. Sánchez de Lollano Prieto,
Joaquín
Sección Jaén
La Real Academia de Ciencias Veterinarias de Andalucía Oriental, no se responsabiliza
de las opiniones expresadas por los diferentes autores.
ÍNDICE
6
ÍNDICE
ÍNDICE
EDITORIAL ___________________________________________________
11
ANTONIO GALA. UNA COLABORACIÓN ___________________________
13
VIDA ACADÉMICA
DISCURSOS DE RECEPCIÓN
CONTRIBUCIÓN DE LA VETERINARIA MILITAR AL PRESTIGIO DEL
INSTITUTO DE HIGIENE MILITAR (1885-2010): NUEVAS APORTACIONES.
LUIS ÁNGEL MORENO FERNÁNDEZ-CAPARRÓS _____________________________
15
LA COMPLEJIDAD DE LAS RELACIONES DE LOS MICROORGANISMOS
CON ORGANISMOS SUPERIORES. ANTONIO GÁLVEZ DEL POSTIGO RUIZ _____
33
CONTESTACIÓN AL DISCURSO DEL ILMO. SR. D. ANTONIO GALVEZ DEL
POSTIGO RUIZ. ILTMA. SRA. DRA. Dª. CATALINA GÓMEZ LÓPEZ ______________
45
LA ACTUACIÓN VETERINARIA EN LOS ESPECTÁCULOS TAURINOS.
ANTONIO VILLALBA GÓMEZ __________________________________________
49
CONTESTACION AL DISCURSO EN LA R.A. DE CIENCIAS VETERINARIAS
DE ANDALUCIA ORIENTAL DEL ILTMO. SR. D. ANTONIO VILLALBA GÓMEZ.
MANUEL MUÑOZ MARTÍN____________________________________________
65
CITOQUINAS: DE FIELES ALIADAS A TEMIBLES ENEMIGAS. LIBRADO
CARRASCO OTERO ________________________________________________
75
CONTESTACIÓN AL DISCURSO DEL ILTMO. SR. DR. D. LIBRADO
CARRASCO OTERO. JULIO BOZA LÓPEZ _____________________________
91
EVOLUCIÓN HISTÓRICA Y NUEVAS PERSPECTIVAS EN LA INVESTIGACIÓN
DE LA LENGUA AZUL. PEDRO JOSÉ SÁNCHEZ CORDÓN ___________________
95
7
ÍNDICE
CONTESTACIÓN AL DISCURSO DEL ILMO. SR. DR. D. PEDRO JOSÉ
SÁNCHEZ CORDÓN. EDUARDO RUIZ VILLAMOR _________________________ 107
TRABAJOS DE INVESTIGACION Y REVISIONES
BIOCONSERVACIÓN DE ALIMENTOS CÁRNICOS. Mª JOSÉ GRANDE BURGOS,
R. LUCAS, Mª. C. LÓPEZ AGUAYO, R. PÉREZ PULIDO, A. GÁLVEZ _______________
111
BIODISPONIBLIDAD DE LOS ÁCIDOS GRASOS DE CADENA CORTA:
MECANISMOS DE ABSORCIÓN. GASPAR ROS BERRUEZO, CARMEN MARTÍNEZ
GRACIÁ Y JOSÉ ANTONIO VALENCIA ARQUES ______________________________ 125
SEROPREVALENCIA Y FACTORES ASOCIADOS A LA INFECCIÓN POR
EL VIRUS DE LA HEPATITIS E (GENOTIPO 3) EN PERROS DEL SUR DE
ESPAÑA. B. HUERTA, C. TARRADAS, M. GONZÁLEZ, B. PERALTA, E. M. MATEU, R. J.
ASTORGA, A. CARBONERO, I. LUQUE ___________________________________ 135
EVOLUCIÓN DE LAS TASAS DE BRUCELOSIS EN LA PROVINCIA DE
ALMERÍA EN EL PERÍODO 2004-2011. PILAR BARROSO GARCÍA ___________ 145
BASES DE LA RESPUESTA INFLAMATORIA EN LA FORMA RESPIRATORIA
DEL PRRS. GÓMEZ-LAGUNA J., RODRÍGUEZ-GÓMEZ I. M., BARRANCO I., QUEREDA J.
J., GARCÍA-NICOLÁS O., RAMIS G., PALLARÉS F. J., CARRASCO L. ______________ 157
FUNCIONES Y CLASIFICACIÓN DE LAS CÉLULAS DENDRÍTICAS.
F. ROMERO-PALOMO, P.J. SÁNCHEZ CORDÓN, M.A. RISALDE, M. PEDRERA, V. MOLINA,
E. RUIZ-VILLAMOR, J.C. GÓMEZ-VILLAMANDOS __________________________ 167
FACTORES LIMITANTES DEL RENDIMIENTO FISICO DEL TORO BRAVO
DURANTE LA LIDIA. ESTRELLA AGÜERA BUENDÍA ; F. REQUENA DOMENECH ______ 193
SIGNIFICADO PATOLÓGICO DE LA IMAGEN ULTRASÓNICA EN PEQUEÑOS
ANIMALES. A. MORENO BOISO, J. HERVÁS RODRÍGUEZ Y F. CHACÓN ___________ 213
GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO
(Cervus elaphus hispanicus) A TRAVÉS DE SU DENTICIÓN: REVISIÓN
METODOLÓGICA Y TÉCNICAS DE ELECCIÓN. CONCEPCIÓN AZORIT CASAS __ 235
8
ÍNDICE
CIENCIA Y SOCIEDAD:
MEMORIA DEL CICLO “OLORES Y SABORES EN LA DIETA MEDITERRÁNEA”.
ANTONIO MARÍN GARRIDO ___________________________________________ 265
MEMORIA DEL CICLO “LA SEGURIDAD ALIMENTARIA EN EL CONTEXTO
DE LA SOCIEDAD GLOBALIZADA”. ANTONIO MARÍN GARRIDO _____________ 267
MEMORIA CICLO “ACEITES DE ALMERÍA. PROPIEDADES NUTRICIONALES
Y NUEVAS TECNOLOGÍAS”. ANTONIO MARÍN GARRIDO ___________________ 269
OTRAS ACTIVIDADES __________________________________________
271
OBITUARIO __________________________________________________
273
NORMAS DE PUBLICACIÓN_____________________________________
275
9
ÍNDICE
10
ÍNDICE
EDITORIAL
Coincide esta anualidad con el 250 aniversario de la creación de la Escuela de
Veterinaria de Lyon y consecuentemente con el nacimiento de la Veterinaria actual.
Nuestra Corporación ha querido sumarse a esta efeméride mediante la programación de un importante número de actos académicos, así como con su presencia en otros
organizados por otras Instituciones , de los que se da cumplida cuenta en este número
y que han estado siempre presididos por el logo diseñado para esa conmemoración.
ANALES participa del mismo deseo incorporando a su portada el distintivo
elegido para divulgar tan transcendente acontecimiento.
En el número correspondiente a la pasada anualidad ANALES hacia pública
su preocupación por la situación económica que se vivía y el incierto futuro que de
ella podía derivarse.
De momento la publicación, en su formato actual, está garantizada para la presente anualidad, aún cuando las dudas respecto de su futuro no sean tan halagüeñas.
Los costos derivados de su edición, sumados a los devenidos de la distribución de
la revista nos obligan a pensar que, al igual que ha ocurrido con otras muchas publicaciones de formato semejante, podrían justificar que la edición en soporte papel
pudiera verse reducida a un mínimo testimonial, utilizando el formato digital para
la edición masiva lo que ocasionaría una importante reducción de su coste de producción y distribución .
Un año más, ANALES hace público agradecimiento a todos aquellos colaboradores que con su inestimable aportación la hacen posible.
11
ANTONIO GALA1
El hombre se engaña: confunde sus efímeras leyes con las más altas, no escritas.
Enredado en su propio laberinto, confunde la irresponsabilidad del maltrato a los
animales con la falta de sanciones. Hubo un hombre pequeño que los respetó y les
hablaba. Fue Francisco de Asís. Cantó a las criaturas con voces fraternales, convencido
de que quien se considera a la cabeza de la escala zoológica tiene a su cargo a los seres
que ocupan los demás peldaños. Si el hombre es de verdad el administrador de este
Planeta, debe cumplir unas graves obligaciones a favor del resto de sus habitantes.
Sólo así actuará en su propio favor.
Por eso, me alegraría que proliferasen las sanciones a los amos abandonadores
o maltratadores de perros. Y que se enteren de lo que vale un peine los desalmados,
que cogen y dejan animales (su nombre viene de ánima, alma) como si fuesen horquillas. Sólo falta una consecuencia absolutamente lógica: que lo obtenido con las
multas se dedique a favorecer a las Sociedades Protectoras, tan abandonadas por los
ayuntamientos como los propios perros. Si así no fuera, habría que multar también a
los ayuntamientos, que hacen maldito caso de ellos. Como si no fueran, mucho más
que los ediles, tan recientes, criaturas de Dios.
1
Escritor, poeta y dramaturgo. Veterinario de Honor de la Universidad de Córdoba.
ANALES - VOL. 24 (1) - DIC. 2011 - REAL ACADEMIA DE CIENCIAS VETERINARIAS DE ANDALUCÍA ORIENTAL
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14
CONTRIBUCIÓN DE LA VETERINARIA MILITAR AL PRESTIGIO DEL INSTITUTO DE HIGIENE MILITAR
CONTRIBUCIÓN DE LA VETERINARIA MILITAR AL
PRESTIGIO DEL INSTITUTO DE HIGIENE MILITAR (1885-2010):
NUEVAS APORTACIONES
LUIS ÁNGEL MORENO FERNÁNDEZ-CAPARRÓS
Discurso de ingreso en la Real Academia de Ciencias Veterinarias
de Andalucía Oriental como Académico Correspondiente
Excmo. Sr. Presidente de la Real Academia.
Conspicuos miembros de la Real Corporación.
Excelentísimas e Ilustrísimas autoridades.
Señoras y Señores
Mis apreciados amigos:
Vaya por delante mi agradecimiento al Presidente y al Cuerpo Académico por
permitirme pasar a formar parte como miembro correspondiente de esta prestigiosa
Institución. Gracias señor presidente, gracias señoras y señores.
Las Ciencias Veterinarias del tiempo presente y sus Reales Academias están
viviendo un momento muy interesante. La nueva concepción del Estado de las Autonomías con su desarrollo normativo y el reciente Real Decreto 1160/2010 regulador
del Instituto de España van a influir decidida y positivamente en nuestras Academias.
Un trabajo de ilusión y nuevas motivaciones deben afrontar las Academias de Cien-
ANALES - VOL. 24 (1) - DIC. 2011 - REAL ACADEMIA DE CIENCIAS VETERINARIAS DE ANDALUCÍA ORIENTAL
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CONTRIBUCIÓN DE LA VETERINARIA MILITAR AL PRESTIGIO DEL INSTITUTO DE HIGIENE MILITAR
cias Veterinarias distribuidas por todas nuestras autonomías y muy particularmente
ésta que está llamada a recorrer un nuevo camino de servicio a la sociedad andaluza.
El prestigio de la Real Academia de Ciencias Veterinarias de Andalucía Oriental en
el ámbito docente, social y profesional viene avalado por su antigüedad y por las
publicaciones de sus bien cuidados Anales.
He decidido que mi preceptivo discurso de ingreso sea en torno a la contribución que las Ciencias Veterinarias en general y la Militar en particular han realizado
en entornos científicos en los que ha tenido que convivir fraternalmente con otros
profesionales de las denominadas Ciencias de la Salud.
Precisamente la Veterinaria Militar siempre ha tenido oficiales veterinarios en
otros sectores de la investigación biosanitaria en paridad con nuestros colegas médicos, farmacéuticos, odontólogos, biólogos, psicólogos y en la actualidad con los
enfermeros. Como ejemplo, en el ámbito castrense, citaré a los veterinarios militares
que desarrollan su trabajo -y en muchos casos dirigiendo los programas de investigación- en la Escuela de Defensa NBQ, el Instituto Tecnológico “La Marañosa”, en el
Laboratorio de Investigación Aplicada de Córdoba, Hospitales Militares, Comités de
ética y bienestar animal, Escuela Militar de Sanidad e Instituto de Medicina Preventiva
Capitán médico Santiago Ramón y Cajal. En este último Centro, que el año pasado
cumplió su 125 Aniversario, es donde históricamente se inició el rearme científico,
académico y militar de los nuevos oficiales que iban a recorrer los primeros años del
siglo XX. Fue precisamente en la antigua Sección de Higiene Veterinaria del antiguo
Instituto de Higiene Militar donde se gesta una nueva y moderna veterinaria militar.
Creo que más de cien años de convivencia entre facultativos en dicho Centro bien
merece la pena para realizar una parada y una reflexión. En esos más de cien años la
veterinaria militar experimentó una notable mejora, muchas veces desapercibida por
nuestros compañeros de las profesiones hermanas, e incluso por los propios veterinarios. En las siguientes líneas les relataré dónde, cómo y cuándo se inicia el camino
de una nueva veterinaria militar.
LA FORMACIÓN VETERINARIA EN EL INSTITUTO DE HIGIENE MILITAR
Desde 1845, fecha de la constitución del Cuerpo de Veterinaria Militar, faltaba
un Centro donde los nuevos oficiales veterinarios recibiesen una formación específica en veterinaria preventiva y asistencia clínica que les capacitase para su ejercicio
profesional en las Unidades hipomóviles. Conseguir que los veterinarios militares
tuviesen una formación académica y científica adecuada y acorde con el paso del
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CONTRIBUCIÓN DE LA VETERINARIA MILITAR AL PRESTIGIO DEL INSTITUTO DE HIGIENE MILITAR
tiempo fue una constante preocupación de ilustres jefes de veterinaria militar. En
1851 Fernando Sampedro Guzmán, profesor veterinario de primera clase, catedrático
y Mariscal mayor publicó su “Higiene Veterinaria Militar”, libro que sirvió de texto
para los oficiales veterinarios.
Pero las sucesivas dependencias del
Cuerpo de Veterinaria Militar del Arma de
Caballería (1845-1857), de Sanidad Militar
(1857-1864) y nuevamente del Arma de Caballería (1864-1889), en nada contribuyeron
a su mejoría técnica, ni a su organización
administrativa y logística-operativa. No son
del caso analizar ahora las causas del estado
de postración en que se hallaba la veterinaria
militar de antaño, pero estaban muy relacionadas con la percepción social de la profesión,
la estructura castrense, la falta de medios
económicos y la constante inestabilidad
política de la España decimonónica. A pesar
de ello fueron las epizootias que asolaban
las cabañas ganaderas y en especial las que
afectaban a las yeguadas militares, junto con
la aparición de zoonosis tan importantes como
la rabia, la tuberculosis, el carbunco y el muermo las que pusieron a los veterinarios
en el punto de mira de la sanidad castrense.
Combatir estas enfermedades infecto-contagiosas y parasitarias junto a los esfuerzos realizados en reproducción equina, con el objetivo de suministrar équidos en
buen estado de salud a las Unidades, hizo que los veterinarios militares necesitaran una
instrucción y un apoyo técnico de mayor calado para prevenir ciertas enfermedades
que, como el muermo (producido por la bacteria Burkholderia mallei), diezmaban la
cabaña. Desde el momento en que se descubrió la maleína por los veterinarios rusos
Helning y Kalning (éste veterinario militar) en 1890 se llevaron a cabo estudios clínicos y experimentales en todos los países más adelantados. Durante sus experiencias
Kalning se inocula el muermo y paga con su vida el honor de haber descubierto la
maleína. En España los primeros estudios clínicos se realizaron en 1884 por el veterinario primero (Capitán) Eusebio Molina Serrano en los caballos de la Guardia Civil de
Puerto Rico, y después por Julián Mut Mandilago, veterinario segundo (Teniente) del
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CONTRIBUCIÓN DE LA VETERINARIA MILITAR AL PRESTIGIO DEL INSTITUTO DE HIGIENE MILITAR
Regimiento de Caballería de Treviño, en Barcelona.
Con posterioridad a esta primera época maleínica
de las postrimerías del siglo XIX, fueron muchos
los veterinarios civiles y militares que realizaron
interesantes trabajos con la maleína como prueba diagnóstica del muermo. Precisamente los veterinarios
militares Marcelino Ramírez y Juan Igual Hernández
trabajaron intensamente en el desarrollo e introducción de la maleína como prueba diagnóstica.
Más de un veterinario militar murió estudiando e
investigando la forma de combatir y tratar esta enfermedad que de forma esporádica sufre el hombre. Se
realizaron estudios sobre la melioidosis, enfermedad
infectocontagiosa producida en el hombre por un
microorganismo muy próximo al agente etiológico
del muermo (Burkholderia pseudomallei). Como ya
hemos apuntado antes, en 1916 el muermo quitó la
Coronel Veterinario Eusebio
vida al veterinario 1º Juan Igual Hernández cuando
Molina Serrano (1853-1924)
realizaba nuevos experimentos y observaciones en
la Enfermería de Ganado de la guarnición de
Melilla. El Capitán Igual se había consagrado en cuerpo y alma al estudio de esa
enfermedad; son nuestros héroes científicos olvidados que dieron a la sociedad lo
más preciado que tenían: la vida.
En el IX Congreso de Higiene y
Demografía organizado en 1898 por el Instituto de Higiene Militar los veterinarios
militares participaron muy activamente
y contribuyeron con numerosas comunicaciones, una de ellas fue presentada
por Molina Serrano bajo el título de “Maleinización”, en cuya discusión intervino,
entre otras personalidades, el mismo Nocard, considerado como uno de los grandes
veterinarios franceses especializado en microbiología. En su honor la Nocardiosis
lleva su nombre. Con respecto al Tétanos, Roux y Nocard lograron en 1892 una alta
inmunización en el caballo, estableciendo así las bases para la sueroterapia, que fue
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CONTRIBUCIÓN DE LA VETERINARIA MILITAR AL PRESTIGIO DEL INSTITUTO DE HIGIENE MILITAR
utilizada por primera vez en el hombre en 1894
por Bazy. Por todo ello desde la creación en 1885
del Laboratorio Histológico e Histoquímico éste
comenzó a configurar unas nuevas perspectivas
de apoyo técnico a los veterinarios. Comprobada
la utilidad de la maleína por numerosos ensayos
efectuados en todos los países y demostrada en
1898 en la obra premiada sobre “Higiene y Policía
sanitaria de las habitaciones del ganado militar” de la
que era autor el ya citado Molina, se reglamenta por
Real Orden de 10 de mayo de 1899 la organización
oficial de la maleinización en el Ejército.
Fruto de esta actividad fue la obra “Policía
Edmond Nocard (1850-1903)
Sanitaria: profilaxis y tratamiento de las enfermedades
infecto-contagiosas de los animales domésticos”, del
mismo Molina Serrano. Sin embargo la primera reglamentación seria y científica de la
lucha contra las epidemias del ganado del ejército fue también obra de Molina Serrano
al redactar en 1898 el “Proyecto de Ley de Policía Sanitaria de los Animales Domésticos”,
base sobre la que se sustentó la primera Ley de Epizootias en España. En 1901 se inician en el Instituto los trabajos de veterinaria, entroncados con la clínica y prevención
en el hombre y colaborando como asesores
en todo lo relacionado con las enfermedades
infecto contagiosas y parasitarias de los ganados del ejército y su posible transmisión
al hombre. Sus recomendaciones no fueron
puestas en práctica hasta ese mismo año en
que por Real Orden de 24 de julio se dictan
medidas higiénicas para la conservación y
entretenimiento del ganado destinado al
servicio de las Unidades. También se aprobaron las instrucciones a las que debían
ajustarse las prácticas de las desinfecciones y
desinsectaciones de las caballerizas militares
así como las medidas higiénicas para evitar
infecciones y contagios en el ganado y su
transmisión a las tropas. También se dieron
instrucciones para luchar contra la durina,
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CONTRIBUCIÓN DE LA VETERINARIA MILITAR AL PRESTIGIO DEL INSTITUTO DE HIGIENE MILITAR
sarna, piogenia específica, linfagitis, pasterelosis e influenza equina, tuberculosis,
carbunco y muermo. El número de cabezas de ganado en 1901 era de 42.263 y las
bajas, por uno u otro motivo, eran superiores al 10%; en algunos casos, como en el
ganado mular, las pérdidas eran hasta del 12%; en el entorno europeo las bajas no
superaban el 3,5%. En los siguientes cuadros se muestran, como ejemplo, el número
de efectivos a principios del siglo XX.
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CONTRIBUCIÓN DE LA VETERINARIA MILITAR AL PRESTIGIO DEL INSTITUTO DE HIGIENE MILITAR
La obra de Molina y su incansable actividad logró que en 1904 se creara la Sección
de Veterinaria en el Instituto de Higiene Militar. Sobre esta base se configuraron las
futuras especialidades veterinarias que aparecerían varios años después, en 1943. En
puridad hay que reconocer que el Instituto contribuyó enormemente al desarrollo de la
veterinaria militar ya que anteriormente a esta fecha los veterinarios militares no disponían de elementos laboratoriales para un rápido y preciso diagnóstico y por lo tanto
tenían que remitir al Instituto los productos patológicos de los animales enfermos o
sospechosos. Los primeros veterinarios en trabajar en el Centro fueron los veterinarios
primeros (Capitanes) Julián Mut Mandilago y Andrés Huerta. Ambos preparaban la
maleína bruta siguiendo el método de Roux del Instituto Pasteur. Utilizaban para
exaltar la virulencia, del entonces denominado Bacillus mallei, por pases en conejos
hasta un punto que muriesen en menos de treinta horas por inyección intravenosa,
luego se enriquecía en caldo glicerinado a 37ºC y al cabo de un mes se le sometía a
100-110ºC durante 30 minutos, y posteriormente se concentraba a la décima parte de
su volumen primitivo para después filtrarlo por papel Chardín o porcelana para que
fuese homogénea la muestra. Este sistema de obtener la denominada maleína bruta
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CONTRIBUCIÓN DE LA VETERINARIA MILITAR AL PRESTIGIO DEL INSTITUTO DE HIGIENE MILITAR
fue el sistema que durante más de sesenta años se siguió practicando en el antiguo
Laboratorio y Parque Central de Veterinaria Militar.
En 1907 se dispuso por Real Orden de 25 de abril (C.L. nº68) que los oficiales de
nuevo ingreso en el Cuerpo de Veterinaria Militar realizasen, en el Instituto de Higiene
Militar, un curso de prácticas antes de pasar a prestar servicio a los Regimientos y
Yeguadas, ya que el Cuerpo de Veterinaria Militar no disponía de Academia Especial para ello. En 1908 se establecen por Reales Órdenes de 6 de noviembre (Colección Legislativa nº104) y 21 de noviembre de 1910 (Colección Legislativa nº188) los
cursos de ampliación de estudios para veterinarios en el citado Instituto y en el 2º
Establecimiento de Remonta; estos estudios estaban encaminados a perfeccionar los
conocimientos bacteriológicos.
Julián Mut Mandilago, que además de veterinario militar era Licenciado en
Filosofía y Letras (en la foto superior vemos a Mut practicando el vendaje ocular
que lleva su nombre), fue el encargado en el Instituto de enseñar los últimos avances
de la bacteriología que tanto había
prestigiado el químico Pasteur, y los
veterinarios franceses Edmon Nocard,
Camille Guérin y Gastón Ramón, y en
España el veterinario catalán Ramón
Turró y Darder, entre otros. La inmunización activa en el hombre y en los
équidos con toxoide tetánico formolado
fue elaborado sistemáticamente desde
1923 por Gastón Ramón y sus colabora-
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CONTRIBUCIÓN DE LA VETERINARIA MILITAR AL PRESTIGIO DEL INSTITUTO DE HIGIENE MILITAR
dores. En la actualidad se acaba de redactar por el Dr. Galán Torres, veterinario militar
jefe del servicio de microbiología e higiene y sanidad ambiental del Centro Militar
de Veterinaria, una nueva biografía en español; el libro, prologado por mi persona,
recoge aspectos inéditos de esta ilustre figura de la medicina veterinaria mundial.
De esta sencilla y práctica manera el Instituto comienza a funcionar como Academia
Militar y como Centro docente y de apoyo logístico-operativo siendo este el origen
de las especialidades veterinarias. En 1909 el Instituto informa sobre la imposibilidad de fabricar suero antitetánico y que en España no hay ningún laboratorio que lo
haga, a pesar de la imperiosa necesidad mostrada por los oficiales veterinarios, como
consecuencia urgente derivada de las heridas de castración y para atender las lesiones
y heridas anfractuosas que se producían en maniobras y operaciones militares. El
Dr. Ángel Pulido1, médico y Senador del Reino, es considerado por los veterinarios
militares como el político que mejor defendió los intereses de la Veterinaria castrense
al comprender de forma temprana (década de 1870) la importancia de la medicina
preventiva veterinaria en toda su extensión.
Según un estudio realizado por este político en 1909 el Instituto contaba entonces
con cuatro plazas para estabular los caballos siendo insuficiente este material biológico
para atender la producción de suero antitetánico; los establos y cuadras estaban en
muy mal estado, no existían espacios para cuarentenas y no había sitio para colocar
los animales de experimentación, y para aclarar el estado de postración en que se
hallaba la veterinaria militar, añadía:
“La sección de la higiene veterinaria militar, que procura emular con plausibles testimonios de hondo saber á la higiene humana, tiene aquí también
manifestada su digna representación, y produce, dentro de sus irrisorios
y humillantes recursos, sueros y trabajos dignos de estimación. Cerca de
mil ampollas de maleína llevaban preparadas en este año para diagnosticar
el muermo que sufre el ganado del Ejército, el cual es frecuente.”
1
El Dr. D. Ángel Pulido, Senador del Reino, presentó en 1909 ante la Comisión de Presupuestos el
trabajo titulado “La Sanidad Militar, su importancia en la salud del Ejército y en la salud pública. Trascendencia de su desenvolvimiento”. Realizó un brillante discurso ante los miembros de la Comisión del
que los veterinarios militares se mostraron muy satisfechos. Desde ese instante fue considerado como el
“Padre profesional” de la Veterinaria Militar. En 1917 la publicación “Revista de Veterinaria Militar”, le
realizó una entrevista como homenaje a su labor política en pro de una mejora técnica y organizativa del
Cuerpo de Veterinaria Militar.
Véase nuestro estudio sobre “La revista de veterinaria militar, primera publicación profesional de
la veterinaria militar española (1915-1920). Temas de historia de la veterinaria. Coordinador prof. Dr. D.
José Manuel Cid Díaz. Servicio de Publicaciones, Universidad de Murcia, pp: 213-240.
23
CONTRIBUCIÓN DE LA VETERINARIA MILITAR AL PRESTIGIO DEL INSTITUTO DE HIGIENE MILITAR
En 1915 por Real Orden Circular de 12 de agosto (Colección Legislativa nº 138)
se le asigna al Instituto el cometido de elaborar el suero antitetánico. Esta elaboración
se continuó en el antiguo Laboratorio y Parque Central de Veterinaria Militar y en
la actualidad en el moderno y modélico Centro Militar de Veterinaria de la Defensa.
A partir de esa fecha se han elaborado en las diferentes instalaciones y ubicaciones
de los laboratorios veterinarios los siguientes productos biológicos para atender las
necesidades de la clínica veterinaria:
• Anatoxina tetánica.
• Antivirus.
• Maleína diluída.
• Maleína bruta.
• Suero antiestreptocócico.
• Suero anticarbuncoso.
• Suero antitetánico.
• Suero equino normal.
• Vacuna antiabortus equi.
• Vacuna anticarbuncosa.
• Vacuna antiestreptocócica.
• Vacuna antirrábica “Hogyes”.
• Vacuna antirrábica “Humeno” para perros.
• Vacuna contra el aborto vírico, así como
otras bacterinas y autovacunas.
El día 31 de octubre de 1915 se edita la primera
revista profesional de veterinaria militar. Bajo el título de “Revista de Veterinaria Militar” se recogieron
en sus páginas una interesante e importante actividad científica, hasta que a finales de 1920 dejó de
publicarse; algunas de las fotografías que ilustran
el texto proceden de ella. En sus diferentes números
se recogieron las noticias que generaba el Instituto
de Higiene Militar; lo mismo podemos decir de la
actividad de los Ateneos de Sanidad Militar (muy
especialmente el de Madrid) y de los trabajos originales de los veterinarios militares, todos ellos muy
bien redactados y con una metodología científica
24
CONTRIBUCIÓN DE LA VETERINARIA MILITAR AL PRESTIGIO DEL INSTITUTO DE HIGIENE MILITAR
que en nada desmerecieron si los comparamos con los actuales. Muchos de ellos
contribuyeron a mejorar y modificar ciertas técnicas quirúrgicas. La microbiología
alcanzó notables avances y las enfermedades infectocontagiosas y parasitarias que
continuaron siendo el azote de estos motores biológicos, fueron combatidas con metodología científica por parte de los veterinarios militares; las zoonosis de especial
emergencia, como la tuberculosis con la práctica de la tuberculinización, la rabia y
la extracción del material nervioso del asta de
Ammón y el muermo, con la introducción de
la oftalmo-reacción, fueron las enfermedades
diana. Como dato anecdótico añadiremos que
a los oficiales veterinarios no se les autorizó
(como a otros sanitarios, en especial los médicos) a asistir como observadores a las operaciones militares de la Primera Gran Guerra
para comprobar sobre el terreno el grado de
organización de los servicios veterinarios de
los Ejércitos contendientes, pero de fuentes
secundarias sí recogieron numerosos datos
de los Hospitales veterinarios, Hospitales de
infecciosos, de etapas, enfermerías, Lazaretos,
materiales de campaña, centros de carnización
y toda la estructura y organización veterinaria.
Además, los más inquietos (entre los que destacamos ahora a los destinados en el Instituto
de Higiene Militar) ilustraron al resto de los oficiales veterinarios con el suministro
de datos de la patología más frecuente, brotes epidémicos, distintivos internacionales
de la organización veterinaria en campaña y traducciones técnicas y científicas de
las principales revistas, francesas, alemanas e inglesas que se recibían en la Sección
Veterinaria del Instituto de Higiene Militar. Uno de los trabajos que se difundió el
31 de octubre de 1915 entre todos los oficiales veterinarios fue el de la destrucción de
moscas y desinfección de los cadáveres en la zona de combate. En ese mismo año de
1915 la veterinaria internacional incorpora la “Cruz Azul” como distintivo oficial de
los órganos y estructuras civiles y militares veterinarias. Durante la contienda mundial aparecen los primeros “Centros de Carnización” y “Centros de concentración
de ganado”, y por primera vez los veterinarios militares tienen que hacerse cargo
del saneamiento de los Campamentos y la recogida, retirada y eliminación de los
cadáveres de los numerosos équidos y sus híbridos que murieron a miles, unas veces
25
CONTRIBUCIÓN DE LA VETERINARIA MILITAR AL PRESTIGIO DEL INSTITUTO DE HIGIENE MILITAR
municionando a las unidades de Infantería y Artillería, otras transportando víveres y
otras evacuando sobre sus lomos a los soldados heridos. La primera Convención de
Ginebra de 1864 y la segunda de 1906 no contempló a los veterinarios como personal
sanitario sino como contendientes. En 1914, durante la Primera Gran Contienda, se
propuso incorporar a los veterinarios como personal sanitario, pero no se logró.
Mientras tanto en el Instituto de Higiene Militar continuaban los trabajos de los
dos oficiales veterinarios. Andrés Huerta, cuyos artículos de opinión los firmaba en
la revista de veterinaria militar como “Tahuer”, realizó un interesante trabajo original
sobre “La vacunación antimuermosa”, pero los primeros resultados obtenidos aconsejaron desechar esta vía de investigación. Su vacuna la preparó, según dijo, “…más
como entretenimiento que como pretendida solución del asunto, pues no aspiramos a resolver el
problema cuya incógnita no parece despejada del todo por los sabios maestros”. La vacuna la
preparó siguiendo el método de Mac Kellar, análogo al de Silkman, y desconociendo
las dosis que estos aplicaban a los équidos. Huerta utilizó dos lotes de cobayas: uno
testigo y otro experimental. En sus conclusiones detalla que para obtener resultados
positivos era necesario utilizar una dosis que el consideraba enorme: 150 cc en la
primera inyección para un caballo de 300 kilos , y 300 cc en la segunda dosis; finalizó
Huerta su trabajo diciendo: “La consideración de la enorme cantidad de vacuna necesaria,
nos desanimó e hizo que abandonáramos la comenzada serie de experiencias que, quizás, reanudaremos algún día en otra forma”. Las enseñanzas extraídas durante el desarrollo de las
operaciones militares de la primera guerra mundial sobre la sanidad animal hicieron
que por Real Orden de 16 de noviembre de 1917 se dispusiese que por el Instituto de
Higiene Militar se suministrara a los cuerpos los viales de maleína bruta, que hasta
entonces se adquiría en el extranjero. A partir de esa fecha es el propio Instituto quien
asume la responsabilidad de su preparación para remitirla a los cuerpos montados, a
solicitud de los oficiales veterinarios, para practicar el diagnóstico precoz por medio
de la oftalmo-reacción. Para comprender el volumen de trabajo y la gravedad de los
periódicos brotes epidémicos, que producían unas bajas anuales superiores al 8 por
ciento, diremos que el número de semovientes adscritos a las diferentes unidades del
ejército ascendía en 1916 a 42.964 cabezas; remontar cada año más de 3.500 cabezas era
una importante operación, no exenta de grandes dificultades. Los países de nuestro
entorno tenían unas bajas del 3 al 3,5 por ciento.
La actividad del Instituto quedó claramente demostrada en el “Primer Congreso
Nacional de Medicina” de 1917 cuando participó en la “Exposición de Medicina e
Higiene” en el Parque del Retiro. El Instituto estuvo presente con una muestra de los
productos preparados en sus laboratorios y colecciones fotográficas de su actividad;
S.M el Rey contempló la fotografía de una yegua a cuyo pie se podía leer este curioso
26
CONTRIBUCIÓN DE LA VETERINARIA MILITAR AL PRESTIGIO DEL INSTITUTO DE HIGIENE MILITAR
rótulo: “Exprimir, 26 años; ha rendido 250 litros de suero antidiftérico valorado en 50.000
pesetas”. Estas abultadas cantidades dinerarias, unidas a la de sueros antitetánicos,
vacunas antirrábicas y maleína que anteriormente eran importadas de otros países,
generalmente Francia y Alemania, nos dan una muestra de lo que el Instituto, por
intermedio de los veterinarios militares, ahorraba al Erario. No tiene nada de extraño
que el Veterinario 1º, Manuel Medina, viendo el progreso de la Bacteriología y las
nuevas vías de aplicación, se dirigiese al Mando con las siguientes palabras:
“En nuestra cínica veterinaria militar no se obtiene de estas conquistas todo
el provecho logrado en otros países; nuestro Instituto de Higiene Militar, que
es modelo de Establecimiento de su clase y que realiza una meritísima labor
que, quizás, no se sabe apreciar en todo su valor, puede ampliar extraordinariamente la utilidad de sus servicios, proporcionando a los veterinarios
militares muchos productos de laboratorio de que hoy no se hace uso, o éste
es muy limitado, porque ello representa un enorme gasto. Para conseguir
este mayor rendimiento, la Sección de Veterinaria del mencionado Instituto
debe reorganizarse, aumentando su personal y dotación y encomendándole
la obtención de todo género de productos útiles a la profilaxis y curación de
las enfermedades del ganado militar y el estudio y comprobación de los importantísimos problemas relacionados con esta especialidad del Veterinario.
La referida Sección de Veterinaria debe estar formada por un Subinspector de
2ª, un Veterinario Mayor y dos Veterinarios primeros y tener a su cargo la
preparación de la maleína, suero equino normal, suero antiestreptocócico para
veterinaria, y cuantos productos microbianos sean de reconocida utilidad en
la clínica veterinaria, así como la de los diagnósticos bacteriológicos y serológicos de las enfermedades del ganado. A ella debe corresponder el diagnóstico
bacteriológico e histológico de la rabia en los animales y la preparación de la
vacuna antirrábica”.
En los sucesivos años la Sección preparó dosis de la vacuna antirrábica “Umeno”.
Posteriormente, y con el desarrollo y potenciación del Instituto, se constituyeron en
1934 diferentes secciones, una de ellas fue el laboratorio de higiene veterinaria con
la misión de elaborar los productos biológicos dedicados a mantener la salud de los
animales al servicio del Ejército. En este laboratorio se prepararon los sueros y vacunas
como la antitetánica, antiestreptocócica, maleína, vacuna antirrábica, antierisipelótica
contra el mal rojo y vacuna estreptobacilar.
También se realizaban los análisis clínicos de las numerosas muestras biológicas
remitidas por los oficiales veterinarios desde sus enfermerías y botiquines; se con-
27
CONTRIBUCIÓN DE LA VETERINARIA MILITAR AL PRESTIGIO DEL INSTITUTO DE HIGIENE MILITAR
En el Museo de Veterinaria Militar se exponen los productos biológicos (maleína, sueros,
vacunas, autovacunas y bacterinas) elaborados por los veterinarios militares
firmaban los brotes de sarna y tiña de los équidos y se procesaba toda la anatomía
patológica de las piezas obtenidas tras la realización de las necropsias, e incluso las
técnicas de aislamiento de asta de Ammón para visualizar los corpúsculos de Negri,
patognomónicos de rabia. Los responsables en esa fecha eran: Andrés Huerta López,
Subinspector de segunda clase, que actuaba como director de la Sección, auxiliado
por los veterinarios mayores José Dornaleteche Zabalza y Victoriano Nieto Magán. En
1967 se crea la Sección de nutrición y alimentación dirigida por el Teniente Coronel
Veterinario Arturo López Arruebo (el cual todavía asiste a los anuales ciclos de conferencias del Centro Militar de Veterinaria y a las Tertulias Veterinarias del Consejo
General de Colegios Veterinarios de España).
Esta Sección tuvo sus orígenes en la donación de equipos de análisis efectuada
por los Servicios de Nutrición de Tropas Americanas tras los estudios realizados en
1958 y años siguientes sobre los menús suministrados a un total de 10.727 soldados,
quedando demostrado la necesidad de complementar la alimentación del soldado
de una forma más racional. Más tarde se hizo cargo de la Sección el Teniente Coronel Veterinario Ángel Gonzalo Vitoria, que fue luego General Veterinario, y Manuel
Alonso Rodríguez, Doctor en Veterinaria y ambos diplomados en Bromatología e
28
CONTRIBUCIÓN DE LA VETERINARIA MILITAR AL PRESTIGIO DEL INSTITUTO DE HIGIENE MILITAR
Higiene de los Alimentos. Otros Veterinarios
que pasaron por esta Sección fueron los Tenientes Coroneles Francisco Porta Armendáriz y
Alberto Rodríguez Zazo, con dos doctorados,
uno en Veterinaria y otro en Medicina; estaban
ambos diplomados en microbiología y análisis
clínicos veterinarios; Manuel Sánchez Martín y
Octavio de Toledo y Ubieto (con dos licenciaturas, una en Veterinaria y la otra en Medicina),
Diplomados ambos en Bromatología e Higiene
de los Alimentos, Comandante Pedro Fernández Domínguez (veterinario y odontólogo),
Diplomado en Microbiología e Higiene y Sanidad Ambiental, y en la actualidad el Teniente
Coronel Veterinario Alejandro Palomo Gago,
con la misma especialidad; este último, fruto
de su experiencia y conocimientos en el campo
de la Bromatología fue el autor del manual
de “Alimentación y Seguridad Alimentaria” en el ámbito de las Fuerzas Armadas
que ha sido publicado en el año 2009 a propuesta e impulso de la Jefatura de Apoyo
Veterinario de la Inspección General de Sanidad. La existencia de un animalario,
hasta su desaparición y pase a la estructura del Hospital Militar Gómez Ulla, y hoy
formando parte de la estructura del Centro Militar de Veterinaria de la Defensa, hizo
que la dirección fuese encargada sistemáticamente a los veterinarios militares. Numerosas especies animales sirvieron como reactivo biológico (como muy acertadamente
lo definió Iam Peter), para el diagnóstico y preparación de sueros y vacunas. En el
anexo I se recogen todas las vicisitudes por las que ha pasado el antiguo Instituto de
Higiene Militar hasta llegar a las modernas instalaciones del actual Centro Militar
de Veterinaria de la Defensa.
Y ya para finalizar señor presidente, señoras y señores académicos, verdaderamente podemos concluir, diciendo con satisfacción, que el antiguo Instituto de Higiene
Militar contribuyó en grado sobresaliente a la formación de los veterinarios militares,
actuando como una Academia Militar de Aplicación de las Ciencias Veterinarias en
el ámbito de las Fuerzas Armadas.
He dicho.
29
CONTRIBUCIÓN DE LA VETERINARIA MILITAR AL PRESTIGIO DEL INSTITUTO DE HIGIENE MILITAR
ANEXOI
CUADRO RESUMEN DE LA
EVOLUCIÓN DE LA SECCIÓN DE HIGIENE VETERINARIA
Periodo-Fecha
Denominación
Actividad científica y técnica
1885-1888
Laboratorio
Histológico
e Funciones analíticas y de ayuda
Histoquímico en el Real Monasterio al diagnóstico
de Nobles
1888
Instituto Anatómico-Patológico.
Comienza a realizar funciones
de Academia de Sanidad Militar
hasta 1895
1890
Se crea el Instituto Vacunógeno que Se preparan sueros y vacunas
se instala en el Instituto AnatómicoPatológico, con el que termina
fundiéndose.
1898
Cambia su denominación a Instituto Se organiza el IX Congreso de
de Higiene Militar, situado en la Higiene y Demografía
calle Pintor Rosales, 10.
1904
Se crea la Sección de Veterinaria Se inician las actividades de
Militar
diagnóstico laboratorial y de
enseñanza de los futuros oficiales
veterinarios. Se inicia la actividad
de preparación de sueros y
vacunas
1936-1939
Existen dos Institutos, uno en Durante la guerra civil se realizan
Madrid y otro en Valladolid. En 1937 los análisis microbiológicos,
comienza a funcionar la “Sección de parasitológicos y de alimentos
Veterinaria” dentro del Laboratorio
Central de Sanidad. En 1938 el
Servicio Veterinario se organizó en
tres Agrupaciones con cabeceras en
Valladolid, Zaragoza y Sevilla, cada
una con un Laboratorio y Parque.
1939
Por el Ejército Nacional se ocupan
las instalaciones de la Jefatura de
la Inspección de Veterinaria de la
República existente en Barcelona.
Una comisión de veterinarios
militares se hace cargo del
Laboratorio de sueros y vacunas
para ganadería que estaba anexo a
la Inspección de Veterinaria Militar.
Pasa a denominarse Laboratorio
Central de Veterinaria Militar,
ubicado en Barcelona en la calle
Tibidabo.
30
CONTRIBUCIÓN DE LA VETERINARIA MILITAR AL PRESTIGIO DEL INSTITUTO DE HIGIENE MILITAR
1940
1942
1961
1981
1983
1986
1986
1987
El Laboratorio y todo el material
veterinario de los almacenes pasa
a Valladolid, constituyéndose el
Laboratorio Central y el Parque de
Material Veterinario, los cuales se
funden en el Laboratorio y Parque
Central de Veterinaria Militar
Se traslada a Madrid el Laboratorio
y Parque Central de Veterinaria
Militar, a la calle Núñez de Balboa
72.
Se traslada, con carácter provisional,
el Laboratorio a una de las alas de
la Academia de Sanidad Militar en
Carabanchel y el Parque se le ubica
en unas naves almacén la calle
Invencibles nº6, cerca de la Puerta
de Toledo.
Se coloca la primera piedra del
nuevo Laboratorio y Parque Central
de Veterinaria Militar, en la calle
Darío Gazapo nº3 en la zona de
Campamento. Madrid.
Se traslada el Parque a las nuevas
instalaciones
Se traslada el Laboratorio desde
la Academia de Sanidad Militar a
las nuevas instalaciones de Darío
Gazapo (Campamento-Madrid).
Todas las instalaciones veterinarias
(excepto la Agrupación de Tropas
de Veterinaria Militar de la Reserva
General) quedan agrupadas en un
nuevo Acuartelamiento recibiendo
el nombre de Laboratorio y Parque
Central de Veterinaria Militar
(LPCVM)
Pasa a denominarse “Centro Militar
de Veterinaria” (CEMILVET)
Se le asigna misiones de apoyo
logístico general y directo a las
Unidades del Ejército de Tierra
31
CONTRIBUCIÓN DE LA VETERINARIA MILITAR AL PRESTIGIO DEL INSTITUTO DE HIGIENE MILITAR
1998-2011
32
Se integra el Centro Militar de
Veterinaria en el Órgano Central
del Ministerio de Defensa pasando
a denominarse “Centro Militar
de Veterinaria de la Defensa”
(CEMILVETDEF)
Pasa a depender de la Jefatura
de Apoyo Veterinario (JAV) de la
Inspección General de Sanidad de
la Defensa (IGESAN)
La veterinaria militar inicia una
nueva etapa.
Se le asigna misiones de apoyo
logístico general y directo a las
Unidades de los Ejércitos de
Tierra, Aire, Armada y Órgano
Central. Se le dota de laboratorios
de bromatología, microbiología
y sanidad ambiental, Policlínica
Veterinaria, servicio de medicina
y cirugía experimental, Unidad
de Apoyo Logístico, Escuela
Cinológica de la Defensa, Salón de
Actos, Aulas, Museo, Biblioteca,
Centro de Documentación y un
Centro de investigación histórica
de veterinaria militar
LA COMPLEJIDAD DE LAS RELACIONES DE LOS MICROORGANISMOS CON ORGANISMOS SUPERIORES
LA COMPLEJIDAD DE LAS RELACIONES DE LOS
MICROORGANISMOS CON ORGANISMOS SUPERIORES
ANTONIO GÁLVEZ DEL POSTIGO RUIZ1
Discurso de Ingreso en la Real Academia de Ciencias Veterinarias
de Andalucía Oriental como Académico Correspondiente
Excelentísimo Sr. Presidente de la Real Academia de Ciencias Veterinarias de Andalucía Oriental, Excmo. Rector Magnífico de la Universidad de Jaén, Ilustrísimos señores
y señoras Académicos, compañeros y compañeras, querida familia y amigos todos.
En primer lugar, quisiera agradecer a la Real Academia y a sus ilustres miembros
su confianza en mí para este nombramiento, que considero un verdadero privilegio
y honor. También quisiera agradecer de un modo especial a D. Antonio Marín su
empeño personal en este nombramiento. Tras mi formación como biólogo y especialización como microbiólogo, debo advertir que mi visión del mundo animal es
meramente microscópica, valga la paradoja. Por ello me van a permitir que enfoque
este discurso desde ese punto de vista, analizando algunos aspectos de las relaciones
de los microorganismos con los organismos superiores.
INTRODUCCIÓN
La historia de la humanidad ha estado salpicada por plagas de diversa naturaleza,
como recogen numerosos documentos históricos. En muchas de ellas, como la peste o
la viruela, las sintomatologías descritas confirman claramente su etiología microbiana,
aunque en muchos otros casos menos evidentes también se sospecha la intervención del
1
Catedrático de Microbiología de la Universidad de Jaén
ANALES - VOL. 24 (1) - DIC. 2011 - REAL ACADEMIA DE CIENCIAS VETERINARIAS DE ANDALUCÍA ORIENTAL
33
LA COMPLEJIDAD DE LAS RELACIONES DE LOS MICROORGANISMOS CON ORGANISMOS SUPERIORES
látigo fustigador de los microorganismos. Llegado a una situación de equilibrio inestable, como es la actual, entre humanos y microbios, y no siendo mi intención castigar a
la audiencia con tintes calamitosos, prefiero hablaros de los aspectos positivos que nos
brindan los microorganismos, esos eternos compañeros de viaje.
Los microorganismos comenzaron a moverse por nuestro planeta hace aproximadamente 3500 millones de años, de forma que cuando se establecieron los organismos
superiores ellos ya conocían a la perfección los secretos de la vida así como los trucos
para relacionarse de un modo más provechoso con las nuevas formas evolutivas que
iban apareciendo. En la actualidad se asume que las relaciones microbio-hospedador
pueden ser de varios tipos, como comensalismo, mutualismo, parasitismo o patogenicidad, pudiendo marcar definitivamente el estilo de vida del hospedador.
MICROORGANISMOS ASOCIADOS A LOS ANIMALES: EL MICROBIOMA
Las interacciones entre microorganismos y animales presentan una larga historia
evolutiva y por consiguiente han tenido un marcado efecto en conformar la vida en
nuestro planeta. Para muchos microorganismos somos un sustrato rico en materia
orgánica altamente apetecible, un territorio a conquistar, invadir y parasitar hasta su
extenuación. Por el contrario, otros microorganismos mucho más modestos, aprovechan nuestras limitaciones para transformar por completo los componentes del
alimento, y eligen como hábitat principal nuestro intestino. Tales microorganismos
se han adaptado al ambiente digestivo a lo largo de millones de años, siendo testigos
y actores en nuestros cambios evolutivos.
La adaptación a la dieta es uno de los factores principales en la evolución de
todas las especies, desde los microorganismos hasta los primates humanos y los no
humanos. De hecho, los principales eventos evolutivos en la separación de los humanos del resto de primates confluyen con adaptaciones relacionadas con la dieta. No es
sorprendente por tanto encontrar diferencias anatómicas en el tracto digestivo de los
vertebrados relacionadas con la calidad y abundancia de alimentos. Si bien el mecanismo de digestión en vertebrados está conservado en la evolución a lo largo de los
diferentes taxones, los sistemas digestivos de las diferentes especies han evolucionado
en respuesta a las cualidades estructurales y nutritivas de sus dietas específicas.
Dado que los microbios del tracto digestivo juegan un papel crítico en la adaptación de la especie a una dieta particular proporcionando rutas metabólicas complementarias esenciales, cabe esperar que los microorganismos influyan en la evolución del
hospedador. Existen, de hecho, numerosas evidencias de que las bacterias comensales
34
LA COMPLEJIDAD DE LAS RELACIONES DE LOS MICROORGANISMOS CON ORGANISMOS SUPERIORES
o mutualistas obligadas asociadas a insectos son fundamentales para la supervivencia
del hospedador no sólo porque le proporcionan nutrientes esenciales, sino también
porque le protegen de invasores hostiles. Más aún, el desarrollo normal de diversos
animales y plantas requiere la presencia de bacterias simbióticas, como es el caso
de los órganos luminosos de la sepia donde se aloja Aliivibrio fischeri, o las bacterias
fijadoras de nitrógeno en los nódulos de las raíces de las plantas. Lo mismo ocurre
en el caso de los mamíferos. Así, por ejemplo, se ha demostrado que el polisacárido
producido por Bacteroides fragilis dirige la maduración celular y física durante el
desarrollo del sistema inmunológico en ratón, dirigiendo la organogénesis del tejido
linfoide e induciendo correcciones de posibles deficiencias y desequilibrios en las
células linfocitarias T. Por otra parte, la leche materna humana contiene oligosacáridos
que llegan intactos al intestino grueso donde viven las bifidobacterias, estimulando
su crecimiento y favoreciendo el desarrollo de la incipiente microbiota intestinal del
recién nacido. Todo un ejemplo, en definitiva, de coevolución y sincronía en el baile
de la vida.
Trabajos recientes muestran también cómo el fenotipo metabólico humano
está fuertemente influenciado por el microbioma del tracto digestivo. Y a su vez, la
adaptación del hospedador a una dieta específica proporciona a los microorganismos
la capacidad de evolucionar y adaptarse a la dieta del hospedador, lo que da como
resultado una diversificación y co-evolución de ambas especies.
Pero, ¿qué entendemos por microbioma? El término “microbioma” fue propuesto
por el premio Nóbel Joshua Lederberg, y se refiere al conjunto de genomas de nuestros microbios autóctonos o microbiota. En los estudios realizados en mamíferos, se
ha encontrado una relación directa entre la composición de su microbioma intestinal
y la dieta, resultando que especies próximas filogenéticamente también muestran
microbiomas más próximos. De los tres grupos estudiados (herbívoros, omnívoros
y carnívoros), los primeros mostraron la mayor diversidad microbiana, seguido de
omnívoros y carnívoros.
La adaptación a la utilización de vegetales en la dieta fue un hito importante
que permitió la expansión de los mamíferos por numerosos hábitats. Se estima que
el 80% de los mamíferos extinguidos eran herbívoros. Para poder acceder a los complejos carbohidratos de los vegetales, como celulosas y almidones, los mamíferos
debieron incrementar la longitud (y a veces el volumen) de sus sistemas digestivos,
prolongando el tiempo de digestión para permitir la fermentación microbiana. Esto
ocurrió bien al comienzo o al final del tracto digestivo, traduciéndose en diferencias
marcadas en las comunidades microbianas de una y otra sección anatómica. Los es-
35
LA COMPLEJIDAD DE LAS RELACIONES DE LOS MICROORGANISMOS CON ORGANISMOS SUPERIORES
tudios de metagenómica del rumen nos permiten conocer mejor la microbiología y el
funcionamiento de este órgano, y a la vez descubrir nuevos genes que podrían tener
un enorme interés aplicado, como por ejemplo en la industria para la conversión de
materia vegetal en biocombustibles.
EL METAGENOMA HUMANO
Una vez obtenida la secuencia completa del genoma humano, el eminente microbiólogo Julian Davies (Universidad de British Columbia) señaló que descifrar el
genoma humano no era suficiente para entender nuestra biología, pues hay más de
1000 especies bacterianas viviendo en y sobre nuestro organismo, las cuales afectan
a nuestra vida de forma crítica. Julian Davies predijo que este amplio conjunto de
bacterias podrían albergar entre dos y cuatro millones de genes nuevos, además de
los 30.000 del genoma humano, pudiendo ser que la acción conjunta de ambos (los
genes humanos y los microbianos) fuesen determinantes para nuestra salud.
Animados por el éxito de los trabajos de metagenómica a gran escala llevados a
cabo por Craig Venter en el mar del Sargaso y por los avances científicos en secuenciación masiva, un grupo investigadores europeos se aventuraron en los estudios de
metagenómica humana con el fin de obtener claves sobre su influencia en nuestra
salud. En 2005, el Instituto Nacional Francés para la Investigación en Agricultura
(INRA) convocó un simposio internacional en París para discutir la investigación
del microbioma humano. Esta reunión dio origen al Consorcio Internacional sobre
Microbioma Humano, cuya misión era establecer relaciones entre los genes de la
microbiota humana y nuestro estado de salud. El proyecto resultante, denominado
MetaHIT (Metagenomics of the Human Intestinal Tract) fue financiado por el Séptimo
Programa Marco de la Unión Europea y está revolucionando nuestra visión de la microbiota intestinal. Al poco tiempo, el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos
puso en marcha en 2007 otro proyecto más ambicioso sobre microbioma humano,
enfocado sobre cuatro ambientes diferentes: tracto gastrointestinal, boca, vagina, y
piel. Su objetivo es estudiar el microbioma completo de 250 individuos normales y
secuenciar 1000 genomas de referencia de las bacterias que se encuentran comúnmente
en el tracto intestinal humano, en un periodo de 5 años.
DIVERSIDAD DE LA MICROBIOTA INTESTINAL HUMANA
El metagenoma del tracto digestivo humano es un consorcio complejo formado
por miles de millones de microbios, principalmente bacterias, y una proporción mucho
36
LA COMPLEJIDAD DE LAS RELACIONES DE LOS MICROORGANISMOS CON ORGANISMOS SUPERIORES
menor de hongos, protozoos y virus. Se estima que la microbiota intestinal humana
contiene 10 veces más células bacterianas que células tiene nuestro organismo. Lo
mismo ocurre con el resto de mamíferos. Así pues, cuando Noé introdujo en el arca
una pareja de animales de cada especie, no podía imaginar la cantidad de polizones
microbianos que llevaba.
En el primer estudio sobre diversidad microbiana en mucosas y heces de tres
individuos sanos se encontraron 395 especies diferentes, en su mayoría Firmicutes (301),
seguido de Bacteroidetes (65). El 80% de las especies descritas en este estudio nunca
habían sido cultivadas, y el 60% correspondían a nuevas especies. En otro estudio
más amplio sobre 124 individuos se encontraron entre 1000 y 1150 especies prevalentes, estimándose que cada individuo podría tener al menos 160 especies bacterianas
diferentes. Sin embargo, ninguna de las especies mostraba una abundancia relativa
superior al 1%, lo que hace difícil definir cuál es la microbiota autóctona o enterotipo
de cada individuo con la tecnología actual. Más difícil aun es discernir las diferencias
existentes a nivel de cepa, lo que sin duda se traduce en diferencias significativas a
nivel de funcionalidad. De hecho, aunque el número de enterotipos estables existentes
podría ser limitado, la abundancia de especies no se relaciona directamente con las
funciones más representadas, como apunta un estudio publicado en el último número
de la revista Nature (mes de mayo), en el que se subraya la importancia de realizar
análisis funcionales para poder comprender el ecosistema intestinal.
En la actualidad se estima que el microbioma intestinal humano contiene alrededor de 150 veces más genes que el propio genoma humano. Dicho de otra forma,
sin consideramos la diversidad de especies microbianas presentes en nuestro tracto
digestivo y sus genes, podemos decir que somos un 10% humanos y un 90% microbios. Este “órgano” esencial (el microbioma intestinal), proporciona al hospedador
un aumento considerable en sus capacidades metabólicas, a la vez que le confiere
protección frente a la invasión por patógenos, educa a nuestro sistema inmunitario,
y modula el desarrollo del tracto intestinal.
Los estudios de funcionalidad del microbioma humano ponen de manifiesto la
complementariedad metabólica que este conjunto de genes aporta a nuestro tracto
digestivo. En un estudio reciente se reconstruyeron 11 rutas metabólicas completas,
encontrándose una mayor abundancia de las rutas para degradación de carbohidratos,
biosíntesis de aminoácidos esenciales y vitaminas. También predominan las rutas de
detoxificación de compuestos xenobióticos, así como la ruta de metanogénesis, de
gran importancia para la retirada de hidrógeno. La retirada de este gas producido
durante la fermentación bacteriana en el colon, es fundamental para el procesamien-
37
LA COMPLEJIDAD DE LAS RELACIONES DE LOS MICROORGANISMOS CON ORGANISMOS SUPERIORES
to eficaz de los polisacáridos ingeridos en la dieta, y para mantener la homeostasis
del intestino. Toda una serie de procesos en definitiva que nuestro organismo nunca
podría llevar a cabo sin la intervención de los microbios.
Resulta también llamativo el estudio sobre microbioma de individuos japoneses,
en el que se detectó una mayor abundancia de genes que codifican para porfirianasas.
Estas son un grupo específico de enzimas capaces de degradar los porfiranos presentes
en las algas rojas, componente habitual en la dieta de este país. Los genes para estos enzimas están presentes exclusivamente en microorganismos marinos, pero fueron también
adquiridos por una especie bacteriana del intestino denominada Bacteroides plebeius que
se ha encontrado solamente en individuos japoneses. Este no es más que un ejemplo de
cómo nuestra microbiota se ha adaptado a lo largo de la evolución a nuestros hábitos
alimenticios para permitirnos aprovechar mejor los nutrientes que ingerimos. Cabría
preguntarse, en un tono jocoso, qué genes ha podido perder o ganar Bacteroides plebeius
a lo largo de la evolución de los humanos para adaptarse a nuestro estilo de vida. ¿Tenemos también una microbiota específica para la digestión de alimentos más exquisitos,
con especies como Bacteroides aristocraticus, Bacteroides nobile o Bacteroides royale? ¿Podría
nuestra microbiota explicar en parte nuestros hábitos alimenticios? ¿Influye en nuestra
apetencia por determinados alimentos y en el rechazo o intolerancia hacia otros?
MICROBIOTA Y ESTILO DE VIDA
El éxito evolutivo de los humanos se debe en parte a nuestra capacidad para
controlar la cantidad y variedad de comida disponible, al menos en los países desarrollados, mediante el desarrollo de la ganadería, la agricultura, y los métodos de
procesado y conservación de alimentos. Una cuestión clave es conocer cómo influyen
los diferentes ambientes en que se desarrolla el ser humano y la alimentación de las
diferentes civilizaciones en la ecología microbiana del tracto digestivo. Los seres humanos actuales estamos adaptados genéticamente al ambiente en que sobrevivieron
nuestros ancestros, con un microbioma que codifica para funciones metabólicas complementaria, como la capacidad de extraer nutrientes y energía a partir de muchos
componentes de la dieta. Aunque los hábitos alimenticios son uno de los factores más
importantes para el microbioma humano, no está claro cómo ha influido la diversificación de la dieta del hombre moderno en la microbiota del tracto digestivo ni las
posibles consecuencias de tales cambios para nuestra salud.
La revolución del periodo Neolítico trajo consigo cambios profundos en la dieta
y el estilo de vida de los humanos, derivadas de la introducción de la agricultura y
38
LA COMPLEJIDAD DE LAS RELACIONES DE LOS MICROORGANISMOS CON ORGANISMOS SUPERIORES
la ganadería. A partir de ese momento, las reservas de alimentos se hicieron más
abundantes y constantes, originando una concentración de las poblaciones humanas
y posiblemente también las primeras epidemias de enfermedades infecciosas. Se ha
postulado que las bacterias del tracto digestivo sufrieron transformaciones intensas
durante los cambios sociales y demográficos que tuvieron lugar en los primeros
asentamientos neolíticos, alcanzando posteriormente un equilibrio más estable que
ha perdurado hasta épocas recientes. Sin embargo, durante los siglos 19 y 20 se han
producido numerosos cambios en nuestros hábitos de vida. Los países desarrollados
han aprendido a controlar las enfermedades infecciosas clásicas mediante una mejora
generalizada de las condiciones sanitarias así como mediante el uso de antibióticos y
vacunas. Sin embargo, al mismo tiempo se ha producido un incremento considerable
de nuevas enfermedades como las alergias y otros desórdenes inmunitarios, o los
síndromes de inflamación intestinal. Muchas de estas alteraciones se atribuyen a una
interacción incorrecta de la microbiota con el sistema inmunitario.
En el ámbito científico se reconoce que la microbiota intestinal es esencial para
el desarrollo normal y la homeostasis del sistema inmune. La mucosa intestinal es
la mayor superficie de interacción del organismo con el exterior, y el tejido linfoide
asociado es responsable de la tolerancia inmunológica, diferenciando las bacterias
comensales que se adhieren de forma normal a la mucosa intestinal de las patógenas,
y tolerando también los componentes inmunogénicos de los alimentos. Los estudios
científicos sugieren que la educación de nuestro sistema inmunitario se produce en las
primeras etapas de la vida y es esencial para el correcto funcionamiento posterior de
nuestro organismo. Sin embargo, los cambios en nuestro estilo de vida parecen estar
dando al traste con adaptaciones establecidas a lo largo de miles o incluso millones
de años. Nuestro estilo de vida urbanita nos aleja cada vez más de los microorganismos con que se educaron nuestros ancestros del Neolítico, pudiendo ser esta la
causa de muchos de los conflictos de salud que padecemos en la actualidad. Estas
observaciones han llevado a los investigadores a postular la conocida como hipótesis
de la higiene. Paradójicamente, esta hipótesis pretende relacionar la mayor incidencia
y gravedad de los procesos alérgicos en el mundo desarrollado con las mejoras de
nuestros estándares de higiene y sanidad.
En un afán por definir y rescatar la microbiota ancestral de los humanos, y
recordando un poco a las cruzadas de Indiana Jones, un estudio reciente comparó
el microbioma de niños de una aldea rural de África (en un ambiente que se podría
comparar al de los primeros agricultores del Neolítico) con niños del continente europeo, que consumen dietas representativas de la civilización moderna. Los niños de
la muestra Africana, que consumían una dieta rica en fibra, mostraron unos niveles
39
LA COMPLEJIDAD DE LAS RELACIONES DE LOS MICROORGANISMOS CON ORGANISMOS SUPERIORES
significativamente superiores de Bacteroidetes y unos niveles de Firmicutes muy inferiores. Entre los primeros, destacó la abundancia de bacterias que degradan la celulosa
y los xilanos presentes en la fibra vegetal, que por el contrario estaban ausentes en
la microbiota de los niños europeos, más habituados a la videoconsola y el bollicao.
Estas bacterias tienen la capacidad de producir mayores niveles de ácidos grasos de
cadena corta, tales como el butirato, cuyos efectos protectores contra la inflamación
intestinal han sido probados. En resumen, la microbiota de los niños africanos está
más adaptada a sus hábitos alimenticios específicos, y les permite obtener un mayor
rendimiento energético de la dieta rica en fibra, a la vez que les proporciona protección
frente a las inflamaciones y enfermedades no infecciosas del colon. Por el contrario, la
reducción de la riqueza en diversidad microbiana o la pérdida de nuestros antiguos
microbios sean posiblemente una de las consecuencia indeseables de la globalización
y de nuestros hábitos de consumo hacia una alimentación basada en alimentos genéricos, ricos en nutrientes fácilmente asimilables, y libres de microorganismos.
MICROBIOTA Y OBESIDAD
Algunos estudios recientes van todavía un poco más allá y relacionan el desequilibrio de nuestra microbiota intestinal con la obesidad, otro de los grandes males
de nuestro tiempo. Se ha demostrado que la microbiota intestinal es muy dinámica,
ya que su composición y su expresión metabólica cambian rápidamente con la dieta.
Por ejemplo, la administración de dietas ricas en grasa en ratones provoca cambios
en su microbiota que son detectables a las 24 h, incrementando notablemente la población de Firmicutes. De forma sorprendente, cuando esta microbiota se transplanta
a ratones gnotobióticos o libres de microbios, aumenta en ellos la acumulación de
grasa en hasta un 50% y reduce la sensibilidad a la insulina. Por tanto, es posible
hablar de una microbiota obesogénica. Así mismo, en individuos humanos obesos,
se observa con frecuencia una microbiota intestinal alterada. En un estudio reciente
se han encontrado un conjunto de aproximadamente 500 genes relacionados con la
obesidad, que están enriquecidos o ausentes en determinados individuos según su
índice de masa corporal. Los genes enriquecidos en individuos obesos provienen exclusivamente de dos grupos bacterianos (Actinobacteria y Firmicutes), mientras que los
genes más abundantes en individuos delgados pertenecen grupos taxonómicos más
variados. A modo de resumen, el estudio concluye que la microbiota de individuos
obesos es menos diversa y está enriquecida en genes implicados en el metabolismo
de carbohidratos, lípidos y aminoácidos.
40
LA COMPLEJIDAD DE LAS RELACIONES DE LOS MICROORGANISMOS CON ORGANISMOS SUPERIORES
Existen también datos significativos sobre la influencia de la microbiota intestinal en la diabetes de tipo 1 y tipo 2. Un estudio reciente indica que los pacientes con
diabetes tipo 2 muestran niveles inferiores de una bacteria cuyo nombre requiere un
ejercicio intenso de vocalización, denominada Faecalibacterium prausnitzii, bacteria
que por el contrario predomina en el intestino de individuos sanos. En consecuencia,
se ha propuesto el uso de esta bacteria como probiótico para combatir la resistencia
a la insulina.
