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PPrrooppuueessttaa ddee rreeccrreeaacciióónn ddeell AAppoossttoollaaddoo ddee llaa O
Orraacciióónn
Un camino del corazón
al servicio del mundo.
El Apostolado de la Oración.
D
Dooccuum
meennttoo ddee ttrraabbaajjoo
Claudio Barriga, sj
Roma, 20 junio de 2012
Recreación del Apostolado de la Oración
IInnddiiccee
Introducción
0 La RECREACION
¿Por qué recrear?
¿Por qué el Apostolado de la Oración?
¿Qué recrear del AO?
1 Diagnósticos
¿A qué realidad queremos responder?
Diagnóstico Socio-cultural-religioso
Diagnóstico teológico y eclesial
Diagnóstico histórico-pastoral
2 Inculturación
El desafío de un AO inculturado
El AO reformulado
Slogans
Seis orientaciones operativas
Puertas de entrada (para un AO inculturado)
3 Pistas para un itinerario formativo en el AO
El contenido central del AO: un camino del corazón
La persona que Jesús quiere formar en el AO: perfil del Apóstol de la Oración
4 Las necesidades y esperanzas de la humanidad y de la Iglesia (las intenciones
mensuales del Papa)
Los temas de las intenciones de oración del Papa
Modalidad de trabajo con las intenciones
Intenciones de oración locales
2
Recreación del Apostolado de la Oración
5 Estructura global del AO y modelos operativos
5.1 Estructura global
La estructura actual
La nueva estructura: una red mundial de oración
La oficina del AO en Roma
El estilo de trabajo
5.2 Tres modelos operativos
A) AO, modelo de acción digital
B) AO, servicio a la Iglesia local
C) AO, modelo juvenil asociativo: el MEJ
6 Instrumentos de evaluación
Cuestionario
Anexos
Anexo 1: La actualidad de las raíces históricas del Apostolado de la Oración
Anexo 2: El AO resumido en tres frases
Anexo 3: El itinerario de oración personal
Anexo 4: El itinerario grupal
3
Recreación del Apostolado de la Oración
Introducción
4
Recreación del Apostolado de la Oración
Introducción
L
es presento un documento que deberá orientarnos en el desafío de RECREAR el
Apostolado de la Oración (AO), en respuesta a lo que nos ha pedido el Padre Adolfo
Nicolás, sj, nuestro Director General. Como tal vez saben, el AO mundial ha iniciado un
profundo proceso de revisión, que lleva ya más de dos años, en vistas a cumplir este
objetivo. Ha concluido una primera etapa para esta recreación en la que hemos
recabado información y recibido sugerencias de muchas personas y centros nacionales
del AO de muchos países, incluyendo numerosos jesuitas y otras personas que no son
del AO. Dos veces el Consejo Asesor internacional del AO se ha reunido en Roma con el
Director General para trabajar el tema. Ha habido numerosas reuniones de este Consejo
por internet y hemos intercambiado muchos correos para llegar a este documento.
El presente texto es una primera conclusión de este proceso y con él iniciamos lo que
llamamos la Segunda Etapa de la recreación del AO. Es un documento que se entrega al
AO mundial “ad experimentum” y que no tiene la pretensión de ser una palabra final
sobre el tema. Pasamos a la etapa de la implementación de nuevos contenidos y
modelos concretos. Lo que aquí se propone requiere aún la confrontación con la
realidad. En diálogo con los Equipos Nacionales del AO hará falta la verificación de lo
aquí escrito. Sólo una vez que comience la aplicación local de lo que proponemos, con la
gente común que forma el público objetivo del AO, sabremos si esto sirve o no, y qué
más y qué menos. Lo pensado y propuesto desde una oficina de Roma debe encontrar
el eco y la verificación en las situaciones y las personas reales.
Una vez más, será muy importante en esta etapa la participación de las oficinas y
equipos del AO esparcidos por el mundo. Las respuestas y la reacción de cada uno nos
indicarán por dónde y de qué manera seguir caminando. La visión universal se debe
hacer práctica común, y se debe expresar en pistas simples, concretas y actuales, como
ha sido característico del AO. Sólo así podremos enriquecer la propuesta y avanzar.
Sólo de esa manera, como se expone más adelante, el AO podrá efectivamente
mantenerse en un “estado de recreación permanente”. Este documento tiene por
objetivo sugerir algunas de las estructuras y pistas que nos ayudarán a este fin.
El núcleo o corazón de la nueva propuesta se encuentra en cuatro páginas donde se
expone el Itinerario Espiritual del AO como “Un camino del corazón” (al inicio de la
Sección 3, pág 20). Consideramos que esta es la parte más importante de este
documento, la que guiará el espíritu de la recreación, orientando de modo privilegiado
nuestra búsqueda de dar un contenido y un método renovado al AO.
La concreción práctica de la recreación se encuentra en la quinta parte de este
