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ORIGINAL
5
R e v. Soc. Esp. Dolor
9: 5-12, 2002
Prevalencia de la tensión muscular elevada, evaluada
con un método semiobjetivo, y estudio de factores
asociados a la misma en una población reumatológica
J. Guitart* y J. Giménez-Cr o u s e i l l e s * *
Guitart J and Giménez-Crouseilles J. Prevalence of high
muscle strain assessed using a semi-objective method
and study of associated factors in a rheumatic popu lation. Rev Soc Esp Dolor 2002; 9: 5-12.
SUMMARY
Objective:
ral load, mental load, exercise, sleep quality and neuro v egetative lability (derm o g r a p h i s m ) .
Conclusions:
These results suggest the significant involvement of psychological factors in the development of high MS. © 2002
Sociedad Española del Dolor. Published by Arán Ediciones S.L.
Key word s : Muscular strain. Assessment. Musculoskeletal
pain. Female gender. Psychological factors.
To assess the role of several factors in the pathogenesis
of high Muscular Strain (MS), which is apparently involved
in musculoskeletal pain.
RESUMEN
Material and methods:
Objetivo:
In this prevalence study of a rheumatic population
(N=301 patients), the potential correlation between MS,
assessed using a semi-objective method, and several variables was explore d .
Assessment of MS was based on the stiffness found at
palpation of the trapezius muscle, according to a 5-point
scale of stiffness, made up by poliuretane foam and silicone materials (range 2.5-25 units Shore A.).
MS was compared with variables such as gender, dep ression, stress, anxiety, postural load, mental load, exercise, sleep quality and derm o g r a p h i s m .
These variables, except for gender and derm o g r a p h i s m ,
w e re quantified according to previously non-validated consensus questionnaire s .
C o r relation was assessed based on independence tests
of 2 qualitative variables and the odds ratio.
Evaluar el papel de diversos factores en la patogenia de
la Tensión Muscular (TM), elevada, la cual se considera involucrada en el dolor músculoesquelético.
Results:
A significant association was found between female gend e r, depression, stress and anxiety, but was not with postu-
*Director Médico del Centro Reumatológico San Gervasio. Barcelona.
**Profesor asociado a la Cátedra de Farmacología, Terapeútica y Farmaco logía Clínica, Facultat de Medicina. Universidad de Barcelona.
Recibido: 2 0 - 0 4 - 0 1 .
Aceptado: 2 3 - 1 0 - 0 1 .
19
Material y métodos:
En un estudio de prevalencia sobre una población re umatológica de n=301 pacientes, se estudia la posible re l ación de la TM, valorada de forma semiobjetiva, con diversas variables.
La valoración de la TM se hace catalogando la dure z a
hallada por palpación en el músculo trapecio, según una
escala de 5 grados de dureza, formada por materiales de
goma espuma de poliuretano y siliconas (rango 2,5-25 unidades Shore A).
La TM se ha comparado con las variables sexo, depresión, estrés, ansiedad, carga postural, carga mental, práctica de ejercicio, calidad del sueño, derm o g r a f i s m o .
Estas variables, a parte del sexo y el dermografismo, se
cuantifican según cuestionarios de consenso, no valiadados
p re v i a m e n t e .
Las relaciones se evalúan por las pruebas de independencia de 2 caracteres cualitativos y por la odds ratio.
Resultados:
Se ha hallado una asociación significativa con el sexo femenino, depresión, estrés y ansiedad, y no, en cambio, con
6
J. GUITA RT y J. GIMÉ N E Z - C R O U S E I L L E S
carga postural, carga mental, práctica de ejercicio, calidad
del sueño y labilidad neurovegetativa (dermografismo).
Conclusiones:
Estos resultados sugieren la importancia de los factore s
psicológicos en el desarrollo de la TM elevada. © 2002 Sociedad Española del Dolor. Publicado por Arán Ediciones
S.L.
Palabras clave: Tensión muscular. Evaluación. Dolor
musculoesquelético. Sexo femenino. Factores psicológicos.
INTRODUCCIÓN
El tema de la Tensión Muscular (TM) es de renovado interés en la clínica del aparato locomotor, pues
se considera involucrada en muchos procesos dolorosos, pudiendo ser ella misma causa de dolor.