MEJORA DE NUESTRO ESTADO DE SALUD A TRAVÉS DE LA MICROBIOTA
Los resultados que acabo de comentar nos llevan directamente a otra cuestión
que he querido plantear en este discurso: cómo podemos manipular la microbiota
intestinal para mejorar nuestro estado de salud. Allá por 1928, el científico ucraniano
Elie Metchnikoff consideró que la mayor longevidad de los habitantes del Cáucaso
podría estar relacionada con su elevado consumo de productos lácteos fermentados,
los cuales contienen grandes cantidades de bacterias ácido-lácticas. Metchnikoff fue
también el primero en proponer la administración de dichas bacterias con fines terapéuticos, para modificar la fermentación pútrida en el intestino.
La ingestión de bacterias lácticas junto con alimentos fermentados no es algo
novedoso, ya que se remonta a varios miles de años en la historia de los humanos,
allá por los inicios de la ganadería y la agricultura. En la actualidad consumimos
cantidades ingentes de bacterias lácticas a través de los alimentos fermentados. Se
estima que el consumo anual de productos fermentados en Europa es de unos 22 kg
por habitante, o lo que es lo mismo, un total de 8.5 billones de kg. Si consideramos
una carga microbiana de 108 bacterias lácticas por gramo de alimento, tendremos un
total de 8.5x1020 bacterias, lo que equivale a 3400 toneladas de biomasa bacteriana.
Esos datos no tienen en cuenta el consumo de otros productos fermentados, como
vegetales o cárnicos, o el consumo de preparados probióticos. Estos últimos se definen
como “alimentos a base de microorganismos vivos que benefician al animal que los
ingiere, mejorando el balance de la microbiota intestinal”. Los probióticos constituyen
en la actualidad el 60-70% del mercado total de alimentos funcionales, mercado que
se espera vaya en aumento.
Pero, ¿cómo actúan los probióticos? El lanzamiento de esta gama de productos al mercado vino rodeado de grandes expectativas, ya que fueron considerados
como panacea para el autocuidado de la salud y la curación de múltiples dolencias y
afecciones. Nuestras exigencias para con estas superbacterias no son nada triviales.
41
LA COMPLEJIDAD DE LAS RELACIONES DE LOS MICROORGANISMOS CON ORGANISMOS SUPERIORES
Las bacterias probióticas deben sobrevivir a la barrea gástrica, implantarse en nuestra mucosa intestinal compitiendo con el resto de microorganismos del intestino, y
ejercer allí una amplia gama de efectos como mejora de la intolerancia a la lactosa,
disminución o prevención de diarreas, mejora del tránsito intestinal, modulación de
nuestro sistema inmunitario, mejora de determinados procesos inflamatorios intestinales y determinados procesos de alergia, reducción de los niveles de colesterol, o
incluso disminución del riesgo de padecer determinados tipos de cáncer. Diferentes
cepas de lactobacilos y bifidobacterias, e incluso alguna bacteria entérica y levaduras,
compiten en este escenario por demostrar sus bondades para con nuestro organismo.
Si bien algunos de los efectos antes mencionados han sido probados fehacientemente, en otros casos queda un largo camino por recorrer, con resultados muy
variables o poco o nada repetitivos. No obstante, el boom propagandístico sobre los
alimentos probióticos ha sido tan exacerbado que la Autoridad Europea en Seguridad
Alimentaria (EFSA) y posteriormente la Agencia Española de Seguridad Alimentaria
y Nutrición han tomado cartas en el asunto, regulando de un modo estricto la forma
en que las industrias pueden hacernos llegar sus recomendaciones e insinuaciones
sobre las bondades y milagros de los microorganismos probióticos y sus preparados
comerciales.
PROBIÓTICOS PARA ANIMALES
El interés por los probióticos se ha extendido también al campo de la veterinaria,
como no podía ser de otro modo. Actualmente existen grandes expectativas sobre la
aplicación de probióticos en animales de granja, con fines muy diversos como mejorar
la asimilación de alimento (y por consiguiente acelerar el proceso de engorde), fortalecer el sistema inmunitario del animal de forma que este se defienda mejor frente
a la infección por patógenos, prevenir la aparición de diarreas y otros trastornos
intestinales, o disminuir la colonización por esos patógenos (como Escherichia coli,
Salmonella o Campylobacter) que luego originan tantos problemas por su transmisión
a lo largo de la cadena alimentaria. Y, por supuesto disminuir el uso de antibióticos,
o simplemente como alternativa para hacer frente a las normativas que prohíben determinados usos. Los resultados en este campo van desde los claramente alentadores,
como el caso de las aves de granja, para las que existen diversos preparados comerciales en el mercado, a otros más modestos cuya aplicación en la vida real requiere
sin duda de esfuerzos importantes, como por ejemplo los destinados a aumentar la
producción de leche en vacas o a combatir la acidosis del rumen.
42
LA COMPLEJIDAD DE LAS RELACIONES DE LOS MICROORGANISMOS CON ORGANISMOS SUPERIORES
No podemos dejar a un lado nuestros animales de compañía, cuya salud puede ser tan importante como la nuestra, y con los que mantenemos claros vínculos
afectivos. Los probióticos para gatos y perros circulan libremente por el mercado en
perfecta armonía, a diferencia de sus destinatarios. Van destinados fundamentalmente
a fortalecer el sistema inmunitario del animal, y a reducir los niveles de clostridios
y coliformes en heces. Es en este campo donde la publicidad nos hace confundir con
más facilidad las diferencias entre efectos probados y posibles, y donde el aspecto
económico pasa a menudo a un segundo plano, cosa que las empresas productoras
conocen a la perfección.
No quisiera cansar a la audiencia con más contingencias entre el mundo microbiano y el mundo animal. Muchas gracias por vuestra atención y paciencia, y que
vuestra microbiota os sea favorable.
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CONTESTACIÓN AL DISCURSO DE INGRESO DEL ILMO. SR. D. ANTONIO GALVEZ DEL POSTIGO RUIZ
CONTESTACIÓN AL DISCURSO DE INGRESO DEL ILMO. SR.
D. ANTONIO GALVEZ DEL POSTIGO RUIZ
ILTMA. SRA. DRA. Dª. CATALINA GÓMEZ LÓPEZ1
Excmo Sr. Presidente de la Real Academia de Ciencias Veterinarias de Andalucía
Oriental
Excmo. Rector Magnífico de la Universidad de Jaén
Ilustrísimos Sres y Sras Académicos,
Distinguidas autoridades,
Compañeros y compañeras, Querida familia y
Amigos todos
Con gran satisfacción cumplo el encargo que me ha encomendado este Real Academia de contestar el discurso de ingreso del Prof. Galvez del Postigo, al tiempo que
me resulta sumamente grato y un alto honor, darle la bienvenida en nombre de esta
Real Corporación. Una persona de tan completa formación en la que confluyen una
esmerada preparación académica, un trabajo infatigable y su pasión investigadora,
será un sólido baluarte que prestigiará a esta Academia.
Esta personalidad profesional se refleja en un extenso y brillante currículo, del que
es difícil llevar a cabo una rápida semblanza. Espero disponer de la debida elocuencia.
1
Académica de Número de la Real Academia de Ciencias Veterinarias de Andalucía Oriental.
ANALES - VOL. 24 (1) - DIC. 2011 - REAL ACADEMIA DE CIENCIAS VETERINARIAS DE ANDALUCÍA ORIENTAL
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CONTESTACIÓN AL DISCURSO DE INGRESO DEL ILMO. SR. D. ANTONIO GALVEZ DEL POSTIGO RUIZ
El Prof. Galvez es licenciado en Ciencias biológicas por la Universidad de Granada y Doctor en Ciencias por la Universidad de Granada. Su actividad docente ha
transcurrido por todos los estamentos universitarios, desde becario pre doctoral y
profesor asociado en la Universidad de Granada, hasta Profesor titular y Catedrático
de la Universidad de Jaén en la Facultad de Ciencias Experimentales, en el Departamento de Ciencias de la Salud en el área de microbiología, cargo que desempeña
en la actualidad.
Paralela a esta actividad académica, hay una ingente labor investigadora que
se ha centrado muy especialmente en el área de la microbiología y en su aplicación
a la Seguridad Alimentaria, participando en más de una quincena de proyectos de
investigación financiados en convocatorias públicas tanto nacionales como internacionales, en muchos de ellos como investigador principal.
Esta capacidad investigadora ha tenido su reflejo en la extensa labor divulgativa
de sus resultados de investigación que componen un abultado plantel de publicaciones. El Prof. Galvez ha publicado más de 170 publicaciones científicas personales o
en colaboración con un amplio equipo de competentes investigadores colaboradores
que se han publicado en revistas de alto impacto científico en su área de conocimiento
como Food Microbioly, Meat Science, Journal of Food Protein, Journal of Dairy Science, Food Chemical Toxicology, etc, y ha publicado en una larga lista de países como
Reino Unido, Canada, Francia, EEUU, Checoslovaquia, Alemania, Holanda, India,
Australia, Burkina Fasso y por supuesto en España. Los anales de la Real Academia
de Ciencias Veterinarias de Andalucía Oriental tiene el honor de contar entre sus
colaboradores con el Prof. Gálvez.
La sólida formación científica del recipendiario, ha sido aprovechada para la
transferencia de conocimientos desde los grupos de investigación al sector productivo
participando en 6 proyectos de I+D con empresas como el grupo de leche Pascual
o AB-Biotics.
Su formación científica se ha consolidado con estancias en diversas Instituciones
nacionales y extranjeras, entre las que podemos citar la realizada durante 72 semanas
en EEUU en los laboratorios Merck Sharp & Dohme, Res. Labs.
Su inquietud en el campo científico es admirable y en su currículo nos informa
que ha realizado más de 130 contribuciones a Congresos Nacionales e Internacionales mediante porters, comunicaciones orales y ponencias en campos como el control
de patógenos en los alimentos, antimicrobianos, conservación y degradación de los
alimentos, etc. Además, ha dirigido 4 tesinas y 14 tesis doctorales.
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CONTESTACIÓN AL DISCURSO DE INGRESO DEL ILMO. SR. D. ANTONIO GALVEZ DEL POSTIGO RUIZ
La dimensión académica, investigadora e innovadora del Prof. Gálvez es reconocida al ser nombrado Director de Secretariado de Investigación de la Universidad
de Jaén.
En fin, esta sucinta exposición, extraída de su amplio currículo, es más que
suficiente para comprobar que el Dr. Galvez del Postigo tiene sobrados méritos para
su ingreso en esta Real Corporación
Después de haber escuchado el magnífico trabajo con el recipendiario nos ha
recreado y personalmente me ha deleitado, es el momento de cumplir con la norma
protocolaria de responder al trabajo expuesto.
Debo reconocer que la lectura previa del discurso del Prof Galvez, además de
acercarnos a las más modernas concepciones y teorías acerca de la relaciones filogenéticas que actualmente se discuten en relación con nuestros microorganismos
autóctonos, produjo en mi sensaciones agradables que trajeron a mi memoria el
tiempo de mi investigación doctoral.
En ella estudie como las bacterias ruminales eran capaces de alimentarse de
subproductos inútiles para el hombre (NNP, ácido úrico, materiales fibrosos) pero
que ellas, con su maravilloso metabolismo de fermentación, transformaban en AGV
y proteínas de alta calidad contenidas en su propia biomasa y que servían de alimentos al rumiante que las hospedaba. El moderno término de biosostenibilidad ya
fue inventado hace miles de años por unas bacterias que funcionan como fábricas
mejoradoras de alimentos.
Aquello fue tan útil y tan mágico que desde entonces quedé totalmente subyugada por la capacidad de seducción de las bacterias y desde luego he podido percibir
en el discurso leído, que el Prof Galvez ha caído víctima del mismo hechizo.
En similitud con la estrecha simbiosis entre las bacterias ruminales y los herbívoros, el discurso del prof. Galvez nos ha acercado a la simbiosis de la microbiota y
el hombre y las relaciones que comporta para nuestra salud. Nos ha ilustrado sobre el
beneficio sinérgico que el microbioma intestinal proporciona al hombre, aumentando
considerablemente sus capacidades metabólicas, o la protección que nos confiere
frente a la invasión por patógenos, a la vez que educa nuestro sistema inmunitario.
Me ha resultado esclarecedor que también en los humanos como en los rumiantes,
la fibra de la dieta es esencial para mantener la microbiota ancestral. Esa fibra supone una fuente de energía decisiva para mantener en buena salud nuestras bacterias
intestinales, lo cual significa efectos positivos para nuestro bienestar.
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CONTESTACIÓN AL DISCURSO DE INGRESO DEL ILMO. SR. D. ANTONIO GALVEZ DEL POSTIGO RUIZ
Hace 2500 millones de años, no había rincón de la superficie de la Tierra en el
que no pulularan las bacterías que ya entonces, habían inventado ingeniosos mecanismos metabólicos esenciales en la actualidad, como la fermentación, la respiración
del azufre, la biosíntesis o la fijación del nitrógeno, y se las habían ingeniado para
buscar soluciones a la contaminación, convirtiendo un terreno de aspecto lunar
poblado de cráteres en el fértil planeta en que vivimos. La unidad mas pequeña de
vida es un monumento de formas y procesos que no tiene rival en el universo tal y
como lo conocemos.
La afirmación del Dr. Galvez de que somos un 90% microbios y un 10% humanos tiene sobrados argumentos. El biólogo británico Richard Dawking en su libro el
relojero ciego, escribe una frase que nos debería hacer reflexionar “El mundo esta
dividido, fundamentalmente entre bacterías y el resto”. En fin, siempre creyendo
que estabamos en la cima del Universo y resulta que somos un 90% bacterías. Es la
maravillosa lección de humildad con la que nos obsequia la naturaleza.
Quede como principal desafío científico de las reflexiones planteadas por el Prof,
Galvez que el conocimiento, cuidado y mejora de nuestra microbiota será esencial
para mejorar nuestro estado de salud y el de nuestros animales.
Puesto que la valía personal del nuevo académico no necesita de adornos banales y haciendo de la brevedad una virtud, quisiera terminar ya esta intervención.
Esté seguro el Dr. Galvez de que la Academia lo recibe con gran beneplácito para
ella; yo les felicito a ambos; a ella, porque adquiere en este acto un elemento valioso
y digno del honor que esto significa y a Ud., porque satisface esa justa y plausible
aspiración de ver reconocidos mérito y trabajo.
Para finalizar les deseo a todos ustedes que interaccionen correctamente con su
microbiota y ello les confiera niveles elevados y permanentes de salud. Muchas gracias
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LA ACTUACIÓN VETERINARIA EN LOS ESPECTÁCULOS TAURINOS
LA ACTUACIÓN VETERINARIA EN LOS ESPECTÁCULOS
TAURINOS
ANTONIO VILLALBA GÓMEZ
Discurso de ingreso en la Real Academia de Ciencias Veterinarias
de Andalucía Oriental como Académico Correspondiente
Excelentísimo Sr. Presidente de la Real Academia de Ciencias Veterinarias de
Andalucía Oriental, Excmo. Sr. Presidente del Instituto de Academias de Andalucía,
Ilustrísimo Sres. Presidentes de los Ilustres Colegios Oficiales de Veterinarios de Granada y Almeria, Sr. Vicepresidente del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Málaga,
Iltmo. Sr. Alcalde de Benalmádena, Ilustrísimos Señores Académicos, compañeros,
familia y amigos todos.
Representa para mi un gran honor y es motivo de un sano orgullo encontrarme
hoy, y precisamente en nuestra casa, que es la de todos, rodeado de este apretado núcleo de excelentes compañeros y amigos para que, si procede, me deis el visto bueno
para ingresar en este egregio colectivo de nuestra Veterinaria Andaluza, al que, en su
caso, contribuiré con lo mejor de mí para su engrandecimiento.
A estos efectos, y aunque se merecieran más y mejores palabras, es de rigor que
con las pocas y torpes que se me ocurren dé las gracias a nuestro Presidente Antonio
Marín Garrido y a Manuel Muñoz, que con su gran liberalidad aceptó de inmediato
el encargo de ser mi padrino en este acto que es para mi motivo de especial agradecimiento.
Pero antes de entrar en materia y de cambiar el percal por la seda, como tantas
veces nos apuntaba nuestro siempre recordado Profesor de Microbiología cuando
éramos estudiantes, quiero pediros que me permitáis que con el mayor de los sen-
ANALES - VOL. 24 (1) - DIC. 2011 - REAL ACADEMIA DE CIENCIAS VETERINARIAS DE ANDALUCÍA ORIENTAL
49
LA ACTUACIÓN VETERINARIA EN LOS ESPECTÁCULOS TAURINOS
timientos filiales ofrezca este acto a la memoria de mi padre, que de haber vivido,
hoy se sentiría orgulloso no sólo de verme titulado y al frente de un colectivo tan
importante como el nuestro, sino también, rodeado de lo mejor de nuestra clase, a
punto, si obtengo vuestra venia, de ingresar en nuestra Academia.
Y a lo que iba. La Fiesta de los Toros y las Normas que la han regido en las distintas épocas, siempre fueron, como se dice, cogidas de la mano.
Desde la aparición de las Tauromaquias de “Pepe Hillo” y de “Paquiro” hasta
nuestros días se han sucedido un sinfín de disposiciones que han ordenado y regulado, parcial y a veces deslavazadamente, el desarrollo de los espectáculos taurinos
tal y como los conocemos hoy día.
Desde la considerada primera regulación oficial del Espectáculo Taurino, el
“Reglamento para las funciones de toros en la Plaza de Madrid” aprobado el 30 de junio de
1852 por el Gobernador D. Melchor Ordóñez , donde se ordena por primera vez de
forma oficial el reconocimiento de los caballos de picar y se habla de las características
que tenían que presentar los toros, hasta la publicación del DECRETO 68/2006 de 21
de Marzo, por el que se aprueba el REGLAMENTO TAURINO DE ANDALUCIA,
la presencia Veterinaria en los Espectáculos Taurinos ha sido siempre discutida y lo
sigue siendo hoy día.
Sin embargo, hay un hecho incuestionable, la permanencia veterinaria, la presencia ininterrumpida del veterinario todas las tardes y en todos los espectáculos a
lo largo de más de un siglo y medio.
El veterinario, a lo largo de estos años habrá gozado de mejor o peor imagen,
pero a pesar de las controversias esta presencia ininterrumpida ha ido siempre acompañada de un incremento de sus cometidos.
No obstante, debemos reconocer que a pesar de nuestra firme pero a veces
discreta actuación en el desarrollo de nuestras funciones en el espectáculo taurino,
algunas generaciones de aficionados, críticos e incluso autoridades implicadas en la
fiesta han considerado e incluso propalado que los veterinarios ocupásemos, en un
segundo plano, el lugar que se otorga a técnicos que solventan situaciones y problemas
de importancia sin tener en cuenta, unos y otros, que “la tarde memorable que perdura
en el recuerdo del buen aficionado tiene detrás la callada labor de un equipo de Veterinarios”.
Los cambios sufridos por el espectáculo a lo largo de estos años por razones
tanto políticas como de la propia evolución de la tauromaquia o debidas a los cambios
de sensibilidad del público han condicionado por supuesto la labor del veterinario.
50
LA ACTUACIÓN VETERINARIA EN LOS ESPECTÁCULOS TAURINOS
La suerte de varas quizás haya sido la que más ha cambiado y la que mas polémicas ha suscitado. La implantación del peto en los caballos de picar en 1928 se debe,
entre otras razones, a la decidida voluntad de un veterinario, D. José García Armendáriz, Inspector General de Sanidad Veterinaria en el Ministerio de Gobernación.
Aquel peto, sin embargo, era muy distinto al que concluida la Guerra Civil fue
preciso introducir, con objeto de proteger mejor la escasa ganadería caballar que había
quedado después de aquella triste contienda y que es el mismo que se utiliza en la
actualidad ,con las correspondientes reformas.
Los reconocimientos veterinarios, han planteado una problemática distinta en
cada época y evolucionan junto a los cambios experimentados por el toro, el criterio
de la afición, de los ganaderos y, por que no decirlo, de los propios diestros. Ha sido
un merito de la profesión veterinaria la rapidez para adaptarse a estos cambios.
La normativa taurina, como expresión de la regulación del espectáculo, ha sido
el soporte para las decisiones y actuaciones del veterinario en la plaza de toros, pero
también, y hay que reconocerlo, el quebradero de cabeza al tener que lograr su justo
cumplimiento.
Nuestros cometidos en los espectáculos taurinos se han visto muchas veces
fortalecidos por normativas colaterales, como lo fue en su día la Ley de Epizootias
de 1954, o la creación del Libro Genealógico de la Raza de Lidia.
La responsabilidad del veterinario se acrecienta al estar en el centro de una
compleja trama en la que se mezclan intereses muy fuertes y diversos de empresarios, ganaderos, apoderados, figuras del toreo, aficionados, políticos, periodistas
etc.; y donde las decisiones hay que tomarlas en poco tiempo y a veces bajo una gran
presión mediática.
La competencia se ve ampliada en la continua actitud ante el fraude o el deterioro
del espectáculo: Manipulación fraudulenta de las astas, “afeitado”, enmascarar defectos
y enfermedades “ dopaje”, o la perdida de calidad del espectáculo por las caídas y
falta de fuerzas , todo ello sumado a otras crisis, como las debidas a epizootias, fiebre
aftosa, peste equina o mas recientemente la lengua azul, sin olvidar la aparición de
la Encefalopatía Espongiforme Bovina en el año 2000.
Me gustaría, por todo ello, aprovechar esta intervención para hacer una breve
reseña histórica de lo que ha sido la actuación veterinaria en los Espectáculos Taurinos
en este último siglo y medio.
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LA ACTUACIÓN VETERINARIA EN LOS ESPECTÁCULOS TAURINOS
Las primeras noticias que se tienen de las actuaciones de nuestros precursores
en el tiempo en los espectáculos taurinos, diferentes que eran, naturalmente, a las
actuales, se remontan al siglo XVI, y se refieren sobre todo a las intervenciones clínicas
realizadas a los caballos heridos en el transcurso de las celebraciones.
Muchos son los manuales de albeitería pertenecientes a dicho siglo, donde se
documentan estas actuaciones. D. Francisco de la Reina, por ejemplo, dedica un
capitulo de su” Libro de Albeyteria” a las cornadas sufridas por los caballos en los
espectáculos taurinos, haciendo referencia en él a los tipos de herida, la intervención
quirúrgica y los posibles pronósticos.
El albéitar Don Pedro García Conde, en su libro “Verdadera Albeytería,” publicado
ya en el siglo siguiente, año 1685, nos informa sobre una faceta inédita hasta el momento: “la colaboración entre albéitares y picadores para el diagnóstico de las enfermedades
de los caballos, así como la descripción de las evoluciones que debían realizar los jinetes con
el caballo y de los signos que mostraban los animales y que facilitaban el diagnóstico que el
albéitar debía realizar.”
Pero además de curar las heridas de los caballos y los perros, los albéitares también se atrevían a aconsejar sobre las cualidades que tenían que presentar los caballos
para el toreo y sobre la forma en que era más conveniente que los sujetara el picador.
Las labores de asesoramiento llegaban aún más lejos, hasta el punto de que los
albéitares se permitían aconsejar a los contratistas de caballos en las plazas, como lo
demuestra de manera indirecta la crítica del matador José Delgado, “Pepe-Hillo”, en
su libro “La tauromaquia o arte de torear”, a la actuación de los mismos en los festejos taurinos, cuando, al describir las cualidades que a su juicio tenían que reunir los caballos
de picar, afirmaba que: “no se debía tener en cuenta la opinión de los albéitares por parte de
los asentistas, sino el dictamen de los picadores; porque no es la sanidad lo que se busca, sino las
aptitudes de plaza, que mucho mejor las conocen estos últimos.”
Existen documentos que demuestran que, durante los siglos XVI Y XVII, en
el norte de España se curaba a los toros después de los festejos, reservándolos para
nuevos espectáculos.
Aunque en la práctica ya existiese una implicación real de los albéitares en los
festejos taurinos, hay que esperar sin embargo a la publicación en 1868 del reglamento
taurino del Marqués de Villamagna, titulado “ Reglamento para las corridas de toros
en Madrid” para que, por primera vez la actuación veterinaria, se viera oficialmente
regulada en los espectáculos taurinos, recibiendo los profesionales el nombre de
52
LA ACTUACIÓN VETERINARIA EN LOS ESPECTÁCULOS TAURINOS
“revisores veterinarios”, lo cual legitimaba por fin el trabajo desarrollado con anterioridad por el gremio de albéitares y albéitares-herradores en la cura de animales y en
el asesoramiento en los festejos y espectáculos taurinos.
El hecho de que el término que apareciese en la normativa taurina del siglo
XIX fuera el de veterinario puede deberse al proceso de unificación de las diferentes
denominaciones existentes en torno a ese único término profesional, el cual se inicia
con la Real Resolución de 23 de febrero de 1792 por la que se funda la primera Real
Escuela de Veterinaria en Madrid, y se continúa con el Real Decreto de 19 de agosto
de 1847 por el que se aprueba el primer Plan de Estudios de la Carrera de Veterinaria,
perfectamente reglado ya y con mayor base científica.
Desde el primer momento de la presencia veterinaria oficialmente regulada
en los espectáculos taurinos, su actuación fue cuestionada por los distintos sectores
implicados, pero sobre todo, por aquellos cuyos intereses podían amenazar sus decisiones sanitarias. Pero lo cierto es que su labor se fue consolidando, seguramente
por basarse, como señalan diversos autores, en la propia necesidad- ya expresada por
el propio Francisco Montes, Paquiro, en su obra “Tauromaquia completa de 1836” - de
contar con la presencia de un hombre que pudiera asesorar al presidente, y al que se
debía capacitar para tomar decisiones en determinadas circunstancias.
Un hombre “fiel, competente,” que entre otra misiones tendría que “reconocer el
ganado antes de traerlo a la plaza, para ver si tienen los hierros y marcas de las ganaderías a
que dice el asentista que pertenecen, para que no engañen al publico, como sucede todos los
días anunciando toros de castas acreditadas u oriundas de ellas y corriéndolas luego cuneros.
Deberá también este hombre examinar si los toros tienen la edad y fuerza suficiente y por
ultimo, si la vista y demás requisitos necesarios se hallan como se desean, para desechar los
que carezcan de las proporciones oportunas para la lidia. “
Las misiones encomendadas al “fiel”, a lo largo de la historia de la Tauromaquia
han pasado casi en su totalidad a ser actuaciones veterinarias.
Antes de la publicación del Reglamento de 1868 ya se venia hablando de que
sería conveniente realizar un reconocimiento pericial de las reses que se fuesen a lidiar
para evitar los abusos que frecuentemente se cometían.
Prueba de ello es un escrito del empresario de Madrid D. Justo Hernandez, el 17
de Abril de 1850, al Sr. Jefe Superior de Policía , donde se quejaba de estos episodios y
solicitaba además la supresión de la suerte de los perros de presa, que los ganaderos
consideraban como un castigo, pero que por otra parte el público demandaba cada
vez que el toro presentado para la lidia no era totalmente de su agrado.
53
LA ACTUACIÓN VETERINARIA EN LOS ESPECTÁCULOS TAURINOS
No será hasta la considerada primera regulación oficial del espectáculo taurino,
es decir, el Reglamento para las funciones de toros en la Plaza de Madrid, aprobado el 30
de junio de 1852 por el Gobernador Don Melchor Ordóñez, cuando se ordenará por
primera vez de forma oficial el reconocimiento de los caballos de picar por la autoridad
competente, aunque sin especificarse el mismo todavía, y se profundizará además en
las características que tenían que presentar los toros, señalándose los posibles defectos
que no debían mostrar y permitiéndose a la autoridad el rechazo de los animales que
no cumpliesen los requisitos.
Todavía, no obstante, no se recogía en este documento legal la realización de un
reconocimiento de los toros.
Los reconocimientos, sin embargo, se realizaban, aunque fuese todavía de manera extraoficial, a pesar de que los responsables de los reconocimientos no estuvieran
específicamente nombrados, ni descrita la emisión de los informes derivados de los
mismos.
La evidencia de que son los propios veterinarios los encargados de realizarlos,
se fundamenta en el recurso interpuesto en Cádiz, en 1866, por el Subdelegado de
Sanidad Veterinaria, José María Offarrel O´Connor, donde reclamaba sus honorarios
por los reconocimientos practicados a los animales que habían intervenido en los
espectáculos taurinos.
Habría que esperar aún hasta el Reglamento para las corridas de toros de Madrid,
aprobado el 28 de mayo de 1868 por el Excmo. Sr. Gobernador de la provincia, y
firmado el 30 de mayo de 1868 por el Marqués de Villamagna, Alcalde-Corregidor
de Madrid, para ver por primera vez reflejada en una regulación oficial la presencia
y funciones de los veterinarios en los espectáculos taurinos.
Su función, en un primer momento, se dirigió al reconocimiento de perros,
caballos y toros, consistiendo en la valoración morfológica de los animales y en su
correcta identificación.
Así, en cuanto al examen de los caballos, se expresaba que debía considerarse
su alzada y fuerza; pero sobre los toros no se señalaba en qué debía consistir su reconocimiento, aunque sí se especificaba que se haría la reseña de ellos, se dibujaría el
hierro y se anotaría el orden de salida al ruedo.
En los perros la situación era similar a la de los toros, ya que sólo se indicaba la
existencia de su reconocimiento y la obligación de reseñarlos. Igualmente, se desconoce
la existencia de un modelo de certificado para dichos reconocimientos.
54
LA ACTUACIÓN VETERINARIA EN LOS ESPECTÁCULOS TAURINOS
Con este reglamento se comienza a exigir al veterinario la entrega por escrito
del resultado de los reconocimientos, aunque no se indica en el texto si estas certificaciones eran o no vinculantes para el presidente del festejo, ni tampoco el número
de profesionales que debían realizarlas, ni los honorarios a
devengar por estas actividades. Sí se señala, en cambio, la forma de avisarles
para la realización del trabajo y las localidades gratuitas que se les tenían que facilitar.
La presencia veterinaria se consolida en el siguiente “Reglamento para la plaza
de toros de Madrid,” firmado el 14 de febrero de 1880, siendo Gobernador el Conde
de Heredia Spínola, y donde se sigue manteniendo como la actividad principal de
los veterinarios el reconocimiento de los animales. En esta ocasión, sin embargo, se
amplía a dos el número de los reconocimientos que debían realizarse a los caballos
de picar, en los que se obviaba su sanidad, y aparece la figura del perito dirimente,
la cual tenía que recaer en el Subdelegado Facultativo del Distrito.
Se recoge también por primera vez la obligación de inspeccionar, por parte de
los Subdelegados de Veterinaria, las canales y vísceras de los animales lidiados antes
de ser derivadas a consumo. Y se contempla además la sanción a los veterinarios en
el caso de que hubieran dado por válido algún toro que presentase en la plaza un
defecto físico.
En relación con estos nuevos cometidos, desde el primer momento los veterinarios van a encontrarse con limitaciones y dificultades a la hora de certificar los
requisitos de sanidad y utilidad para la lidia de los toros.
Prueba de ello es la forma de redactarse el acta perteneciente a la corrida extraordinaria de toros, celebrada el 30 de mayo de 1880,en Madrid, en la que los Subdelegados de Veterinaria, afirmaban:
“... hasta donde lo permiten las condiciones especiales de estas reses, al hacerlas
pasar de un corral a otro, y a la distancia que han sido vistas, aparecen dotadas
de la debida sanidad y utilidad para la lidia que serán objeto...”
A pesar de las limitaciones y las dificultades que conllevaban los reconocimientos,
pronto sus actuaciones se vieron denostadas, cuando el público no quedaba satisfecho
con el resultado ofrecido por los toros.
Un artículo publicado el 28 de diciembre de 1885 en la Gaceta Medico-Veterinaria
se hacía eco de los ataques a la actuación veterinaria, realizados por críticos taurinos
y parte del público, al no quedar contentos con el juego dado por los toros.
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LA ACTUACIÓN VETERINARIA EN LOS ESPECTÁCULOS TAURINOS
Para contrarrestar estas críticas, y con el fin de aumentar el crédito de la actuación veterinaria ante estos sectores, con el titulo“El reconocimiento de los toros de plaza
por los profesores veterinarios en Madrid”, se publico en la misma revista un artículo
donde se describían las funciones que realizaban los profesores veterinarios en los
espectáculos taurinos en estos términos:
“Para que se vea toda la importancia del trabajo de la inspección de reses
bravas y la de los caballos que sirven para la lidia, bastará fijarse en que el
reconocimiento de los toros en vida debe abarcar:
1º. Su sanidad.
2º. Si tienen o no la edad reglamentaria.
3º. Contrastación del hierro de la ganadería, y
4º. Si reúne condiciones para la lidia.
En cuanto al reconocimiento de caballos hay que tener en cuenta:
1º. El recuento del número que sea costumbre presentar en cada plaza.
2º. Su clasificación.
3º. Apreciar las condiciones que deben tener esos animales para no comprometer, por su debilidad, enfermedad o resabios, la vida del picador.”
Bajo el título “El reconocimiento facultativo de los toros de lidia” publicado el 15 de
mayo de 1891 en la revista “La Veterinaria Contemporánea”, el autor vuelve a reflejar
las situaciones tan complicadas que vivían los veterinarios en la realización de los
reconocimientos, al tener que hacerlos con todos los animales juntos en el mismo corral, estando durante ese acto rodeados de multitud de gente expresando su opinión
y sufriendo vejaciones.
En aplicación de lo dispuesto en los reglamentos taurinos, se venía enjuiciando
y sancionando la actuación veterinaria en relación con sus funciones. Las malas condiciones de los toros durante la lidia, en aquel tiempo, eran causa de sanción para
los veterinarios.
El aumento de responsabilidades veterinarias asumidas en las actas de reconocimiento, no exigidas reglamentariamente, se constata con la nota manuscrita que
acompañaba al acta, de la corrida extraordinaria celebrada el 30 de mayo de 1887 en
Madrid, con estas palabras:
“La edad con exactitud se hará constar después del reconocimiento de boca,
terminada la corrida.”
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LA ACTUACIÓN VETERINARIA EN LOS ESPECTÁCULOS TAURINOS
El examen “post-mortem” de la boca, sin estar expresamente reglamentado,
también se haya reflejado en otra serie de documentos..
Así, en el acta de reconocimiento perteneciente a la corrida extraordinaria en
beneficio del Hospital Provincial de Madrid celebrada el 31 de mayo de 1888, además
de las reseñas de las reses reconocidas con la mención explícita de estar dotadas de
la sanidad y utilidad para la lidia hasta donde lo permitían las condiciones de estas
reses y las del local donde se efectuaba el reconocimiento, se vuelve a hacer referencia a que la edad de los toros reseñados se reflejará con exactitud en una segunda
certificación con estas palabras:
“Que los toros reseñados al margen, cuya edad se hará constar con exactitud
en segunda certificación por el examen de las respectivas mandíbulas...”
Ya en siglo XX Manrique Cantalapiedra en la II Asamblea Nacional Veterinaria
celebrada en Madrid en 1907, reclamaba un mayor cometido científico en los reconocimientos de los toros de lidia, pidiendo que en éstos se determinara la sanidad y
utilidad para la lidia, obligándose a la entrega de los resultados en actas por triplicado.
El término de sanidad se englobaba en una idea de integridad del organismo, y el
de utilidad para la lidia lo unía a la idea de trapío, entendiendo por este último término:
“...desarrollo general conformación ó conjunto que ha de ser lo más armonioso
posible, su edad, aparente estado de salud, y la mayor desenvoltura en sus
movimientos.”
Además, el examen, según el autor, debía ser tenido en cuenta dentro de las
condiciones en las que se realizaban los reconocimientos a distancia de los animales
y con todos los toros del festejo en un mismo corral.
Los reconocimientos de los caballos de picar, se consideraban muy deficientes,
ya que solamente se comprobaba la alzada y doma, ignorándose su sanidad, lo que
ocasionaba consecuencias, trágicas a banderilleros y espadas en caso de cogidas por
la posible transmisión de enfermedades infecciosas a través de los cuernos.
Igualmente, consideraba inadmisible la carencia de unos honorarios dignos a
devengar por los servicios veterinarios prestados.
Por último, concluye su disertación señalando el problema de la inspección de la
carne de lidia para el consumo humano y el de los nombramientos veterinarios para
actuar en los espectáculos taurinos, aspectos que habrían de tener honda repercusión
dentro de la profesión a lo largo del siglo XX.
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LA ACTUACIÓN VETERINARIA EN LOS ESPECTÁCULOS TAURINOS
A principios del siglo XX, debido a la existencia de diferentes reglamentos para
las distintas plazas de toros de España, unido a que todavía no se había resuelto de
forma general y precisa el desarrollo de las funciones veterinarias, unas reglamentadas y otras asumidas simplemente por la costumbre, se hacían necesarios para la
profesión veterinaria los recordatorios de los cometidos que se llevaban a cabo en los
espectáculos taurinos, así como de las disposiciones que los regulaban, difundidos
por lo general en revistas profesionales de la época.
Ejemplo de ello es un artículo publicado en 1915, en la Revista Veterinaria
Española, en donde se exponían estas funciones, además de señalarse que sería de
aplicación el Reglamento de Madrid en todas aquellas localidades que no tuvieran
reglamento propio .
Con la publicación del “Reglamento de las corridas de toros, novillos y becerros” de
1917 volverían a aumentar las funciones de los veterinarios, ya que se incluirá por
primera vez un reconocimiento previo de las instalaciones que habían de albergar a
los animales vivos y del desolladero; además, también se obligaba al reconocimiento
de las canales y vísceras de los toros de lidia.
Se contemplaba la imposición de multas a los Subdelegados de Veterinaria que
hubieran dado por útiles toros que no reuniesen las condiciones reglamentarias.
Comentario...
En el siguiente “Reglamento oficial de las corridas de toros, novillos y becerros que
ha de regir en las plazas de primera categoría” de 1923, los reconocimientos veterinarios
versarán sobre aspectos similares recogidos en el predecesor, se volverá a exigir un
certificado de las instalaciones previo al espectáculo, se instaurarán dos reconocimientos para los toros y para los caballos de picar y se obligará a la presencia veterinaria en
los apartados y enchiqueramiento de los toros. Uno de los subdelegados que hubiese
hecho el reconocimiento de las reses, deberá permanecer en el palco de la presidencia,
por si esta tuviese que consultarle casos dudosos de inutilidad de las reses.
Con la publicación de la “Real Orden de 2 de mayo de 1925” del Ministerio de la
Gobernación, se tratará de organizar, aspectos como el tiempo que debía transcurrir
entre los reconocimientos de los animales y el festejo o la forma de abonar los honorarios a los Subdelegados encargados del reconocimiento. Se incluía en su articulado,
la rotación de todos los veterinarios nombrados en los distintos festejos; contemplándose la actuación como dirimente de la Inspección Provincial Pecuaria en el caso de
discrepancia en los informes de reconocimiento, tanto de los animales vivos como
de sus respectivas canales.
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LA ACTUACIÓN VETERINARIA EN LOS ESPECTÁCULOS TAURINOS
La inclusión, en la misma orden, de posibles sanciones a los veterinarios causó
un gran malestar en la profesión, lo que es recogido en un acta de la Asamblea de la
Asociación Nacional Veterinaria Española, de enero de 1926.
En 1930 se publica el nuevo “Reglamento oficial para la celebración de espectáculos
taurinos y de cuanto se relaciona con los mismos”, aumentándose las responsabilidades
asignadas a los veterinarios. Se mantiene la exigencia de la disponibilidad y presencia
del veterinario en la plaza, el asesoramiento presidencial y los reconocimientos en
vivo de los animales que habían de versar sobre la edad, defensas y utilidad para la
lidia, hablándose por primera vez del tipo zootécnico del toro. La comprobación de la edad,
peso y defensas se tenía que verificar en el desolladero.
Aparece la figura del perito de parte, veterinario designado por la empresa,
ganadero o ambos, que emitiría su informe cuando existiera discrepancia con el dictamen de los veterinarios de servicio.
El informe veterinario derivado del reconocimiento de los animales no era vinculante, pero los veterinarios seguían estando sujetos a posibles sanciones derivadas
de su actuación.
La publicación de la “Orden de 10 de febrero de 1953” del Ministerio de la Gobernación, volvería a restablecer los artículos del Reglamento taurino de 1930 respecto a
los pesos, edad y comprobación de éstos por parte de los veterinarios, a la vez que se
les responsabilizaba del examen “post-mortem” de las astas de las reses.
El examen de boca y la comprobación de la edad de los animales por su tabla
dentaria efectuada por los veterinarios, fue polémico, ya que podía generar una sanción
económica tanto para el ganadero como para el empresario, en caso de demostrarse
que las reses no tenían la edad reglamentaria.
Al no existir en esta época el guarismo, ni los certificados de nacimiento, se
lidiaban como toros animales que eran utreros y de ahí la polémica.
En el Texto refundido del nuevo “Reglamento de Espectáculos Taurinos, de 15 de
marzo de 1962”, se reunificarán las diferentes actuaciones veterinarias en el espectáculo, tales como el reconocimiento de corrales y chiqueros con certificación de la
Inspección Provincial de Sanidad, la certificación de la sanidad de las reses firmada
por el veterinario titular de la población donde se ubicase la explotación de origen,
los reconocimientos periciales de las reses en la plaza de toros y, por último, el seguimiento laboratorial realizado por los Servicios Veterinarios de la Escuela Nacional de
Sanidad por procedimiento iniciado por los veterinarios de plaza ante la sospecha de
manipulación de las astas de los toros.
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LA ACTUACIÓN VETERINARIA EN LOS ESPECTÁCULOS TAURINOS
Los nombramientos se realizaban por la Dirección General de Seguridad en
Madrid y por los Gobernadores Civiles en provincias, a propuesta de las Inspecciones
de Sanidad Veterinaria.
Se describe la composición del palco presidencial, siendo el veterinario con más
antigüedad de los intervinientes en los reconocimientos el que asesore al presidente.
Si fuesen varios los festejos a celebrar los veterinarios irán turnándose en el puesto
de asesor.
En las corridas de toros y novilladas con picadores se designarán cuatro veterinarios: dos para el reconocimiento de reses y dos en el de caballos, en las novilladas sin
picadores y becerradas se designarán solo dos, y uno en corridas de inferior categoría.
Los reconocimientos versarán sobre la sanidad, edad, peso aparente- en plazas
de tercera categoría-, defensas y utilidad para la lidia y, en general, sobre todo lo que
el tipo zootécnico del toro requiere.
En los reconocimientos post-morten se comprobará que los toros tienen como
mínimo los seis dientes permanentes completamente desarrollados.
Se contempla la posibilidad de sanciones a los veterinarios si dieran por útiles
reses que no reunieran las condiciones reglamentarias y por tal motivo fueran devueltas a los corrales.
Se hace obligatorio por parte de los veterinarios el examen de las astas, con el
fin de comprobar su posible manipulación.
Se mantenía la precariedad en las condiciones y medios para la realización de
los reconocimientos de los toros y caballos de picar. Se presentaron puntualizaciones
a los diferentes artículos que afectaban a las funciones veterinarias, principalmente las
referentes a la edad de las reses, abogando por la vuelta a la verificación de la edad
del toro por la dentición y surcos corneales.
Un articulo publicado en la revista “Información Veterinaria” en 1990, bajo el titulo
“Reforma del Reglamento Taurino desde el punto de vista veterinario”, D. Jesús Bengoechea,
Veterinario del Ayuntamiento de Madrid y de la plaza de toros de las Ventas, volvía
a poner de relieve la incomprensión hacia las actuaciones veterinarias, expresándolo
de esta forma:
“Algunos estamentos pretenden que los veterinarios desaparezcan de las
presidencias, incluso algo mas grave y descabellado, de los reconocimientos. “
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LA ACTUACIÓN VETERINARIA EN LOS ESPECTÁCULOS TAURINOS
La publicación de la “Ley 10/1991, de 4 de abril, sobre potestades administrativas
en materia de espectáculos taurinos”, y los posteriores decretos que la desarrollan, no
cambiarían las condiciones en las que se venían realizando los reconocimientos, añadiendo, sin embargo, nuevas responsabilidades a los veterinarios.
A las ya existentes, se añade la documentación que acompañaba a los animales
tras la implantación definitiva del Libro de Registro de Toros de Lidia, del Documento
de Identificación Bovina y demás documentación sanitaria exigida según las condiciones epizoóticas del momento.
La primera normativa que deriva de la Ley 10/1991 es el Real Decreto 176/1992
de 28 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento de Espectáculos Taurinos.
Las novedades de este Reglamento con respecto a las actuaciones veterinarias son:
-
Se permite el arreglo de las defensas en presencia del veterinario cuando
estas se hayan deteriorado por accidente.
-
El primer reconocimiento previo de las reses se hará con una antelación
de 24 horas con respecto al comienzo del festejo.
-
Los veterinarios serán designados a por la autoridad competente a propuesta del Colegio Oficial de Veterinarios de la provincia donde vaya a
celebrarse el espectáculo. Para las corridas de toros y novilladas picadas
se designaran tres veterinarios y dos para los demás festejos.
-
También contempla la toma de muestras biológicas por parte de los
veterinarios, en caso de comportamiento sospechoso de los animales
durante el desarrollo de la lidia, pero no será hasta la publicación de la
Orden de 7 de Julio de 1997, cuando se establezcan los procedimientos y
el material necesario para la toma de estas muestras en plazas de primera
y segunda categoría.
En 1996 se publica el “Real Decreto 145/1996 que modifica y da nueva redacción al
Reglamento de Espectáculos Taurinos”.
Su redacción fue motivada, según se expresa en el preámbulo, por no conseguir
su predecesor la erradicación de los fraudes en la integridad de las astas.
Aparece el veterinario de parte (de ganaderos y de empresarios), que puede asistir
a los reconocimientos previos y post-morten, con el fin de garantizar el principio de
contradicción y que no se produzca indefensión.
En la disposición adicional tercera se indica, por primera vez, la necesidad de
garantizar la formación técnica de los veterinarios que actúan en los espectáculos,
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LA ACTUACIÓN VETERINARIA EN LOS ESPECTÁCULOS TAURINOS
correspondiendo al Consejo General de Colegios Veterinarios o por delegación a los
Colegios Provinciales dicha formación, al igual que la habilitación y propuesta de los
veterinarios que hayan de ser nombrados por la autoridad competente.
También describe los aspectos sobre los que ha de versar el primer reconocimiento, expresándose que los veterinarios de servicio emitirán un informe motivado,
por escrito y separado, de la falta de características de las reses en razón de la clase
espectáculo y de la categoría de la plaza.
Y llegamos finalmente al “Decreto 68/2006 de 21 de marzo por el que se aprueba el
Reglamento Taurino de Andalucía.”
En su artículo 24 se establecen los requisitos para la designación del equipo
veterinario de servicio en los reconocimientos previos y post-morten. Como novedad
respecto al Reglamento Nacional, establece que los veterinarios:
-
No tienen que tener interés directo de tipo económico, profesional o de
parentesco con: ganaderos, empresarios, toreros o representantes de
ganaderías que intervengan en el espectáculo.
-
Al menos una de las personas nombradas en el equipo veterinario deberá
prestar servicio en la Consejeria de Agricultura y Pesca.
En cuanto a las funciones (Articulo 25) las novedades son:
-
Asistencia, en su caso, a los señalamientos de las reses en las ganaderías.
(Ya lo decía “Paquiro” en su Tauromaquia en 1836, al definir al “ hombre
fiel”).
-
Vigilancia de las normas de bienestar animal, en especial, durante el
transporte.
-
Asistencia veterinaria a los caballos que se accidenten a consecuencia de
su intervención en la lidia.
No quisiera terminar sin recordar a las mujeres veterinarias en este mundo tan
machista del toro.
Prueba de ello es el Art.96 del Reglamento de 1917 “Queda prohibido en absoluto
tomar parte en la lidia de toros, novillos y becerros, a los menores de dieciséis años y a las
mujeres.”
Anteriormente algunos Reglamentos locales, basados en el de Madrid de 1880,
ya lo contemplaban, como el de Valencia. “Queda terminantemente prohibido que en la
plaza de toros de Valencia puedan tomar parte mujeres en ninguna corrida, sea esta de la clase
y categoría que fuese.”
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LA ACTUACIÓN VETERINARIA EN LOS ESPECTÁCULOS TAURINOS
En el Reglamento Taurino de 1962 se reflejaba como algo novedoso el permitir
a las mujeres torear a caballo, pero no a pie. En su Art. 49, punto c), se decía:
“Queda absolutamente prohibido tomar parte en festejo taurino alguno a
mujeres, si bien podrán llevar a efecto la lidia a caballo como rejoneadoras,
pero sin echar pie a tierra para rematar la res.”
En ese mismo reglamento no debieron plantearse la posibilidad de la actuación
de mujeres veterinarias en las plazas de toros, ya que, al describirse la suerte de rejones en el capítulo XII, Art. 131, en lo relativo al reconocimiento pericial de las reses,
se redactaba por primera vez en un reglamento que este examen debía ser realizado
por “señores veterinarios”.
La Orden de 10 de agosto de 1974, del Ministerio de la Gobernación, ya permitía
la libre participación de las mujeres en los espectáculos taurinos.
La incorporación de la mujer a las funciones veterinarias que se desempeñan
en los Espectáculos Taurinos, ha sido lenta, más o menos similar a su incorporación
a la propia profesión veterinaria.
La primera solicitud femenina para cursar estudios de veterinaria fue realizada
por Juliana Vidal Rodríguez en 1916, pero habría que esperar hasta el año 1925 para
que por primera vez en España una mujer obtuviese el titulo de veterinario. Se llamaba María Cerrato Rodríguez y estaba matriculada de forma libre en la Escuela de
Veterinaria de Córdoba.
En 1928 terminó la carrera Justina González Morilla en la Escuela de Veterinaria
de León, acabando ese mismo año también la carrera de Medicina, profesión por la
que se decantó, y no ejercería como veterinaria.
Pero sería en los años 70 cuando se inicia un ascenso imparable del número de
mujeres matriculadas en las Facultades de Veterinaria, llegando a alcanzar en el curso
2005/2006 en la Facultad de Madrid el 75% del total del alumnado matriculado en
primer curso.
La primera mujer de que se tiene conocimiento de haber participado como profesional veterinario en Espectáculos Taurinos, reconociendo los animales e incluso
asesorando en el Palco Presidencial, fue Vicenta Ferreres Meseguer, actuando en la
Plaza de Toros de Málaga en el año 1956. Concluyó los estudios de veterinaria en
Zaragoza en 1936. Fue titular en Lorca y desde febrero de 1942 Inspector Municipal
Veterinario del Ayuntamiento de Málaga.
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LA ACTUACIÓN VETERINARIA EN LOS ESPECTÁCULOS TAURINOS
Posteriormente en 1978 fue Angélica Orne Zubiaur la primera mujer veterinaria
en actuar en una plaza de primera categoría como la de Bilbao. Y a partir de entonces
se van incorporando al resto de plazas de España.
Con lo que llevo dicho, amigos, no es que el tema esté agotado porque, sin duda,
tiene la suficiente enjundia como para redactar un tratado, pero el cansancio que os
haya podido causar este fárrago de fechas, referencias y vicisitudes de nuestra Fiesta
relacionadas con su ordenación, me está indicando con voz silenciosa que deje aquí
mis palabras.
Sin embargo, no las puedo concluir sin agradecerles su presencia en este acto,
que le da el lustre que merece, y la paciente escucha con la que me han obsequiado,
y a nuestro Presidente manifestarle mi gratitud por permitirme a partir de ahora
formar parte de este selecto Colectivo de compañeros que integran nuestra Academia.
Muchas Gracias.
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CONTESTACION AL DISCURSO DE INGRESO DE ANTONIO VILLALBA
CONTESTACION AL DISCURSO DE INGRESO EN LA R.A. DE
CIENCIAS VETERINARIAS DE ANDALUCIA ORIENTAL DEL
ILTMO. SR. D. ANTONIO VILLALBA GÓMEZ
MANUEL MUÑOZ MARTÍN1
Excmo. Sr. Presidente de la R.A. de Ciencias Veterinarias de A. Oriental
Ilustres Señoras y Señores Académicos,
Amigos todos.
Es la presente una oportunidad que me honra, ocupar esta tribuna para responder
a la magnífica y apretada exposición que nos ha hecho nuestro recipiendiario con el
propósito de dejarnos cumplida constancia de la intervención del veterinario en los
espectáculos taurinos incluida como misión primordial en los diferentes Reglamentos
que a partir de la mediación del Siglo XIX se fueron estableciendo en nuestro País
para la mejor conducción de los espectáculos taurinos. El amplio comentario que nos
ha hecho de estos diversos módulos legislativos, al mismo tiempo que ha recreado
mis oídos, y me supongo que también los vuestros, por la claridad con que los ha
expuesto, ha reverdecido en mi memoria viejos recuerdos que al parecer ya tenía
olvidados y que, si me lo permitís, voy a exponerles algunos, no como complemento
de sus acertadas palabras que por supuesto no me permiten esta opción, sino simplemente como pobre exposición de un anecdotario que podría ser conveniente traer
a colación como divertimento circunscrito a nuestro particular ambiente malagueño.
Para ninguno de ustedes es un secreto que las fiestas de toros son, y con mucho,
muy anteriores en el tiempo a cualquier patrón legislativo de los que nos ha dictado
nuestro nuevo Académico. Es igualmente cierto que la primitiva fiesta era muy diferente a la actual, y que evolucionada en sus diversas secuencias a otras formas ha
1
Académico de Número de la Real Academia de Ciencias Veterinarias de Andalucía Oriental.
ANALES - VOL. 24 (1) - DIC. 2011 - REAL ACADEMIA DE CIENCIAS VETERINARIAS DE ANDALUCÍA ORIENTAL
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CONTESTACION AL DISCURSO DE INGRESO DE ANTONIO VILLALBA
venido a concretarse en la actual que conocemos. Pero en un principio, no era más
que la lucha, valga la expresión, de un aguerrido y valeroso aficionado, con una bestia
que se batía según sus primitivos y ancestrales instintos defensivos.
Amplío que cualquier tipo de lidia o, para mejor decir, de lucha con una res brava,
porque el concepto de lidia taurómaca, al menos para mí, es posterior a estas fechas,
la hacían los actuantes para mostrar al público espectador su resistencia, fortaleza
y habilidad ante animales de llamativa bravura, pero todavía, como es natural, no
controlada, y sin percibir estipendio alguno. Ya Alfonso X el Sabio consideró conveniente en su completa colección de Las Partidas, legislar que nadie “recibiese precio por
lidiar con alguna bestia”, añadiendo que “son infamados los que lidian con vestias bravas
por dineros que les den”. Está claro que alude directamente a quienes ya se dedicaban
como trabajo o profesión a esta actividad, dentro de estos festejos populares. Pero
no es el hecho de luchar con un animal lo que condena nuestro Rey, sino, simplemente, el hecho de que se hiciera por dinero, “pues de otro modo ganará prez de valiente
y esforzado”. Las diferencias con los criterios actuales son, simplemente, abismales.
Por estas fechas, para acabar con las reses después de hacer con ellas las peripecias
que cada cual podía según su atrevimiento y facultades, finalmente eran alanceadas
con un venablo, modalidad que parece estaba al alcance de cualquier espectador,
incluidas las mujeres. De cualquier forma, este modo de acabar con el animal requería una habilidad especial y ya, un conocimiento especializado de este arte, como el
que se dice que mostró Don Pero Niño en Sevilla en un festejo ante el Doliente Rey
Enrique III “ansi a pie como a caballo, a donde él lansó muchas hermosas lansas, esperando
a los toros, poniéndose en gran peligro con ellos y haciendo golpes de espada tales que todos
eran maravillados”.
¿Existían entonces reglas formales a las que sujetar las actuaciones de aquellos
atrevidos lidiadores?. Interpreto que no. Lo que sí me parece seguro es que por la
mediación del XVI ya no existía la antigua norma de clavar en el suelo, hasta el fin
de la pelea, aquella espada o venablo con que estos luchadores debían acabar con
el animal, aguantando mientras las embestidas del toro sin más defensas que sus
propias fuerzas y habilidad para evitarlas. Bastante tiempo después, cuando esta
actividad empezó a hacerse por dinero, tal forma de mostrar a los espectadores una
valentía sin igual quedó derogada. El bravo toreador ya había pensado en su particular
integridad, que había de reservar para espectáculos sucesivos. De cualquier modo,
en una fiesta no ordenada todavía, era costumbre, debo añadir, que los espectadores
lanzaran al toro no sólo ballestas sino cualesquiera elementos punzantes o cortantes
que debilitaran sus fuerzas, antes de que el matador acabara definitivamente con
él. Esta costumbre tan irregular parece que pervivió entre nosotros durante mucho
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CONTESTACION AL DISCURSO DE INGRESO DE ANTONIO VILLALBA
tiempo, pero cambiando los instrumentos cortantes por otros menos traumatizantes,
pero de igual modo perjudiciales a la lidia.
No obstante, y en tanto seamos partidarios, por no tener otras noticias, de
que nuestra particular afición taurina y sus modalidades partieron de las que nos
transmitieron los conquistadores cristianos, habida cuenta de que hasta el momento
carecemos de argumentos para demostrar que las pudimos heredar del pueblo árabe,
si así fuera, no hemos de perder de vista, y aquí debo recordarlo, que además del
carácter lúdico a que antes he hecho referencia, las corridas tuvieron también, con
mucha frecuencia, un carácter cuasi religioso, como se deduce de los motivos sobre que
se fundamentaban las corridas llamadas votivas, nupciales y funerarias, todas ellas,
por su ancestral y supuesta pero vivida y asimilada relación que en pasados tiempos
se hizo entre el toro, ser sagrado y principio de vida, y el hombre, que al sacrificarlo
en el ruedo asimilaba de su sangre multitud de sus esencias, entre ellas la virilidad.
Votivas eran las corridas que se celebraban en honor de un santo de veneración local,
en ciertos momentos de crisis, como pudieran haber sido la aparición de una epidemia,
o como pago, valga la expresión, de haberlos librado de ella. Las corridas funerarias, al
parecer bastante prodigadas en la encrucijada de los siglos XVI y XVII, se celebraban
para cumplir la voluntad de ciertos personajes que las dejaban así dispuestas en su
testamento como una manda más, y que necesariamente habían de cumplir sus deudos
si no querían verse envueltos después en supuestos disgustos y contrariedades de
diversos tipos. Ambas modalidades de festejos, si así podían llamársele, no dejaban
de tener un fondo religioso, quizás heredopagano, pero tremendamente supersticioso,
en el que la Iglesia no dejada de tener su crematística intervención. Finalmente, las
corridas nupciales, que en el medioevo tuvieron gran predicamento, consistían en
una especie de encierro, más bien de encerrona, que se hacía de una res vacuna, de
bravura contrastada, y de su subsiguiente sacrificio que el novio y sus amigos habían
de culminar en la puerta de su prometida, después que a través de diversas calles de
la localidad la hicieran correr desde la dehesa hasta la puerta de la casa nupcial, donde
de las más diversas maneras y con los más insospechados instrumentos acababan con
el animal, en cuya sangre, una vez descuartizado, aquélla impregnaba un pañuelo
blanco, que en el momento ofrecía al novio como símbolo de su intacta virginidad.
Parece ser que la carne del sacrificado animal era después consumida en el banquete
nupcial, en el que participaba todo el pueblo.
No quisiera que en este breve relato de curiosas efemérides que vengo haciendo
gracias a la benevolencia de ustedes, se me pasara algo de una capital importancia
íntimamente relacionado con las fiestas de toros que de una manera u otra se desarrollaban en las sucesivas plazas de toros que conoció nuestra urbe, que sirvieron
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CONTESTACION AL DISCURSO DE INGRESO DE ANTONIO VILLALBA
para que nuestros vecinos disfrutaran de este espectáculo, y que alcanzaron, claro
está, a conocer los primeros años de la actual de La Malagueta. Solemos decir cuando hablamos de esta cuestión, y más referida a aquellos pasados tiempos, que se
celebraron tales o cuáles corridas, pero, posiblemente, a la gran mayoría de aficionados
le pase casi del todo desapercibido un importante detalle, y es el de cómo venían a
nuestra ciudad los ganados que habían de lidiarse. Cuando este espectáculo no tenía
aún la forma que hemos visto nos ha explicado Antonio, deducida de los concretos
Reglamentos por que se rigieron, y cuando todavía estas manifestaciones no eran
más que meras exhibiciones de fuerza y temeridad ante los vecinos de personas generalmente pertenecientes a la aristocracia, las reses que éstos utilizaban para tales
juegos eran de las que los tablajeros, los carniceros, traían para ser sacrificadas para
el abasto público y que apreciada por éstos la acometividad de algunas de ellas, las
ofrecían a aquellos señores para los citados juegos. Es más, me consta que así las
cosas, aquellos carniceros ya estimulaban a sus proveedores a que reservaran para
sus clientes el ganado que en las dehesas aparentaba la bravura que se exigía para
tales funciones. Eran, simplemente, unidades que resaltaban de entre las demás que
se criaban para el abasto, por unas facultades ideales y propias para estos juegos. La
selección, al estilo de lo que hoy conocemos, entiendo que no existió de principio.
Esta fue, al decir de los técnicos, una cuestión que se suscitó después en razón a unas
finalidades muy concretas: la lidia formal, ya muy evolucionada. Y en tanto esta
situación se fue concretando, y antes que se pensara que el recién creado ferrocarril,
el primero que vieron los vecinos en nuestra zona, el de Córdoba a Málaga, pudiera
ser un medio ideal de transporte de estas reses ¿cómo y de qué forma venían estos
ganados hasta nuestra ciudad?. Curiosas por demás debían ser llamémoslas las ceremonias que confluían en la conducción de las reses hasta su destino. Por supuesto
que el desplazamiento de los animales desde los campos a la ciudad se hacía de
siempre a pié, aprovechando las mismas realengas, veredas y coladas destinadas
desde tiempo inmemorial al tránsito de los ganados, que perduraron en la memoria
popular y que posteriormente fueron calificadas por la Ley con el nombre de vías
pecuarias. Pues bien, a través de estas vías accedía después el ganado que había de
lidiarse en nuestra ciudad. Entre éstas, el valle del Rio Guadalmedina era una de las
más importantes para los ganados procedentes del Norte e incluso para los que procedían del valle del Guadalquivir, que aún a expensas de dar un gran rodeo, venían
a descansar previamente al espectáculo en la parte alta de este río o en dehesas más
o menos próximas a la ciudad, como las llamadas del Garabato, situada a la derecha
de lo que es hoy la vulgarmente conocida Carretera de Cádiz, o la de Trévenez, en
la finca de igual nombre, cerca de Campanillas. Los papeles consultados nos dicen
que estos traslados duraban entre veinte y veinticinco días para las ganaderías más
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CONTESTACION AL DISCURSO DE INGRESO DE ANTONIO VILLALBA
lejanas, y que como con mucha frecuencia los festejos se componían de varias corridas,
si éstas procedían de ganaderías distintas que se iban incorporando al lote según se
hallaban en el camino, era muy natural que los conductores tomaran las oportunas
precauciones para evitar las consabidas peleas entre reses que no se conocían. Así,
pues, estos diversos encierros procuraban separarlos prudentemente unos de otros,
pero no mucho con el objeto de que de haber problemas, los conductores pudieran
auxiliarse los unos a los otros. Tales caminatas hacían, naturalmente, que los animales perdieran bastante peso, más, muchísimos más, por supuesto, que los que hoy
se dejan enclaustrados en los típicos cajones y con los medios de transporte que se
utilizan y que, muchísimos más rápidos, no dejan de ser, no obstante, sumamente
traumatizantes para los animales. El traslado de una corrida normal precisaba de
unos diez o doce bueyes y de un número más o menos igual de vaqueros. Hoy, con
el conductor del camión y un ayudante, el asunto queda resuelto plenamente. De
aquellos conductores, unos, los más diestros y llamados de estribo, caminaban sobre
entrenados caballos a lado y lado de la manada y al final de la misma, y al menos uno,
al lado del que abría el contingente, que solía ser el mayoral. Los llamados vaqueros
de tropa caminaban igualmente a caballo pero confundidos con las reses, con la misión de evitar las peleas que solían presentarse aún entre reses de un mismo hierro.
Vaqueros de cola eran los que cuidaban de arrear las reses que por cualquier motivo
se quedaban rezagadas o trataban de salirse de la manada. De los bueyes conductores,
uno, que recibía el nombre de portero, más o menos acostumbrado a tomar las puertas
una vez llegada la manada a su destino, era el que abría esta particular comitiva que,
dicho sea de paso, causaba grandísimo interés en los habitantes de los lugares por
donde transitaba. Uno o dos vaqueros, según el volumen del lote en camino, era el
encargado de llevar sobre lomos de mulos generalmente, las provisiones, vituallas y
enseres propios del personal, que habían de utilizarse en tan largas caminatas, tanto
de ida como de regreso al lugar de origen. Como es natural, unos viajes tan largos y
en los que se había de pasar por tantos sitios diferentes, con frecuencia debían dar
lugar a peripecias de las más diversas clases, unas resueltas de modo favorable y
otras no tanto, y que contadas luego por estos hombres a su regreso a la ganadería,
habían de ser siempre del agrado de los atentos oyentes sentados junto a la lumbre, en
las largas noches de invierno. Una vez las reses en la proximidad de nuestra ciudad,
eran conducidas a sitios previamente conocidos, las dehesas que antes he referido,
en las que durante algún tiempo se procuraba darles el descanso necesario, no sólo
para reponer sus aspeadas pezuñas sino también para que recuperaran parte del peso
perdido y rellenaran con éste sus visibles osamentas. Y aquí permanecían hasta la
noche antes de la corrida, en que reglamentariamente había de verificarse su encierro
en la plaza. A estos efectos y para evitar cualquier tipo de accidente, la Autoridad
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CONTESTACION AL DISCURSO DE INGRESO DE ANTONIO VILLALBA
municipal tomaba las precauciones que eran de rigor, pues a lo que parece, la afluencia
de público a este venerable rito taurino para contemplar de cerca las características del
ganado, debía ser muy llamativa. Me consta, por ejemplo, que para una corrida que
había de celebrarse, todavía en la Plaza Mayor, luego llamada de las Cuatro Calles y,
finalmente de La Constitución, nuestro entonces Alcalde decía al Subinspector de la
Milicia Nacional que “debiendo celebrarse en la noche de este día el encierro de los novillos
que han de lidiarse mañana a la tarde, espero de la atención de Vd. se sirva disponer se hallen
a las diez de la noche en la Plaza destinada a esta diversión un piquete de veinte hombres de
tropa del exercito y otros veinte de la Milicia Nacional”.
