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Transcript
RECOPILACION DE POEMAS DE OTOÑO, POEMAS SOBRE LA
MAGOSTA, RECETAS, CUENTOS, PUNTOS DE LECTURA,
CANCIONES INFANTIL (AL FINAL DEL DOCUMENTO), DIBUJOS…
OTOÑO : FRUTOS Y PAISAJES
Vuelve ya el otoño...
vuelven a mi recuerdo
los árboles plateados y dorados
de los montes de mi pueblo.
En las colinas con el viento
miles de colores se dibujan en el cielo.
Un viento fuerte
las nubes lleva de un cielo
a otro cielo, y juntas,
muy juntas todo lo dejan cubierto.
Cae la lluvia, muy fuerte,
muy fuerte sopla el viento.
Mas luego el sol, sol de otoño,
llena de color el firmamento.
En el campo es la recolección,
vendimia de uvas y frutos secos.
Nueces, castañas, avellanas,
mandarinas y almendros.
Y en un rincón del colegio,
al calor del fuego,
los niños aprenden y juegan
con todos estos elementos:
con las hojas de los árboles
que han cubierto el suelo,
con los frutos que han traído,
con todo su esfuerzo,
con castañas calentitas,
con sus acertijos y versos...
viven la alegría del otoño.
Y así con mi recuerdo
vivo este otoño,
caminando por el dorado sendero.
(JP-Magosta 2016)
LA MAGOSTA 2015
LA
MAGOSTA
2014
Con
cariño
y entusiasmo
Llega el otoño al encuentro
eny con
el cole
de Castillo
él nuestra
magosta.
Los
poemas
y bonitos versos
todo
el alumnado
llueven
en
nuestra
costa.
enGloria
grupos
se
han
reunido
Fuertes nos acompaña
grandes
pequeños
y conysus
poemas tantrabajando
bonitos
nos anima
cadadivertidos.
mañana
en talleres
muy
a
estudiar
muy
juntitos.
-¿Qué
están celebrando?
Llega la alegre castañera
-¡La que
Magosta!,
nos trae elhan
calorrespondido.
del fuego,
castañas asadas,
La castañera
estáfuerza
asando
para
compartir
nuestros
las castañas
en un rincónsueños.
protegido,
Juntos grandes y pequeños
el
otoño los
nosdiversos
ha llegado
comparten
talleres,
alegres
se
ayudan
con
esfuerzo,
trayendo recuerdos perdidos,
de hojas yconstruyendo
sabrosos nuevos
frutospuentes.
acompañados,
Ni la lluvia ni la tormenta
de lluvia
viento
borrarányeste
bonitoenfurecido,
encuentro
se aprende
escuela
dedonde
un sol
tímidoenylacallado
a construir
un mundo
que asoma
entre
todosnuevo.
los niños
Que sepamos siempre compartir
que hoy los
cantan
ha llegado.
juegos,allaotoño
lectura yque
trabajos,
que sepamos
siempre vivir
Todos comiendo
castañas
muy unidos
por
hacer
un
mundo
solidario.
esta(14gran
fiesta celebramos,
de noviembre de 2014. JP)
la castañera nos dice muy suave al oído
que tenemos que ser SOLIDARIOS.
(JP. 29-10-2015)
La Castaña
La castaña, taña, taña
del castaño, taño, taño,
no me pincha, incha, incha,
me hace daño, año, año.
Me la como, como, como,
calentita, ita, ita
con sorbitos, con sorbitos,
de agüita, ita, ita.
(Canción de Rosario y 4º B)
La Castaña
La castaña, taña, taña
del castaño, taño, taño,
no me pincha, incha, incha,
me hace daño, año, año.
Me la como, como, como,
calentita, ita, ita
con sorbitos, con sorbitos,
de agüita, ita, ita.
(Canción de Rosario y 4º B)
EL OTOÑO YA LLEGÓ
(Con Música del Verano ya llegó)
El otoño ya llegó, YA LLEGÓ, YA LLEGÓ
y la fiesta comenzó, COMENZÓ, COMENZO.
La Magosta ya está
aquí, PARA
HACERTE FELIZ
Comeremos
castañas, JUNTOS
AQUÍ.
POEMA MAGOSTA 2012
Las castañas regresan de nuevo
a nuestro encuentro anual
donde juntos una vez más
la Magosta todos hacemos.
La Magosta nos envuelve en un sueño
con una nueva ilusión de crear
nuevos y bonitos senderos…
donde juntos aprendamos a amar.
Y con los nuevos frutos secos
de este otoño de lluvia sin cesar,
en los talleres del colegio
con entusiasmo participamos,
seguros de hacer crecer
la solidaridad que ansiamos.
Castañas, hojas, nueces, avellanas…,
entre todos y todas un mural tejemos,
otoño que regresa con un bonito deseo:
hacer crecer en los corazones la esperanza.
(JP.Noviembre 2012)
Castañas, castañas…
Castañas, castañas, castañas…
siempre comparto esperanzas…
castañas, castañas, castañas,
el otoño de nuevo nos abraza,
castañas, castañas, castañas…
calor que nos agrada.
Castañas, castañas, castañas
comemos hoy con ganas
compartimos con las castañas
tu amistad y la alegría sana.
Y la magosta nos une y abraza
junto al fuego y la llama
saboreando con calma:
los frutos secos, la castaña,
la amistad que nunca falta.
(JP)
Punto de lectura---------------
CASTAÑAS COMÍ,
CASTAÑAS CENÉ,
Y DE TANTO COMER
CASTAÑAS
ME ENCASTAÑÉ..
ASANDO CASTAÑAS
Si quieres comer castañas
conmigo las asarás
y juntos las comeremos
si saltas al compás.
Las asadas castañas,
¡ qué ricas están !,
calentitas y doradas
calorcito me dan.
Asando las castañas
la castañera me enseñó
que si juntos las
compartimos
haremos un mundo
mejor.(Magosta 2011-JP)
otro punto de lectura
poemas de otoño
El otoño ha llegado
El otoño ha llegado
Y las hojas se han secado
Sopla el viento
Y las hojas se caen en un momento.
Y como hace frío
La estufa se ha encendido,
El calor del fuego
Me hace sentir como nuevo.
Voy al huerto
Y de granadas lleno el cesto,
Voy al campo
Y un almendro planto.
Viene una ardilla
Y se sienta en la silla;
El zorro tan astuto
Se esconde tras el arbusto.
Qué más puedo decirte
Si el otoño es tan triste.
EL OTOÑO
El otoño otoñeció
y el frío llegó,
las ardillas cordillas
El viento se las llevó.
Los árboles desnudos
las señoritas los vió
y las casas calentitas
Que gusto a los niños les dio.
Muchas castañas, avellanas,
granadas, ¡qué buenas están!
Las señoras cuecen las setas cueretas
En las caceretas,
¡Uy qué ricas que están
las setas cueretas.!
"EL OTOÑO LLEGA"
El otoño llega
Y las hojas de los árboles
Caen por la chimenea.
El frío llega
Y el cielo está nublado
Por toda la luna entera.
Las ramblas están de agua llenas.
"EL CONEJO Y LA ARDILLA"
El conejo y la ardilla
van en busca de la pandilla,
¡corre que te pilla!
Todos juegan en la orilla,
jugando sin parar
Hasta la hora de cenar.
El otoño ya llegó
El otoño ya llegó
Y la lluvia comenzó.
El otoño está muy bien
Porque yo castañas comeré.
En el parque jugaré
Cuando el aire eche a correr.
ARDILLITA
Ardillita, ardillita, qué fresquita
ardillita, ardillita, qué listita
vuela por el cielo frío.
Lluvia, lluvia que no caigan
gotas de agua.
Con algodón se pueden hacer
bonitos trajes
Para los árboles desnudos.
Y para las hojas
Un bonito color
El otoño se vuelve gris
Después de leer ésta poesía.
"SUEÑO DE OTOÑO"
Un niño mientras dormía soñó
el otoño ya llegó.
Bajo un árbol mirando al cielo
Veía caer las hojas al suelo.
El árbol está dolido
los pájaros no pueden hacer su nido.
El niño se ha despertado
Y el sueño se ha acabado,
Pero el otoño ha empezado.
El frío llega
El frío llega
Y la lluvia cae
Hasta por la chimenea.
Las hojas que se caen
Son grandes
Y el viento las protege
Con guantes
Las hojas secas
Caen sobre las setas.
Comemos castañas,
Comemos granadas
Comemos de todo
Hasta manzanas.
Ya se ven árboles desnudos
Con conejos y jabalíes.
Alrededor suyo
En las casas
Encendemos las chimeneas
Mientras con el calor
Comemos almendras.
Para ir a la escuela
me tengo que poner
A la fuerza una sudadera,
Mientras otros van con un abrigo gordo
y con un dibujo de una seta.
Los colores del otoño
son muy bonitos
Por eso en otoño
nos lo pasamos muy bien
Con los conejitos.
EL OTOÑO
ES EL OTOÑO,
LOS PÁJAROS SE VAN,
EL DÍA ES MÁS CORTO,
EL FRÍO EMPIEZA YA.
ES EL OTOÑO,
LAS HOJAS SE CAEN YA
Y UNA ALFOMBRA AMARILLA
EL SUELO CURBRIRÁ
ESPAÑA
Dejad que siga y bogue la galera
bajo la tempestad, sobre las olas:
va con rumbo a una Atlántida española,
en donde el porvenir calla y espera.
No se apague el rencor ni el odio muera
ante el pendón que el bárbaro enarbola:
si un día la justicia estuvo sola,
lo sentirá la humanidad entera.
Y bogue entre las olas espumeantes,
y bogue la galera que ya ha visto
cómo son las tormentas de inconstantes.
Que la raza está en pie y el brazo listo,
que va en el barco el capitán Cervantes,
y arriba flota el pabellón de Cristo.
El otoño
El otoño huele
a la lluvia que cae,
que moja la tierra,
que moja las hojas.
El otoño huele
a setas que se esconden,
a castañas asadas,
a niños que corren.
El otoño huele
al frío que llega,
al aire puro
que el viento se lleva.
El otoño
El otoño es un barco que navega
con abrigos, silencios y paraguas,
sobre los parques y las arboledas.
¡Gaviotas amarillas!
Son las hojas que vuelan
y caen lentamente
hasta pisar la tierra.
El cielo frío se parece al humo
de los barcos sin velas
que dibujan el sueño de los vientos
con los pinceles de sus chimeneas.
El otoño
El otoño huele
a gotas de lluvia
a tierra mojada
a hierba fresca.
El otoño huele
a frutos secos
a castañas asadas
a niños que juegan.