El aumento de TM puede estar originado por diversas enfermedades articulares, neurológicas, viscerales, etc., así como por lesiones y traumatismos. Pero
también, sin lesión o enfermedad, puede estar condicionada por diversos factores como las sobrecarg a s
funcionales, desequilibrios posturales y estáticos (1),
alteraciones psicológicas (2), estrés (3) y otros.
El tema de la TM presenta cierta complejidad. Los
datos de que dispone, en ocasiones proceden de situaciones más o menos relacionadas, pero no equivalentes. En la literatura sobre esta cuestión suelen manejarse distintos términos.
Tono muscular o tensión muscular. Consiste en
cierto grado de contracción del músculo, incluso en
reposo, que se opone al estiramiento del músculo por
la gravedad. Se genera por medio del reflejo miotático
m u s c u l a r, pero teniendo una importante modulación
mesencefálica y cerebral (4).
Contractura muscular. Tensión del músculo dolorosa, espontánea y localizada, involuntaria, no traumática ni paroxística y que despierta dolor a la palpación exploratoria (1). Este proceso se desarrolla en
el músculo fatigado, con déficit de AT P.
Dureza muscular. Cierto grado de deformidad del
músculo como cuerpo sólido y que puede medirse por
su resistencia a la deformación (5). En el caso del
músculo, la dureza muscular está relacionada con: a)
la contracción tónica del músculo; b) la congestión de
sangre; c) la acumulación de metabolitos anaerobios
asociados a la fatiga o al transtorno circulatorio (5).
La dureza muscular es la variable que mejor refleja las alteraciones del músculo contracturado.
R e v. Soc. Esp. del Dolor, Vol. 9, N.º 1, Enero-Febrero 2002
Dolor musculoesquelético. En algunos planteamientos, p. ej., laborales, puede presentarse como vinculado a
la TM y a la fatiga. En realidad es una correspondencia
imperfecta. La contractura muscular puede ser causa de
dolor musculoesquelético, pero también pueden originar
otras alteraciones como las artropatías, afecciones nerviosas, etc.
Por otra parte se admiten una serie de ideas patogénicas sobre la TM, como la influencia de factores
psicológicos, posturales, ergonómicos, que en realidad han sido escasamente comprobadas y contrastadas.
Ello seguramente puede explicarse por la falta de
métodos fiables y objetivos para evaluar la tensión y
la contractura muscular.
La simple palpación clínica es un método sensible
pero con previsibles variaciones inter/intraobservador.
La electromiografía de superficie se emplea y puede informar de una mayor o menor actividad mioeléctrica, pero no permite cuantificarla.
Por otra parte la electromiografía no refleja los aspectos de congestión y acúmulo de detritus metabólicos del músculo indurado (6).
En relación con estas consideraciones y el estado
de esta cuestión el objetivo del presente trabajo es
doble:
1. Describir un método semiobjetivo para la evaluación de la dureza muscular, basado en equiparar la
dureza detectada por palpación a una escala de durezas formada por distintos materiales.
2. Estudio de la prevalencia de la TM, así evaluada, en una población reumatológica y en relación con
diversas variables: sexo, alteraciones psicológicas,
c a rga postural, carga mental, ejercicio, calidad del
sueño y labilidad neurovegetativa.
PACIENTES Y MÉTODOS
Se ha diseñado un estudio de prevalencia en una
población reumatológica en la que se determina la
tensión muscular por medio de un método semiobjetivo y se estudia la posible relación de la tensión con
otras variables.
Este trabajo se ha llevado a cabo en una clínica
reumatológica de Barcelona durante el periodo junio
de 1998 a octubre de 1999.
La serie se ha formado por incorporación sucesiva
de pacientes procedentes, en la mayoría, de compañías
de seguro libre, que en parte acuden por libre elección
y en parte han sido dirigidos. Se han perdido 4 casos
que tenían datos incompletos o bien no se consideraban suficientemente fiables.
20
PREVALENCIA DE LA TENSIÓN MUSCULAR ELEVADA, EVA L U A D A CON UN MÉTODO SEMIOBJETIVO,
Y ESTUDIO DE FA C TORES ASOCIADOS A L A M I S M A EN UNA POBLACIÓN REUMATO L Ó G I C A
Todas las variables han sido evaluadas por el mismo investigador según la metodología que se detalla
a continuación.