Prosiguiendo en mi empeño de referirles diversas curiosidades de añejos tiempos
relativas a nuestra Fiesta, y siempre y cuando no les causen cansancio, haciéndome
eco de la referencia que nos ha hecho nuestro compañero Antonio del bando que
para el mejor orden del espectáculo publicó nuestro entonces gobernador y paisano
Melchor Ordóñez Viana Cárdenas en 1º de junio de 1847, no debo dejar de referirles
que entre sus peculiaridades disponía que “En cada uno de los cuatro ángulos de la Plaza
habrá dos hombres con seis espuertas llenas de tierras y una vacía, con objeto, las primeras,
de cubrir en el momento la sangre que arrojen los caballos, y la espuerta vacía será para recoger en ella las tripas que de aquellos se desprendan. Ambas operaciones se verificarán sin
pérdida de tiempo tan luego como el toro se separe del punto donde la sangre esté, y el mozo
que desempeñe con morosidad este servicio sufrirá ocho días de cárcel. Llevará cada uno de
estos mozos un palo de media vara de largo, con dos ganchos en la punta para romper y echar
en las espuertas las tripas de los caballos. Recalcaba nuestro Gobernador que por cada golpe
de tablón que desde el momento del encierro hasta salir a la plaza reciba algún toro, pagará el
empresario quinientos reales, y respecto del ganado a lidiar, que no podrá tener ningún toro
menos de cinco años cumplidos, ni podrán pasar de ocho: la falta de esta condición será penada
por cada uno con quinientos reales de multa. Que en la cuadra habrá cuarenta caballos, sin
que ninguno sea de menos alzada de siete cuartas cumplidas; este ganado será reconocido por
la autoridad competente el día antes de cada función, a las cuatro de la tarde. Que para evitar
la malicia que suele haber en el uso de las banderillas de fuego pretextando equivocaciones
por parte de los que han de ponerlas, se previene que éstas sólo se usarán cuando la autoridad
que manda la plaza ondee un pañuelo encarnado. La tardanza en la ejecución será penada con
cien reales de multa a cada banderillero o tres días de cárcel. Y finalmente, que el empresario
reservará en los tendidos de sombra sitios suficientes donde se coloquen doscientos hombres de
tropa que vayan para conservar el orden público, debiendo estar estos con holgura, y además
se dará local proporcionado para la banda de música, y serán libres las entradas de guardias
civiles y municipales y empleados de seguridad pública”. Las muchas puntualizaciones
que se destacan en este conato de reglamento, aunque algunas son tan claras que no
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CONTESTACION AL DISCURSO DE INGRESO DE ANTONIO VILLALBA
necesitan de comentario, otras merecerían un substancioso estudio, que en este momento no me puedo permitir, es obvio, pero que podíamos dejar para otra ocasión.
El Alcalde de la ciudad entonces, José Freüiller Alcalá Galiano, Abogado de los
Tribunales de la Nación, para no ser menos que su paisano el Jefe Político, con la misma fecha que éste publicó un Bando en el que prevenía a los vecinos que “Deseando
que el público pueda disfrutar con toda tranquilidad de dichos espectáculos, he determinado
se guarden y cumplan las prevenciones siguientes: que para mayor comodidad del público y
para evitar los desórdenes y disgustos que son consiguientes a permanecer en el centro de la
plaza indistintamente las personas que van a sol y a sombra, teniendo que agolparse en confusión en el momento del despejo para adquirir las localidades, que no siempre consiguen, he
dispuesto que se verifique la entrada sólo por entre barreras, pasando cada cual a ocupar su
asiento, quedando prohibido desde luego el entrar y pasear en la plaza. Y añadía: no se permite
que ningún individuo entre con capa, y el que lo intentare será detenido y expulsado; ni tampoco con palos, con porras, bastones de hierro o con puños de metal fundido, y todo el que se
presente con ellos será detenido y consignado a disposición de la autoridad para que sufra la
pena correspondiente; ni tampoco con botellas de vino, de licores o tarros de los mismos, como
cualquier efecto de esta especie, y los contraventores serán detenidos y puestos a disposición
de la autoridad que manda la plaza, prohibiendo de igual modo que se arroje nada a la misma,
incluso los sombreros, aunque sea con el sólo objeto de aplaudir Concluía nuestro Alcalde
anunciando que tomadas las medidas oportunas con el fin de que la diversión no se pueda
convertir en disgusto para ninguno de los concurrentes por demasías o excesos, y esperando
de este ilustrado público que conservará el buen comportamiento que es indispensable en las
grandes reuniones.
De lo que acabo de exponerles se deduce el carácter excesivamente festivo de
nuestros vecinos de antaño, del que las autoridades estaban plenamente al corriente
y la curiosa y violenta manera de reaccionar ante determinadas secuencias del espectáculo que en algún momento no fuera de su agrado, como por ejemplo, del que
la empresa de Álvarez les ofreció el 15 de julio de 1849, en el que a causa del pobrísimo estado de las reses presentadas y el escasísimo juego que dieron, el público, en
protesta, arrancó los tablones de los tendidos, tirándolos al ruedo junto con las sillas,
agrediendo a los agentes que intentaron de estorbarlo.
No andaríamos muy alejados de la realidad si por nuestra mente cruzara la
imagen dantesca del incorrecto y brutal comportamiento de aquella gente, puesta en
pie, gritando y lanzando al ruedo, no sabemos si contra las reses de su desagrado o
contra los mismos lidiadores, los más insospechados proyectiles, especialmente los
envases, siempre de vidrio, de las bebidas que en demasía consumían, según parece
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CONTESTACION AL DISCURSO DE INGRESO DE ANTONIO VILLALBA
era costumbre entonces, y que en principio a nadie le llamaba la menor atención, así
como sombreros, el típico de pleita de juncos, de precio muy asequible, pero que con
frecuencia acaba siendo el envoltorio de un proyectil de los prohibidos.
Palos y garrotes. Se dice que con éstos, los asistentes próximos al ruedo solían
asustar a las reses dando tremendos golpes sobre las maderas que formaban las
barreras, lo que, naturalmente, desquiciaba el comportamiento de los animales y al
mismo tiempo los distraía de la atención que debían prestar a los maestros de los diversos órdenes que intervenían en el festejo. Que no era esta, en general, una manera
de protestar, airada, de lo que pudiera pasar en la arena, sino, con mucha frecuencia, un argumento para armar alboroto, que es en lo que para muchos de aquellos
asistentes consistía su asistencia a la fiesta. Pero si tal actitud, de cara al festejo, tenía
una importancia sobresaliente, más la tenía en la opinión de la autoridad, cuando
estos argumentos físicos se empleaban de modo exclusivo para dirimir las cuestiones
suscitadas en las discusiones propias de los asistentes, partidarios y no partidarios
de los diestros que se jugaban la piel sobre el ruedo.
Como la brutal costumbre de arrojar en los tendidos repletos de público y sobre
los lidiadores aquellas andanadas de plumas de gallinas, que en el mejor de los casos,
a éstos últimos los distraía de su trabajo, con harto peligro para su integridad, y al
resto de asistentes a la fiesta los incomodaba con el marcado deseo de armar el mayor alboroto posible, como ya antes he apuntado, consecuencia a veces del consumo
excesivo de alcohol.
Las capas. La capa era entonces, y hasta no hace mucho, sobre todo en invierno,
una prenda de vestir de uso corriente, que a la par que daba un cierto prestigio a los
que la usaban, servía, y no hay que hacer muchos aspavientos de ésto, para ocultar
ropas de inferior calidad o de gastado uso que necesariamente habían de portar sus
dueños. Es curiosa la existencia de los llamados caperos, que durante el día hacían
la vida en el cauce del Guadalmedina, entre el puente de La Aurora y el de Santo
Domingo, ambos de madera, y que por algunas monedas cubrían con aquella prenda, para no ser vistos, a quienes tenían necesidad apremiente de exonerar el vientre
mientras hacían esta operación. No es que ahora estemos mejor servidos que entonces
de mingitorios públicos, pero ante una urgente necesidad, parece que hoy siempre
hay a la mano un bar o una cafetería que suple a la referida capa. De rigor es pensar
que en las fechas en que estas celebraciones tenían lugar, el pleno estío, tal vestimenta
no era la más apropiada para lucir, y mucho menos para soportar la calina a pleno sol
en una localidad de este sello. Pero era un argumento más para ocultar a vigilantes, a
acomodadores, si es que los había, y demás encargados de guardar el orden público
aquellos ya referidos instrumentos llevados expresamente para alborotar.
72
CONTESTACION AL DISCURSO DE INGRESO DE ANTONIO VILLALBA
Pero estas cosas, y muchísimas otras más que podría traer o colación, pero que
para evitarles el natural cansancio, o quizás el aburrimiento, es mejor que sigan reposando en mi memoria, estas cuestiones, repito, con el paso del tiempo se fueron
puliendo, lo mismo que los modos de los espectadores, y adaptando cada vez mejor a
un festejo que al mismo tiempo evolucionaba a otras formas, y que con mayor o menor
precisión acabaron por desembocar en los Reglamentos que tan magníficamente nos
ha recordado nuestro nuevo académico, para terminar en el último, proclamado para
nosotros por la Junta de Andalucía y que es el que, con algunos de sus defectos, han
de utilizar nuestros compañeros que cumplen su misión en nuestras plazas de toros.
Y termino. Sólo me queda expresar con singular afecto a Antonio Villalba
nuestra más cordial enhorabuena por este reconocido mérito a que hoy se ha hecho
acreedor, y animarle para que desde este puesto, como hace desde el de Presidente
del Colegio que con tanto acierto dirige, contribuya con su demostrada capacidad
al deseado engrandecimiento de nuestra Clase. Y a ustedes, amigos todos, darles las
más expresivas gracias por la paciencia con que, sin lanzarme tarros, sombreros ni
plumas, que sin duda me he merecido, han soportado mis pobres palabras. Gracias.
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CITOQUINAS: DE FIELES ALIADAS A TEMIBLES ENEMIGAS
CITOQUINAS: DE FIELES ALIADAS A TEMIBLES ENEMIGAS
LIBRADO CARRASCO OTERO*
Discurso de ingreso en la Real Academia de Ciencias Veterinarias
de Andalucía Oriental como Académico Correspondiente
“Si conoces al enemigo y a ti mismo,
no necesitas temer el resultado
de cientos de batallas”
El arte de la guerra. Sun Tzu, 400 AC
En primer lugar quisiera expresar mi agradecimiento más sincero y profundo a
los miembros de esta Real Academia de Ciencias Veterinarias de Andalucía Oriental
por el honor que me dispensan. Hoy se hace realidad el sueño de pertenecer a esta
docta y querida Institución, cuyo principal objetivo es el de difundir y compartir el
conocimiento, pero además, me llena de orgullo el hecho de que mi ingreso se realice
en mi querida y añorada Granada, la ciudad que me vio crecer como niño y de la que
marché siguiendo mi vocación como Veterinario. Una vocación alentada desde pequeño por mi padre que ejerció nuestra noble profesión en esta ciudad de la Alhambra
y del Generalife, que lo acogió, le vio crecer personal y profesionalmente y le brindó
la oportunidad de desarrollar no solo nuestra profesión, sino también involucrarse
en la investigación y en la actividad colegial, ya que como él decía «somos de donde
dicta nuestro corazón».
Mi labor de investigación se ha centrado, principalmente, en el estudio de la
patogenia de las enfermedades víricas. Unos estudios que inicié bajo la dirección de
mi maestro, Miguel Ángel Sierra Plana, y que me encaminaron a estudiar al macrófago como una célula fundamental en el establecimiento de la respuesta inflamatoria
* Catedrático de Anatomía y Anatomía Patológica Comparadas. Decano de la Facultad de Veterinaria
“Campus de Excelencia Internacional CeiA3”, Universidad de Córdoba.
ANALES - VOL. 24 (1) - DIC. 2011 - REAL ACADEMIA DE CIENCIAS VETERINARIAS DE ANDALUCÍA ORIENTAL
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CITOQUINAS: DE FIELES ALIADAS A TEMIBLES ENEMIGAS
e inmune de las enfermedades, y de cómo algunos virus provocaban la aparición de
lesiones vasculares o la muerte de las células vecinas a las infectadas mediante la
activación de los macrófagos. Una cuestión que me planteaba la siguiente pregunta
¿por qué una célula defensiva es la responsable de las lesiones más características
de algunas enfermedades?, la respuesta a este enigma estaba en que la activación de
esa célula desencadenaba la producción de una serie de mediadores, que regulan al
organismo dentro de un delicado equilibrio que permite luchar y vencer la infección
por diferentes patógenos pero que al mismo tiempo su sobreexpresión puede, incluso, conducir a la muerte del individuo. Estos mediadores son conocidos hoy bajo la
denominación genérica de citoquinas
INTRODUCCIÓN
Las citoquinas o citocinas (del griego “kyto” célula e “ina” sustancia) son moléculas de bajo peso molecular (de 10 a 40 kD) y constituidas por unos 120 a 180
aminoácidos, que poseen la capacidad de modular la función de células y tejidos, y
que están producidas, principalmente, por los leucocitos, aunque algunas de ellas
también pueden ser secretadas por otros tipos celulares.
En condiciones fisiológicas, las citoquinas no se producen en cantidades significativas, siendo necesaria la activación de las células para que se produzcan en
cantidades suficientes para ejercer sus efectos biológicos. La mayoría de ellas son secretadas al espacio extracelular en forma glicosilada, lo que incrementa su estabilidad
y solubilidad. No obstante, algunas citoquinas se pueden acumular en el interior de
la célula o adherirse a la membrana celular.
Las citoquinas poseen una vida media muy corta y actúan a muy bajas concentraciones, del orden de picogramos, mediante la unión a receptores de alta afinidad
que están presentes en la superficie de las células. En función del tipo de células sobre
las que actúan, se habla de efecto autocrino, cuando actúan sobre las propias células
productoras, efecto paracrino, cuando actúan sobre diferentes tipos celulares, o incluso pueden tener un efecto endocrino, cuando ejercen su efecto en otros órganos y
tejidos, transportadas por circulación sanguínea.
NOMENCLATURA
Los términos con los que se conocen estas moléculas han sido modificados desde
su descubrimiento por Lindenman en 1957, al detectar la producción del conocido
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CITOQUINAS: DE FIELES ALIADAS A TEMIBLES ENEMIGAS
actualmente como Interferón gamma en ensayos con cepas de la influenza. Inicialmente, como las citoquinas se identificaron como la respuesta de los linfocitos frente
a determinados antígenos se las denominaron linfoquinas. Cuando posteriormente
se comprobó que también eran secretadas por otros tipos celulares se optó por denominarlas citoquinas. Dentro del nombre genérico de citoquinas se empleó la nomenclatura de interleuquina (IL) para aquellas moléculas que servían como señales
de comunicación entre distintos tipos de leucocitos, numerándose a medida que se
descubrían, así nos encontramos desde la IL-1 hasta la IL-43. Sin embargo, y como
hemos señalado anteriormente algunas de las citoquinas se identificaron mediante
ensayos «in vitro», por lo que adoptaron el nombre de la función biológica que desarrollaban, como es el caso del Interferón (IFN), Factor de Necrosis Tumoral (TNF),
Factores Estimuladores de la Formación de Colonias (CSF) o Factor Transformador
del Crecimiento (TGF)
Funciones de las citoquinas
Las citoquinas, además de tener un papel fundamental en la respuesta inflamatoria e inmune, van a estar implicadas en numerosos procesos biológicos como en la
hematopoyesis, la embriogénesis y la angiogénesis, así como en diferentes procesos
celulares como la mitosis, la diferenciación, la migración o incluso la muerte celular.
Las dos principales características funcionales de las citoquinas son el pleiotropismo, ya que una misma citoquina es capaz de ejercer efectos biológicos diferentes al
actuar sobre distintos tipos celulares, y la redundancia, ya que varias citoquinas pueden contribuir al desarrollo del mismo efecto en una célula. Además, las citoquinas
pueden actuar en lo que se conoce como cascadas de amplificación, estimulando la
producción de otras citoquinas de forma consecutiva que amplían sus efectos biológicos, o bien desencadenando un efecto antagonista , regulando de esta forma la
respuesta originada o su intensidad. Nos encontramos, por tanto, con un complejo
sistema, donde el efecto de una molécula está estrechamente regulado, positiva o
negativamente, por otras moléculas del mismo sistema y que, además, cuando falta
una citoquina sus funciones pueden ser reemplazadas total o parcialmente por otras.
La expresión y actividad de las citoquinas se puede medir mediante la utilización de: bioensayos, sobre líneas celulares, inmunoensayos, como el ensayo inmunoenzimático (ELISA), que permite cuantificar su concentración en diferentes fluidos
biológicos, y el ELISPOT, que deriva de la técnica anterior, y que permite determinar
el número de células productoras, así como mediante citometría de flujo, con la que
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CITOQUINAS: DE FIELES ALIADAS A TEMIBLES ENEMIGAS
es posible no sólo cuantificar, sino también caracterizar las células productoras, las
técnicas de Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR), que nos permite medir los
niveles de RNA mensajero que codifican la producción de una determinada citoquina
y las técnicas inmunohistoquímicas, como el Avidin Biotin Peroxidasa (ABC) que nos
permiten detectarlas en los tejidos y órganos.
Clasificación
Las citoquinas pueden clasificarse según su estructura, sus receptores o su funcionalidad, pero no hay una clasificación rígida de las mismas ya que debido a sus
características funcionales, no todas las citoquinas que tienen la misma estructura
tienen la misma función, y el pueden utilizar diferentes receptores. Actualmente, la
clasificación más utilizada es la funcional, aunque debemos de tener presente que,
debido a que una misma citoquina es capaz de ejercer efectos biológicos diferentes
al actuar sobre distintos tipos celulares, se encuadran, según su actividad sea más
relevante, en una de la tres principales funciones en las que estas moléculas participan:
la respuesta inflamatoria, la respuesta inmune y la hematopoyesis.
Citoquinas que intervienen en la Respuesta Inflamatoria
En la respuesta inflamatoria las citoquinas pueden actuar de dos formas totalmente opuestas, ya que mientras que algunas van a favorecer el desarrollo de la misma,
las citoquinas pro-inflamatorias, otras van a tener un marcado efecto supresor de la
inflamación, las denominadas citoquinas inmunosupresoras (Tabla 1).
Tabla 1: Principales citoquinas que participan en la respuesta inflamatoria
Citoquinas de actividad pro-inflamatoria
IL-1
IL-6
TNF-α
TNF-β
IFN-γ
Citoquinas de actividad inmunosupresora
IL-4
IL-10
IL-13
TGF
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CITOQUINAS: DE FIELES ALIADAS A TEMIBLES ENEMIGAS
1. Citoquinas pro-inflamatorias
Las citoquinas de actividad pro-inflamatoria (Tabla 1) son moléculas producidas,
principalmente, por monocitos y macrófagos, activados tras el contacto con un agente
patógeno, aunque también pueden ser sintetizadas por otras poblaciones celulares
como las células endoteliales o las células dendríticas entre otras.
• La interleuquina 1 (IL-1), de la que existen dos formas, alfa y beta, que,
aunque solamente tienen un 25 % de homología, comparten el mismo
receptor y ejercen efectos biológicos similares. Es el principal pirógeno
endógeno, induciendo la fiebre, gracias a la producción de prostaglandinas, y actúa sobre el SNC, provocando el sueño y la anorexia que se
asocian a los procesos infecciosos. Además, esta citoquina induce la
liberación de histamina, responsable de la vasodilatación y aumento de
la permeabilidad vascular en el lugar de la inflamación, y es un factor
quimiotáctico de los leucocitos.
• El Factor de Necrosis Tumoral (TNF) del que también se han descrito dos
moléculas, alfa y beta, que tienen una elevada homología y que están
estrechamente relacionadas. El TNF-alfa es producido por los monocitos,
macrófagos, linfocitos T y B, células natural killer, fibroblastos y mastocitos. Está implicado, junto con la IL-1, en el desarrollo de la fiebre, caquexia
y sueño que se instauran en los procesos infecciosos, siendo un potente
activador de los monocitos y de los polimorfonucleares neutrófilos.
Además, induce la expresión de moléculas de adhesión y estimula la
producción de otras citoquinas, como la IL-8, por las células del endotelio
vascular, lo que contribuye a la extravasación de linfocitos, neutrófilos
y monocitos, y la producción de proteínas de fase aguda mediante la
estimulación de la IL-6. Por otra parte, el TNF-beta, es producido, exclusivamente, por los linfocitos T activados, aunque se une a los mismos
receptores que el TNF-alfa e induce funciones similares. Además, el
Factor de Necrosis Tumoral tiene la capacidad de inducir la necrosis de
algunos tipos de células tumorales, así como iniciar los fenómenos de
apoptosis, o muerte celular programada, en algunas células, al unirse a
los receptores de superficie que inician la cascada de la vía extrínseca,
que es la forma en la que un estímulo extracelular puede inducir a que
una célula muera sin originar una respuesta inflamatoria.
• La interleuquina 6 (IL-6) es la responsable de la producción de proteínas
de fase aguda por el hígado, proteínas que tienen una función protectora
y reguladora del proceso inflamatorio a través de su actividad antipro79
CITOQUINAS: DE FIELES ALIADAS A TEMIBLES ENEMIGAS
teasa,. Además, esta citoquina induce en la médula osea la producción
de células precursoras de neutrófilos, monocitos y megacariocitos y
promueve la diferenciación de linfocitos B hacia células plasmáticas,
induciendo la producción de inmunoglobulinas. Pero esta citoquina
también es capaz de ejercer una función inmunosupresora ya que va a
inducir la síntesis de los antagonistas de los receptores de la IL-1 beta,
por lo que esta citoquina no va a encontrar receptores a los que unirse
y por lo tanto desarrollar su función pro-inflamatoria
• Para terminar con este grupo de citoquinas, citaremos al interferón
(IFN), inicialmente descrito como una proteína producida por las células infectadas por algunos virus. Estas moléculas se clasifican en dos
tipos: el Tipo I que incluye el IFN-alfa y el IFN-beta, con propiedades
antivirales y antiproliferativas, y el tipo II, que incluye el IFN-gamma,
que tiene un efecto inmunomodulador. Mientras que el IFN-alfa es
secretado por fibroblastos y algunas células epiteliales, el IFN-gamma
es producido fundamentalmente por monocitos y macrófagos, siendo
considerado el principal activador de los macrófagos y un desencadenante de la respuesta inmune celular, al estimular la diferenciación de
los linfocitos T a Th1. Sin embargo los interferones tipo I (alfa y beta)
también se pueden considerar citoquinas inmunosupresoras debido a
su efecto regulador de la producción de citoquinas y a su capacidad
antiproliferativa. Efecto antiproliferativo que le confiere al mismo
tiempo una actividad antitumoral
2. Citoquinas inmunosupresoras
El grupo de las citoquinas inmunosupresoras (Tabla 1) incluye a un grupo de
moléculas que inhiben el crecimiento celular, suprimen o bloquean la secreción de
otras citoquinas. Entre ellas se encuentran algunas citoquinas producidas por los linfocitos Th 2, como la IL-4, IL-10 e IL-13, que activan a los linfocitos B al mismo tiempo
que inhiben la respuesta inflamatoria. Y el Factor Transformador del Crecimiento
(TGF-beta) que inhibe el crecimiento y la función de muchos tipos celulares, así como
la síntesis de determinadas citoquinas y la actividad citotóxica natural y específica.
• La interleuquina 4 (IL-4) es una citoquina que, como se ha mencionado
anteriormente, presenta la característica de ejercer efectos biológicos
diferentes al actuar sobre distintos tipos celulares. Así, tiene un efecto
antiinflamatorio al inhibir la producción de diferentes mediadores
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CITOQUINAS: DE FIELES ALIADAS A TEMIBLES ENEMIGAS
inflamatorios de los macrófagos y bloquea la acción de la citoquina
IL-1, una de las principales citoquinas pro-inflamatoria. Pero al mismo
tiempo promueve el establecimiento de una respuesta inmune de tipo
humoral a promover la diferenciación de linfocitos T hacia células de
tipo Th2, estimulando de esta forma el crecimiento y diferenciación de
los linfocitos B.
• La interleuquina 10 (IL-10) es considerada como la citoquina inmunosupresora por excelencia ya que inhibe la síntesis de muchas otras
citoquinas como el TNF-alfa, la IL-2 o la IL-12. Además, regula las funciones mediadas por los linfocitos B, induciendo la síntesis de IgG, y por
linfocitos T, influyendo en el desarrollo de los timocitos y de las células
T. Esta citoquina también tiene un papel fundamental en la angiogénesis.
• La interleuquina 13 (IL-13) comparte muchas de sus funciones con la
IL-4. Es una citoquina inmunosupresora ya que inhibe, junto con la
IL-4 y la IL-10, la producción de diferentes citoquinas inflamatorias
por los monocitos/macrófagos. Adicionalmente, esta citoquina puede
inducir la proliferación de monocitos y de linfocitos B, y promueve la
producción de IgE
• El Factor Transformador del Crecimiento (TGF) del que existen dos tipos,
alfa y beta, que no poseen ninguna similitud estructural ni funcional. El
TGF-beta, es producido por los linfocitos T, plaquetas y otros muchos
tipos celulares, y tiene efectos inmunomoduladores. Además, induce
la proliferación de fibroblastos, osteoblastos y células musculares lisas
e incrementa la síntesis de proteínas de la matriz extracelular, lo que
favorece la curación de las heridas. El TGF-beta también tiene efectos
inmunosupresores ya que inhibe tanto el crecimiento de diferentes tipos
celulares como la síntesis del IFN-gamma, TNF-alfa, TNF–beta, IL-1, IL-2
e IL-3, inhibiendo también la citotoxicidad tanto natural como específica.
Citoquinas que intervienen en la Respuesta Inmune
En la respuesta inmune las citoquinas pueden actuar en el desarrollo de la
respuesta inmune inmediata y no especifica, conocida como respuesta innata y que
está presente en todas las plantas y animales, y en el desarrollo de la respuesta inmune específica, capaz de reconocer al antígeno y por lo tanto de crear una memoria
inmunológica que perdura aún cuando el agente patógeno es eliminado, conocida
como respuesta inmune adaptativa, y que tan solo está presente en los vertebrados
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CITOQUINAS: DE FIELES ALIADAS A TEMIBLES ENEMIGAS
1. Citoquinas involucradas en la respuesta inmune innata
En el grupo de las citoquinas que están involucradas en la respuesta inmune
innata (Tabla 2) están incluidas las citoquinas producidas, principalmente, por los
monocitos y los macrófagos activados de forma inmediata tras el contacto con un
agente patógeno, y que por lo tanto están involucradas en el desarrollo de la respuesta
inflamatoria. Esta es la razón por la que entre las principales citoquinas que se producen en esta respuesta inmune innata nos encontramos tanto con la IL-1, el TNF-alfa,
la IL-6 y el IFN-gamma, que como hemos visto anteriormente también participan en
la respuesta inflamatoria, como con la IL-10 que tiene una clara acción inmunosupresora. Además, en la respuesta inmune innata van a participar otras citoquinas como:
• La interleuquina 12 (IL-12) que inicialmente se describió como el factor
estimulador de las células natural killer. Esta citoquina que es producida
por monocitos/macrófagos, células dendríticas y linfocitos B, incrementa
la actividad citotóxica de las células natural killer, induce las células LAK
(linfocitos asesinos activados por linfoquinas), estimula la producción
de IFN-gamma y activa a los linfocitos T citotóxicos.
• La interleuquina 18 (IL-18) posee la misma capacidad de inducción de la
producción de IFN-gamma en linfocitos T y células natural killer que la
IL-12, aunque es producida por las células de Kupffer y de la glándula
adrenal.
Tabla 2: Principales citoquinas que participan en la respuesta inmune
Respuesta inmune innata
IL-1
IL-6
IL-10
IL-12
IL-18
TNF-α
IFN-γ
Respuesta inmune adaptativa
IL-2
IL-4
IL-12
IL-15
IL-16
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CITOQUINAS: DE FIELES ALIADAS A TEMIBLES ENEMIGAS
2. Citoquinas producidas en la respuesta inmune adaptativa
La activación de los linfocitos T y B en reposo para ejercer sus funciones en la
respuesta inmune celular y humoral requiere de la participación de determinadas
citoquinas (Tabla 2). Así, la presencia de IL-12 promueve la diferenciación hacia linfocitos Th1, que en colaboración con los macrófagos, están implicados en la respuesta
inmune celular. Mientras que la IL-4 condiciona el desarrollo de linfocitos Th2 que
promueven la respuesta inmune humoral. Además, los linfocitos T CD8+ se diferencian hacia linfocitos T citotóxicos como respuesta a la estimulación antigénica y a la
presencia de citoquinas secretadas por otras células, y ejercen su función efectora
mediante la secreción de IL-2, IL-16, IFN-gamma y TNF.
• La interleuquina 2 (IL-2) es secretada por linfocitos T CD4+ y CD8+
activados y se describió como factor de crecimiento de células T, ya que
es el principal agente que controla su proliferación. Es un factor estimulador del crecimiento de linfocitos T , B y natural killer, y promueve la
actividad citotóxica mediada por linfocitos T, natural killer, y células LAK
(células asesinas activadas por citoquinas). Tras unirse a su receptor en
los linfocitos T, activa la secreción de IFN-alfa, IL-3 e IL-4. Ejerce otros
muchos efectos sobre el sistema inmune, teniendo un papel esencial en
el desarrollo de las respuestas inflamatorias crónicas, tanto humorales
como celulares
• La interleuquina 15 (IL-15) comparte la mayoría de sus actividades
biológicas con la IL-2, aunque no es producida por los linfocitos Th1,
ya que es secretada por una amplia variedad de células, entre las que
se encuentran los monocitos, células epiteliales, miocitos y hepatocitos.
• La interleuquina 16 (IL-16) es producida por los linfocitos T CD8+ en
respuesta a la estimulación con serotonina o histamina. Originariamente
se identificó como factor quimiotáctico de linfocitos, recibiendo el nombre
de linfotactina.
Citoquinas que estimulan la hematopoyesis
Un amplio grupo de citoquinas está conformado por aquellas producidas por
las células del estroma de la médula ósea o por linfocitos maduros activados y que
van a inducir el crecimiento y/o diferenciación de las células sanguíneas, por lo que
algunas reciben el nombre genérico de factores estimuladores de la formación de
colonias (CSF)
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CITOQUINAS: DE FIELES ALIADAS A TEMIBLES ENEMIGAS
• La interleuquina 3 (IL-3) induce la proliferación y diferenciación de progenitores hematopoyéticos tempranos de todas las series sanguíneas, especialmente en situaciones de stress que requieren una respuesta rápida.
• La interleuquina 5 (IL-5) es esencial en la proliferación y diferenciación de
las células precursoras de los eosinófilos, así como en el mantenimiento
de la actividad de los mismos, siendo la responsable de la eosinofilia que
se produce en las infecciones parasitarias. Sobre los linfocitos B actúa
incrementando su proliferación y estimulando la producción de IgA.
• La interleuquina 9 (IL-9) tiene un amplio espectro de actividades, entre las
que se encuentra la proliferación de los precursores de la serie eritroide,
participando también en la respuesta inmune al estimular la proliferación
de linfocitos T y la producción de inmunoglobulinas por los linfocitos B.
• La interleuquina 11 (IL-11) estimula la formación de megacariocitos
y comparte con la IL-6, la producción de proteínas de fase aguda por
el hígado. Además, participa en la respuesta inmune humoral al estimular la secreción de inmunoglobulinas por células B en respuestas
T-independientes.
• El factor estimulador de la formación de colonias de granulocitos (GCSF) es producido por fibroblastos, células endoteliales y monocitos en
respuesta a estímulos específicos y provoca la proliferación de los precursores de los granulocitos. La proliferación de los polimorfonucleares
neutrófilos que se observa asociada a la infección por diferentes bacterias
es debido a que algunos lipopolisacáridos de las paredes bacterianas son
un inductor de esta citoquina. Además, esta citoquina actúa como estimulador de la fagocitosis y de la citotoxicidad mediada por anticuerpos.
• El factor estimulador de la formación de colonias de macrófagos (MCSF) está implicado tanto en el desarrollo de las células progenitoras de
los macrófagos como en el desarrollo de la placenta, siendo producido
también por las células del epitelio uterino en respuesta a los estrógenos.
Los efectos adversos de las citoquinas.
Como hemos visto anteriormente las citoquinas van a tener un importante
papel en la regulación de diferentes funciones del organismo. Sin embargo, algunas
de ellas debido a su capacidad de ejercer efectos biológicos diferentes al actuar sobre
distintos tipos celulares van a tener un efecto adverso sobre el organismo (Tabla 3).
Como ejemplos tenemos:
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CITOQUINAS: DE FIELES ALIADAS A TEMIBLES ENEMIGAS
• La IL-6, que aunque juega un papel muy importante en la respuesta inflamatoria y en el establecimiento de la respuesta inmune innata, también
puede inducir resorción ósea, atrofia muscular, anemia y desencadenar
una coagulopatía de consumo.
• La IL-4, que juega un papel clave en los fenómenos de inmunosupresión,
pero que al mismo tiempo se ha relacionado con el desarrollo de los procesos alérgicos, ya que induce la producción de IgE por los linfocitos B.
Tabla 3: Efectos adversos de las principales citoquinas
IL-1
Fiebre, acidosis metabólica, leucopenia, trombocitopenia, hemorragias, edema
pulmonar
IL-4
Desarrollo de procesos alérgicos
IL-6
Resorción ósea, atrofia muscular, anemia, coagulopatía de consumo
TNF-α
Fiebre, acidosis metabólica, leucopenia, trombocitopenia, hemorragias, edema
pulmonar
IFN-γ
Efecto sinérgico con endotoxinas bacterianas
Pero además, los efectos adversos de las citoquinas pueden ser el resultado
de la respuesta del organismo frente a un patógeno. Así, las citoquinas juegan un
papel muy importante en la patogenia del shock que se instaura tras la liberación
de exotoxinas o endotoxinas bacterianas en el transcurso de infecciones locales o
sistémicas, ya que estas toxinas bacterianas inducen la producción y liberación, entre
otros mediadores inflamatorios, del TNF-alfa y de la IL-1beta, que de forma sinérgica
estimulan la respuesta inflamatoria aguda. Posteriormente, otras citoquinas, como la
IL-4, IL-8 o la IL-10, van a controlar la intensidad de esta respuesta inflamatoria. El
desenlace de este equilibrio entre estos dos grupos de citoquinas es lo que determina
las manifestaciones clínicas y el desenlace del proceso séptico. Así, si en el proceso
séptico predominan los niveles de citoquinas pro-inflamatorias (TNF-alfa, IL-1 beta)
se producirá el shock séptico y la muerte del individuo. Ya que el estado de shock,
que se instaura en el proceso séptico, es una consecuencia de la alta concentración
sérica de las citoquinas pro-inflamatorias, ya que tanto el TNF-alfa como la IL-1 beta,
inducen la aparición de la fiebre, de la acidosis metabólica, de la leucopenia y trombocitopenia, así como de las hemorragias y del edema pulmonar. Alteraciones que se
han inducido en modelos animales tras la administración de TNF-alfa recombinante.
Pero no solo estas citoquinas tiene efectos adversos en los procesos sépticos, ya que
otras citoquinas como el IFN-gamma va a incrementar los efectos adversos de las citoquinas pro-inflamatorias, al activar a los macrófagos y al estimular la producción de
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CITOQUINAS: DE FIELES ALIADAS A TEMIBLES ENEMIGAS
anticuerpos contra los polisacáridos de la pared bacteriana, ejerciendo de esta forma
un efecto sinérgico con las endotoxinas bacterianas. Por este motivo, se ha ensayado
como estrategia terapéutica el bloqueo del IFN-gamma cuando el shock séptico ya
está instaurado.
Este efecto adverso producido por el desequilibrio de las citoquinas pro- y antiinflamatorias, en el que predominan una respuesta exagerada del sistema inmune,
es lo que recientemente se ha dado en llamar como “tormenta de citoquinas”, un
fenómeno que ha cobrado un gran protagonismo en los recientes brotes influenza
causados por los virus H1N1 y H5N1, ya que ha sido esta respuesta inflamatoria
exagerada la responsable de los cuadros clínicos y de la mortalidad observada en el
transcurso de las infecciones.
Otros virus, como el del síndrome respiratorio y reproductivo porcino, van a
utilizar la sobreexpresión de citoquinas inmunosupresoras, como la IL-10, como estrategia para evadir la respuesta inmune o, como en el caso del virus de la Peste Porcina
Africana, van a inducir los fenómenos de apoptosis en los linfocitos, células en las que
no se replica, mediante la expresión de TNF alfa, originado de esta forma un estado
de inmunosupresión e impidiendo el desarrollo de una correcta respuesta inmune.
Pero no solo se va a producir un efecto adverso como consecuencia del desequilibrio de los niveles de determinadas citoquinas ya que, además, existen algunas citoquinas que se expresan de forma constitutiva en diferentes órganos como el
pulmón, hígado, riñón, bazo o la piel, como la denominada factor inhibitorio de la
migración del macrófago, y que tiene como función la de contrarrestar las acciones
antiinflamatorias e inmunosupresoras de los glucocorticoides, pero que al mismo
tiempo es liberada rápidamente tras la interacción con los lipopolisacáridos (LPS) de
las membranas bacterianas, potenciando su efecto como estimulador de la liberación
de citoquinas pro-inflamatorias.
Recientemente, se han descritos los denominados «superantígenos», que son
proteínas microbianas, como las presentes en algunas exotoxinas estafilocócicas,
que son capaces de estimular, sin especificidad antigénica, a numerosos linfocitos
T CD4+, originando una enfermedad clínica caracterizada por la liberación de gran
cantidad de citoquinas, especialmente TNF e IL-2, por los linfocitos T, provocando
la instauración de un shock tóxico.
Por último, me gustaría destacar el papel que juegan las citoquinas en las reacciones de hipersensibilidad, ya que ellas van a actuar modulando la respuesta inflamatoria que se desencadena. Una respuesta inflamatoria que va a ser la responsable
de la aparición de las lesiones en los tejidos.
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CITOQUINAS: DE FIELES ALIADAS A TEMIBLES ENEMIGAS
Las citoquinas como herramienta terapéutica
La medicina actual se encuentra frente a un incremento de la resistencia de los
patógenos frente a los antibióticos, una pérdida de sensibilidad que es debida al uso
indiscriminado que se ha hecho en muchos casos de los antibióticos. Adicionalmente,
en medicina veterinaria nos encontramos con el handicap que supone los periodos
de supresión tras la administración de los antibióticos o la prohibición de determinados antibióticos, antiparasitarios y promotores del crecimiento en los animales de
producción. Por este motivo, la investigación biomédica ha comenzado a explorar
diferentes alternativas, como la utilización de aceites esenciales, con las que estimular
y reforzar la respuesta inmune innata y adaptativa. La influencia y los efectos que
tiene algunas citoquinas sobre el sistema inmune ha sido el motivo de que hoy en día
se estén diseñando terapias que incluyen su utilización, son las llamadas “terapias
basadas en la respuesta inmunológica”. Sin embargo, estas terapias se están encontrado con diferentes problemas, algunos de ellos derivados del delicado equilibrio en
el que se encuentran las citoquinas en el organismo, pues como hemos mencionado
anteriormente, estas se encuentran en muy pequeñas concentraciones y su combinación produce diferentes respuestas inmunológicas, así mientras que las dosis bajas de
IL-2 estimulan a las células natural killer, las dosis altas e intermitentes de esta misma
citoquina estimula la producción de las células CD4+. Por lo que los investigadores
se enfrentan al reto de descubrir sus funciones biológicas y de cómo administrarlas
para alcanzar la respuesta deseada (Tabla 4). Entre las citoquinas utilizadas y comercializadas como agentes terapéuticos hoy en día tenemos:
• El eritropoetin-alfa, que es parte de los tratamientos de las anemias de
tipo leve o moderada
• El factor estimulante de las colonias de granulocitos, que es utilizado
para prevenir los efectos adversos de los tratamientos frente al VIH o
los citomegalovirus, ya que estos virus suelen causar una neutropenia
y, por tanto favorecer las infecciones bacterianas secundarias.
• El interferón alfa, es un antiviral de amplio espectro y se ha probado con
éxito en el tratamiento de la hepatitis vírica y del Sarcoma de Kaposi, que
está provocado por el virus del herpes 8 y cuya aparición está relacionada
con el SIDA. Aunque en los ensayos “in vitro” el interferón alfa actúa
contra el VIH, los resultados “in vivo” han sido contradictorios. Actualmente se está estudiando su aplicación en la prevención de la diabetes y
en el tratamiento de determinados tumores como los melanomas.
• La interleuquina 12, su utilización se basa en su efecto estimulador de
las células CD4+, demostrándose además que si estás células son trata87
CITOQUINAS: DE FIELES ALIADAS A TEMIBLES ENEMIGAS
das con esta citoquina responden mejor frente a la infección por el VIH.
Además, su efecto estimulador de los linfocitos T ha hecho que se use
como potenciador de determinadas vacunas.
Tabla 4: Tratamientos en los que se están utilizando citoquinas
IL-12
Potenciación de vacunas
IL-15
Control de la infección por el VIH
IFN- α
Tratamientos antivirales
G-CSF
Tratamiento frente a la neutropenia
Eritropoetin- α
Tratamiento de anemias leves y moderadas
Actualmente, se está investigando que efectos podría tener en el tratamiento
frente a la infección por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana la utilización de
diferentes citoquinas como:
• La interleuquina 7. El interés en esta citoquina radica en el hecho de que
cuando el número de células CD4+ cae por debajo de los límites normales, como en los casos de la infección por el VIH o por el trasplante
de médula, se produce un aumento de los niveles de esta citoquina que
estimula el timo y la producción de nuevas células CD4+. Sin embargo,
esta citoquina también tiene un efecto adverso, ya que se ha demostrado
que es capaz de activar al VIH, una activación que haría necesaria su
administración junto con otros fármacos contra este virus.
• La interleuquina 15 ya que es un promotor de las células CD8+, que
juegan un importante papel en la eliminación de las células infectadas
e inhibe la apoptosis de las células activadas inmunológicamente. En
este sentido la utilización de esta citoquina se ha asociado con un mejor
control de la infección por el VIH.
• El interferón-gamma se ha ensayado en el tratamiento de las infecciones
simultaneas de tuberculosis y VIH. Sin embargo los resultados obtenidos
indican que esta citoquina tendría un efecto dependiente de la dosis, ya
que mientras que en dosis baja si parece que ayuda a controlar la infección por VIH, las dosis altas parecen estimular la replicación del virus.
• La interleuquina 10 ya que, aunque tiene como principal efecto al disminución de la respuesta inmune, se ha observado “in vitro” que es
capaz de provocar una disminución de la replicación del VIH, por lo
que se está ensayando una terapia con esta citoquina con el objetivo de
disminuir los niveles de VIH en las personas infectadas por este virus.
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CITOQUINAS: DE FIELES ALIADAS A TEMIBLES ENEMIGAS
Otro campo de investigación terapeútica de las citoquinas es el de los trasplantes
de órganos ya que el rechazo es modulado por la expresión de las citoquinas proinflamatorias e inmunomoduladoras, por lo que el bloqueo de de estas citoquinas
o de sus receptores podría ser una herramienta extremadamente útil, ya que al no
producirse la reacción inflamatoria e inmune, no se produciría el rechazo del tejido.
CONCLUSIÓN
Está claro que si somos capaces de descifrar el lenguaje de las citoquinas, podremos comprender como funciona el complejo sistema inmunológico, y por tanto
seríamos capaces de controlar sus respuestas, protegiendo y mejorando de esta
forma la salud del hombre y de los animales. El conocimiento de la composición y
de los mecanismos de activación de los receptores de las citoquinas son de una gran
importancia, ya que nos permitiría comprender dos de sus principales características
funcionales, la redundancia y el pleiotropismo, y nos permitiría controlar el desencadenamiento de sus cascadas de amplificación y de antagonismo.
BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA
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CITOQUINAS: DE FIELES ALIADAS A TEMIBLES ENEMIGAS
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90
CONTESTACIÓN DISCURSO ILMO. SR. CARRASCO OTERO
CONTESTACIÓN AL DISCURSO DE INGRESO DEL ILTMO.
SR. DR. D. LIBRADO CARRASCO OTERO
EXCMO. SR. DR. D. JULIO BOZA LÓPEZ1
Nos decía Friedrich Nietzsche que la vida está hecha de algunos momentos de
gran intensidad, y de innumerables intervalos, y lo mismo sucede con la actividad
de estas corporaciones que junto con sus labores cotidianas, vive momentos mágicos
de gran intensidad, cuando la Academia se viste de gala y en sesión solemne le da la
bienvenida a un nuevo miembro, y máxime en este 2011 declarado “Año Mundial del
Veterinario”, conmemorando la fundación de la Escuela Nacional de Veterinaria en
Lyon en 1761, hace 250 años por el insigne profesor Claude Bourgelat y por mandato
de Luis XV el Rey Sol.
Esta Real Academia de Ciencias Veterinarias de Andalucía Oriental me hizo el
honor de designarme para que contestara el discurso de ingreso del Ilmo. Sr. D. Librado
Carrasco Otero, y pienso que ello fue debido a la amistad que me unía primero con sus
padres D. Librado y Dª Paquita, y posteriormente con nuestro flamante Académico
que también me distingue con su aprecio. Creo sinceramente que otros compañeros de
la Corporación, hubiesen glosado mejor que yo su laudatio, y la evidente importancia
de su brillante discurso, pero el honor que se me hacía no podía echarlo en puerta
ajena por el deber que la amistad obliga, aunque de antemano pensara que ya por
mi edad no estaría a la altura de este cometido, en el que seguro no me acompañara
la fortuna pero si la buena voluntad.
Como decía Cela en su discurso el “Elogio de la fábula” (1989), no sé dónde puede
levantar su aduana la frontera de la vejez, pero por si acaso, me acojo a la sentencia
1
De la Real Academia de Ciencias Veterinarias de Andalucía Oriental.
ANALES - VOL. 24 (1) - DIC. 2011 - REAL ACADEMIA DE CIENCIAS VETERINARIAS DE ANDALUCÍA ORIENTAL
91
CONTESTACIÓN DISCURSO ILMO. SR. CARRASCO OTERO
de Quevedo todos deseamos llegar a viejos y todos negamos haber llegado ya, pero se bien
que no se puede volver la cara a la evidencia, y tampoco ignoro que el calendario es
algo inexorable, y es por lo que me dispongo a contestar al Prof. Carrasco Otero, sin
dejar el menor hueco a la inspiración ni a la improvisación, por lo que en ésta ocasión
me van a permitir que sólo lea unas sentidas palabras como homenaje de acogida.
Como señaló el escéptico tudense Francisco Sánchez en el siglo XVI: “Es innato en los hombres querer saber. Pero pocos son los que emprenden el camino de la
ciencia, y menos aun los que los que lo alcanzan”, y entre esos pocos esta nuestro
conferenciante, como veremos en la sucinta síntesis de su historial profesional y
científico que les he preparado.
Tu paisano Séneca nos pide mesura hasta en el sufrimiento, y el belmontino
Baltasar Gracián nos aconseja que seamos breves. Pues bien, mesurada y brevemente,
siguiendo estas dos sabias y prudentes sentencias, sólo podré mostrar unas tenues
pinceladas de sus muchos y elevados méritos, dejando en el tintero cuestiones importantes que he sido incapaz de extractar, pero al haberlo escuchado todos nos hemos
percatado de tu extraordinaria valía.
Nuestro conferenciante nació en Córdoba la próxima capital de la cultura, licenciándose en Veterinaria en 1985 y doctorándose en 1988, en la Universidad de esta
ciudad. Completo su formación el Prof. Carrasco Otero en la Facultad de Veterinaria
de Hannover en Alemania, en el Instituto de Salud Animal de Reino Unido, En la
Universidad de Concepción de Chile, y en la Universidad estatal de Kansas en los
Estados Unidos.
Es catedrático de la Universidad de Córdoba y decano de su Facultad de Veterinaria desde 2006.
Esta diplomado por el Colegio Europeo de Veterinarios Patólogos, y por el Colegio Europeo de Salud y Producción Porcina, y es también Académico número de
la Real Academia Sevillana de Ciencias Veterinarias.
Desde su incorporación como profesor a la Facultad de Veterinaria en 1986, ha
desempeñado diferentes puestos docentes en las asignaturas de Citología e Histología,
Anatomía Patológica General y Especial en la Licenciatura de Veterinaria. Ha
participado en 12 proyectos de innovación docente, 20 programas de doctorado, y en
varias ediciones del Máster de Medicina, Sanidad y Mejora Animal de la Universidad
de Córdoba. Junto con ello, ha impartido 75 conferencias dentro de jornadas o cursos
de posgrado y especialización, siendo además profesor de varias ediciones del Curso
92
CONTESTACIÓN DISCURSO ILMO. SR. CARRASCO OTERO
Internacional de Enfermedades Exóticas que organiza el Centro de Investigaciones
en Sanidad Animal (CISA-INIA).
Es coautor de varios materiales didácticos, entre los que destacan diversos atlas,
como el Curso Digital de Enfermedades Infecciosas Porcinas, así como dos capítulos
del tratado de Histología Veterinaria. Su activad docente está avalada por la concesión
de dos diplomas de excelencia por la Universidad de Córdoba.
Como investigador se ha dedicado al estudio de la patogenia de las enfermedades
víricas, participando en 15 proyectos de investigación, destacando sus contribuciones
al conocimiento de la Peste porcina africana, Peste clásica, Peste equina africana, y
Síndrome reproductivo y respiratorio porcino, Es autor de más de 180 trabajos la
mayoría de ellos en publicaciones incluidas en el Journal Citation Repors del Instituto
de Ciencias de la Información (ISI). Igualmente ha presentado más de 260 ponencias
y comunicaciones a congresos, simposios y jornadas nacionales e internacionales en
su especialidad. Su actividad investigadora ha sido acreditada por varios premios
concedidos por la European Society of Veterinary Pathology.
También ha dirigido cinco tesis doctorales, dos de ellas con mención europea.
Nuestro nuevo académico es referí de diversas revistas de investigación, y
pertenece a diversos comités científicos, entre el que destacamos ser experto de la
Agencia Nacional de Evaluación y Prospectiva del Ministerio de Educación, entre
otros nacionales e internacionales.
En el exordio de su discurso titulado “Citoquinas de fieles aliadas a temibles
enemigos” nos ha mostrado la naturaleza de estas moléculas, el tipo de células de
quienes proceden tanto en condiciones fisiológicas como patológicas, además de
señalarnos las peculiaridades de las distintas citoquinas y de sus capacidades funcionales, poniendo de manifiesto el interés actual del tema elegido. En la exposición
nos ha señalado las implicaciones de estas moléculas en los procesos biológicos, y
las funciones de la diversidad de ellas pre-inflamatorias, inmuno-depresoras, en la
respuesta inmune innata y adaptativa, y en aquellas que estimulan la hematopoyesis.
En la argumentación de su discurso nos ha evidenciado a las citoquinas en
terapias basadas en la respuesta inmunológica, con sus diferentes problemas consecuencia del equilibrio entre las distintas moléculas, y mostrándonos las utilizadas y
comercializadas actualmente como agentes terapéuticos. Finalmente en el epílogo nos
ha ilustrado sobre las investigaciones que se están efectuando con estas moléculas
frente a las enfermedades emergentes, así como un interesante apartado concerniente
a las propiedades adversas de las citoquinas, que a la vista de ellos las podríamos
93
CONTESTACIÓN DISCURSO ILMO. SR. CARRASCO OTERO
llamarlas como “el paradigma del bien y del mal”. Termina su intervención presentando los objetivos principales de investigación sobre estas moléculas, con la finalidad
de conocer la efectividad potencial de las mismas en la protección de nuestra salud.
Esta lección magistral sobre estos mediadores moleculares solubles, derivados
de los leucocitos y comprometidos con la respuesta inmunitaria celular, ha sido la
tarjeta de presentación a esta Real Academia de un destacado docente y prestigioso
investigador, que nos ha entusiasmado hasta el extremo que tu viejo compañero te
pide que nunca abandones la ilusión con la que nos lo has expuesto, compendio de
tu preparación y capacidad de trabajo, que están por encima de todos los elogios.
Termino señalando que es un honor tenerte entre nosotros, deseándote una
larga vida académica colmada de aciertos, frente a los embates que siempre aparecen
y siempre se estrellan contra el alma de los elegidos, y más en el tiempo inclemente
que vivimos, con circunstancias que dificultan las actividades de estas corporaciones.
Pero demos tiempo al tiempo, según decía Cervantes en “La Gitanilla”, que suele ser
dulce salida a muchas amargas dificultades.
Y un deseo más, que desde ahora sean frecuentes tus aportaciones a la Academia
para que podamos disfrutar de tu ciencia y tu presencia entre nosotros, y hoy siendo
portavoz ocasional de todos, te doy la enhorabuena por esta distinción, así como te
felicito y nos felicitamos por tu incorporación a esta Real Corporación.
Muchas gracias por la atención que me han prestado.
He dicho.
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EVOLUCIÓN HISTÓRICA Y NUEVAS PERSPECTIVAS EN LA INVESTIGACIÓN DE LA LENGUA AZUL
EVOLUCIÓN HISTÓRICA Y NUEVAS PERSPECTIVAS EN LA
INVESTIGACIÓN DE LA LENGUA AZUL
PEDRO JOSÉ SÁNCHEZ CORDÓN1
Discurso de ingreso en la Real Academia de Ciencias Veterinarias
de Andalucía Oriental como Académico Correspondiente
Excelentísimos e Ilustrísimos Señores Académicos, Señoras y Señores. Con su
permiso procederé a la lectura del mi discurso de ingreso en la Real Academia de
Ciencias Veterinarias de Andalucía Oriental. Pero antes de comenzar quisiera agradecer a la Real Academia, y a sus ilustres miembros, por la confianza depositada en
mí para este nombramiento. Es para mí un honor y un privilegio formar parte de
esta institución, en la que con mi humilde labor espero contribuir para bien de las
Ciencias Veterinarias.
Mi discurso versará sobre distintos aspectos históricos y nuevas perspectivas en
la investigación de la lengua azul, enfermedad emergente que ha ocupado no pocas
portadas en los últimos años, considerada como modelo para el estudio de otras
enfermedades víricas animales y humanas transmitidas por vectores. Las experiencias aprendidas con la lengua azul ponen de manifiesto la posibilidad real de que
enfermedades similares, o incluso más nefastas y comunes en latitudes remotas, nos
afecten directamente debido a la capacidad de los vectores transmisores de globalizar
estos procesos como consecuencia de cambios que aún no alcanzamos a comprender.
Pero antes, quisiera comenzar haciendo una pequeña referencia a una raza de
ovejas íntimamente ligada a esta enfermedad, me refiero a la raza Merina.
1
Dr. en Veterinaria. Investigador del Programa Ramón y Cajal. Dpto. de Anatomía y Anatomía
Patológica Comparadas. Facultad de Veterinaria. Universidad de Córdoba.
ANALES - VOL. 24 (1) - DIC. 2011 - REAL ACADEMIA DE CIENCIAS VETERINARIAS DE ANDALUCÍA ORIENTAL
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EVOLUCIÓN HISTÓRICA Y NUEVAS PERSPECTIVAS EN LA INVESTIGACIÓN DE LA LENGUA AZUL
Como es bien sabido, la oveja de raza Merina representó un lucrativo negocio
durante la Baja Edad Media. Los propietarios de rebaños, en su mayoría nobles terratenientes, órdenes militares y monasterios, obtuvieron una serie de ventajas económicas
y jurídicas, organizándose entorno al “Honrado Concejo de la Mesta”, asociación de
propietarios ganaderos de Castilla creada en 1273 por Alfonso X “El Sabio”.
La Mesta, que controlaría el monopolio de la lana, prohibió la salida de animales
de raza Merina, a la vez que estableció fuertes controles sobre las exportaciones de
lana a Flandes, Gran Bretaña y otras zonas de Europa entre los siglos XIV y XVI. A
excepción de los efectivos que cruzaron nuestras fronteras por cuestiones de estado,
o a raíz de concesiones impuestas, la raza Merina permaneció en España, aislada
del mundo, hasta el último cuarto del siglo XVIII. En una primera fase, los efectivos
ovinos de esta raza se difundieron por Alemania, Francia y Reino Unido. Fue tal su
impacto, debido a los ávidos deseos del mundo entero por disponer de estos valiosos
ejemplares, productores de la más fina de las lanas, que recientemente se ha conmemorado el 225 aniversario de dicha salida. En una segunda fase, la raza se expandió
por América del Sur, Australia y Sudáfrica, lugares donde encontraron condiciones
más propicias para su explotación.
Precisamente en tierras de Sudáfrica, fueron los holandeses quienes en 1652
arrebataron a los portugueses unos pequeños asentamientos situados en el cabo de
Buena Esperanza. Estos asentamientos crecieron hasta formar la Colonia del Cabo,
constituida en gran parte por granjeros traídos de Holanda y Alemania conocidos
como “Boers”, que hicieron prosperar la agricultura y la cría de ganado en la zona.
Sin embargo, tras una serie de intentos frustrados, en 1806, serían los ingleses quienes
se apoderarían definitivamente de la colonia holandesa.
Por caprichos de la Historia, sería en esta colonia británica donde por primera
vez de describiría una enfermedad, la lengua azul, en una raza de ovejas, la Merina,
originariamente española.
La lengua azul (LA) es una enfermedad históricamente africana y, aunque no
se ha descrito en todos los países de África, es posible que sea enzoótica en todo el
continente. La LA fue probablemente reconocida tan pronto como las razas de ovejas
europeas, y particularmente ovejas de raza Merina, se introdujeron en Sudáfrica.
Sin embargo, como enfermedad que afectaba al ganado ovino y bovino, fue descrita
por primera vez a finales del siglo XVIII por el biólogo francés Francois de Vaillant
durante sus viajes al Cabo de Buena Esperanza entre 1781 y 1784. Años más tarde, el
Oficial Veterinario Jefe de la Colonia del Cabo, Duncan Hutcheon, registró algunas
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EVOLUCIÓN HISTÓRICA Y NUEVAS PERSPECTIVAS EN LA INVESTIGACIÓN DE LA LENGUA AZUL
características de la enfermedad en su informe anual de 1880. Pero no sería hasta 1902
cuando publicara en la revista británica “The Veterinary Record” un artículo titulado
“fiebre catarral malárica en ovejas”, donde ya postuló que el agente de la enfermedad
podría ser transmitido por insectos hematófagos.
Ese mismo año, el Cirujano Veterinario J. Spreull publicó los primeros resultados
obtenidos en sus experimentos con fiebre catarral malárica en ovejas. Pero no sería
hasta 1905 cuando publicara un artículo donde, por primera vez, se describirían con
detalle los signos clínicos típicos de esta enfermedad. Entre éstos destacaba la aparición
de fiebre alta en fases iniciales del proceso y la presencia, entre 7 y 10 días después,
de lesiones distintivas como una coloración azul oscura de la lengua, consecuencia
de la cianosis. A raíz de la observación de estas lesiones, Spreull sugirió el nombre de
lengua azul para definir a esta enfermedad, término con el que los granjeros Boers se
habían referido a la misma durante generaciones.
Poco tiempo después, en 1906, Sir Arnold Theiler, demostró que el agente responsable de la LA era filtrable, probablemente un virus estrechamente relacionado con
la sangre. Sin embargo, fue el propio Spreull quien demostró que la enfermedad era
transmisible a vacas y cabras, así como que la infección en estas especies rumiantes
cursaba de forma subclínica.
Pese a no disponer de equipos y técnicas sofisticadas, los pioneros en la investigación de la LA supieron compensar estas deficiencias con el poder de la observación,
el razonamiento lógico, el ingenio y la perseverancia. Determinaron que la LA era
una enfermedad más frecuente durante los meses de verano, especialmente después
de la temporada de lluvias, y que cesaba de forma súbita tras las primeras heladas.
También observaron que la enfermedad era más común en las tierras bajas y pastizales de los valles que en las tierras alta, así como que las ovejas estabuladas en los
cobertizos durante las noches de verano escapaban a la infección. Establecieron, por
tanto, evidencias circunstanciales de que la LA era una enfermedad infecciosa, no
contagiosa, causada por un virus que afectaba a rumiantes, en especial a los ovinos,
y que era transmitida por insectos, posiblemente mosquitos hematófagos, definición
que es aceptada hoy en día.
Fue Nieschultz quien, en 1934, llevó a cabo distintos intentos para demostrar
la implicación de mosquitos del género Aedes en la transmisión de la LA, auque sin
resultados convincentes. Ello llevó a du Toit a considerar a otros insectos hematófagos como vectores potenciales del virus, entre los que se incluían mosquitos del
género Culicoides, un grupo de insectos abundante en Sudáfrica, especialmente en
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EVOLUCIÓN HISTÓRICA Y NUEVAS PERSPECTIVAS EN LA INVESTIGACIÓN DE LA LENGUA AZUL
los meses de mayor incidencia de la enfermedad, que hasta la fecha no habían sido
señalados como potenciales vectores de ningún agente patógeno. Para sorpresa de
los entomólogos, du Toit demostró en 1944 la implicación de Culicoides imicola en la
transmisión del virus de la LA, especie que durante décadas sería considerada como
el principal vector del virus, si no el único, hasta que a partir de la década de los 90,
distintas investigaciones llevaron a señalar el papel de otras especies de Culicoides en
diferentes regiones del mundo. Por tanto, se demostró que la presencia y abundancia
del vector, junto a unas condiciones climáticas apropiadas, condicionaría la existencia
de la enfermedad y su difusión.
Aunque se sospechaba de la existencia de múltiples cepas del virus, fue Neitz
quien en 1948 demostraría, de forma concluyente, su presencia en la naturaleza. Posteriormente, sería Howell en 1960 quien, a partir de trabajos previos que permitieron
el cultivo del virus, confirmaría mediante seroneutralización la existencia de distintos
serotipos. Hasta la fecha, 26 serotipos han sido reconocidos globalmente, habiéndose
aislado el virus en todos los continentes excepto en la Antártida.
Hasta la década de los años cuarenta del siglo XX, la enfermedad estuvo aparentemente confinada en África. Los primeros brotes bien documentados de LA fuera
del continente afectaron, en 1943, a ovejas de la isla de Chipre, si bien parece que la
enfermedad pudo haber estado presente desde al menos 1924. La intensidad de las
formas clínicas observadas y su elevada mortalidad focalizaron la atención sobre esta
“nueva enfermedad”. Los brotes aparecidos en años posteriores en Oriente Medio y
Turquía sirvieron para reforzar la idea de que una nueva enfermedad estaba emergiendo, concepto que se vería reforzado por la detección de la misma en los estados
norteamericanos de Texas y California en 1952, donde un proceso, que en principio se
conoció como “hocico dolorido”, se confirmaría como causado por el virus de la LA.
En 1956, casi al mismo tiempo que se describió la aparición de la LA en Norteamérica, un importante brote se detectó por primera vez en la Europa continental,
concretamente en el sur de Portugal. Dicho brote se extendió rápidamente a España
en 1957, continuando en la Península hasta 1960. Un índice de mortalidad elevado,
alrededor del 75%, provocó la muerte de unas 180.000 ovejas. Con posterioridad, la
enfermedad no volvería a ser descrita en Europa hasta pasados 20 años, cuando de
nuevo apareció en las islas griegas de Rodas y Lesbos entre 1979 y 1980.
Durante la década de los años 50 y 60, la LA se expandió por Asia y la India.
Sin embargo, en Australia, pese a que el virus se aisló por primera vez en 1977, en
mosquitos Culicoides capturados en regiones septentrionales, el país permaneció libre
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EVOLUCIÓN HISTÓRICA Y NUEVAS PERSPECTIVAS EN LA INVESTIGACIÓN DE LA LENGUA AZUL
de enfermedad en años posteriores. Dicha ausencia fue debida, en parte, a las restricciones impuestas al comercio de animales, así como al hecho de que la mayor parte de
las explotaciones ovinas no se ubicaban en regiones del norte y este de Australia. En
estas latitudes se identificaron hasta 8 serotipos distintos, la mayoría poco patógenos,
caracterizados por inducir formas asintomáticas de enfermedad.
Por tanto, existen evidencias de una graduación en la virulencia de los serotipos
del virus que se localizan en Asia y la India, donde la enfermedad muestra intensas
formas clínicas, con respecto a Australia, donde la enfermedad rara vez ha sido observada. Esta situación de aparente expansión de la LA entre la década de los años
40 y 80, fue la razón por la que la enfermedad fue incluida en la antigua Lista A de la
Oficina Internacional de Epizootías (OIE).
Sin embargo, desde principio de los años 90, ante la ausencia de brotes y formas
clínicas de cierta intensidad, muchos científicos se preguntaron si realmente la LA
debería ser considerada una enfermedad emergente. Sus argumentos se basaron en el
hecho de que, pese a tratarse de un enfermedad de distribución mundial, su presencia
se restringía a ecosistemas relativamente estables, definidos por las competencias de
vectores Culicoides autóctonos de áreas tropicales y subtropicales, confinadas normalmente entre los 35ºS y los 40ºN, auque en ciertas áreas de América y China podían
extenderse entorno a los 50ºN. Dichos investigadores postularon que las barreras
climáticas y geográficas restringirían los movimientos, tanto del los vectores como
de los hospedadores de cada ecosistema. De este modo, aquellos virus que fueran
introducidos en un ecosistema diferente, se suponía que no sobrevivirían debido a
la ausencia de un vector eficiente. Por tanto, la inclusión de la LA en la citada lista
de enfermedades de declaración obligatoria fue tachada de “precipitada y contraria
a argumentos razonados”.
Desafortunadamente, “la retrospectiva es el pariente pobre de la previsión”. Así, en
plena discusión, en 1998 volvieron a producirse brotes de la enfermedad en cuatro
islas griegas. En los siguientes siete años la enfermedad se expandió, afectando a dieciséis países mediterráneos, incluidos nueve donde nunca antes había sido descrita,
y alcanzando latitudes hacia el norte de Europa donde nunca antes había llegado.
En 2005, el virus ya había matado entorno a un millón de ovejas, lo que constituyó la
mayor epidemia de LA nunca vista hasta entonces.
La expansión europea del virus entre 1998 y 2005 se atribuyó, al menos en parte,
a la extensión hacia el norte del hábitat de su principal vector en el Viejo Mundo, Culicoides imicola, especie afro-asiática cuya diseminación parece estar ligada al cambio
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EVOLUCIÓN HISTÓRICA Y NUEVAS PERSPECTIVAS EN LA INVESTIGACIÓN DE LA LENGUA AZUL
climático. Al igual que en Europa, investigaciones llevadas a cabo en Norteamérica
demostraron que durante el periodo de siete años transcurrido desde 1998, diez nuevos
serotipos habían penetrado en el sureste de Estados Unidos procedentes de la cuenca
caribeña, donde eran considerados enzoóticos. Es posible que junto a Culicoides sonorensis, vector tradicional del virus en Norteamérica, Culicoides insignis así como otras
especies originarias del ecosistema tropical vecino, pudieran actuar como vectores.
Asimismo, en Australia, tras un periodo de 21 años de aparente estabilidad, entre 2007 y 2008 se identificaron dos nuevos serotipos en explotaciones centinelas del
norte del país. Además del cambio climático, el predominio de ciertos vientos, como
los procedentes del continente africano en el caso de Europa o los vientos monzónicos en el caso de Australia, podrían favorecer el transporte de los vectores del virus.
De vuelta al escenario europeo, de entre todos los serotipos identificados, el serotipo 8 merece una mención aparte. Su aparición y rápida diseminación comenzó en el
norte de Europa en 2006, afectando a países del nordeste del continente como Bélgica,
Holanda, Luxemburgo, Alemania y norte de Francia. De forma sorprendente, el virus
logró sobrevivir al invierno, reapareciendo con fuerza en abril de 2007 en los países
afectados. Su expansión prosiguió hacia Reino Unido, República Checa, Dinamarca y
la península Escandinava, extendiéndose hasta los 58ºN, el punto más septentrional
del mundo en el que se hubiera registrado su presencia. También se extendió hacia
el sur, describiéndose brotes en regiones meridionales de Francia hacia finales de
2007 y en el norte de España en enero de 2008. En total, se vieron afectadas más de
45.000 explotaciones agrícolas, estimándose pérdidas por valor de unos 150 millones
de euros. Por primera vez en la Historia, especies Culicoides Paleárticas autóctonas,
y no Culicoides imicola, considerado el principal vector del virus en África y Asia, se
vieron implicadas en la transmisión de este serotipo. Dicha implicación parece estar
relacionada con el aumento de temperatura que se vive en muchas partes de Europa,
donde la eficiencia de estos vectores aumenta con la misma.