documento que se refiere a las estructuras del AO, en la cual se desarrollan los Tres
Modelos Operativos (pág. 36). Estos modelos son fundamentales para darle visibilidad y
cuerpo a un AO recreado.
5
Recreación del Apostolado de la Oración
Seguramente mucha de nuestra gente del AO no leerá todo este documento, pero
podrán al menos conocer estas partes de la propuesta, que pueden ser trabajadas con
los equipos del AO locales para que luego nos envíen su parecer.
Les pedimos entonces que lean este documento, que lo compartan y lo conversen con
quienes deseen, y nos hagan saber sus opiniones y aportes de dos maneras:
Primero: Respondiendo antes del 1º de diciembre al Cuestionario 1 que está al final
de este documento (sección 6, Instrumentos de Evaluación), el cual deberán enviar a
sus Coordinadores Continentales.
Segundo: Un año después del envío de este documento, una vez que empiecen a
aplicar estas propuestas en el AO local, les haremos llegar un Cuestionario 2, que
analizará más en detalle los avances, aciertos y dificultades encontrados en el
camino.
Ustedes serán para nosotros una especie de gran laboratorio mundial que nos dará
luces en el gran desafío de recrear el AO, para prestar un mejor servicio a nuestra gente.
Deseo a todos un fructífero trabajo y que nos podamos mantener unidos en oración
unos por otros, haciendo realidad entre nosotros, desde ya, esta gran red mundial de
oración y esta red mundial de corazones al servicio de los proyectos del Corazón de
Jesús.
María, que guardaba todas estas cosas en su corazón, nos acompañe.
Claudio Barriga D., sj
Director General Delegado
Apostolado de la Oración
Movimiento Eucarístico Juvenil
6
Recreación del Apostolado de la Oración
La
RECREACION
7
Recreación del Apostolado de la Oración
0 - La RECREACION
¿Por qué recrear?
E
l desafío de la recreación del Apostolado de la Oración (AO) no es algo aislado – se
inscribe en el gran desafío de nuestros tiempos de recrear la evangelización y los
métodos pastorales en la Iglesia. Se debe proponer en el contexto de la invitación del
Santo Padre a llevar adelante una Nueva Evangelización. En este horizonte, nuestro
Director General, el Padre Adolfo Nicolás nos ha señalado que la respuesta a este
llamado requiere de la Compañía de Jesús y, en particular, del Apostolado de la Oración
como obra apostólica confiada por el Papa a la Compañía, una enorme dosis de
creatividad y de audacia pastoral. “Cada generación debe recrear su fe, su vocación, su
misión”, nos dijo a los Consejeros internacionales hace dos años. En diversas ocasiones
ha invitado a todos los jesuitas a “recrear la Compañía de Jesús”. En consecuencia,
hemos de mirar más lejos y más hondo.
El Padre General nos pide recrear el AO y no sólo renovarlo. Nos invita a ser libres, a ir
más allá de lo conocido, a tomar más en serio la profundidad de los cambios culturales y
a hablar los nuevos lenguajes de hoy. Nos ha desafiado a estar abiertos al Espíritu y su
novedad. A creer que hay algo que aprender, que podemos ofrecer con el AO una
propuesta novedosa, con sabor a evangelio y adecuado a cada cultura. Queda claro que
la recreación empieza por nosotros mismos, es una actitud de libertad interior, una
disposición a “dejarse recrear” y sorprender por el Espíritu. Esta es la actitud interior
necesaria para quien se dispone a recrear.
¿Por qué el Apostolado de la Oración?
En muchos sectores de la Compañía, y probablemente de la Iglesia, la imagen que se
tiene del AO como obra apostólica es más bien negativa. Los esfuerzos del P. Peter Hans
Kolvenbach, en 2003, por dinamizarlo al interior de la Compañía, no parecen haber
llegado muy lejos. Muchos lo ven aún como una acción apostólica obsoleta, propia de
tiempos pasados, poseedora de un lenguaje teológico superado, incapaz de responder a
las necesidades espirituales de la Iglesia hoy y, por lo tanto, una acción apostólica no
apta para generar un movimiento espiritual de significancia. A decir verdad, hoy la
Compañía de Jesús destina sus recursos y energías a otros apostolados, que parecen
más actuales e interesantes. Se añade a esta percepción la imagen no siempre correcta
de un AO en crisis y decadencia, “una devoción para abuelitas”, que no dice nada a las
nuevas generaciones.
¿Por qué entonces interesa “recrearlo”, si en la Iglesia y en la Compañía tenemos otros
servicios de espiritualidad que están funcionando con éxito en diversos campos? Si está
en declive o en crisis y no convence, ¿por qué no darle una digna muerte y piadosa
sepultura? ¿Qué ofrece de original el AO que no se encuentra en otras formas servicio
al Evangelio y a la Iglesia que merecen un compromiso de parte de la Compañía?
8
Recreación del Apostolado de la Oración
Dos respuestas