1. Estrés. Se formula al paciente la siguiente pregunta: “en el transcurso de un año ¿pasa o ha pasado
una temporada de especial tensión y sobrecarga nerviosa a causa del trabajo, profesión o negocios, o por
la economía, o por enfermedades en la familia (enfermos crónicos) o por problemas de convivencia
(relaciones con los hijos, matrimonio, familia política) o por adaptación a cambios de trabajo/residencia?” El paciente debe elegir su respuesta dentro de
la siguiente escala:
1=Nada/nunca
2=Poco/alguna vez
3=Algo, soportable, moderado/a veces.
4=Bastante/casi siempre
5=Mucho/siempre
2. Ansiedad. Se plantea al paciente si “en el transcurso de un año, ¿se siente o ha sentido nervioso,
tenso, irritable e intranquilo, como si tuviera que pasar alguna cosa negativa, con temor impreciso?”
Se anota la respuesta del paciente partiendo de la
escala ya descrita.
3. D e p resión. Se evalúa la respuesta del paciente a
la siguiente pregunta: “en el transcurso de un año,
¿se encuentra o ha encontrado con decaimiento, pesimismo, tristeza, insatisfacción con uno mismo, sensación de culpabilidad y, (en algunas personas), con
desinterés por la vida y por vivir?” La escala de respuestas es la misma que en los casos precedentes.
4. C a rga postural. Se evalúa como la suma de
puntos que resultan de las respuestas a las siguientes
preguntas:
— ” ¿ Tiene que trabajar con inclinación de la cabeza/tronco hacia adelante?” Puntuación de la respuesta. Poco/raramente= 0; Regular/con cierta frecuencia=3 puntos; Mucho/casi siempre= 4 puntos.
— ” ¿ Tiene que trabajar con los brazos elevados?”
Poco/raramente= 0; Regular/con cierta frecuencia= 2
puntos; Mucho/casi siempre= 3 puntos.
— ” ¿ Tiene que hacer fuerza, mantener pesos? Si la
respuesta es claramente positiva, p.e.: sí, bastante,
con frecuencia=1 punto.
—Además “¿Tiene que girarse a un lado y a otro?”
Sí, bastante, con frecuencia=1 punto.
5. C a rga mental. Se formula al paciente la siguiente pregunta: “¿necesita mucha atención y concentración para realizar su trabajo?”
Esta variable se puntúa de 1 a 5, según la respuesta del paciente y en función de las características del
trabajo que realiza:
21
7
—Apremio de tiempo
—Complejidad/rapidez
—Atención
—Minuciosidad
—Operaciones mentales
6. E j e rcicio. Se pregunta: “¿practica ejercicio?”
Según las respuestas y especificaciones se otorgan 3
puntuaciones.
0= nada. 1= Poco, algo, a veces, camino bastante,
me muevo, práctica de yoga, bailar, etc. o tener una
profesión no sedentaria p. ej., limpieza, jardinería,
construcción, etc. 2= Bastante, práctica de fútbol,
natación, gimnasia, bicibleta, motañismo, musculación, artes marciales, ser monitor, etc.
7. Antecedentes de haber practicado ejercicio. L a
pregunta: “¿de más joven, había practicado ejercicio?” Se aplica el mismo sistema de puntuación
que en la pregunta anterior.
8. Calidad del sueño. Según la respuesta y especificaciones a la pregunta: “¿duerme ud. bien?”, se clasifica a los pacientes en 3 categorías.
0= Malo, necesita regularmente medicación;
1 = R e g u l a r, “a temporadas”, “a veces”, le cuesta coger el sueño. Se despierta por la noche. Tiene despertar precoz, si toma café, ya no puede dormir. A v e c e s
necesita medicación; 2= Sí, normal.
9. Dermografismo. Aparición de una reacción eritemato-edematosa en la región dorsal después del
rascado con un objeto romo.
10. Tensión muscular. En todos los casos de la serie la tensión muscular se ha explorado de la siguiente manera. El explorador se coloca detrás del paciente
sentado. Se palpa y se tantea la dureza de la porción
media y de la base de la porción superior del músculo
trapecio. La tensión o resistencia a la presión hallada
se cataloga según una escala de 5 niveles formada por
barras de distintos materiales y dureza (Fig. 1).
—Nivel 1. Goma espuma de poliuretano con
una densidad del 25% y una dureza de 2,5 unidades
Shore A .
—Nivel 2. Goma espuma de poliuretano, con
una densidad del 40% y una dureza de 5 unidades
Shore A Q .
—Nivel 3. Mezcla de silicona 4.500 con un 30%
de fluido de silicona M-50, ambos productos procedentes de la firma Dow Corning (EE.UU.). Posee una
dureza de 7,5 unidades Shore A .
