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26 Congreso Ibérico de Astrología - La escala humana de la realidad - Madrid, del 19 al 21 de Junio de 2009
INICIO
La meteorología según Abraham Zacuto
Introducción al método para la predicción meteorológica a corto y largo plazo
Adela Ferrer y José Luis Pascual
La astrología, es decir, la disciplina que interrelaciona las
posiciones de los astros (planetas y estrellas) con los
sucesos terrestres, nació a partir de la observación diaria
del cielo y, sin duda, la primera de sus aplicaciones fue la
de
prever
con
suficiente antelación los fenómenos
climáticos, los cambios estacionales y los momentos en los
que convenía sembrar o recoger las cosechas.
Introducción
Se conservan tablillas cuneiformes del milenio anterior a Jesucristo en las que se recogen día por día,
800 años de observaciones astro-meteorológicas, de forma que si se veía salir la luna con tal o cual
estrella, allí se consigna, pero también se anotaba si estaba nublado o llovía. Las ventajas de esta
previsión son muy evidentes:
La tradición nos dice que Tales de Mileto (624-546 a.C.) hizo fortuna al calcular con antelación una
excelente cosecha de aceitunas y así saber cuándo debía invertir en aceite.
Hasta el mismo Cervantes nos explica en el capítulo XII de “Don Quijote” el alcance de la
astrometeorología en su tiempo (1605):
“Principalmente decían que sabía la ciencia de las estrellas, y de lo que
pasaban allá en el cielo el sol y la luna, porque puntualmente nos decía el cris
del sol y de la luna. Eclipse se llama, amigo, que no cris, el escurecerse esos
dos luminares mayores, dijo Don Quijote. Mas Pedro, no reparando en
niñerías, prosiguió su cuento, diciendo: asimesmo adivinaba cuando había de
ser el año abundante o estil. Estéril queréis decir, amigo, dijo Don Quijote.
Estéril, o estil, respondió Pedro, todo se sale allá. Y digo que, con esto que
decía, se hicieron su padre y sus amigos que le daban crédito muy ricos,
porque hacían lo que él les aconsejaba, diciéndoles: sembrad este año
cebada, no trigo; en este podéis sembrar garbanzos, y no cebada; el que viene
será de guilla de aceite; los tres siguientes no se cogerá gota. Esa ciencia se
llama Astrología, dijo Don Quijote. No sé yo cómo se llama, replicó Pedro, mas
sé que todo esto sabía y aún más.”
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26 Congreso Ibérico de Astrología - La escala humana de la realidad - Madrid, del 19 al 21 de Junio de 2009
En esta línea de investigación llevan muchos años trabajando muy pocos
astrólogos españoles, a quienes los demás atendemos como si del
Oráculo de Delfos se tratase.
En este congreso, contando con la ayuda de José Luis Pascual,
intentaremos explicar lo más claramente posible, las técnicas que hay
que tener en consideración para el juicio en astrometeorología:
Juicio de las lunaciones
La técnica se basa en el juicio de las lunaciones; no será necesario explicar aquí la influencia de la luna
sobre el agua. Si hay un “planeta agua”, pese a lo que diga alguna canción, en astrología ése planeta
es la Luna.
Como la evolución histórica de la medida de los ciclos estacionales, es decir, meteorológicos, partió de
la cuenta de los meses basándose en el ciclo lunar, concluyeron (hay 800 años de registros
meteorológicos diarios en las tablillas babilónicas) que las lunas nuevas que se producían en alguno de
los ángulos del cielo (es decir en el momento del amanecer por el este, en el de culminar en lo más
alto, en el del ocaso por el oeste o en la media noche), anunciaban, la mayor parte de las veces,
cambio de tiempo.
sicigia
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26 Congreso Ibérico de Astrología - La escala humana de la realidad - Madrid, del 19 al 21 de Junio de 2009
Si convertimos esta imagen a un mandala astrológico podemos -como astrólogos- deducir
inmediatamente cuál sería la razón de ello: en la carta astral de ése mes, el Sol y la Luna están
conjuntos en uno de los dos ejes, lo que la convierte en “radical” o significativa. Esta es pues, la
primera regla: Luna Nueva angular, cambio (variación) de tiempo.