Otro aspecto a destacar del serotipo 8 fue su elevada virulencia, dando lugar
a formas clínicas muy intensas que afectaron no sólo al ganado ovino, sino también
al ganado vacuno y caprino, así como a rumiantes de vida salvaje, camélidos como
llamas y alpacas e incluso carnívoros de zoológico como linces euroasiáticos. Esta
cepa de serotipo 8 poseía la capacidad de atravesar la placenta de los rumiantes y
provocar infecciones fetales con efectos teratógenos, lo cual era algo inusual para otras
cepas de campo en cualquier parte del mundo. De hecho, la capacidad de atravesar
la placenta era una propiedad exclusiva de ciertas cepas de laboratorio empleadas
en vacunas vivas atenuadas. Curiosamente, en octubre de 2008 un nuevo serotipo,
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EVOLUCIÓN HISTÓRICA Y NUEVAS PERSPECTIVAS EN LA INVESTIGACIÓN DE LA LENGUA AZUL
el serotipo 6, fue detectado durante análisis rutinarios en las mismas áreas cercanas
a la frontera entre Alemania y Holanda donde, 2 años antes, se detectó el serotipo 8.
Poco después, en enero de 2009, otro serotipo inédito, el serotipo 11, fue detectado en
Bélgica. Al contrario de lo que ocurría con el resto de serotipos que afectaron a Europa,
cuyas rutas de entrada desde Turquía, Chipre y norte de África estaban perfectamente
identificadas, las rutas de entrada de los serotipos 6, 8 y 11 permanecen sin aclarar.
Además, las cepas de los serotipos 6 y 11, mostraron una homología cercana al 100%
con prototipos de virus o virus incluidos en vacunas vivas atenuadas procedentes
de laboratorios sudafricanos, por lo que la implicación de la mano del hombre en
estos brotes, mediante el tráfico ilegal de vacunas, podría estar en el origen de estos
graves hechos.
La expansión del virus en Europa, Norteamérica y Australia, la implicación de
especies de vectores nóveles y el incremento de la virulencia de las cepas identificadas,
sugirieron que importantes cambios se estaban produciendo en la epidemiología de
la LA a nivel mundial. Lejos del planteamiento rancio que la consideró como una enfermedad emergente de interés histórico, la LA se convirtió en una preocupación para
científicos, agricultores, servicios veterinarios y legisladores, surgiendo la pregunta
de si esta enfermedad no es sino el anticipo de otros males aún por llegar.
Por otro lado, hay que reconocer, que mientras el problema se mantuvo en países vecinos a la Unión Europea, o bien restringido en países miembros situados en la
cuenca mediterránea como Grecia, Italia, Portugal o España, las autoridades sanitarias
europeas y los dirigentes políticos responsables no le prestaron la atención necesaria.
Sin embargo, en 2006, con la llegada de la LA al corazón de Europa, dicha actitud
cambió radicalmente. La toma de decisiones políticas coordinadas entre los distintos gobiernos se acompañó de cuantiosas aportaciones económicas, lo que permitió
avanzar considerablemente en distintos aspectos de la enfermedad. En este punto
me gustaría aclarar que, cualquier parecido de la evolución de la LA en Europa con
la actual crisis económica, que tanto está afectando a estos países mediterráneos, es
pura coincidencia, y por supuesto no achacable a la picadura de ningún mosquito.
Sin embargo, la LA es una enfermedad compleja, que aún presenta numerosas
cuestiones sin aclarar. Uno de estos aspectos es el concerniente a los mecanismos
de diseminación y persistencia del virus, que han permitido su extensión hasta
latitudes nunca antes contempladas. Está claro que su presencia está ligada a la del
vector Culicoides y a la existencia de unas condiciones climáticas apropiadas para la
supervivencia de éste. Pero sólo unas 50 de las 1500 especies de Culicoides que se conocen parecen estar implicadas en la transmisión del virus, y es posible que no todas
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EVOLUCIÓN HISTÓRICA Y NUEVAS PERSPECTIVAS EN LA INVESTIGACIÓN DE LA LENGUA AZUL
puedan transmitir los 26 serotipos conocidos. Ello puede deberse a la incapacidad
de este mosquito de alimentarse sobre rumiantes, o bien a la existencia de lo que se
ha dado en llamar “sistemas barrera”, los cuales podrían impedir al virus completar
su ciclo en el vector más allá de las células intestinales, y cuyas bases moleculares
permanecen sin aclarar.
Otro de los aspectos de la enfermedad sobre el que más se ha especulado, y
que más confusión genera entre los investigadores, es el referido a la capacidad de
“hibernación” del virus, es decir, como ciertos serotipos en regiones templadas del
mundo tales como Sudáfrica, California o Europa, son capaces de desaparecer durante el invierno y reaparecer al verano siguiente, sin que se conozcan los mecanismos
exactos ni la relativa contribución de hospedadores y vectores. Tanto la actividad de
los mosquitos como la replicación del virus en éstos, cesan a bajas temperaturas, lo
que interrumpe su transmisión. Pero los brotes se reanudan tras meses de “silencio
epidemiológico” cuya duración, normalmente superior a 6 meses, es mayor que la
vida media de los mosquitos adultos o que el periodo de viremia de los hospedadores
mamíferos. Resulta evidente que el reservorio del virus debe existir durante el periodo de hibernación, pero su localización, y el mecanismo por el cual se restablece la
transmisión entre el vector y el mamífero hospedador, son cuestiones aún por aclarar.
Por tanto la gran pregunta es: ¿dónde está el virus durante los meses de invierno,
primavera y algunos meses de verano?.
Distintas explicaciones potencialmente plausibles han sido propuestas, entre
las que destacan algunas poco probables como la transmisión vertical transovárica
del virus en el mosquito Culicoides, lo que daría lugar a una nueva generación de
mosquitos portadores, fenómeno que no ha sido documentado hasta la fecha. También se ha apuntado la posible existencia de un complicado y, hasta el momento, no
demostrado ciclo de hibernación, que involucraría a algunos hospedadores animales
no identificados como roedores, carnívoros salvajes, pequeños mamíferos o reptiles,
los cuales actuarían como reservorios. Con igual suerte, se ha postulado el posible
papel de otros vectores de vida más longeva que Culicoides, como ciertos tipos de
garrapatas, sin resultados concluyentes.
Otras líneas más probables se han encaminado al estudio de la persistencia del
virus en mosquitos Culicoides adultos capaces de prolongar su vida media, hipótesis
que podría ser posible, ya que algunos individuos han conseguido sobrevivir durante
meses, especialmente cuando las temperaturas invernales no fueron especialmente
bajas. Además, se ha demostrado que, al contrario de lo que se pensaba, los hábitos
de estos vectores les permiten volar y, en consecuencia, refugiarse en el interior de
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EVOLUCIÓN HISTÓRICA Y NUEVAS PERSPECTIVAS EN LA INVESTIGACIÓN DE LA LENGUA AZUL
las instalaciones ganaderas, sobreviviendo así a las bajas temperaturas exteriores.
Igualmente, se considera como posible el establecimiento, durante estos meses invernales, de “ciclos de transmisión de perfil bajo” entre rumiantes y Culicoides adultos, lo
que favorecería que la enfermedad se mantuviera en algunos animales, que pasarían
desapercibidos, hasta la siguiente estación cálida.
Con respecto al papel de los hospedadores, se ha demostrado que la infección del
virus puede ser prolongada, pero no persistente. Es conocido que algunos serotipos
puede transmitirse de hospedador a hospedador por vía oral a través de la ingestión
de calostro. También se ha demostrado que el virus puede transmitirse a través del
semen, siendo algunos serotipos, como el serotipo 8, capaces incluso de atravesar la
placenta. Esto puede dar lugar al nacimiento de animales virémicos donde la presencia
del virus puede ser prolongada pero, igualmente, no persistente. Aunque la importancia epidemiológica de estos mecanismos en la transmisión normal de la enfermedad
parece ser mínima, su relevancia en la supervivencia del virus podría ser capital.
Algunos trabajos han señalado la infección persistente de los linfocitos T gamma/
delta de los hospedadores habituales, como posible lugar de latencia del virus durante
la hibernación, de manera que tras las picaduras de los vectores durante el verano
y el otoño, se produciría una migración de dichos linfocitos hacia la piel, poniendo
así el virus de nuevo a disposición del vector. Dicha teoría no ha sido corroborada ni
experimentalmente ni en casos de campo.
Sin embargo, junto a las células endoteliales de los capilares sanguíneos, consideradas tradicionalmente como las principales células diana del virus, éste infecta a
otras células inmunocompetentes entre las que destacan los monocitos-macrófagos,
las células dendríticas así como los linfocitos B y T. Estas células infectadas han
sido detectadas principalmente en órganos linfoides, aunque también en multitud
de localizaciones orgánicas de los hospedadores. Por tanto, podrían jugar un papel
fundamental, no sólo en la diseminación orgánica del virus, sino también en el mecanismo de hibernación, debiéndose determinar con exactitud los lugares de replicación
vírica en animales enfermos, así como los posibles lugares de acantonamiento tras
la recuperación clínica de los individuos afectados.
La experiencia acumulada hasta ahora sugiere que, dada la complejidad de
la enfermedad, a la hora de afrontar su estudio deberíamos considerar a cada uno
de los serotipos como agentes etiológicos individuales, capaces de inducir cuadros
clínicos, lesiones, cambios inflamatorios y respuestas inmunes en los hospedadores
muy dispares unas de otras. Además, los mecanismos de acción de cada uno de estos
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EVOLUCIÓN HISTÓRICA Y NUEVAS PERSPECTIVAS EN LA INVESTIGACIÓN DE LA LENGUA AZUL
serotipos, difieren considerablemente dependiendo de la especie rumiante y de la raza
afectada. Si hacemos una combinación de estas variantes podremos comprobar que
nuestros conocimientos sobre la enfermedad son limitados, siendo aún muy largo el
camino que nos queda.
Sin duda, cada una de las nuevas aportaciones que se haga en estos campos
contribuirá al desarrollo de vacunas más efectivas, las cuales son fundamentales,
junto a la restricción de movimientos, para el control de la enfermedad. Sin embargo,
la ausencia de inmunidad cruzada entre los 26 serotipos dificulta las estrategias de
vacunación, obligando a la aplicación de vacunas específicas para cada uno de los
serotipos.
Fue precisamente Theiler, el primero que apuntó a un virus como posible causa
de la LA, el pionero en la aplicación de una vacuna atenuada mediante pasajes seriados en ovejas. Más de 50 millones de dosis de esta vacuna fueron usados entre 1907
y 1943, fecha en la que se desestimó su uso, debido a que dicha vacuna monovalente
no confería inmunidad frente a otros muchos serotipos circulantes en Sudáfrica.
Precisamente eran vacunas de manufacturación sudafricana las únicas disponibles comercialmente cuando, en 1998, aparecieron los nuevos brote de LA en Europa.
Entre los inconvenientes de estas “vacunas vivas atenuadas”, con un bajo perfil de
seguridad, destacaban los posibles efectos teratógenos del virus en animales gestantes,
la capacidad de replicación del virus vacunal en los animales inmunizados, la aparición de viremia y la transmisión del virus por el vector, así como la posibilidad de
recombinación entre los virus vacunales y los virus de campo, lo que podría originar
virus nuevos, más patógenos o con propiedades antigénicas nuevas. El uso de estas
vacunas en Europa, salvo excepciones, fue desechado por las autoridades, ya que en
el contexto europeo, las vacunas se requerían no sólo para proteger a los animales,
sino también para erradicar la enfermedad, rompiendo con el ciclo de transmisión
del virus.
Todo ello llevó a un gran acuerdo entre las autoridades sanitarias y la industria
farmacéutica que permitió, en relativamente poco tiempo, el desarrollo de “vacunas
inactivadas”, desarrolladas a partir de virus genéticamente inerte, lo que les confería
un elevado grado de seguridad y eficacia. Desde el comienzo de su aplicación en 2005
hasta la actualidad, estas vacunas han constituido la mejor opción disponible, si bien
sólo se han desarrollado frente a unos pocos serotipos, siendo escasa la disponibilidad
de vacunas polivalentes de este tipo. Además, este tipo de vacunas no permiten la
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EVOLUCIÓN HISTÓRICA Y NUEVAS PERSPECTIVAS EN LA INVESTIGACIÓN DE LA LENGUA AZUL
diferenciación entre animales infectados y animales vacunados, lo que dificultaría el
movimiento de ganado durante un posible brote.
Esto ha llevado a los investigadores a apostar por un nuevo tipo de vacunas
denominadas “VLP (virus-like particle)”. Este tipo de vacunas de última generación,
están constituidas por proteínas estructurales víricas, inductoras de la respuesta inmune, que se ensamblan formando estructuras semejantes al virus, pero que carecen
de material genético. Aunque en fase experimental, estas vacunas permitirán protegen
frente a multitud de serotipos a la vez, así como diferenciar animales vacunados de
infectados, por lo que vislumbran como las vacunas del futuro.
Aunque el paisaje que ha dejado la LA en Europa ha sido desolador, parece ser
que el virus también posee una interesantísima utilidad terapéutica. Investigaciones
recientes han señalado la capacidad de 5 serotipos del virus para destruir, de manera
selectiva, células cancerígenas humanas, lo que abre una puerta de esperanza para el
tratamiento de algunos tumores resistentes a la radio y quimioterapia, así como para
otros tumores de mal pronóstico.
Y para que la Ciencia avance en estos campos, no existen recetas mágicas. Junto
a un mínimo apoyo económico e institucional, los verdaderos equipos de científicos,
es decir, aquellos donde la confianza y el apoyo entre cada uno de sus miembros va
mas allá del laboratorio, sólo necesitan de paciencia, prudencia y perseverancia para
alcanzar sus objetivos. Con el trabajo diario todo llega. Por desgracia, a esta receta hay
que añadirle también una pizca de desconfianza. Desconfianza de aquellos círculos
poblados de personajes pseudocientíficos que buscan el protagonismo mediático, el
poder político o simplemente lucrarse con la Ciencia, y que no dudan en utilizar el
sacrificio y la esperanza de los que les rodean para alcanzar sus objetivos. También
hay que recelar de aquellos que en su búsqueda de una gloria pasajera, y desde la
más absoluta ignorancia científica y/o intelectual, no dudan en desprestigiar a sus
compañeros, rompiendo con una máxima que debería prevalecer sobre todas en el
seno de cualquier grupo de investigación: “el triunfo de uno es el triunfo de todos”.
Muchas gracias.
Granada, 16 de Diciembre de 2011.
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CONTESTACIÓN AL DISCURSO DE INGRESO DEL ILMO. SR. D. PEDRO JOSÉ SÁNCHEZ CORDÓN
CONTESTACIÓN AL DISCURSO DE INGRESO DEL ILMO. SR.
DR. D. PEDRO JOSÉ SÁNCHEZ CORDÓN
ILTMO. SR. DR. D. EDUARDO RUIZ VILLAMOR1
Ilustrísimo Sr. D. Pedro José Sánchez Cordón,
Excelentísimo Sr. Presidente de la Real Academia de Ciencias Veterinarias de
Andalucía Oriental,
Excelentísimo Sr. Presidente de Honor de la Real Academia de Ciencias Veterinarias de Andalucía Oriental,
Excelentísimos e Ilustrísimos Señores Académicos,
Familiares y amigos,
Señoras y Señores.
Agradeciendo, antes de nada, a los presentes por su asistencia, también quiero
manifestar mi más sincera gratitud a esta Real Corporación por haberme honrado,
permitiéndome efectuar la contestación al Discurso de ingreso del Doctor Sánchez
Cordón, al tiempo que, pletórico de felicidad, me resulta sumamente grato darle la
bienvenida en nombre de la misma. Tenemos hoy la satisfacción de recibir a un nuevo
académico, joven pero de enorme valía, y en lo que a mi respecta, amigo mayúsculo,
compañero del alma, de venturas y desventuras.
Pedro, quiero felicitarte por este discurso histórico, elegante y clásico en su desarrollo, con el que nos has regalado, y que no voy a valorar desde un punto de vista
1
Académico de número de la Real Academia de Ciencias Veterinarias de Andalucía Oriental.
ANALES - VOL. 24 (1) - DIC. 2011 - REAL ACADEMIA DE CIENCIAS VETERINARIAS DE ANDALUCÍA ORIENTAL
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CONTESTACIÓN AL DISCURSO DE INGRESO DEL ILMO. SR. D. PEDRO JOSÉ SÁNCHEZ CORDÓN
científico, porque, si de eso se tratara, hay personas infinitamente más cualificadas y
conocedoras del tema que yo. Pero sí quiero resaltar el acierto en la elección del tema,
tanto por su actualidad como por su importancia, sobre todo para los veterinarios
y ganaderos de Andalucía. Además, ha sido un discurso de ingreso equilibrado,
técnico, y basado en la experiencia científica que posees sobre el tema y en el que
partiendo de las premisas históricas, nos has dado una visión del presente y futuro
de esta enfermedad.
A esta altura del discurso, y aun sin levantar la vista de este papel, que leo para
contestar en orden y concierto a tu ingreso en esta Real Corporación, estoy convencido que tu tez ya se habrá ruborizado y tu corazón andará como caballo sin freno,
respondiendo a lo que en fisiología se denomina “reacción de alarma de Selye”, y
que la mayoría de los mortales reconocemos, en estos casos, como vergüenza. Pero
ya decía Sigmund Froid que uno puede defenderse de los ataques, pero contra los
elogios está indefenso, así es que lo siento por ti, pues tengo que referenciar brevemente tu currículum y acto seguido reconocer que es un honor y un lujo tenerte en
nuestra Academia.
Pedro José Sánchez Cordón, nace en Córdoba a principio de la década de los
setenta, y cursará sus primeros estudios en Rute, su pueblo natal, donde el contacto
con el campo y con los ganaderos y veterinarios de la zona empezarán a sembrar la
semilla que años más tarde habría de germinar.
Realiza los estudios de la Licenciatura en la antigua Facultad de Veterinaria
de la Universidad de Córdoba, concluyendo los mismos en el año 1998. Ese mismo
año obtendría el Grado de Licenciatura gracias a la realización de una tesina sobre
Peste Porcina Clásica Experimental, que dicho sea de paso, me permitió hacer con
él las veces de maestro en el laboratorio, y que sería más tarde uno de los capítulos
de mi tesis Doctoral. En el año 2003 obtiene el grado de Doctor en Veterinaria, con
una calificación de sobresaliente “cum laude” por unanimidad y recibe el premio
extraordinario de doctorado.
Ha sido becario del programa de “Formación de personal investigador y de
desarrollo” de la Junta de Andalucía, becario del programa “Acciones de movilidad
de investigadores y tecnólogos” del Ministerio de Educación y Ciencia, becario postdoctoral de la Universidad de Córdoba, contratado post-doctoral del Ministerio de
Educación y Ciencia, contratado con cargo al programa “Juan de la Cierva” del Ministerio de Educación y Ciencia, y en la actualidad es Investigador, a tiempo Completo,
dentro del programa “Ramón y Cajal” del Ministerio de Ciencia e Innovación.
108
CONTESTACIÓN AL DISCURSO DE INGRESO DEL ILMO. SR. D. PEDRO JOSÉ SÁNCHEZ CORDÓN
Por otra parte, su formación se ha visto notablemente enriquecida con varias
estancias en Centros de reconocido prestigio internacional, entre los que cabe destacar
el Animal Health and Veterinary Laboratories Agency en Surrey, Reino Unido, y el
Institut für pathologie, tierärztlichen hochschule en Hannover, Alemania, entre otros.
Dentro de las líneas de investigación en las que ha trabajado, destacan la patogenia de las infecciones víricas y encefalopatías espongiformes transmisibles animales,
estudiando las respuestas inmune e inflamatoria. Así, ha participado en 15 proyectos
de investigación subvencionados y 4 contratos de investigación de especial relevancia
con administraciones nacionales e internacionales; es autor de 42 trabajos publicados
en revistas recogidas en el Journal Citation Reports, 23 trabajos publicados en revistas
no catalogadas, 4 libros y varios trabajos bibliográficos o de divulgación. Asimismo,
es autor de más de 150 comunicaciones presentadas en congresos nacionales e internacionales.
Es revisor científico de varias publicaciones de impacto como Veterinary pathology, Canadian journal of veterinary research, American journal of veterinary research,
Research in veterinary science y Current bioactive compounds; además de tener experiencia en la organización de actividades de I+D, es evaluador de la Agencia nacional
de evaluación y prospectiva (ANEP) y consultor de la FAO, designado como experto
en peste porcina africana desde 2009.
Ha dirigido 2 tesinas de licenciatura, 4 trabajos de investigación de fin de master
y 3 tesis doctorales, encontrándose ocupado en la actualidad en otras 6 tesis doctorales
en fase de realización.
Respecto a su actividad docente, posee la evaluación positiva para las figuras
de profesor ayudante doctor y profesor contratado doctor, habiendo participado en
8 proyectos de innovación y mejora de la calidad docente. Asimismo, ha impartido
docencia universitaria de grado en la universidad de Córdoba y en la universidad
complutense de Madrid, así como docencia en cursos de postgrado de la universidad
de Córdoba, siendo tutor docente del master en “Medicina, sanidad y mejora animal”
y responsable de la asignatura “enfermedades emergentes y exóticas” desde el curso
2008-09. También ha impartido docencia en centros públicos no universitarios como
el CISA-INIA (Madrid) y empresas privadas como la Schering-plough animal health.
Por último, su actividad investigadora ha sido distinguida con 2 premios nacionales y otros 4 internacionales.
Después de haber presentado esta síntesis curricular, creo que sobran, a la inteligencia de los asistentes, las palabras para reconocer que es un honor y un lujo tenerte
109
CONTESTACIÓN AL DISCURSO DE INGRESO DEL ILMO. SR. D. PEDRO JOSÉ SÁNCHEZ CORDÓN
en nuestra Academia. Personalmente me siento orgulloso del camino que has andado,
en la medida que representan el tesón y la ilusión que yo también compartí en su día,
pero ya sabes que los caminos del Señor son inescrutables y harto difíciles de entender.
Solo me queda felicitarte y también hacer extensiva mi enhorabuena a tu familia
mas cercana, a Miriam tu Esposa, y a Maria Teresa y Pedro tus hijos, porque quieras
que no, ellos también escriben cada renglón del curriculum vitae, en la medida en
que éste es el discurrir de tu vida. Y tampoco quiero olvidarme de tu hermano, ni
de tus Padres aquí presentes, que deben sentirse orgullosos de ti, no solo como hijo,
sino también como persona, al comprobar que el esfuerzo y la educación invertida
rinden tanto fruto.
Y hablando de dar fruto, quiero terminar con estos bellos renglones que escribió
José Echegaray: «La ciencia pura es como la soberbia nube de oro y grana que se dilata en
Occidente, entre destellos de luz y matices maravillosos: no es ilusión, es resplandor, la hermosura de la verdad. Pero una nube se eleva, el viento la arrastra sobre los campos y ya toma
tintas más oscuras y más severas; es que va a la faena y cambia sus trajes de fiesta, digámoslo
así, por la blusa de trabajo. Y entonces se condensa en lluvia, y riega las tierras, y se afana en
el terruño, y prepara la futura cosecha, y al fin dan los hombres el pan nuestro de cada día.
Lo que empezó por hermosura para el alma y para la inteligencia, concluye por ser alimento
para la pobre vida corporal».
Espero y deseo, querido amigo, que el esfuerzo realizado y la valía ya demostrada
te rindan finalmente el provecho que mereces, y que tu próxima partida en busca del
progreso personal y familiar no sea un adiós sino solo un hasta luego.
He dicho.
110
BIOCONSERVACIÓN DE ALIMENTOS CÁRNICOS
BIOCONSERVACIÓN DE ALIMENTOS CÁRNICOS
Mª JOSÉ GRANDE BURGOS, R. LUCAS, Mª. C. LÓPEZ AGUAYO, R. PÉREZ PULIDO,
A. GÁLVEZ1
RESUMEN
Las bacteriocinas, así como las cepas bacterianas que las producen, han sido ampliamente
estudiadas para la conservación de los alimentos por métodos naturales (bioconservación). En
productos cárnicos (abarcando toda la gama, desde la materia prima hasta productos elaborados)
se han desarrollado numerosos estudios empleando bacteriocinas como nisina, pediocinas y
otras, bien solas o aplicadas con otros antimicrobianos (como ácidos orgánicos o agentes quelantes) o tratamientos (como el calor, las altas presiones o la luz pulsada) para la inactivación de
bacterias patógenas o alterantes. Los resultados de muchos de estos tratamientos son bastante
prometedores, como por ejemplo el empleo de bacteriocinas como recubrimientos protectores
en salchichas. Las cepas de bacterias lácticas seleccionadas por su capacidad productora de
bacteriocinas ofrecen buenas perspectivas como cultivos protectores, pero sobre todo como
cultivos iniciadores en la elaboración de productos cárnicos fermentados, mejorando la seguridad microbiológica de los mismos. El empleo de cultivos iniciadores bacteriocinogénicos
con propiedades funcionales definidas abre nuevas vías para la innovación y el desarrollo de
nuevos productos cárnicos fermentados.
Palabras clave: bacteriocinas, productos cárnicos, bioconservación
ABSTRACT
Bacteriocins as well as their producer strains have been widely investigated for application in natural food preservation processes (biopreservation). Numerous studies have been
carried out on application of bacteriocins such as nisin, pediocin and others in different types
1
Área de Microbiología. Dpto. de Ciencias de la Salud. Facultad de Ciencias Experimentales. Universidad de Jaén. Campus Las Lagunillas, s/n. 23071-Jaén. E-mail: [email protected]
ANALES - VOL. 24 (1) - DIC. 2011 - REAL ACADEMIA DE CIENCIAS VETERINARIAS DE ANDALUCÍA ORIENTAL
111
BIOCONSERVACIÓN DE ALIMENTOS CÁRNICOS
of meat products, either singly or in combination with other antimicrobials (such as organic
acids or chelating agents) or treatments (such as heat, pulsed light or high hydrostatic pressure). Many of the results reported are highly promising, like for example the application of
bacteriocins in edible coatings for sausages. Bacteriocin-producing lactic acid bacteria are also
interesting, in view of their possible applications as protective cultures or as starter cultures in
fermented meat products, increasing the product safety. Bacteriocin-producing starter cultures
with additional functional properties open new possibilities for innovation and development
of new fermented meat products.
Keywords: bacteriocins, meat products, biopreservation
INTRODUCCIÓN
Las bacteriocinas son proteínas o péptidos antimicrobianos de síntesis ribosómica
(Jack et al., 1995). Debido a su relación con los alimentos, las bacterias del ácido láctico
(BAL) son el grupo de bacterias productoras de bacteriocinas más estudiado hasta el
momento y donde más bacteriocinas se han descrito. Las bacteriocinas producidas por
las BAL se pueden clasificar en cuatro clases: I, lantibióticos; II, péptidos termoestables
no modificados; III, proteínas termolábiles (bacteriolisinas) y IV, péptidos cíclicos (Nes
et al, 2007). La mayoría de estas clases incluyen también varias subclases en función
de la estructura de la bacteriocina.
Las bacteriocinas de las BAL y sus cepas productoras pueden ser utilizadas para
mejorar la calidad y conservación de los alimentos (Thomas et al., 2000; Gálvez et al.,
2007; Gálvez et al., 2008; Settani y Corsetti, 2008). (i) son reconocidas generalmente
como sustancias seguras, (ii) no son activas ni tóxicas frente a células eucariotas, (iii)
son inactivadas por enzimas proteolíticos, (iv) son en general estables en amplios
intervalos de pH y temperatura, (v) presentan un modo de acción bactericida frente a
muchas bacterias patógenas y/o alterantes de los alimentos, (vi) poseen un mecanismo
de acción bactericida actuando sobre la membrana citoplasmática bacteriana, lo cual
significa que por lo general no presentan resistencia cruzada con los antibióticos de
uso clínico, ya que actúan sobre dianas celulares diferentes y (vii) sus determinantes
genéticos están mayoritariamente localizados en plásmidos. Los plásmidos pueden
ser transferidos mediante manipulación genética y de forma natural a cepas de mayor
interés industrial. Otras bacteriocinas como las producidas por bacterias coliformes
(colicinas) o algunas bacteriocinas producidas por bacilos formadores de endosporas
también pueden ser interesantes para la bioconservación. Sin embargo, se conoce muy
poco sobre su función en sistemas alimentarios en comparación con las bacteriocinas
producidas por las BAL.
112
BIOCONSERVACIÓN DE ALIMENTOS CÁRNICOS
Uno de los principales objetivos en la adición de bacteriocinas es reducir la
carga microbiana de bacterias patógenas transmitidas por los alimentos. Muchas
bacteriocinas producidas por las BAL tienen actividad bactericida frente a bacterias
Gram-positivas patógenas o toxicogénicas, tales como Listeria monocytogenes, Bacillus
cereus, Clostridium botulinum o Staphylococcus aureus. Algunas bacteriocinas también
puede inhibir a bacterias Gram-negativas, especialmente cuando se combinan con
otros agentes antimicrobianos como veremos a lo largo de esta revisión. La actividad
inhibidora de las bacteriocinas también puede ser utilizada frente a la proliferación
de bacterias patógenas durante el almacenado de los alimentos. El procesado y
almacenamiento de alimentos en condiciones de refrigeración da lugar a nuevas
oportunidades para la proliferación de bacterias psicrotrofas, tales como L. monocytogenes. En ausencia de microbiota competitiva (como ocurre en muchos alimentos
procesados mediante tratamientos térmicos), la proliferación de microorganismos
procedentes de contaminación cruzada (como L. monocytogenes) se ve claramente
facilitada, a menos que se empleen barreras adicionales que impidan su crecimiento.
Algunos microorganismos (como L. monocytogenes) presentan la capacidad de crecer
en condiciones de refrigeración. Por otra parte, las interrupciones accidentales de la
cadena de frío también aumentan los riesgos de proliferación de bacterias en alimentos
refrigerados. Por tanto, la incorporación de bacteriocinas en alimentos refrigerados,
puede proporcionar una protección extra frente a la proliferación de diversos tipos
de microorganismos, bien sean patógenos o alterantes.
CONTROL DE BACTERIAS PATÓGENAS Y ALTERANTES EN CARNE CRUDA
Las bacteriocinas han sido ensayadas en la conservación de carne cruda, o bien
en combinación con otros antimicrobianos para la descontaminación y/o inhibición
del crecimiento bacteriano en carne fresca almacenada (Tabla 1). Se han aplicado en
forma de lavado, pulverización o inmersión en soluciones de bacteriocina sola o en
combinación con otros agentes antimicrobianos para potenciar su actividad. Para
incrementar la eficacia de los tratamiento, y también para evitar la contaminación
cruzada, la carne cruda tratada ha sido congelada, envasada en diferentes condiciones
atmosféricas tales como el envasado al vacío, atmósferas modificadas, o envasado
activo con agentes secuestradores de O2 o sistemas generadores de CO2 (Coma, 2008;
McMillin, 2008 ). También se han utilizado métodos adicionales como la irradiación
en dosis bajas, descontaminación de la superficie con luz UV o las altas presiones
(Aymerich et al., 2008). Todos estos tratamientos durante el procesado actúan sobre la
microbiota inicial y pueden actuar sinérgicamente con las bacteriocinas para aumentar
113
BIOCONSERVACIÓN DE ALIMENTOS CÁRNICOS
la seguridad y vida útil del alimento. Aunque los productos de carne cruda son procesados antes de su consumo mediante tratamientos que normalmente destruyen las
bacterias patógenas, éstos pueden ser una fuente considerable de contaminación cruzada e incluso en algunos casos pueden producir toxinas microbianas termoestables.
La nisina ha sido ampliamente estudiada en la conservación de carne cruda
(Thomas et al., 2000). Sin embargo, la aplicación de nisina en carne presenta algunas
limitaciones derivadas de su baja solubilidad a pH próximo a neutralidad, interacción
con los fosfolípidos y la inactivación por el glutatión (Thomas et al., 2000; Stergiou
et al., 2006). Sin embargo, en la descontaminación de la superficie de carne cruda los
mejores resultados se obtuvieron combinando nisina junto con otros agentes antimicrobianos tales como ácidos orgánicos, quelantes, lisozima, envasado al vacío, o
envasado en atmósfera modificada, antes de la elaboración y envasado el producto,
produciéndose un incremento en la inactivación de L. monocytogenes, Brochothrix
thermosphacta y Escherichia coli O157:H7. El tratamiento de carne cruda con pediocinas
(especialmente pediocina PA-1/Ach) también puede inhibir el crecimiento de bacterias Gram-positivas (por ejemplo, B. thermosphacta) y/o reducir las poblaciones de L.
monocytogenes y Clostr. perfringens (Rodríguez et al, 2002; Nieto-Lozano et al., 2006).
Otras bacteriocinas tales como sakacinas, carnobacteriocinas, bifidocinas, lactocinas,
lactococcinas o pentocinas muestran una actividad variada frente a bacterias patógenas o alterantes en carne o volatería crudas (Aymerich et al, 2008;. Gálvez et al,
2008.). En carne picada, la combinación de bacteriocinas junto con aceites esenciales
procedentes de plantas (empleados a baja concentración para paliar el sabor demasiado
intenso de algunos de ellos) está siendo considerada como una forma de aumentar
la inactivación de L. monocytogenes, y también para inhibir a Salmonella Enteritidis
(Solomakos et al., 2008; Govaris et al., 2010).
Una forma interesante de incrementar la efectividad de las bacteriocinas en
carne cruda ha sido mediante inmovilización en sustratos (como perlas, liposomas,
recubrimientos o películas). La nisina (sola o en combinaciones con ácido cítrico,
EDTA y Tween 80) incorporada en una gran variedad de sustratos (tales como geles
de alginato cálcico, revestimientos de agar, películas palmitoladas de alginato, cloruro de polivinilo, polietileno de baja densidad o nylon) mostró una gran actividad
inhibitoria frente a bacterias como L. monocytogenes, B. thermosphacta, S. aureus o S.
Typhimurium en carne cruda refrigerada (Chen y Hoover, 2003; Aymerich et al.,
2008; Gálvez et al., 2007, 2008). La combinación del almacenamiento a temperatura
próxima al punto de congelación junto con el empleo de envases antimicrobianos ha
demostrado ser eficaz en la mejora de la calidad microbiológica de piezas de carne,
inhibiendo a BAL, carnobacterias y B. thermosphacta (Ercolini et al., 2010).
114
BIOCONSERVACIÓN DE ALIMENTOS CÁRNICOS
Dado que muchas BAL asociadas con productos cárnicos pueden crecer a temperaturas de refrigeración, aquellas cepas productoras de bacteriocinas carentes de
efectos adversos sobre la carne pueden ser seleccionadas como cultivos protectores
para la conservación de carne cruda (Tabla 1). En trabajos anteriores se ha demostrado
la eficacia de cepas de Lactobacillus sakei y Lactobacillus curvatus productoras de bacteriocinas en la inhibición de L. monocytogenes o B. thermosphacta en productos cárnicos
crudos (Castellano et al., 2008). Las cepas de Lb. sakei productoras de inhibidores de
tipo bacteriocina retrasaron la aparición de hinchazón en los envases provocada por
Clostridium estertheticum e inhibieron el crecimiento de Campylobacter jejuni en carne
de vacuno (Jones et al., 2009). En carne de pollo, el cultivo protector de L. fermentum
ACA-DC179 consiguió disminuir el crecimiento de S. enteritidis (Maragkoudakis et
al., 2009). La carne de vacuno fresca inoculada con Lb. curvatus CRL705 como cultivo
protector mostró un aumento neto de los aminoácidos libres, debido a la actividad
complementaria de las proteasas bacterianas sobre las proteínas sarcoplásmicas de
la carne, por lo que se propuso que este cultivo protector podría contribuir a la maduración de la carne y a la vez mejorar su vida útil (Fadda et al., 2008).
CONTROL DE BACTERIAS PATÓGENAS Y ALTERANTES EN PRODUCTOS
CÁRNICOS COCIDOS
Los productos de carne cocida se comercializan como alimentos listos para
consumo. Puede tratarse de piezas de carne enteras, pero lo más común es que se
trate de productos elaborados mediante mezcla y picado de trozos secundarios
de carne, grasa, órganos animales, o sangre con otros ingredientes, seguido por el
relleno/moldeo y cocción. El proceso de cocción inactiva la microbiota natural, lo
que facilita el camino para el crecimiento de microorganismos contaminantes tras
la etapa de procesado. Los valores de pH de la mayoría de los productos cárnicos
cocidos son compatibles con el crecimiento de bacterias patógenas y alterantes, que
pueden proliferar a temperaturas de refrigeración durante la vida útil del producto.
Algunos de estos productos también pueden ser sometidos a procesos adicionales
tales como corte, retirada de recubrimientos, y envasado, lo que aumenta los riesgos
de contaminación cruzada (Murphy et al., 2005). Las preparaciones de bacteriocinas
como pediocina o nisina ofrecen grandes oportunidades de mercado como barreras
frente a patógenos y bacterias alterantes en productos cárnicos cocidos. Los principales
estudios realizados están enfocados a la adición de preparaciones de bacteriocina a las
suspensiones de carne antes del proceso de calentamiento, aplicación de bacteriocinas
en superficie antes del envasado, o la aplicación de películas o recubrimientos que
contienen bacteriocinas.
115
BIOCONSERVACIÓN DE ALIMENTOS CÁRNICOS
Algunas cepas de BAL (sobre todo Lactobacillus y Leuconostoc) son consideradas
como el principal grupo de bacterias alterantes en varios tipos de carne envasada a
vacío, provocando cambios sensoriales típicos tales como agriado, producción de gas,
SH2 o limo (Korkeala et al., 1988; Björkroth y Korkeala., 1997). Estas BAL recontaminan
rápidamente los productos cárnicos durante su manipulación y loncheado (Lucke,
2000). Las enterocinas A y B inhiben la producción de limo por Lb. sakei en lonchas
de jamón de cerdo cocido envasadas a vacío, y la nisina previene la formación de
limo por Leuconostoc carnosum (Hugas et al., 2003; Aymerich et al., 2008). Cuando las
bacteriocinas anteriores y la pediocina PA-1/AcH se incorporaron mezcladas en el
jamón cocido en combinación con un tratamiento por alta presión hidrostática, sólo la
nisina evitó la reaparición de L. carnosum. El tratamiento combinado con alta presión
y nisina aumentó la inactivación de E. coli y evitó su reaparición durante el almacenamiento (Garriga y col., 2002). La nisina también fue la bacteriocina que causó una
mayor disminución de los estafilococos, pero sin embargo no impidió el crecimiento
de L. monocytogenes (mientras que enterocinas como sakacina y pediocina si lo hicieron). Estos resultados muestran la eficacia variable de las diferentes bacteriocinas
dependiendo de las bacterias diana y las condiciones de procesamiento del alimento.
La eficacia de la nisina y la lacticina 3147 contra bacterias Gram-positivas y
Gram-negativas en embutidos (tales como los de carne de cerdo, jamón cocido o
salchichas bologna) aumentó en combinación con la adición de ácidos orgánicos,
lisozima, y EDTA. Del mismo modo, las combinaciones de pediocina con diacetato de
sodio o lactato de sodio incrementaron la inhibición de L. monocytogenes en salchichas
de Frankfurt o de L. monocytogenes y Yersinia enterocolitica en trozos de carne de ave
cocidos almacenados en atmósfera modificada a 3,5 º C (O´Sullivan et al., 2002; Chen
y Hoover, 2003; Aymerich et al., 2008; Gálvez et al., 2008). Estos resultados facilitaron el camino para la aplicación de recubrimientos envases tratados o activados con
mezclas de sustancias antimicrobianas en productos cárnicos listos para el consumo
(Coma, 2008). Las películas activadas con bacteriocinas pueden ser muy apropiadas
para productos cárnicos cocidos, actuando como barreras frente a la contaminación
externa del producto elaborado. Entre los distintos tipos de recubrimientos comestibles
que han sido ensayados en productos envasados al vacío (tales como salchichas o
jamón cocido) los mejores resultados se obtuvieron para recubrimientos que contenían
nisina en combinación con otros antimicrobianos durante el almacenado en frío del
producto. Un estudio reciente demostró que las películas de celulosa que contienen
pediocina PA-1/AcH retrasan el crecimiento de Listeria en el jamón cocido envasado
a vacío almacenado a 12 º C simulando temperaturas abusivas como las que pueden
darse en los supermercados (Santiago-Silva et al., 2009).
116
BIOCONSERVACIÓN DE ALIMENTOS CÁRNICOS
La aplicación de bacteriocinas sobre la superficie del producto en combinación
con tratamientos posteriores al envasado es otro aspecto de interés. La aplicación de
bacteriocina seguida de la aplicación de un tratamiento térmico al producto envasado puede proporcionar una combinación eficaz para controlar a L. monocytogenes
en productos tales como salchichas o mortadela de pavo, como en el caso de los
estudios realizados con pediocina, nisina, nisina-lisozima o combinaciones de estas
bacteriocinas con lactato sódico/diacetato sódico (Chen et al., 2004b; Mangalassary
et al., 2008). En salchichas, la aplicación de un baño de Nisaplina seguido por la exposición a la luz pulsada (9,4 J/cm2) redujo la población de Listeria innocua e inhibió
el crecimiento microbiano durante el almacenamiento del producto bajo refrigeración
(Uesugi y Moraru, 2009). Debido a que la aplicación de la luz pulsada está aceptada
para la descontaminación de las superficies de los alimentos, el tratamiento combinado podría ser aplicado como una etapa de post-procesamiento para reducir la
contaminación superficial y aumentar la seguridad de los productos cárnicos listos
para el consumo. La aplicación de tratamientos con bajas dosis de irradiación sobre
salchichas previamente tratadas con pediocina o sobre carne de pavo lista para consumo envasada al vacío recubierta con una película de pectina-nisina aumentó la
inactivación de L. monocytogenes en gran medida y redujo también la proliferación
de supervivientes durante el almacenamiento (Chen et al., 2004a; Jin et al., 2009). Los
resultados mostraron que el tratamiento combinado podría servir para prevenir la
listeriosis asociada a la contaminación post-proceso de los alimentos, a la vez que se
reducían las dosis de radiación y el impacto en la calidad del producto.
La aplicación de películas activadas con bacteriocina en combinación con altas
presiones es otra alternativa para incrementar la inactivación de los microorganismos
en productos cárnicos listos para el consumo (Aymerich et al., 2008). En jamón cocido
envasado en películas activadas con enterocinas, el tratamiento combinado con altas
presiones redujo los recuentos de L. monocytogenes y también inhibió la recuperación
de las listerias viables durante condiciones de abuso de temperatura (Marcos et al.,
2008). La aplicación de tratamientos combinados de nisina con altas presiones fue
eficaz para lograr la ausencia de Salmonella en muestras de 25 g de jamón cocido
loncheado almacenado en condiciones de refrigeración (Jofré et al., 2008).
Las BAL productoras de bacteriocinas podrían ser utilizadas como cultivos protectores en productos cárnicos ligeramente procesados o cocidos sin llegar a alterar sus
propiedades organolépticas, consiguiendo a la vez una inhibición de las BAL alterantes
y de Listeria (Hugas et al. 1998; Lucke, 2000; Chen y Hoover, 2003; Aymerich et al., 2008;
Gálvez et al., 2008). La inoculación de cepas productoras de sakacinas, pediocinas,
117
BIOCONSERVACIÓN DE ALIMENTOS CÁRNICOS
leucocinas, plantaricinas, enterocinas, bavaricinas y curvaticinas en productos cárnicos procesados ha demostrado ser eficaz en la inhibición del crecimiento de Listeria
y en algunos casos la formación de limo (Aymerich et al., 1998; Hugas et al., 1998).
Existen diferentes cultivos de BAL en el mercado que son utilizados como cultivos
iniciadores o bioprotectores con el objeto de mejorar la seguridad microbiológica de
productos cárnicos ligeramente procesados o precocinados (Aymerich et al., 2008).
APLICACIONES EN PRODUCTOS CÁRNICOS FERMENTADOS
Las preparaciones de bacteriocina se pueden añadir a la masa cárnica para la
inactivación de patógenos en productos cárnicos fermentados. La disminución de pH
que se alcanza en embutidos en comparación con las carnes frescas puede aumentar
la solubilidad de algunas bacteriocinas como la nisina, y probablemente su actividad
antimicrobiana también. Las bacteriocinas como la nisina, enterocinas (CCM 4231,
A, B y AS-48) o leucocinas mejoró la reducción de L. monocytogenes y de S. aureus en
productos fermentados (Rodríguez et al., 2002; Chen y Hoover., 2003; Aymerich et al.,
2008; Gálvez et al., 2008). El empleo de bacteriocinas puede ser una barrera interesante
para la inactivación de microorganismos en embutidos ligeramente fermentados, en
los que su pH más elevado y el mayor contenido en agua pueden facilitar la supervivencia y proliferación de ciertas bacterias patógenas.
Las BAL juegan un papel importante en la fermentación de productos cárnicos.
Por lo tanto, las cepas productoras de bacteriocinas podrían ser empleadas como cultivos iniciadores activos frente a patógenos como Listeria monocytogenes (Työppönen
et al., 2003; Leroy et al., 2006; Aymerich et al., 2008). Diversas cepas de Lactobacillus
productoras de bacteriocinas (principalmente Lb. sakei y Lb. curvatus, Lb. rhamnosus y
Lb. plantarum) han demostrado tener efectos inhibidores frente a Listeria en fermentaciones de salchichas o salami, dependiendo en gran medida de la cepa y el tipo de
carne (Erkkila et al., 2001; Leroy et al., 2005b; Dicks et al., 2004; Benkerroum et al.,
2005; Todorov et al., 2007) (Tabla 1). La cepa Lb. sakei CTC 494 (productora de sakacina K) es un cultivo iniciador interesante con actividad frente a Listeria, siendo capaz
de inhibir con éxito a L. monocytogenes en embutidos fermentados al estilo español
y alemán (Aymerich et al., 2008) o reducir las poblaciones de Listeria en salchichas
belgas, salami italiano y salami Cacciatore (Ravyst et al., 2008). La eficacia de Lb. sakei
está influenciada por factores ambientales tales como ingredientes, sal, grasa, concentraciones de nitrito, nivel de acidificación y temperatura (Leroy et al., 2006). Debido a
que Lb. sakei y Lb. curvatus pueden hidrolizar las proteínas musculares sarcoplásmicas
y, en menor medida, las proteínas miofibrilares, pueden contribuir a la generación de
118
BIOCONSERVACIÓN DE ALIMENTOS CÁRNICOS
péptidos pequeños y aminoácidos que contribuyen como potenciadores del sabor o
como precursores directos de otros compuestos de sabor durante la maduración de
los embutidos fermentados (Leroy et al., 2006). El estudio de estos procesos podría
dar lugar a nuevas aplicaciones de cultivos iniciadores de nueva generación con
propiedades funcionales de interés industrial o nutricional (Leroy et al., 2006).
Los pediococos productores de bacteriocina pueden reducir las poblaciones de
L. monocytogenes en productos cárnicos fermentados (Amézquita y Brashears, 2002;
Rodríguez et al., 2002; Aymerich et al., 2008). Los pediococcos son preferidos como
cultivos iniciadores (en lugar de los lactobacilos) en ciertos productos, por ejemplo
en embutidos al estilo americano fermentados a temperaturas más altas. Las cepas
productoras de Pediocina PA-1 no inhiben a bacterias que son importantes para la
fermentación de los embutidos como estafilococos y micrococos (González y Kunka,
1987). Algunas cepas de lactococos productoras de nisina aisladas de embutidos fermentados también se han propuesto como cultivos adjuntos para mejorar la seguridad
microbiológica de los productos cárnicos fermentados elaborados en condiciones
higiénicas deficientes, tales como en productos tradicionales caseros (Noonpakdee
et al., 2003).
Los enterococos son a menudo parte de la microbiota normal en las fermentaciones de productos cárnicos y han demostrado tener actividad frente a Listeria y S.
aureus en productos fermentados (Foulquié Moreno et al., 2003; Aymerich et al., 2008;
Gálvez et al., 2008). Sin embargo, su aplicación en alimentos da lugar a controversia
debido a su potencial como patógenos oportunistas. En este aspecto, la cepa de Enterococcus faecalis CECT7121 (productora de la enterocina de amplio espectro MR99) es
interesante porque carece de factores de virulencia como los genes para producción
de hemolisina y de gelatinasa y además no produce aminas biógenas (Sparo et al.,
2008). Los embutidos fermentados inoculados con la cepa CECT7121 presentaron una
disminución del recuento de células viables de Staphylococcus, enterobacterias y otros
cocos gram-positivos al final de la fermentación y ausencia de viables de S. aureus y
enterobacterias al final del proceso.
Los estafilococos y micrococos también pueden ser explotados como fuente de
sustancias antibacterianas aplicables en la fermentación de embutidos. El gen que
codifica para la lisostafina (una endopeptidasa que rompe específicamente los enlaces glicina-glicina en los puentes transversales de la pared celular de S. aureus) se
puede introducir en lactobacilos y posteriormente utilizarlos como cultivo iniciador
para evitar el crecimiento de S. aureus en productos cárnicos (Cavadini et al., 1998).
Staphylococcus xylosus aislado de salchicha produce una sustancia antimicrobiana que
119
BIOCONSERVACIÓN DE ALIMENTOS CÁRNICOS
permite inhibir a L. monocytogenes en embutidos estilo Nápoles (Villani et al., 1997).
Otra bacteria de este grupo, denominada Kocuria varians, produce el lantibiótico
variacina (Pridmore et al., 1996), pero aún se desconocen los efectos de las cepas productoras de este péptido antimicrobiano en las fermentaciones de productos cárnicos.
Tabla 1. Posibles ventajas de la aplicación de bacteriocinas o de bacterias productoras de
bacteriocinas en la industria cárnica.
Tipo de alimento
Bacteriocinas
Cultivos productores de
bacteriocinas
Carne cruda
Descontaminación de superficies Inhibición de bacterias alterantes
Inhibición de bacterias alterantes Inhibición de L. monocytogenes
Productos
cárnicos cocidos
Inhibición de L. monocytogenes
Maduración acelerada (proteolisis
limitada)
Inactivación de patógenos en
productos envasados a vacío
Inhibición de L. monocytogenes en
productos cocidos
Reducción de la formación de
limo
Inhibición de patógenos en
loncheados envasados a vacío
Barrera adicional frente a
patógenos o alterantes en
tratamientos combinados (luz
pulsada, altas presiones)
Productos
fermentados
Reducción de los niveles de L.
monocytogenes y S. aureus
Inhibición de L. monocytogenes
Barrera adicional en embutidos
ligeramente fermentados y con
un pH menos ácido
Reduccción de los niveles de
Enterobacteriaceae y S. aureus
Mejora del sabor y las propiedades
del producto
CONCLUSIONES
Como conclusión, podemos afirmar que las bacteriocinas o sus bacterias productoras ofrecen buenas oportunidades para la conservación de productos cárnicos,
adicionadas de forma individual o empleadas junto con otras barreras o tratamientos.
En el mercado existen preparados que contienen la bacteriocina nisina, para aplicación
en una amplia variedad de alimentos. También existen inóculos o cultivos protectores
120
BIOCONSERVACIÓN DE ALIMENTOS CÁRNICOS
a base de bacterias lácticas que son empleados por la industria cárnica en la elaboración de alimentos fermentados. El empleo de cultivos iniciadores con propiedades
funcionales (incluyendo su carácter probiótico) es un aspecto poco estudiado aun, y
constituye un campo interesante de investigación para el desarrollo de productos más
seguros, enriquecidos en sabor de forma más natural, o con propiedades funcionales.
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BIODISPONIBLIDAD DE LOS ÁCIDOS GRASOS DE CADENA CORTA: MECANISMOS DE ABSORCIÓN
BIODISPONIBLIDAD DE LOS ÁCIDOS GRASOS DE CADENA
CORTA: MECANISMOS DE ABSORCIÓN
GASPAR ROS BERRUEZO1, 2, CARMEN MARTÍNEZ GRACIÁ Y
JOSÉ ANTONIO VALENCIA ARQUES
RESUMEN
Los ácidos grasos de cadena corta (AGCC) son ácidos monocarboxílicos con una cadena
de uno a seis átomos de carbono saturados. Son los principales aniones del colon. Se presentan como ácidos libres en el tracto gastrointestinal de los mamíferos, siendo el producto final
de la digestión microbiana de los carbohidratos. Los índices de producción microbiana y de
absorción son tan altos que los AGCC son la mayor fuente de energía (70-80%) en mamíferos
como la vaca. La contribución de los AGCC a los requerimientos del metabolismo basal de los
animales monogástricos depende de factores como la concentración y las cantidades totales
de los mismos, índices de producción y absorción y la capacidad relativa del segmento intestinal considerando el peso del cuerpo del individuo. Además de su papel energético, van a
intervenir en diversos procesos como el transporte de agua y electrolitos en el colon. Debido
a su carácter hidrofílico, los ratios y mecanismos de absorción de estos ácidos son claramente
diferenciables de los ácidos grasos de cadena larga liposolubles. En este artículo se hace un
repaso a la funcionalidad de los ácidos grasos de cadena corta y sus mecanismos de absorción
por difusión pasiva como por transporte activo.
Palabras clave: ácido grasos de cadena corta (AGCC), biodisponibilidad, difusión pasiva,
transporte activo.
ABSTRACT
Short chain fatty acids (SCFA) are monocarboxylic acids with a chain from one to six
carbon atoms saturated. Are the major anions of the colon. Present as free acids in the gas-
1
2
Catedrático de Nutrición y Bromatología. Universidad de Murcia.
Académico de Número de la Real Academia de Ciencias Veterinaria de Andalucía Oriental. [email protected]
ANALES - VOL. 24 (1) - DIC. 2011 - REAL ACADEMIA DE CIENCIAS VETERINARIAS DE ANDALUCÍA ORIENTAL
125
BIODISPONIBLIDAD DE LOS ÁCIDOS GRASOS DE CADENA CORTA: MECANISMOS DE ABSORCIÓN
trointestinal tract of mammals, the final product of microbial digestion of carbohydrates. The
rates of microbial production and absorption are so high that the SCFA are the major source
of energy (70-80%) in mammals such as cows. The contribution of SCFA to the requirements
of basal metabolism of monogastric animals depends on factors such as concentration and the
total amounts thereof, production and absorption rates and the relative ability of the intestinal
segment considering the individual’s body weight.
Besides its role energy will participate in various processes such as transport of water and
electrolytes in the colon. Due to their hydrophilic nature, the rates and mechanisms of absorption of these acids are clearly distinguishable from long chain fatty acids liposoblubles. This
article gives an overview of the functionality of short chain fatty acids and their mechanisms
of uptake by passive diffusion and active transport.
Key words: Short chain fatty acid (SCFA), bioavailability, passive diffusion, active transport.
MICROBIOTA Y PRODUCCIÓN DE AGCC
El intestino del ser humano contiene una sociedad compleja, dinámica y diversa
de bacterias no patógenas. El intestino grueso de los mamíferos, donde se incluye
al hombre, contiene un gran número de microorganismos (Simon y Gorbach, 1984).
Estos microorganismos son capaces de digerir azúcares y fibras además de un amplio
rango de otros polisacáridos como las celulosas, hemicelulosas y pectinas (Halliwell,
1961; Keys et al., 1969). Bajo condiciones normales los productos finales de toda la
digestión de los carbohidratos son principalmente tres: acetato, propionato y butirato
(Leng, 1970) además de gases como el hidrogeno, el dióxido de carbono y metano
(Wolin, 1975). Las concentraciones de AGCC son normalmente encontradas en pequeñas proporciones, excepto si la dieta es rica en azucares (Leontowicz et al., 1979).
La proteolisis que llevan a cabo los microorganismos también va a proporcionar
AGCC. Los AGCC también llamados ácidos grasos volátiles (Tabla 1), contribuyen
al mantenimiento de las funciones del intestino grueso, a prevenir patologías a través
de sus actuaciones en la luz intestinal y sobre la musculatura y vasos del colon y a
través de su metabolismo por los colonocitos. Parece ser que el butirato en particular
juega un papel importante en el mantenimiento de la población de colonocitos sanos.
126
BIODISPONIBLIDAD DE LOS ÁCIDOS GRASOS DE CADENA CORTA: MECANISMOS DE ABSORCIÓN
Tabla 1.
Formula química, nombres y nomenclatura abreviada de los ácidos
grasos volátiles o de cadena corta (AGCC).
Nombre
Sistemático
metanoico
etanoico
propanoico
butanoico
isobutanoico
Nombre
común
fórmico
acético
propiónico
butírico
isobutírico
Fórmula Química
Designación abreviada
H--COOH
CH3--COOH
CH3--CH3--COOH
CH3--(CH2)2--COOH
CH3--CH--COOH
01:00:00
02:00:00
03:00:00
04:00:00
i4:0
CH3
pentanoico
isopentanoico
valérico
isovalérico
CH3--(CH2)2--COOH
CH3—CH--CH2--COOH
05:00:00
i5:0
CH3
hexanoico
caproico
CH3--(CH2)4--COOH
06:00:00
Aunque a menudo se cree que la fibra dietética y los azúcares desaparecen
completamente en el intestino delgado, muchos estudios (Demigné y Rémésy, 1982)
han demostrado que cantidades significantes de fibra, disacáridos como la lactosa y
la lactulosa y sustitutivos de los azúcares pueden alcanzar el intestino grueso donde
son degradados por la microflora. Además las glicoproteínas del mucus y las membranas de las células intestinales son degradadas por glicosidasas bacterianas y van
a constituir una fuente endógena de AGCC.
El pH del lumen del intestino grueso va a variar de forma inversa a la producción
de AGCC. La excreción de AGCC puede va a estar afectada por el nivel y la naturaleza
de la fibra y/o azúcares de la dieta (McKay y Eastwood, 1983)
La concentración total de AGCC en el tracto digestivo parece estar afectada por
la dieta. De forma rápida, las restricciones dietéticas van a disminuir la concentración
total de AGCC. Las proporciones relativas de acetato, propionato y butirato varían
con la dieta y la edad pero normalmente se mantienen dentro de los siguientes rangos:
acetato, 60-75%; propionato, 15-25% y butirato, 10-15% (Hungate et al., 1966).
127
BIODISPONIBLIDAD DE LOS ÁCIDOS GRASOS DE CADENA CORTA: MECANISMOS DE ABSORCIÓN
ABSORCIÓN DE LOS AGCC.
La característica físico-química esencial de los AGCC que los distinguen de los
ácidos grasos de cadena larga es su gran solubilidad en un medio acuoso. Por ejemplo,
a un pH de 7.4 se ha observado que el ácido butírico era 25,000 veces más soluble
en agua que el ácido palmítico (Westergaard y Dietschy, 1976). los ácidos grasos de
cadena larga necesitan ser solubilizados en los contenidos del lumen a través de una
mezcla de sales biliares para su posterior absorción. Por el contrario, los AGCC al ser
monómeros en la fase acuosa luminal pueden ser absorbidos por cualquier segmento
del tracto digestivo de los mamíferos, por lo que la digestibilidad de los AGCC es total.
La absorción de los AGCC no esta influenciada por la presencia de micelas de sales
biliares en el medio. Como resultado de las diferencias en la solubilidad de los ácidos
grasos en relación a la longitud de su cadena, se observó que las vías de absorción
de los AGCC y los ácidos de cadena larga difieren de forma muy significante. Frente
a los ácidos grasos de cadena larga que son transportados a través de una proteína
específica del borde epitelial al retículo endoplasmático, activando derivados de las
acil-CoA, siendo reesterificados a triacilgliceroles y finalmente pasando a la linfa intestinal en forma de quilomicrones (Brindley, 1984), los AGCC se difunden libremente a
través del citosol de la mucosa y entrando en la sangre venosa mientras manteniendo
su forma de ácido graso libre. Sólo se produce un mínimo transporte cuando pasan
al sistema linfático. Bugaut (1987) sugirieron que la absorción de los AGCC esta en
parte controlada por el citoesqueleto. Pero sin embargo, no se ha visto si la interacción AGCC-citoesqueleto puede estar conectada con la bien conocida influencia del
butirato en la elaboración del citoesqueleto celular (Prasad, 1980). Además, los AGCC
no son transportados al retículo endoplasmático donde se produce la reesterificación
de los ácidos grasos (Brindley, 1974). Es más, la acil-CoA sintetasa, la cual es necesaria para la activación de los ácidos grasos antes de su reesterificación y la cual esta
localizada en la fracción microsomal del enterocito, no presenta actividad hacia los
AGCC como se ha demostrado in vitro en el cerdo (Ailhaud et al., 1962), el gato y la
cobaya (Brindley y Hübscher, 1966).
Aunque los términos de absorción y de transporte son usados para describir el
flujo o transferencia de AGCC a través de la mucosa del tracto digestivo desde el lumen a la sangre, se puede hacer una distinción entre el ratio de absorción el cual esta
relacionado con la cantidad de AGCC que deja el lumen para entrar en la mucosa y el
ratio de transporte el cual esta relacionado con la cantidad de AGCC que aparece en
sangre. Como consecuencia del amplio metabolismo de los AGCC el ratio de transporte
puede ser considerablemente más bajo que el ratio de absorción especialmente cuando
la capacidad del epitelio para metabolizar AGCC no esta saturada (Stevens, 1970).
128
BIODISPONIBLIDAD DE LOS ÁCIDOS GRASOS DE CADENA CORTA: MECANISMOS DE ABSORCIÓN
INFLUENCIA DE LA LONGITUD DE LA CADENA Y EL PH.
Los AGCC son absorbidos a un ratio el cual aumenta con la longitud de la cadena (Oshio y Thata, 1984). Se ha demostrado que en un lumen con un pH bajo, la
absorción de los AGCC es más rápida (Rübsamen y Engelhardt, 1978).
MECANISMOS DE ABSORCIÓN.
Difusión Pasiva.
Difusión pasiva. A través de la capa de agua y la membrana celular.
La absorción de AGCC se pensaba que ocurría únicamente por difusión pasiva
(Naupert y Rommel, 1975; Mottaz y Worbe, 1977). Al igual que un ácido graso es
absorbido de forma pasiva, su transporte a través del epitelio intestinal está determinado por su difusión a través de una barrera que consiste en una capa de agua
adyacente a las microvellosidades de la membrana y su permeabilidad con respecto
a esta membrana (Thomson y Dietschy, 1981). El grosor de la capa de agua es de
aproximadamente 600μm en yeyuno humano y depende de la integridad de la mucosa.
En el tracto gastrointestinal la mucosa pude participar en la formación de la capa de
agua, un hecho que está basado en que la capa de agua y la capa de moco segregado
por las células calciformes son similares en grosor (Lukie, 1977). Aunque se piensa
que la mucosidad intestinal tiene un papel en el proceso de transporte, su papel como
barrera de difusión de los AGCC no ha sido demostrado (Rübsamen y Hörnicke,
1982). Frente a la capa de agua de la mucosa de la membrana celular, cuyo grosor es
relativamente pequeño, nos encontramos con una membrana liposoluble formada por
lípidos polares, llamados fosfolípidos y colesterol, como principales componentes de
esta (Schwarz et al., 1985). Westergaard y Dierschy (1974) demostraron que la membrana celular lipídica, y no la capa acuosa, es la que realmente influye en el transporte
pasivo de los AGCC hidrosolubles. Las diferencias entre la concentraciones de AGCC
absorbidos observadas entre distintas especies de roedores puede estar relacionada a
diferencias inherentes en las propiedades de las microvellosidades de la membrana
(Thomson et al., 1983). Como señalaron Diamon y Wright (1969) las variaciones de los
ratios de permeabilidad entre los diferentes ácidos grasos absorbidos por mecanismos
pasivos pueden ser explicadas debido a fuerzas intermoleculares que determinan la
relación entre las interacciones de soluto:agua y soluto:lípido. Cuando se ha incubado
pequeños discos de con muestras de mucosa intestinal se ha observado que el ratio
de AGCC absorbido es normalmente más alto de los esperado en la extrapolación
de la relación lineal entre N (número de átomos de carbono para el ac. Caprílico, ac.
129
BIODISPONIBLIDAD DE LOS ÁCIDOS GRASOS DE CADENA CORTA: MECANISMOS DE ABSORCIÓN
Cáprico y ac. Láurico) y el ln Jd/D (Jd: ratio de absorción y D: coeficiente de difusión
libre de cada ácido graso). Este fenómeno fue visto usando diferentes técnicas in vitro y los diferentes ratios de removido en la fase de digestión donde las muestras de
intestino fueron incubadas. Esto también ocurre en animales sometidos a diferentes
condiciones fisiológicas, farmacológicas y nutricionales.
Los ratios de absorción de AGCC in vivo aumentan más o menos proporcionalmente con el gradiente de concentración entre el lumen y la sangre portal o simplemente con la concentración luminal de AGCC como se ha observado en el retículo de
los rumiantes, intestino delgado y colon. El flujo sanguíneo influye en el gradiente de
concentración de nutrientes y en su tasa de absorción. Se ha visto que la absorción de
AGCC estimula el flujo sanguíneo en los vasos de la panza, del colon del perro y el
ciego de las ratas a diferentes niveles según el animal. En cambio, la vasodilatación
incrementa ligeramente la absorción de butirato en el intestino delgado de los gatos.
Además, en el índice de absorción de AGCC no varía por la acción de inhibidores
metabólicos y no han sido demostradas interacciones de competitividad (Myers et
al., 1967).
Forma Cargada Positivamente.- Como regla general los compuestos hidrosolubles
no ionizados pasan a través de la membrana celular lipídica pero sus partes ionizadas
no lo hacen al igual ocurre con los AGCC como vemos en los experimentos con cepos
eléctricos in vitro (Argenzio et al., 1977). El índice de absorción relativa de un electrolito
débil depende no solo de la liposolubilidad relativa del compuesto no ionizado sino
que también lo hace de su pK (Schanker et al., 1958). La pK de los AGCC es cercana
a 4.8 y el grado de ionización del ácido aumenta con el pH y es aproximadamente
100/1 con un pH 7.0. En condiciones fisiológicas normales, el pH de los contenidos
del canal alimentario es mayor que 5.0 a excepción del estomago e incluso algunas
veces mas alto que 7.0, por ejemplo en animales en hibernación (Rémésy y Demigné, 1976). Es posible que los AGCC puedan ser absorbidos incluso en un pH neutro
(Rémésy y Demigné, 1976).