El otoño huele
a las hojas que vuelan
al aire fresco
a los pájaros que se alejan.
Yo soy el marinero del otoño.
Mira mi barca seca
y las bellas gaviotas melancólicas
volando en mi cabeza
En la orilla dormida de la tarde
hay olas de silencio y tristeza.
Por las ramas desnudas,
por el agua secreta,
por los abrigos grises,
el otoño navega
como un barco perdido
sobre las arboledas.
Los ojos del otoño
A lo lejos de la calle
el sueño está soñando los árboles.
Una luna como de gas persiste, durmiendo,
su rígido frío de oscuridad, y los vientos
intachables, gélidos, entre los curiosos
sigilos del barrio. Las esquinas comparten
su soledad. Una avenida todavía furtiva,
inaudible, desenvuelve
el asfalto virgen de una cruel madrugada.
Hay una bruma,
ubicando los grises desperezos
en el silencio de hielo de la vereda.
Las nubes claman;
sucias de otoño, las flores se yerguen;
y sus pétalos
ocultan un rostro, de sol
y de rosas- purpúreas como frutos de vino-,
donde el rocío triste se detuvo a llorar.
Trémula niebla que cae sobre el césped,
con su pálido aire empapado de lluvia.
Llueve entre las insensibles flores,
en las nubes
derramadas sobre el blando esponjoso del césped.
Brama y tiembla la tierra. Ella tiene el sol,
oculto en pampeños Junios de ceniza.
Pero aguarda abrir sus miradas,
derrotar al dorado otoño;
y beber la niebla en marmóreas copas de leche,
hacer surgir a las florestas,
con la victoria en sus laureles de colores.
A lo lejos, la calle
deshace la palidez en la niebla;
una luz está soplando en las ramas,
tiene rubios cabellos en las cúpulas enramadas,
en los tejados tenuemente rojizos,
en las blandas veredas de la lluvia.
Sus pájaros huelen la luna en los rocíos del lirio.
La primavera observa el ágil cantar;
y puede celebrarse así al otoño,
que vive
en los tenues lamentos del cielo en llovizna.
Hojas de otoño
Pateaba las hojas del otoño;
sobre mi cabeza,
luna, luces blancas.
Y cercadas de húmedos árboles.
Olor a lluvia, olor de noche;
tiempo de nostalgia, y descanso.
Caminando por la vereda
de los años, del tiempo,
de las hojas,
líquidas en su melancolía.
De las varias muertes
y las varias vidas.
Una voz lejana me sopla estos versos,
ocultos entre las manos férreas de la dicha,
acaso de la secreta felicidad.
Como una lenta música
caían las hojas, pues.
Y pálida la luz.
Y yo que caminaba…
Hacia el tiempo, hacia la muerte, hacia la vida.
Otoño en cuerpo y alma
La apacible desolación,
cuando el cuerpo
está en su otoño.
Esa serenidad senil,
sorpresivamente relajada.
El reposo precioso, tan esperado como desconocido,
nacido de sutiles, benéficos misterios;
dolores, tristezas, angustias fabulosas;
hecho, pues, de las magias del tiempo.
De aquellas virtudes insoslayables,
de señales de penas y dichas.
Saborear y descansar el ritmo del aire,
acallar el corazón de sus tormentas…
Ya surgen recuerdos, en viejas cenizas;
de fuegos,
sean deseados o no.
Es la pausa del cuerpo,
son las cicatrices de las ansiedades
sin sentido, sin razón:
acaso sin amor…
La paz y el amor, sí,
vienen con su toga, ya soberbia y anciana,
imagen de unos viejos conceptos de las viejas virtudes.
El coraje calmo y sabio,
y la valentía, ahora,
discreta y reposada;
y el ánimo que es fraguado
por grandes y dolorosos ardores;
mas ya saciado,
límpido, tenaz y misteriosamente pacífico.
Los padeceres huyen, y el frío blanco
se ha derretido en sus plácidos y rubios parajes.
Ya sopla un viento fresco, añoso;
sabedor de horas, de días,
de muertes
que ya nunca más se han de morir.
Y el corazón ahora es como de sólido hierro;
puro de aquellas penosas pasiones
que antes nos querían,
y, sobre todo,
que antes nosotros tuvimos que querer.
ANOCHECIDO OTOÑO
Anochecido otoño,
¿son azar esas gotas,
lentas resbaladoras
por el cristal abajo,
mientras solloza el hierro?
¿Son agua sin destino,
vacías de misión,
huérfanas de unos párpados,
de un alma, de un dolor?
¿Son nada, son la lluvia
en una ventanilla,
mientras que corre el tren
deseándole al alma
todo lo que quería?
No, no son gotas vanas.
Un ansia de llorar,
unos ojos ardiendo
desde un alma transida,
las miran deslizarse.
Y se paran las lágrimas
que en su borde temblaban:
no salen, no hacen falta,
ya tienen otra forma.
Porque allí en el cristal,
con lágrimas de lluvia,
de Dios, de cielo, está
sin que lo vea nadie
llorando un alma humana.
OTOÑO
De la sierra a la pradera
tiende el otoño su velo.
Las hojas dormidas vuelan
tiñendo de ocres el cielo.
Los árboles ya cansados
se visten de frío invierno.
La nieve cubre los páramos,
el río cobija el hielo.
Los mirlos de luz se afanan
alzando hacia el sur el vuelo.
Los niños, en sus ventanas,
se amontonan para verlos.
Ya se marchitan las flores,
cesa el canto la cigarra;
postrado en naturaleza
siento que me tiembla el alma.
MENSAJE DE AMOR DE OTOÑO
Golondrinas voladoras
que asomáis al sol primero,
llevad mi voz a mi amada;
decidle cuánto la quiero.
Nunca vi mujer tan linda,
nunca la vi..., ¡ni aun en sueños!
¿Es tal vez un espejismo,
o un estandarte del cielo?
Decidle que en ella pienso,
que es mi consuelo y mi dicha
y que a su paso florecen
alegres las margaritas.
Canto de mirlos y alondras
van colmando de alegría
las dulces noches de otoño
que acompañan mi vigilia.
NO ME DEJES
Sin ti no existe la vida.
Si te marchas yo me muero.
Se marchitarán las rosas
y las estrellas del cielo.
No te alejes de mi vida,
no te alejes: ¡tengo miedo!
Se entristecerán la tarde
y el sol en su firmamento.
Si tú te marchas ahora
mi amor quedará desierto.
Temblará negra la noche
dejando mi mundo abierto.
En mis tristes madrugadas
gritaré a Dios que te adoro.
Los ojos tendré mojados
pues siendo hombre… también lloro.
EL PARQUE
Amarillas, perezosas hojas
ocres voladoras del otoño:
traedme los recuerdos dormidos
que la vieja fronda vistió de oro.
Recuerdos de luz en las farolas
en las desnudas tardes calladas,
de los besos y tiernas caricias
en las sombras del parque robadas.
Recuerdos de los sueños vividos,
de los breves requiebros del alma,
de los dulces suspiros sentidos
entre aromas a tierra mojada.
Recuerdos del amor de quince años,
de la sonrisa plena del agua,
de aquellos viejos bancos cansados
que en momentos hicieron de cama.
Nostalgias radiantes del otoño,
de las desnudas tardes calladas.
Recuerdos del cariño vivido
entre aromas a tierra mojada
OTOÑO : FRUTOS Y PAISAJES
Vuelve ya el otoño...
vuelven a mi recuerdo
las hojas que vuelan
y cubren el suelo...
En el campo es la recolección,
vendimia de uvas y frutos secos.
Nueces, castañas, avellanas,
mandarinas y almendros.
Y en un rincón del colegio,
al calor del fuego,
los niños aprenden y juegan
con todos estos elementos:
con las hojas de los árboles
que han cubierto el suelo,
con los frutos que han traído,
con todo su esfuerzo
viven la alegría del otoño...
HOJAS CAEN SIN CESAR
Hojas caen sin cesar,
y sopla muy fuerte el viento,
sabrosos frutos de otoño
hemos cogido del suelo:
castañas, nueces, bellotas,
avellanas y los almendros.
Reunidos todos muy juntos
una gran fiesta hemos hecho.
LAS CASTAÑAS:
Crujientes castañas
traen a mi recuerdo
el color del otoño,
el calor del fuego,
la alegría de disfrutar juntos
de este hermoso tiempo,
de compartir con los otros
los frutos, frutos secos
de nuestros árboles,
frutos de un corazón abierto
que se entrega y comparte
los malos y buenos momentos.
ODA A UNA CASTAÑA EN EL SUELO.
Las castañas son tan interesantes que hasta Pablo Neruda les dedicó una oda, en sus
Odas elementales.
Del follaje erizado
caíste
completa
de madera pulida,
de lúcida caoba,
lista
como un violín que acaba
de nacer en la altura,
y cae
terminado en secreto
entre pájaros y hojas,
escuela de la forma,
linaje de leña y de la harina,
instrumento ovalado
que guarda en su estructura
delicia intacta y rosa comestible.
En lo alto abandonaste
el erizado erizo
que, entreabrió sus espinas
en la luz del castaño,
por esa partidura
viste el mundo,
pájaros
llenos de sílabas,
rocío
con estrellas,
y abajo
cabezas de muchachos y muchachas,
hierbas que tiemblan sin reposo,
humo que sube y sube.
Te decidiste,
castaña,
y saltaste a la
tierra,
bruñida y preparada,
endurecida y suave
como un pequeño seno
de las islas de América.
Caíste
golpeando
el suelo
pero nada pasó,
la hierba
siguió temblando, el viejo
castaño susurró como las bocas
de toda una arboleda,
cayó una hoja del otoño rojo,
firme siguieron trabajando
las horas en la tierra.
Porque eres
sólo
una semilla,
castaño,
otoño, tierra,
agua, altura, silencio
prepararon el germen,
la harinosa
espesura,
los párpados maternos
que abrirán, enterrados,
de nuevo hacia la altura
la magnitud sencilla
de un follaje,
la oscura trama húmeda
de unas nuevas raíces,
las antiguas y nuevas dimensiones
de otro castaño en la tierra.
OTOÑO ENTRANTE, BARRIGA TIRANTE
Colaboración de Julio Micó, capuchino
Estamos ya en el otoño, y los recuerdos del verano, caluroso y extravertido, han ido
cediendo ante la evidencia de la vuelta al trabajo, ante el "cole" de los niños, ante la monotonía
de siempre; es decir, ante la realidad. y no es que el verano no fuera real, pero cosa buena,
poco dura; o, como se suele decir: Pasado el novenario, se olvida el Santo.