A este respecto, veamos la figura de entrada del verano 1959, excepcionalmente tormentoso en la
calificación de Font Tullot (Historia del clima en España):
20 junio 1959 20:00 GMT Madrid
No solamente la sicigia está en el horizonte, sino que se visualizan tres aberturas de puertas
(enseguida entramos en ellas). El regente del Ascendente está en el mismo Ascendente y la Luna va a
él después seguido de la oposición al Sol.
La figura es importante no sólo por el verano, sino porque cuando en la estación más seca del año la
atmósfera da muestra de viveza, nos está hablando: estábamos en los preludios de la década lluviosa
de los 60, que se inició en diciembre de este año (ver Actas del Congreso de Madrid 2001).
Veamos la figura de uno de los veranos más anómalos del siglo, el de 1997:
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26 Congreso Ibérico de Astrología - La escala humana de la realidad - Madrid, del 19 al 21 de Junio de 2009
20 junio 1997 19:10 GMT Tortosa
Véase nuevamente la sicigia en el horizonte, Saturno en el FC (caído en Aries) y Marte exiliado
entrando en Libra elevado cerca de MC (planetas débiles significan aguas). Entre los días 27 y 29 de
junio hubo un temporal de invierno en pleno verano astronómico (1001 mb el día 26, un valor
excepcional en estas fechas). En julio hubo inundaciones históricas en Polonia y Alemania). En la
Península Ibérica no empezó a hacer calor hasta bien entrado agosto.
La consideración del orbe que se le debe dar, queda a juicio de los más sabios, pero yo le doy un orbe
muy amplio, de unos doce grados.
Como es lógico, la naturaleza y cualidad esencial de los planetas y de los signos en los que se sitúan,
es de vital importancia, y se comprende fácilmente que la unión de las dos luminarias: una femenina y
nocturna, la otra masculina y diurna, la una fría y húmeda y la otra caliente y seca, den lugar cada mes
a un reajuste en el ambiente, a una “removida celeste”. Consecuentemente, las lunaciones previas a
la entrada del Sol en un signo cardinal son muy importantes, ya que los cardinales son los que
encabezan o dirigen las estaciones, ya los antiguos los llamaron “signos movibles” porque iniciaban
una estación y “re-movían” el tiempo meteorológico, éstas lunaciones nos van a dar una pincelada
general de por dónde van a ir las cosas a lo largo de toda la estación.
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26 Congreso Ibérico de Astrología - La escala humana de la realidad - Madrid, del 19 al 21 de Junio de 2009
Signos movibles
Deduciremos, astrológicamente hablando, que la unión o el contacto –el catamiento– de dos planetas
fríos y húmedos, como la Luna y Venus, significa humedad y agua, pero diremos que dichas aguas
y humedades serán más o menos abundantes dependiendo de que la conjunción se produzca en un
signo de agua, de tierra, de aire o de fuego y aún, dentro de dichos signos, la lluvia caerá con mayor o
menor abundancia si el signo en el que se produce es domicilio o exilio de alguno de los dos astros (en
Cáncer-Capricornio; o en Libra-Aries); si se diera en Escorpio, mal lugar para ambos planetas, el juicio
dependería de otras consideraciones, que relacionadas, entre otras muchas, con los aspectos y el
estado cósmico de Marte en la lunación previa.
La Luna y Venus
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26 Congreso Ibérico de Astrología - La escala humana de la realidad - Madrid, del 19 al 21 de Junio de 2009
En general, los signos femeninos, los de agua, y -en menor medida- los de tierra, son más
proclives a producir lluvias. De los masculinos, les siguen en producción de humedad los de
aire, mientras que los de fuego son significadores de sequía. Aunque en particular, hay que saber
que los signos de Mercurio y de Venus, especialmente los que anuncian el otoño boreal, Virgo y Libra,
producen humedad.
De forma que, si al inicio del año (la entrada del Sol en Aries) hubiese varios planetas, como Marte y
Saturno, -ambos secos- en Leo, sería
determinante de un año de sequía. Esto de contar con la
cualidad de los planetas y los signos, aunque parece una perogrullada, es muy importante tenerlo en
cuenta a la hora de juzgar los aspectos entre Júpiter y Saturno y también los eclipses de Sol, ya que
nos marcan ambos –como luego veremos- ciclos climáticos largos.