Un mecanismo propuesto para la protonación luminal de aniones de AGGC
está basado en un proceso de transporte mediado por proteína transportadora que
encontramos en todas partes y que cambia Na+ por H+ y la cual podría estar localizada en una de las capas de lípidos de la membrana celular (Vigne et al., 1985). El
intercambio de protones de la célula a través de la membrana luminal por el sistema
electroneutral de intercambio Na+-H+ puede mantener altos índices de transporte de
AGCC en la forma no ionizada. Ahora se ha establecido que la absorción de AGCC
está muy conectada con el transporte de agua y electrolitos (Schultz, 1981). El esti-
130
BIODISPONIBLIDAD DE LOS ÁCIDOS GRASOS DE CADENA CORTA: MECANISMOS DE ABSORCIÓN
mulo producido por la absorción de AGCC con respecto a la absorción de Na+ ha
sido demostrado en la cabra, la rata, el cerdo, el ternero, la oveja y en la cobaya. Este
fenómeno también se ha visto que tiene lugar en el colón humano no parece ocurrir
en el intestino delgado de los mismos (Roediger y Moore, 1981). Por otra parte, se ha
observado un efecto inhibitorio de los AGCC en el transporte de Na+ en el intestino
grueso equino (Argenzio et al.,1977). Estas discrepancias pueden estar causadas en
parte por diferentes pHs de la fase luminal durante los experimentos, ya que es la
forma disociada de los AGCC la que influyen en la absorción de sodio. Lo que es
más, el aumento del metabolismo de los AGCC, que pude ser una fuente de energía
para activar el transporte de Na+, probablemente varía a lo largo del tracto digestivo
y según las especies, y además puede influir en el transporte de Na+. Al contrario, se
ha demostrado que el Na+ produce una estimulación de la absorción de AGCC en el
intestino de rata (Umesaki et al., 1979) o una disminución por la sustitución de Na+ en
el ciego y el colon de conejos y en el intestino delgado de ratas (Vernay, 1986). Hay que
decir que también se ha encontrado una ausencia de correlación entre la cantidad neta
de transporte de Na+ y el transporte de AGCC. La unión indirecta entre la absorción
de Na+ y la de AGCC a través de mecanismos simples de intercambio de Na+-H+ no
se ha sido ratificado en los resultados obtenidos en pruebas realizadas en distintos
segmentos del tracto digestivo de varias especies y por distintos investigadores. Este
mecanismo por sí solo no puede ser el responsable de los altos índices de absorción
de AGCC, ya que cuando se suprime el transporte neto de Na+, los AGCC se siguen
absorbiendo de forma moderada (Vernay, 1986). El intercambio de Na+-H+ fue medido
por Ruppin et al. (1980) y el resultado fue que no prevalecía en el colón humano. Sin
embargo, la unión de AGCC y sodio es un poderoso mecanismo para llevar agua fuera
del lumen del intestino grueso. De esta manera, podemos considerar a la producción
y absorción de AGCC como un mecanismo antidiarreico (Vernay, 1986).
Modelo de los Tres Compartimentos.- Hasta ahora, habíamos considerado el tejido
epitelial como una membrana simple que separaba dos compartimentos, por ejemplo,
el lumen y la sangre. Sin embargo, el tejido está constituido por un epitelio columnar o
estratificado y su pH intracelular que es aproximadamente 7.0 (Kurtin y Charney, 1984)
pude ser considerado como un tercer compartimento cuando estudiamos la difusión
de los ácidos grasos. El ratio de difusión transepitelial variaría con el pH y con los
gradientes electroquímicos entre el epitelio del compartimento y las dos soluciones
que están en contacto con él (Jackson et al., 1981). Un modelo aplicable al transporte
epitelial de electrolitos débiles. Consiste en dos barreras colocadas en serie separadas
por un microcompartimento en cuyo interior el pH es menor que en la fase de agitación.
Para mejorar el transporte total de un ácido débil de una fase de agitación a la otra en
131
BIODISPONIBLIDAD DE LOS ÁCIDOS GRASOS DE CADENA CORTA: MECANISMOS DE ABSORCIÓN
contra de gradiente del potencial electroquímico, una barrera debe ser relativamente
permeable a las formas ionizadas y no ionizadas. Este sistema de tres compartimentos ha sido estudiado en detalle por Stevens (1970), quien ha observado in vitro en
el epitelio de la panza un transporte de acetato en dirección sangre-lumen en contra
de su gradiente de concentración y sin una diferencia de pH entre las soluciones en
que esta bañado el epitelio. Para concretar más sus datos experimentales, los autores
propusieron un modelo hipotético de transporte de AGCC, donde la membrana que
da al lumen podría ser permeable tanto a AGCC disociados como no disociados, por
lo que, en consecuencia, la membrana relativamente impermeable a los aniones podría
ser la que estuviera en el lado de la sangre. Esta propuesta permitiría la captación
rápida por parte del tejido de AGCC sin la disminución del pH intracelular, el cual
debe acompañar a la absorción de AGCC protonado solo. Una absorción de CO2 por
parte del epitelio y un suministro de CO2 que proviene de la oxidación de AGCC con
una difusión asociada de HCO3- del tejido hacia el lumen podría ser una fuente de
H+ para protonar AGCC- y se tendría en cuenta para la relación entre la absorción de
AGCC y la acumulación intraluminal de HCO3-. Es más, Stevens y sus compañeros
resumieron que el índice de difusión de los AGCC podrían ser modificado por su
metabolismo intraepitelial. El catabolismo de un ácido incrementa su gradiente de
concentración entre el lumen y el compartimento de la mucosa y, más allá, incrementa su índice de absorción por el lumen. Paralelamente, el catabolismo disminuye el
gradiente de concentración del ácido entre el compartimento del tejido y la sangre,
además de disminuir su transporte hacia esta última.
TRANSPORTE ACTIVO.
El transporte de muchas sustancias hidrofílicas se supone que se lleva a cabo a
través de transportadores específicos de cada sustrato. Un transporte mediado por
estos transportadores que dependen de energía para su funcionamiento es conocido
con el nombre de transporte activo. En este caso, el sustrato puede ser absorbido en
contra gradiente químico o en contra de gradiente electroquímico. La saturación de
movimientos, la dependencia de de sodio y la inhibición del sustrato de competición
también caracterizan a este tipo de transporte (Kimmich, 1990). Algunas de las características de la absorción por transportadores se han observado en relación a los AGCC.
De esta manera, el movimiento de AGCC en contra de gradiente de concentración y
la reducción de su transferencia por la ausencia de glucosa e incluso su supresión en
condiciones anaeróbicas se han observado in vitro en paredes de intestino de ratas
(Naupert y Rommel, 1975). Una inhibición del transporte de AGCC en presencia de
132
BIODISPONIBLIDAD DE LOS ÁCIDOS GRASOS DE CADENA CORTA: MECANISMOS DE ABSORCIÓN
inhibidores metabólicos como el 2,4-dinitrofenol o el phlorrhizin (Naupert y Rommel,
1975) y, a la inversa, las pruebas por adicción de una azúcar metabolizable como la
glucosa también se han descrito (Barry et al., 1966). La Ouabaína, inhibidor bien conocido de la bomba de Na+, reduce la desaparición de AGCC en los colonocitos del
conejo (Vernay, 1986) y de la cobaya (Wirthensohn y Engelhardt, 1981) pero no tiene
efectos en pruebas in vitro de absorción de propionato en el yeyuno de la rata (Naupert
y Rommel, 1975) y de acetato en el colon de rata (Umesaki et al., 1997).
En resumen, el transporte de AGCC parece ser principalmente debido a una
difusión pasiva no iónica. Quizá pueda ser considerado como una especie de “transporte activo” ya que se requiere energía para los mecanismos de regulación del pH.
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134
SEROPREVALENCIA Y FACTORES ASOCIADOS A LA INFECCIÓN POR EL VIRUS DE LA HEPATITIS E...
SEROPREVALENCIA Y FACTORES ASOCIADOS A LA
INFECCIÓN POR EL VIRUS DE LA HEPATITIS E (GENOTIPO
3) EN PERROS DEL SUR DE ESPAÑA
B HUERTA1, C TARRADAS1, M GONZÁLEZ1, B PERALTA2, E. M. MATEU2, RJ ASTORGA1,
A CARBONERO1, I LUQUE1,*
RESUMEN
En este trabajo se ha determinado la seroprevalencia de IgG frente al genotipo 3 del Virus
de la Hepatitis E (VHE) en una muestra representativa de perros de una provincia del sur de
España, y se han analizado los posibles factores de riesgo asociados a la seropositividad. Un
total de 296 muestras de suero fueron analizadas mediante ELISA. Todas las muestras con una
densidad óptica positiva, cerca del punto de corte, fueron confirmados por Western Blot. La
seroprevalencia global fue del 15,5% (IC del 95%, 11,42-19,66%). El análisis de los diferentes
factores relacionados con el animal y con el ambiente demuestran que existe una mayor seroprevalencia en perros machos (OR 2.07, P = 0,026), y una correlación entre la seropositividad
y el aumento de la edad de los animales, así como chequeos sanitarios infrecuentes (P < 0,05).
Estos resultados muestran claras similitudes con los obtenidos en la población humana. Todas
las muestras seropositivas (n = 46) fueron sometidas a técnicas de RT-PCR, para la detección
del genoma vírico en el suero, pero en todos los casos fue negativo. Por este motivo, consideramos que se requieren más estudios que aclaren el papel desempeñado por los perros como
reservorios de VHE humano.
Palabras clave: virus de la hepatitis E, factores de riesgo en perros.
1
Dpto. Sanidad Animal. Universidad de Córdoba. Campus Universitario de Rabanales, Campus de Excelencia
Internacional CeiA3, 14071-Córdoba
2
Centre de Recerca en Sanitat Animal (CReSA). Edifici CReSA. Campus UAB. 08193-Bellaterra (Barcelona)
*Inmaculada Luque Moreno, Correo electrónico [email protected]
ANALES - VOL. 24 (1) - DIC. 2011 - REAL ACADEMIA DE CIENCIAS VETERINARIAS DE ANDALUCÍA ORIENTAL
135
SEROPREVALENCIA Y FACTORES ASOCIADOS A LA INFECCIÓN POR EL VIRUS DE LA HEPATITIS E...
SUMMARY
The seroprevalence of IgG against genotype 3 of hepatitis E virus (HEV) in dogs in a
province of Spain and the possible associated risk factors were determined. A total of 296
serum samples were analyzed by ELISA. All samples with a positive Optical Density, near
to cut-off point, were confirmed by Western Blot. Overall seroprevalence was 15.5% (95% CI,
11.42-19.66%). Analysis of different animal- and management-related factors shown a higher
seroprevalence in male dogs (OR 2.07, P = 0.026) and a slight correlation between seropositivity and both age and infrequent health checks (P < 0.05). These results show clear similarities
to those described for humans. Seropositive samples (n = 46) were tested for HEV-RNA using
a semi-nested PCR, but the viral genome was not detected in any case, for this reason further
studies are required to clarify the role played by animals as reservoirs for human HEV.
Key Words: Hepatitis E virus, Risk factors in dogs
INTRODUCCIÓN
La hepatitis E es un tipo de hepatitis viral de transmisión entérica, producida por
un Hepevirus (familia Hepeviridae) que afecta al hombre, siendo considerada una
enfermedad emergente en países desarrollados (Balayan 1997, Farovov y col 1996, RuizMoreno y col 2000; Buti y col 2006, López-Izquierdo y col 2007). Hasta hace relativamente
pocos años, la enfermedad se había descrito solo de forma esporádica en personas que
habían viajado a países infectados y en drogodependientes. No obstante, en los últimos
años ha ido aumentando considerablemente la existencia de casos autóctonos, con tasas
de seroprevalencia que han alcanzado en algunas zonas el 11% (Mateos y col 1998, Buti
y col 2006, Galiana y col 2008, Krüttgen y col 2011), parece ser que el aumento progresivo de esta zoonosis está asociado directamente a fenómenos de globalización, tales
como la proliferación del turismo a zonas afectadas y la elevada inmigración en todos
los países desarrollados (López-Izquierdo y col, 2007).Por otro lado y desde el punto
de vista etiológico cuando se estudia la secuencia genética del virus responsable de
la infección se comprueba que existen cuatro genotipos (Mushahwar 2008, Okamoto
2007, Zhang y col 2008). Los genotipos 1 y 2 responsables de la infección en el hombre
en países de climas tropicales, con pobres condiciones sanitarias, y los genotipos 3 y 4
aislados de cerdos y aves, responsables también de casos esporádicos de hepatitis E en
el hombre pero siempre en países desarrollados (Meng 2010).
Una de las cuestiones que aún quedan por responder, a pesar del número de
trabajos publicados, es cuál es el principal reservorio y fuente de infección para el
hombre. En países tropicales y subtropicales, un importante reservorio lo constituyen
las aguas residuales, de donde se han realizado aislamientos genéticamente similares
al virus de la hepatitis en el hombre (Pina y col 2000). Los estudios realizados para
136
SEROPREVALENCIA Y FACTORES ASOCIADOS A LA INFECCIÓN POR EL VIRUS DE LA HEPATITIS E...
valorar el posible papel de los animales como reservorio biológico, han permitido
poner en evidencia la presencia de anticuerpos en un número elevado de especies
animales, como cerdos, roedores, terneros, cabras, gatos, ciervos, caballos, palomas,
perros y aves (Kuno y col 2003, de Deus y col 2008, Peralta y col 2008, Zhang y col
2008). No obstante, hasta la fecha, el virus sólo se ha aislado a partir de aves y cerdos,
tanto domésticos como silvestres, en distintos estadios de producción (Meng, 2010;
Mushahwar, 2008; Zhang et al., 2008). A pesar de todos los estudios realizados, no se
ha podido demostrar el verdadero papel de los animales domésticos en la transmisión y contagio del virus de la Hepatitis E al hombre, si bien algunos investigadores
han puesto de manifiesto que las personas en contacto con animales tienen un riesgo
mayor de padecer la infección (Galiana y col 2008, Kuniholm y col 2009, Meng 2010)
y por lo tanto se puede sospechar que los animales domésticos pueden jugar un papel
fundamental en el ciclo epidemiológico de esta enfermedad.
El principal objetivo de este trabajo es intentar definir el papel de los perros en
el ciclo epidemiológico de esta zoonosis emergente. Para ello, se ha determinado la
prevalencia de anticuerpos específicos frente al virus de la hepatitis E en la población
canina de una provincia del sur de España y los posibles factores de riesgo asociados
a la seropositividad de esta especie. También se realizaron pruebas genéticas para
detectar la presencia del virus en el suero.
MATERIAL Y MÉTODOS
Población en estudio
Para definir la población en estudio se utilizaron los datos del Registro Andaluz
de Identificación de Animales (RAIA), con una población estimada de 100308 perros.
La recogida de muestras se ha realizado siguiendo la distribución en cuatro distritos
sanitarios, estratificando la población de referencia según su procedencia (Figura 1).
El tamaño de la muestra (n = 296 animales, fracción de muestreo <0,05) fue calculada
para una prevalencia esperada del 24 por ciento (Peralta y col 2006), un error del 5 por
ciento y un nivel de confianza del 95 por ciento, utilizando el programa informático de
epidemiología veterinaria WinEpiscope 2.0. (Ignacio de Blas, Facultad de Veterinaria,
Universidad de Zaragoza, 2006).
Durante un periodo de seis meses (enero a junio), los veterinarios responsables
de las clínicas participantes obtuvieron las muestras de suero de animales que asistían
a consulta veterinaria, siendo congelados a -20ºC hasta su uso. Al mismo tiempo,
rellenaron un cuestionario epidemiológico completo, en el que se recogieron datos
137
SEROPREVALENCIA Y FACTORES ASOCIADOS A LA INFECCIÓN POR EL VIRUS DE LA HEPATITIS E...
específicos y antecedentes epidemiológicos de los individuos analizados, con el
objetivo de comparar grupos seropositivos y seronegativos e identificar los posibles
factores de riesgo asociados a la infección con el virus HEP. Se recogieron las siguientes variables: sexo, edad, hábitat urbano/rural, convivencia con otros animales (perros,
gatos, cerdos, rumiantes, aves, équidos y especies exóticas), alimentación (piensos
comerciales exclusivamente o alimentación combinada con comida casera) y chequeos
sanitarios a los que eran sometidos los animales al año.
Estudio serológico
Los sueros para la detección de anticuerpos anti-HEV fueron analizados mediante
una técnica ELISA (Arankalle y col 2001, Vitral y col 2005, Peralta y col 2009), sobre
placas de 96 pocillos (Nunc, Ref. 269620) antigenadas con la ORF2 de la cepa paquistaní SAR55, diluida en 50 mM tampón carbonato-bicarbonato a pH 9.6; utilizando
como conjugado anticuerpos policlonales de cabra IgG (H+L) anti-perro (Cultek,
S.L) y realizando la lectura a 450 nm (Seminati y col 2007). Aquellas muestras con
una densidad óptica cercana al punto de corte (0,300) fueron sometidas a una técnica
de Western Blot, siguiendo metodologías descritas previamente (Peralta y col 2009).
Técnicas de PCR
Todas las muestras de suero positivas fueron analizadas mediante técnicas de
RT-PCR, tras la extracción del ARN a partir de una muestra de 100 μl suero con TriZol (Invitrogen, SA). Los primers específicos utilizados para la prueba fueron F4340:
5´-CTDTTYGGCCCNTGGTTCCG-3´ y R4690: 5´-CCATRTTCCARACDGTRTTCC3´para la primera amplificación y para la amplificación semi-nested se utilizaron los
primers F4340: 5´-CTDTTYGGCCCNTGGTTCCG-3´ y R4670: 5´-CANARNAGGGTGCCVGGCTC-3´ (Peralta y col 2006). Los productos esperados de la amplificación
tenían un tamaño de 350 y 330 para la primera y segunda amplificación, respectivamente. En cada prueba se utilizó una muestra de un cerdo positivo al genotipo 3 del
virus como control positivo y como control negativo se utilizaron muestras de agua.
Análisis estadístico
Se calculó la seroprevalencia de la enfermedad y sus intervalos de confianza (95%
CIs). Para realizar el análisis estadístico, la variable edad fue categorizada en cuartiles
138
SEROPREVALENCIA Y FACTORES ASOCIADOS A LA INFECCIÓN POR EL VIRUS DE LA HEPATITIS E...
(Tabla 1). La asociación entre las variables categóricas y la respuesta inmune frente a
la infección fue determinada mediante el test de Chi-cuadrado (χ²) o el test de Fisher.
Un valor de P < 0,05 fue considerado estadísticamente significativo. El grado de la
asociación fue establecido mediante el cálculo de la Odds Ratio (OR) y sus correspondientes intervalos de confianza (95% CI) para variables nominales, y mediante el
coeficiente Kendall´s tau-c para variables ordinales. Los cálculos estadísticos se han
realizado utilizando el programa SPSS v.15 para Windows.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Esta ampliamente demostrado que la Hepatitis E es una zoonosis emergente y
que la especie porcina actúa como reservorio y fuente de infección para el hombre
(Baechlein y col 2010), sin embargo algunos investigadores afirman que los animales de compañía también pueden intervenir en el contagio al hombre (Peralta y col
2006, 2009). No obstante, hasta la fecha no se ha demostrado el verdadero papel de
estos animales en el ciclo epidemiológico de la enfermedad ni los factores de riesgo
asociados. En este trabajo nos propusimos realizar una encuesta epidemiológica
sobre una muestra representativa de la población canina de la provincia de Cádiz,
situada al sur de España, con un clima mediterráneo oceánico de la costa atlántica.
Esta provincia está dividida en cuatro distritos sanitarios (Figura 1), divisiones que
se establecen oficialmente para la organización de la atención primaria en el ámbito
de la salud pública en España.
Se han analizado un total de 296 sueros caninos, mediante técnicas de ELISA,
obteniendo unos valores de seroprevalencia de Hepatitis E (HEV) del 15,5% (95% CI:
11,38-19.62%) (tabla 1), resultados ligeramente inferiores a los obtenidos en Barcelona,
situada en la zona noreste de España, con un clima típico mediterráneo (Peralta y col
2006). En estudios epidemiológicos realizados en poblaciones humanas de nuestro
país se han obtenido valores de seroprevalencia del 11,6%, tasas muy similares a las
encontradas en la población canina encuestada en nuestro estudio (Galiana y col
2008). En otros países con climas tropicales y subtropicales como India, Vietnam y
Brasil, se han obtenido valores de prevalencia que oscilan entre el 7 y el 27% (Tien y
col 1997, Arankalle y col 2001, Vitral y col 2005).
Se han intentado establecer los posibles factores de riesgo asociados a la seropositividad. En primer lugar se determinó la relación con el distrito sanitario; no obstante,
aunque existían zonas con niveles de seroprevalencia más elevada, como la obtenida
en el Distrito Bahía de Cádiz (21,6%), las diferencias no han sido significativas (P =
139
SEROPREVALENCIA Y FACTORES ASOCIADOS A LA INFECCIÓN POR EL VIRUS DE LA HEPATITIS E...
0,1255) (Tabla 1). En relación con el sexo, de los 296 perros incluidos en el estudio, 142
eran machos y 154 hembras, observando una asociación significativa (P = 0,026) entre
la seropositividad y el sexo macho (20,4% machos positivos vs. 11% hembras positivas),
con valor de OR de 2,07 (95% CI: 1,08-3,95), es decir es dos veces más probable que un
macho sea seropositivo a que lo sea una hembra. Estos resultados coinciden con los
obtenidos en la población humana, donde las diferencias son mucho más evidentes,
de forma que el riesgo de infección es doce veces mayor en el hombre que en la mujer
(Galiana y col 2008, Kuniholm y col 2009).
Otra de las variables estudiadas fue la edad, se analizaron animales que oscilaban entre los 4 meses y los 15 años, que se agruparon en cuartiles para el estudio
estadístico (Tabla 1). Se ha observado un incremento de prevalencia de anticuerpos
frente al virus de la hepatitis E a medida aumenta la edad del animal (Kendall´s-tau
c = 0,062 P = 0,04). Algunos investigadores aseguran que la seropositividad frente al
virus de la hepatitis E en diferentes especies, como aves, cerdos y humanos, depende
en gran medida de la edad del individuo, ya que generalmente se obtienen siempre
prevalencias más altas en grupos de animales adultos que en individuos jóvenes
(Meng y col 1999, Huang y col 2002, Buti y col 2006), resultados que coinciden con
los obtenidos en nuestro estudio.
En relación con las condiciones medioambientales, la mayoría de los animales
procedían de áreas urbanas (Tabla 1), sin embargo la seroprevalencia encontrada fue
muy similar a la obtenida en perros que vivían en áreas rurales (16,8% vs. 12,8%, P
= 0.421). Estos resultados difieren de los obtenidos en estudios realizados sobre la
población humana, donde la seroprevalencia ha sido mayor en zonas urbanas (Pina
y col 2000, Buti y col 2006). No hemos encontrado asociación entre la seropositividad
y otras variables como la convivencia con animales, incluyendo perros, gatos, suidos,
rumiantes, aves, équidos y otras especies exóticas (P > 0.05) y la alimentación.
Uno de los indicadores más importantes para definir el nivel habitual de cuidados y medidas preventivas de los dueños sobre sus mascotas es la frecuencia de
chequeos sanitarios, los resultados de nuestra encuesta epidemiológica demuestran que
más del 80% de los perros visitaban al veterinario al menos una vez al año y como
se refleja en la tabla 1 la prevalencia de anticuerpos anti-HEV era mayor entre los
animales sometidos a escaso control sanitario (P = 0,027). Por último, en la encuesta
epidemiológica realizada se determinó la presencia de sintomatología derivada de
una alteración hepática, que pudiera relacionarse con la infección por HEV. De los 46
animales seropositivos, dieciocho (6.08%) mostraron síntomas compatibles con una
alteración hepática (vómitos, diarrea) y tres dolor abdominal, pero sólo un animal
presentó aumento de las enzimas hepáticas.
140
SEROPREVALENCIA Y FACTORES ASOCIADOS A LA INFECCIÓN POR EL VIRUS DE LA HEPATITIS E...
Según los resultados obtenidos, podemos afirmar que los perros machos presentan el doble de probabilidad (P = 0.026) de poseer anticuerpos IgG frente al virus
de la Hepatitis E, también se ha encontrado una correlación entre la seroprevalencia
y otros factores como la edad y los chequeos sanitarios infrecuentes (P < 0.05), estos
factores también han estado asociados a la infección en algunas poblaciones humanas
(Mushahwar 2008, Kunihlom y col 2009), por lo tanto se puede sugerir que existe
una gran similitud entre los factores de riesgo asociados a la presencia de anticuerpos
anti-Hepatitis E en el hombre y en el perro.
Por último, para demostrar que el perro puede actuar como reservorio de la infección para el hombre, resulta imprescindible poner en evidencia el virus. Todas las
muestras serológicamente positivas fueron analizadas genéticamente mediante RT-PCR
para detectar la presencia del ARN-HEV, siendo los 46 animales a negativos a las técnicas
moleculares, resultados similares a los obtenidos anteriormente por Liu y col (2009) y
Galiana y col (2008) en perros y humanos respectivamente. Ahora nos tendríamos que
plantear la siguiente cuestión ¿Por qué presentan algunos animales anticuerpos IgG
frente al virus de la hepatitis E y no se detecta ninguna partícula vírica en su suero? En
primer lugar estos resultados pueden ser debidos a que el virus permanezca durante un
tiempo limitado en sangre y sea eliminado del organismo (Billam y col 2005, de Deus y
col 2008), o bien que tenga un fuerte tropismo por algunos órganos parenquimatosos,
como el hígado, donde queda acantonado dando lugar o no a manifestaciones clínicas.
Independientemente de la causa, los resultados obtenidos justifican sin duda la necesidad de continuar los estudios sobre la patogenia y la epidemiología de esta infección
en la especie canina, para esclarecer su posible papel como reservorio del virus.
AGRADECIMIENTOS
Este estudio ha sido financiado por el Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios de
Cádiz (España). Los autores quieren agradecer a todos los responsables de las clínicas
veterinarias de Cádiz y a Federico Vilaplana presidente del Colegio de Veterinarios
de dicha provincia, su estrecha colaboración y disposición para la recogida y envío
de muestras, material imprescindible para la realización de este trabajo.
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142
SEROPREVALENCIA Y FACTORES ASOCIADOS A LA INFECCIÓN POR EL VIRUS DE LA HEPATITIS E...
Tabla 1. Factores de riesgo para la población canina estudiada, agrupada según la
presencia o ausencia de IgG anti-HEV.
Seropositivos
nº (%)
Seronegativos
nº (%)
Análisis
estadístico
p = 0,1255
OR
95% CI
Distrito Sanitario
Bahía de Cádiz-La Janda
(n = 125)
27 (21,6%)
98 (78,4%)
Jerez- Campiña
(n = 62)
7 (11,3%)
55 (88,7%)
Campo de Gibraltar
8 (12,3%)
57 (87,7%)
4 (11,3%)
40 (88,7%)
(n=296)
46 (15,5%)
250 (84,5%)
Macho
(n = 142)
29 (20,4%)
113 (79,6%)
Hembra
(n = 154)
17 (11%)
137 (89%)
4 (12,9%)
27 (87,1%)
Kendall´s
tau-c =
(n = 120)
15 (13,0%)
105 (87,0%)
0,062
(n = 72)
14 (19,4%)
58 (80,6%)
13 (18,5%)
57 (81,5%)
p = 0,04
182 (83,2%)
p = 0,421
Sierra de Cádiz
Total
(n = 65)
(n = 44)
11,4219,66
Sexo
p = 0,026
2,07
1,08-3,95
Edad
10 meses
11 a 48 meses
49 a 84 meses
85 meses
(n = 31)
(n = 70)
Sin respuesta
3
Habitat
Urbano
(n = 219)
37 (16,8%)
Rural
(n = 70)
9 (12,8%)
Sin respuesta
61 (87,2%)
7
Convivencia con otros perros
Si
No
(n = 185)
(n = 103)
Sin respuesta
28 (15,1%)
157 (84,9%)
18 (17,4%)
85 (82,6%)
p = 0,603
8
Convivencia con otros animales
Si
No
(n = 77)
(n = 207)
10 (12,9%)
67 (87,1%)
36 (17,3%)
No response
p = 0.37
171 (82,7%)
12
Alimentación
Pienso comercial
(n = 191)
30 (15,7%)
161 (84,3%)
Mixta*
(n = 97)
16 (16,5%)
81 (83,5%)
Sin respuesta
p = 0,86
8
Frecuencia de chequeos sanitarios
143
SEROPREVALENCIA Y FACTORES ASOCIADOS A LA INFECCIÓN POR EL VIRUS DE LA HEPATITIS E...
Una vez al año
(n = 236)
41 (17,3%)
195 (82,7%)
Kendall´s
tau-c =
Dos veces al año
(n = 17)
2 (11,7%)
15 (88,3%)
- 0,027
16 (88,9%)
p = 0,027
≥Tres veces al año
Sin respuesta
(n = 18)
2 (11,1%)
25
*Régimen de alimentación mixta de pienso comercial con comida hecha en casa.
Figura 1. Número de perros censados en cada distrito sanitario de Cádiz (RAIA)
144
EVOLUCIÓN DE LAS TASAS DE BRUCELOSIS EN LA PROVINCIA DE ALMERÍA EN EL PERÍODO 2004-2011
EVOLUCIÓN DE LAS TASAS DE BRUCELOSIS EN LA
PROVINCIA DE ALMERÍA EN EL PERÍODO 2004-2011
EVOLUTION OF RATES OF BRUCELLOSIS IN THE PROVINCE
OF ALMERIA, IN THE PERIOD 2004-2011
PILAR BARROSO GARCÍA1, 2
RESUMEN
En la provincia de Almería la brucelosis ha presentado, a lo largo de los años, tasas de
incidencia elevadas en humanos y alta prevalencia en ganado ovino y caprino. El objetivo de
este estudio es describir la evolución de las tasas de brucelosis humana en la provincia de Almería, las características de los casos declarados en el periodo 2004-2011 y valorar la influencia
de las actuaciones llevadas a cabo tras la priorización como problema de salud en la provincia,
en el III Plan Andaluz de Salud.
Metodología: Estudio descriptivo de variables de persona, lugar y tiempo de los casos
de brucelosis y tasas en la provincia de Almería en el período 2004-2011.
Resultados: Se notificaron 150 casos de brucelosis en humanos. El año con mayor tasa
correspondió al 2004 con 7,9 casos por 100000 habitantes y el de menor tasa el 2011 con 0,85. Un
74% fueron hombres. La media de edad fue de 44,8 años. Un 13,3% correspondió a población
inmigrante. En el 54% de los casos el mecanismo de transmisión fue el contacto. Un 60,2%
ejercía alguna profesión considerada de riesgo de contraer la enfermedad.
Conclusiones: En la provincia de Almería se ha producido un descenso de las tasas de
brucelosis en los últimos años, coincidiendo con la puesta en marcha de programas de prevención y control. Se considera que la priorización de la brucelosis como un problema de Salud
Pública en la provincia en el III Plan Andaluz de Salud ha contribuido a este descenso de tasas.
Palabras clave: Brucelosis, mecanismos de transmisión, programas de prevención y
control, Plan Andaluz de Salud.
1
Servicio de Salud Pública de la Delegación Provincial de Salud de Almería. Email: mariap.barroso.
[email protected]
2
Académico correspondiente de la Real Academia de Ciencias Veterinarias de Andalucía Oriental.
ANALES - VOL. 24 (1) - DIC. 2011 - REAL ACADEMIA DE CIENCIAS VETERINARIAS DE ANDALUCÍA ORIENTAL
145
EVOLUCIÓN DE LAS TASAS DE BRUCELOSIS EN LA PROVINCIA DE ALMERÍA EN EL PERÍODO 2004-2011
SUMMARY
In the province of Almeria brucellosis has presented over the years high incidence rates
in humans and high prevalence in sheep and goats. The aim of this study is to describe the
evolution of rates of human brucellosis in the province of Almeria, characteristics of reported
cases in the period 2004-2011 and assess the influence of the actions carried out after prioritizing
health problem in the province, in the III Andalusian Health Plan.
Methodology: Descriptive study of variables of person, place and time of brucellosis
cases and rates in the province of Almeria in the period 2004-2011.
Results: There were 150 cases of brucellosis in humans. The year 2004 corresponded to
the highest rate with 7.9 cases per 100000 population and the lowest rate in 2011 with 0.85. A
74% were men. The mean age was 44.8 years. A 13.3% were immigrants. In 54% of cases the
mechanism of transmission was through contact. 60.2% practiced a profession considered at
risk of contracting the disease.
Conclusions: In the province of Almeria brucellosis rates has decreased in recent years,
coinciding with the implementation of prevention and control programs. It is considered that
the prioritization of brucellosis as a public health problem in the province in the III Andalusian
Health Plan has contributed to this decline in rates.
Keywords: Brucellosis, mechanisms of transmission, prevention and control programs,
Andalusian Health Plan.
INTRODUCCIÓN
La brucelosis continúa siendo un problema de Salud Pública en distintos países
del Norte de África, Este de Europa, India y Latinoamérica (1,2). Para países del
sudeste europeo y el mediterráneo su control se considera un reto prioritario (3-5).
Algunos que ya estaban declarados libres de enfermedad, como Bulgaria que así lo
estableció en la década de los 50, han vuelto a detectar casos, tanto en animales como
en humanos (6). Este resurgir de la enfermedad ha sido debido a distintos motivos,
como las guerras en la mitad Este de Europa que han reducido los programas de
vigilancia y control, así como al transporte de animales no controlados a través de
fronteras abiertas (1,3).
La OMS considera que la brucelosis tiene serias implicaciones para la salud,
particularmente en segmentos menos favorecidos de la población y en regiones con
insuficiente atención sanitaria. También tiene muchas repercusiones en el ganado.
Los programas de control y erradicación representan costes importantes, tanto en
pruebas diagnósticas, como en la vacunación de ganado y en la compensación a los
ganaderos por el sacrificio de animales (3).
146
EVOLUCIÓN DE LAS TASAS DE BRUCELOSIS EN LA PROVINCIA DE ALMERÍA EN EL PERÍODO 2004-2011
A nivel mundial se puede decir que existe un predominio de la infección humana
por B. melitensis, y por ello la brucelosis tiene un fuerte vínculo con el ganado ovino y
caprino, principal reservorio y fuente de infección (3). Aunque hay excepciones como
en Argentina en el que se ha identificado mayor prevalencia de B. suis (2).
Diversos estudios han puesto de manifiesto la necesidad de organizar estrategias de intervención para el control de la enfermedad, desde medidas de educación
sanitaria hasta vacunación de animales (4). Destacando la necesidad de fomentar
actuaciones intersectoriales en las que intervengan a la vez médicos, veterinarios,
servicios de Salud Pública, otros servicios gubernamentales y asociaciones no gubernamentales (3,7-10)
En España la incidencia de brucelosis en humanos ha presentado un descenso
continuado desde 1984 (11), aunque en algunas comunidades autónomas como Cataluña o Andalucía hay provincias en las que el número de casos es mayor que la media
de su entorno (12,13). Algunos casos se declaran en forma de brotes epidémicos (1416). Desde su incorporación a la Unión Europea en 1986 se ha realizado un notable
esfuerzo para ordenar las políticas sanitarias tanto en materia de higienización de la
leche y sus productos (17-19) como en la más específica de control y erradicación de
la brucelosis animal (20-23).
En la provincia de Almería la brucelosis ha presentado tasas de incidencia elevadas en humanos y alta prevalencia en ganado ovino y caprino (24,25). Diversos
estudios han descrito la importancia de la enfermedad en dicha provincia así como
las características de la misma en un largo período de tiempo (24-28). Se ha ido
produciendo un descenso de tasas en los últimos años, aunque se han mantenido
superiores a la media de Andalucía y España. Algunos de los casos declarados se han
relacionado en forma de brotes epidémicos (29).
Con el fin de controlar la enfermedad se pusieron en marcha en la década de
los 90 distintos programas específicos, basados en la vigilancia epidemiológica y la
educación sanitaria, así mismo, se intensificaron las actuaciones en el ganado (25).
Aún así estas medidas no parecían lo suficientemente eficaces para controlar las
tasas en humanos, de ahí que la morbilidad por brucelosis fuera uno de los problemas
de salud priorizados en el III Plan Andaluz de Salud provincializado en Almería (30).
En él se plantearon tres estrategias. Por un lado, la mejora de la Vigilancia Epidemiológica; por otro, establecer una coordinación intersectorial: salud, agricultura y
entidades locales; y por último, campañas de educación sanitaria dirigidas a población
general y profesionales de riesgo. Se haría un seguimiento exhaustivo de cada caso de
147
EVOLUCIÓN DE LAS TASAS DE BRUCELOSIS EN LA PROVINCIA DE ALMERÍA EN EL PERÍODO 2004-2011
enfermedad, para ello los distritos sanitarios comunicarían los casos de brucelosis en
humanos con fuente de infección conocida a la Oficina Comarcal Agraria. Por parte
de Agricultura se llevaría a cabo investigación de la fuente de infección. Así mismo,
las Entidades Locales controlarían la venta ambulante. En el año 2005 se establecieron reuniones provinciales con profesionales representantes de todas las Oficinas
Comarcales Agrarias, Distritos Sanitarios, Delegación de Salud y de Agricultura, con
un seguimiento de casos notificados y actuaciones llevadas a cabo para controlar la
fuente de infección y con presentación de resultados de las campañas de saneamiento
llevadas a cabo por Agricultura.
El objetivo de este estudio es describir la evolución de las tasas de brucelosis
en la provincia de Almería, las características de los casos en el periodo 2004-2011
y valorar la influencia de las actuaciones llevadas a cabo tras la priorización como
problema de salud en la provincia en el III Plan Andaluz de Salud.
MATERIAL Y MÉTODOS
Se trata de un estudio descriptivo de los casos de enfermedad en la provincia de
Almería, en el período 2004-2011, notificados al Sistema de Vigilancia Epidemiológica
por los profesionales de centros de Atención Primaria y Hospitales. Además de los
casos declarados, como fuentes de información complementaria se han utilizado,
la notificación microbiológica y el Conjunto Mínimo Básico de Datos Hospitalario
(CMBD) de los hospitales, estos datos se aportan de forma periódica o continua y se
van incorporando al Sistema de Vigilancia una vez que se ha depurado la información,
quedando todo ello registrado en el Sistema Integrado de Alertas.
Se han estudiado variables de persona, lugar y tiempo. Calculando frecuencias
y porcentajes para las variables cualitativas y medias y rango para variables cuantitativas. Se han calculado las tasas de la enfermedad para la provincia y distritos
sanitarios, utilizando datos de los censos de Almería obtenidos a partir del INE. La
provincia de Almería está dividida en tres distritos sanitarios: Levante Alto Almanzora, Almería y Poniente de Almería.
RESULTADOS
En el periodo 2004-2011 se notificaron 150 casos de enfermedad en humanos. El
año con mayor tasa correspondió al 2004 con 7,9 casos por 100000 habitantes, superiores a la de Andalucía (3,2) y España (1,5). Y el de menor tasa el 2011 con 0,85. Figura 1.
148
EVOLUCIÓN DE LAS TASAS DE BRUCELOSIS EN LA PROVINCIA DE ALMERÍA EN EL PERÍODO 2004-2011
Figura 1.
Por Distritos Sanitarios, al 2004 también correspondió la tasa más elevadas en el
Distrito Levante Alto Almanzora, con 28 casos notificados (tasa de 22 casos por 100000
habitantes) y en el Distrito Poniente con 10 casos y una tasa de 5,2. Para el Distrito
Almería el año con mayor tasa fue el 2005 con 14 casos notificados (tasa de 5,2). El
resto de años las tasas han sido inferiores, para Distrito Almería la menor tasa fue de
0,35 en el año 2009. En el Distrito Levante Alto Almanzora en los dos últimos años
del periodo se ha declarado un caso cada año (tasa de 0,7) y en el Distrito Poniente
no se ha notificado ningún caso en los tres últimos años. Figura 2.
Con respecto al sexo, un 74% fueron hombres y un 26% mujeres. El rango de
edad fue de 8 a 88 años, con una media de 44,8 años. El intervalo con mayor número
de casos ha sido el de 40-49 años, con un 24,8%. Si tenemos en cuenta características
de la población, 20 casos (13,3%) han correspondido a población inmigrante, el porcentaje mayor en esta población fue en el año 2011 con un 66,7% de los casos notificados. En el 54% de los casos el mecanismo de transmisión fue el contacto, seguido
de la ingesta con un 18,7% (mayoritariamente en población inmigrante). En el 27,3%
de los afectados no se conoció el mecanismo de transmisión. De los casos en los que
149
EVOLUCIÓN DE LAS TASAS DE BRUCELOSIS EN LA PROVINCIA DE ALMERÍA EN EL PERÍODO 2004-2011
Figura 2.
se registró la profesión un 60,2% ejercía alguna considerada de riesgo de contraer la
enfermedad; de ellos, un 43,7% eran ganaderos o pastores, el 10,6% se dedicaba a
la agricultura y un 5,9% eran personas con profesiones relacionadas (veterinarios o
ayudantes, transporte de ganado y otras). Tabla 1.
Tabla 1. Características de los casos notificados en Almería 2004-2011
Casos (porcentaje)
150
Sexo
Hombres
Mujeres
111 (74%)
39 (26%)
Edad (media)
< 10
10-19
20-29
30-39
40-49
50-59
60-69
70-79
> 79
44,8
1 (0,7%)
8 (5,4%)
23 (15,4%)
23 (15,4%)
37 (24,8%)
30 (20,1%)
12 (8,1%)
12 (8,1%)
3 (2%)
EVOLUCIÓN DE LAS TASAS DE BRUCELOSIS EN LA PROVINCIA DE ALMERÍA EN EL PERÍODO 2004-2011
Mecanismo
transmisión
Contacto
Ingesta
Mixto
Profesión
Ganaderos, pastores
Agricultura
Otras relacionadas
Otras no relacionadas
81 (54%)
28 (18,7%)
41 (27,3%)
45 (43,7%)
11 (10,6%)
6 (5,9%)
41 (39,8)
Población
Autóctona
Inmigrante
130 (86,7%)
20 (13,3%)
Total
150 (100%)
DISCUSIÓN
El comportamiento de la serie desde 1972 es similar a la nacional. La incidencia
es superior en Almería de forma continuada a lo largo de los años a los datos de
Andalucía y España (11). Se puede observar como la enfermedad ha ido teniendo un
descenso continuado en los últimos años coincidiendo con los programas llevados a
cabo y las actuaciones intersectoriales, habiéndose llegado a la notificación de casos
esporádicos de la enfermedad en los últimos años.
Si se comparan las características de los afectados con estudios previos realizados
en la provincia para el periodo 1972-2003 (25) se puede observar como el porcentaje
para hombres (74%) y mujeres (26%) ha sido el mismo. La media de edad ha sido
superior a la de 38 años registrada para el periodo anterior. El intervalo con mayor
número de casos también ha sido el de 40-49 años, con un porcentaje algo superior
al 19,4% del periodo anterior.
Otros estudios han encontrado un comportamiento algo distinto, uno realizado
en la provincia de Lleida para el periodo 1995-1998, registró un 81,8% de casos en
hombres (12) y en Georgia para el periodo 2004-2008 la edad media fue de 20 años (5).
Con respecto al mecanismo de transmisión algunos estudios han puesto de
manifiesto un alto porcentaje producido por contacto (12) En Almería también ha
predominado en este periodo la transmisión por contacto a diferencia del periodo
1972-2003 en el que predominó la transmisión mixta con un 38,24%. No obstante, hay
151
EVOLUCIÓN DE LAS TASAS DE BRUCELOSIS EN LA PROVINCIA DE ALMERÍA EN EL PERÍODO 2004-2011
que tener en cuenta que ya se había detectado un cambio de tendencia a partir del año
1990 en la provincia de Almería con predominio de la transmisión por contacto (25,27).
El porcentaje de casos que ejercía profesión considerada de riesgo es similar al
periodo anterior (61% en 1972-2003), aunque inferior al 71% comunicado en otros
estudios (12). Sin embargo, en este periodo el mayor porcentaje corresponde a la profesión de ganadero o pastor con un 43,7%, mientras que en el periodo anterior había
sido la agricultura. Otros autores también han identificado más casos en personas
que cuidan ganado (5).
En este estudio se ha identificado un porcentaje importante de casos en población
inmigrante, siendo éste mayor en el año 2011. En este sentido hay que tener en cuenta
que Almería en su condición de frontera Norte-Sur y por su reclamo laboral, acogió
un incremento inmigratorio que comenzó a principios de 1980 y alcanzó sus niveles
más altos en la primera década del siglo XXI. La mayoría de estos casos se ha debido
a consumo de leche no higienizada. En otras zonas de España también se han declarado casos en población inmigrante. En la ciudad de Elche que presenta en general
tasas inferiores a la media nacional, se notificó un brote con nueve afectados, en dos
familias de inmigrantes marroquíes, todos ellos habían tomado leche cruda de cabra
no pasteurizada (31). Estos datos hacen ver la necesidad de llevar a cabo medidas
de educación sanitaria en esta población para evitar casos de estas características.
Algunos autores ponen de manifiesto que no haya estudios que relacionen y
vinculen datos de brucelosis humana y animal con el fin de poder realizar una predicción del riesgo humano (32). En Almería, sí se había realizado un estudio para el
periodo 1990-1998, comparando datos de brucelosis humana y animal, encontrándose
que tanto en la dispersión como en la prevalencia para ganado, los porcentajes más
elevados correspondían al Distrito Poniente, que a su vez presentaba las menores tasas
en humanos. Sin embargo, estos porcentajes eran inferiores para el Distrito Levante
Alto Almanzora que presentaba las mayores tasas en humanos (24,25). Aunque con
cifras inferiores este comportamiento fue similar en estudios posteriores. Según datos
aportados por la Delegación de Agricultura en las reuniones de coordinación para el
año 2006, se registró un 26,2% de dispersión y un 2,8% de prevalencia en Poniente;
y un 6,3% de dispersión y 0,4% de prevalencia en Alto Almanzora. Sin embargo, si
se tenía en cuenta la distribución del ganado, el distrito con mayor censo ganadero
(52%) y explotaciones ganaderas (60%) correspondía al Levante Alto Almanzora que
ha mantenido las tasas más elevadas en humanos (24,25).
Con respecto a la brucelosis en otros animales, un estudio realizado en España
en el periodo 1999 y 2009, encuentra que la prevalencia mayor corresponde a jabalís
152
EVOLUCIÓN DE LAS TASAS DE BRUCELOSIS EN LA PROVINCIA DE ALMERÍA EN EL PERÍODO 2004-2011
salvajes oscilando entre 25 y 46%, sobre todo en el Sur y Centro de España, lo que
puede suponer una amenaza para los cerdos domésticos, no habiéndose identificado
como reservorio a los salvajes rumiantes (33).
En cuanto al control y erradicación de la enfermedad, en la última conferencia
internacional sobre brucelosis llevada a cabo en Macedonia se insistió en la necesidad
de que se desarrollaran programas con actuaciones bien planificadas y coordinadas,
y que la FAO y la OMS desarrollara un proceso de evaluación (3).
En este sentido hay que decir que se están desarrollando actuaciones en distintos
países, hay países como Mongolia donde se ha puesto de manifiesto los beneficios de
las intervenciones con vacunación en animales (34). En otros se ha puesto de manifiesto
un mayor descenso de tasas cuando se combinan medidas de educación sanitaria y
vacunación. En un estudio llevado a cabo en Grecia se registró una disminución de
tasas tras la intervención con medidas de educación sanitaria (a 10,3 casos por 1000
habitantes), aunque el descenso fue aún mayor cuando se combinaron además programas de vacunación en animales, llegando a descender a 0,3 casos por 1000 habitantes
(4). En un estudio realizado anteriormente para el periodo 1972 a 1998 en la provincia
de Almería (26), en el que se comparaban las tasas medias de brucelosis humana en tres
períodos marcados por la puesta en marcha de programas de prevención, se obtuvo
en el total provincial un descenso significativo en la tasa media en los tres períodos
estudiados. Los datos aportados en el trabajo actual indican un descenso importante
del número de casos, habiéndose llegado a la notificación de casos esporádicos de la
enfermedad en los últimos años.
Se considera que el hecho de haber priorizado la enfermedad como un problema
de Salud Pública en el III Plan Andaluz de Salud (30) también ha influido de manera
muy positiva. El III Plan Andaluz de Salud se publicó para el periodo 2005-2008.
En su provincialización se priorizaron algunos problemas de Salud Pública. En la
provincia de Almeria uno de ellos fue la brucelosis. Como ya se ha indicado, desde
la década de los 90 se habian puesto en marcha distintos programas de prevención
y control, no llegándose a conseguir una disminución de tasas a cifras cercanas a las
que se notificaban en el ámbito nacional o a la media andaluza, manteniendo la provincia cifras superiores (35). Con las actuaciones planteadas en el plan se intensificó
el seguimiento de los casos de enfermedad, y se daba conocimiento además de todas
las actuaciones contempladas en los programas de control y erradicación llevados a
cabo en animales. Las reuniones periódicas mantenidas en la Delegación de Salud,
con representación de profesionales de Salud y de Agricultura permitieron compartir
información y llevar a cabo actuaciones de manera rápida y eficaz.
153
EVOLUCIÓN DE LAS TASAS DE BRUCELOSIS EN LA PROVINCIA DE ALMERÍA EN EL PERÍODO 2004-2011
Como conclusión se puede decir que en la provincia de Almería se ha producido
un descenso de las tasas de brucelosis en los últimos años, coincidiendo con la puesta
en marcha de programas de prevención y control. Se considera que la priorización
de la brucelosis como un problema de Salud Pública en la provincia, en el III Plan
Andaluz de Salud ha contribuido a este descenso de tasas.
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155
BASES DE LA RESPUESTA INFLAMATORIA EN LA FORMA RESPIRATORIA DEL PRRS
BASES DE LA RESPUESTA INFLAMATORIA EN LA FORMA
RESPIRATORIA DEL PRRS
GÓMEZ-LAGUNA J.1, RODRÍGUEZ-GÓMEZ I. M.2, BARRANCO I.2, QUEREDA J. J.3,
GARCÍA-NICOLÁS O.4, RAMIS G.5, PALLARÉS F. J.4, CARRASCO L.2
RESUMEN
El Síndrome Reproductivo y Respiratorio Porcino (PRRS) es una enfermedad de distribución mundial que causa graves pérdidas económicas al sector porcino. Este virus no sólo es
importante como agente causal del PRRS sino también por su participación en el desarrollo del
Complejo Respiratorio Porcino. Su interacción con las defensas pulmonares, la alteración de la
respuesta inmune y su persistencia en los órganos linfoides conlleva a que los cerdos tengan
dificultades para luchar contra la enfermedad.
Palabras clave: PRRS, macrófago, citoquinas, proteinas de fase aguda
ABSTRACT
Porcine Reproductive and Respiratory Syndrome (PRRS) is considered as the most economically important disease of the modern swine industry. The importance of this virus lies in
not only being the causative agent of PRRSV, but also due to its implication in the onset of the
Porcine Respiratory Disease Complex. The interaction of the virus with pulmonary defenses,
the impairment of the immune response as well as the viral persistence in lymphoid organs
make overcoming the disease difficult to infected pigs.
Key words: PRRS, macrophage, cytokines, acute phase proteins
Dpto. de I+D+i, CICAP, Pozoblanco, Córdoba, España.
Dpto. de Anatomía y Anatomía Patológica Comparadas, Facultad de Veterinaria, Universidad de
Córdoba, Córdoba, España.
3
Dpto. de Biotecnología Microbiana, Centro Nacional de Biotecnología, Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Campus de Cantoblanco, Madrid, España
4
Dpto. de Anatomía y Anatomía Patológica Comparadas.
5
Dpto. de Producción Animal, Facultad de Veterinaria, Universidad de Murcia, Murcia, España;
e-mail: [email protected]
1
2
ANALES - VOL. 24 (1) - DIC. 2011 - REAL ACADEMIA DE CIENCIAS VETERINARIAS DE ANDALUCÍA ORIENTAL
157
BASES DE LA RESPUESTA INFLAMATORIA EN LA FORMA RESPIRATORIA DEL PRRS
INTRODUCCIÓN
El Síndrome Reproductivo y Respiratorio Porcino (PRRS; del inglés, Porcine
Reproductive and Respiratory Syndrome) es una enfermedad causada por un arterivirus
conocido por el mismo nombre del síndrome (virus del PRRS, PRRSV), distinguiéndose actualmente dos genotipos del PRRSV, el europeo o tipo I y el americano o tipo
II, que presentan importantes diferencias antigénicas y patogénicas entre sí. La forma
respiratoria de la enfermedad afecta principalmente a cerdos en transición y cebo,
causando una neumonía de tipo intersticial que induce tanto dificultad respiratoria
(distrés respiratorio) como mayor susceptibilidad a otros patógenos.
La mayor susceptibilidad que tienen los cerdos que desarrollan la forma respiratoria del PRRS a sufrir infecciones secundarias por otros patógenos, es lo que ha
motivado que esta forma de la enfermedad haya cobrado una gran importancia, al ser
uno de los principales patógenos implicados en el desarrollo del complejo respiratorio porcino (CRP). El CRP se considera como una enfermedad multifactorial en cuya
patogenia tienen un papel destacado distintos factores: i) la ausencia en las explotaciones de medidas de manejo adecuadas; ii) la ausencia o descuido en las medidas
de bioseguridad; y, iii) la presencia de patógenos del tracto respiratorio (Tabla 1). Los
principales agentes infecciosos implicados en el desarrollo del CRP son tanto víricos,
como el circovirus porcino tipo 2 (PCV-2) o el PRRS, como bacterianos, como Mycoplasma hyopneumoniae, los cuales van a estar implicados en una mayor susceptibilidad
de los animales a infecciones respiratorias por patógenos secundarios, dando lugar
a un cuadro respiratorio grave en las naves de transición y cebo, con el consecuente
aumento del número de bajas y la merma en los parámetros productivos. Además,
la concomitancia de distintos patógenos (primarios y secundarios) agrava el cuadro
respiratorio presente en las explotaciones, así, la neumonía intersticial que aparece
durante el PRRS se hace más intensa y duradera cuando existe una coinfección con
Mycoplasma hyopneumoniae. Por otro lado, diversos estudios han demostrado que los
cerdos infectados por el PRRSV presentan una mayor susceptibilidad a infecciones
secundarias por otras bacterias como Streptococcus suis, Haemophilus parasuis, Mycoplasma hyopneumoniae, Actinobacillus pleuropneumoniae, y Salmonella spp., y otros virus,
como el de la influenza porcina (Tabla 2).
158
BASES DE LA RESPUESTA INFLAMATORIA EN LA FORMA RESPIRATORIA DEL PRRS
Tabla 1. Factores de manejo y agentes infecciosos responsables
del desarrollo del Complejo Respiratorio Porcino.
Complejo Respiratorio Porcino
Agentes infecciosos
Factores de Manejo
Virus
Bacterias
- Temperatura
- PRRS
- Mycoplasma hyopneumoniae
- Ventilación
- PCV-2
- Mycoplasma hyorhinis
- Humedad
- SIV
- Pasteurella multocida
- Densidad Animal
- ADV
- Bordetella bronchiseptica
- Limpieza y desinfección - PRCV
- Haemophilus parasuis
- Actinobacillus pleuropneumoniae
- Actinobacillus suis
- Streptococcus suis
PRRS: Síndrome Reproductivo y Respiratorio Porcino; PCV-2: Circovirus Porcino tipo 2; SIV: Virus Influenza;
ADV: Virus de la Enfermedad de Aujeszky; PRCV: Coronavirus Respiratorio Porcino
Tabla 2. Coinfecciones más frecuentes en el Complejo Respiratorio Porcino.
M. hyopneumoniae
PCV-2
SIV
PRCV
PRRSV +
PCV-2
SIV
M. hyopneumoniae +
Pasteurella multocida
A. pleuropneumoniae
Streptococcus suis
Haemophilus parasuis
Salmonella choleraesuis
Pasteurella multocida
A.pleuropneumoniae
PRRS: Síndrome Reproductivo y Respiratorio Porcino; PCV-2: Circovirus Porcino tipo 2; SIV: Virus Influenza;
PRCV: Coronavirus Respiratorio Porcino
INTERACCIÓN DEL VIRUS DEL PRRS CON LAS DEFENSAS PULMONARES
La importancia del PRRS en la mayor susceptibilidad de los animales a sufrir
infecciones secundarias se puede explicar tanto por el daño que ocasiona el virus a
nivel pulmonar, como por su persistencia en los órganos linfoides, principalmente
tonsila y nódulos linfáticos, durante largos periodos de tiempo (> 150 días), lo que
159
BASES DE LA RESPUESTA INFLAMATORIA EN LA FORMA RESPIRATORIA DEL PRRS
está íntimamente relacionado tanto con la interacción de este virus con las barreras
de defensa del aparato respiratorio, como con el fallo en la instauración de una
respuesta inmune adecuada por parte del organismo frente a este virus.
A continuación vamos a describir brevemente la interacción del PRRSV con las
principales barreras de defensa del aparato respiratorio:
160
-
La primera línea de defensa está constituida por el epitelio de las vías
aéreas, un epitelio pseudoestratificado cilíndrico ciliado. Este epitelio se
caracteriza por la presencia de células caliciformes y de células ciliadas,
lo que le permite capturar las partículas vehiculadas por el aire (como
son los patógenos respiratorios) así como, la eliminación de las mismas
mediante el movimiento de los cilios. Los animales infectados por el
PRRSV sufren la destrucción del sistema mucociliar, lo que impide que
se pueda producir tanto la captura como la eliminación de aquellas
partículas y/o microorganismos vehiculados por el aire, lo que facilita
la progresión de otros patógenos tanto primarios como secundarios.
-
La siguiente línea de defensa está representada por el macrófago alveolar
porcino (MAP), el cual se encarga, principalmente, de fagocitar y eliminar
todas aquellas sustancias extrañas al organismo y que, vehiculadas por
el aire inspirado, son capaces de llegar hasta el alveolo. Este macrófago
es considerado como la principal célula diana de replicación del PRRSV,
el cual al replicarse en los mismos provoca un efecto sobre varias de sus
funciones, entre las que se encuentra la fagocitosis, que es la herramienta
que tiene este macrófago para capturar y eliminar a los patógenos respiratorios. Además, este virus puede inducir la muerte de estas células,
lo que se traduce en una disminución, no sólo de sus funciones sino
también de su número y, por tanto, de este mecanismo de defensa, lo que
facilita la colonización del alveolo por aquellos patógenos que llegan a
alcanzarlo.
-
En tercer lugar, y no sólo a nivel pulmonar, sino en la mayoría de los
órganos que componen el sistema inmune, el PRRSV es capaz de inducir
la apoptosis (o muerte celular programada), tanto de linfocitos como de
macrófagos, impidiendo de esta forma el desarrollo de una respuesta
inmune eficaz.
BASES DE LA RESPUESTA INFLAMATORIA EN LA FORMA RESPIRATORIA DEL PRRS
INTERACCIÓN DEL PRRSV CON LA RESPUESTA DE FASE AGUDA
La respuesta de fase aguda (RFA) surge como consecuencia de la alteración
de la homeostasis normal por diversos estímulos como pueden ser la infección, el
desarrollo de un proceso inflamatorio, una situación de estrés, un traumatismo o cualquier tipo de daño tisular. Esta RFA se desencadena por la síntesis y liberación de
citoquinas proinflamatorias, como la interleuquina 1 (IL-1), la interleuquina 6 (IL-6)
y el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α), en el lugar de la lesión. Estas citoquinas,
que se liberan al torrente sanguíneo, llegan al hígado e inducen la producción de
las proteínas de fase aguda (PFA) por los hepatocitos. Las PFA se clasifican como
“positivas” o “negativas” en función del aumento o disminución de su concentración
sérica, respectivamente. La haptoglobina (Hp), proteína C-reactiva (CRP), amiloide A
sérica (AAS), y la “Pig-Major acute phase protein” (Pig-MAP) se consideran como las
principales PFA en el cerdo. En general se acepta que las PFA son inductores de una
reacción proinflamatoria y de la fiebre, pero su sobreexpresión puede llevar también
a una respuesta anti-inflamatoria. Por lo tanto, las PFA son utilizadas en la actualidad
como posibles marcadores biológicos en el control del bienestar animal y del estatus
sanitario, tanto a nivel de explotaciones como a nivel individual. Por otra parte, las
PFA también se están utilizando para determinar la virulencia de diferentes aislados
de bacterias o virus, o la eficacia de las vacunas.
El PRRSV se caracteriza, a diferencia de la mayoría de los patógenos, por inducir
una pobre producción de citoquinas proinflamatorias a lo largo de la infección, lo que
sería una de las razones por las que no se produce ni una sintomatología respiratoria
evidente ni alteraciones sistémicas como la aparición de un cuadro febril, por lo que
en los animales inoculados experimentalmente con el PRRSV contrasta la ausencia
de un incremento de la temperatura rectal con el desarrollo de una intensa neumonía
intersticial.
Estudios previos sobre la patogenia de otras enfermedades respiratorias han
sugerido que, durante las infecciones pulmonares, la respuesta inflamatoria puede
activarse de manera eficiente a nivel local en el pulmón, mientras que la concentración
sérica de las citoquinas proinflamatorias puede no presentar cambios significativos. En
este sentido, nuestro grupo de investigación ha demostrado un aumento significativo en la expresión in situ de IL-1α, IL-6 y TNF-α en el pulmón de cerdos infectados
con un aislado europeo del PRRSV, existiendo una correlación significativa entre la
expresión tisular de estas citoquinas y el desarrollo de la neumonía intersticial típica
de esta enfermedad. Por otra parte, se sabe que la infección por el PRRSV induce una
modulación de la respuesta inmune evitando el establecimiento de una respuesta
161
BASES DE LA RESPUESTA INFLAMATORIA EN LA FORMA RESPIRATORIA DEL PRRS
inmune eficiente en el animal infectado. Por lo tanto, la falta de cambios significativos
en la concentración sérica de las citoquinas proinflamatorias puede apuntar a una
estrategia del virus para escapar de la respuesta inmune del huésped, previniendo
así la activación de los hepatocitos para inducir una RFA eficiente.
La Hp es una PFA que modula la respuesta inmune por medio de interacciones
complejas con diferentes mediadores. Estudios previos han demostrado un aumento
en la concentración sérica de Hp coincidiendo con el aumento en la expresión de
IL-6 y TNF-α, de forma que estas citoquinas podrían inducir una leve RFA a partir
de la cual se indujera la síntesis de Hp. No obstante, también se ha observado un
aumento de Hp relacionado con un aumento de la citoquina anti-inflamatoria IL-10,
lo que se podría originar a través de la interacción con el receptor CD163. El receptor
CD163 actúa eliminando los complejos hemoglobina-Hp en circulación, de manera
que disminuye la hemoglobina disponible para otros patógenos. De este modo, se ha
descrito igualmente como la interacción de la Hp con el receptor CD163 da lugar a la
liberación de mediadores anti-inflamatorios como la IL-10. Estos resultados apuntan
a que la Hp jugaría un papel importante en la patogenia de la enfermedad, estando
involucrada esta PFA en la modulación de la respuesta inmune, probablemente a
través de la inducción de ciertas citoquinas.
Recientemente se ha llevado a cabo una clasificación de los aislados del PRRSV
en función de si son inductores de TNF-α, de IL-10 o de ninguna de estas citoquinas.
El TNF-α juega un importante papel en la respuesta inflamatoria, ya que esta citoquina
puede actuar como una citoquina antiviral, protegiendo a las células de la infección
por determinados virus, o eliminando de forma selectiva a las células infectadas por
virus de una forma independiente al interferón. Así, se ha descrito que la adición de
TNF-α recombinante porcino es capaz de inhibir la replicación in vitro del PRRSV,
observándose igualmente una reducción en la expresión de esta citoquina tras la
infección de macrófagos alveolares porcinos con el PRRSV. La pobre expresión de
TNF-α observada en las infecciones experimentales con algunas cepas del PRRSV,
puede apuntar a un mecanismo de evasión del virus para evitar la respuesta inmune
del huésped, evitando así la inducción de una eliminación eficiente del PRRSV.
Por su parte, la IL-10 es una citoquina conocida como inmunomoduladora, ya
que es capaz de desarrollar, entre otras, acciones anti-inflamatorias al impedir una
síntesis adecuada de citoquinas proinflamatorias. En este sentido, se ha propuesto que
esta citoquina puede desempeñar un papel importante en la patogenia de la enfermedad al inhibir la síntesis de interferón gamma (IFN-γ), una de cuyas funciones es
la de impedir la replicación vírica. De este modo, al igual que la IL-10 puede impedir
162
BASES DE LA RESPUESTA INFLAMATORIA EN LA FORMA RESPIRATORIA DEL PRRS
la producción de IFN-γ, esta citoquina, la IL-10, podría estar también impidiendo el
desarrollo de una respuesta proinflamatoria más marcada en los animales infectados por el PRRSV, lo que se traduciría en una respuesta sistémica a la enfermedad,
al producirse un aumento de la concentración de las citoquinas proinflamatorias en
circulación.
La menor expresión de citoquinas proinflamatorias en la infección por el PRRSV,
con respecto a otras infecciones víricas, también podría estar relacionada con la expresión de niveles más bajos de PFA, ya que las citoquinas proinflamatorias actúan
como inductoras de la producción de PFA por los hepatocitos. En un estudio llevado
a cabo por nuestro grupo de investigación, se observó una expresión temprana de Hp
y Pig-MAP, mientras que la concentración sérica de CRP y AAS mostró un aumento
más tardío. La CRP y la AAS son PFA que desarrollan varias funciones biológicas
relacionadas con la respuesta inmune. La CRP participa en la activación del complemento y opsonización, e induce la producción de citoquinas por los macrófagos,
mientras que la AAS es quimiotáctica para monocitos, linfocitos T y leucocitos polimorfonucleares. Por lo tanto, el aumento tardío observado en ambas PFA puede
contribuir al establecimiento de una respuesta inmune ineficiente por parte de los
animales infectados.
Recientemente nuestro grupo de investigación ha demostrado que tanto la
saliva como el jugo de carne representan unas muestras biológicas muy útiles para
la medición y monitorización de las PFA a lo largo de la infección con el PRRSV, presentando importantes ventajas respecto al suero, al permitir una toma de muestras
menos invasiva y de fácil acceso en el caso de la saliva, disminuyendo tanto el estrés
de los animales, como del tiempo empleado para el muestreo de los mismos, ya que
en los casos de jugo de carne, la toma de muestra en la cadena de sacrificio es mucho
más rápida y cómoda que la toma de sangre.
CONCLUSIÓN
A modo de conclusión nos gustaría destacar que el PRRSV es capaz de desarrollar diversos mecanismos que conllevan una alteración de la respuesta inmune
a nivel local, como es la destrucción del sistema mucociliar y la disminución de las
funciones y del número de los macrófagos alveolares, y la inducción de apoptosis de
células inmunes competentes (como linfocitos y macrófagos). Todos estos mecanismos impiden que el animal que está infectado por el PRRSV pueda establecer una
respuesta inmune eficaz, lo que junto a la disminución en la actividad bactericida de
163
BASES DE LA RESPUESTA INFLAMATORIA EN LA FORMA RESPIRATORIA DEL PRRS
los macrófagos podría explicar la persistencia de este virus en el animal, así como,
el aumento en la prevalencia de infecciones secundarias concomitantes, las cuales se
observan con frecuencia en el CRP.
Por otro lado, los estudios realizados sobre el papel de las PFA en el PRRS señalan que la Hp y la Pig-MAP serían las más útiles para la monitorización de las fases
tempranas de la infección por este virus. Además, el PRRSV sería capaz de modular
la respuesta inmune al inducir una mayor expresión de Hp en las fases tempranas,
y a una expresión tardía y errática de TNF-α, CRP y AAS, lo que haría viable el establecimiento de una viremia prolongada, al evitar una eliminación eficaz de este virus.