El Santo, sí; pero no los quilos que, con la relajación del "régimen" en el alegre verano, se
han ido agarrando a nuestras cinturas. Aunque, al decir verdad, nadie rebañando, engorda.
Sin embargo el otoño, a pesar de lo largo y mortificante, también tiene sus encantos. De
noviembre se dice: Dichoso mes, que entras con Todos los Santos y sales con San
Andrés.
Pero el otoño es interesante, sobre todo, porque es un tiempo para proyectar, no sólo las
próximas vacaciones sino la propia vida, ya que donde no hay gobierno, siempre es
invierno; o, lo que es lo mismo: Quien unta el carro, no se atasca en el barro.
Generalmente somos lo que proyectamos, pues no se le ve a la mona el pelado / hasta
que sube al tejado; pero, a veces, nos pasamos de buenos: Veinte años puta y uno
santera,/ tan buena soy como cualquiera. Pero esto no es lo peor; hay veces que el
cansancio se nos apodera y con ello vamos perdiendo las ganas de vivir hasta sentirnos viejos.
Y aunque no haya que disimularlo, pues la cana engaña; el diente miente; la arruga no
deja duda, siempre será mejor tener el ánimo y la vitalidad del joven.
También el otoño suele ser inestable, amenazándonos continuamente con la temible "gota
fría"; de ahí el aviso: Guárdate de la lluvia y del viento / y del fraile fuera del convento;
o, lo que es lo mismo: al loco y al fraile, aire. Por eso se suele decir que al fraile y al
cochino / no le enseñes el camino. Pero volvamos a lo nuestro.
Se suele decir que más aprovecha un ejemplo que un precepto; pues bien. En estos días
otoñales de noviembre, hasta el paisaje, con la caída de la hojas secas, parece invitarnos a
pensar más en los difuntos que en la vida que tenemos por delante; y, aunque no esté mal
acordarse de los que ya nos han dejado, -a los sesenta / prepara la cuenta- el otoño
también tiene otra lectura, y es la de desprendemos de lo superficial, que ya no nos sirve -¿qué
mayor desconsuelo / que mucho peine y poco pelo? , para centrarnos en lo esencial y
soñar otras mil primaveras en las que florezca nuestra vida.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en Adviento.
Pero además de nabos, el Adviento nos da esperanza y la posibilidad de fraguar sueños que
salven nuestra realidad. Por regla general solemos esperar cosas que sirvan solamente para
"vestir" nuestra identidad personal -cuando en diciembre veas nevar, / ensancha el
granero y el pajar - o algún bien material, ¿Por qué canta el sacristán? Porque le dan;
pero el otoño, y en él el Adviento, nos invitan a esperar desde dentro, desde nosotros mismos,
para así salir renovados por ese don que se nos da como vida.
La esperanza requiere una espera atenta, y no como la del "sordico" de la Ñora, / que oía
los cuartos y no las horas. La esperanza, la espera, es el tiempo de la creatividad, no del
aburrimiento.
La Navidad es la afirmación de que la Vida se nos sigue entregando como un regalo invisible
pero necesario, pero tenemos que buscarlo allí donde se encuentra: en la intimidad, en lo
pequeño, en lo cotidiano. El Adviento, y el otoño como marco y ambiente, nos invitan a soñar; a
soñar despiertos y también dormidos, pues la cama es mar de pensamientos; de ahí que
necesitemos nuestras horas de descanso para, después, poder estar vigilantes.
Por eso: 1 hora duerme el gallo, 2 el caballo;/ 3 el santo, 4 el que no lo es tanto;/ 5 el
caminante, 6 el estudiante;/ 7 el peregrino, 8 el capuchino;/ 9 el pordiosero, 10 el
caballero;/ 11 el muchacho, y 12 el borracho.
LA CASTAÑERA
Ya está aquí, ya llega
con las primeras lluvias de otoño
mi amiga “la castañera”
Mirad su cesta,
una cesta de castañas llena
y mirad como sonríe con fuerza
para ofrecernos una rica castaña
apague el frío de nuestra espera.
Ya está aquí, ya llega
entre las hojas del suelo
tu amiga la castañera.
Ella te ofrece junto al fuego
castañas asadas y frescas,
calor de otoño, fuerza del viento
que hoy de amistad nos llena.
Juntos apreciamos el sueño
de nuestra amiga la castañera,
personaje que envuelto
entre las hojas de otoño vuela
hacia tu corazón abierto
a la luz de una amistad verdadera. (JP)
Oda a una castaña en el suelo de Pablo Neruda
Del follaje erizado
caíste
completa
de madera pulida,
de lúcida caoba,
lista
como un violín que acaba
de nacer en la altura,
y cae
terminado en secreto
entre pájaros y hojas,
escuela de la forma,
linaje de leña y de la harina,
instrumento ovalado
que guarda en su estructura
delicia intacta y rosa comestible.
En lo alto abandonaste
el erizado erizo
que, entreabrió sus espinas
en la luz del castaño,
por esa partidura
viste el mundo,
pájaros
llenos de sílabas,
rocío
con estrellas,
y abajo
cabezas de muchachos y muchachas,
hierbas que tiemblan sin reposo,
humo que sube y sube.
Te decidiste,
castaña,
y saltaste a la
tierra,
bruñida y
preparada,
endurecida y suave
como un pequeño seno
de las islas de América.
Caíste
golpeando
el suelo
pero nada pasó,
la hierba
siguió temblando, el viejo
castaño susurró como las bocas
de toda una arboleda,
cayó una hoja del otoño rojo,
firme siguieron trabajando
las horas en la tierra.
Porque eres
sólo
una semilla,
castaño,
otoño, tierra,
agua, altura, silencio
prepararon el germen,
la harinosa
espesura,
los párpados maternos
que abrirán, enterrados,
de nuevo hacia la altura
la magnitud sencilla
de un follaje,
la oscura trama húmeda
de unas nuevas raíces,
las antiguas y nuevas dimensiones
de otro castaño en la tierra.
LA CASTAÑA
En otoño, dulce otoño.
cuando los árboles se desnudan
y nos dan sus frutos sabrosos,
frutos que a todos nos gustan
llega también la castaña
que nos ofrece sus ricas vitaminas
para crecer con ganas.
No lo dudes, disfruta de la castaña,
fresca, con dulces o asada,
es la castaña
la fruta del otoño
que nos da el calor
de la amistad,
la ilusión de sabernos unidos
en la fiesta del otoño,
en la fiesta que nos recuerda
que debemos ser solidarios
y compartir con todos
la alegría y la fiesta (Jesús Pascual)
LA CASTAÑERA
Ya está aquí, ya llega
con las primeras lluvias de otoño
mi amiga “la castañera”
Mirad su cesta,
una cesta de castañas llena
y mirad como sonríe con fuerza
para ofrecernos una rica castaña
apague el frío de nuestra espera.
Ya está aquí, ya llega
entre las hojas del suelo
tu amiga la castañera.
Ella te ofrece junto al fuego
castañas asadas y frescas,
calor de otoño, fuerza del viento
que hoy de amistad nos llena.
Juntos apreciamos el sueño
de nuestra amiga la castañera,
personaje que envuelto
entre las hojas de otoño vuela
hacia tu corazón abierto
a la luz de una amistad verdadera. (Jesús Pascual)
LAS CASTAÑERAS
Las castañas evocan el frío del invierno, su
calor en las manos, el humo de olor
característico, devolviendo a la ciudad días
de niño, tardes de cine y pasamontañas. Y allí
estará también la castañera que Panero veía
“con la Plaza mayor de sus pupilas
intensamente sola” Y como él dice, “estará
sentada a la diestra del Padre, y no habrá
nieve, ni cellisca perpetua contra el rostro
cansado del domingo”. La castañera pone un
punto de hogar en la frialdad de nuestras
calles y plazas, un cucurucho de ilusión en
nuestras andaduras de adultos apresurados en
busca de no se sabe qué. Párate ahora y
mírala como tu hermana, y gástate un par de
euros en castañas y deja que el tiempo pase para que tu corazón no se quede anclado en el invierno
LA CASTAÑERA
Ya estás aquí, llegaste con el tiempo,
con los primeros fríos el otoño,
presagiando el invierno.
Tú no eres flor de abril ni flor de mayo
y en verano quizá te encuentres lejos.
Cobijada en tu concha
ves pasar a los jóvenes y viejos,
transeúntes furtivos,
bajo los altos porches del paseo.
Has buscado la esquina de una calle
resguardada del cierzo
y las luces invaden tu penumbra
y arrancan de tus ojos un destello.
Casadera gentil,
culebrillas veloces son tus dedos
cuando mueves los frutos
sin quemarte en tu fogón de hierro,
mientras las ascuas de carbón compiten
en su chisporroteo.
Casadera silente,
¿Cual será tu secreto?
Te habrás enamorado alguna vez
de un señor con gabán y con sombrero?
¿Tienes nombre, mujer?
¿Hace mucho que no te han dado un beso?
Tú a mí no me conoces,
yo hace años que te veo;
cincuenta, tal vez más.
!Me traes tantos recuerdos!
Te irás sin despedirte,
como se van las aves a otro puesto.
Pasaré por tu esquina
y sabré que también se fue el invierno,
que se marchó contigo
con su helador aliento.
Te ocultarás en un lugar sin nombre
y yo estaré aguardando su regreso.
Nuestro escritor José Mª de Pereda, en su obra “El
sabor de la tierruca”, nos hace un retrato de esta
costumbre tradicional:
"Para el siguiente domingo tenía dispuesta la juventud de
Cumbrales una magosta, precisamente en una castañera
que lindaba con el término de Rinconeda.
Como la castañera estaba soltando el fruto de puro
sazonado y era de la pertenencia de varios vecinos de
Cumbrales que tenían hijos mozos, autorizóse a éstos para
que ofrecieran un sabroso regodeo a toda la gente joven
con las castañas que se sacudieran de los árboles, en vez
de hacer la magosta con las compradas a escote, como
ordinariamente acontece. De este modo tendría la fiesta
un aliciente más en los lances de la sacudida, y una
ventaja de consideración el ser la fruta regalada.
Aquel día, después del rosario, no quedaron en el corro de Cumbrales más que las viejas
jugando a la brisca y unos pocos hombres en la bolera; todo lo demás se fue en alegre
romería, después de hacer los mozos el necesario acopio de vino, y de proveerse también
de un par de recias y larguísimas varas, camino de la castañera.
