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Padre Heraldo: Por pura gracia divina, el Espíritu Santo le trajo un día a esta Iglesia de Corrientes para vivir el Evangelio con nosotros y para trasmitirlo, con el fin de “perpetuar la obra de Cristo, Pastor Supremo”. En estos años, nos ha ido conociendo, y así celebrar juntos los misterios de la fe, para alentar nuestros servicios y para profundizar en la comunión eclesial. Han sido años muy entregados, durante los que hemos vivido y hemos trabajado juntos. Hoy queremos dar gracias a Dios por todos estos años vivido, con una sensación rara: de alegría por haberlo conocido y de tristeza por que ha llegado la hora de su relevo. Queremos pedirle perdón por si no le hemos comprendido, no le hemos acompañado es decir, por lo que hayamos hecho mal o por omisión. Padre Heraldo su llegada ha sido en silencio, y en silencio se marcha, pero nosotros, con todo el respeto y consideración y aprovechando la oportunidad que nos brinda el haberlo conocido, queremos dedicarle mediante estas líneas no una despedida, ni un adiós, sino un recuerdo cariñoso y un ¡hasta siempre!. Aquí, en Corrientes, no le olvidaremos, queda su recuerdo presente, y al Señor le pedimos, para que paso a paso siga su apostolado como lo ha hecho aquí, sin grandes ostentaciones, con su humildad, sin dar importancia a los hechos, a las cosas. Y sobre todo con su sencillez, como es norma en usted, sabemos que es así como usted lo quiere, y por ello les escribimos, sin olvidar ese maravilloso tesoro que dentro de suyo encierra, que no es otro que un corazón enorme. En Corrientes deja un gran legado, su sencillez, su bondad, su espiritualidad y, sobre todo, la figura de un sacerdote vocacional. Es cierto que el camino a veces se hace duro, que aparecen peldaños difíciles de subir, pero desde aquí les damos todo nuestro ánimo para que siga adelante, ya que hoy en día se necesitan sacerdotes como usted. Estamos seguros de que deja un recuerdo hermoso y que aquí siempre encontrará amigos sinceros, que le recibirán con los brazos abiertos y que deseamos de todo corazón toda la suerte del mundo en su caminar por la vida………………….. Los catequistas (Tradicional) de la Parroquia Ntra Sra de Pompeya Diciembre/08