El AO como instrumento apostólico en manos de la Compañía tiene el potencial
de llegar a las masas con una propuesta sencilla y profunda de espiritualidad.
Así ha sido en el pasado, y así sigue ocurriendo en países donde la propuesta
clásica de los grupos parroquiales del AO (grupos del Sagrado Corazón) está
vigente y aún vigorosa. Pero también es verdad que en estos países el AO no se
ha renovado teológica ni metodológicamente, y que resulta atractivo casi sólo a
personas mayores, con escasos miembros más jóvenes. Presta un servicio real a
mucha gente, pero no tiene futuro sin una radical renovación, sin una recreación.
Esto explica el casi nulo interés de los jesuitas en este apostolado, tal como se
practica hoy.
Lo que nos mueve hoy a trabajar por su recreación es no perder esta ocasión y
este instrumento apostólico de la Iglesia que puede hacer el bien a muchísima
gente que no tiene otras alternativas. Su potencial se basa en ser un camino
sencillo y practicable para formar apóstoles del Resucitado enviados al corazón
del mundo. El AO permite al hombre y a la mujer de la calle dar a sus vidas un
sentido espiritual y de servicio, a través de un camino accesible. Un aspecto del
servicio del AO será ofrecer a todo aquél que lo necesite un modo de devoción
sólido y bien fundado.