Una vez allí la gente, varazo a esta rama, varazo a la otra, desde el suelo si la vara
alcanzaba al fruto, o desde la cruz del castaño si los erizos estaban muy altos; apañando
esta moza las castañas sueltas; descachizando la otra los erizos con los tacones de los
zapatos y con mucho tiento para no reventar lo que guardaba la espinosa envoltura;
acopiando escajos secos unos mozos; avivando en lugar conveniente dos mozas de las
más amañadas la mortecina lumbre; templando otras a su calor los flojos parches de las
panderetas, y mordiendo todos y todas, por un lado, las acopiadas castañas para que no
reventaran en el fuego, con peligro de los cercanos ojos; canturriando unas aquí,
relinchando otros allá; locuaces los más y risueños todos, el campo de la castañera,
abrigado del aire y del sol por las anchas, espesas y bajas copas de los árboles, parecía
un hormiguero en el ir y venir de la gente, y una pajarera en lo ruidoso y pintoresco del
conjunto.Acabóse el vareo y el acopio; trocóse la lumbre tímida en voraz hoguera, y ésta,
a su vez, en descomunal brasero; hízose en él con una estaca honda sima; llenóse de
castañas; volvieron a unirse los bordes candentes, y mientras se dejó al cuidado de
personas de juicio e inteligencia la delicada tarea de revolver las ascuas y de sacar las
castañas que fueran asándose, pero sin quemarse, en lo que estriba toda la dificultad del
caso, la gente de sobra hizo corro más abajo, sonaron las panderetas y comenzó el baile,
que es la salsa de todas las fiestas, aquí... "y en Valladolid", ande en ellas el percal de a
peseta y el paño burdo, o triunfen la seda turgente y el frac diplomático. La misma raza
con diferente librea, la propia carne con distinto pelo.
Duró el baile hasta que las castañas se asaron. Entonces se sentaron en rueda mozos y
mozas, y comenzó a circular la bota para remojar las castañas, que se repartieron a
sombrerada por concurrente. Amenizábase el regodeo con dichos y risotadas, y se
tiznaba la cara con pellejos quemados al que se distraía un instante; en el cual empeño,
condición especial de las magostas, eran las mujeres las más tercas".
Castaño, nombre común de un grupo
de árboles de la familia de las
Fagáceas, cuyo fruto se llama castaña.
El castaño americano es un árbol
magnífico que alcanza hasta 30 m de
altura y 1 m de diámetro en el tronco.
Era uno de los árboles más comunes en
los bosques estadounidenses, desde
Maine hasta Michigan y, por el sur,
hasta Luisiana, muy apreciado por las
nueces o castañas y por la madera, de
veta marcada, clara y duradera; pero
estos árboles fueron atacados por el
tizón, una enfermedad causada por un
hongo, probablemente procedente de
Asia, para la que no se ha descubierto ningún medio de curación; la enfermedad comenzó hacia 1904
cerca de Nueva York y se extendió rápidamente, de modo que ahora ya no queda apenas ningún
castaño americano indemne. calidad.El castaño europeo o español es importante productor de madera
y castañas en los países de la cuenca mediterránea, y también está amenazado por el tizón. En Europa
y algunas regiones de Japón y China, el castaño es una fuente importante de alimento. En Estados
Unidos se han introducido, con resultados alentadores, especies de castaño de Japón y China; son
árboles más pequeños, pero más resistentes al tizón. El castaño chino forma una castaña grande y
sabrosa, mientras que el fruto de la especie japonesa es de inferior calidad.
La recolección de la castaña es en los meses de Septiembre y Octubre. Las castañas se venden asadas
de Octubre a Enero. Después, la castaña se seca y no sirve para asarla. Las castañeras son las
personas que asan las castañas y las venden en sus puestos ambulantes en los atardeceres del otoño.
Carmen empieza a vender castañas asadas el 5 de Octubre y acaba en Diciembre.
A principios de Octubre, Carmen y Juan empiezan a construir el puesto en una de las calles principales
de Alhaurin de la Torre. Usan aluminio y lona.
Carmen aprendió el oficio de su
madre que, a su vez, lo hizo de su
abuela. Ella se lo está enseñando a su
hijo.
Para asar castañas se necesita:
Un martillo o mazo, una cuchilla fija,
un anafe, una olla con agujeros en el
fondo, un soplillo, cartuchos de papel,
sal gorda, sal fina y castañas.
Se pone el carbón en el anafe y se
enciende. Se colocan varias ollas, una
encima de otra. Se pone la castaña
encima de la cuchilla y se le da un
golpe con el martillo o mazo para
hacerle una raja.
Se echan las castañas en la olla. Se
les echa sal gorda y, luego, sal fina.
De cuando en cuando, la castañera
coge la olla y la agita para que las
castañas se asen por igual. Con el
soplillo se aviva el fuego.
Cuando las castañas están asadas se
ponen en el mostrador para venderlas
metidas en cartuchos de papel.
Las castañeras nos ofrecen esos frutos deliciosos hechos
lentamente en las brasas de sus fogones. (También podemos
asar castañas en la chimenea de la casa en las tardes de
otoño).
A mi padre le recuerdan su infancia: le pedía dinero a mi abuela
para comprar castañas asadas.
Es estupendo pasear por las ciudades y observar esos
antiquísimos puestos. Debemos contribuir a esta tradición
acercándonos a comprar castañas asadas y saborear el otoño.
ENLACE CUENTO LA CASTANYERA
http://ampacarrilet.org/areainfantil/castanyada/conteCastanyera.html
ARCIMBOLDO OTOÑO
http://es.wikipedia.org/wiki/Giuseppe_Arcimboldo
MARIUCA LA CASTAÑERA”
Mariuca era una niña huérfana, que
señora y le mandó a vender castañas.
recogió
una
Vinieron unos pobres y le pidieron castañas y les dio
un puñado de regalo.
Como se le acabaron, la señora le dijo que no
volviera si no traía dinero, porque la echaba de casa .
Al día siguiente, le volvieron a pedir los
mendigos y se le acabaron otra vez las castañas y tuvo que
dormir en la calle. Mientras dormía , vinieron unos ángeles
y le llenaron el fogón de castañas y le encendieron
.
el
fuego
Cuando despertó y vio aquello se preguntó:
-
¿ Quién ha encendido el fuego?
Y se puso a vender las castañas y consiguió mucho dinero.
La señora le perdonó.
La huerfanita y la señora hicieron un puesto de mendigos y otro para
vender y no se les acababan las castañas, siempre estaba el cesto lleno por haber
sido buena.
Como bien sabemos se trata del fruto del castaño, árbol muy presente en todo
nuestro entorno. Las castañas que antaño se recogieron literalmente a carretadas,
apenas llenan hoy las bolsas y bolsillos de los pocos que se agachan a recogerlas.
Ingrediente básico y sustancial de la dieta del cantábrico durante siglos, el valor de la
castaña sólo es comparable al del maíz, alubias y patatas que vinieron de América a
sustituirla. Aún así, continuó siendo el pan de los pobres, alimento primordial que se
consumía durante todo el año de mil diferentes formas. Actualmente, el declive del
castañar, los nuevos hábitos alimenticios y la dificultad de su conservación (debida al
propio proceso de recogida), han hecho de la castaña capricho de temporada, que
apenas dura un par de meses. Cualquier abuelo puede contarnos, sin embargo, cómo su
vida giraba de un modo u otro alrededor de este árbol espléndido y su fruto.
En muchas casas las castañas con leche eran almuerzo y cena de todos los días. Las
castañas se cocían con piel, en, agua o leche, añadiendo, a veces un poco de hinojo, para
dar sabor y evitar las flatulencias; otro tipo de castañas se pelaban y cocían de igual
modo. Y las asadas (en el tambor, la chapa de la cocina o el horno) se comían en toda
ocasión. Al parecer se hicieron también una especie de gachas con harina de castañas .
Tras la recolección, que se hacía vareando con distintas varas, trepando a los árboles
con ganchos de madera y pañando los erizos con unas pinzas de madera de castaño
curvadas al fuego (las tiñaces, mordazas o pañaderas); se amontonaban en unos corros
de piedra, que se construían en el mismo castañar o junto a la casería. Allí debían
cocer, amugar o morcar, tapadas con hojas y maleza o trapos viejos durante unas
semanas. Si no llovía se remojaban. A partir de aquí, formarán parte de guisos y
festejos, se darán corno regalo de aguinaldo y se comerán en todas las fiestas y
reuniones invernales. Hasta mayo, y aún más adelante, las mayucas seguirán saciando a
todos los hambrones.
Podríamos hacer un pequeño diccionario de vocablos sobre este árbol y su fruto, o
recoger una infinidad de acertijos, dichos y refranes; por sí solo el castaño generó
toda una cultura en tiempos difíciles. Pero esta cultura, la de los castañares, con casi
todas de sus muchas variedades está, desgraciadamente, en trance de extinción.
La castaña en el refranero
Entra mayo, sale abril las castañas han venir
Relámpagos por San Juan, los castaños lo pagarán
Agosto seco, castañas en el cesto, agosto mojado, cesto apilao
Por San Cebriano castaña en mano
Castaña la primera y nuez la postrera
adviento
Cada cosa en su tiempo y las castañas en
La castaña es el fruto que más identificamos con el frío aunque pocos
pueden imaginar que las castañas tienen un alto contenido en agua,
hasta un 60 %, también tiene un alto contenido en azúcar y almidón,
así como en hidratos de carbono, grasas y sales minerales.
Cada vez se consumen menos en fresco pero con las castañas se
elaboran harinas, con propiedades alimenticias parecidas a las del
trigo, mermeladas, de elevado poder nutritivo y purés, así como el
conocido marrón glacé.
De la cáscara de los frutos y las hojas del castaño se prepara un champú natural que sirve para
teñir los cabellos rubios.
La infusión de las hojas del castaño se emplea como un remedio muy eficaz contra la tos ferina.
Las flores se utilizaban antiguamente para aromatizar el tabaco de pipa.
Bombas de castaña y chocolate
Ingredientes para 4 personas: 400 gr. de harina, 1 huevo, 1 yema de huevo, 25 gr. de
levadura prensada, 250 gr. de azúcar,100 gr. de mantequilla, 1 1/2 vasos de leche, 200 gr. de
castañas, 150 gr. de nueces, 150 gr. de chocolate para fundir, 100 gr. de mermelada de
albaricoque, azúcar glass, aceite, sal.
Método: Lavar las castañas y dejarlas cocer durante unos 45 minutos. En una taza, disolver la
levadura troceada con un poco de leche tibia. Ponerlo en un cuenco de bastante capacidad.
Agregar la harina, los huevos, la mantequilla blanda, una pizca de sal, 150 gr. de azúcar y el
resto de la leche.