—Nivel 4. Silicona 4506 con un 30% de fluido de
silicona M-50, ambos procedentes de la firma D o w
Corning (EE.UU.). Dureza= 15 unidades Shore A .
—Nivel 5. Silicona 4506, sin diluir, suministrada
también por Dow Corning (EE.UU.), Dureza= 25
unidades Shore A .
8
J. GUITA RT y J. GIMÉ N E Z - C R O U S E I L L E S
Fig. 1—Escala de durezas formada por barras de goma
espuma de poliuretano y siliconas. La tensión-dureza
detectada por palpación del músculo trapecio (porción
media/base de la porción superior), estando el paciente
sentado en una mesa de exploración y el explorador colocado detrás de él, se equipara a uno de los niveles de
la escala. En caso de estar situada entre dos niveles, se
toma como valor la media aritmética de ambos.
Si la dureza de un caso concreto queda comprendido entre dos de estos niveles, se toma como puntuación la medida aritmética de los mismos.
R e v. Soc. Esp. del Dolor, Vol. 9, N.º 1, Enero-Febrero 2002
C a rga postural. Dos categorías. Elevada, a partir
de 2,5 y la baja por debajo de 2,5.
C a rga mental. Dos categorías. La alta, a partir de 3
y la baja para valores inferiores a 3.
Ejercicio. Dos categorías. La positiva, a partir de
un punto y la negativa, por debajo de un punto.
Antecedentes de ejercicio. Igual que en el caso ant e r i o r. Categoría positiva, a partir de un punto y negativa, por debajo de un punto.
Calidad del sueño. Dos categorías, satisfactoria, a
partir de 1,5 puntos e insatisfactoria, por debajo de
1,5 puntos.
Tensión muscular. Dos categorías. Tensión muscular elevada, a partir de 4 puntos y moderada-normal,
para todos los casos inferiores a 4 (se ha tomado el
nivel 4 sobre una escala de 5, para excluir casos de
dudosos e intermedios).
Para cada variable se compara la frecuencia de la
misma en sus categorías, en el grupo con tensión
muscular semiobjetiva elevada y en el resto. Para
averiguar la significación de las diferencias, se aplica la prueba de independencia de 2 caracteres cualitativos, basada en la ley del Chi-cuadrado. A c e p t amos un error de tipo I del 5% (alfa=0,05).
También se calcula la Odds ratio (OR) para averiguar la intensidad de la relación entre cada variable y
la tensión muscular semiobjetiva elevada.
DIAGNÓSTICOS
RESULTADOS
Considerando que los criterios del A R A 1990 (7)
pueden resultar demasiado estrictos y que casos clinicamente clasificables como fibromialgia pueden
resultar como falsos negativos, se han empleado los
criterios diagnósticos de fibromialgia que el mismo
Wolfe propuso en 1994 para casos incompletos (8).
Las otras patologías se han catalogado según los
métodos habituales de diagnóstico (clínica, radiología, etc.).
ANÁLISIS ESTADÍSTICO
Los puntuajes ordinales de cada variable se clasifican en dos categorías, partiendo de un punto de
corte que generalmente está situado próximo a la mediana.
Estrés. Dos categorías ordinales, a partir de 3 y
por debajo de 3.
Ansiedad. Dos categorías: nivel alto, a partir de 3
y nivel bajo por debajo de 3.
Depresión. Dos categorías. Elevada, a partir de
2,5 y normal, baja, valores inferiores a 2,5.
Las características de la muestra estudiada (sexo,
edades, diagnósticos) se expresan en la Tabla I.
La prevalencia de la tensión muscular elevada en
la muestra global, evaluada por el método descrito,
resulta ser del 16,2%.
En la Tabla II se detalla la relación entre la tensión
muscular y diversas variables. Se halla una asociación significativa con el sexo femenino (p>0,001)
y con las variables psicológicas estrés (p<0,025), ansiedad (p<0,05) y depresión (p<0,05). Estas relaciones se expresan también en la Figura 2.
En cambio no se halla una asociación significativa
con otras variables como carga postural, carga mental, práctica de ejercicio, calidad del sueño y dermografismo (labilidad neurovegetativa).
DISCUSIÓN
La evaluación de la TM por el método descrito, a criterio de los autores, ha resultado práctica y operativa.