AGRADECIMIENTOS
Este trabajo ha sido financiado por el Ministerio de Educación y Ciencia, número
de proyectos AGL2006-04146/GAN y AGL2009-12438/GAN.
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165
FUNCIONES Y CLASIFICACIÓN DE LAS CÉLULAS DENDRÍTICAS
FUNCIONES Y CLASIFICACIÓN DE LAS CÉLULAS DENDRÍTICAS
F. ROMERO-PALOMO1*, P.J. SÁNCHEZ CORDÓN1, M.A. RISALDE1, M. PEDRERA1, V.
MOLINA1, E. RUIZ-VILLAMOR2, J.C. GÓMEZ-VILLAMANDOS1
RESUMEN
Las células dendríticas (CDs) son leucocitos que juegan un importante papel tanto en la
inmunidad innata como en la adaptativa, siendo las células presentadoras de antígeno más
potentes que existen y con la capacidad única de activar linfocitos T colaboradores que no
han tenido contacto antigénico previo. No sólo son importantes en la regulación de respuestas
inmunógenas efectivas, sino también en la inducción de fenómenos de tolerancia inmunológica, necesarios para evitar la aparición de procesos autoinmunes. Tras la captación y procesamiento de los antígenos, las CDs se dirigen principalmente a los órganos linfoides, donde se
produce la presentación de antígenos a los linfocitos T, proceso en el cual no sólo es necesaria
la interacción del CMH-II con el receptor de linfocitos T sino también la interacción de otras
moléculas accesorias como las moléculas coestimuladoras y las moléculas de adhesión. Las
CDs son células de una gran plasticidad funcional y que van a caracterizarse por su diferente
localización en el organismo, su estado de madurez y su origen. En este último aspecto, cabe
destacar las importantes diferencias funcionales entre las células dendríticas foliculares (CDF)
de origen estromal y las clásicas CDs de origen hematopoyético, que van a derivar a su vez de
progenitores mieloides o linfoides y que van a clasificarse de manera distinta según la especie
estudiada.
1
Departamento de Anatomía y Anatomía Patológica Comparadas, Facultad de Veterinaria, Universidad de Córdoba-Campus de Excelencia Internacional Agroalimentario (ceiA3), Edificio Sanidad Animal,
Campus de Rabanales, 14014, Córdoba, España.
2
Laboratorio Central de Veterinaria de Santa Fe, Camino del Jau s/n, 18320, Santa Fe, Granada, España
*E-mail: [email protected]
ANALES - VOL. 24 (1) - DIC. 2011 - REAL ACADEMIA DE CIENCIAS VETERINARIAS DE ANDALUCÍA ORIENTAL
167
FUNCIONES Y CLASIFICACIÓN DE LAS CÉLULAS DENDRÍTICAS
1. ANTECEDENTES
La primera vez que se observaron células con morfología dendrítica, presentes
en la piel data de 1868, siendo Paul Langerhans, un estudiante alemán de medicina, el
responsable del hallazgo [1]. En aquel momento se pensó que estas células formaban
parte del sistema nervioso, cuando en realidad se trataba de las actualmente conocidas como células dendríticas epidérmicas o células de Langerhans. A pesar de su
descubrimiento, no se consiguió averiguar la verdadera naturaleza y función de estas
células, que permanecieron como un misterio durante más de 100 años.
En la teoría de la selección clonal propuesta por Frank Macfarlane Burnet en
1957 se postulaba que los linfocitos proliferan en respuesta a antígenos sólo si el
antígeno se une a su receptor [2], pero esta teoría no explicaba cómo se presentaba
el antígeno desencadenante de la respuesta inmune. Ralph M. Steinman, que en esta
época continuaba con sus estudios de medicina, se interesó por estas cuestiones y se
dedicó a investigar qué agente posibilitaba la presentación de antígeno para iniciar la
respuesta inmunitaria linfocítica, ya que observó que añadiendo antígenos específicos
a los linfocitos no se conseguía una respuesta inmune primaria.
Robert Mishell y Richard Dutton publicaron en 1966 un estudio en el que
consiguieron desencadenar por primera vez una respuesta primaria de anticuerpos
in vitro añadiendo glóbulos rojos de oveja a una suspensión de células de bazo de
ratón [3]. En este caso, dicha suspensión de células no sólo contenía poblaciones de
linfocitos, como se había hecho anteriormente, lo que llevo a la conclusión en trabajos
posteriores [4] de que dicha respuesta primaria de anticuerpos sólo se produce en
presencia de una variedad de células accesorias del bazo, cuyo principal componente
son los macrófagos.
En 1970 Ralph M. Steinman comenzó a trabajar junto con Zanvil A. Cohn en estas
células accesorias de bazo de ratón y descubrieron mediante microscopía de contraste
de fases una escasa población de células con múltiples ramificaciones, móviles y ricas
en mitocondrias. Dada su peculiar morfología, ambos investigadores utilizaron por
primera vez en 1973 el término “células dendríticas” (CDs) para referirse a estas
células [5-6]. Durante los años 70, la mayoría de los inmunólogos consideraron a los
macrófagos como la principal célula presentadora de antígenos (CPA) en el sistema
inmune, siendo poco aceptada la hipótesis de Steinman sobre el papel clave de las
CDs en la generación de la respuesta inmune. Steinman y otros investigadores caracterizaron las proteínas expresadas en la superficie de las CD [7], que fueron clave
para determinar la función de las CDs. Uno de los hallazgos más significativos fue la
elevada expresión de proteínas del complejo mayor de histocompatibilidad (CMH),
168
FUNCIONES Y CLASIFICACIÓN DE LAS CÉLULAS DENDRÍTICAS
que más tarde demostraron ser necesarias para la presentación de antígenos a los
linfocitos T. Tras una serie de experimentos basados en la reacción linfocitaria mixta
(MLR), Steinman pudo demostrar que las CDs eran entre 100 y 1000 veces más eficaces
para iniciar la respuesta inmunitaria que las células genéricas del bazo [8].
Dado que las CDs son tan escasas, los estudios iniciales fueron difíciles y no fue
hasta los años 80 cuando se aceptó que las CDs son “CPA profesionales”. Estudios
posteriores describieron los procesos de maduración de las CDs, mediante los cuales,
las CDs inmaduras capturan antígenos en tejidos periféricos para transformarse en
eficientes iniciadores de la respuesta inmune [9].
La escasez de CDs supuso un impedimento para su estudio, por lo que los investigadores descubrieron en los años 90 cómo generar in vitro grandes cantidades de
CDs a partir de precursores de médula ósea o de monocitos, eliminando la ardua tarea
de purificarlas a partir de órganos linfoides [10-11]. Distintas terapias basadas en la
aplicación de CDs obtenidas in vitro están siendo objeto de numerosas investigaciones.
2. FUNCION DE LAS CÉLULAS DENDRÍTICAS:
2.1.) Células presentadoras de antígenos (CPAs)
Las CDs son células especializadas del sistema inmune conocidas principalmente
por su papel como CPAs a los linfocitos T, lo que permite el establecimiento de una
respuesta inmune apropiada. Pero no son las CDs las únicas que desempeñan esta
función presentadora de antígenos, ni tampoco esta presentación es realizada a un
solo tipo de linfocito T [12]. Para que tenga lugar este proceso de presentación, es
necesaria la presencia de una molécula denominada complejo mayor de histocompatibilidad (CMH). En humanos, el CMH es denominado “sistema HLA” (Human
leukocyte antigen), ya que estas proteínas se descubrieron como antígenos presentes
en los leucocitos. Los receptores de linfocitos T (TCR - T cell receptor) son incapaces de
reconocer antígenos intactos (como hacen los linfocitos B), por lo que necesitan que
el antígeno sea procesado por una CPA y que ésta lo presente en su superficie como
fragmentos unidos al CMH. Existen 2 tipos de moléculas CMH, denominadas CMH
tipo I y tipo II. La primera se expresa en la mayoría de células nucleadas, que van a
presentar antígenos intracelulares a los linfocitos T citotóxicos (CTL o CD8+), como
es el caso de las nuevas proteínas sintetizadas en las células infectadas por virus. Una
vez activados, los linfocitos T citotóxicos pueden destruir directamente la célula diana.
Las moléculas CMH tipo II, sin embargo, se localizan principalmente en linfocitos B,
macrófagos y células dendríticas, que son responsables de la presentación a linfocitos
169
FUNCIONES Y CLASIFICACIÓN DE LAS CÉLULAS DENDRÍTICAS
T colaboradores (Th o CD4+) de antígenos extracelulares que han sido captados por la
CPA mediante fagocitosis o por endocitosis mediada por receptores. Estos linfocitos
T CD4, al activarse se transforman en potentes reguladores de la respuesta inmune
[13]. Las CDs presentan una particularidad ausente en los macrófagos denominada
“presentación cruzada” mediante la cual, antígenos no replicativos, normalmente
procesados por la vía exógena y presentados en el contexto de moléculas CMH-II,
son presentados por moléculas CMH-I con la consiguiente inducción de respuestas
de linfocitos T CD8+ [14].
La mayoría de células nucleadas del organismo pueden actuar como CPA por
su capacidad de presentar antígenos a linfocitos T CD8+ por medio de las moléculas
CMH-I; sin embargo, este término es a menudo utilizado para referirse únicamente
a las células capaces de presentar antígenos a los linfocitos T CD4, es decir, las que
expresan CMH-II. Existen células que en determinadas ocasiones pueden activarse y
expresar CMH-II, como es el caso de algunas células epiteliales (endotelio vascular,
epiteliales del timo), siendo por tanto consideradas como “CPA no profesionales”.
Por otro lado, las CPA que expresan CMH-II mejor definidas son las CDs, los fagocitos mononucleares y los linfocitos B, también denominadas “CPA profesionales”,
siendo su capacidad fagocítica y procesadora de antígenos muy superior a la de
cualquier otro tipo celular. Dentro de estas últimas, los macrófagos y linfocitos B
presentan antígenos a linfocitos T colaboradores activos, es decir, linfocitos que han
tenido un contacto previo con el antígeno. Las CDs en cambio, además de presentar
antígenos a linfocitos T colaboradores activos, tienen la habilidad única de inducir
respuestas inmunes primarias mediante la activación de linfocitos T vírgenes [15].
Las CDs expresan además una cantidad de complejos CMH-II-péptido muy superior
a la expresada por linfocitos B o monocitos, siendo las CPAs más potentes de todo el
sistema inmune [16-17].
2.2.) Circulación de las CDs e interacción con los linfocitos T
Las CDs tienen su origen en la médula ósea, donde las células madre se diferencian y migran como precursores de CDs hacia la sangre. Desde allí, las CDs inmaduras buscan los tejidos en los que actúan como células centinela, vigilando la posible
entrada de patógenos invasores, a los cuales capturan, procesándolos en fragmentos
antigénicos [13]. Una vez que se ha capturado el patógeno, la DC inmadura recibe
señales de activación, que inician su maduración y migración a los órganos linfoides
secundarios donde presentan los antígenos procesados a los linfocitos T vírgenes
para la inducción de una respuesta inmune específica frente a esos antígenos. La
170
FUNCIONES Y CLASIFICACIÓN DE LAS CÉLULAS DENDRÍTICAS
maduración y la migración de las CDs están minuciosamente dirigidas por diversas
quimiocinas y moléculas de adhesión [18-19]. Una vez en las áreas T de los nódulos
linfáticos, las quimiocinas atraen a los linfocitos T vírgenes hacia las CDs, permitiendo
que se establezca la interacción entre la CD y el linfocito T (ver Figura 1). En esta
interacción o sinapsis inmunológica intervienen diversas moléculas: En primer lugar,
se establece la “señal 1” resultado de la interacción entre la molécula CMH-II de la
CD, cargada con el antígeno, y el receptor del linfocito T. Las CDs expresan además
distintas moléculas coestimuladoras que incluyen miembros de la familia B7 como
CD80 (B7-1) y CD86 (B7-2), que pueden interactuar con CD28 y CD152 (CTLA4)
presentes en el linfocito T [20], así como miembros de la familia TNF, como es el caso
de CD40, cuyo ligando en el linfocito T es CD154 [21]. Esta segunda señal (“señal 2”)
generada por las moléculas coestimuladoras, presentes también en otras CPA [22], es
necesaria para la correcta activación de los linfocitos T. Dicho de otro modo, la señal
2 debe acompañar a la señal 1 para que se produzca inmunidad, ya que la señal 1
en ausencia de coestimulación se asocia con la inducción de tolerancia [23]. Hay que
matizar que esta segunda señal inmunógena es resultado de la interacción con CD28
en el linfocito T, ya que si se produce con CTLA4, tendrá lugar una inactivación del
linfocito, es decir, una respuesta tolerogénica. Existen además interacciones en las
que intervienen moléculas de adhesión intercelular, que proporcionan estabilidad a la
unión, como es el caso de CD58 (LFA-3) y CD54 (ICAM-I) presentes en la CD, cuyos
correceptores en el linfocito T son LFA-2 y LFA-1 respectivamente. Se han identificado
nuevas moléculas de la superficie celular de las CDs que pueden contribuir en su
función, como es el caso de las lectinas de tipo C [24], que regulan muchas funciones
implicadas en el establecimiento de la inmunidad innata y adaptativa. Algunas de
estas moléculas pueden no solo reconocer patógenos sino también regular la interacción celular con los linfocitos T, como es el caso de CD209 (DC-SIGN) [25].
Figura 1. Principales moléculas participantes en la interacción entre Células dendríticas y
linfocitos T. CD (grupo de diferenciación), CTLA-4 (Antígeno de linfocito T citotóxico- 4), LFA
(Antígeno asociado a la función linfocítica), ICAM (Molécula de adhesión intercelular). DC-SIGN
(Molécula de adhesión intercelular no asociada a integrina, específica de células dendríticas)
171
FUNCIONES Y CLASIFICACIÓN DE LAS CÉLULAS DENDRÍTICAS
2.3.) Células dendríticas e Inmunidad innata:
Las CDs son conocidas por el importante papel que juegan enlazando la inmunidad innata y la adaptativa [26-27]. La respuesta inmune innata limita la infección
y activa a la CPA para desencadenar la inmunidad adaptativa, que incrementa la
especificidad y crea memoria inmunológica. Existen varios mecanismos que llevan
a la activación innata de las CDs, compartiendo todos ellos un nexo de unión con
las infecciones [28]. Las células del sistema inmune, incluyendo las CDs poseen los
denominados receptores de reconocimiento de patrones moleculares (PRR - Patternrecognition receptor) que como su propio nombre indica, reconocen distintos patrones
moleculares asociados a patógenos (PAMP - Pathogen-associated molecular pattern)
presentes en virus, bacterias, hongos y protozoos, como pueden ser su material genético, lipopolisacáridos (LPS), etc. Los PRR mejor estudiados son los Receptores de
tipo Toll (TLR - Toll-like Receptors), los cuales tienen un importante papel en la biología
de las CDs [29], aunque se ha visto que el repertorio de TLRs entre los tipos de CDs
no es el mismo entre distintas especies como es el caso de ratones y humanos [27,
29]. Es posible hacer una distinción entre las distintas vías de activación de CDs, que
pueden ser dependientes o independientes de los PAMPs. La activación dependiente
de PAMP puede producirse de manera directa por contacto con PAMPs, o bien de
manera indirecta mediada por citoquinas producidas por otros tipos celulares que
han contactado con el patógeno. La activación independiente de PAMP se produce en
respuesta a moléculas propias del organismo o alteraciones del medio interno, como
las proteínas de choque térmico [27-28]. Además de los TLRs, responsables de señalizaciones intracelulares, existen otros PRR incluidos en la familia de lectinas de tipo C
[24, 30], que están siendo objeto de numerosos estudios debido a su presencia en las
CDs (DEC205, langerina, DC-SIGN, BDCA-2, etc.). La activación de las CDs implica
que éstas secreten distintas citoquinas proinflamatorias implicadas en la defensa del
hospedador [31]. El mejor ejemplo de ello son las CDs plasmacitoides, las cuales son
conocidas por ser grandes productoras de INF de tipo 1, de gran importancia en la
inmunidad innata frente a los virus [32-34].
2.4.) Células dendríticas e Inmunidad adaptativa:
Las CDs han demostrado ser de vital importancia no sólo para la inducción de
respuestas inmunes primarias (inmunidad innata), sino también para la regulación
del tipo de respuesta inmune de linfocitos T, que va a ser específica del antígeno que
procesa y presenta. En este sentido, las CDs van a desencadenar respuestas de linfocitos
T colaboradores de tipo 1 (Th1) y de tipo 2 (Th2) [31, 35]. Existe la denominada “señal
172
FUNCIONES Y CLASIFICACIÓN DE LAS CÉLULAS DENDRÍTICAS
3” para referirse precisamente a estas señales que dan las CDs a los linfocitos T para
que estos se diferencien en células efectoras como Linfocitos Th1, Th2 o citotóxicos
[36]. La IL-12 es un ejemplo de mediador que proporciona una señal 3 inductora de
linfocitos Th1 o CTL [37].
Existe mucha controversia acerca de si los distintos tipos de inmunidad son
producidos por distintos tipos de CDs en respuesta a diferentes PAMPs o si una sola
subpoblación de CDs tiene el potencial suficiente de producir distintas citoquinas
dependiendo del estímulo activador [28]. Parece ser que las subpoblaciones están en
cierto modo especializadas para inducir distintos tipos de inmunidad, pero conservando una plasticidad suficiente para ajustar su respuesta a las señales de los patógenos.
2.5.) Células dendríticas y tolerancia inmunológica
Las células dendríticas no solo están relacionadas con la activación de linfocitos
T para desencadenar respuestas inmunes adaptativas sino que también están implicadas en la inducción de tolerancia inmunológica [38-39], de gran importancia para
evitar que el cuerpo produzca un ataque inmune contra antígenos inocuos, incluidos
los de los tejidos, células o proteínas del propio organismo. Dependiendo de dónde
se produzcan estos fenómenos de tolerancia, hablamos de tolerancia central o de
tolerancia periférica. La tolerancia central tiene lugar en el timo, donde se produce
no sólo un proceso de selección positiva de aquellos linfocitos T que no reconocen
antígenos propios, sino también un proceso de selección negativa mediado por las CDs
de la médula, en el que se destruyen aquellos linfocitos T que reconocen complejos
CMH-péptidos con alta afinidad [40]. Dado que algunos linfocitos T pueden esquivar
el primer proceso de tolerancia, que además existen otros antígenos propios que no
están presentes en el timo, o que otros surgen más tarde en la vida, las células dendríticas también participan en los fenómenos de tolerancia periférica que restringen
su actividad [41]. Estos mecanismos incluyen la muerte, anergia o supresión activa de
linfocitos T, para lo cual las CDs pueden inducir linfocitos T reguladores (Treg) a nivel
periférico [42]. Fallos en el mantenimiento de la tolerancia inmune pueden conducir
a la aparición de enfermedades autoinmunes al igual que un exceso de tolerancia
puede crear un ambiente permisivo para agentes infecciosos crónicos, como el VIH.
Tradicionalmente se ha considerado que las CDs fenotípicamente inmaduras son
las tolerogénicas y que las fenotípicamente maduras son las CDs inmunógenas. Sin
embargo, observaciones recientes muestran que las CDs fenotípicamente maduras no
siempre promocionan inmunidad de linfocitos T sino que pueden de hecho inducir
tolerancia [23, 43]. Ver apartado de tipos de CDs según madurez.
173
FUNCIONES Y CLASIFICACIÓN DE LAS CÉLULAS DENDRÍTICAS
3. TIPOS DE CÉLULAS DENDRÍTICAS:
Las CDs van a poder clasificarse en base a distintos criterios como su localización
en el organismo, su estado de madurez o si origen.
3.1.) Según su localización en el organismo:
Las CDs presentan un nivel de heterogeneidad que no solo se refleja fenotípicamente o en sus distintos orígenes sino también en las diferentes denominaciones que
reciben según su localización anatómica. Las CDs circulan en sangre como células
precursoras mieloides o linfoides, representando aproximadamente el 1% de las
células mononucleares de sangre periférica (PBMCs). En los tejidos no linfoides, a
nivel de la piel se encuentran las CDs epidermales, también conocidas como “Células
de Langerhans” (CL) [44-45], que contienen unos estructuras intracitoplasmáticas
de gran tamaño llamadas gránulos de Birbeck, mientras que en la dermis existen las
“CDs dermales” [46], las cuales pertenecen a una subpoblación más amplia de “CDs
intersticiales” [47], las cuales se presentan a nivel de la mayoría de órganos, incluyendo
hígado, riñón, corazón y otros tejidos conectivos. Las “CDs asociadas a superficies
mucosas” se encuentran en la mucosa de la cavidad oral, de tracto intestinal y tracto
respiratorio. Estas poblaciones de células dendríticas presentes en tejidos no linfoides
actúan como células centinela captando antígenos en las barreras de entrada al organismo. Una vez que se han captado los antígenos, las CDs migran hacia los órganos
linfoides donde llevan a cabo la presentación de antígeno a los linfocitos T para que
éstos sean activados. Aunque el término CL se usa principalmente para referirse a
las CDs de la epidermis, este término se ha extendido a las CDs presentes en todos
los epitelios estratificados [44]. En los tejidos linfoides, el centro germinal, que es el
microambiente que permite la generación de linfocitos B de memoria, también contiene
“Células Dendríticas Foliculares” (CDF) y “CDs de los centros germinales” (CDCG).
Las CDCG son potentes CPA para los linfocitos T [48-49]. Por el contrario, las CDF
tienen la peculiar capacidad de captar antígenos en forma de complejos inmunes
durante largos periodos de tiempo y promover la activación y selección de linfocitos
B de los CG [50-51]. Dadas las importantes diferencias fenotípicas y funcionales con
el resto de CDs, las CDF serán estudiadas con mayor detalle en el apartado de CDs
de origen mesenquimal. Las CDs que han capturado antígenos y que han migrado
desde la piel, otros tejidos intersticiales no linfoides, y de superficies mucosas hacia
linfa aferente son reconocidas como “CDs de linfa aferente”, también llamadas “Células veladas o veliformes” [52-53], que deben su nombre a los procesos en forma
de velo que presentan en la superficie. Estas células migrantes representan una fase
174
FUNCIONES Y CLASIFICACIÓN DE LAS CÉLULAS DENDRÍTICAS
intermedia entre las células de Langerhans (CDs inmaduras por excelencia) y las “CDs
Interdigitantes” (CDI) [54] en las que se transforman. Estas últimas están presentes
principalmente en las áreas T de los órganos linfoides secundarios, presentan un alto
grado de maduración y pueden iniciar respuestas inmunes por activación de linfocitos
T vírgenes. Al contrario de lo que sucede con las CL, las “CDs del timo” (CD tímicas)
parecen ser células no migrantes, que son generadas en el timo, donde completan
su ciclo de vida [40]. Por esto, es más probable que sólo se encuentren y presenten
antígenos propios, estando así implicadas en la selección negativa de linfocitos T. Ver
apartado de células dendríticas y tolerancia inmune.
3.2.) Según su madurez:
Ya se ha visto anteriormente que las CDs tienen la capacidad de captar antígenos
extracelulares, procesarlos en distintos compartimentos de su citoplasma y asociarlos
con moléculas CMH-II de su superficie para que sean presentados a los linfocitos T.
Sin embargo, no todas las CDs tienen la misma capacidad para realizar por igual estas
tres funciones, lo cual va a depender de su estado de maduración.
Distintos trabajos en los que se comparaban células de Langerhans aisladas en
fresco (“inmaduras”) y CL procedentes de suspensiones epidermales posteriormente
cultivadas in vitro (“maduradas”) revelaron sus distintas capacidades de captación y
procesamiento antigénico y de estimulación de linfocitos T [9, 55]. De manera muy
general y a modo de definición, las CDs inmaduras se caracterizan por presentar
una elevada capacidad fagocítica y de procesamiento antigénico, localizarse principalmente en regiones periféricas del organismo como piel y mucosas y presentar una
menor cantidad de moléculas CMH-II y de moléculas coestimuladoras. De manera
opuesta, las CDs maduras se dirigen a las zonas T de los órganos linfoides secundarios, donde queda reflejada su capacidad para la presentación de antígenos a los
linfocitos T, siendo su actividad fagocítica más limitada. Además sobreexpresan la
molécula CMH-II superficialmente (y no en el citoplasma como en las inmaduras) y
moléculas coestimuladoras [13]. Estas definiciones se ajustan al modelo clásico en el
que las CDs inmaduras presentes en piel y mucosas, maduran durante su migración
a los nódulos linfáticos, disminuyendo su capacidad de captación de antígenos y
aumentando su capacidad de estimular a los linfocitos T [56]. Sin embargo, existen
numerosas excepciones y matices, como el hecho de que las CDs en estado inmaduro
no solo están en piel y mucosas sino también en otros lugares como la sangre o los
propios tejidos linfoides secundarios.
175
FUNCIONES Y CLASIFICACIÓN DE LAS CÉLULAS DENDRÍTICAS
Además de cambios en la expresión de distintas moléculas de superficie, las
CDs también experimentan cambios de forma muy significativos que van a depender del estado en el que se encuentren. Cuando se encuentran en sangre o linfa en
forma de células migrantes o de precursores de CDs, su morfología es básicamente
redondeada. Sin embargo, cuando se trata de CDs inmaduras existentes en regiones
superficiales del organismo (principalmente CLs), su superficie presenta numerosas
prolongaciones para facilitarles un mayor contacto con los antígenos. De manera similar, las CDs maduras de las áreas T también presentan numerosas prolongaciones
citoplasmáticas, pero en este caso para proporcionarles una mayor superficie con la
que contactar con los linfocitos T [57-58].
Las CDs inmaduras disponen de distintos mecanismos para la captación de antígenos. En primer lugar, pueden captar partículas o microorganismos por fagocitosis.
En segundo lugar, pueden formar grandes vesículas en las que se toman muestras
de fluido extracelular y solutos, mediante un proceso denominado macropinocitosis.
Por último, expresan elevados niveles de receptores que median endocitosis por adsorción, incluidos en la familia de Lectinas tipo C [24], como es el caso de DEC-205
[59]. Gracias a esta variedad de mecanismos de captación antigénica, las CDs realizan
una presentación tan eficiente que concentraciones tremendamente inferiores a las
necesarias empleadas por otras CPA son suficientes [60].
La mayoría de proteínas que entran por vía endocítica en los macrófagos son
degradadas en aminoácidos en los lisosomas, lugar en el que existen muy pocas moléculas CMH-II. Las CDs en cambio se caracterizan por la presencia de “compartimentos
ricos en CMH tipo II” (MIICs), que son muy abundantes en las CDs inmaduras. Durante la maduración de las CDs, los MIICs se convierten en vesículas no lisosómicas
que descargan sus complejos péptido-CMH en la superficie [13]. La sobreexpresión
en superficie de CMH-II y de moléculas coestimuladoras son indicadores fenotípicos
de CDs maduras, pero existen otras moléculas como CD83 y CD208 (DC-LAMP) que
se conocen por ser marcadores exclusivos de CDs maduras [61-63], aunque los datos
obtenidos provienen únicamente de estudios realizados en humanos y ratones.
Reis e Sousa [23] analiza una serie de conceptos erróneos a cerca del paradigma
de la maduración de las CDs, incluyendo los siguientes: 1) No todas las CDs de los
órganos linfoides secundarios proceden de la periferia ya que gran parte de las CDs
presentes en el bazo y nódulos linfáticos proceden de progenitores sanguíneos, 2) No
todas las CDs de los órganos linfoides secundarios son maduras, sino que hay muchas
(sobre todo las derivadas de progenitores sanguíneos) que están en estado inmaduro
y 3) Dado que la expresión superficial de elevados niveles de moléculas CMH-II,
176
FUNCIONES Y CLASIFICACIÓN DE LAS CÉLULAS DENDRÍTICAS
CD40, CD80, CD83 y CD86 se correlaciona normalmente con la habilidad de activar
a linfocitos T, se asume de manera generalizada que las CDs que son maduras por
criterios fenotípicos, son también maduras funcionalmente, es decir, inmunógenas.
Sin embargo, observaciones recientes muestran que las CDs fenotípicamente maduras no siempre promocionan inmunidad de linfocitos T sino que pueden de hecho
inducir tolerancia [23, 43].
3.3.) Según su origen:
3.3.1.) De origen hematopoyético:
El origen de las CDs ha sido siempre un tema de interés entre los investigadores.
Hoy día se sabe que las CDs se originan a partir de precursores hematopoyéticos, a
excepción de las CDF, que se verán en el apartado siguiente. Las CDs de origen hematopoyético, se dividen a su vez en células dendríticas procedentes de progenitores
linfoides [64] y procedentes de progenitores mieloides [65]. Las CDs siguen varias
vías hematopoyéticas de diferenciación y maduración, y las múltiples y heterogéneas
subpoblaciones de CDs varían en la expresión de marcadores de superficie [66-67]. La
diversidad de funciones de las CDs en la regulación del sistema inmune (respuestas
inmunes innatas, adaptativas (Th1-Th2), tolerancia inmune, producción de linfocitos
T reguladores, etc.) reflejan las heterogéneas subpoblaciones con diferente origen y
plasticidad funcional.
La clasificación de las distintas subpoblaciones de CDs ha sido objeto de estudio en distintas revisiones bibliográficas de gran complejidad [67-69], por lo que
se intentará dar a continuación unas nociones básicas y conceptos importantes que
hay que tener en cuenta. Hasta el momento no se ha identificado un marcador específico de líneas de CDs, y las subpoblaciones de CDs están por tanto actualmente
definidas como líneas de células CMH-II + en combinación con varios marcadores
celulares de superficie [69]. Cuando se intenta clasificar las CDs en base a su origen
y funcionalidad, se hace uso de una amplia terminología que a veces puede ser muy
complicada y ambigua. Este es el caso de acepciones como “mieloides”, “linfoides”,
“convencionales”, “plasmacitoides”, “CDs tipo1”, “CDs tipo2” “IPCs (CDs productoras de IFN)”, complicándose todo aún más debido a la diferente subdivisión que
se hace de las CDs cuando se habla de modelos murinos o de humanos, que son las
dos especies más estudiadas (Figuras 2 y 3). En algunas fuentes se habla en humanos
de CDs tipo 1 y CDs tipo 2 para referirse a las CDs convencionales y plasmacitoides
respectivamente [57]. En otros textos diferencian CDs tipo 1 y CDs tipo 2 para refe-
177
FUNCIONES Y CLASIFICACIÓN DE LAS CÉLULAS DENDRÍTICAS
rirse a CDs inductoras de una respuesta Th1 y Th2 respectivamente [28, 70]. Estas
denominaciones se basan principalmente en la habilidad de las CDs de origen monocítico y plasmacitoides para inducir respuestas Th1 y Th2 respectivamente [71],
sin embargo, se ha visto posteriormente que ambos tipos de CDs (Convencionales y
plasmacitoides) son muy flexibles, pudiendo dar respuestas Th1 y Th2 [33, 72]. Aun
así, es frecuente seguir encontrando la denominación CDs tipo 1 y tipo 2 para referirse
a las CDs convencionales y plasmacitoides respectivamente [67]. Otra distinción es
la que separa las CDs convencionales en CD mieloides tipo I y CDs mieloides tipo 2
según la expresión de marcadores como BDCA-1 (CD1c) y BDCA-3 (CD141) respectivamente. Por todo ello, la forma más común de clasificar a las CDs es aquella que
las divide en convencionales (de origen principalmente mieloide) y en plasmacitoides
(de origen principalmente linfoide).
Ratones:
Aunque esta revisión no está enfocada al estudio de las CDs en modelos murinos, es importante explicar brevemente las grandes diferencias con otras especies ya
que muchas de las grandes conclusiones que se obtienen sobre la biología de las CDs
proceden de estudios hechos en ratones.
La existencia de subpoblaciones de CDs se describió por primera vez en ratones,
mediante marcadores que se utilizarían para los linfocitos T, estableciéndose dos grupos principales de CDs, CD8+CD4- y CD8-CD4+ [73]. Este hallazgo de que algunas
CDs murinas expresan niveles de CD4 casi tan altos como los de los linfocitos T ahora
concuerda con las CDs humanas, que también expresan CD4 [74-75]. Sin embargo,
la expresión de altos niveles de CD8 no es una característica de las CDs humanas
[75]. Es importante matizar que en el contexto de las CDs de ratón, hablamos de la
molécula CD8 como un homodímero αα, y no como el heterodímero αβ presente en los
linfocitos T. Es por ello frecuente encontrar dicha molécula denominada como “CD8α
murina” para hacer hincapié en esa diferencia. Se puede generalizar entonces que las
moléculas CD4 y CD8α no son de utilidad en la diferenciación de las subpoblaciones
de CDs humanas, ya que todas son CD4+CD8α-, mientras que las subpoblaciones de
CDs de ratón van a presentar distintas combinaciones (CD4+/-CD8α+/-). Hasta hace
poco, las “CDs linfoides” eran conocidas como CDs CD8α+ y las “CDs mieloides”
como CDs CD8α- pero este concepto se considera actualmente incorrecto [76-77], ya
que las subpoblaciones de CDs han resultado ser mucho más complejas de lo que se
pensaba [67]. A pesar de todo, la discriminación entre subpoblaciones de CDs basada
en la expresión diferencial de CD8 sigue siendo bastante útil en términos prácticos.
178
FUNCIONES Y CLASIFICACIÓN DE LAS CÉLULAS DENDRÍTICAS
Se han definido múltiples subpoblaciones de CDs en los órganos linfoides del ratón en base a la expresión de marcadores de superficie celular. Todas las subpoblaciones
conocidas de CDs murinas (tanto convencionales como plasmacitoides) expresan las
moléculas CMH II y CD11c, aunque a distintos niveles, a diferencia de lo que sucede en
las CDs humanas. La determinación de las distintas subpoblaciones va a depender de
la presencia o ausencia o incluso de la cantidad de distintas moléculas, principalmente
CD4, CD8α, CD11b, CD205, CD45R (B220) y Ly6C. Hay dos subtipos principales de
CDs en los órganos linfoides secundarios de ratón: CD convencionales (CDc) y CDs
plasmacitoides (CDp) que a su vez pueden ser de línea mieloide o linfoide. A grandes
rasgos, se puede decir que las CDc son CD11celevadoCD45R(B220)- mientras que las
CDp son CD11cmoderado CD45R(B220)+Ly6c+. Utilizando los marcadores anteriormente
descritos, se pueden encontrar más de 5 subpoblaciones de CDs convencionales,
de las cuales solo tres han sido descritas en el bazo. Las CDs plasmacitoides, de
localización variable y que también pueden subdividirse según la expresión de CD8
y CD4, se diferencian de otras subpoblaciones de CDc murinas pero comparten la
mayoría de características morfológicas y funcionales con sus equivalentes en otras
especies, produciendo grandes cantidades de IFN de tipo I ante infecciones virales,
jugando un papel importante en la respuesta antiviral más que en la presentación de
antígenos a linfocitos T (ver Figura 2).
Figura 2. Heterogeneidad de las CDs murinas (resumida de Sato y Fujita, 2007 [69]). IPCs
(Células productoras de IFN), L (linfoide), M (Mieloide), var. (variable).
179
FUNCIONES Y CLASIFICACIÓN DE LAS CÉLULAS DENDRÍTICAS
Humanos y otras especies:
Al igual que en las CDs de ratón, las CDs humanas también comprenden
múltiples subpoblaciones en cuanto a la expresión de numerosos marcadores superficiales, aunque parece que están más relacionados con la madurez o funcionalidad
que con su origen. Las CDs humanas también se definen por ser CMH II +, aunque
todas ellas expresan CD4 y carecen de CD8. Además, se dividen en subpoblaciones
de CDs convencionales, de linaje mieloide (CD11c+) y CDs plasmacitoides, de linaje
linfoide CD11c-, a diferencia de las CDs de ratón, que expresan en su totalidad CD11c
independientemente de su origen.
En sangre periférica de humanos se han descrito dos subpoblaciones de CDs
mieloides convencionales denominadas como CDm1 (CD4+CD1a+CD11c+↑BDCA-1+)
y CDm2 (CD4+CD1a-CD11c+↓BDCA-3+) [78-80]. Ambas subpoblaciones expresan además CD13, CD33, CD45RO y CD116 pero otras moléculas como CD2, CD11b, CD32 o
CD64 se restringen solo a CDm1. Las subpoblaciones CDm1 y CDm2 parecen ser los
precursores directos de las CL y de las CD intersticiales respectivamente [78]. Estas
CDs convencionales pueden dar lugar a respuestas de tipo Th1 o Th2 dependiendo
del entorno inflamatorio existente [35].
Las CDs plasmacitoides son reconocidas en humanos como subpoblaciones
de CDs únicas de origen linfoide. Estas células se identificaron por primera vez en
áreas paracorticales de nódulos linfáticos reactivos con una morfología similar a la
de las células plasmáticas y con marcadores comunes a linfocitos T y monocitos. Se
observó también que estas células producían grandes cantidades de IFN de tipo 1 en
respuesta a ciertos virus y que en determinadas condiciones de cultivo (IL3, CD40L)
se transformaban en células de morfología estrellada y con capacidad para activar
linfocitos T vírgenes. Por todo ello, los linfocitos T plasmacitoides, monocitos plasmacitoides o Células productoras de IFN naturales resultaron ser el mismo tipo celular
denominado CD plasmacitoide [33, 81-82]. Las CDp humanas se identifican como
subpoblaciones CMHII+ CD4+ CD45RA+ IL-3Rα(CD123)+ ILT3+ ILT1– CD11c- [33] con
ausencia de otros marcadores mieloides observados en CDc y con dos marcadores
adicionales, BDCA-2 (CD303) y BDCA-4 (CD304), restringidos a CDp humanas en
sangre periférica y médula ósea [79]. Ver Figura 3.
180
FUNCIONES Y CLASIFICACIÓN DE LAS CÉLULAS DENDRÍTICAS
Figura 3. Heterogeneidad de las CDs humanas de sangre periférica (resumida de Sato y
Fujita, 2007 [69]).
El origen de las Células de Langerhans (CL):
Diversas investigaciones se han realizado para dilucidar el origen de las CL. Los
estudios de Czernielewsky fueron los primeros en demostrar que las CL tienen la capacidad única de renovarse in situ [83-84]. Otros autores establecieron que existe una
reposición continua de las CL con precursores hematopoyéticos circulantes [85-86].
Diversos estudios posteriores han apoyado ambas teorías hasta que finalmente se ha
podido aclarar que las CL en estado de reposo son renovadas independientemente
de las células precursoras de la sangre y medula ósea. Sin embargo, cuando la piel se
ve alterada por procesos inflamatorios, las CL son repobladas a partir de precursores
sanguíneos [44, 87].
3.3.2.) De origen mesenquimal:
Las CDF se diferencian del resto de CDs por ser células estromales típicas de
tejido conectivo que se originan por tanto de precursores mesenquimales. Estas células se han incluido en esta revisión para dejar claras las diferencias con respecto al
resto de CDs de origen hematopoyético, ya que lo único que comparten con ellas es
la morfología dendrítica. En este sentido, las CDF no son verdaderas presentadoras
de antígenos ya que no expresan moléculas del CMH-II, y por tanto no presentan
181
FUNCIONES Y CLASIFICACIÓN DE LAS CÉLULAS DENDRÍTICAS
antígenos procesados a los linfocitos T CD4+ [88]. En su lugar, presentan antígenos
completos en forma de complejos inmunes a los linfocitos B, ayudando a su activación
o maduración selectiva y contribuyendo en la formación de los centros germinales
y de células plasmáticas y de linfocitos B de memoria [89]. Siempre que se hable
del término CDs en esta revisión, nos referiremos exclusivamente a las de origen
hematopoyético, utilizando la denominación completa de CDF cuando queramos
referirnos a estas últimas.
Relación con la reacción de los centros germinales.
A pesar de sus diferencias funcionales, las CDF guardan cierta relación con los
antígenos presentados por las CDs, que queda reflejada durante la reacción de los
centros germinales (CG) [90]. La formación de los CG (ver Figura 4) comienza cuando
las CDs presentes en las áreas T, que muestran antígenos (Ags) en su superficie, activan
linfocitos T CD4 específicos, que proliferan y maduran a células efectoras capaces de
activar linfocitos B específicos para esos Ags. Una vez activados por los linfocitos T
CD4, los linfocitos B proliferan para formar un foco primario de linfocitos B específicos
frente al Ag en cuestión, pudiendo a continuación seguir dos vías de diferenciación.
Algunos linfocitos B del foco primario persisten en el área T, diferenciándose a células
plasmáticas y secretando anticuerpos (Acs) (que darán lugar a los complejos inmunes
que penetran en el folículo linfoide (FL) y son captados por las CDF). Sin embargo,
otros linfocitos B activos migran desde el foco primario y penetran en los FL primarios
cercanos, siendo estos los responsables de la verdadera reacción de los CG. Una vez en
el folículos, estos linfocitos B activos comienzan a proliferar rápidamente (expansión
monoclonal). Esta expansión clonal a la que se ven sometidos los linfocitos B (denominados centroblastos) se ve acompañada a su vez por diversas mutaciones en el ADN
que codifica los fragmentos Fab de sus BCR (receptores de linfocito B). Este proceso,
denominado hipermutación somática, da lugar a la formación de anticuerpos de diferentes afinidades a la del antígeno original, generándose así una gran diversidad de
clones en el CG. Debido a este proceso de mutación, algunos linfocitos B obtienen una
mayor afinidad en sus BCR mientras que otros perderán afinidad. Es incluso posible
que aparezcan nuevas especificidades de BCRs durante estas mutaciones aleatorias
[91]. Ésta progenie de linfocitos B o centroblastos migra de la zona oscura en la que
han proliferado a la zona clara de los CG, donde pierden la capacidad mitótica y
comienzan a exponer sus anticuerpos en la superficie, siendo denominados en esta
fase como centrocitos. En la zona clara, los centrocitos sufren un proceso de selección
mediado por las CDF. Los linfocitos B cuya mutación ha dado lugar a una unión más
182
FUNCIONES Y CLASIFICACIÓN DE LAS CÉLULAS DENDRÍTICAS
fuerte con los antígenos presentados por las CDF (mediante receptores CR y FcR que
se verán posteriormente) serán seleccionados para sobrevivir mientras que los linfocitos B cuya mutación reduce su afinidad por los antígenos morirán por apoptosis
[92]. Los linfocitos B funcionales tienen ahora que interactuar con linfocitos Th para
recibir señales finales de diferenciación que determinan su transformación en células
plasmáticas secretoras de anticuerpos o en linfocitos B de memoria [93]. Además de
la previa mutación de los genes de Fab, la diferenciación final implica cambios de
isotipo en los BCR de los linfocitos B [51, 94-95]. Los linfocitos B inactivos recirculan
por los FL primarios sin apenas establecer interacciones con las CDF, mientras que
los linfocitos B que han sido activados son los que sufren la hipermutación somática
y la posterior selección mediada por CDF. Estudios recientes han demostrado que
las CDF ayudan a mantener los FL primarios como nichos exclusivos de linfocitos B
y que desempeñan un papel crítico en la retención de células dentro de los CG [96].
Figura 4. Reacción de los centros germinales.
Expresión de moléculas en las CDF
En relación con toda esta maquinaria, las CDF expresan varias moléculas para la
presentación de antígenos. Los icosomas (del inglés Iccosome “Immunecomplex coated
bodies”) son estructuras formadas por complejos antígeno-anticuerpo presentes en la
183
FUNCIONES Y CLASIFICACIÓN DE LAS CÉLULAS DENDRÍTICAS
superficie de las CDF [97], que son liberadas de sus dendritas y rápidamente captadas
por los linfocitos B de los CGs. Este mecanismo permite a los linfocitos B de los CGs
obtener antígenos intactos que son procesados y presentados a linfocitos T. Estructuralmente, las prolongaciones dendríticas pueden tanto tener una apariencia filiforme
como formar cadenas de icosomas [50, 97]. La superficie de la membrana plasmática
de las CDF está por tanto recubierta de moléculas que les permiten atrapar y retener
antígenos no procesados en forma de complejos inmunes (Ag-Ac, Ag-Complemento
o Ag-Ac-Compl). Entre estas moléculas destacan los receptores de los fragmentos
Fc de anticuerpos, como FcγRIIb (CD32) y FcεRII (CD23), y los receptores de complemento, como CR2 (CD21) y CR1 (CD35). Algunas de estas moléculas pueden ser
utilizadas para identificar CDF, pero la mayoría no son completamente específicas.
Por ejemplo, CD21 se expresa en gran cantidad en las CDF, pero también, aunque en
menor cantidad, en linfocitos B, y CD35 se expresa en muchos otros tipos celulares,
incluyendo linfocitos B, neutrófilos y eritrocitos [98].
Además de para presentar los antígenos en forma de complejos inmunes, las
CDF también expresan otras moléculas relacionadas con la atracción de linfocitos B
como la quimiocina CXCL13, también denominada como BCA-1 (B cells attracting
chemokine-1), que se une a CXCR5 (BLR1) en los linfocitos B [99]. La secreción de
BCA-1 no está restringida a las CDF, existiendo evidencias de que otros tipos celulares pueden secretar esta quimiocina incluso en mayor cantidad. En la interacción de
los linfocitos B con las CDF intervienen además las moléculas de adhesión LFA-1/
ICAM-1 y VLA-4/VCAM-1. La expresión de ICAM-1 y VCAM-1 es típica en las CDF,
pero de ninguna manera específica [91].
Origen de las CDF
Durante mucho tiempo ha existido una gran controversia sobre el origen de
las CDF, pero parece que su origen estromal ha quedado claro con numerosas evidencias, como es el hecho de compartir distintos marcadores con los fibroblastos
[100-101], carecer del marcador leucocitario común (CD45) o presentar un conjunto
único de moléculas en su superficie [51]. Como se ha visto, las CDF se localizan exclusivamente en los FL primarios, así como en la zona clara de los FL secundarios,
siendo muy escasas en la zona oscura. En este contexto, es importante recordar que
en los FLs también existen las denominadas CDCG, cuyo origen es hematopoyético
(CD4+CD11c+CD3-) [48-49, 51, 95].
184
FUNCIONES Y CLASIFICACIÓN DE LAS CÉLULAS DENDRÍTICAS
4. CÉLULAS DENDRITICAS EN LA DIARREA VIRICA BOVINA (DVB)
Pocos son los trabajos en los que se ha estudiado el papel de las células dendríticas en la patogenia de la DVB. En algunos estudios in vivo se ha visto la detección del
virus en células de morfología dendrítica, localizadas principalmente en el interior
de los folículos linfoides, en áreas interfoliculares y en timo, mediante técnicas inmunohistoquímicas [102-108]. También ha sido posible detectar mediante hibridación in
situ la presencia de células infectadas de morfología dendrítica en el interior de los
folículos linfoides [109]
En otros estudios se ha estudiado el potencial como CPAs de los monocitos
aislados a partir de sangre de animales infectados persistentemente con el DVB,
sugiriendo dicho estudio que las CPA no ven alterada su capacidad de presentación
antigénica [110]. Glew y colaboradores [111] estudiaron in vitro el efecto del virus de
la DVB sobre monocitos y CDs derivadas de monocitos, concluyendo que ambos
tipos celulares eran susceptibles a la infección por el virus. En este estudio también
se observó que los monocitos veían afectada su capacidad de presentación antigénica
y que eran susceptibles al efecto citopático del virus, no observándose dichas alteraciones en el caso de las CDs.
Estas conclusiones proceden de estudios in vitro, siendo necesarios estudios in
vivo en los que se caractericen e identifiquen las localizaciones y variaciones cuantitativas de las CDs en tejidos de animales infectados con el virus de la DVB, para
poder llegar así a un mejor entendimiento del papel de las células dendríticas en la
patogenia de la enfermedad.
AGRADECIMIENTOS.
Este trabajo ha sido financiado por la Consejería de Innovación y Ciencia de la
Junta de Andalucía a través del proyecto de excelencia P09-AGR-4671 y por el Ministerio de Ciencia e Innovación (MICINN) a través del proyecto AGL2009-13174-C02-01.
Fernando Romero es beneficiario de una beca-contrato financiada por el proyecto de
excelencia P09-AGR-4671 de la Junta de Andalucía. Pedro José Sánchez Cordón es
beneficiario de un contrato dentro del “Programa Ramón y Cajal” del Ministerio de
Ciencia e Innovación, (España).
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FUNCIONES Y CLASIFICACIÓN DE LAS CÉLULAS DENDRÍTICAS
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191
FACTORES LIMITANTES DEL RENDIMIENTO FISICO DEL TORO BRAVO DURANTE LA LIDIA
FACTORES LIMITANTES DEL RENDIMIENTO FISICO DEL
TORO BRAVO DURANTE LA LIDIA
ESTRELLA AGÜERA BUENDÍA1 ; F. REQUENA DOMENECH2
RESUMEN
Con este trabajo se persigue aportar nuevas ideas sobre la fisiopatología del ejercicio en
el toro bravo, siendo el objetivo principal, valorar los cambios metabólicos que se presentan de
forma secundaria a las lesiones producidas durante la lidia como factores limitantes del rendimiento físico. Se obtuvieron muestras de sangre antes y después de la lidia y biopsias musculares
después de la lidia de 30 toros de 4-5 años de edad pertenecientes a ganaderías de las provincias
de Córdoba, Sevilla y Badajoz. La sangre fue separada en dos fracciones: una para el estudio de
sangre entera y otra para el estudio bioquímico del plasma. Se utilizó Sysmex- F-820. Se estudió
el hemograma [recuento de glóbulos rojos, concentración de hemoglobina, valor hematocrito
e índices volumétricos [volumen corpuscular medio (VCM), hemoglobina corpuscular media
(HCM), concentración de hemoglobina corpuscular media (CHCM)] y el leucograma [recuento
de glóbulos blancos, linfocitos, neutrofilos, cociente neutrófilos /linfocitos (N/L)]. En plasma se
investigó ácido láctico con el analizador Analox, Champion P-LM5, cortisol con un analizador
automático Inmulite, potasio mediante fotómetro Corning 480 y por espectrofotometría glucosa
proteínas plasmáticas totales y las actividades enzimáticas de creatin quinasa (CK), aspartato
aminotransferasa (AST ó GOT), lactato deshidrogenasa (LDH),. Biopsias musculares: las biopsias
musculares fueron extraídas del músculo glúteo medio derecho a una profundidad absoluta de 5
cm. Las biopsias se extrajeron dentro de los cinco minutos posteriores a la finalización de la lidia.
En estas biopsias se estudiaron glucógeno, concentración de lactato y pH. Se realizó una Valoración del Rendimiento Físico para lo cual se confeccionó una ficha de valoración del mismo para
cada animal durante la lidia. Estas notas las tomó siempre el mismo observador. Los resultados
presentados hacen referencia a los valores medidos antes y después de la lidia El eritrograma
mostró diferencias significativas en los glóbulos rojos y CHCM de p ≤ 0.05 (*). Asimismo, en
los parámetros bioquímicos plasmáticos medidos se encontraron diferencias significativas de:
1
Profesora Titular. Departamento Biología Celular, Fisiología e Inmunología. Facultad de Veterinaria
de Córdoba. Grupo Investigación AGR-019..
2
Profesor Asociado. Facultad de Veterinaria. Director Gerente de Gen-Ova Veterinaria, S.L. Grupo
de Investigación AGR-019.
ANALES - VOL. 24 (1) - DIC. 2011 - REAL ACADEMIA DE CIENCIAS VETERINARIAS DE ANDALUCÍA ORIENTAL
193
FACTORES LIMITANTES DEL RENDIMIENTO FISICO DEL TORO BRAVO DURANTE LA LIDIA
-p ≤ 0.05 (*) en cortisol, potasio y AST; p ≤ 0.01 (**) en LDH y proteínas plasmáticas totales, p ≤
0.001 (***) en CK y lactato. No se obtuvieron diferencias significativas en la glucosa aunque si
un aumento en los valores medios de la misma después de la lidia. En cuanto al rendimiento
físico demostrado durante la lidia, según la ficha de valoración del observador, se observó que
los que tenían un rendimiento alto presentaban altos niveles de cortisol. Se ha concluido que
se pueden considerar factores limitantes la disminución del número de glóbulos rojos, lesión
muscular, aumento del gasto cardiaco por alteración del potasio e incapacidad motora debida a
la depleción de glucógeno y acidosis muscular.
Palabras Clave: toro de lidia, fisiopatología, ejercicio, cambios metabólicos
SUMMARY
This work seeks to contribute new ideas on the physiopathology of exercise in the fighting bull, the main objective being to assess the metabolic changes presented secondarily to the
lesions produced during the fight as limiting factors of physical performance. Blood samples
were obtained before and after the fight, and muscle biopsies after the fight, from 30 bulls 4-5
years old belonging to stock farms in the provinces of Córdoba, Seville and Badajoz. The blood
was divided into two fractions: one for the study of whole blood and the other for a biochemical study of the plasma. Sysmex-F-820 was used. The haemogram was studied [red blood cell
count, haemoglobin concentration, haematocrit value] and volumetric indices[mean corpuscle volume (MCV), mean corpuscular haemoglobin (MCH), mean corpuscular haemoglobin
concentration (MCHC)]and the leucogram [white blood cell count, lymphocytes, neutrophyls,
neutrophyl/lymphocyte quotient (N/L)]. In plasma, lactic acid was investigated with the
Analox analyzer, Champion P-LM5, cortisol with an automatic Inmulite analyzer, potassium
by means of a Corning 480 photometer, and, by spectrophotometry, glucose, total plasmatic
proteins and the enzymatic activities of creatine kinase (CK), aminotransferase aspartate
(AST or GOT), and lactate dehydrogenase (LDH). Muscle biopsies: the muscle biopsies were
extracted from the middle right gluteus muscle at an absolute depth of 5 cm. The extraction
was carried out within the 5 minutes after the end of the bullfight. In these biopsies, glucogen,
lactate concentration and pH were studied. A Valuation of Physical Performance was carried
out for which a valuation card was made for each animal during the fight. These notes were
always taken by the same observer. The results presented refer to the values measured before
and after the fight. The erythrogram showed significant differences in the red blood cells and
MCHC of p ≤ 0.05 (*). Similarly, in the plasmatic biochemical parameters measured, significant
differences were found of : -p ≤ 0.05 (*) in cortisol, potassium and AST, p ≤ 0.01 (**) in LDH
and total plasmatic proteins, and p ≤ 0.001 (***) in CK and lactate. No significant differences
were obtained in glucose although there was an increase in its mean values after the fight. With
regard to the physical performance demonstrated during the fight, it was observed that those
bulls which performed well presented high levels of cortisol. It was concluded that the factors
which can be considered as being limiting ones are: a diminution in the number of red blood
cells, muscle lesions, an increase in cardiac output due to an alteration in potassium, and a
motor incapacity due to glucogen depletion and muscle acidosis.
Key words: fighting bull, physiopathology, exercise, metabolic changes ,
194
FACTORES LIMITANTES DEL RENDIMIENTO FISICO DEL TORO BRAVO DURANTE LA LIDIA
INTRODUCCIÓN
La importancia económica y social de la que gozan los festejos taurinos en nuestro
país, Portugal, Sur de Francia y otros países Iberoamericanos se refleja en el número
creciente de corridas de toros y otros eventos relacionados, así como el incremento en
el número de espectadores. Sin embargo, los animales no siempre entregan lo esperado
ni favorecen el lucimiento de los espadas, con la consiguiente decepción del público.
Actualmente, el problema generalizado que nos encontramos en las corridas de
toros es que en la mayoría de ellas falla el elemento fundamental, el toro. Es frecuente
observar al animal que sale a la plaza con síntomas evidentes de fatiga, con una falta
de acometividad total, debido a un agotamiento físico extremo, que aparece mucho
antes de lo que debiera.
El diccionario de la Real Academia Española define al estrés como “situación de
un individuo, o de alguno de sus órganos o aparatos, que, por exigir de ellos un rendimiento
superior al normal, los pone en riesgo próximo de enfermar”. No obstante, también se ha
dicho que desde el punto de vista de la biología y la psicología el estrés se define
como “cualquier tensión o interferencia que altera el funcionamiento de un organismo”.
Tanto el hombre como los animales responden al estrés físico y psicológico con una
serie de respuestas que, generalmente, recuerdan una activación del sistema nervioso
autónomo. Si el estrés es muy fuerte, o las defensas orgánicas inadecuadas, se puede
producir una alteración psicosomática.
En la respuesta al estrés parecen existir tres etapas. En la primera, de alerta, el
organismo reconoce la situación anormal y se prepara para la acción, ya sea de agresión
o de fuga. En la segunda, de resistencia, el organismo repara cualquier daño causado
por la fase anterior, pero si el estrés persiste el cuerpo permanece alerta y no puede
reparar los daños. En la tercera, que se inicia al continuar la resistencia y recibe el
nombre de etapa de agotamiento, las consecuencias pueden incluso llegar a ser fatales.
Es indudable que el toro bravo es sometido a numerosas situaciones desconocidas
tales como el embarque, el transporte, el desencajonamiento y el apartado de los toros
en las plazas correspondientes. Estas circunstancias ocasionan estrés psíquico en los animales produciendo cambios valorables en los niveles de algunas variables sanguíneas,
que reflejan alteraciones del bienestar animal y que, indirectamente, afectan al comportamiento del toro en el ruedo. La lidia es un ejercicio intenso y agotador para él, con el
agravante de las lesiones producidas durante la suerte de varas lo que implica estrés
físico para el animal que está realizando ejercicio a la vez que hay una gran pérdida de
sangre y una serie de trastornos que suponen una situación traumática para el animal.
195
FACTORES LIMITANTES DEL RENDIMIENTO FISICO DEL TORO BRAVO DURANTE LA LIDIA
Igualmente, es posible evaluar el nivel de estrés metabólico en el trauma durante
la lidia mediante la valoración de diferentes parámetros fisiológicos, tanto hematológicos como musculares: hemograma, leucograma, glucosa, proteínas plasmáticas,
potasio, cortisol, enzimas plasmáticas, lactato plasmático y muscular, glucógeno
muscular y pH muscular. En todo tipo de lesión se van a presentar de forma secundaria una serie de cambios fisiopatológicos que son considerados en conjunto como
la respuesta metabólica al trauma (1) y pueden ser considerados factores limitantes
del rendimiento físico para el toro durante la lidia.
La finalidad de la respuesta metabólica es producir la energía necesaria que
permita sostener las funciones vitales durante la lidia y la aparición de un proceso
inflamatorio consecuente con las lesiones ya que después de la faena, por la características de la misma, no hay que contemplar la reparación tisular. Para esto es necesaria
la movilización de sustratos hacia áreas con elevadas demandas energéticas como
son el hígado y el músculo lesionado. La respuesta del organismo, que inicialmente
constituye un mecanismo de defensa ante el trauma, dependiendo de su severidad
y duración, puede llegar a convertirse en un factor muy limitante para que el toro
realice el ejercicio que se le exige durante la lidia. Todos estos cambios metabólicos
son inducidos y mantenidos por mediadores de la inflamación.
Con este trabajo se persigue aportar nuevas ideas sobre la fisiopatología del
ejercicio en el toro bravo, siendo el objetivo principal, valorar los cambios metabólicos
que se presentan de forma secundaria a las lesiones producidas durante la lidia como
factores limitantes del rendimiento físico.
MATERIAL Y MÉTODOS
En la presente investigación se han estudiado un total de 30 toros de 4-5 años
pertenecientes a ganaderías de las provincias de Córdoba, Sevilla y Badajoz. El trabajo
experimental se realizó en el momento anterior al embarque y en las distintas plazas
de toros después de la corrida. Se obtuvieron muestras de sangre antes y después de
la lidia y biopsias musculares después de la lidia.
Muestras de sangre: para las muestras de sangre se utilizaron agujas, porta-tubos
y tubos de vacío Venojet 10 ml, unos con EDTA-3K y otros con heparina-litio. Antes
de la lidia se obtuvieron por punción en la vena coxígea, previa desinfección de la
zona, aprovechando la inmovilización del animal en el cajón de curas o mueco, el día
anterior a la lidia e incluso el mismo día, antes del embarque de las reses en el camión
que las transportaría a la plaza. Inmediatamente después de la lidia, las muestras
196
FACTORES LIMITANTES DEL RENDIMIENTO FISICO DEL TORO BRAVO DURANTE LA LIDIA
se obtuvieron en el desolladero de las distintas plazas de toros en el momento del
degollado de los toros.
La sangre fue separada en dos fracciones: una en tubos con EDTA-3K para el
estudio de sangre entera y otra en tubos con heparina-litio para el estudio bioquímico
del plasma. Dentro de los cinco minutos posteriores a la toma de muestras la sangre
se centrifugó durante 5 minutos a 3.000 r.p.m. para conseguir el plasma. La sangre
se analizó antes de 48 horas de su recogida y el plasma fue almacenado a -20C para
su posterior análisis.
El análisis de sangre se hizo mediante un contador celular semiautomático, modelo Sysmex- F-820. Se estudió el hemograma [recuento de glóbulos rojos, concentración de hemoglobina, valor hematocrito e índices volumétricos [volumen corpuscular
medio (VCM), hemoglobina corpuscular media (HCM), concentración de hemoglobina
corpuscular media (CHCM)] y el leucograma [recuento de glóbulos blancos, linfocitos,
neutrofilos, cociente neutrófilos /linfocitos (N/L)]. En plasma se investigó ácido láctico
con el analizador Analox, Champion P-LM5, cortisol con un analizador automático
Inmulite, potasio mediante fotómetro Corning 480 y por espectrofotometría glucosa
proteínas plasmáticas totales y las actividades enzimáticas de creatin quinasa (CK),
aspartato aminotransferasa (AST ó GOT), lactato deshidrogenasa (LDH),.
Biopsias musculares: las biopsias musculares fueron extraídas del músculo glúteo
medio derecho a una profundidad absoluta de 5 cm., aproximadamente a 5 cm. en
sentido dorso caudal a la tuberosidad coxal, en la línea que une esta tuberosidad
con la tuberosidad isquiática. Se utilizó una aguja de biopsia muscular Bergström
modificada (2). Todas las biopsias musculares fueron obtenidas por la misma persona para estandarizar la toma de muestras. Tras su recogida fueron introducidas
en viales criogénicos procediéndose a su congelación en nitrógeno líquido para su
posterior análisis. Las biopsias se extrajeron dentro de los cinco minutos posteriores
a la finalización de la lidia. En estas biopsias se estudiaron glucógeno, concentración
de lactato y pH.
Se realizó una Valoración del Rendimiento Físico para lo cual se confeccionó una
ficha de valoración del mismo para cada animal durante la lidia. Estas notas las tomó
siempre el mismo observador. En ella se diferenciaron tres secciones relacionadas con
la aptitud del animal en cada una de las etapas de la lidia, caídas y claudicaciones,
y al concluir la lidia se tuvo en cuenta la fuerza demostrada, ejercicio realizado y
fatiga observada. Se anotaron las particularidades ocurridas en la lidia de cada uno.
Con todas estas características se hicieron tres grupos de rendimiento físico A, B y C
según fue alto, bajo o muy bajo respectivamente. Se correlacionaron los incrementos
197
FACTORES LIMITANTES DEL RENDIMIENTO FISICO DEL TORO BRAVO DURANTE LA LIDIA
medios de los parámetros medidos con la capacidad física demostrada en la lidia por
los distintos grupos de animales surgidos de la clasificación anterior.
En cuanto al estudio estadístico, en primer lugar se procedió al cálculo de los
estadísticos básicos para cada uno de los parámetros antes y después de la lidia.
Se realizó un ANOVA para observar diferencias antes y después de la lidia en los
parámetros hemáticos, plasmáticos y musculares, así como los cambios metabólicos
que se presentan de forma secundaria a las lesiones producidas durante la corrida.
RESULTADOS
El eritrograma de los toros antes y después de la lidia se presenta en la tabla I,
encontrándose diferencias significativas en los glóbulos rojos y CHCM de p ≤ 0.05 (*).
La tabla II refleja los parámetros bioquímicos plasmáticos medidos antes y después de la lidia encontrándose diferencias significativas de:
-
p ≤ 0.05 (*) en cortisol, potasio y AST;
-
p ≤ 0.01 (**) en LDH y proteínas plasmáticas totales
-
p ≤ 0.001 (***) en CK y lactato
No se obtuvieron diferencias significativas en la glucosa aunque si un aumento
en los valores medios de la misma después de la lidia.
En la tabla III se exponen los valores medios de y desviación estándar de las concentraciones de glucógeno, lactato y pH en músculo glúteo medio después de la lidia.
En la tabla IV se muestra la correlación existentes entre el incremento medio de
cortisol con respecto a los grupos de rendimiento físico, aumentando directamente
proporcional.
El gráfico 1 se representa los valores medios de linfocitos y neutrófilos apreciándose una inversión de la fórmula leucocitaria.
En el gráfico 2 se aprecian la relación del cortisol y glucosa donde se puede
valorar la situación estresante después de la lidia y la hiperglucemia asociada al
aumento de cortisol.
El gráfico 3 clasifica a los toros en grupos de rendimiento físico demostrado
durante la lidia, según la ficha de valoración del observador.
198
FACTORES LIMITANTES DEL RENDIMIENTO FISICO DEL TORO BRAVO DURANTE LA LIDIA
ANTES DE LA LIDIA
DESPUÉS DE LA LIDIA
Variable
media
d.s.
media
d.s.
GR (mill/mm3)
8,559
0,774
7,1 *
1,179
HB (g/dl)
14,816
2,445
15
1,996
HTO (%)
49,632
5,204
48,7
8,177
VCM (fl)
57,835
6,593
59,175
6,178
HCM (pg)
17,947
1,992
17,867
1,945
CHCM (%)
30,902
1,644
32,47 *
1,603
Tabla I: Eritrograma en toros antes y después de la lidia.
ANTES DE LA LIDIA
DESPUÉS DE LA LIDIA
Variable
media
d.s.
media
d.s.
CORTISOL (μg/dl)
4,013
1,56
5,362 *
1,48
POTASIO (mEqu/l)
5,052
0,75
7,939 *
1,21
LDH (UI/l)
2723
485,61
4433,56 **
961,51
AST (UI/l)
163
58,01
293,9 *
206,27
CK (UI/l)
323,1
233,41
2595,7 ***
1306,28
LACTATO (mmol/l)
8,977
3,47
19,8 ***
4,22
GLUCOSA (mg/dl)
113
18,00
184
22,00
PROTEINAS (gr/dl)
6,8
0,40
8,1 **
0,24
Tabla II: Bioquímica plasmática en toros antes y después de la lidia.
DESPUÉS DE LA LIDIA
Variable
media
d.s.
GLUCÓGENO (mmol/Kg. m.s.)
61
18
LACTATO (mmol/kg. m.s.)
203
23
pH
5,94
0,2
Tabla III: Parámetros musculares en toros después de la lidia.
199
FACTORES LIMITANTES DEL RENDIMIENTO FISICO DEL TORO BRAVO DURANTE LA LIDIA
RENDIMIENTO FÍSICO A LA LIDIA
Variable
CORTISOL (μg/dl)
MUY BAJO
BAJO
ALTO
0,640
1,347
1,995
Tabla IV: Relación entre los incrementos medios de cortisol en cada grupo de
rendimiento físico.