Amasarlo bien hasta obtener una masa homogénea.
Formar una bola, cubrirla con un paño y dejar reposar en un sitio tibio unos 30-40 minutos.
Pasar por el pasapurés de agujeros muy finos, las castañas, recogiendo el puré obtenido en un
cuenco.
Agregar el chocolate, las nueces picadas y la mermelada.
Estirar la pasta hasta que quede muy fina y cortarla en cuadrados de unos 8-10 cm. de lado.
Poner una cucharada del puré en cada cuadrado y cerrarlos presionando en los bordes para que
no se salga el relleno.
Freírlos en abundante aceite, escurrirlos y
espolvorearlos con el azúcar glass por encima a la
hora de servir.
Servir calientes.
El origen de la Fiesta de Todos los Santos y Difuntos
Durante el otoño, en nuestras latitudes, el campo después de la alegría de las vendimias está
esperando la siembra, es decir, la semilla que hará que la tierra posibilite la continuación de la
vida.
Mireia Cortés -Según publica Dolors Llopart, en su libro "El origen de la fiesta de todos los
Santos":
Las fiestas de Todos los Santos y Difuntos son, en sus raíces, fiestas otoñales que nos anuncian
la inminente proximidad del invierno.
La tierra, símbolo femenino, aparece yerma en esta época del año, cubierta de rastrojos,
después de la tala o la siega hechas en julio o en agosto, pero después de recibir la semilla,
símbolo masculino, esta tierra se torna en esperanza de continuidad de la vida para todos los
humanos.
Estas fiestas representan, en cierta manera, un momento de acuerdo o de reencuentro entre el
mundo de los muertos, simbolizados en el mundo real por la tierra yerma, y el mundo de los
vivos, simbolizados por las semillas que se sembrarán y que harán posible la vida en el futuro
Tradición y cultura
Esta festividad se enmarca dentro de la tradición del culto a los muertos. No es extraño que
tenga lugar justamente en otoño, cuando la naturaleza va muriendo poco a poco y se prepara a
cubrirse con el sudario blanco del invierno.
Son muchas las tradiciones que concurren en estas fechas: desde las referencias literarias (D.
Juan Tenorio de José Zorrilla; El Estudiante de Salamanca de José de Espronceda...), hasta las
puramente gastronómicas que nos conducen al aspecto más lúdico de la celebración: LA
CASTAÑADA.
En efecto, antiguamente, después de cenar, se celebraba la castañada, comida familiar
dedicada a los muertos y que era recuerdo de las antiguas comidas funerarias. Se hacía la cena
habitual y seguidamente se comían las castañas asadas al fuego del hogar, así como los
panellets u otros dulces propios del día, y se bebía vino que tenía que ser dulce o blanco. Las
castañas se abocaban encima de la mesa y todo el mundo iba cogiendo a su discreción.
Esta costumbre de comer castañas (que por otro lado es el fruto típico de la estación junto con
otros frutos secos: almendras, avellanas...), se complementa con la de consumir un tubérculo
parecido a la batatata (de la cual es una variedad): el boniato. Y juntos nos llevan a la aparición
de uno de los personajes más carismáticos y entrañables de la época: La castañera.
OTOÑO
Cuatro cuentos, con transparencias y retroproyector, sirven de base para crear en el alumnado de tres
años todo un mapa conceptual sobre elementos de la naturaleza en otoño. Nubes, viento, hojas secas,
lluvia, setas o frutos toman vida para transmitir sentimientos y valores a la vez que nos ayuda a
observar la naturaleza en nuestro patio.
Estos cuentos los materializamos en un mural, en la construcción de un árbol tridimensional el rincón
de la naturaleza, en libros sobre hojas, cuentos o canciones, y en una gran fiesta de los frutos del
otoño con todo el ciclo de Infantil.
CUENTOS DEL OTOÑO
Las dos hojitas.
Era un gran árbol lleno de hojas hasta un día en que apareció un gran viento que comenzó a soplar y
soplar. Las hojas iban cayendo al suelo una tras otras. Unas se llenaban de barro, otras las pisaban los
niños, y otras iban a parar a la basura cuando las recogía el barrendero.
Había en lo alto de una ramita dos hojas que lloraban porque no querían caer al suelo. No querían
llenarse de barro, que los niños las pisaran o que las echaran a la basura. Cada vez que venía el
viento se movían pero se agarraban con su rabito muy fuerte a la rama del árbol. De pronto dijo la
más pequeñita: "tengo una idea, mira aquel pájaro que vuela por el cielo, por qué no esperamos que
venga un gran viento y volamos como él". A la otra hoja le pareció una estupenda idea.
Cuando sopló un gran viento las dos hojas soltaron su rabito de la rama del árbol y volaron por el
aire, muy alto, muy alto, hasta desaparecer junto a los pájaros del cielo.
En el teatro, la nube sopla a las dos hojitas.
Las dos gotitas
Las dos gotitas de agua vivían en una gran nube. Comenzó a llover y la gotita pequeña no quería
caer, le daba mucho miedo. Su mamá le contó que era muy divertido, que un día calló en una flor,
otro día en una casa y otro día en una calle muy bonita. La gotita pequeña ,con mucho miedo, agarró
de la mano a su mamá, cerró los ojos y se dejó caer.
Las dos gotitas de agua cayeron junto con las demás, formando una gran lluvia plateada. La mamá
mojó la hoja de un árbol, se resbaló y cayó al suelo produciendo un gran ruido: "plaf". Su hija, como
era más delgadita, tardó más en caer, se posó sobre un paraguas rojo realizando un ruidito: "clic".
Después resbaló y cayó en la gorro de una niña, "clic", se deslizó por su nariz para más tarde gotear
en su impermeable azul. Al final acabó en unas botas de agua. Estuvo un buen rato en la bota hasta
que la niña comenzó a andar u cayó a un gran charco que había en el suelo. Allí encontró a su mamá
a quien le dio un gran abrazo.
Después de contarse el largo viaje, quedaron fundidas en el gran charco de agua. Más tarde, salió el
sol, se reflejó en el charco y apareció un bonito arco iris.
Las dos setas
La pequeña seta vivía bajo en gran castaño junto a su mama. Era un lugar muy fresco y húmedo en
el que vivían felices. Cierto día, la pequeña seta, vio a lo lejos a un hombre que llevaba un canasto
lleno de setas. –Mamá –dijo la pequeña- yo quiero que ese hombre me suba en su cesto y me dé un
paseo por el bosque porque aquí me aburro.
La madre, asustada, le dijo: -¡Estás loca!, ese hombre no está dando un paseo a las setas, sino que las
arranca para cocinarla y comérsela. El pequeño se quedó mudo, y temblando de miedo se escondió
tras su madre y esperó a que el hombre se fuera.
Las dos ardillas
Clásico cuento tradicional en el que una artilla almacena alimento para el invierno mientras la
pequeña se divierte sin prever el futuro. Al final tiene que ser alimentada por la solidaridad de la
mayor, no sin antes prometer hacerse más responsable para otra ocasión.
El árbol de nuestra clase se llena de las hojas recogidas en el patio. En diciembre lo vestiremos de
navidad, en primavera le pondremos flores y en verano frutos. Así desarrollaremos el concepto de
tiempo.
POEMAS DEL OTOÑO
(Pasarán al libro de poesías de la biblioteca)
"Que llueva ya" (Gloria Fuerte)
Gallinas y pollitos,
que se vayan a dormir.
¡Que llueva por el monte!
¡Que llueva por aquí!
Ya está lloviendo...
y las nubes huyendo
y la bruja en camisa.
¡Ay, qué risa, tía Luisa!
"La ardillita" (Amado Nervo)
(La representamos con el cuerpo)
La ardilla corre,
la ardilla vuela,
la ardilla salta
como locuela.
¿Mamá ...?
¿La ardilla no va
a la escuela?
Tres naranjitas (Popular)
(Lo representamos con tres naranjas de verdad
Luego hacemos un libro de la poesía
para desarrollar el concepto de número)
Tres naranjitas hay en la mesa.
Me ha dicho mi señora que coja ésta.
(Dos, una, ...)
Ninguna naranjita hay en mi mesa.
Me ha dicho mi señora que friege la mesa.
CANCIONES DEL OTOÑO
(Pasan a formar parte del libro de canciones
que tenemos en la biblioteca de clase).
Otoño llegó
Otoño llegó, marrón y amarillo.
Otoño llegó y hojas secas escampó.
El viento de otoño sopla soplará,
con las hojas secas me dejan jugar.
Cli, cli, cli
Me quedo en mi casa,
no puedo salir, -¿por qué?pues cae la lluvia
con su cli, cli.
cli, cli, cli,cli, cli, cli (4 veces)
(podemos acompañar el sonido cli con los dedos pegando sobre la palma de la mano, y finalizar
simulando una lluvia fuerte aplaudiendo con las dos manos).
Noviembre
Ya está la nieve en la cumbre,
las castañas por asar,
el fuego arde en la lumbre,
noviembre llegando está.
Nos trae regalos de otoño,
nuevos frutos que probar,
nueces, almendras y pasas
y un puré de calabazas.
Pequeños copos de nieve
van cayendo sin parar,
abrigo, gorro y bufanda
todo el campo blanco está
Quiero quedarme en la cama,
tapada hasta la nariz,
con un pijama de flores,
jugando con el parchís
Mis deditos congelados,
mis mofletes colorados,
las orejas y las cejas
parecen ricos helados
Haré un muñeco de nieve
en el patio de mi casa,
le pondré grandes botones.
¡El frío ya se me pasa!
ASANDO CASTAÑAS
Si quieres comer castañas
conmigo las asarás
y juntos las comeremos
si saltas al compás.
Las asadas castañas
qué ricas están
calentitas y doradas
calorcito me dan
Asando las castañas
la castañera me enseñó
que si juntos las compartimos
haremos un mundo mejor.
PAREADOS FIESTA DE LA MAGOSTA
El otoño llegó
y la hoja del árbol se cayó.
La ardilla salió
y el pájaro se metió.
España se enfrió
y el verano a Australia llegó.
El verano se fue
y de amarillo el paisaje pintaré.
El sol se metió
y la lluvia volvió.
El viento llegó
y el pájaro se heló.
Las chaquetas volvieron
y los bañadores se fueron.
Llueve en toda España
y el tiempo no acompaña.
Las hojas cayeron
porque de color marrón se volvieron.
El otoño ha llegado
y no nos hemos enterado.
Las hojas se cayeron
porque marrones se volvieron.
Durante todo el día
el cole es alegría.
Hoy en clase no estamos
porque la magosta celebramos.