En cuanto a los resultados destaca, a parte de la
22
PREVALENCIA DE LA TENSIÓN MUSCULAR ELEVADA, EVA L U A D A CON UN MÉTODO SEMIOBJETIVO,
Y ESTUDIO DE FA C TORES ASOCIADOS A L A M I S M A EN UNA POBLACIÓN REUMATO L Ó G I C A
TA B L A I. CARACTERÍSTICAS DE LA M U E S T R A
E S T U D I A D A (n=301)
Características/diagnósticos
n/casos/años
Hombres
Mujeres
Muestra global: edad x– y D E
95
205
56,2 años,
DE=16,16
58,68 años,
DE=18
56,49 años,
DE=015,24
127 casos
69 casos
27 casos
17 casos
8 casos
4 casos
17 casos
8 casos
3 casos
3 casos
18 casos
Hombres, edad x– y DE
Mujeres, edad x– y DE
Síndromes regionales
Artrosis
Artritis
Secuelas traumatológicas
Neuropatías
Sínd. de hipermovilidad y laxitud
Fibromialgia
Osteoporosis
Atralgias inespecíficas
Síndromes psicógenos
Resto
clara asociación con el sexo femenino, la relación de
la tensión muscular elevada con las variables estrés,
ansiedad y depresión.
Estos resultados sugieren la importancia de los
factores psicológicos en la prevención y tratamiento
de la T M .
Conviene comentar, no obstante, las limitaciones
metodológicas del presente trabajo.
Aunque la evaluación de la TM por el método indicado teóricamente supera a la simple palpación clínica y es más específico que otras alternativas, no
llega a ser un método completamente objetivo. En
cuanto a las otras variables estudiadas, casi todas
ellas obtenidas por interrogatorio o escalas semicuantitativas no validadas, caben los habituales sesgos de memoria y clasificación.
Además con un diseño transversal, no se puede aspirar a inferencias causales, sólo a sugerir o apoyar
hipótesis.
La evaluación semiobjetiva de la TM por el procedimiento indicado, comporta ciertas ventajas respecto a otras alternativas metodológicas.
Respecto a la palpación manual, se reducen obviamente las variaciones inter/intraobservador.
La electromiografía, como ya se ha indicado, no
es un procedimiento sensible para captar diversos as23
9
pectos de la dureza muscular. En efecto, la dureza
muscular no depende solamente de la contractura
muscular sino también de la congestión sanguínea y
del acúmulo de detritus metabólicos (5). Por otra
parte, la electromiografía no permite cuantificar la
tensión muscular, solamente informar de una mayor
o menor actividad mioeléctrica respecto a otros músculos o de un antes y un después de actuar un determinado factor.
Para la medición directa de la dureza muscular se
ha diseñado un medidor, en el cual se cuantifica la
fuerza necesaria para hundir la superficie de contacto
de una especie de cabezal de ultrasonido, cuya área
2
de contacto es de 1 cm , a un cm de profundidad en la
masa muscular (9). Se trata probablemente del primer intento para evaluar la tensión muscular de forma objetiva. Pero tiene el inconveniente de que requiere un grosor mínimo del músculo de tres veces el
grosor del tejido celular subcutáneo. Es aplicable al
trapecio y a los músculos posteriores de la nuca, pero
no a los pericraneales (9).
Por otra parte con la ecografía o la resonancia nuclear magnética (RNM), no detectan la contractura
muscular (1).
La alta prevalencia del sexo femenino en el grupo
de TM elevada, concuerda con los resultados de varios estudios. Así la tensión muscular valorada con
un método objetivo y no invasivo en pacientes concefalea de tensión, resultó más elevada en el grupo
de las mujeres (10). En otro trabajo se comunica que
los dolores musculoesqueléticos, estudiados en personal de cadenas de producción, resultaron más frecuentes en las mujeres (11 ) .
En nuestro estudio se halla una asociación significativa entre la TM elevada y distintos aspectos psicológicos.
La relación entre la TM elevada y la depresión se
acepta y presupone (2) pero practicamente no ha sido
evaluada ni cuantificada. En el presente trabajo, con
las limitaciones ya indicadas, esta relación ha sido
evaluada.
Otro aspecto que ha resultado significativamente
asociado a la TM elevada es el estrés. Se trata de otra
influencia admitida pero poco analizada. En el caso
del dolor musculoesquelético, concepto que como
hemos indicado puede estar relacionado con la contractura muscular, se ha hallado asociado el estrés en
medios laborales (11 ) .