200
FACTORES LIMITANTES DEL RENDIMIENTO FISICO DEL TORO BRAVO DURANTE LA LIDIA
201
FACTORES LIMITANTES DEL RENDIMIENTO FISICO DEL TORO BRAVO DURANTE LA LIDIA
DISCUSIÓN
Los mecanismos que inician, regulan y sostienen la respuesta metabólica al
trauma siguen definiéndose en términos de tres componentes: 1) respuesta neuroendocrina en la que interviene hipotálamo, hipófisis y glándula adrenal; 2) reacción
metabólica que se deriva de las hormonas producidas en el eje anterior y sus efectos
en órganos como el páncreas, el hígado y el músculo esquelético principalmente y 3)
cambios hematológicos.
1. RESPUESTA NEUROENDOCRINA:
Los toros bravos acusan el estrés de manejo mucho más que otras razas de bovinos. Este animal pasa su vida en el campo, sin realizar apenas ejercicio físico, de
manera que son escasos los estímulos externos que vienen a perturbar su tranquilidad.
El caballo ha conseguido el calificativo de “atleta” por su elevado potencial físico
que le proporciona atributos de velocidad, fuerza y resistencia como pocas especies
dentro del reino animal. Durante siglos, los caballos de deporte han sido seleccionados para realizar un elevado rendimiento durante el ejercicio, variando éste según las
modalidades ecuestres (3). Sin embargo, La selección del vacuno bravo comprende
aspectos genealógicos, morfológicos y funcionales, que quedan supeditados a la
comprobación de la descendencia. No se han tenido en cuenta factores fisiológicos
que contribuyan a un rendimiento atlético superior como son la capacidad aerobia,
propiedades musculoesqueléticas, cardiovasculares, biomecánicas, concentración de
hemoglobina, intercambio de gases y heredabilidad de todas estas variables. En el
transcurso de la lidia, este animal realiza una actividad física intensa e intermitente,
con una duración aproximada de 20 minutos, en los que se espera que este rumiante
actúe como un verdadero atleta.
El síndrome de adaptación al estrés puede ser el responsable de las alteraciones
hormonales y bioquímicas que padece el animal (4). El transporte, el desencajonamiento, el apartado y la lidia suponen para el toro una situación estresante que se va
a incrementar en la plaza con las percepciones visuales, lesiones producidas durante
la faena, estímulos dolorosos y otras sensaciones, que unidas al ejercicio físico al que
se le somete, desencadena una rápida respuesta hormonal para intentar adaptarse
a la nueva situación. El cortisol tiene muchas funciones en el metabolismo corporal
que incluyen estimulación de la gluconeogénesis, incremento de la proteólisis y de
la síntesis de alanina, sensibilización del tejido adiposo a la acción de las hormonas
lipolíticas, efectos antinflamatorios y de resistencia a la insulina (5). Específicamente
202
FACTORES LIMITANTES DEL RENDIMIENTO FISICO DEL TORO BRAVO DURANTE LA LIDIA
en el hígado, el cortisol inhibe la vía colateral de fosfato pentosa, la acción de la insulina y de varias enzimas reguladoras de la glucólisis; además facilita la captación
de aminoácidos; promueve la síntesis y actividad de varias enzimas reguladoras de
la gluconeogénesis y potencia las acciones de glucagón y adrenalina (1) En músculo
estriado no ejerce efecto directo en el metabolismo de la glucosa, aunque inhibe la
captación de glucosa mediada por insulina. Además, disminuye la captación e incrementa la liberación de aminoácidos (1). En resumen, esta hormona es importante para
la conservación de los niveles normales de glucosa durante las situaciones de estrés,
como es la lidia, y para incrementar la disponibilidad de sustratos hacia el músculo y
para la gluconeogénesis hepática. Debido a la inhibición de la acción de la insulina y
potenciación de la acción del glucagón que ejerce el cortisol, en estos toros los valores
de glucosa han aumentado desde 113 mg/dl (antes de la lidia) hasta 184 mg/dl (después de la lidia), lo que demuestra la acción hiperglucemiante del cortisol (gráfico 2).
Los valores de cortisol plasmático obtenidos antes de la lidia de estos toros estaban dentro de los límites expuestos como normales por la mayoría de los autores
(6,7,8). Es obvio, que los valores hallados en el presente trabajo como basales estén
algo elevados debido a la reacción de estrés que desencadena el inmovilizar al toro
bravo para la extracción de sangre antes de la lidia. Después de la lidia se evidenció
un fuerte incremento de los niveles de cortisol como se aprecia en la tabla III. También
se obtuvieron incrementos de cortisol directamente proporcionales al rendimiento o
capacidad física mostrada por los animales durante la lidia (tabla IV). Estos datos
coinciden con los presentados por otros autores (7, 9) que encontraron valores de
cortisol elevados en animales que más ejercicio habían realizado. La hiperventilación
producida por el ejercicio conlleva a un aumento de la presión parcial de CO2 y una
hipoxia en el tejido nervioso, lo que desencadena una rápida respuesta hormonal con
la consiguiente liberación de cortisol (10,11). Es posible que en el ejercicio que realiza
el toro durante la lidia se produzca una hipoxia del tejido nervioso debido a la forma
de embestir tras la muleta con la cabeza agachada y describiendo semicircunferencias
cerradas, generándose una fatiga considerable, a lo que hay que unir la cantidad de
sangre que pierde durante la lidia. Esto explicaría que los incrementos en los niveles
plasmáticos de cortisol sean más acentuados en los toros después de la lidia que antes
de la misma. Se ha descrito (12) que los ejercicios de intensidad superior al 60% de
la capacidad aerobia máxima provocan una elevación de los niveles plasmáticos de
cortisol de forma considerable. Parece ser que, debido a la intensidad y duración del
ejercicio que realiza el toro, sobrepasa este umbral la mayoría de las veces.
Muchos tipos de traumatismos se caracterizan por incremento de la secreción
cortisol, lo cual guarda correlación con la intensidad de la lesión (1). Se piensa que
203
FACTORES LIMITANTES DEL RENDIMIENTO FISICO DEL TORO BRAVO DURANTE LA LIDIA
el cortisol es un mediador importante de la respuesta metabólica al traumatismo,
esto se ha comprobado porque los animales con ausencia de glándulas adrenales
tienen una respuesta pobre cuando se encuentran sometidos a estrés. Se piensa que
la importancia del cortisol durante la respuesta al estrés radica en que modifica el
metabolismo de la glucosa poniendo a disposición del cerebro y músculo mayor
cantidad de este sustrato energético, facilitando la acción de las catecolaminas y
previniendo una reacción exagerada del sistema inmune a las lesiones. En el toro
bravo la liberación de cortisol puede estar relacionada con la colocación de la puya y
banderillas que lesionan los músculos del cuello y el dorso provocando una serie de
fenómenos como hiperglucemia, alteraciones hidroelectrolíticas, cambios neuroendocrinos, hipertermia y cambios hemodinámicos que se conoce como un síndrome
de respuesta inflamatoria sistémica (SRIS). Por tanto, a partir de la suerte de varas, el
toro presenta lesión muscular y hemorragia profusa que inducen a disminución de la
perfusión tisular (hipoxia), hipovolemia y dolor, siendo estos dos últimos los factores
principales que desencadenan las respuestas neuroendocrinas a las lesiones. Todo ello
tiene que hacerlo compatible con el ejercicio y demostrar un alto rendimiento físico
que es lo que se espera de él en la plaza.
2. RESPUESTA METABÓLICA
La respuesta metabólica muscular a la lidia en el presente trabajo muestra un
marcado carácter glucolítico, observándose concentraciones bajas de glucógeno,
junto con niveles altos de lactato y pH bajo, lo que sugiere que la glucogenolisis es la
vía más importante de liberación de energía durante las situaciones estresantes que
ocurren durante la lidia coincidiendo con autores de la bibliografía consultada (13).
El acúmulo de glucógeno en el músculo está supeditado a muchos factores, siendo quizá los más relevantes la dieta y el nivel de entrenamiento (14). Una alimentación
rica en glúcidos y lípidos favorece el almacenamiento de glucógeno, propiciando su
uso como fuente energética durante un esfuerzo (15).
Varios motivos podrían proponerse para explicar este fuerte consumo de glucógeno en respuesta a la lidia obtenido en este trabajo, tal y como se refleja en la tabla
III. En primer lugar, no se puede obviar el efecto metabólico del estrés psíquico. Un
segundo motivo de la importante depleción glucogénica podría ser la duración de la
lidia. De los 20 minutos que dura la misma, el toro realiza ejercicio sólo 387 segundos,
lo que supone 1/3 del total. Las actividades físicas de duración prolongada dependen
energéticamente tanto de los glúcidos como de los lípidos. En opinión de los autores,
204
FACTORES LIMITANTES DEL RENDIMIENTO FISICO DEL TORO BRAVO DURANTE LA LIDIA
los lípidos desempeñarían un papel bastante secundario durante la lidia. Los movimientos respiratorios y jadeos del toro bravo reflejarían un alto grado de hipoxia,
circunstancia que se ha comprobado tras la determinación de los niveles de lactato
en el músculo (tabla III). Ello lleva a suponer que el consumo de oxígeno (VO2) no
alcanzaría una magnitud suficiente para metabolizar los lípidos.
En tercer lugar la disminución de los fosfatos de alta energía podría ser consecuencia del metabolismo anaerobio derivado de hipoperfusión y la hipoxia o del
efecto quimiotáctico de las células inflamatorias. La disminución de los fosfatos de
alta energía durante la lidia, igual que en cualquier lesión suele ocurrir en el hígado y
los riñones antes que en el miocardio y músculo esquelético (1), pudiendo ser la causa
de la incapacidad motora que presentan algunos toros en los espectáculos taurinos.
Otro resultado sorprendente ha sido el reducido valor del pH muscular, bastante
por debajo de los límites fisiológicos (pH medio de 5.94±0.2). Ciertas investigaciones
realizadas en atletas humanos han propuesto un pH de 6.5 como el límite inferior
para una actividad muscular razonable (16, 17). Además, estudios realizado en caballos en caballos, se hallaron concentraciones de lactato de 149 y 204 mmol/kg p.s.,
correspondientes a pHs de 6.5 y 6.3 respectivamente. En este trabajo en el toro bravo,
a pesar de encontrar niveles de lactato similares (203 mmol/kg p.s), el pH muscular
fue sustancialmente inferior. No existe una explicación para esta circunstancia, ya que
se desconoce la actividad tamponadora del músculo bovino. Esta viene determinada
por las tasas de fosfocreatina y sobre todo por el sistema bicarbonato, el cual se sabe
que se incrementa con el entrenamiento. Además, los sprinters de élite presentan mayores concentraciones de lactato e inferiores de bicarbonato tras un ejercicio máximo,
reflejando el potencial buffer para tamponar los hidrogeniones, de manera que el
músculo muestra un pH superior al de los atletas menos exitosos (18, 19, 20), lo que
indica que el toro no se encuentra entre las especies atléticas.
Quizás el pH inferior del músculo del toro bravo en respuesta a niveles de lactato
similares al caballo resalte la selección ejercida sobre esta última especie, encauzada
para el deporte. Además, estos datos provienen del caballo Pura Sangre Inglés, raza
conocida por su importancia en carreras de velocidad. En los bovinos, por el contrario,
se ha realizado una selección hacia la producción cárnica o láctea, o más exactamente, en el caso particular del toro bravo, con relación a unos criterios morfológicos y
comportamentales, sin tener en cuenta criterios de su potencial físico.
Sin duda, la acidosis también contribuye a la aparición de fatiga muscular durante
la lidia, ya que el descenso de pH va asociado a una disminución de la capacidad
205
FACTORES LIMITANTES DEL RENDIMIENTO FISICO DEL TORO BRAVO DURANTE LA LIDIA
respiratoria de la fibra muscular, con efectos directos sobre la actividad del aparato
contráctil (21).
El ácido láctico es producido por la glucólisis anaerobia. Los cambios en el ritmo
de producción de lactato reflejan las variaciones en el grado al cual el metabolismo
anaerobio contribuye a la producción de energía. Ante una situación de ejercicio
intenso, son las fibras musculares de contracción rápida y baja capacidad oxidativa
(tipo II) las que mayoritariamente entran en funcionamiento. Hay que tener en cuenta
que la concentración plasmática de lactato aumenta en muchas lesiones de manera
correlacionada con la gravedad de éstas. La acumulación del metabolito en el toro
explica, en parte, su acidosis progresiva y se deriva del metabolismo anaerobio de
los tejidos isquémicos. Durante la lidia es posible que el toro sufra el efecto negativo
del ácido láctico, dando lugar a la fatiga muscular. El mecanismo de acción de este
metabolito es indirecto a partir de la liberación de protones, produciendo un descenso
importante del pH, tal como se observado en este estudio, que inhibe la actividad
de enzimas como fosfofructoquinasa (enzima glucolítica) y la miosín-ATP-asa (22).
El exceso de lactato no se debe confundir con sus valores séricos totales, dado que
aquél es la cantidad de lactato sanguíneo que hace que aumente la razón de lactato/
piruvato por arriba de lo normal (1).
Se ha demostrado que la actividad de las enzimas plasmáticas se incrementa
después de alteraciones musculares o ejercicio intenso. Las elevaciones de las actividades enzimáticas de CK, LDH y AST son superiores significativamente (tabla II)
a los valores descritos en la bibliografía para el ganado vacuno pero coinciden con
los valores expuestos por Purroy y col., (1) que indicarían un grado de lesión muscular. La CK es indicadora de la severidad del ejercicio, mientras que la AST puede
ser indicadora del sobreentrenamiento. La LDH además de indicar lesión muscular
es clave en el metabolismo anaerobio. Se han encontrado diferencias significativas
superiores al 99.9% al comparar la actividad enzimática de CK antes y después de
la lidia que es el principal marcador de daño muscular (Tabla II). La lidia supone un
ejercicio intenso para el animal si consideramos el aumento de enzimas provocado
por la hipoxia muscular que se produce por la escasa preparación física de los toros
para el ejercicio y como se ha mencionado anteriormente, por la disminución del
riego tisular como consecuencia de la hemorragia. Esto conlleva a un incremento de
la generación de radicales libres y especies reactivas del oxígeno y del nitrógeno (12,
23), lo que unido a una reducida capacidad para eliminarlos, por la baja concentración
de antioxidantes como GSH-Px, expondría a los animales a sufrir más fácilmente
lesiones en la membrana celular y en las mitocondrias (24). En un estudio llevado a
206
FACTORES LIMITANTES DEL RENDIMIENTO FISICO DEL TORO BRAVO DURANTE LA LIDIA
cabo por Agüera y cols., (14), expusieron que los biomarcadores antioxidantes pueden
mejorarse en el toro bravo si se somete a éste a un periodo de entrenamiento de 24
semanas, lo que evitaría estas posibles lesiones de la membrana celular provocada
por el ejercicio físico y mejorando su rendimiento en la plaza.
El ejercicio realizado durante la lidia provoca liberación del potasio desde la
fibra muscular. El potasio, una vez fuera, actúa como un potente vasodilatador para
asegurar la hipertermia en el músculo activo (25, 26, 27). El incremento de la concentración de potasio en plasma durante el ejercicio máximo puede ser asignado, en
parte, al incremento extracelular, el cual se acompaña de acidemia y liberación de K+
a través de la fibra muscular ejercitada, concomitante con una pérdida de sudor (28,
2). El descenso del potasio intracelular desencadena una pérdida del control de la
membrana sarcolémica por el organismo.
Todo traumatismo origina cambios rápidos del volumen extracelular funcional,
volumen circulante efectivo, osmolalidad extracelular y composición electrolítica, que
resulta en la estimulación del sistema neuroendocrino. A su vez, la respuesta de éste
induce alteraciones de las funciones renal y circulatoria encaminadas a mejorar el estado hidrosalino. Estas alteraciones serán más acentuadas cuanto más grave sea lesión.
El exceso de potasio encontrado en plasma esta investigación induce a pensar
que, la fatiga de toro bravo durante la lidia puede deberse, en parte, a un exceso de
potasio en el líquido extracelular, que hace que el corazón se dilate al extremo y quede
flácido, disminuyendo la frecuencia cardiaca, ya que baja el potencial de reposo de las
fibras del miocardio, lo que debilita progresivamente la contracción del corazón (29).
3. CAMBIOS HEMATOLOGICOS
Los fundamentos fisiológicos de los valores hematológicos están, sobre todo,
en el papel fundamental que juega la hemoglobina en la cadena del transporte de
oxígeno. La capacidad del transporte de oxígeno de la sangre depende del volumen
de células rojas del cuerpo (30). Este volumen se expresa con diferentes parámetros:
número de glóbulos rojos/ml de sangre; la concentración de hemoglobina (gr/dl);
el hematocrito (%).
El análisis hematológico se halla influenciado por numerosos factores extrínsecos e intrínsecos del animal. En consecuencia los cambios hematológicos ocurridos
durante la lidia divergen en función del estrés, de las lesiones y del ejercicio llevado
a cabo por el animal durante la corrida.
207
FACTORES LIMITANTES DEL RENDIMIENTO FISICO DEL TORO BRAVO DURANTE LA LIDIA
En la lidia, como en todo tipo de ejercicio hay un incremento en la fuerza de
bombeo del corazón y una redistribución del flujo sanguíneo que incrementa dicho
flujo a través del músculo esquelético. Estos ajusten proveen aumento del aporte de
oxígeno para la producción aeróbica de energía y mantener la respuesta del organismo al ejercicio (31).
Aunque después del trabajo realizado por el toro cabría esperar un aumento del
número de glóbulos rojos como consecuencia de la esplenocontracción por el ejercicio,
los valores que se presentan el la tabla I demuestran la disminución del número de
glóbulos rojos, como consecuencia de la pérdida de sangre sufrida por estos animales.
La respuesta neuroendocrina clásica a la hemorragia trata de mantener la perfusión
para el corazón y el cerebro, a veces a expensas de sacrificar otros órganos y sistemas.
Esta vasoconstricción selectiva se presenta por acción de mecanismos mediados
por vía central (32), lo que puede afectar al aporte de oxígeno al sistema muscular
del toro tan necesario a la hora de realizar el ejercicio. La activación de la respuesta
inflamatoria a la hemorragia y a la lesión tisular es un componente importante de la
fisiopatología del shock hemorrágico.
Se descarta que la lidia provoque una hemólisis fisiológica por el esfuerzo intenso
que supone ya que los valores que muestran en la tabla I no varían significativamente
antes y después de la lidia. En cuanto al hematocrito se obtiene un ligero descenso
debido a la hemorragia, al contrario de lo que se esperaba, ya que el toro manifiesta
deshidratación. Esto se detecta por el aumento significativo de las proteínas plasmáticas totales tal y como se muestra en la tabla II, pues es uno de los parámetros
fisiológicos más constantes de la bioquímica sanguínea.
Los índices volumétricos se mantienen constantes apreciándose diferencias
significativas sólo del 95% en el CHCM porque la hemoglobina se mantiene y disminuye el número de glóbulos rojos debido a la hemorragia profusa que mantiene
el toro durante toda la faena.
El leucograma del toro bravo exige una interpretación cuidadosa debido a que
existen ciertos factores que pueden modificarlo (33). La fórmula leucocitaria del bovino es tipo linfoide. En esta investigación se describe la fórmula leucocitaria de tipo
neutrofílico coincidiendo con otros autores consultados (9). Se han descrito depresión
en la función de los linfocitos y cambios en la subpoblación de linfocitos en animales y
humanos después de traumatismo o shock hemorrágico (34). Esta neutrofilia (gráfico
1) puede ser debida al estrés, al ejercicio y a la respuesta inflamatoria sistémica que
incluyen las lesiones por isquemia-reperfusión y la activación de neutrófilos. La dis-
208
FACTORES LIMITANTES DEL RENDIMIENTO FISICO DEL TORO BRAVO DURANTE LA LIDIA
minución del flujo sanguíneo por los capilares con isquemia prolongada con ausencia
de restitución del flujo y reperfusión puede iniciar la activación de los neutrófilos en
los toros con shock hemorrágico, es decir los lidiados. Durante el ejercicio disminuye
el cociente neutrófilos/linfocitos por la liberación de estos a la circulación (35, 21).
Rendimiento físico
El rendimiento físico se evaluó tal y como se describe en el material y métodos.
El gráfico 3 representa la clasificación de los toros en grupos de rendimiento según
la capacidad física mostrada durante la lidia.
No se apreció una correlación significativa, en los parámetros estudiados, excepto
para el cortisol en el que se apreció un aumento de los incrementos medios de éste
tras la lidia, directamente proporcional al rendimiento físico observado, es decir, los
toros que hicieron más ejercicio tuvieron un incremento de cortisol más alto como se
puede apreciar en la tabla IV.
CONCLUSIONES
Como conclusiones a esta investigación, se exponen como factores limitantes
del toro durante la lidia los siguientes:
-
Disminución de la volemia y del número de glóbulos rojos, y con ello
disminución de la capacidad de transporte de oxígeno, debido a la hemorragia, lo que provoca una vasoconstricción selectiva para mantener
el aporte a órganos vitales como cerebro y corazón, afectando al sistema
muscular y, por tanto el rendimiento físico durante la lidia.
-
La lesión muscular que provoca dolor, hipoperfusión y el desencadenamiento de los mediadores de la inflamación lo que da lugar al síndrome
de respuesta inflamatoria sistémica.
-
La deshidratación del animal por la realización de ejercicio y acentuada
por la hemorragia.
-
La fatiga del toro bravo durante la lidia puede deberse el aumento de los
niveles de potasio, el cual provoca alteraciones funcionales del corazón,
a la vez que se requiere de éste un aumento del gasto cardíaco durante
el ejercicio.
209
FACTORES LIMITANTES DEL RENDIMIENTO FISICO DEL TORO BRAVO DURANTE LA LIDIA
-
La fuerte depleción de glucógeno muscular se asocia al grado de hipoxia
tisular, la hipoperfusión, el efecto quimiotáctico de las células inflamatorias provocando incapacidad motora de la fibra.
-
La acidosis muscular es consecuencia de la vía anaerobia que sigue el
glucógeno para la obtención de energía, con el gran acúmulo de lactato
que ello supone, y la consiguiente disminución del pH muscular, lo que
afecta a la actividad del aparato contráctil del músculo.
BIBLIOGRAFÍA
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211
SIGNIFICADO PATOLÓGICO DE LA IMAGEN ULTRASÓNICA EN PEQUEÑOS ANIMALES
SIGNIFICADO PATOLÓGICO DE LA IMAGEN ULTRASÓNICA
EN PEQUEÑOS ANIMALES
DR. A. MORENO BOISO1, DR. J. HERVÁS RODRÍGUEZ2 Y DR. F. CHACÓN2
RESUMEN
La ecografía es una técnica de diagnóstico por imagen segura, no invasiva y que no
requiere una preparación excesiva del animal. Se utiliza para estudiar tejidos blandos, permitiendo la valoración del tamaño, forma, situación y estructura de los mismos. La ecografía o
ultrasonografía se basa en los ultrasonidos generados en un dispositivo llamado transductor,
compuesto por cristales piezoeléctricos. La Histopatología constituye un medio diagnóstico
especializado, complementario de otras técnicas diagnósticas como la ecografía y que, en la
mayoría de los casos, resulta esencial en cuanto a establecer un diagnóstico definitivo en muchos
procesos patológicos. La toma de biopsias para realizar un estudio histopatológico requiere
una acción agresiva “in vivo” sobre el animal pudiendo servirse de la técnica ecográfica para
realizar la toma de muestras de los diferentes órganos internos.El objetivo de este trabajo es
el establecimiento de una correlación directa entre la imagen ultrasónica de órganos normales
y patológicos procedentes de animales eutanasiados o de extirpaciones quirúrgicas de rutina,
con la imagen macroscópica e histopatológica de esos mismos órganos.
Palabras clave: Ecografía, histopatología, biopsia ecoguiada.
ABSTRACT
Ultrasound is a diagnostic imaging technique safe, non invasive and does not require
excessive grooming of the animal. Is used to study soft tissue, allowing the assessment of the
size, shape, location and structure of the data. Ultrasound sonography, based on the ultrasound
1
2
Hospital Veterinario Alhaurín el Grande. Málaga.
Histolab Veterinaria. Fuengirola. Málaga
ANALES - VOL. 24 (1) - DIC. 2011 - REAL ACADEMIA DE CIENCIAS VETERINARIAS DE ANDALUCÍA ORIENTAL
213
SIGNIFICADO PATOLÓGICO DE LA IMAGEN ULTRASÓNICA EN PEQUEÑOS ANIMALES
generated in a device called a transducer, comprising crystals piezoeléctricos.La constitutes a
diagnostic Histopathology specialized complementary to other diagnostic techniques such as
ultrasound and that, in most cases, it is essential as for a definitive diagnosis in many disease
processes. The biopsy for histopathological study requires aggressive action “in vivo” on the
animal can use ultrasound technique for sampling of the different organs internos.El aim of
this study is to establish a direct correlation between the ultrasound image of normal and
pathological organs from animals euthanized or routine surgical excision with macroscopic
images and histopathologyf these same organs.
Key words: Ultrasound, histopathology, ultrasound-guided biopsy.
INTRODUCCIÓN
La ecografía es una técnica de diagnóstico por imagen segura, no invasiva y
que no requiere una preparación excesiva del animal. Se utiliza para estudiar tejidos
blandos, permitiendo la valoración del tamaño, forma, situación y estructura de los
mismos. La ecografía o ultrasonografía se basa en los ultrasonidos generados en un
dispositivo llamado transductor, compuesto por cristales piezoeléctricos. Las ondas de
sonido viajan a través de los tejidos y son devueltas en forma de ecos, que se reflejan
en la pantalla en forma de puntos de luz de intensidad variable. Los transductores
en veterinaria utilizan frecuencias de 2.5 a 7.5 MHz. Cuanto mayor es la frecuencia,
menor es la profundidad de penetración pero mayor es la resolución o definición de la
imagen. Generalmente se utilizan 3 MHz en perros de razas gigantes; 5 MHz en razas
medianas y pequeñas; 7.5 MHz en perros toy y gatos y 9 MHz en ecografía de ojo.
La imagen ecográfica que está formada por puntos de luz de diferente brillo,
corresponden a una intensidad variable. Esto se llama ecogenicidad. Se define:
-
Hiperecogénico o hiperecoico: corresponde a una mayor reflexión de
sonidos. Los puntos en la pantalla aparecen blancos (imágenes de gas y
hueso).
-
Hipoecogénico o hipoecoico: se ven diferentes tonalidades de gris según
la cantidad de ecos producidos. Se corresponden con tejidos blandos.
-
Anecogénicos: ausencia total de ecos por una transmisión completa de
ultrasonidos. Se ve en negro la pantalla. Se corresponde con líquidos.
Asimismo, se han de tener en cuenta imágenes que no corresponden a la realidad,
pero que aparecen con cierta frecuencia en la ecografía:
-
214
Sombra acústica: se forma detrás de una estructura que bloquea el paso
de ultrasonidos, por ejemplo un cálculo.
SIGNIFICADO PATOLÓGICO DE LA IMAGEN ULTRASÓNICA EN PEQUEÑOS ANIMALES
-
Refuerzo posterior: se produce detrás de una estructura que permite el
paso total de los ultrasonidos: por ejemplo detrás de la vejiga de la orina.
-
Reverberación: aparece cuando los ecos de gran amplitud son reflejados de nuevo al nivel del transductor y vuelven a entrar en el paciente
produciendo un segundo eco a doble distancia del primero.
Fig. 1 y 2 Imagen ecográfica de sombra acústica y reverberación.
La Histopatología constituye un medio diagnóstico especializado, complementario de otras técnicas diagnósticas como la ecografía y que, en la mayoría de los
casos, resulta esencial en cuanto a establecer un diagnóstico definitivo en muchos
procesos patológicos. La toma de biopsias para realizar un estudio histopatológico
requiere una acción agresiva “in vivo” sobre el animal pudiendo servirse de la técnica
ecográfica para realizar la toma de muestras de los diferentes órganos internos. La
histopatología es la técnica diagnostica obligatoria en los procesos neoplásicos ya
que no sólo permite establecer la estirpe y el tipo de tumor, sino que también aporta
valiosa información sobre el comportamiento biológico y la evolución del mismo. Sin
embargo, la utilidad de los estudios histopatológicos no sólo se limita al campo de la
oncología si no que adquiere un carácter diagnóstico complementario en diferentes
procesos patológicos diagnosticados mediante ecografía como procesos inflamatorios,
procesos degenerativos, tóxicos, etc.
OBJETIVOS
Establecer una correlación directa entre la imagen ultrasónica de órganos normales y patológicos procedentes de animales eutanasiados o de extirpaciones quirúrgicas
de rutina, con la imagen macroscópica e histopatológica de esos mismos órganos.
215
SIGNIFICADO PATOLÓGICO DE LA IMAGEN ULTRASÓNICA EN PEQUEÑOS ANIMALES
MATERIAL Y MÉTODOS
En la elaboración de las imágenes ultrasónicas se trabajó con el sistema “FAZONE
CB “ de la marca FUJIFILM , provisto con una sonda miniconvex, de 3 a 9 megaherzios
.con tecnología “ zonareR que permite imágenes de alta resolución sobre la base de
casos clínicos rutinarios del Hospital Veterinario Alhaurín el Grande en Alhaurin el
Grande (Málaga)
Para el estudio histopatológico, los tejidos se procesaron según las técnicas rutinarias en microscopía óptica
utilizando un procesador de tejidos Histokinette 2000 y
un dispensador de parafina Histotap Plus. Se realizaron
cortes de 4 μm de grosor en los bloques de parafina obtenidos con un microtomo 2025 RM que, tras su fijación
mediante calor, fueron teñidos con la técnica rutinaria
en histopatología de Hematoxilina-Eosina, así como con
técnicas especiales de tinción como P.A.S., Ziehl-Nielsen,
Giemsa, Plata o azul de toluidina.
RESULTADOS
A continuación se relacionan los órganos estudiados, tanto en su forma ecográfica como sus alteraciones macro y microscópicas.
HÍGADO
Para el estudio ecográfico del hígado se sitúa el animal en decúbito supino y
se coloca el transductor orientado cranealmente inmediatamente caudal a la apófisis
xifoides. El hígado es uniformemente hipoecogénico con respecto al bazo e igual o
ligeramente hiperecogénico con respecto a la corteza renal. Presenta una granulación
más grosera que la del bazo, pudiéndose observar la vesícula biliar, la vena cava
caudal, la vena porta y los vasos intrahepáticos mayores. Los ecos producidos por la
cápsula se ven como una fina línea en las áreas de contacto entre dos lóbulos. La pared
de la cava tiene una mayor ecogenicidad que la porta, lo cual es un signo diferencial.
Entre las alteraciones del parénquima hepático encontramos:
• Neoplasias: de distinto tamaño y ecogenicidad. Suele ser hipoecogénicas
o de ecogenicidad mixta, deformando el contorno cuando son de gran tamaño. La
216
SIGNIFICADO PATOLÓGICO DE LA IMAGEN ULTRASÓNICA EN PEQUEÑOS ANIMALES
necrosis central, característica de muchos tumores, se ve hipo o anecogénica y de
contorno irregular.
Macroscópicamente, los tumores hepáticos aparecen como crecimientos difusos
o más frecuentemente a manera de nódulos de diferentes tamaños y que hacen prominencia en la superficie del órgano. El color y la consistencia varía enormemente; así,
el carcinoma hepatocelular es normalmente blando y friable en comparación con el
colangiocarcinoma que suele mostrar consistencia firme y de presentación múltiple.
El hemangiosarcoma puede ser primario de hígado o más frecuentemente se presenta
en esta localización como resultado de metástasis desde otros órganos. Macroscópicamente se observan nódulos de diferente tamaño y el color varía desde rojo oscuro
hasta coloraciones abigarradas o blanquecino-amarillentas. Los tres tumores descritos
suelen ser múltiples afectando diferentes lóbulos de forma primaria o bien debido a
diseminación intrahepática.
Fig. 3 y 4 Imagen ecográfica y macroscópica de colangiocarcinoma hepático.
• Abscesos: el contenido es hipo o anecógeno dependiendo de la densidad del
pus, con una cápsula de mayor ecogenicidad. Presionando con el transductor se observa el movimiento del contenido diferenciándose así de las neoplasias.
• Hematomas: de contenido inicialmente hipo o a anecógeno, a medida que
avanza el proceso de coagulación se ven zonas de ecogenicidad heterogénea y áreas
hiperecogénicas.
• En las alteraciones difusas del hígado es importante comparar la ecogenicidad de este órgano respecto al bazo y la corteza renal, así como observar el contorno
hepático que puede ser regular y liso, o irregular y nodular.
217
SIGNIFICADO PATOLÓGICO DE LA IMAGEN ULTRASÓNICA EN PEQUEÑOS ANIMALES
• Cirrosis: aumento de la ecogenicidad con presencia de áreas hipoecogénicas
distribuidas por todo el parénquima.
Fig. 5 y 6. Imagen ecográfica y macroscópica de cirrosis hepática.
Macroscópicamente, las cirrosis pueden ser hipertróficas o atróficas, siendo
estas últimas las más frecuentes en pequeños animales. En este caso, se aprecia un
hígado disminuido de tamaño y con múltiples nodulaciones de tamaño variable y
consistencia firme en su superficie. Histológicamente, la cirrosis se caracteriza por
una pérdida de la arquitectura normal de los lobulillos hepáticos con aparición de
lobulillos hepáticos regenerativos, una reacción inflamatoria asociada, con fibrosis y
proliferación de canalículos biliares.
• Hepatosis lipídica/glucogénica: aparece un hígado de mayor ecogenicidad
respecto al bazo y de bordes redondeados por el aumento de tamaño.
Los procesos degenerativos que afectan al hígado, bien de tipo lipídico o glucogénico, provocan un aumento de tamaño generalizado con redondeamiento de los
bordes hepáticos y decoloración del mismo, que puede llegar hasta el amarillo intenso. En la degeneración lipídica, los hepatocitos presentan múltiples vacuolas grasas
y una sola vacuola lipídica que desplaza y comprime el núcleo. En la degeneración
glucogénica el citoplasma presenta una degeneración vacuolar mientras el núcleo
mantiene su posición central normal.
• Congestión: se ve aumentado el diámetro de las venas hepáticas y la ecogenicidad de sus paredes; los lóbulos tienen un contorno redondeado fácilmente visible
en el caso de ascitis.
218
SIGNIFICADO PATOLÓGICO DE LA IMAGEN ULTRASÓNICA EN PEQUEÑOS ANIMALES
Macroscópicamente, el hígado aparece aumentado de tamaño, de color rojo
oscuro y, al corte, fluye abundante sangre. Microscópicamente se aprecia un acúmulo
de eritrocitos tanto en los sinusoides hepáticos como en los vasos de mayor calibre.
Congestión hepática se asocia a multitud de procesos patológicos que van desde el
shock anafiláctico hasta procesos endotóxicos.
• En los casos de comunicación porto-sistémica lo más llamativo es el escaso
tamaño del hígado; la ecogenicidad es similar a la del bazo y no se observa la porta.
• Hepatitis crónica necrotizante: se observan múltiples focos hipo o anecógenos
de contorno irregular que confluyen unos con otros. El resto del parénquima se ve
hiperecogénico debido a la fibrosis.
Otros procesos donde se puede apreciar un aumento difuso del hígado son las
hepatitis multifocales del tipo de la hepatitis granulomatosa multifocal que se produce en la leishmaniosis canina, la hepatozoonosis canina o en la hepatitis vírica del
perro. Todos estos procesos son fácilmente diagnosticados histológicamente mediante
la visualización del agente etiológico en cuestión (formas amastigotes de Leishmania
sp. en el citoplasma de macrófagos, macro y microesquizontes de Hepatozoon canis o
cuerpos de inclusión intranucleares y basófilos en el caso de la hepatitis vírica canina,
respectivamente).
Vesícula biliar
Se localiza en la región paramedial derecha, entre el lóbulo medial derecho y el
lóbulo cuadrado. La vesícula biliar aparece con una estructura ovalada y el contenido
anecógeno o hiperecogénico. La bilis concentrada es hipoecogénica con preferencia
de elementos corpusculares, los cuales sedimentan en reposo (barro biliar); esto puede considerarse como un hallazgo ecográfico normal. El tamaño de la vesícula va a
depender del momento de la ingesta.
• El aumento de tamaño se observa en casos de anorexia prolongada y/u obstrucciones biliares extrahepáticas.
• Los cálculos biliares también son visibles ecográficamente, apareciendo la sombra acústica dorsal. Incluso es posible el movimiento de ésta, cambiando de posición
al animal. Hay que diferenciarlo de los artefactos producidos por superposiciones
del sistema gastrointestinal.
Los colelitos suelen mostrar gran variación de tamaño y consistencia, produciendo en muchos casos un aumento de grosor de la pared de la vesícula biliar debido al
desarrollo de una colecistitis crónica de tipo irritativo.
219
SIGNIFICADO PATOLÓGICO DE LA IMAGEN ULTRASÓNICA EN PEQUEÑOS ANIMALES
• Las inflamaciones y el edema de la pared de la vesícula son fácilmente detectables y en medicina humana, se relacionan con proceso de colecistitis, con insuficiencia
cardiaca congestiva y con insuficiencia renal, entre otros procesos patológicos en los
cuales aparece la estructura trilaminar de la pared.
• Neoplasias de la vesícula biliar. Se encuentran asociados a la pared, presentando menos ecogenicidad que los cálculos, y no producen sombras acústicas.
Las neoplasias en este órgano son poco frecuentes, habiéndose descrito papilomas, adenomas y, menos frecuentemente, carcinomas asociándose el origen de estas
neoplasias al padecimiento de una colelitiasis. El carcinoma invade la pared de la
vesícula biliar extendiéndose en el parénquima hepático adyacente habiéndose citado
matástasis a ganglios linfáticos regionales pero no a órganos internos.
Tracto gastrointestinal
La ultrasonografía no es el método más indicado, debido a la abundante presencia de gas que dificulta la visión, usándose otros métodos diagnósticos alternativos,
como la radiología o la endoscopia.
Se recomienda la introducción de líquido mediante una sonda gástrica para visualizar la luz así como las paredes del estómago y primeras porciones del intestino.
Con el estudio ecográfico se pueden valorar la estructura y motilidad, distinguiéndose
en la pared cinco capas que se suceden como capas de ecogenicidad opuesta.
Como patologías distinguimos:
• Neoplasias: se ven como estructuras hipoecogénicas de tamaño variable y
generalmente bien delimitadas.
Entre las neoplasias más frecuentes que afectan al tubo digestivo encontramos el
adenoma y el adenocarcinoma de la mucosa del tubo gastrointestinal y, con especial
incidencia, el pólipo colorectal que aparece como una masa pedunculada que puede
evidenciarse por la abertura anal. Otra neoplasia muy frecuente y sobre todo en gatos
y perros jóvenes es el linfoma alimentario que se presenta como un engrosamiento
segmental del intestino con afectación del mesenterio y ganglios linfáticos regionales.
Este tumor tiene pronóstico reservado y una evolución muy desfavorable con escaso
periodo de supervivencia desde su diagnóstico histopatológico.
• Cuerpos extraños: muy difíciles de ver, podemos encontrarlos caudalmente
a zonas de acúmulo de líquido.
220
SIGNIFICADO PATOLÓGICO DE LA IMAGEN ULTRASÓNICA EN PEQUEÑOS ANIMALES
• Intususpeción: se ven al corte sagital con aspecto de cebolla debido a la
imagen conjunta de las capas intestinales edematosas con alternancia de hiperhipoecogenicidad.
Fig. 7 y 8. Imagen ecográfica y macroscópica de intususcepción intestinal.
Una de las patologías más frecuentes del tracto gastrointestinal son los procesos
de tipo inflamatorio (gastritis, enteritis, tiflitis y colitis). Cabe citar con especial relevancia los procesos asociados a infecciones víricas (parvovirus, rota-coronavirus) que,
microscópicamente, producen una atrofia y fusión generalizada de las vellosidades
intestinales que conlleva un síndrome de malabsorción complicado con infecciones
bacterianas secundarias que originan inflamaciones de tipo necrótico-hemorrágico.
En el caso de la parvovirosis canina se produce un marcado efecto de citomegalia en
las células epiteliales de las criptas intestinales que facilita el diagnóstico histopatológico de este proceso.
Páncreas
Por lo general, el páncreas normal no siempre se aprecia ecográficamente
debido a que es difícil establecer los límites pancreáticos con exactitud dado que
presenta ecogenicidad similar a la grasa abdominal y el gas gastrointestinal se superpone frecuentemente. Además, el intenso dolor abdominal existente en procesos
de pancreatitis impide que se aplique el transductor con la presión adecuada para
obtener las imágenes del abdomen craneal derecho. Para la localización de este
órgano utilizaremos los órganos regionales como referencia. El lóbulo derecho está
rodeado lateroventralmente por el duodeno y dorsalmente por el polo craneal del
riñón derecho y dorsomedial por la vena aorta. El cuerpo pancreático se sitúa ventral
221
SIGNIFICADO PATOLÓGICO DE LA IMAGEN ULTRASÓNICA EN PEQUEÑOS ANIMALES
a la vena porta y el lóbulo pancreático izquierdo entre el bazo, el riñón izquierdo y
la curvatura mayor del estómago.
Las patologías más comúnmente detectadas son: pancreatitis, neoplasias,
abscesos y pseudoquistes. Se han reportado casos bibliográficos de dilataciones de
conducto pancreático (Lamb C.R. 1989). En la mayoría de las patologías pancreáticas,
excepto las neoplasias, se observan formaciones hipoecogénicas. En la detección de
neoplasias se observan formaciones nodulares hiperecogénicas de 1 a 2 centímetros.
La patología más frecuente en este órgano es la necrosis pancreática aguda o
pancreatitis necrotizante originada tras una liberación de enzimas pancreáticas que
conlleva una destrucción progresiva del parénquima pancreático. Microscópicamente
se caracteriza por una necrosis de los acinos pancreáticos, edema intersticial, necrosis
de estructuras vasculares con fuerte reacción inflamatoria asociada junto a imágenes
de necrosis enzimática de la grasa.
En los procesos pseudotumorales y tumorales que afectan al páncreas se describe la hiperplasia nodular, el adenoma y el adenocarcinoma pancreático. Este último
aparece en forma de nódulos solitarios o múltiples de coloración abigarrada, con
área central necrótica frecuentemente calcificada. Histológicamente, se describe un
patrón tubular, acinar o de crecimiento sólido indiferenciado siendo siempre el grado
de atípica celular y el índice mitótico elevados. El adenocarcinoma pancreático se
considera una neoplasia altamente agresiva que invade localmente y metastatiza a
órganos internos.
Bazo
El estudio ecográfico del bazo lo comenzamos a nivel del abdomen craneal
izquierdo, a partir del cual se extiende hacia el lado derecho y caudal. Estudiamos
situación, tamaño y forma del parénquima esplénico. La situación y extensión se
realiza mediante cortes longitudinales y sagitales. La superficie del bazo normal es
continua y lisa, excepto la región del hilio. La cápsula es una capa hiperecogénica
muy visible en casos de ascitis. El parénquima es hipoecogénico, homogéneo y de
grosor variable, apareciendo los vasos esplénicos anecógenos.
Alteraciones patológicas: esplenomegalia difusa con aumento del grosor y del
grano, desituación del bazo (torsiones de estómago) y ruptura esplénica apreciándose
una interrupción anecógena del parénquima esplénico asociado a hemoperitoneo.
Sin embargo, la patología más frecuente en bazo son las neoplasias. Los abscesos
esplénicos son anecógenos, con partículas flotando en el interior del mismo.
222
SIGNIFICADO PATOLÓGICO DE LA IMAGEN ULTRASÓNICA EN PEQUEÑOS ANIMALES
Fig. 9 y 10. Imagen ecográfica y macroscópica de congestión esplénica.
Macroscópicamente, en la esplenomegalia se aprecia un bazo agrandado, de
color rojo oscuro que, microscópicamente, se corresponde bien a una esplenomegalia
hiperémica asociada a disturbios circulatorios o bien puede deberse a una hiperplasia
de estructuras linfoides y de vainas macrofágicas como sucede en respuestas a diversas patologías infecciosas que cursan de forma subaguda-crónica (leishmaniosis,
hepatozoonosis, etc.).
Las neoplasias más frecuentes en el bazo son los hemangiosarcomas y los linfomas. El bazo es, junto con la aurícula y el hígado, una de las localizaciones primarias
para el hemangiosarcoma. Este tumor se presenta como nódulos excrecentes de color
negruzco, consistencia friable y que rezuma abundante sangre al corte. Microscópicamente se observa una proliferación de células endoteliales neoplásicas que forman
espacios vasculares repletos de eritrocitos. El pronóstico es reservado siendo muy
frecuentes las matástasis a hígado, riñón y pulmón. Los linfomas suelen presentarse
como múltiples masas nodulares aunque también pueden provocar un agrandamiento
difuso del órgano. La consistencia es friable y el color blanquecino. Microscópicamente
se observa una pérdida de la arquitectura histológica del órgano que es reemplazada
por una proliferación difusa de células de estirpe linfoide inmaduras.
Riñón
Para el estudio ecográfico del riñón se coloca al animal en decúbito supino y se
inclina lateralmente hacia el lado opuesto del riñón a estudiar, siempre caudalmente
al arco costal.
El tamaño es variable según el tamaño y la raza, pero siempre debe mantenerse en
la proporción 2:1 entre longitud y altura. El grosor cortical oscila de 5 a 6 milímetros.
223
SIGNIFICADO PATOLÓGICO DE LA IMAGEN ULTRASÓNICA EN PEQUEÑOS ANIMALES
La anchura a nivel del hilio es siempre mayor que la altura. La cápsula se observa
marcadamente hiperecogénica debajo de la cual vemos la corteza hipoecogénica que
envuelve a una médula hipo o anecogénica. La pelvis presenta una marcada hipoecogenicidad debido a su contenido en grasa. Es importante comparar la corteza renal
con el parénquima hepático y esplénico, para poder detectar si existe un aumento o
disminución de la ecogenicidad.
Como patologías renales podemos citar quistes renales, riñones poliquísticos,
riñón fruncido, cálculos, neoplasias, hidronefrosis, abscesos y calcificaciones.
• Riñón fruncido: observamos una disminución del tamaño renal y mucha
dificultad para diferenciar corteza, médula y pelvis. Está no diferenciación de la ecogenicidad del parénquima renal es común a los casos de nefritis, en cuya patología
se observa además un incremento en la ecogenicidad total.
El término clínico de riñón fruncido se corresponde macroscópicamente con un
riñón disminuido de tamaño y color pálido que presenta numerosas cicatrices en la
superficie externa y adherencias con la cápsula renal lo que dificulta su decapsulación. Microscópicamente se corresponde a un proceso crónico caracterizado por una
glomerulonefritis de tipo membranoso-esclerosante y/o nefritis intersticial crónica
de tipo linfoplasmocitario con fenómenos más o menos intensos de fibrosis.
• Dilatación de la pelvis renal: se ve el uréter y una pelvis hipoecogénica debido
al acúmulo de líquido. Puede evolucionar a una hidronefrosis con un aumento del
área anecógena central.
• Quistes renales: se ven zonas circulares anecógenas sin una pared diferenciada, situadas en la periferia. En el riñón poliquístico se observan las estructuras
anecógenas en forma de celdillas.
La enfermedad quística en el riñón incluye diversas patologías caracterizadas
por la presencia de una o más cavidades quísticas en el parénquima renal. Estas se
pueden originar durante la organogénesis y se asocian a displasia renal o bien como
consecuencia de lesiones obstructivas dando lugar a los quistes por retención adquiridos. Los quistes suelen localizarse en la corteza renal, su pared es clara u opaca
y el contenido acuoso. Microscópicamente los quistes aparecen delimitados por un
epitelio simple aplanado siendo la mayoría uniloculares.
• Neoplasias: se suelen observar estructuras anecógenas que en la mayoría de
los casos deforman el contorno renal.
224
SIGNIFICADO PATOLÓGICO DE LA IMAGEN ULTRASÓNICA EN PEQUEÑOS ANIMALES
Las neoplasias renales son poco frecuentes describiéndose el adenoma y el adenocarcinoma. El nefroblastoma es un tumor de animales jóvenes que suele observarse
en un polo del riñón de forma única y con superficie externa lobulada.
• Cálculos: se observan estructuras muy hiperecogénicas de contornos irregulares con marcada sombra acústica. Las calcificaciones se observan como estructuras
hiperecogénicas irregulares de tamaño y situación variables, pero carecen de sombra
acústica.
Glándulas adrenales
La ecografía de las glándulas adrenales no siempre es fácil, debido a su pequeño tamaño y a su situación poco accesible. Se encuentran craneomedial o craneal a
los riñones, localizándose la glándula derecha entre el riñón y la cava caudal, y la
izquierda entre el riñón y la aorta. Frecuencia empleada: 7.5 MHz.
Patologías: cuando se sospecha alteración de las glándulas adrenales (S. de
Cushing), aparecen agrandadas e hipoecogénicas. En algunos casos pueden aparecer
áreas de calcificación con sombras acústicas y, en caso de neoplasias, aparece aumento
de tamaño y ecogenicidad mixta.
Entre los tumores de la corteza adrenal se citan los adenomas y los adenocarcinomas. Neoplasias de la corteza adrenal o hiperplasia adrenocortical bilateral son
causas del síndrome de Cushing junto al adenoma corticotropo de la adenohipófisis
y medicación iatrogénica.
Vejiga de la orina
El estudio de la vejiga debe hacerse con ésta bien distendida para su correcta
evaluación, posicionando el transductor cranealmente al pubis, con el animal en decúbito supino. Con cortes longitudinales y transversales, valoramos tamaño, forma,
situación y pared de ésta. Presenta una estructura redondeada u ovoidal, totalmente
anecógena y sin elementos corpusculares. La pared ventral (más cerca del transductor),
es muy difícil de valorar, debido a su escasa resolución a ese nivel.
Patologías más frecuentes:
• Los cálculos son visibles ecográficamente, independientemente de su tamaño
y composición, observándose como estructuras hiperecogénicas con sombra acústica.
• En cistitis aparece aumento del grosor de la pared trilaminar con irregularidades en las capas, y aparecen puntos en suspensión hipoecogénicos bien definidos.
225
SIGNIFICADO PATOLÓGICO DE LA IMAGEN ULTRASÓNICA EN PEQUEÑOS ANIMALES
En cistitis hemorrágicas se observan los coágulos como estructuras hipoecogénicas
de contorno irregular, liso, y adheridas a la pared.
La mayoría de las cistitis son de etiología bacteriana siendo la vía de entrada la
uretra. La cistitis enfisematosa se describe en perros y gatos con diabetes mellitus
estando originada por la fermentación de azúcares a cargo de las bacterias implicadas.
En las cistitis hemorrágicas existe ulceración de la mucosa, hemorragias y edema de
la pared pudiendo en ocasiones observar cuerpos de inclusión intracitoplasmáticos
de tinción acidófila en las células epiteliales de la mucosa típicos del moquillo canino.
Las cistitis crónicas se caracterizan por un engrosamiento irregular de la mucosa del
órgano y suele asociarse a cálculos vesicales persistentes que, en ocasiones, pueden
llegar a formar proyecciones polipoides (cistitis crónica polipoide), proceso en el que
el estudio histopatológico es esencial para diferenciarlo de los procesos neoplásicos.
• Las neoplasias producen imágenes ecográficas muy variadas. Deben estudiarse con la vejiga muy distendida, son más ecogénicas que los coágulos y su aspecto
es muy variable, siendo normalmente nódulos con base de implantación o, en otros
casos, estructuras irregulares.
Entre las neoplasias más frecuentes se citan el papiloma de células transicionales
de presentación solitaria o múltiple y el adenoma y el adenocarcinoma del epitelio
de transición. Entre los tumores mesenquimales más frecuentes están los derivados
de la capa muscular.
• En la rotura vesical observamos una vejiga escasamente distendida, incluso
después de forzar la diuresis; además va en aumento la cantidad de líquido libre en
abdomen.
Próstata
Valoramos situación, tamaño, forma, así como la uretra intraprostática. Dependiendo de la raza y edad del paciente, la encontramos distinta (a mayor edad, mayor
tamaño y peso de ésta). Dicha glándula se va desplazando cranealmente, posicionando
en abdomen. Su morfología también varía con la edad. En cachorros es alargada; en
perros de año y medio, es redondeada y, a partir de los dos años y medio de edad, es
claramente bilobulada, acentuándose el surco ventral a lo largo de los años. Para su
localización se coloca al paciente en decúbito supino y en situación paraprepucial,
caudalmente a la vejiga de la orina.
• En las prostatitis aparece ecogenicidad aumentada, con un ligero aumento del
tamaño en procesos crónicos, mientras que en procesos agudos hay una disminución
de la ecogenicidad y un ligero aumento de tamaño.
226
SIGNIFICADO PATOLÓGICO DE LA IMAGEN ULTRASÓNICA EN PEQUEÑOS ANIMALES
• En las noeplasias prostáticas encontramos alteraciones del parénquima con
hiperecogenicidad, con alteraciones focales evidentes, asimetría del contorno de las
glándulas y pérdida de la estructura bilobulada.
• En la hiperplasia prostática hay un aumento de tamaño de ésta, aunque conserva su estructura. La superficie es lisa y presenta un patrón ecográfico homogéneo
y grano fino.
Fig. 11 y 12. Imagen ecográfica y macroscópica de hiperplasia benigna prostática.
En la hiperplasia se produce un aumento difuso y simétrico de la próstata con superficie irregularmente nodular y ocasionales quistes a la palpación. Histológicamente
se mantiene la arquirtectura histológica del órgano aunque se observan numerosas
formaciones papilares tapizadas por un epitelio secretor simple de características
típicas, siendo muy difícil de distinguir del adenoma prostático. En el carcinoma, la
glándula aparece aumentada de tamaño, dura, asimétrica y de superficie irregular.
Microscópicamente se observan formaciones papilares y tubulares tapizados por varias
capas de células atípicas con un índice mitótico variable. El estroma conectivo es muy
abundante siendo invadido por nidos de células tumorales. El riesgo de metástasis
en este tumor es alto normalmente por contigüidad.
• Los quistes prostáticos presentan forma redondeada y ovalada, apareciendo
en cualquier punto de los lóbulos prostáticos, tanto intra como periprostáticos, siendo
éstos anecógenos. También pueden aparecer quistes hemáticos y abscesos prostáticos
de difícil diferenciación.
Testículos
En condiciones normales el parénquima testicular presenta una ecogenicidad
media y un patrón homogéneo de grano fino. La separación intertesticular o medias227
SIGNIFICADO PATOLÓGICO DE LA IMAGEN ULTRASÓNICA EN PEQUEÑOS ANIMALES
tinum testis se ve como una línea hiperecogénica. El escroto se ve como una línea
hiperecogénica. El patrón ecográfico del epidídimo y los testiculos es idéntico. Los
vasos testiculares y conducto deferente no son visibles.
Como patologías más frecuentes encontramos.
• Distopia testicular: los testículos inguinales se localizan con mayor facilidad
que los abdominales. En ambos casos son de pequeño tamaño e hipoecogénicos. La
localización del septo intermedio es patognomónica para poder diferenciar los testículos atróficos de otros tejidos.
• Neoplasias: se presentan como éreas hipoecogénicas o de ecogenicidad mixta
de variable tamaño. No es posible diferenciar ecográficamente los tumores de Sertoli,
de Leydig o seminomas.
El seminoma es el tumor testicular más frecuentemente diagnosticado en el perro
y normalmente se asocia a criptorquidia. Macroscópicamente, el testículo está aumentando de tamaño de forma difusa y al corte el color es grisáceo. Histológicamente, se
describe un patrón intratubular y/o difuso siendo frecuentes las figuras de mitosis
y la necrosis celular aislada dando la típica imagen “en cielo estrellado”. El tumor
de células de Sertoli suele presentarse como nódulos blanquecinos de consistencia
firme con patrones microscópicos tipo intratubular o difuso con baja probabilidad de
metástasis a ganglios linfáticos regionales. El tumor de células de Leydig, se presenta
como pequeños nódulos aunque a veces ocupa todo el testículo. Microscópicamente,
las células tumorales presentan vacuolización citoplasmática describiéndose un patrón
de crecimiento sólido, seudoadetomatoso o quístico-angiomatoide. En la mayoría de
las ocasiones lo que ocurre son los denominados tumores de colisión que consisten
en la combinación de dos tumores testiculares diferentes.
Fig. 13 y 14. Imagen ecográfica y macroscópica de sertolinoma.
228
SIGNIFICADO PATOLÓGICO DE LA IMAGEN ULTRASÓNICA EN PEQUEÑOS ANIMALES
• Quistes: aparecen como estructuras hipo o anecógenas de forma rdondeada
y situación variable.
Las estructuras quísticas más frecuentemente observadas son los espermatoceles
que consisten en dilataciones quísticas (congénitas o adquiridas) de ductos epididimales con acúmulo de esperma en el interior. Estos quistes suelen evolucionar hacia
el desarrollo de granulomas espermáticos por rotura de la pared del quiste.
• Inflamaciones: en un principio se observa una hipoecogenicidad del parénquima que a medida que avanza el proceso cambia a hiperecogenicidad siendo más
heterogéneo.
• Los abscesos son similares a las neoplasias porque presentan ecogenicidad
mixta, diferenciándose de éstas en que se deforman a la presión.
• Las fibrosis producen un patrón ecográfico heterogéneo e hiperecogénico,
provocando los focos fibróticos sombras acústicas.
Ovario
La diferenciación ecográfica del ovario es difícil si ésta no presenta folículos.
De hecho el hallazgo patológico ecográfico más frecuente a nivel de ovario, son los
quistes. Estos son fáciles de diferenciar por su pared con capas bien diferenciadas y
un contenido anecógeno en su interior. Frecuentemente éstos nos van a producir una
alteración a nivel uterino (hiperplasia endometrial).
Fig. 15 y 16. Imagen ecográfica y macroscópica de ovario poliquistico.
Los quistes ováricos se pueden originar de diferentes estructuras anatómicas.
En general, los quistes aparecen como una o varias estructuras esféricas de distinto
229
SIGNIFICADO PATOLÓGICO DE LA IMAGEN ULTRASÓNICA EN PEQUEÑOS ANIMALES
tamaño haciendo prominencia en la superficie del ovario/s afectado/s, la pared es
delgada y normalmente transparente. Al corte, los quistes foliculares presentan un
líquido fluido y generalmente ambarino. Miroscópicamente aparecen revestidos
internamente por células de la granulosa que se disponen en un número variable
de capas con núcleos picnóticos, algunas desprendidas en la luz. El cuerpo lúteo
quístico aparece como una estructura prominente de color rojo oscuro y con estigma
de ovulación que al corte sale un líquido acuoso transparente. Los quistes de inclusión son formaciones quísticas del epitelio de superficie ovárico que se originan por
pinzamiento e invaginación del mismo después de la ovulación o de un trumatismo
manual del ovario.
Los cuerpos lúteos persistentes aparecen promientes, la superficie de corte
presenta color variable, normalmente con un tono naranja oscuro e histológicamente,
se trata de un cuerpo lúteo en fase de degeneración con ligero engrosamiento de los
tabiques conjuntivos y paredes vasculares.
Las neoplasias son formaciones sólidas, irregulares y con aumento de ecogenicidad. Con más frecuencia son carcinomas ováricos y, con menos frecuencia, los
mesoteliomas.
Entre las neoplasias ováricas se encuentran los tumores derivados del epitelio
de superficie (adenoma papilar, adenocarcinoma papilar, cistadenomas y cistadenocarcinomas). Al corte se observan cavidades quísticas y áreas más o menos sólidas.
Entre los tumores gonadoestromales se describen los tumores de células de la granulosa, el tecoma y el luteoma que son hormonalmente activos en cuanto a secreción de
esteroides. El tumor de células de la granulosa es normalmente unilateral, al corte la
consistencia es firme observándose áreas sólidas y quísticas y la superficie tiene color
banco-grisáceo o amarillenta.
Útero
El útero de los animales de compañía es el órgano abdominal más sencillo y
rápido de identificar cuando éste se encuentra alterado. El órgano de referencia para
su localización es la vejiga. La imagen ecográfica permite confirmar o descartar una
gestación; el número de embriones no siempre puede ser determinado. También
es posible valorar el desarrollo del embrión, los latidos cardiacos y movimientos
fetales, así como, la situación y tamaño de los fetos. La disminución de la frecuencia
cardiaca a la mitad de la de la madre, es considerada como señal de aborto, debiendo
tomar medidas. Antes de 20 días es posible ver las vesículas embrionarias, que son
formaciones redondeadas y anecógenas y una zona hiperecogénica en la periferia
230
SIGNIFICADO PATOLÓGICO DE LA IMAGEN ULTRASÓNICA EN PEQUEÑOS ANIMALES
que identificamos como el embrión. Con 25 días, la vesícula y el embrión son muy
evidentes; a los 30 días de la fecundación es prácticamente imposible cometer un
error diagnóstico, ya que pueden distinguirse perfectamente latidos cardiacos y movimientos fetales; a los 36 días se diferencian las cámaras cardiacas y al contorno fetal;
a los 40 días, órganos como hígado, vejiga, costillas y columna vertebral. La muerte
fetal se puede determinar a partir de los 30 días por ausencia del latido cardiaco y
movimientos fetales después de mantener el transductor fijo (sin moverlo), sin que
aparezca movimiento alguno.
Fig. 17 y 18. Imagen ecográfica y macroscópica de hiperplasia quística endometrial.
Uno de los cambios lesionales más frecuentes observados en el útero es la hiperplasia quística endometrial que se asocia a desequilibrios hormonales de origen
ovárico como ya se ha referido anteriormente y que muchas veces conlleva una mayor
susceptibilidad del útero a las infecciones por lo que observa unido a piometra. Macroscópicamente, el endometrio uterino presenta numerosas cavidades de tamaños
muy variados, desde milimétricas hasta varios centímetros de diámetro. Cuando está
asociada a piometra, la luz uterina está repleta de un material purulento de material
achocolatado. Histológicamente se observa un incremento en el número y/o tamaño de
las glándulas endometriales apareciendo algunas de ellas muy dilatadas dando lugar
a estructuras quísticas tapizadas por un epitelio simple cúbico-cilíndrico o aplanado.
El adenoma de útero es extremadamente raro. Más frecuente es el adenocarcinoma originado de las glándulas endometriales que aparece como formaciones
polipoides o nódulos excrecentes hacia la luz del útero e invadiendo las capas musculares del órgano. La neoplasia mesenquimal más común es el leiomioma que aparece
como un nódulo firme de color marrónaceo derivado del miometio consistente en
231
SIGNIFICADO PATOLÓGICO DE LA IMAGEN ULTRASÓNICA EN PEQUEÑOS ANIMALES
una proliferación de fibras musculares lisas que se disponen en bandas o paquetes
orientadas en las distintas direcciones del espacio con atipia celular e índice mitótico
bajos. Leiomiosarcomas y fibrosarcomas también se presentan aunque con menor
frecuencia. En ambos casos el índice mitótico puede llegar a ser elevado, el grado de
atipia celular es alto y la posibilidad de recidivas y/o metástasis a distancia también
es elevada.
CONCLUSIONES
1.- La ecografía es una técnica diagnóstica no invasiva de valor diagnóstico,
cuanto no orientativo, en la patología de los animales de compañía, aunque requiere
una amplia experiencia para su interpretación.
2.- La biopsia ecoguiada resulta de gran utilidad para la realización de estudios
histopatológicos de órganos internos.
3.- Los estudios histopatológicos son de gran valor a la hora de establecer una
correlación positiva entre las imágenes ecográficas y sus patologías correspondientes.
4.- Por tanto, ecografía e histopatología son dos técnicas complementarias de
gran utilidad e interrelación para el estudio de la patología en pequeños animales.
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233
GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO (Cervus elaphus hispanicus) A TRAVÉS DE SU
DENTICIÓN: REVISIÓN METODOLÓGICA Y TÉCNICAS DE
ELECCIÓN
CONCEPCIÓN AZORIT CASAS1
RESUMEN
La determinación de la edad de los ciervos cazados es fundamental e imprescindible
para valorar tanto la calidad individual como la calidad de la población en su conjunto y pone
en perspectiva cuestiones sobre gestión y manejo. La determinación de la edad es la mejor
fuente de información para evaluar los resultados de la gestión desarrollada, monitorizar el
cumplimiento de los objetivos marcados a medio y largo plazo, y valorar las consecuencias
de prácticas de manejo anteriores. También constituye una información básica imprescindible
para realizar predicciones sobre el futuro demográfico de las poblaciones a gestionar, bien sea
para incrementar su densidad o para limitarla. Y además, es necesario conocer la edad con el
mayor detalle y precisión posibles cuando se investigan temas como crecimiento corporal, reproducción, supervivencia o longevidad. Este trabajo recopila los resultados más destacados de
la puesta a punto de diversos métodos y técnicas de determinación de edad en el ciervo ibérico
(Cervus elaphus hispanicus) del sur de España, a partir del estudio de ciervos cazados en Sierra
Morena Oriental y de edad conocida. Se revisan antecedentes, y fundamentos metodológicos
haciendo especial referencia a las técnicas esqueletocronológicas es decir, al uso de marcas de
crecimiento en tejidos dentales evidenciadas mediante histología convencional o petrografía.
Se discuten y explican las limitaciones y errores intrínsecos a cada método a modo de guía
práctica para veterinarios, biólogos y gestores interesados.
Palabras clave: Determinación de edad, Ciervo ibérico, Cervus elaphus hispanicus, sur de
España, erupción dental, primer molar, líneas de reposo, cemento dental, esqueletocronología.
1
Área de Zoología del Departamento de Biología Animal, Vegetal y Ecología. Facultad de Ciencias
Experimentales. Universidad de Jaén, 23071, España. E-mail: [email protected]
ANALES - VOL. 24 (1) - DIC. 2011 - REAL ACADEMIA DE CIENCIAS VETERINARIAS DE ANDALUCÍA ORIENTAL
235
GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
ABSTRACT:
Aging of hunted deer is essential to evaluate both the individual quality and the quality
of the population as a whole, and puts into perspective questions about management and
handling. The age determination is the best source of information to evaluate the results of the
management undertaken, to monitor the achievement of objectives developed both medium and
long term and to evaluate the consequences of the practices of previous management. It also
constitutes as basic essential information to make predictions about the demographic future of
the populations to manage, whether to increase their density or to limit it. It is also necessary
to know the age with the greatest detail and precision as possible when subjects such as body
growth, condition, reproduction, survival or longevity are investigated.
This paper collects the most outstanding results of various methods and techniques for
determining the age of the Iberian Deer (Cervus elaphus hispanicus) in the south of Spain, from
the study of deer hunted in
Oriental Sierra Morena and of a known age. Background is reviewed and methodological
fundamentals with special reference to skeletochronology, the use of marks of growth in dental
tissues evident through conventional histology or petrography. The limitation and intrinsic
error to each method are discussed and explained as a kind of practical guide for interested
veterinary, biologists and managers.
Keyword: aging, Iberian red deer, Cervus elaphus hispanicus, south Spain, teeth, first molar,
rest lines, skeletochronology.