Todos hemos colaborado
y juntos hemos disfrutado.
Jesús el secretario
de castañera se ha disfrazado.
Y asando castañas está
para que las podamos degustar.
Nos han contado un cuento
y todo el mundo está contento.
Hemos hecho un mural
que no ha quedado nada mal.
Yogurt con frutos secos
que luego comeremos.
Y ya cansados de jugar
toda la función vamos a escuchar.
Si en otoño quieres disfrutar
en la magosta tienes que estar.
El otoño ha llegado
Las hojas se cayeron
Durante todo el día
Hoy en clase no estamos
Todos hemos colaborado
Jesús el secretario
Y asando castañas está
Nos han contado un cuento
Hemos hecho un mural
Yogurt con frutos secos
Y ya cansados de jugar
Si en otoño quieres disfrutar
OTOÑO -. (Eneko 5º)
Esta mañana me he levantado,
al cielo he mirado...
y he pensado:
El otoño ya ha llegado,
hace un poco de calor
y esos rayos de sol
me inundan el corazón,
siento una extraña sensación
como si un hada llegara.
Ese hada me toca
y me atraviesa con su mirada,
no es el hada de los cuentos
ni tampoco el hada
de las colinas encantadas,
es el hada de la brisa de otoño
con sus hojas embrujadas
que llenan el aire y lo transforman
en un otoño que ha llegado
lleno de frutos y buenas cosas.
OTOÑO : FRUTOS Y PAISAJES
Vuelve ya el otoño...
vuelven a mi recuerdo
las hojas que vuelan
y cubren el suelo...
En el campo es la recolección,
vendimia de uvas y frutos secos.
Nueces, castañas, avellanas,
mandarinas y almendros.
Y en un rincón del colegio,
al calor del fuego,
los niños aprenden y juegan
con todos estos elementos:
con las hojas de los árboles
que han cubierto el suelo,
con los frutos que han traído,
con todo su esfuerzo
viven la alegría del otoño...
POEMAS DE OTOÑO PINTAR
EL OTOÑO HA LLEGADO
El otoño ha llegado
Y las hojas se han secado
Sopla el viento
Y las hojas se caen en un momento.
Y como hace frío
La estufa se ha encendido,
El calor del fuego
Me hace sentir como nuevo.
Voy al huerto
Y de granadas lleno el cesto,
Voy al campo
Y un almendro planto.
Viene una ardilla
Y se sienta en la silla;
El zorro tan astuto
Se esconde tras el arbusto.
Qué más puedo decirte
Si el otoño es tan triste.
EL OTOÑO YA LLEGÓ
El otoño ya llegó
Y la lluvia comenzó.
El otoño está muy bien
Porque yo castañas comeré.
En el parque jugaré
Cuando el aire eche a correr.
"SUEÑO DE OTOÑO"
Un niño mientras dormía soñó
el otoño ya llegó.
Bajo un árbol mirando al cielo
Veía caer las hojas al suelo.
El árbol está dolido
los pájaros no pueden hacer su nido.
El niño se ha despertado
Y el sueño se ha acabado,
Pero el otoño ha empezado.
EL FRÍO LLEGA
El frío llega
Y la lluvia cae
Hasta por la chimenea.
Las hojas que se caen
Son grandes
Y el viento las protege
Con guantes
Las hojas secas
Caen sobre las setas.
Comemos castañas,
Comemos granadas
Comemos de todo
Hasta manzanas.
Ya se ven árboles desnudos
Con conejos y jabalíes.
Alrededor suyo
En las casas
Encendemos las chimeneas
Mientras con el calor
Comemos almendras.
Para ir a la escuela
me tengo que poner
A la fuerza una sudadera,
Mientras otros van con un abrigo gordo
y con un dibujo de una seta.
Los colores del otoño
son muy bonitos
Por eso en otoño
nos lo pasamos muy bien
Con los conejitos.
EL OTOÑO
El otoño huele
a la lluvia que cae,
que moja la tierra,
que moja las hojas.
El otoño huele
a setas que se esconden,
a castañas asadas,
a niños que corren.
El otoño huele
al frío que llega,
al aire puro
que el viento se lleva.
EL OTOÑO
El otoño es un barco que navega
con abrigos, silencios y paraguas,
sobre los parques y las arboledas.
¡Gaviotas amarillas!
Son las hojas que vuelan
y caen lentamente
hasta pisar la tierra.
El cielo frío se parece al humo
de los barcos sin velas
que dibujan el sueño de los vientos
con los pinceles de sus chimeneas.
EL OTOÑO
El otoño huele
a gotas de lluvia
a tierra mojada
a hierba fresca.
El otoño huele
a frutos secos
a castañas asadas
a niños que juegan.
El otoño huele
a las hojas que vuelan
al aire fresco
a los pájaros que se alejan.
OTOÑO
De la sierra a la pradera
tiende el otoño su velo.
Las hojas dormidas vuelan
tiñendo de ocres el cielo.
Los árboles ya cansados
se visten de frío invierno.
La nieve cubre los páramos,
el río cobija el hielo.
Los mirlos de luz se afanan
alzando hacia el sur el vuelo.
Los niños, en sus ventanas,
se amontonan para verlos.
Ya se marchitan las flores,
cesa el canto la cigarra;
postrado en naturaleza
siento que me tiembla el alma.
EL PARQUE
Recuerdos de los sueños vividos,
de los breves requiebros del alma,
de los dulces suspiros sentidos
entre aromas a tierra mojada.
Nostalgias radiantes del otoño,
de las desnudas tardes calladas.
Recuerdos del cariño vivido
entre aromas a tierra mojada.
OTOÑO : FRUTOS Y PAISAJES
Vuelve ya el otoño...
vuelven a mi recuerdo
las hojas que vuelan
y cubren el suelo...
En el campo es la recolección,
vendimia de uvas y frutos secos.
Nueces, castañas, avellanas,
mandarinas y almendros.
Y en un rincón del colegio,
al calor del fuego,
los niños aprenden y juegan
con todos estos elementos:
con las hojas de los árboles
que han cubierto el suelo,
con los frutos que han traído,
con todo su esfuerzo
viven la alegría del otoño...
HOJAS CAEN SIN CESAR
Hojas caen sin cesar,
y sopla muy fuerte el viento,
sabrosos frutos de otoño
hemos cogido del suelo:
castañas, nueces, bellotas,
avellanas y los almendros.
Reunidos todos muy juntos
una gran fiesta hemos hecho.
LAS CASTAÑAS:
Crujientes castañas
traen a mi recuerdo
el color del otoño,
el calor del fuego,
la alegría de disfrutar juntos
de este hermoso tiempo,
de compartir con los otros
los frutos, frutos secos
de nuestros árboles,
frutos de un corazón abierto
que se entrega y comparte
los malos y buenos momentos.
OTROS POEMAS DE OTOÑO
El otoño ha llegado
El otoño ha llegado
Y las hojas se han secado
Sopla el viento
Y las hojas se caen en un momento.
Y como hace frío
La estufa se ha encendido,
El calor del fuego
Me hace sentir como nuevo.
Voy al huerto
Y de granadas lleno el cesto,
Voy al campo
Y un almendro planto.
Viene una ardilla
Y se sienta en la silla;
El zorro tan astuto
Se esconde tras el arbusto.
Qué más puedo decirte
Si el otoño es tan triste.
EL OTOÑO
El otoño otoñeció
y el frío llegó,
las ardillas cordillas
El viento se las llevó.
Los árboles desnudos
las señoritas los vió
y las casas calentitas
Que gusto a los niños les dio.
Muchas castañas, avellanas,
granadas, ¡qué buenas están!
Las señoras cuecen las setas cueretas
En las caceretas,
¡Uy qué ricas que están
las setas cueretas.!
"EL OTOÑO LLEGA"
El otoño llega
Y las hojas de los árboles
Caen por la chimenea.
El frío llega
Y el cielo está nublado
Por toda la luna entera.
Las ramblas están de agua llenas.
"EL CONEJO Y LA ARDILLA"
El conejo y la ardilla
van en busca de la pandilla,
¡corre que te pilla!
Todos juegan en la orilla,
jugando sin parar
Hasta la hora de cenar.
El otoño ya llegó
El otoño ya llegó
Y la lluvia comenzó.
El otoño está muy bien
Porque yo castañas comeré.
En el parque jugaré
Cuando el aire eche a correr.
ARDILLITA
Ardillita, ardillita, qué fresquita
ardillita, ardillita, qué listita
vuela por el cielo frío.
Lluvia, lluvia que no caigan
gotas de agua.
Con algodón se pueden hacer
bonitos trajes
Para los árboles desnudos.
Y para las hojas
Un bonito color
El otoño se vuelve gris
Después de leer ésta poesía.
"SUEÑO DE OTOÑO"
Un niño mientras dormía soñó
el otoño ya llegó.
Bajo un árbol mirando al cielo
Veía caer las hojas al suelo.
El árbol está dolido
los pájaros no pueden hacer su nido.
El niño se ha despertado
Y el sueño se ha acabado,
Pero el otoño ha empezado.
El frío llega
El frío llega
Y la lluvia cae
Hasta por la chimenea.
Las hojas que se caen
Son grandes
Y el viento las protege
Con guantes
Las hojas secas
Caen sobre las setas.
Comemos castañas,
Comemos granadas
Comemos de todo
Hasta manzanas.
Ya se ven árboles desnudos
Con conejos y jabalíes.
Alrededor suyo
En las casas
Encendemos las chimeneas
Mientras con el calor
Comemos almendras.
Para ir a la escuela
me tengo que poner
A la fuerza una sudadera,
Mientras otros van con un abrigo gordo
y con un dibujo de una seta.
Los colores del otoño
son muy bonitos
Por eso en otoño
nos lo pasamos muy bien
Con los conejitos.
EL OTOÑO
ES EL OTOÑO,
LOS PÁJAROS SE VAN,
EL DÍA ES MÁS CORTO,
EL FRÍO EMPIEZA YA.
ES EL OTOÑO,
LAS HOJAS SE CAEN YA
Y UNA ALFOMBRA AMARILLA
EL SUELO CURBRIRÁ
ESPAÑA
Dejad que siga y bogue la galera
bajo la tempestad, sobre las olas:
va con rumbo a una Atlántida española,
en donde el porvenir calla y espera.
No se apague el rencor ni el odio muera
ante el pendón que el bárbaro enarbola:
si un día la justicia estuvo sola,
lo sentirá la humanidad entera.
Y bogue entre las olas espumeantes,
y bogue la galera que ya ha visto
cómo son las tormentas de inconstantes.