Las puntuaciones elevadas de ansiedad también
han resultado significativamente asociadas a la T M
elevada. La ansiedad se considera involucrada a la
contractura muscular (2,3), pero también aquí faltan
estudios demostrativos.
La preeminencia de los factores psicológicos en la
10
J. GUITA RT y J. GIMÉ N E Z - C R O U S E I L L E S
R e v. Soc. Esp. del Dolor, Vol. 9, N.º 1, Enero-Febrero 2002
TA B L A I I. PREVA L E N C I A DE LA TENSIÓN MUSCULAR ELEVADA, VA L O R A D A CON UN MÉTO D O
SEMIOBJETIVO (.), EN FUNCIÓN DE DIVERSAS VARIABLES EN UNA M U E S T R A R E U M ATO L Ó G I C A D E
n=301 PA C I E N T E S
Tensión muscular
semiobjetiva (TMSO)
Variables (..)
OR
P
F recuencia y %(...)
TMSO 4
(n=49)
TMSO < 4
(n=252)
Sexo femenino
(n=206)
45
(91,8%)
161
(63,8%)
6,35
<0,001
Depresión ≥ 2,5
(n=144)
31
(63,2%)
11 3
(44,8%)
2 , 11
<0,025
Estrés ≥ 3
(n=196)
38
(77,5%)
158
(62,6%)
2,05
<0,05
Ansiedad ≥ 3
(n=200)
39
(79,5%)
161
(63,8%)
2,2
<0,05
C a rga postural ≥ 2,5
(n=159)
29
(59%)
130
(51%)
1,36
N.S.
C a rga mental ≥ 3
(n=129)
21
(44,8%)
108
(44,8%)
1
N.S.
Práctica de ejerc. ≥ 1
(n=184)
31
(63,2%)
153
(60,7%)
1 , 11
N.S.
Antecedente de practicar
ejercicio ≥ 1
(n=205)
34
(69,3%)
171
(67,8)
1
N.S.
Calidad del sueño ≥ 1,5
(n=137)
22
(44,8%)
11 5
(45,6%)
0,97
N.S.
Dermografismo +
(n=146)
26
(54,6%)
120
(47,6%)
1,13
N.S.
(.)La resistencia hallada por el explorador a la presión sobre la porción media/base de la porción superior del músculo trapecio, se
expresa en relación con una escala de durezas formada por 5 barras de goma espuma de poliuretano y siliconas, con un rango que
va desde 2,5 a 25 unidades Shore A. (..) Las variables se expresan según una escala ordinal con 2 niveles: uno más alto o positivo
(que es el indicado) y el otro, que comprende al grupo restante, es el más bajo o negativo. (...)Los porcentajes se refieren a la presencia de la categoría indicada de la variable en los grupos con TMSO ≥ 4 y TMSO < 4.
patogenia de la tensión/contractura muscular, halla
una plausible explicación a través de la misma neurofisiología del tono muscular.
El tono muscular se establece inicialmente a nivel
medular por medio del reflejo miotático. La elongación de unos grupos musculares por efecto de la gravedad, estimula los receptores de tensión del huso
muscular (fibras de cadena nuclear). Este estímulo,
vehiculado a través de las fibras Ia y II alcanza la
médula, estimula a su vez a las motoneuronas alfa
extensoras, originando así una contracción muscular
compensatoria.
Pero además el tono muscular se activa y regula
desde niveles supramedulares (bulbomesencéfalo, cerebelo y corteza cerebral). En efecto, puede haber acciones directas desde niveles supramedulares (zona
motora primaria, núcleos vestibulares, especialmente
el de Deiters), activando las motoneuronas alfa extensoras. También pueden producirse elevaciones del tono muscular de forma indirecta, a base de activar a
las motoneuronas gamma extensoras, las cuales, tensando el huso muscular, disparan el reflejo miotático.
Estas acciones sobre las motoneuronas gamma pueden originarse desde la misma zona motora primaria
o desde la formación reticular mesencéfalo lateral
(Fig. 3). En realidad todo ello sucede en un complejo
24
PREVALENCIA DE LA TENSIÓN MUSCULAR ELEVADA, EVA L U A D A CON UN MÉTODO SEMIOBJETIVO,
Y ESTUDIO DE FA C TORES ASOCIADOS A L A M I S M A EN UNA POBLACIÓN REUMATO L Ó G I C A
Fig. 2—Variaciones de las proporciones de casos en los
grupos con tensión muscular elevada (TM>4) y en el
grupo restante (TM<4) en función de las variables ansiedad elevada (puntajes iguales o superiores a 3), estrés (puntajes iguales o superiores a 3), depresión (puntajes iguales o superiores a 2,5) y carga postural
(puntajes iguales o superiores a 2,5).
sistema de interacciones y equilibrios.