1. INTRODUCCIÓN:
El ciervo ibérico (Cervus elaphus hispanicus) es la especie de caza mayor más
emblemática de la Península Ibérica y su gestión supone una preocupación mayor
por motivos tanto medioambientales como económicos. Una de las herramientas más
valiosas para el aprovechamiento sostenible de la especie es el conocimiento de su
pirámide y dinámica poblacional. Así, necesitamos resolver interrogantes en relación
a la densidad, la tasa de renovación de la población, o la determinación de la edad de
los individuos que forman parte de ella. De hecho, la proporción entre los distintos
grupos de edad es uno de los factores más influyentes en la calidad ecológica de
una comunidad animal de manera que sin la presencia de un número adecuado de
ciervos maduros, o una proporción de edades adecuada, no se asegura un comportamiento social equilibrado. Por todo ello, para algunos autores el conocimiento de
la tasa de edades es incluso más importante que el conocimiento del número total
de individuos (1, 2).
La correcta determinación de la edad es también clave cuando queremos comparar poblaciones sometidas a diferentes condiciones ambientales, o para monitorizar
236
GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
los resultados de actuaciones de gestión dirigidas a mejorar las cualidades físicas
o cinegéticas de una especie en un hábitat concreto. Ningún carácter estructural
o fisiológico cuantificable es independiente de la edad. Ni el estado reproductivo,
ni el peso corporal, ni tampoco el tamaño de la cornamenta pueden ser valorados
correctamente sin conocer la edad. Aunque cornamentas bien desarrolladas pueden
ser consideradas indicadoras de una buena condición corporal, la calidad cinegética
de dos poblaciones de ciervos no puede ser comparada enfrentando únicamente
el tamaño de las cornamentas de los ciervos cazados sin referenciar la edad de los
mismos (3,4). En la práctica, la determinación de la edad de los animales cazados es
fundamental e imprescindible para valorar la calidad individual de los ciervos así
como la calidad de la población en su conjunto y pone en perspectiva cuestiones de
manejo y gestión. La determinación de la edad es la mejor fuente de información
para determinar el éxito del tipo de gestión desarrollada en cada finca, para valorar el
cumplimiento de los objetivos marcados a medio y largo plazo, o las consecuencias de
prácticas de manejo anteriores. También constituye una información básica necesaria
para realizar predicciones sobre el futuro demográfico de las poblaciones a gestionar,
bien sea para incrementar su densidad o para limitarla (5). Y además, es necesario
conocer la edad con el mayor detalle y precisión posibles cuando se investigan temas
como crecimiento corporal, reproducción, supervivencia o longevidad.
La edad se conocería con precisión si los animales se marcaran al nacer. Sin embargo, esto no suele ocurrir por lo que, desde siempre se ha descrito y utilizado una
gran cantidad de métodos de datación tanto en animales domésticos como silvestres
(1, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13). Concretamente en cérvidos, los métodos tradicionales de
determinación de edad se han basado en cambios en la conformación corporal, coloración del pelaje, cambios en la cornamenta y cambios en las características dentales
como el recambio y desgaste dentarios, ampliamente utilizados desde la antigüedad.
A todos estos métodos se les ha llamado métodos cinegéticos (14) y en la mayoría
de los casos aportan información sobre el grupo de edad al que pertenece el animal,
aunque a veces sólo es posible la distinción entre crías, jóvenes y viejos. Los basados
en la dentición han sido siempre más fiables, pero una vez completada la erupción
de toda la dentición permanente hay que recurrir al desgaste dental o a métodos que
usan marcas de crecimiento periódicas presentes en tejidos duros. A éstos se les ha
llamado métodos esqueletocronológicos (15), y son métodos de elección cuando se
requiere conocer la edad con el mayor detalle y precisión posibles ya que se consideran
capaces de informar sobre la edad absoluta del animal (8, 10, 16).
Muchos autores llaman la atención sobre la importancia de la exactitud y precisión
en la determinación de la edad ya que errores mínimos pueden ocasionar fallos im237
GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
portantes en la interpretación de las tablas de vida y dar lugar a la toma de decisiones
incorrectas en la gestión, con consecuencias graves en la población y su hábitat (17,
18). La existencia de diferencias en la fiabilidad de la datación según procedimientos y
dientes utilizados (19), subespecies, ambientes o poblacionales (20, 21) hace necesaria
la validación de cada método siempre que se emplea por primera vez en una nueva
especie o subespecie. Así, en el caso del ciervo ibérico la utilización de criterios propios
obtenidos a partir de estudios en nuestras latitudes resulta especialmente indicada.
Pero, aunque son muchos los estudios referidos a la datación de ciervos centroeuropeos (22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, entre otros), en la Península Ibérica estos estudios
han sido más escasos y recientes. La mayoría basados en criterios morfológicos (30,
31) o en criterios dentales como erupción o desgaste dental (32, 33, 34, 35). El uso de
las marcas de crecimiento en el cemento o la dentina de incisivos no se inicia hasta
principios de los años 90 en nuestro país (36, 37), y no es hasta finales de esa década
cuando se realizan estudios detallados sobre la validez de las técnicas esqueletocronológicas y su fiabilidad según piezas dentales, tejidos y tipo de muestras (38). A
partir de entonces se establecen procedimientos estandarizados para el recuento e
interpretación de las citadas marcas periódicas en ciervos mediterráneos (39).
Este trabajo recopila los resultados más destacados de la puesta a punto de
diferentes técnicas de determinación de edad del ciervo ibérico en el sur de España,
partiendo del estudio de ciervos cazados así como de ciervos de edad conocida.
Se revisan antecedentes, fundamentos metodológicos y procedimientos, haciendo
especial referencia a las técnicas esqueletocronológicas, es decir, al uso de marcas de
crecimiento periódico evidenciadas en tejidos duros mediante histología convencional
o petrografía. Se aportan resultados inéditos sobre la exactitud de la datación usando
preparaciones de molares sin descalcificar en comparación con las histológicas de
dientes descalcificados. Se discuten limitaciones y errores intrínsecos a cada método,
así como las ventajas de los métodos preferentes según los casos a modo de guía
práctica para veterinarios, biólogos y gestores interesados.
2. MATERIAL Y MÉTODOS:
Los trabajos revisados estudiaron un total de 558 ciervos de ambos sexos cazados
entre 1993-97 en monterías y cazas selectivas de Sierra Morena Oriental (Jaén). Más
recientemente, para investigar la validez de procedimientos petrográficos de forma
comparada con procedimientos histológicos, se estudiaron 207 ciervos cazados entre
2007-2008. A partir de necropsias de campo se obtuvieron sus mandíbulas para el
posterior estudio dental. Se dispuso de 3 ciervos adultos de edad conocida nacidos en
238
GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
distintas fincas de Sierra Morena de Jaén que fueron marcados en su primer año de
vida (un macho llamado Bartolo de 9 años y dos hembras Jara y Rosa de 5 y 13 años,
respectivamente), además de 20 crías de la granja experimental de la Universidad de
Castilla la Mancha en Albacete.
2.1. Erupción y reemplazamiento
Para determinar el patrón y tiempo de erupción y reemplazamiento dentarios
se estudió la dentición de 20 crías nacidas en cautividad, en la granja experimental
antes citada, mediante procedimientos manuales durante jornadas rutinarias de
manejo, además de 158 ciervos (56 machos, 87 hembras y 15 de sexo no registrado)
con dentición incompleta (erupción dentaria en curso) de los que se conocía la fecha
exacta de muerte y el mes de nacimiento. La edad se determinó con metodología y
simbología descritas previamente (32, 33, 40, 41).
2.2. Marcas de crecimiento periódicas en tejidos dentales
Las marcas de crecimiento parecen ser el reflejo de un acúmulo de tejido que
tiene lugar de forma más rápida e intensa en un periodo y que cesa o se reduce en
otro momento del año. El efecto de este acúmulo diferencial es la aparición de capas
alternas de distinto grosor (unas anchas y otras más estrechas), y de distinto aspecto
y densidad óptica, que en realidad indican distintas fases de la odontogénesis, cementogénesis u osteogénesis. Actualmente está aceptado que las capas anchas que
aparecen en el cemento dental (u otros tejidos) son las que resultan de periodos de
rápido crecimiento (42), y las marcas estrechas, a las que muchos autores llaman líneas de detención de crecimiento o de reposo, resultan de periodos de depósito lento (43,
44). Pero el desconocimiento de las causas que provocan estas marcas, así como las
variaciones detectadas en cuanto a la época de crecimiento o reposo según el área
geográfica o la subespecie (16), así como la existencia de diferencias en la fiabilidad
de la datación según procedimientos, dientes (19), subespecies, ambientes o poblacionales (20, 21) hace necesaria su validación para el ciervo ibérico (38) y para ello un
protocolo de trabajo con una serie de pasos concretos:
1º. Confirmar la formación de marcas periódicas en dientes de ciervo ibérico y
averiguar el tipo de preparación, diente y zona con marcas más visibles y fácilmente
interpretables para la determinación de la edad (45), 2º.- Averiguar la periodicidad
anual en la formación de cada marca así como la época de mayor crecimiento y reposo
239
GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
(47), 3º.- Determinar la edad de aparición de las primeras marcas formadas en cada
diente (46), 4º.- Establecer un método estandarizado para su recuento e interpretación
que evite en lo posible problemas de subjetividad (39) y 5º.- Estimar la precisión y
fiabilidad de la datación, así como el error que se puede cometer al determinar la edad
de un ciervo usando un procedimiento u otro y finalmente valorar técnicas, métodos
y dientes preferentes (39).
Para evidenciar en detalle las marcas de crecimiento en diferentes tipos de tejidos
y zonas de cada diente se realizaron preparaciones histológicas de un total de 815
dientes (521 incisivos, 222 molares y 72 caninos) pertenecientes a 521 ciervos machos
y hembras de entre 6 y 15 años de edad. Se utilizó un microtomo convencional Leica para muestras descalcificadas. El procedimiento se describe en trabajos previos
(45). Brevemente: 1) extracción de dientes de la mandíbula, fijación y preservación
de los dientes en una solución de formol al 10 %, 2) descalcificación de los dientes
con una solución comercial de ácido hypoclorico y polivinil-prolidona al 14% (TBD® Shandon) durante tiempo variable según el tipo de pieza dental, 3) inclusión en
parafina y cortes de 4-5 μm con microtomo convencional en diferentes orientaciones
y zonas del diente, 4) tinción de rutina con Hematoxylina-Eosina, y 5) observación
con microscopio de luz transmitida (Leica Leitz LaborluxS) y/o polarizada (Nikon
E800 FL-DIC) conectados en ambos casos a una cámara color Sony 3CCD DXC-950P
y ordenador Pentium 200 MMX.
Con el fin de comparar la eficacia y precisión de las técnicas histológicas convencionales con las petrográficas, más rápidas y versátiles que no requieren descalcificación dental previa, se realizaron cortes mediante procedimientos petrográficos
de los M1 de 207 ciervos de los que también se realizaron preparaciones histológicas
con microtomo convencional. Se utilizaron dos procedimientos petrográficos para la
preparación de molares: A) Preparación de láminas delgado-pulidas y B) Obtención
de secciones gruesas pulidas, mediante cortes de molares también sin descalcificar
usando un procedimiento simplificado del anterior. Las láminas delgado-pulidas del
M1 se realizaron según lo descrito (46). Brevemente: 1) corte longitudinal con una
cortadora tipo Diamant boart, y selección de corona y almohadilla interradicular, 2)
esmerilado en placas de vídrio con carborundum, 3) adherencia de la preparación a
placa de vidrio con ayuda de una placa calentadora y pegamento de dos componentes
tipo epoxy mounting media tipo microtec, 4) varios cortes con cortadora Petrothin
(thin sectioning system de Buehler, USA) hasta un grosor de 50-20 μm, 5) pulido con
paño de diamante en máquina Planopol-V, 6) observación con lupa (Leica Zoom tm
2000 con luz reflejada.
240
GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
Para una correcta interpretación de las marcas de crecimiento es necesario conocer
su periodicidad de formación (anual, semestral, bianual, etc.) y a qué edad del animal,
aparece la primera marca en cada diente y tejido. La periodicidad fue determinada
a partir del cemento dental de 82 de ciervos de más de 4 años de edad cazados a lo
largo de todas las estaciones del año. Este estudio se basó en el registro de la situación
y grosor de la última capa de cemento observado en la almohadilla interradicular del
primer molar (M1). Para la edad de aparición de las primeras marcas se analizaron
dientes (tanto incisivos, como molares y caninos) en distinto grado de erupción para
después establecer un procedimiento estandarizado de recuento e interpretación de
las marcas para la datación (39, 47).
Para la valoración de la exactitud y precisión del método se realizaron preparaciones histológicas convencionales de 64 incisivos y 55 molares de 61 ciervos de 4-44
meses de edad (39). De 20 de estos ciervos se estudiaron sus molares tanto a partir
de preparaciones petrográficas como histológicas.
2.3. Desgaste dental:
El estudio cuantitativo del desgaste dental en incisivos y molares se desarrolló
a partir de 136 ciervos entre machos y hembras según lo descrito en trabajos previos
(35) y utilizando medidas similares a las de otros trabajos de referencia (48). La edad
de estos animales oscilo entre los 5 y los 163 meses de edad y fue estimada a partir de
marcas en el cemento celular del primer molar. Los análisis estadísticos se realizaron
con el paquete estadísitico SAS (1992) y se llevaron a cabo análisis de varianza así
como procedimientos GLM para determinar influencia de factores como sexo, densidad, gestión, climatología o hábitat. Se estableció un patrón de desgaste que permite
establecer amplias clases de edad en ciervos del área de estudio.
3. RESULTADOS Y DISCUSIÓN:
3.1. Patrón de erupción y reemplazamiento dentarios
La dentición de un ciervo adulto consta de 4 incisivos inferiores, 1 canino superior, 3 premolares superiores y 3 inferiores, y 3 molares superiores y 3 inferiores, ya
que en el proceso evolutivo los rumiantes han perdido los incisivos superiores y el
canino inferior se ha transformado en un incisivo más, aproximándose al resto de los
incisivos inferiores. Como en la mayoría de los artiodáctilos (excepto en los suidos),
241
GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
en el ciervo también se ha desaparecido el primer premolar por lo que los premolares existentes son en realidad el 2°, el 3° y el 4° aunque aquí los llamemos primero,
segundo y tercero, respectivamente.
Todos los mamíferos placentarios presentan dientes de leche o deciduos que son
sustituidos por los permanentes o definitivos en momentos concretos de la vida del
animal, siendo los molares los únicos dientes que no tienen un predecesor de leche.
La aparición y pérdida de dientes de leche y la erupción de dientes permanentes
ocurren en cada especie siguiendo un orden determinado y en periodos cronológicos
relativamente independientes del estado fisiológico del animal (1). Mientras que en
una misma especie la secuencia de erupción suele permanecer constante, el momento
de erupción puede verse alterado por factores genéticos o ambientales (40). El patrón
de erupción y reemplazamiento dentario del ciervo centroeuropeo, se conoce detalladamente gracias a los trabajos de investigadores alemanes (27, 49, 50), ingleses (22, 23,
51) o franceses (52, 53), pero en España existen pocos estudios al respecto, a excepción
de los realizados en el norte de la Península (32), incompletos por no disponer de
animales menores de 7-8 meses de edad ni informar sobre el reemplazamiento de
incisivos, o los de ciervos del sur (33). Las variaciones en el momento y secuencia
de erupción de los dientes permanentes del ciervo ibérico se muestran en la Tabla
1 comparado con lo publicado en otras regiones para otras subespecies de ciervo.
En la Figura 1 se muestran 5 mandíbulas que pueden ser utilizadas como patrón
dental de otras tantas clases de edad, con diferentes fases de erupción dental donde
la dentición de leche va siendo sustituida por dentición permanente. El ciervo ibérico
a los 2-3 meses de edad presenta una dentición constituida por dientes de leche (ver
Figura 1. 0a) y en ocasiones muestran premolares de leche aún en erupción. El primer
diente permanente en emerger a través de la encía es el primer Molar (M1). Empieza
a aparecer a los 3-4 meses de edad, no termina de erupcionar hasta los 5 meses y se
hace plenamente funcional (cuando su cara oclusal contacta con la del molar superior
en la masticación) a los 6 meses de edad (Figura 1. 1a). En ciervos de las montañas
Cantábricas, especimenes de 7-8 meses muestran un patrón de desgaste en la superficie
de masticación del M1 coincidente con lo observado en nuestros ciervos a la misma
edad (32). El tiempo de erupción del primer molar en nuestros ciervos coincide con el
rango establecido para ciervos de Escocia (51), pero es posterior a lo publicado para
ciervos alemanes (27, 49) en los que la erupción se establece a los 4 meses de edad.
Estas diferencias pueden deberse a las diferencias en nomenclatura y consideración
o no de distintos grados de erupción o funcionalidad dental.
242
GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
Figura 1.- Fases de la erupción de dientes permanentes en el ciervo ibérico. Letras
minúsculas para los dientes de leche y mayúsculas para dientes definitivos y premolares
numerados según su orden de aparición en la mandíbula, en vez de considerar su lugar
desde el punto de vista evolutivo.
Tabla 1.- Erupción de la dentición permanente del Ciervo (Cervus elaphus)
Orden y mes de erupción de los dientes permanentes
Presente estudio para Cervus elaphus hispanicus en la mitad sur de la Península Ibérica
M1
I1
M2
I2 C
I3 I4
Premolares
M3
3ª Cúspide
Autores
6
14-15
15-16
17-18
25-26
27-30
31-32
37-44
(33)
Otras subespecies y latitudes
M1
M2
I1
I2
C
I3
I4
M3
P2
P3
P1
Autores
5-12
12-14
15
15-17
15-18
18-20
21-23
24-27
27-30
27-30
27-30
(53)
4
12
14
16
17
19
19
21
25
25
25
(49)
4
12
14
15
16
19
19
21
25
25
25
(27)
5
13
-
-
-
-
-
26
-
-
-
(29)
4-6
12-15
12-15
19
21
-
21-28
33
21-28
21-28
21-28
(51)
-
-
15
-
-
-
-
-
-
24
-
(16)
243
GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
En el ciervo ibérico el primer incisivo permanente (I1) se observa totalmente
erupcionado y sin desgaste dental a los 14-15 meses, coincidiendo con un segundo
molar (M2) que no ha terminado aún de emerger, y es a los 15-16 meses cuando esta
muela aparece erupcionada totalmente. El segundo incisivo (I2) completa su erupción a
los 17-18 meses igual que el canino permanente. Un carácter muy distintivo del tercer
premolar de leche son sus tres cúspides. La Figura 1. 2a muestra la dentición típica
de los animales llamados varetos o primalas (en el caso de las hembras) que al año y
medio tienen casi siempre la mitad de los incisivos de leche y la mitad permanentes,
y las dos primeras muelas totalmente funcionales. A los 27-30 meses aparecen los
premolares totalmente erupcionados siendo visibles sus cúspides sobre la mandíbula
a los 25-26 meses de edad. El estado de erupción del tercer premolar descrito a la
edad de 20 meses para ciervos del norte de la Península Ibérica (32) coincide con lo
observado en Sierra Morena. De los estudios con subespecies norteñas, los resultados
que más se asemejan a los nuestros son en los que el I1 erupciona cuando el animal
tiene aproximadamente 15 meses y el último premolar cuando tiene unos 24 (16, 51).
La erupción del tercer molar en ciervos alemanes tiene lugar antes que en el ciervo
ibérico según algunos autores como se observa en la Tabla 1.
Aunque Eidmann ya en 1932 (27) señala dicha erupción también a los 29-31 meses
de edad coincidiendo con nuestras observaciones. Las diferencias pueden deberse a
la consideración o no de la erupción de la tercera cúspide de este molar. En el ciervo
ibérico, el tercer molar es el último diente permanente que aparece erupcionando
totalmente sus primeras dos cúspides a la edad de 31-32 meses mientras que la tercera cúspide sólo es visible si eliminamos los tejidos de la encía (ver Figura 1. 3a).
Esta tercera cúspide completa su erupción desde los 37 a los 44 meses, momento en
el que presenta coloración oscura pero sin tener todavía desgaste en su cara oclusal
(Figura 1. 4a).
Como en el ciervo ibérico la erupción de todos los dientes permanentes, incluyendo la tercera cúspide del tercer molar, se produce de forma completa a los 37-44
meses de vida del animal, es posible determinar la edad con bastante fiabilidad y
detalle hasta los tres años y medio. A partir de entonces tenemos que utilizar otros
criterios como el desgaste dental o la esqueletocronología.
3.1.1. Retraso en la erupción de dientes permanentes
Un hallazgo importante en nuestros ciervos ha sido la detección de un porcentaje
significativamente alto de casos en los que el reemplazamiento de algunos dientes
244
GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
permanentes aparece retrasado (33). Cerca de un 20% de los animales presentaron
retraso en la erupción de los incisivos permanentes. Concretamente un 18.75% de los
ciervos mostraron retraso en la erupción del I1, apareciendo además animales menores
de 18 meses con la primera y segunda muelas totalmente funcionales pero aún con
todos los incisivos de leche. Esto puede evidenciar diferencias en el desarrollo general
provocado por carencias nutricionales como consecuencia de factores ambientales o
poblacionales adversos ya que estos animales son prácticamente el grupo de los cazados en 1994 y 1995, que nacieron muy tarde (finales de julio-agosto) en años malos
de extrema sequía. Por el contrario, los animales cazados en 1997 presentaron a la
misma edad los dos primeros incisivos permanentes totalmente erupcionados (Figura
1. 2a), además de mandíbulas más grandes y cornamentas de mayor calidad (3, 33).
Autores ingleses (51) encuentra que algunos ciervos raquíticos mantienen todos
sus incisivos de leche aún teniendo ya dos molares y comenta que algunos individuos de dos años y medio, con tres molares, mantienen premolares de leche. Este
dato también ha sido constatado en un 8,33% de las hembras de Sierra Morena. La
determinación del momento de erupción dental así como conocer estas variaciones
específicas y locales, es interesante no sólo para determinar la edad correctamente,
sino para interpretar las marcas de crecimiento en los distintos tejidos dentales en los
estudios esqueletocronológicos (9, 10, 16).
Estos retrasos en la erupción dental condicionan la aparición de las primeras
marcas de crecimiento y pueden provocar errores de interpretación.
3.2. Utilidad del desgaste dental en la determinación de la edad
Los resultados en los estudios del desgaste dental en el ciervo ibérico indican
diferencias de desgaste también entre sexos, destacando un mayor desgaste en los
molares de los machos, probablemente debido a diferencias en el uso del hábitat y
al tipo de alimento consumido (34, 35). Además los ciervos de fincas pequeñas y con
mayor densidad presentaron mayor desgaste, influyendo también el tipo de gestión.
Debido a estos factores de variación el desgaste es un método que necesariamente ha
de ser tomado con precaución en la determinación de la edad y siempre habiendo
descrito previamente un patrón de desgaste propio de una población en un hábitat
determinado. Si en la Figura 1 se muestra el tipo de dentición que tienen los ciervos
desde que nacen hasta que termina la erupción de todos los dientes permanentes, la
Figura 2 describe el desgaste dental desde los 4 hasta los 13 años de edad. La Figura
2. 4b (vista oclusal de la mandíbula 4a en la Figura 1) muestra el desgaste dental a los
245
GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
3-4 años de edad. En las mandíbulas de 4,5-6,5 años de edad (Figura 2. 5b), entre otros
detalles podemos observar cómo la dentina expuesta en la cara oclusal de los molares
dobla la anchura del grosor del esmalte, todavía son evidentes los infundíbulos de
todos los molares. En el M2 se muestra evidente la línea de la corona (LC= línea de
separación entre corona y raíz) y la dentina del metacono contacta con la del protocono. En las mandíbulas de los ciervos de 5,5-8,5 años (Figura 2. 6b) han desaparecido
los infundíbulos de la cara oclusal del M1, y en la M3 es evidente la línea de la corona
(LC) pero la dentina del hipocono y paracono aun no contactada. En las mandíbulas
de ciervos de 7,5-13,5 años prácticamente han desaparecido los infundíbulos de los
molares M1 y M2 y el del hipoconulo del M3 (Figura 2. 7b).
Figura 2.- Patrón de desgaste dental de ciervos de 4 a 13 años de edad.
(LC= línea de la corona que aparece en M2 a partir de los 4 y en M3 a
partir de los 6 años de edad).
En Sierra Morena Oriental utilizando el reemplazamiento dentario y el patrón de
desgaste dental conjuntamente es posible establecer 7 clases de edad, y aunque existe
un mayor solapamiento y una menor precisión y fiabilidad a medida que aumenta la
edad del animal, el método es óptimo para el conocimiento de la tasa de edades en
estudios generales de población.
246
GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
3.3. Interpretación y uso de marcas de crecimiento periódicas en tejidos dentales
3.3.1. Consideraciones generales sobre tejidos dentales y esqueletocronología
El término “esqueletocronología”, utilizado con más frecuencia por autores
franceses, fue propuesto por primera vez por Castanet et al. en 1977 (15) para designar
una técnica que venía siendo utilizada desde las primeras décadas del siglo XX para la
determinación de la edad en vertebrados. Esta técnica está basada en la observación
de marcas naturales repetitivas, de manera estacional, inscritas en distintos tejidos
esqueléticos en crecimiento. El fenómeno de aparición de marcas o zonas de crecimiento estacionales, o anuales ha sido documentado en una gran variedad de tejidos
duros como: tejidos dentales, hueso dermal del cráneo, vértebras, tejido perióstico
de alrededor de los huesos, escamas, espinas y otolitos de peces, entre otros. Estas
marcas o estructuras incrementales pueden ser estudiadas en cortes histológicos, en
secciones gruesas pulidas o láminas delgado-pulidas, observadas con luz transmitida,
polarizada o reflejada. Los primeros trabajos de determinación de la edad con métodos esqueletocronológicas fueron los de Clerc (1927) y Harris (1927) (54) basados en
estructuras incrementales observadas en hueso. Los primeros estudios en los que se
utilizaron dientes fueron realizados por investigadores alemanes que usaron marcas
de crecimiento anuales en la dentina de los incisivos de ciervo (Cervus elaphus) (Eidmann 1932) (27). A partir de estos trabajos y de los realizados para la determinación
de la edad en pinnípedos (55, 56), se extiende el uso de esta técnica, tanto en vertebrados acuáticos como en terrestres, con gran auge en los años 60 y 70 para estudios
de dinámica de población y manejo de ungulados silvestres.
Los primeros tejidos utilizados fueron el hueso y la dentina, pero es el cemento
dental el preferido para la determinación de la edad a partir de los trabajos en incisivos
de alce (Alces alces) (57), en oso (Ursus americanus) (58) y en el primer molar de ciervo
(22, 23, 51). Esto se debe a que al contrario que el hueso, rara vez el cemento esta
sujeto a algún tipo de remodelado. En cuanto a la dentina, las marcas de crecimiento
utilizadas son las formadas en la dentina secundaria que crece hacia la cavidad pulpar
rellenándola, por lo que su uso se limita al momento en el que la citada cavidad de la
pulpa dental se completa dejándose de formar nuevas capas de dentina.
El cemento es un tejido parecido al hueso y a la dentina, formado por una matriz
orgánica en la que posteriormente se depositan sales inorgánicas, principalmente fosfato cálcico (hydroxiapatita). La base orgánica del cemento está compuesta casi en su
totalidad por colágeno, pero también contiene un número de proteínas no colagénicas
entre las que destacan los glucosaminoglicanos y proteoglicanos, aunque la mayoría
247
GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
de las proteínas no colagénicas del cemento no se conocen bien. El cemento dental se
localiza alrededor de las raíces de los dientes de todos los mamíferos, pero también
puede estar presente en la corona dental de molares de algunos herbívoros con alto
grado de hipsodontia como es el caso del caballo y en la corona de algunos roedores o
algunos mamíferos marinos. El colágeno del cemento tiene dos orígenes: intrínseco
y extrínseco. El intrínseco está sintetizado por los cementoblastos, que se diferencian
a partir de las células mesenquimales del ligamento o membrana periodontal y depositan cemento sobre la superficie de la dentina a nivel de la raíz, y el extrínseco,
mayoritario en determinados tipos de cemento, que es sintetizado por fibroblastos,
en el mismo ligamento periodontal en grandes haces que son los conocidos como
fibras de Sharpey. Estas fibras extrínsecas en haces llegan a mineralizarse en la matriz del cemento sirviendo de anclaje de la raíz del diente al ligamento o membrana
periodontal. La función del cemento parece ser la de fijación y sujeción del diente al
alveolo dental, aunque el crecimiento continuo del cemento a lo largo de toda la vida
puede también estar compensando la pérdida de altura del diente por el desgaste
de la corona.
Todo el cemento que envuelve a las raíces dentales no es igual, sino que existen
varios tipos con distintas características y localización. El primer cemento que se forma
alrededor de la raíz de los incisivos, formando una primera capa distinta a las capas
de cemento que se depositan después, se llama cemento intermediario o hialino.
Está constituido por una banda estrecha (10-20 μm en la mayoría de las especies) de
tejido calcificado situado entre la línea de separación de la dentina y los otros tipos de
cemento que se depositan después. Algunas veces se confunde con la capa granular
de Tomes de la dentina. Los otros dos tipos de cemento dental más abundantes son
el cemento acelular que se encuentra en los laterales de la raíz de los dientes y el
cemento celular que se encuentra en la zona apical de la raíz y en la almohadilla de
cemento que se forma entre las raíces de los molares. El cemento celular se deposita
más rápidamente que el acelular y se caracteriza por la presencia de cementoblastos
que han quedado atrapados dentro de la matriz de cemento. Estas células pueden
permanecer con vida durante algún tiempo como cementocitos en un estado de reposo,
pero como el cemento no está nutrido por vasos o capilares sanguíneos, estas células
mueren y dejan huecos o lagunas que dan a este cemento un aspecto característico y
fácil de identificar. El cemento celular suele ser mas ancho y tiene más cantidad de
colágeno intrínseco pero pocas o prácticamente ninguna fibra de Sharpey. Al contrario, el cemento acelular se caracteriza por que los cementoblastos, debido a que es
depositado relativamente despacio, permanecen en la superficie del cemento y no
llegan a ser incluidos o embebidos por el tejido. De esta manera, el cemento acelular
248
GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
no incorpora cementocitos y no tiene lagunas como en el caso del cemento celular.
Además, el cemento acelular normalmente contiene una gran variedad de colágeno
extrínseco (fibras de Sharpey) y tiene relativamente pocas fibras de colágeno intrínseco.
Se ha comprobado la existencia de diferencias importantes en cuanto al proceso
y la tasa de cementogénesis entre los distintos tipos de cemento, pero el mecanismo
molecular mediante el que se produce su formación todavía es desconocido. Tampoco se conocen las causas de que tanto el cemento celular como el acelular, así como
el resto de tejidos en los que aparecen marcas estacionales, tengan un crecimiento
periódico que se refleja en la aparición de capas alternas que pueden ser utilizadas
para la determinación de la edad.
3.3.2. Dientes, tejidos y métodos para identificar marcas de crecimiento en el ciervo ibérico
En el ciervo ibérico las marcas de crecimiento son observadas tanto en dentina
como en cemento de incisivos, molares y caninos como se muestra en las Figuras 3 y 4.
Los caninos fueron los menos apropiados para la identificación y distinción de marcas
de crecimiento ya que aunque éstas fueron evidentes en dentina, no fue siempre así
en el cemento radicular. El tejido de elección fue el cemento dental, al igual que en
estudios precedentes ya que la interpretación de las marcas en la dentina fue muy
difícil en todas las piezas dentales, principalmente por que son mas finas aparecen
muy próximas unas a otras y en grupos (Figuras 3d-e) lo que complica distinguir
las primarias de las secundarias o las marcas incrementales iniciales formadas en la
dentina (46).
Las zonas de elección son: el cemento celular de la zona interradicular del primer
molar (Figuras 3b, 3g, 4b-h) y el cemento acelular de la raíz de los incisivos (Figuras
3a, 3c, 3f, 3i, 4a) ambos observados a través de cortes longitudinales, debido a que
sobre todo de incisivos, se evidencia una mayor región dental permitiendo confirmar
la continuidad de líneas de reposo y marcas de crecimiento a lo largo del diente. Se
diferencian mejor las líneas primarias y se hace posible la identificación de la línea de
separación entre dentina y cemento (Figuras 3i, 4a). La mayoría de las muestras de
incisivos observadas con luz transmitida (Figura 3c) o polarizada (Figura 4i) mostraron
fibras de Sharpey con orientación constante siempre perpendicular a la línea de separación entre dentina y cemento, al contrario de lo encontrado en otros estudios (79).
En relación al tipo de preparación, son los cortes histológicos obtenidos con
microtomo convencional los óptimos. Permiten la observación de mayor cantidad
249
GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
Figura 3.- Preparaciones histológicas de 4-5 micras obtenidas a partir dientes descalcificados
incluidos en parafina, cortadas con microtomo convencional y teñidas con hematoxilinaeosina. a) primer incisivo permanente. b) primer molar de ciervo mostrando líneas de reposo
y líneas secundarias entre las capas anchas de cemento celular (ver lagunas). c) primer incisivo
permanente mostrando lineas de crecimiento en cemento acelular, fibras de Sharpey y membrana periodontal. d) líneas de crecimiento de dentina de incisivo. e) marcas de crecimiento
en dentina de canino. f) líneas de reposo dobles en cemento acelular de incisivo. g) primer
molar de un ciervo de 15 meses de edad cazado en septiembre. La flecha señala la primera
línea de reposo formada. h) Esquema de formación de marcas de crecimiento para proceso
estandarizado de datación. El circulo blanco indica formación de primera línea de reposo en
incisivos. línea blanca a los 6 meses indica formación de primera línea de reposo en molares.
n= epoca de nacimientos. i) primer incisivo permanente del mismo ciervo. La flecha señala la
primera línea de reposo formada. Se observa también la línea de separación entre dentina y
cemento y membrana periodontal.
250
GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
Figura 4.- a) preparaciones histológicas de 4-5 micras de incisivo observado con microscopio de
luz polarizada d= dentina, d-c= línea de separación entre cemento y dentina, t= capa granular
de Tomes, c1-3= capas de cemento acelular consecutivas, 1-2= líneas de reposo. Se aprecian
fibras de Sharpey y membrana periodontal. b) preparación gruesa pulida de la almohadilla
interadicular del M1 de ciervo de 11 años de edad, observada con microscopio estereoscópico y
luz reflejada c) y d) preparaciones delgado-pulidas de 25 micras observadas con microscopio de
luz transmitida e) preparación histológica de 4-5 micras del primer molar de un ciervo cazado
en febrero a la edad de 78-80 meses. f) sección histológica de 4-5 micras de M1 obtenida con
microtomo convencional y observada con microscopio de luz transmitida. Se observan las dos
primeras líneas de reposo, g) Sección delgado-pulida de 25 micras del mismo molar observada
con microscopio de luz transmitida. No se aprecia la primera línea de reposo, aunque sí la
segunda h) detalle ampliado de las primeras marcas del ciervo de la figura e.
251
GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
de detalles de la histología dental, facilitan la identificación fiable de las primeras
marcas de crecimiento y reposo así como de la línea de separación entre dentina y
cemento tanto en molares como en incisivos, y en los incisivos incluso la identificación
de la capa granular de Tomes en la dentina. Sin embargo, en las secciones pulidas
es mucho más difícil distinguir las primeras marcas, así como otros detalles importantes. Las Figuras 4f y 4g muestran el mismo molar preparado mediante histología
convencional y petrografía.
En cualquier caso, en casi todas las preparaciones se pueden observar marcas
secundarias o accesorias. Algunas muestras de molares mostraron líneas accesorias
en el interior de capas anchas de cemento celular (Figura 3b) que han sido relacionadas con el debilitamiento físico que sufren algunos machos en el periodo de celo
(51), pero que han sido también descritas en hembras (59). En la región apical de los
incisivos aparece gran cantidad de líneas accesorias como característica del cemento
celular de esta zona (14, 60) dificultando el recuento e interpretación a este nivel.
En algunos ciervos ocasionalmente también se han observado líneas dobles en el
cemento acelular de incisivos (Figura 3f) similares a las marcas irregulares descritas
en otras subespecies (61). Y en animales muy viejos las líneas aparecen muy juntas y
más difícilmente cuantificables a la vez que las primeras capas de cemento pueden
desaparecer debido a la erosión dental por el proceso de masticación tanto en incisivos
como en molares. La identificación de líneas accesorias, secundarias, falsas, dobles o
suplementarias es esencial para una determinación correcta de la edad.
3.3.3. Periodicidad en la formación de marcas de crecimiento
Las marcas de crecimiento parecen ser el resultado de fluctuaciones en la tasa y
naturaleza de la deposición de tejidos calcificados que reflejan diferentes eventos de
la vida del animal. Aunque las causas que las originan han sido objeto de un amplio
debate en la literatura, éstas aún no se han determinado satisfactoriamente. Algunos
autores consideran que tales marcas tanto en tejidos dentales como en hueso pueden
estar relacionadas con cambios estacionales de clima, alimentación, cambios endocrinos
y/o cambios regionales (1). Muchos otros opinan que las líneas estrechas corresponden
a una restricción en la dieta (8, 24, 62, 63, 64, 65), pudiendo estar también influidas por
cambios en el fotoperiodo (66, 67). Pero lo cierto es que los procesos fisiológicos para su
desarrollo, así como su regulación son casi desconocidos. Debido al desconocimiento de
las causas y mecanismos que las ocasionan es necesario determinar su periodicidad, el
número de incrementos y líneas de reposo que se producen por año, así como la época
de formación de casa tipo de marca para su correcta interpretación.
252
GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
En algunos ungulados tropicales, como es el caso del ciervo de cola blanca venezolano (Odocoileus virginianus venz.) que es capaz de reproducirse todo el año, las
marcas de crecimiento pueden formarse a intervalos variables de seis meses a más
de un año (68). En peces (69, 70, 71), algunos anfibios urodelos (72, 73) y algunos
mamíferos marinos (74) aparecen dos ciclos de crecimiento al año. Pero en la mayoría
de los mamíferos terrestres tanto carnívoros (75) como bóvidos y cérvidos (8, 57, 76,
77,) aparece un ciclo de crecimiento anual, formándose cada año una capa ancha de
crecimiento y otra estrecha de reposo. No obstante, existen amplias variaciones en cuanto
a las épocas correspondientes a los periodos de crecimiento o reposo dependiendo
de la localización geográfica y de la subespecie (16). Así, en los ciervos de Escocia el
crecimiento se observa en verano-otoño y las paradas de crecimiento en inviernoprimavera mostrándose las líneas de reposo o detención de crecimiento principalmente
desde enero hasta abril (51). En Noruega y Dinamarca las marcas finas de detención
de crecimiento se observan también en primavera desde marzo a mayo (78).
En el ciervo ibérico de Sierra Morena el cemento interradicular del primer
molar presenta dos marcas por año, una amplia formada en primavera-verano cuyo
desarrollo termina en agosto-septiembre y una estrecha que se forma durante otoñoinvierno parece que como resultado de un “reposo” en el crecimiento del cemento
dental. Las línea de reposo o detención de crecimiento aparece con mas frecuencia
desde noviembre a enero, con un pico de formación en diciembre (47). Estas líneas
aparecen también antes de enero en ciervos franceses (14). Nuestras observaciones
también coinciden con lo observado en otros ungulados del área Mediterránea (79) que
muestran líneas estrechas en invierno (diciembre) y anchas en verano. En ciervos de
Nueva Zelanda las líneas de reposo se desarrollan desde julio a octubre coincidiendo
también con el invierno del hemisferio sur (24).
En el área Mediterránea no es el invierno la época más desfavorable desde el
punto de vista trófico por lo que, la aparición de líneas de reposo en invierno y no
a finales de verano (época limitante) puede estar apoyando las teorías en relación a
cambios endocrinos relacionados con el fotoperiodo como influyentes en la formación
de las citadas marcas (66, 67).
3.3.4. Las primeras marcas de crecimiento y reposo y procedimiento estandarizado de datación.
En los caninos no fue posible determinar el momento de aparición de las primeras
marcas de crecimiento periódicas a pesar de disponer de material suficiente de edad
conocida, debido a la gran variabilidad encontrada entre individuos. Sólo fue posible
253
GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
determinar con exactitud la edad de aparición de las primeras marcas en el cemento
de incisivos y molares, por lo que los caninos, a pesar de ser piezas accesibles y fáciles
de obtener incluso en animales vivos, no resultaron ser esqueletocronológicamente
útiles para datar ciervos ibéricos.
Como se describe en trabajos previos (39) en todas las preparaciones histológicas
de incisivos permanentes (I1) de ciervos menores de 15 meses se observa una capa
de cemento hialino de anchura variable, mientras que a los 15 meses, coincidiendo
con el final de la erupción del diente, se observa una línea fina a la que se ha llamado
línea de oclusión justo después de la capa de cemento hialino. También en otros artiodáctilos ha sido descrita esta línea oclusal incluso antes de que el incisivo hubiera
completado el cierre de la raíz dental (79). En los incisivos de ciervos de 18 meses de
edad, después de la línea de separación entre dentina y cemento, aparece la capa de
cemento hialino, después la línea de oclusión y a continuación una segunda capa de
cemento de grosor variable. A partir de los 18 meses la segunda línea de reposo aparece
coincidiendo con la época de detención del crecimiento en noviembre-enero. En la
siguiente primavera-verano se forma otra capa de cemento acelular adicional y así
sucesivamente. En los molares (M1) la primera capa de crecimiento en el cemento interradicular se desarrolla durante la estación de crecimiento primavera-verano cuando
el molar está en fase de erupción a través de la encía, mientras que la primera línea de
detención de crecimiento se forma durante el primer invierno, justo cuando el ciervo
tiene 6 meses y el molar se hace funcional, es decir cuando choca con su homólogo
del maxilar. A esta línea que corresponde con el periodo de menor crecimiento en el
cemento dental (noviembre-enero) también la podríamos llamar línea oclusal ya que
también coincide con la oclusión molar. La segunda capa de crecimiento se deposita
durante la siguiente primavera-verano y la siguiente línea fina de reposo durante el
siguiente otoño-invierno y así sucesivamente.
En síntesis, las primeras marcas de crecimiento anchas se forman tanto en incisivos como en molares durante la erupción dental y la primera línea estrecha de reposo
o detención de crecimiento aparece a los 6 meses en molares (M1) y a los 15 meses en
incisivos (I1) coincidiendo con la oclusión dental. La segunda línea de reposo aparece
tanto en molares como en incisivos a los 18 meses de edad coincidiendo con la detención del crecimiento en otoño-invierno, y cada línea fina de reposo de crecimiento
supone un año más de vida del animal (39, 47). Las Figuras 3g y 3i, correspondientes
a preparaciones histológicas del primer molar e incisivo de un ciervo de 15 meses
de edad, donde se observan estas primeras marcas en detalle. La determinación de
la edad puede realizarse contando las capas anchas o las líneas finas tanto en incisivos como en molares. Pero es más fácil el recuento de las líneas de reposo. Como
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GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
se esquematiza en la Figura 3h un ciervo que haya nacido en mayo-junio y cuyos
dientes molares e incisivos hayan erupcionado según el patrón habitual a los 6 y 15
meses respectivamente, presentarán dos líneas finas a los 18 meses, 3 a los 30 meses
y así sucesivamente. Cada línea sucesiva indica un año más en la vida del ciervo. En
consecuencia, la edad en años de un ciervo se estima a partir del número de líneas
de reposo menos 0,5 años.
También es posible estimar la edad en meses conociendo el mes de muerte y
asumiendo una hipotética época de nacimiento, que en el área de estudio habitualmente va de mayo a junio (ver Figura 4f por ejemplo). Pero cuando el mes de muerte
es desconocido deducir la edad en meses es más difícil, especialmente en ciervos
cazados entre febrero y octubre, ya que puede haber una diferencia de 6 meses entre
dos animales que muestren el mismo número de líneas de reposo por que éstas tienen
lugar después de septiembre, entre noviembre y enero como sabemos. En estos casos
el análisis de la anchura de la última capa de cemento formada puede resultar útil.
Por ejemplo, un ciervo muerto en octubre mostrará una capa ancha de cemento en
el borde mientras que otro muerto en enero o febrero mostrará una última línea de
reposo muy próxima a una última capa de cemento muy delgada que crecerá durante
los siguientes 9 meses hasta la formación de la siguiente línea de reposo. En general,
esto es fácil de observar en molares con capas de cemento celular más anchas que las
del cemento acelular de incisivos.
3.3.5. Fiabilidad, precisión, errores asociados y limitaciones
Según algunos autores (8, 10, 80) la ventaja de la esqueletocronología en comparación con otras técnicas es que, una vez validada sobre una especie concreta,
constituye un método absoluto de determinación de la edad individual. Esta técnica
es considerada una de las herramientas disponibles más útiles para la investigación
y manejo de la vida silvestre (16). Uno de sus principales valores en investigación es
poder ser utilizada como referencia en la evaluación de otros métodos de estimación
de edad (81), y también tiene una aplicación interesante en arqueología (79, 82, 83,
84). Sin embargo, se ha reconocido la existencia de un error asociado al método y la
necesidad de estimar la frecuencia y la magnitud de este error (85, 86). Además, el
grado de precisión de esta técnica no es siempre el mismo, varía según los animales y
según procedimientos. Este método es más preciso para mamíferos que viven varios
años o incluso varias décadas, que se reproducen una vez durante cierto periodo del
año (por ejemplo los ungulados, carnívoros y pinnípedos), y pierde precisión para
determinar la edad en pequeños mamíferos que viven 1-2 años y se reproducen varias
255
GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
veces por año (8). Algunos investigadores llaman la atención sobre la existencia de
dificultades en la identificación, recuento e interpretación de marcas de crecimiento
según dientes y tipo de muestra, así como debido a la existencia de una gran variabilidad entre observadores (8, 17, 19, 59). Las discrepancias en los resultados podrían
ser debidas a diferencias en las técnicas de preparación de los dientes, diferencias en
el método de recuento e interpretación, o a diferencias geográficas o fisiológicas entre
especies diferentes. Por todo ello, el procedimiento de datación debe ser valorado para
cada tipo de subespecie, diente o tipo de preparación, y requiere de un entrenamiento
por parte del observador (88).
La precisión en la estimación de la edad del ciervo ibérico fue diferente según el
diente usado y según la técnica empleada. Como se muestra en la Tabla 2 el acierto
fue del 75% y 64% usando molares descalcificados (método histológico) y sin descalcificar (petrografía) respectivamente, y del 49% usando preparaciones histológicas
de incisivos descalcificados. Cuando consideramos un margen de error de ± 1 con
respecto a la edad real el porcentaje de aciertos aumenta hasta el 99%, 92% y 86%
usando molares descalcificados, sin descalcificar o preparaciones histológicas de
incisivos, respectivamente. Siendo en todos los casos los errores de subestima mas
frecuentes que los de sobreestimación de la edad.
Tabla 2. Frecuencias de error cometido en la determinación de la edad del ciervo ibérico
cuando usamos marcas de crecimiento en incisivos o molares a partir de preparaciones
previa descalcificación o sin descalcificar (en el caso de molares). Estimas para ciervos de
edad conocida de 4-44 meses de edad.
Tipo de error
SUB-ESTIMACIÓN
Error en años
-3
-2
-1
SOBRE-ESTIMACIÓN
0
+1
+2
+3
Preparaciones histológicas con microtomo convencional
Frecuencia del error
M1 (n=55)
0
1,1
21,7
75,0
2,2
0
0
I1 (n=64)
3,4
10,2
32,2
49,5
5,1
0
0
M1 (n= 20)
0
Preparaciones petrográficas de molares sin descalcificar
Frecuencia del error
8,2
25,8
64,4
1,6
0
0
En términos generales se acepta que en la datación con marcas de crecimiento
la exactitud debe estar cercana al 70% y ser del 90% si consideramos un margen de
error de 1 año con respecto a la edad real (87). Los rangos de error usando molares son
satisfactorios según estos criterios, tanto a partir de muestras descalcificadas como sin
descalcificar. Pero usando incisivos los errores son mayores, siendo la precisión de la
256
GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
estima inferior a lo observado en estudios similares (88, 89, 90). El uso de incisivos está
en el límite de lo aceptable ya que además, se han producido errores de subestima de
hasta 3 años, no detectados usando molares. Este error podría ser incluso mayor si el
estudio hubiera incluido animales mayores de 44 meses de edad, ya que en animales
muy viejos las primeras líneas aparecen muy juntas y son más difícilmente cuantificables a la vez que las primeras capas de cemento pueden quedar compactadas debido
a la erosión dental o a la presión por el proceso de masticación (27).
Las variaciones de exactitud y precisión entre dientes son debidas a diferencias
en el número de líneas o marcas contabilizadas. De todos los ciervos en los que se
comparó el número de marcas tanto en incisivos como en molares, el 41% presentó
menos marcas en I1. A pesar de que los incisivos fueron cortados con microtomo convencional previa descalcificación, que permite una mejor visualización de su histología
en detalle, en muchos de ellos no fue posible identificar la primera línea de reposo
durante el segundo año de vida del animal. Esto puede ser debido al retraso en la
erupción dental de manera que si incisivos permanentes erupcionan después de los
18 meses de edad se formará una única línea de reposo en lugar de dos. El retraso en
la erupción del I1 constituye una fuente de error importante en el área de estudio ya
que se ha detectado en un 18.75% de los ciervos estudiados retraso en la erupción del
(3.1.1.), y difícil de corregir en un procedimiento estandarizado. Una vez completado
el reemplazamiento dentario no es posible saber si un animal adulto ha tardado más
o menos en mudar sus dientes de leche.
Las discrepancias entre molares parecen ser debidas a diferencias entre métodos de preparación de muestras. El cemento celular de la almohadilla interradicular
observado a partir de preparaciones histológicas (4-5 micras de grosor), muestra un
mayor número de líneas de reposo siendo visibles las primaras marcas formadas así
como más fáciles de distinguir líneas accesorias o irregulares. Cuando observamos
secciones de esta misma zona de los molares en preparaciones petrográficas de grosor
superior a 15 micras, las líneas de reposo son más difíciles de identificar, especialmente las primeras marcas formadas (ver Figura 3e-h). Incluso se ha observado que
en preparaciones petrográficas las marcas depositadas durante los tres primeros años
de vida son más difíciles de distinguir que las que se forman con posterioridad (45,
46, 85). La primera línea de reposo que tiene lugar durante el primer año de vida en
el ciervo ibérico puede no ser detectada a partir de preparaciones delgado-pulidas
sin descalcificar (ver Figura 4f y 4g). Pero este tipo de diferencias no son difíciles de
corregir a través de un proceso estandarizado de recuento. La precisión de la estima
de a edad en mamíferos mediante recuento de líneas o marcas en el cemento dental
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GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
puede ser mejorada si tenemos un método estandarizado y un trabajo previo de validación a modo de referencia para la especie y/o población objeto de estudio (91).
Cuando usamos molares descalcificados (3.3.4) al número de líneas contadas
se les resta 0,5 para determinar la edad en años, pero cuando usamos preparaciones
petrográficas es necesario sumar de 1 a 2 al número total de líneas contadas. Sólo
se resta 0,5 cuando la preparación obtenida es de mucha calidad y con certeza se
puede observar la primera línea formada. De hecho, todos aquellos autores que
usan secciones de molares sin descalcificar (24, 51) o usan microtomo de congelación
(60) encuentran que la primera marca de reposo es observada durante el segundo
invierno de la vida del animal. La primera línea de reposo detectada por la mayoría
de los autores que usan este tipo de preparaciones corresponde a la segunda línea
de reposo observada usando preparaciones histológicas de piezas descalcificadas,
por ello estos autores añaden 1 al número de marcas contabilizadas para obtener la
edad correcta (51).
Las preparaciones delgado-pulidas de molares son rápidas de realizar, menos
costosas que las histológicas y más conservativas. Por todo ello, se recomienda su uso
cuando la cantidad de animales a datar es grande, pero requieren de un proceso de
entrenamiento por parte del observador para una correcta interpretación.
Los investigadores y/o gestores deben ser conscientes del error que se comente
con cada método y la elección del método de datación ha de ir en función del grado
de precisión que requieran los objetivos de gestión o investigación marcados. Cuando
se requiere información rápida y determinar los grupos de edad durante trabajos de
campo la combinación de desgaste y reemplazamiento ha sido utilizada satisfactoriamente (92, 93, 94).
4. CONCLUSIONES
El establecimiento de protocolos estandarizados para cada especie y población
y un entrenamiento previo del observador en todos los métodos de datación reduce
errores por subjetividad. Los errores cometidos en la datación deben ser sólo los
propios o intrínsecos a cada método.
La erupción dental permite determinar la edad hasta los tres años y medio y
una combinación de desgaste y erupción dental establecer al menos 7 clases de edad
útiles en estudios de población.
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GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
En cuanto a métodos esqueletocronológicos se aconseja usar marcas de crecimiento y reposo en el cemento celular interradicular del primer molar inferior en
detrimento del uso de incisivos.
Con muestras de molares (M1) previa descalcificación la edad en años se estima
restando 0,5 años al número total de líneas de reposo contadas en el cemento celular
interradicular. La fiabilidad es la máxima registrada, del 75% (99% considerando un
error de ± 1 año).
Para conseguir una precisión similar usando preparaciones delgado-pulidas de
molares sin descalcificar se requiere un ajuste consecuente a la calidad de la preparación. Según los casos es necesario sumar de 1 a 2 años al número de líneas de reposo
contadas. Sólo se resta 0,5 cuando la primera marca es ciertamente visible.
AGRADECIMIENTOS:
A Julian Garde López-Brea y Tomás Landete de la Universidad de Castilla la
Mancha, a propietarios, gestores y guardas de fincas cinegéticas en Sierra Morena
Oriental como El Friscalejo, El Morron de las Mujeres, El Mencho, La Alameda,
Valquemado o Lugar Nuevo,…entre otras. A taxidermistas como Alfonso Blanco
y Juan Pleités, a empresas como Monterías Cencerra y Monterías Chamocho. A los
Departamentos de Mineralogía de la Universidad de Granada, Geología de la Universidad de Jaén, Anatomía y Anatomía Patológica Comparadas de la Universidad
de Córdoba y a la Estación Biológica de Doñana, especialmente a: Alfonso, Aniceto
Méndez, Antonio Piedra y Ernesto García. También a Mario Martínez Pulido, José
Hervás, Rafael Carrasco y en especial Mohamed Analla, Joaquín Muñoz-Cobo quien
orientó los trabajos, y a G.A. Klevezal, G. Matson y B. Mitchell quienes los revisaron
y mejoraron, o facilitaron importante información inicial.
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GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
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GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
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GUÍA PARA LA DETERMINACIÓN DE LA EDAD DEL CIERVO IBÉRICO A TRAVÉS DE SU DENTINCIÓN
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264
MEMORIA DEL CICLO
OLORES Y SABORES EN LA DIETA MEDITERRANEA
ANTONIO MARÍN GARRIDO
Con la colaboración de Académicos de esta Corporación, así como de personal
docente perteneciente a las universidades de Almería, Córdoba y Jaén, todos ellos encuadrados en Departamentos de Nutrición y tecnología de alimentos, se han celebrado
seis conferencias utilizando como sede las correspondientes a los Colegios Oficiales
de Veterinarios de las cuatro provincias que conforman nuestro ámbito territorial,
cedidos comos siempre de forma gratuita por sus respectivas Juntas de Gobierno.
El acto inaugural tenía lugar el 23 de noviembre en la sección de Málaga con
una conferencia titulada “Cibaria mediterránea: trepidancia de Olores y sabores” a
cargo de D. Pablo Amate López, Periodista especializado en gastronomía, Director
del Curso de Gastronomía. Enología y Nutrición de la Universidad de Granada y
Académico Correspondiente de esta Real Academjia de Ciencias Veterinarias de Andalucía Oriental, en la que el ponente hizo un amplio y detallado recorrido por los
principales alimentos que integran la dieta de los paises ribereños del Mediterráneo
con especial énfasis en los producidos en nuestros país.
El dia 30 de noviembrte, en Almería se celebraban en la misma sesión dos
conferencias dictadas la primera de ellas por el Dr. D. Julio Boza López, Profesor de
investigación del C.S.I.C., Académico fundador y Presidente de Honor de la Academia, bajo el Titulo: “Historia de la dieta Mediterránea y sus aportaciones a la salud“,
constituyó una lección magistral sobre los orígenes y efectos beneficiosos que su
consumo ha producido en la especie humana.
ANALES - VOL. 24 (1) - DIC. 2011 - REAL ACADEMIA DE CIENCIAS VETERINARIAS DE ANDALUCÍA ORIENTAL
265
Seguidamente, con una conferencia titulada “ Frutas y hortalizas: un placer muy
saludable “, la Dra. Dª. Maria del Mar Rebolloso, profesora Titular de la Universidad
de Almería dedicada su ponencia a un detallado recorrido por ese amplio grupo de
frutas y verduras que constituyen ingredientes básicos de la dieta mediterranea y que
contribuyen decididamente a la mejora de la salud de sus consumidores.
El día 1 de diciembre, en Jaén, tenía lugar una nueva jornada del ciclo con la
participación de los Dres. D. Rafael Moreno López. Catedrático de la Universidad
de Córdoba y D. Rafael Gómez Díaz, profesor Titular de la misma Universidad, con
las ponencias “ Embutidos: el sabor de la necesidad, el aroma de la casualidad “ y “
Quesos: saberes y sabores “ respectivamente.
Tras un documentadísimo recorrido por sus respectivas ponencias, en las que
pusieron de manifiesto las virtudes de este grupo de alimentos que constituyen un
importante aporte nutricional, con independencia del deleite gastronómico que para
muchos supone su consumo.
Al finalizar las ponencias, un numeroso grupo de entre los asistentes al acto,
bajo la dirección del Dr. Gómez Díaz, participaban en una lección teorico-practica de
iniciación a la cata de quesos, de acuerdo con criterios normalizados para este fin.
Días mas tarde, el 13 de diciembre, en Granada, tenía lugar la conferencia de
clausura del curso con la conferencia dictada por el Profesor Dr.D. José Juan Gaforio,
Profesor Titular de la Universidad de Jaen y Director de Citoliva y Comisionado por
la Universidad de Jaén para el Centro de Estudios avanzados en olivar y aceitre de
oliva, con su ponencia “ El aceite de oliva virgen: sabor y salud “ en la que destacaría las diferencias fundamentales entre los aceites de oliva virgen y otros aceites de
consumo habitual, destacando las virtudes del primero y haciendo especial énfasis
en las aportadas por el consumo del oliva virgen elaborado con la variedad “picual”
que constituyen la base fundamental de los trabajos de investigación que viene realizando desde hace años y fruto de los cuales son los reconocimientos de sus efectos
beneficiosos en la salud de los consumidores.
El acto fue clausurado por el Presidente de la Academia, coordinador del ciclo,
con la asistencia del Vicepresidente de la Sección de Granada.
266
MEMORIA DEL CICLO
LA SEGURIDAD ALIMENTARIA EN EL CONTEXTO DE LA
SOCIEDAD GLOBALIZADA
ANTONIO MARÍN GARRIDO
Coordinado por el Presidente de la Corporación y siguiendo el mismo criterio
que viene empleándose desde hace unos años, el día 25 de noviembre daba comienzo el ciclo de referencia programado de forma que sus sesiones serían distribuidas
entre las cuatros provincias de la Andalucía Oriental, con la valiosa participación de
la Cátedra de Microbiología de la Universidad de Jaén que aportaba la totalidad de
los ponentes del Ciclo los que, a través de sus respectivas intervenciones pondrían
de manifiesto la importancia que sobre la calidad y seguridad alimentarias tienen
los trabajos de investigación que vienen realizando, encaminados a la mejora de la
producción, procesado y conservación de los alimentos; puntos críticos de mayor
interés en la lucha hacia una mejora de la seguridad alimentaria, así como el importante papel que en esta tarea desempeñan tanto la microbiótica intestinal, como
una alimentación variada y rica en elementos que contribuyan a la disminución de
episodios de disbiosis..
La ponencia de apertura, en Málaga, sería dictada por el Dr. D. Antonio Gálvez
del Postigo, Catedrático de Microbiología y Coordinador del Master Oficial Avances
en Seguridad alimentaria de la Universidad de Jaén, con el título: “Nuevas tecnologías para la conservación de alimentos”, seguida con gran interés por los asistentes
a los que el sugestivo título de la ponencia había congregado en el salón de actos del
Colegio Oficial de Veterinarios de aquella provincia.
La segunda sesión se celebraba en Jaén, el 19 de diciembre, con una ponencia
titulada “Resistencia a antibióticos y biocidas en la cadena alimentaria” a cago de
267
la Dra. Dª Elena Ortega Morante, profesora titular de la Cátedra de Microbiología y
del Master Avances en seguridad alimentaría de la UJA; una disertación en la que
destacaría de forma especial su documentadísima exposición sobre los distintos mecanismos de resistencia a los antimicrobianos desarrollados por las bacterias.
En Granada se cerraba el Ciclo, en sesión doble, en la que las Dras, Dª. Hikmate
Abriouel Hayani y Dª. Magdalena Martinez Cañamero, profesoras titulares de la Cátedra de Microbiología y del Master Avances en seguridad alimentaria de la Universidad
de Jaén, desarrollarían respectivamente las ponencias “Las bacterias lácticas y sus
bacteriocinas en la mejora de la calidad y seguridad alimentaria” y “Probioticos y
macrobiótica intestinal: otra forma de protección frente a los riesgos alimentarios”.
El Ciclo era clausurado por el Presidente de la Academia, asistido por el Vicepresidente de la Sección Provincial de Granada.
268
MEMORIA DEL CICLO
MEMORIA CICLO ACEITES DE ALMERIA. PROPIEDADES
NUTRICIONALES Y NUEVAS TECNOLOGÍAS
ANTONIO MARÍN GARRIDO
Organizado por la Real Academia de Ciencias Veterinarias del Andalucía Oriental y el Instituto de Estudios Almerienses de la Diputación Provincial de Almería en
colaboración con la Almazara Olivar del Desierto S.L Castillo de Tabernas, Bodegas
Perfer de Uleila del Campo, Industrias Cárnicas Sierra de María SL, “Los Amadeos” y
el Patronato para el Centro Asociado a la UNED en Almería, se han celebrado unas Jornadas sobre “Aceites de Almería, propiedades Nutricionales y Nuevas Tecnologías ”.
La sesión teórica tuvo lugar el 20 de octubre de 2011 en el Salón de Actos el Centro
de la “UNED” en Almería; el Dr. D. Jose Luis Gaforio Martínez, Profesor Titular del
Área de Inmunología del Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad de
Jaén, realizó una conferencia sobre “Potencial elaboración de aceites de oliva singulares diferenciados por sus propiedades saludables”; seguidamente el Dr. D. Jose Luis
Guil Guerrero, Catedrático del Área de Tecnología de Alimentos de la Universidad
de Almería, impartió una conferencia sobre “La Tecnología Agroalimentaria en el
contexto socioeconómico de la provincia de Almería”, finalizando la sesión teórica
con una conferencia a cargo de D. Antonio Jesús Casimiro Andújar, Profesor Titular
de Actividad Física e Higiene de la Universidad de Almería. que disertó sobre el
“Consumo de productos autóctonos en los hábitos alimenticios y deportivos”. Actuando como moderador el Dr. D. Tomás Martínez Moya, Académico numerario de
la Real Academia de Ciencias Veterinarias de Andalucía Oriental.
La sesión práctica, con visitas guiadas, se desarrolló en la Almazara Olivar del
Desierto ( Tabernas ) y en las Bodegas Perfer ( Uleila del Campo ), el 22 de octubre.
269
En dicha sesión se degustaron productos de las citadas empresas y de las Industrias
Cárnicas Sierra de María SL, “Los Amadeos” de la localidad de María.
La exposición se realizó el día 20 de diciembre en el Salón de Actos de la “UNED”
en Almería, en presencia de diversas autoridades y del Director del Instituto de Estudios Almerienses.
Estas Jornadas, reconocidas de interés Científico-Sanitario por la Consejería
de Salud de la Junta de Andalucía, y coordinadas por D. Alberto González Ramón,
Vicepresidente y Académico de número de la RACVAO y por D. Juan J. Espinosa
Moya, miembro del Departamento de Ciencia y Tecnología del Instituto de Estudios
Almerienses, han contribuido a plantear un foro de conocimiento y discusión sobre
las propiedades y aplicaciones en el campo de la Salud de los productos almerienses
y la contribución de las nuevas tecnologías en la mejora de su calidad.
270
OTRAS ACTIVIDADES
La Academia, a través de su Presidente, ha participado en actos organizados por
diferentes Instituciones de entre los que deben destacarse:
-
Conferencia en el Instituto de Estudios Giennenses: “La Veterinaria española: síntesis de un largo camino“, organizado por el Seminario Médico del
Instituto y celebrada en Jaén el día 14 de abril.
-
Ponencia “La Real Academia de Ciencias Veterinarias de Andalucía Oriental:
una aproximación a su Historia” dictada en el I Encuentro Científico de la
Asociación Iberoamericana de Academias de Ciencias Veterinarias celebrada en Madrid los dias del 9-12 de mayo.
-
Ponencia: “El laboratorio de control y la seguridad alimentaria”, dictada en la
Universidad de Verano “Intendente Olavide” de La Carolina (Jaén).
-
Graduación de la Promoción 2006-2011 de la Facultad de Veterinaria de
Córdoba, acto en el que era distinguido con la entrega de una placa en
reconocimiento a su colaboración con dicha Facultad.
-
Imposición de la Medalla de Colegiado de Honor del Colegio Oficial de
Veterinarios de Almería, al Presidente de la Real Academia de Ciencias
Veterinarias de Andalucía Oriental, con ocasión de su presencia en el Acto
de entrega del Premio de Investigación “Francisco Fernández”.
271
-
272
Acto de presentación del libro “Rafael
Pérez del Alamo. 150 aniversario de
la Revolución de Loja“ editado por la
Fundación Ibn al-Jatib y en el que se
recopilan 6 trabajos relacionados con
Pérez del Alamo entre los que figura
el publicado en ANALES de esta Corporación (año 2006 ) bajo el titulo “Una
aproximación hacia Rafael Pérez del
Álamo: el Albéitar Caudillo“ firmado
por J. Mollinedo Gómez-Zorrilla y
Marín Garrido, A. celebrado en Loja
(Granada) el dia 30 de septiembre.
OBITUARIO
El pasado día 24 de junio de 2011, a la edad de 101 años, fallecía en Almería
el Iltmo.Sr. D. Francisco Colomer Luque, Veterinario almeriense, quien durante su
dilatada vida mantuvo hasta el final un envidiable vínculo con la profesión y con
esta Real Academia de Ciencias Veterinarias de Andalucía Oriental de la que era
Académico Fundador.
ANALES, al tiempo que hace cumplido recuerdo a su memoria, se une al dolor
de todos sus deudos y muy especialmente a sus hijos Africa y Eugenio a los que desde
esta página desea trasladar y compartir su pesar por tan sentida pérdida.
273
274
NORMAS DE PUBLICACIÓN
Los ANALES se constituyen en el medio de difusión de la vida académica y de
las actividades científicas de esta Real Corporación, en cumplimiento de uno de sus
objetivos fundamentales: el fomento y difusión de los estudios e investigaciones en
las Ciencias Veterinarias.
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presentando el número de orden entre paréntesis.
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artículo o capítulo, nombre de la revista, libro o publicación, número del volumen,
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para los artículos y trabajos de investigación y 20 para las revisiones.
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Así mismo, adjunto al trabajo enviado, se remitirá un archivo en el que figurarán
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