Que la raza está en pie y el brazo listo,
que va en el barco el capitán Cervantes,
y arriba flota el pabellón de Cristo.
El otoño
El otoño huele
a la lluvia que cae,
que moja la tierra,
que moja las hojas.
El otoño huele
a setas que se esconden,
a castañas asadas,
a niños que corren.
El otoño huele
al frío que llega,
al aire puro
que el viento se lleva.
El otoño
El otoño es un barco que navega
con abrigos, silencios y paraguas,
sobre los parques y las arboledas.
¡Gaviotas amarillas!
Son las hojas que vuelan
y caen lentamente
hasta pisar la tierra.
El cielo frío se parece al humo
de los barcos sin velas
que dibujan el sueño de los vientos
con los pinceles de sus chimeneas.
El otoño
El otoño huele
a gotas de lluvia
a tierra mojada
a hierba fresca.
El otoño huele
a frutos secos
a castañas asadas
a niños que juegan.
El otoño huele
a las hojas que vuelan
al aire fresco
a los pájaros que se alejan.
Yo soy el marinero del otoño.
Mira mi barca seca
y las bellas gaviotas melancólicas
volando en mi cabeza
En la orilla dormida de la tarde
hay olas de silencio y tristeza.
Por las ramas desnudas,
por el agua secreta,
por los abrigos grises,
el otoño navega
como un barco perdido
sobre las arboledas.
Los ojos del otoño
A lo lejos de la calle
el sueño está soñando los árboles.
Una luna como de gas persiste, durmiendo,
su rígido frío de oscuridad, y los vientos
intachables, gélidos, entre los curiosos
sigilos del barrio. Las esquinas comparten
su soledad. Una avenida todavía furtiva,
inaudible, desenvuelve
el asfalto virgen de una cruel madrugada.
Hay una bruma,
ubicando los grises desperezos
en el silencio de hielo de la vereda.
Las nubes claman;
sucias de otoño, las flores se yerguen;
y sus pétalos
ocultan un rostro, de sol
y de rosas- purpúreas como frutos de vino-,
donde el rocío triste se detuvo a llorar.
Trémula niebla que cae sobre el césped,
con su pálido aire empapado de lluvia.
Llueve entre las insensibles flores,
en las nubes
derramadas sobre el blando esponjoso del césped.
Brama y tiembla la tierra. Ella tiene el sol,
oculto en pampeños Junios de ceniza.
Pero aguarda abrir sus miradas,
derrotar al dorado otoño;
y beber la niebla en marmóreas copas de leche,
hacer surgir a las florestas,
con la victoria en sus laureles de colores.
A lo lejos, la calle
deshace la palidez en la niebla;
una luz está soplando en las ramas,
tiene rubios cabellos en las cúpulas enramadas,
en los tejados tenuemente rojizos,
en las blandas veredas de la lluvia.
Sus pájaros huelen la luna en los rocíos del lirio.
La primavera observa el ágil cantar;
y puede celebrarse así al otoño,
que vive
en los tenues lamentos del cielo en llovizna.
Hojas de otoño
Pateaba las hojas del otoño;
sobre mi cabeza,
luna, luces blancas.
Y cercadas de húmedos árboles.
Olor a lluvia, olor de noche;
tiempo de nostalgia, y descanso.
Caminando por la vereda
de los años, del tiempo,
de las hojas,
líquidas en su melancolía.
De las varias muertes
y las varias vidas.
Una voz lejana me sopla estos versos,
ocultos entre las manos férreas de la dicha,
acaso de la secreta felicidad.
Como una lenta música
caían las hojas, pues.
Y pálida la luz.
Y yo que caminaba…
Hacia el tiempo, hacia la muerte, hacia la vida.
Otoño en cuerpo y alma
La apacible desolación,
cuando el cuerpo
está en su otoño.
Esa serenidad senil,
sorpresivamente relajada.
El reposo precioso, tan esperado como desconocido,
nacido de sutiles, benéficos misterios;
dolores, tristezas, angustias fabulosas;
hecho, pues, de las magias del tiempo.
De aquellas virtudes insoslayables,
de señales de penas y dichas.
Saborear y descansar el ritmo del aire,
acallar el corazón de sus tormentas…
Ya surgen recuerdos, en viejas cenizas;
de fuegos,
sean deseados o no.
Es la pausa del cuerpo,
son las cicatrices de las ansiedades
sin sentido, sin razón:
acaso sin amor…
La paz y el amor, sí,
vienen con su toga, ya soberbia y anciana,
imagen de unos viejos conceptos de las viejas virtudes.
El coraje calmo y sabio,
y la valentía, ahora,
discreta y reposada;
y el ánimo que es fraguado
por grandes y dolorosos ardores;
mas ya saciado,
límpido, tenaz y misteriosamente pacífico.
Los padeceres huyen, y el frío blanco
se ha derretido en sus plácidos y rubios parajes.
Ya sopla un viento fresco, añoso;
sabedor de horas, de días,
de muertes
que ya nunca más se han de morir.
Y el corazón ahora es como de sólido hierro;
puro de aquellas penosas pasiones
que antes nos querían,
y, sobre todo,
que antes nosotros tuvimos que querer.
ANOCHECIDO OTOÑO
Anochecido otoño,
¿son azar esas gotas,
lentas resbaladoras
por el cristal abajo,
mientras solloza el hierro?
¿Son agua sin destino,
vacías de misión,
huérfanas de unos párpados,
de un alma, de un dolor?
¿Son nada, son la lluvia
en una ventanilla,
mientras que corre el tren
deseándole al alma
todo lo que quería?
No, no son gotas vanas.
Un ansia de llorar,
unos ojos ardiendo
desde un alma transida,
las miran deslizarse.
Y se paran las lágrimas
que en su borde temblaban:
no salen, no hacen falta,
ya tienen otra forma.
Porque allí en el cristal,
con lágrimas de lluvia,
de Dios, de cielo, está
sin que lo vea nadie
llorando un alma humana.
OTOÑO
De la sierra a la pradera
tiende el otoño su velo.
Las hojas dormidas vuelan
tiñendo de ocres el cielo.
Los árboles ya cansados
se visten de frío invierno.
La nieve cubre los páramos,
el río cobija el hielo.
Los mirlos de luz se afanan
alzando hacia el sur el vuelo.
Los niños, en sus ventanas,
se amontonan para verlos.
Ya se marchitan las flores,
cesa el canto la cigarra;
postrado en naturaleza
siento que me tiembla el alma.
MENSAJE DE AMOR DE OTOÑO
Golondrinas voladoras
que asomáis al sol primero,
llevad mi voz a mi amada;
decidle cuánto la quiero.
Nunca vi mujer tan linda,
nunca la vi..., ¡ni aun en sueños!
¿Es tal vez un espejismo,
o un estandarte del cielo?
Decidle que en ella pienso,
que es mi consuelo y mi dicha
y que a su paso florecen
alegres las margaritas.
Canto de mirlos y alondras
van colmando de alegría
las dulces noches de otoño
que acompañan mi vigilia.
NO ME DEJES
Sin ti no existe la vida.
Si te marchas yo me muero.
Se marchitarán las rosas
y las estrellas del cielo.
No te alejes de mi vida,
no te alejes: ¡tengo miedo!
Se entristecerán la tarde
y el sol en su firmamento.
Si tú te marchas ahora
mi amor quedará desierto.
Temblará negra la noche
dejando mi mundo abierto.
En mis tristes madrugadas
gritaré a Dios que te adoro.
Los ojos tendré mojados
pues siendo hombre… también lloro.
EL PARQUE
Amarillas, perezosas hojas
ocres voladoras del otoño:
traedme los recuerdos dormidos
que la vieja fronda vistió de oro.
Recuerdos de luz en las farolas
en las desnudas tardes calladas,
de los besos y tiernas caricias
en las sombras del parque robadas.
Recuerdos de los sueños vividos,
de los breves requiebros del alma,
de los dulces suspiros sentidos
entre aromas a tierra mojada.
Recuerdos del amor de quince años,
de la sonrisa plena del agua,
de aquellos viejos bancos cansados
que en momentos hicieron de cama.
Nostalgias radiantes del otoño,
de las desnudas tardes calladas.
Recuerdos del cariño vivido
entre aromas a tierra mojada
OTOÑO : FRUTOS Y PAISAJES
Vuelve ya el otoño...
vuelven a mi recuerdo
las hojas que vuelan
y cubren el suelo...
En el campo es la recolección,
vendimia de uvas y frutos secos.
Nueces, castañas, avellanas,
mandarinas y almendros.
Y en un rincón del colegio,
al calor del fuego,
los niños aprenden y juegan
con todos estos elementos:
con las hojas de los árboles
que han cubierto el suelo,
con los frutos que han traído,
con todo su esfuerzo
viven la alegría del otoño...
HOJAS CAEN SIN CESAR
Hojas caen sin cesar,
y sopla muy fuerte el viento,
sabrosos frutos de otoño
hemos cogido del suelo:
castañas, nueces, bellotas,
avellanas y los almendros.
Reunidos todos muy juntos
una gran fiesta hemos hecho.
LAS CASTAÑAS:
Crujientes castañas
traen a mi recuerdo
el color del otoño,
el calor del fuego,
la alegría de disfrutar juntos
de este hermoso tiempo,
de compartir con los otros
los frutos, frutos secos
de nuestros árboles,
frutos de un corazón abierto
que se entrega y comparte
los malos y buenos momentos.
ODA A UNA CASTAÑA EN EL SUELO.
Las castañas son tan interesantes que hasta Pablo Neruda les dedicó una oda, en sus
Odas elementales.
Del follaje erizado
caíste
completa
de madera pulida,
de lúcida caoba,
lista
como un violín que acaba
de nacer en la altura,
y cae
terminado en secreto
entre pájaros y hojas,
escuela de la forma,
linaje de leña y de la harina,
instrumento ovalado
que guarda en su estructura
delicia intacta y rosa comestible.
En lo alto abandonaste
el erizado erizo
que, entreabrió sus espinas
en la luz del castaño,
por esa partidura
viste el mundo,
pájaros
llenos de sílabas,
rocío
con estrellas,
y abajo
cabezas de muchachos y muchachas,
hierbas que tiemblan sin reposo,
humo que sube y sube.
Te decidiste,
castaña,
y saltaste a la
tierra,
bruñida y preparada,
endurecida y suave
como un pequeño seno
de las islas de América.
Caíste
golpeando
el suelo
pero nada pasó,
la hierba
siguió temblando, el viejo
castaño susurró como las bocas
de toda una arboleda,
cayó una hoja del otoño rojo,
firme siguieron trabajando
las horas en la tierra.