La carga postural/laboral es uno de los factorese
más invocados en la patogenia de la contractura muscular (1,3), así como en el desarrollo de dolores
musculoesqueléticos (12,13). No obstante en nuestro
estudio esta variable, aunque muestra una tendencia
a comportarse como factor de riesgo, no alcanza la
significación estadística. Quizá ello pueda explicarse
porque en nuestra serie las puntuaciones de carg a
postural son bajas: una media de 2,44 puntos sobre
un máximo de 9.
La repercusión de la carga mental sobre la tensión
de los músculos cervicales y faciales ha sido estudiada en pacientes con cefalea de tensión. La tensión
m u s c u l a r, evaluada por electromiografía ha resultado
incrementada en situaciones de esfuerzo mental
(14,15). Ambos trabajos hacen referencia a variaciones temporales de la TM en periodos próximos a la
experiencia de pasar por una sobrecarga mental. No
sabemos si estos incrementos pueden ser más o menos mantenidos a resultas de una tensión mental habitual o frecuente. En nuestro estudio esta variable
ha resultado complentamente neutra (OR=1).
Nos pareció plausible que la práctica de ejercicio
podría tener un efecto protector. De hecho, en el estudio llevado a cabo por el grupo de expertos en con25
α
γ
11
γ
α
Fig. 3—El tono muscular se establece inicialmente a
nivel medular a través del reflejo miotático, pero las
motoneuronas alfa extensoras pueden activarse también
por vías que proceden de la zona motora primaria o de
los núcleos vestibulares, en especial el núcleo de Deiters. Por otra parte, las motoneuronas gamma extensoras, que tensando el huso muscular potencian el reflejo
m i o t á t i c o , pueden estimularse desde la zona motora primaria o de la porción mesencéfalo lateral de la formación reticular. Todo ello es un burdo esquema de un sistema de interacciones y equilibrios. 1. Núcleo rojo, que
a través del haz rubroespinal cruzado, estimula a las
motoneuronas alfa y gamma flexoras (sólo hasta los
segmentos torácicos). 2. Vías cerebelosas que se originan en la porción lateral y estimulan a los centros corticales del tono muscular. 3. Vías cerebelosas que se originan en la porción paravermal y que estimulan a la
porción mesencéfalo lateral de la formación reticular.
4. Vías cerebelosas que se originan en el vérmix y que
estimulan a la formación reticular bulbar e inhiben al
núcleo de Deiters. 5. Núcleo de Deiters (del grupo de
núcleos vestibulares) desde donde se pueden estimular
a las motoneuronas alfa extensoras. 6. Formación retic u l a r, porción bulbar medial. 7. Formación reticular,
porción mesencéfalo lateral. 8. Zona motora primaria
(datos procedentes principalmente de las referencias 4
y 17).
12
J. GUITA RT y J. GIMÉ N E Z - C R O U S E I L L E S
tractura muscular, se constata una baja práctica de
ejercicio en estos pacientes (16). Sin embargo en el
presente trabajo no se ha evidenciado una asociación
protectora significativa.
También era sugestivo pensar que los pacientes
con una buena calidad de sueño tendrían una cierta
protección frente a la elevación de la tensión muscul a r, supuesto que no se ha podido corroborar.
Tampoco se ha puesto de manifiesto que el dermografismo, signo de labilidad neurovegetativa, represente un factor de riesgo significativo de TM elevada.
En futuros trabajos sería conveniente profundizar
estas cuestiones con mediciones fiables y estrictas de
la TM y de las distintas variables, ampliar el estudio
con la inclusión de otras variables, p.ej.: los propios
grupos diagnósticos y otros posibles factores como
constitución física, laxitud articular, etc.
R e v. Soc. Esp. del Dolor, Vol. 9, N.º 1, Enero-Febrero 2002
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CORRESPONDENCIA:
J. Guitart Boixader
Avda. Príncipe de Astúrias, 21 - 1ª-2ª
08012 Barcelona
Tel.: 93 237 90 81 - Fax: 93 237 39 08
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