De todos modos, varios autores, y no poco notables, nos dicen que los signos más húmedos del
Zodíaco son Leo y Acuario (Ibn Ezra). Acuario se representa por Ganímedes, el escanciador de las
aguas celestes, y la denominación medieval de una de las Mansiones lunares que allí se encuentra es
la de Effusores, “derramadoras”. Si repasamos la bibliografía sobre el tema podemos llevarnos más de
una sorpresa.
Leo y Acuario
No deberíamos olvidar que los antiguos concedían a cada signo dos mitades diferentes en cualidad; así
Ibn Ezra nos dice, por ejemplo de Virgo: “Su naturaleza es destruir por exceso de sequedad, aunque en
su comienzo es algo húmedo. Rige los truenos. Si el regente del año se encuentra en el citado
signo y su latitud es meridional, significa vientos; pero si dicha latitud es septentrional, augura
un tiempo templado.”
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26 Congreso Ibérico de Astrología - La escala humana de la realidad - Madrid, del 19 al 21 de Junio de 2009
Apertura de puertas
Ahora vamos a ver cómo pronosticar en qué va a consistir el prometido cambio de tiempo de la
lunación angular, y para ello reflexionaremos sobre qué es lo que pasa en la atmósfera cuando hay un
cambio de tiempo, pues que hay variaciones en la presión atmosférica. No cambia el tiempo cuando el
anticiclón se queda estancado sobre la península, sino cuando hay “desequilibrio” entre contrarios,
entre altas y bajas presiones, lo que en nuestro argot llamaríamos aspectos disonantes o tensos entre
signos de distintas cualidades y planetas de naturaleza opuesta, es decir entre los planetas que tienen
sus domicilios opuestos: entre Marte y Venus, entre Mercurio y Júpiter y entre Saturno y el Sol y
Saturno y la Luna (porque Saturno rige Capricornio y Acuario, exilios respectivos de la Luna y el
Sol).
El verano más anómalo del siglo XX fue el de 1977: las temperaturas estuvieron 6º por debajo de los
promedios, lo cual habla por sí solo.
16 junio 1977 18:23 GMT Madrid
Vemos dos aberturas de puertas, pero además con recepción esencial (Mercurio recibe a Júpiter en
Géminis y Venus a Marte en Tauro). La primera es angular, la segunda recibe la fuera de Saturno en
aspecto formante.
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26 Congreso Ibérico de Astrología - La escala humana de la realidad - Madrid, del 19 al 21 de Junio de 2009
12 febrero 1960 17:24 GMT Madrid
10 junio 2002 23:48 GMT Tortosa
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26 Congreso Ibérico de Astrología - La escala humana de la realidad - Madrid, del 19 al 21 de Junio de 2009
Estamos en el inicio de la década lluviosa de los 60. Marte ya hizo la conjunción
con Júpiter en Sagitario en diciembre de 1959, allí empezó a llover con
contundencia. Entre enero y febrero se dieron continuados temporales del Oeste
que tuvieron la excepcional duración de 40 días seguidos. Se ha producido también
la conjunción Marte-Saturno en Capricornio, pero Venus le da su fuerza, primero a
Saturno y seguido a Marte, abriendo las puertas. A aspectos contundentes,
situaciones contundentes.
¿Alguien recuerda el verano de 2002? ¡Sólo hace siete años! Las piscinas vacías, las playas sin turistas y
los viajeros volviendo a sus casas en pleno mes de julio. Y Centroeuropa inundada, las aguas del Rhin
entrando en museos, bibliotecas y centros públicos (Praga, Berlín, etc.).
¿Ve el lector-oyente alguna abertura de puertas? ¿Es angular? ¿El Ascendente es de naturaleza acuosa?
¿Hay alguna conjunción de los soberanos en signo de Agua formándose? ¿Es eclipse la sicigia? ¿Están
todos los planetas bajo el horizonte europeo?
Consideraremos aspectos disonantes o, mejor dicho, “fuertes”: la conjunción, la cuadratura y la oposición;
éstos, claro, se producen desde signos cuya naturaleza es discordante y, tratándose de la conjunción, uno
de los dos planetas gozará de mejor estado cósmico que el otro.