Porque eres
sólo
una semilla,
castaño,
otoño, tierra,
agua, altura, silencio
prepararon el germen,
la harinosa
espesura,
los párpados maternos
que abrirán, enterrados,
de nuevo hacia la altura
la magnitud sencilla
de un follaje,
la oscura trama húmeda
de unas nuevas raíces,
las antiguas y nuevas dimensiones
de otro castaño en la tierra.
OTOÑO – Enero - 5º
Esta mañana me he levantado,
al cielo he mirado...
y he pensado:
El otoño ya ha llegado,
hace un poco de calor
y esos rayos de sol
me inundan el corazón,
siento una extraña sensación
como si un hada llegara.
Ese hada me toca
y me atraviesa con su mirada,
no es el hada de los cuentos
ni tampoco el hada
de las colinas encantadas,
es el hada de la brisa de otoño
con sus hojas embrujadas
que llenan el aire y lo transforman
en un otoño que ha llegado
lleno de frutos y buenas cosas.
ENLACE CUENTO LA CASTANYERA
http://ampacarrilet.org/areainfantil/castanyada/conteCastanyera.html
Trabajo informática
Busca en Internet qué es la Magosta y escribe su significado.
Escribe también cómo son las castañas y el castaño.
Añade una foto y un título. Firma tu trabajo y ponle fecha
Ejemplo:
La Magosta es una celebración de carácter popular alrededor del fruto del castaño. Se
celebra en toda la zona norte de España con diferentes nombres.
El castaño:
El castaño es un árbol de gran longevidad, porte majestuoso, fuste derecho, con copa
recogida y frondosa, cuando va encaminado a la producción de madera, y de tronco
corto y copa amplia y frondosa cuando se
aprovecha como frutal. La corteza es pardorojiza y lisa en los ejemplares jóvenes,
volviéndose en los viejos pardo-grisácea, gruesa
y profundamente asurcada.
La castaña
El fruto es la muy conocida castaña, están
recubiertas de una envoltura pardo-rojiza
lustrosa, que antes de madurar es de color
blanco. Entre los meses de Octubre y Diciembre
el suelo del bosque aparece repleto de los erizos, que son la envoltura de las castañas,
rodeados de espinas punzantes que alojan en su interior entre uno y tres de estos
frutos.
Trabajo informática
Busca en Internet qué es un bosque y escribe su significado.
Escribe también qué es un roble y otros árboles del bosque.
Añade una foto y un título. Firma tu trabajo y ponle fecha
Ejemplo:
El roble es un árbol caducifolio perteneciente a la familia de las fagáceas, al igual que
la encina o el alcornoque. Existen diversas variedades como el roble albar (quercus
petraea), el carvallo (quercus robur), el roble americano (quercus rubra), el roble melojo
o el roble andaluz o quejigo.
Según las distintas variedades puede alcanzar hasta los 45 metros de altura. La copa
es ancha. Sus hojas son pinnatilobadas, por lo que presentan lóbulos. Su fruto es la
bellota, de menor tamaño que la de la encina. Se da en zonas húmedas y templadas,
siendo un árbol característico del clima
atlántico.
Su corteza es rica en taninos, por lo que se
ha utilizado para curtir, y fue utilizada
también como astringente. La madera es
fuerte y resistente a la descomposición,
utilizada en construcción, fabricación de
muebles, y particularmente, en toneles para
la crianza del vino.
En catalán se denomina pènol o roure, en
gallego carvalho y en vascuence areitz, aritz
o ametz.
El roble, guardián de la sabiduría del
bosque, fue tal vez el árbol más sagrado.
Podríamos traducir la palabra druida como
"quien posee los conocimientos del roble", y
muchos rituales diuréticos se llevaban a cabo en robledos sagrados. El termino duir
significa también puerta, por ello el árbol simboliza portal del conocimiento. Se dice que
el rey roble gobierna durante los meses de verano.
CANCIONES INFANTIL
CANCIÓN “LA CASTAÑERA” (con el ritmo del cola cao)
YO SOY LA CASTAÑERA
CASTAÑAS TE VENDO YO
SON RICAS Y REDONDITAS
TODAS DE COLOR MARRÓN.
TE PUEDO VENDER UNA,
TE PUEDO VENDER DOS,
CON ELLAS TE REGALO
ALEGRÍA E ILUSIÓN.
Y CUANDO LLEGA EL OTOÑO
SALIMOS A PASEAR
Y CON LAS RICAS CASTAÑAS
TUS MANOS CALENTAR
SE CAEN LAS HOJAS,
LAS AVES SE VAN.
EL SOL YA SE ESCONDE,
¿POR QUÉ SERÁ?
EL AIRE ES MÁS FRÍO,
LAS FLORES SE CIERRAN,
BUFANDAS Y GORROS,
¿POR QUÉ SERÁ?
SERÁ QUE EL OTOÑO NOS TIÑE DE ROJO,
LA LLUVIA Y EL VIENTO NOS VISITARÁN,
ENTONCES MI AMIGO, CAMINO CONTIGO
Y COGIDOS DEL BRAZO ME PONGO A
CANTAR.
YA LLEGA EL OTOÑO,
SE HA IDO EL VERANO.
SUS DÍAS SON CORTOS
Y YO JUEGO CON HOJAS SECAS
REGALO DE UN ÁRBOL,
QUE VIVE EN EL PARQUE DE MI CIUDAD.
Las castañas pilongas
Las castañas del castaño
no me pinchan ni hacen daño,
por eso todos los años las
recogo con entusiasmo.
De tanto coger y coger
me dan ganas de comer.
¡Perooooo cuidado!
Comiendo castañas pilongas
lo más fácil es que te desconpongas
si las cueces con gas
ten cuidado que te abrasarás.
Sara Velasco y Sonia López 5º
Corred brujas
Corred brujas, echad a volar
que, este año,
la castaña de plata voy a encontrar
y a casa me la voy a llevar.
Que al pasar por la hoguera
se os queme la escoba
y un viento huracanado
os levante la falda a todas.
Alonso Rivas (3º)
Un año más reunidos,
cada cuala y cada cual,
comparecemos amigas y amigos
en la Magosta anual…
Ya un año, lo prometimos
en el pasado pregón…
Así pues, hoy repetimos
lo que jurado quedó…
Lo que hace un año jurasteis
en dos cuartetas recuerdo…
o ¿ acaso ya lo olvidasteis ?
Va el final del pregón del pasado año:
… Y cada año convocados
en hermanada comanduca,
con algunos invitados,
tendremos la Magostuca…
Rubricado ha quedado
la anual celebración,
que tendrá repetición…
pues ya me lo habéis jurado
Pues eso…
Otra vez aquí estamos
los que tenemos que estar…
guapas, guapos… y sanos
en esta sala de estar…
A la orilluca el Besaya
en la casa de Tinuco
bellas damas, lindas sayas
y estos apuestos mozucos…
Alguno falta, seguro…
¿Echáis en falta a alguno?
a mí, no me falta ninguno
a vos tampoco, auguro
¡Perdón, amigos, perdón
es Sidrina quien nos falta!...
… Como está de corazón
pues no le pondremos falta
Quien no ha venido es “Compluma”…
Seguro, no habrá podido…
tendrá trabajo de pluma
fruto de algún pedido.
Habiendo pasado lista…
Gracias, pues, al anfitrión,
nuestro Tinuco ¡ Bribón !
a Finchu, a “Trampas, José María,
a Nany, Jefe de la romería,…
por este ilustre bodegón…
… Y a esta compañía
que aportó las otras viandas
y nos regala alegría.
Comience, pues, la Magosta
en armonía fraternal…
Cada cual en si sitial
disfrute de las castañas,
asadas con buena maña,
¡Por todos nosotros, amigos!
Firmado: En Somahoz de Buelna, el Lunes 11 de Octubre del año 2010
Por: El Club de los Poetas Vivos ( PJM. Campuzano )
POEMA MAGOSTA 2012
Las castañas regresan de nuevo
a nuestro encuentro anual
donde juntos una vez más
la Magosta todos hacemos.
La Magosta nos envuelve en un sueño
con una nueva ilusión de crear
nuevos y bonitos senderos…
donde juntos aprendamos a amar.
Y con los nuevos frutos secos
de este otoño de lluvia sin cesar,
en los talleres del colegio
con entusiasmo participamos,
seguros de hacer crecer
la solidaridad que ansiamos.
Castañas, hojas, nueces, avellanas…,
entre todos y todas un mural tejemos,
otoño que regresa con un bonito deseo:
hacer crecer en los corazones la esperanza.
(JP.Noviembre 2012)
LA MAGOSTA 2013
Vuelan cercanos a mí
vampiros, calabazas,
esqueletos que crujen,
fantasmas que hablan.
Sin embargo vuelven
a mi alrededor las castañas,
el otoño de nuestra tierra
con estas gentes de Cantabria
que al calor del fuego
hacen nuevas sus palabras.
Vuelve la magosta con nuevo sabor
y nuevas aguas que empapan
nuestros campos y nos llenan
de recuerdos y esperanzas.
Sin dejar a un lado Halloween
celebramos con ganas
nuestra magosta que nos llena
de juegos, de castañas asadas,
de tener una buena convivencia
compartiendo corazones que aman
y se transforman en cucuruchos
que comparten ilusiones solidarias.
(31 octubre 2013.
Halloween y Magosta 2013. JP)
La Castaña
La castaña, taña, taña
del castaño, taño, taño,
no me pincha, incha, incha,
me hace daño, año, año.
Me la como, como, como,
calentita, ita, ita
con sorbitos, con sorbitos,
de agüita, ita, ita.
La Castaña
La castaña, taña, taña
del castaño, taño, taño,
no me pincha, incha, incha,
me hace daño, año, año.
Me la como, como, como,
calentita, ita, ita
con sorbitos, con sorbitos,
de agüita, ita, ita.
LA MAGOSTA 2013
Vuelan cercanos a mí
vampiros, calabazas,
esqueletos que crujen,
fantasmas que hablan.
Sin embargo vuelven
a mi alrededor las castañas,
el otoño de nuestra tierra
con estas gentes de Cantabria
que al calor del fuego
hacen nuevas sus palabras.
Vuelve la magosta con nuevo sabor
y nuevas aguas que empapan
nuestros campos y nos llenan
de recuerdos y esperanzas.
Sin dejar a un lado Halloween
celebramos con ganas
nuestra magosta que nos llena
de juegos, de castañas asadas,
de tener una buena convivencia
compartiendo corazones que aman
y se transforman en cucuruchos
que comparten ilusiones solidarias.
(31 octubre 2013.
Halloween y Magosta 2013. JP)