Hay que saber que, según las analogías propias de la astrometeorología, los principales significadores
de la lluvia son los planetas inferiores: Venus, Mercurio y la Luna, puesto que ellos representan los
tiempos cortos y son los que desencadenan (como el minutero del reloj) lo dispuesto por los planetas
superiores (la saeta de las horas).
Figura de la luna nueva del 18 Dic 1503 citada por Zacuto (16:29 GMT Salamanca), “que fue como un diluvio”.
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26 Congreso Ibérico de Astrología - La escala humana de la realidad - Madrid, del 19 al 21 de Junio de 2009
Analogía simbólica del ciclo del agua y la “apertura de puertas”
Planetas retrógrados
Asimismo no hay que olvidar que los planetas retrógrados anuncian lluvias.
Así que, cada vez que encontremos un novilunio angular en el que, además, haya aspectos fuertes
(preferiblemente formantes) entre los planetas cuyos domicilios se hallan en oposición, podemos juzgar
que habrá “apertura de las puertas de la lluvia”.
Llaves de la Luna
¿Qué son estas puertas de la lluvia?: según la concepción que del universo tenían los pueblos de la
antigüedad y, particularmente, de la idea que de él tenían los judíos y que había sido transmitida al
occidente cristiano por la Biblia, desde la creación, el cielo, la bóveda celeste, estaba bajo una capa de
“aguas primordiales”; según el Génesis:
“Dios hizo el firmamento, y separó las aguas que están debajo de él, de las
que están encima de él; y Dios llamó Cielo al firmamento. Así hubo una tarde y
una mañana: este fue el segundo día.”
Con estas premisas, la conclusión es que el agua de la lluvia proviene de la que hay sobre el firmamento, y
para que llegue a nosotros ha de haber unos coladeros por donde caer a la tierra, unas “puertas del cielo
para la lluvia” que se abren cuando las activan las fuerzas de los planetas, los cuales van transmitiendo con
sus luces la orden de abrirlas y cuya mensajera final es la Luna, el “ama de llaves” que, al igual que en la
astrología médica, en su recorrido diario a través del zodíaco, irá formando ciertos aspectos con la posición
inicial que ocupaba en carta natal del mes, en la del novilunio.
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26 Congreso Ibérico de Astrología - La escala humana de la realidad - Madrid, del 19 al 21 de Junio de 2009
Y estas son las llaves de la Luna:
Predicción mensual
Para la predicción mensual habremos de atenernos a estas reglas:
Los aspectos fuertes que se producen entre la sicigia y Saturno se llaman, como decían los antiguos:
“las puertas grandes del cielo” y muchas veces se da el caso de que, según los grados que le faltan al
Sol para llegar al aspecto partil con Saturno, grado por grado, contando un grado / un día, a los tantos
días viene el agua.
La apertura de puertas entre Venus y Marte da lugar a aguas y lluvias y, en muchas ocasiones, incluso
el trígono o el sextil entre ellos provocan también la lluvia.
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La conjunción de Venus con el Sol da lluvias.
La conjunción de Venus con la Luna en signos húmedos da aguas mansas.
La combinación de Mercurio y Venus también da aguas.
La combinación de Venus y Saturno dará aguas o frío.
Si Venus está angular, sobre todo si está en el Ascendente, augura gran humedad, que se producirá
cuando la Luna llegue al grado del Ascendente de dicha sicigia.
Pero si Marte está angular, y sin aspectos de Venus, promete tiempo muy seco. Lo mismo sucede si es
Saturno –sin aspectos de los luminares- el que se halla en el Ascendente.
El principal significador de truenos y relámpagos es Júpiter; el de los rayos y tormentas, Marte, por eso
si están conjuntos, en cuadratura o en oposición y hay además “apertura de puertas” juzgaremos
muchas tormentas y aguaceros.
Las 4 puertas del año
Como somos astrólogos, entendemos muy bien que lo general desbarata parte de lo particular, es
decir, que si la revolución del año o el eclipse indicaban sequedad y la conjunción del mes significa
agua, el agua no será tanta.
Los astrometeorólogos siguen estos criterios básicos y observan y juzgan cada sicigia. Aunque el
novilunio es más importante, no olvidan que la luna llena –si es angular y está apoyada por aspectos
fuertes- tiene la potestad de cambiar lo anunciado por la nueva. Y para ser más precisos en sus
predicciones, prestan especial atención a las siguientes sicigias:
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*La inmediatamente anterior a la entrada del sol en los signos cardinales, es decir, las cuatro
estaciones o cuatro puertas del año. De ellas, la sicigia más importante es la previa al ingreso del Sol
en Aries, puesto que ahí comienza el año solar.
En este caso tendremos en cuenta un viejo -y no por ello menos verdadero- sistema: Si la Luna de la
sigicia previa a Aries, al separarse del Sol aplica a un planeta fortuna, es señal de un año de
prosperidad –meteorológicamente hablando, de un tiempo muy templado y acorde a las características
de cada estación- y lo contrario diremos si al separarse del Sol, la Luna aplica a un planeta infortuna.
También es muy importante la previa al inicio del otoño, la de Libra. Como es lógico, la llegada de las
lluvias es fundamental en ambos estaciones (la primavera y el otoño). La sicigia de Cáncer ha de ser
juzgada de otra forma, ya que la proximidad de los días caniculares con sus cabañuelas, nos insinúan
que la predicción de dicha sicigia encierra más dificultades de interpretación.
Eclipse anual
*El eclipse anual de sol, que a fin de cuentas es una lunación muy fuerte, cuya angularidad y la
cualidad del signo en el que se produce es fundamental para componernos un escenario general
meteorológico o “telón de fondo” climático hasta el siguiente eclipse; una de las reglas de Zacuto es
que el eclipse de Sol en signos de fuego -particularmente en Sagitario- es señal de sequía. En el caso
de los eclipses es importante saber que si el eclipse del Sol está en conjunción con Marte o en mal
aspecto con Saturno, determina pérdida del trigo, pero si está con un planeta fortuna es buena señal, y
sobre todo, si las fortunas están en la Casa II, es un augurio inmejorable.
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Cambio de signo de los cronocratores
*La inmediatamente anterior al cambio de signo de Júpiter, así como a anterior al cambio de signo de
Saturno, -los dos cronocratores- ya que la cualidad de los signos ocupados por dichos planetas así
como los aspectos formantes que se vayan a producir entre ellos nos darán una idea de la tónica
general del periodo en el que permanezcan allí, dándose la curiosa circunstancia de que Júpiter, que
en signos de fuego augura generalmente un periodo seco, sin embargo concede aguas y humedad en
el tiempo en que retrograda y pasa a al signo de agua anterior, lo mismo sucede cuando, por su
movimiento directo ingresa en el signo siguiente, de tierra. Lógicamente, atenderemos también a las
sicigias anteriores a la formación de los aspectos exactos entre ellos.
Sería muy largo exponer aquí los aforismos para las posiciones de Júpiter y Saturno según el Libro de
las Cruzes por los signos que ocupan, pero como ejemplo, ambos en signos de tierra, auguran un año
provechoso en lluvias, no demasiado abundantes ni tampoco dañinas. Eso ocurrió en 2008 y ambos
planetas estaban, aparentemente, en buen aspecto: un trígono, pero es que Saturno se hallaba
“elevado” sobre Júpiter, de tal forma que la naturaleza intrínseca de Saturno se imponía sobre un
Júpiter en mal estado cósmico. En 2009 Saturno en tierra y Júpiter en aire, auguran un año regular,
muchos vientos y frío más abundancia en las montañas y sequía y agostamiento en las vegas.
Las figuras llamadas “abiertas” y “cerradas” y sus consecuencias sobre el clima
Los antiguos consideraban “figuras cerradas” cuando los 4 planetas soberanos, Sol, Marte, Júpiter y
Saturno están cada uno de ellos en un signo consecutivo, o dos en conjunción y los otros dos seguidos.
Esta configuración planetaria es significadora de lluvias y cuando la Luna llega a los signos en los que
se sitúan los planetas, produce la lluvia.
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26 Congreso Ibérico de Astrología - La escala humana de la realidad - Madrid, del 19 al 21 de Junio de 2009
28 marzo 2002 18:26 GMT Tortosa
7 septiembre 2006 18:43 GMT Tortosa
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26 Congreso Ibérico de Astrología - La escala humana de la realidad - Madrid, del 19 al 21 de Junio de 2009
La situación de cerradas se alcanzó aquí el 21 de marzo, pero las lluvias notables y generales
esperaron al pulso excitador de la luna llena, con arreglo a la doctrina expuesta en el Libro de las
Cruzes. El 31 de marzo hubo inundaciones en Santa Cruz de Tenerife (224 l/m2 en 24 horas). A partir
de ese día las inundaciones se sucedieron en Javea y Denia, y las lluvias fueron fuertes en Andalucía,
Baleares, Valencia, Alicante y Murcia, estando presentes en el resto del territorio español. Y
continuaron, con nevadas importantes también en la mitad Norte, justo hasta el 13 de abril, cuando
Marte entró en Géminis rompiendo la situación de cerradas. El 12, en Darnius (Gerona), llevaban
acumulados durante este episodio 358 l/m2, lo que da idea de la situación vivida con las cerradas.
Este mismo día 7 ya hubo tormentas en los Pirineos y alta montaña del interior peninsular; el 8 la zona
tormentosa se amplió, y en plena romería de la Virgen cayeron sobre Utiel (Valencia) 56 l/m2. El 9 las
tormentas afectaron al entro, tercio Norte, sector Este y Pirineos; en La Aldea de la Concepción
(Córdoba) recogieron 60 l/m2 en 45 minutos. El 10 hubo tormentas con fuerte aparato eléctrico, pero las
precipitaciones fueron escasas. El 11, con aire frío en altura sobre la mita oriental ibérica, se extendió
la inestabilidad a ese sector, mientras, por el contrario, se estabilizaba la mitad occidental. En Viver
(Teruel) recogieron 140 l/m2, con granizo. Lo más grave y extendido se produjo el 12 de septiembre, día
en que el Sol llegaba a la cuadratura con el Punto Primordial (conjunción precedente Marte-Saturno en
Leo). Cayeron trombas de agua en Andalucía oriental, y parecido ocurrió por toda la mitad Este ibérica.
Menudearon las granizadas y las inundaciones (quien esto escribe tuvo que levantarse de madrugada a
desalojar la cochera, los vehículos y todo lo allí almacenado). La situación de cerradas terminó el día
22 (ingreso del Sol en Libra y ruptura de la condición). Recogimos en nuestro observatorio 258 l/m2 a lo
largo de estos días. Ese día, el 22, llegaba a la Península Ibérica el huracán Gordon, pero el 24 se
cerró el episodio de lluvias fuertes.
Las “figuras abiertas” son aquellas en las que los 4 planetas soberanos se sitúan en signos alternos.
Los signos intercalados o vacíos se llaman “aperturas”. Esta configuración es significadora de sequía,
aunque algo podría llover cuando la Luna entre en la última “apertura”, porque hará las veces de
“cierre”.
El juicio sobre estas figuras no permanece más que mientras los planetas se hallan en dichas
posiciones.
El régimen de vientos
Todo lo anterior es cierto y se cumple en muchas ocasiones;
sin embargo, aquellas veces en las que erramos la predicción
(que no olvidemos, es a largo plazo, cosa que la actual
meteorología no puede hacer), suele ser debido a un cambio
en la dirección natural –para la estación correspondiente- de
los vientos, ya que unos traen aire del mar y por tanto, más
húmedo y otros de la tierra
-más secos- o del norte -más
fríos- o del sur -más cálidos- (dependiendo de la localización
geográfica de la comarca para la que predecimos).
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26 Congreso Ibérico de Astrología - La escala humana de la realidad - Madrid, del 19 al 21 de Junio de 2009
Aquí tenemos a nuestro más serio caballo de batalla, de modo que cuando una sicigia anuncie vientos:
Los aspectos fuertes entre Mercurio y Júpiter son significadores de vientos.
Júpiter en cuadratura u oposición con el Sol produce, muchas veces, vientos muy fuertes.
Habríamos de ser capaces de predecir la o las dirección/es en la que soplará. Hay diversidad entre los
autores acerca de la correspondencia de los planetas con la orientación geográfica, en el caso de los
vientos, tiene fácil explicación esta divergencia, porque cada autor le aplica al viento más beneficioso la
influencia de Júpiter y al más nocivo, la de Saturno, y es que, para los que vivimos en Valencia el
viento del oeste trae sequedad y malas cosechas, justo al contrario de lo que les sucede a los gallegos
o a los gaditanos. Los griegos consideraban al céfiro (viento del oeste) como un viento benéfico; el
clima del país en el que trabajó cada uno de los astrólogos habrá influido en la modificación de estos
detalles que son de vital importancia.
Uno de los aforismos más curiosos de Zacuto tiene que ver, precisamente, con los vientos, viene a
añadir una pincelada de precisión sideral muy del gusto de los astrólogos que atienden a las estrellas:
“Y las estrellas [influyen] igualmente, de tal forma que, si en cualquiera de los cuartos del mes lunar
encontramos una estrella fija angular, se acrecientan los vientos cuya dirección sea acorde a la
naturaleza de los planetas que estuvieron fuertes en los ángulos en la Luna Nueva precedente.
En cualquier caso, aún sin atender a las estrellas fijas o a la Morada Lunar sobre la que “aparece” la
Luna tras la sicigia, los aciertos son muy alentadores. Hay que prestar mucha atención a las cualidades
de los signos, ya que en ellos suele haber una mitad más húmeda o más seca que en la otra; que Leo –
aún siendo de cualidad caliente, más bien ardiente- tiene algo de húmedo (o de provocar humedad);
todo esto se encuentra en el Libro de los juicios de las estrellas” de Ben Ezra.
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26 Congreso Ibérico de Astrología - La escala humana de la realidad - Madrid, del 19 al 21 de Junio de 2009
Adela Ferrer Baró (Valencia, 15 Mar 1955, AS Géminis). Adela Ferrer (Valencia ) pertenece a la
ETS desde su fundación. Astróloga profesional, se dedica a la consulta, es colaboradora en medios
de comunicación de su comunidad autónoma desde 1984 hasta la fecha. Ha publicado diversos
artículos en revistas especializadas y ha presentado ponencias en Congresos Ibéricos de Astrología
(Madrid 2001, Alicante 2007 y San Fernando-2008), así como en Los 3 “Encuentros de astrología
tradicional” (2002, 2004 y 2006). Se puede acceder a algunos de sus trabajos a través de la página
web de Astralis y la de la ETS. Dirige los cursos en Culusmundus (Valencia).
[ [email protected] | http://www.adelaferrer.es/ ]
José Luis Pascual Blázquez. Licenciado en Químicas. Profesor de Secundaria. Ganador del III
Premio de Investigación Astrológica "Demetrio Santos" en 1994. Ganador del III Premio "Gloria de
Pubill" al mejor artículo en 2002 en la revista MERCURIO-3. Ha colaborado en la traducción de
textos antiguos con la Escuela de Traductores de Sirventa. Participante habitual en los Congresos
Ibéricos de Astrología desde 1995. Presidente de la Asociación Española de Cabañuelas y
Astrometeorología.
Editor de la página web: [ [email protected] | http://astrofactoria.webcindario.com/ ]
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26 Congreso Ibérico de Astrología - La escala humana de la realidad - Madrid, del 19 al 21 de Junio de 2009
Abraham ben Samuel Zacuto (Salamanca, 1450-1510?), matemático, astrónomo, historiador y
rabino de su comunidad, estudió astronomía en la Universidad de Salamanca, de la que fue
más tarde catedrático de astronomía, y amigo y protegido del rector, Gonzalo de Vivero,
también obispo de Salamanca, quien le animó a publicar su obra "Compilación Magna".
Después de la expulsión de los judíos de España, buscó refugio en Portugal, donde fue
nombrado Historiador y Astrónomo Real, por el Rey D. Juan II, cargo que mantuvo durante el
reinado de D. Manuel I. Zacuto abandonó Portugal (hacia 1497) para escapar de las
conversiones forzosas y se instaló en el Imperio Otomano donde falleció alrededor de 1510.
↑ Tabule tabularum celestium, de Abraham Zacuto. Las tablas astronómicas elaboradas por el Abraham Zacuto fueron
publicados en 1496 por el último de los judíos en Portugal, Abraham Orta, un año antes de la expulsión de los Judíos.
Parece ser que Cristóbal Colón utilizó las tablas astronómicas preparadas por Zacuto en sus viajes de exploración.
INICIO
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