El AO es un servicio de espiritualidad de la Iglesia y para toda la Iglesia confiado
a la Compañía por el Papa: Nos interesa mantener y fortalecer este medio de
colaboración con la Iglesia local y universal, pues está en la línea de las
orientaciones actuales de la Compañía y de lo que nos ha pedido más
recientemente el Santo Padre. El AO se quiere replantear como una red mundial
de oración al servicio de la misión de la Iglesia en el mundo y como una escuela
de formación apostólica para los laicos en la clave del corazón. En cuanto
servicio de y para toda la Iglesia, el AO tiene además la posibilidad privilegiada de
ser puente entre los diversos estilos eclesiales y factor de unidad entre católicos
de sensibilidades y tendencias distintas.
¿Qué recrear del AO?
Lo que NO hay que recrear es el contenido de la intuición espiritual original del AO, que
ofreció a los cristianos un camino para vivir la disponibilidad a la misión de Cristo en la
Iglesia. Con esta intuición espiritual se proponía un modo de entrar en la dinámica del
Corazón de Jesús mediante el ofrecimiento de la propia vida, y de esta manera
compartir la vida de Cristo y colaborar en su misión, prolongada en la Iglesia. Era un
modo práctico de vivir la eucarística y el sacerdocio bautismal, ofreciendo la vida junto
con Cristo que ofrece la suya al Padre; era un servicio de oración a la Iglesia local y
universal. Esta dinámica espiritual (que debemos distinguir de la teología particular que
la sostuvo en su época), encarnada hoy de una forma o de otra, ha de permanecer, si no,
no lo reconoceríamos más como Apostolado de la Oración.
9
Recreación del Apostolado de la Oración
Creemos que esta intuición espiritual conserva hoy su fuerza y su validez. Creemos que
es capaz de seguir ofreciendo una respuesta útil y significativa a las búsquedas y
necesidades espirituales de nuestros contemporáneos. Nos parece que apelar al
lenguaje del corazón es hoy una clave de significación que se entiende bien en la
mayoría de las culturas modernas, y que puede expresar y movilizar nuestras energías
interiores. Desde este simbolismo, presentamos una propuesta desafiante para quienes
buscan un compromiso profundo con Cristo en su vida diaria. Este es el objetivo y la
razón de la recreación del AO. Pensamos que este instrumento apostólico pueden
seguir ayudando a los cristianos de hoy a vivir una relación directa y cotidiana con
Jesucristo que despierte en ellos la disponibilidad a colaborar en su misión.
El fruto esperado de quien vive el camino del AO es crecer en la identificación de la
propia vida con Cristo y en un mayor compromiso con la Iglesia y el mundo. El modo de
oración del AO, “desde el corazón”, según lo proponemos más adelante, no podrá ser
nunca una evasión de la historia, de la realidad y de sus problemas, sino fuente de
trasformación de la vida.
La recreación es necesaria porque las formulaciones y metodología que se han usado en
el AO en el pasado ya no resultan igualmente adecuadas para llegar al hombre y a la
mujer de hoy ni de mañana. Nuestras prácticas, oraciones, teología y métodos se deben
hoy replantear de manera que el AO sea capaz de tocar y cambiar la vida real de las
personas.
Por lo tanto, para un AO recreado proponemos en este documento nuevos modos de trabajar,
nuevos lenguajes y nuevas estructuras nacionales e internacionales. No estamos aún ofreciendo
certezas ni respuestas definitivas. Estamos buscando caminos, proponiendo pistas. Planteamos
las propuestas a modo experimental, en un lenguaje más provisorio que definitivo, en diálogo con
los requerimientos de un mundo que cambia, a la escucha del Espíritu. Afinaremos nuestro
discernimiento al conocer de ustedes las aplicaciones locales de estas propuestas, evaluando
ordenadamente la marcha y haciendo ajustes en el camino. En breve, estas páginas y
planteamientos quieren sentar las bases para establecer un AO en “estado de recreación
permanente”.
¿Quién recrea el AO?
Todos los Secretariados Nacionales del AO en el mundo junto a sus equipos de trabajo
están invitados a ser protagonistas de esta recreación. Se les anima a solicitar la
colaboración con otros; deberán ser consultados todos los que pueden contribuir.
La conducción del proceso de recreación está bajo la responsabilidad del Consejo
internacional del AO y encabezado por el Delegado del Director General, con sede en
Roma.
Los Coordinadores Continentales del AO/MEJ tienen la tarea de hacer seguimiento de la
aplicación de las propuestas de este documento de trabajo y estar atentos para ayudar
10
Recreación del Apostolado de la Oración
ante posibles dificultades que se verifiquen en el avance del proceso en los países de su
región.
Este documento
El presente documento aborda seis dimensiones o áreas en las cuales es necesario, a la
luz de una nueva visión, introducir nuevas orientaciones, estructuras, modelos y
prácticas que podrán hacer realidad la recreación del AO:
1. Diagnósticos
2. Inculturación
3. Pistas para un itinerario formativo en el AO
4. Las necesidades y esperanzas de la humanidad y de la Iglesia (las intenciones
mensuales del Papa)
5. Estructuras de funcionamiento del AO (estructura global y modelos operativos)
6. Instrumentos de evaluación
Objetivos y líneas de acción
Objetivo 1: Difundir este documento a modo experimental para dar inicio a la segunda etapa del
proceso de recreación del AO.
Línea de acción 1: Por instrucción de nuestro Director General la oficina internacional
difundirá este documento en versión digital en tres idiomas (inglés, francés y español) a
todas las Oficinas Nacionales del AO en el mundo.
Línea de acción 2: Además de las versiones digitales que se difundirán, la oficina
internacional ofrecerá versiones impresas de este documento (fotocopia) a quienes las
soliciten.
Línea de acción 3: La oficina internacional preparará “separatas” con el “Camino del
corazón” y “Los tres momentos de oración”.
Línea de acción 4: La oficina internacional preparará un nuevo tríptico de presentación
general del AO/MEJ, incluyendo los elementos centrales de esta recreación.
Nota: Todas estas publicaciones se harán en inglés, francés y español.
Objetivo 2: Animar y hacer un seguimiento a la aplicación de los objetivos y estrategias
expuestos en este documento a nivel mundial.
Línea de acción 1: La oficina internacional solicitará que el documento sea estudiado y que
en el plazo de cuatro meses (el 1º de diciembre) respondan un primer cuestionario breve y
lo envíen a los Coordinadores Continentales.
Línea de acción 2: Los Secretariados Nacionales organizarán talleres de formación sobre el
contenido en este Documento de Trabajo.
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Recreación del Apostolado de la Oración
Línea de acción 3: Los Secretariados nacionales compartirán este documento con quienes
puedan contribuir a nuestras búsquedas, entre ellos el Provincial u otros jesuitas en
particular, los Centros de Espiritualidad locales, congregaciones religiosas con la
espiritualidad del Corazón de Jesús u otras instituciones, para solicitar su parecer.
Línea de Acción 4: El Consejo AO internacional elaborará un calendario del proceso de
recreación.
Línea de acción 5: El Consejo internacional del AO diseñará una estrategia para la
producción y edición de un Manual del Apostolado de la Oración actualizado.
12
Recreación del Apostolado de la Oración
Diagnósticos
13
Recreación del Apostolado de la Oración
1 - Diagnósticos
¿A qué realidad queremos responder?
L
a propuesta adecuada del AO recreado dependerá de diagnósticos adecuados.
Mientras más amplios y serios estos diagnósticos, mejor. Para responder
adecuadamente a la cultura que queremos servir, incorporaremos a nuestras
planificaciones y estrategias nacionales el aporte de diversos diagnósticos de la realidad
del país y de nuestra gente.
No nos toca ni tenemos la capacidad como AO para hacer nosotros estos diagnósticos,
otros lo hacen mejor. Consultaremos informes existentes y pediremos colaboración a
instituciones especializadas en este tipo de análisis; si es posible trabajaremos
directamente con ellos. La oficina internacional y los coordinadores regionales podrán
ayudar en caso necesario a establecer los contactos con las instituciones adecuadas en
cada continente.
Necesitamos tomar en cuenta tres tipos de diagnóstico:

Diagnóstico socio-cultural-religioso

Diagnóstico teológico-eclesial

Diagnóstico histórico-pastoral
Diagnóstico Socio-cultural-religioso
Dada la enorme diversidad cultural de una región a otra, el diagnóstico más útil se
deberá hacer a nivel local. Líneas generales se pueden hallar en documentos de la
Compañía universal o en otros documentos de Iglesia. Destacamos por su actualidad
textos de la Congregación General 35 de la Compañía de Jesús, en particular el decreto
2,20-24 y decreto 3,8-11.
Mencionamos tentativamente, a guisa de diagnóstico socio-cultural-religioso, algunas de
las situaciones actuales a las cuales deseamos responder desde el AO, hablando en
perspectiva mundial.

A quienes buscan a Dios en un mundo desilusionado de las promesas
incumplidas de la tecnología, de la política y del capitalismo, el AO puede ofrecer
un camino y método espiritual de oración diaria que pone al centro la persona
humana.

Ante el anhelo de justicia, paz y reconciliación en un mundo herido por la
pobreza y la violencia, el AO mueve al cristiano a ampliar su horizonte con los
desafíos mundiales de oración que el Santo Padre propone cada mes.
14
Recreación del Apostolado de la Oración

En un mundo globalizado e interdependiente, en una cultura que privilegia la
autonomía y el momento presente, el AO puede ofrecer un sentido de unidad y
pertenencia a una red mundial de fe que promueve la oración solidaria de unos
por otros en el empeño común de construir un futuro mejor. Es una red que
tiene la potencialidad de unir a los seguidores del AO entre sí, con la Iglesia, con
la humanidad y con el Corazón de Jesús.

A las nuevas generaciones marcadas por la cultura digital, la secularización y la
falta de confianza en las instituciones religiosas, el AO puede ofrecer mediante el
nuevo lenguaje de las comunicaciones y el uso de las redes sociales una
propuesta de sentido para la vida diaria, favoreciendo la conexión espiritual
entre millones de personas.

A la necesidad de diálogo interreligioso y ecuménico, cada vez más importante,
los temas de las intenciones de oración del Papa, muchos de ellos de alcance
universal, pueden dar origen al diálogo y a iniciativas comunes entre grupos
religiosos y civiles diversos, involucrando a variados actores religiosos y sociales,
católicos y no católicos.

El AO puede ser también un instrumento privilegiado para favorecer la unidad y
la reconciliación entre católicos, al destacar nuestro amor común por la Iglesia.
Además, al unir claramente la fe y la justicia manteniendo un fuerte sentido
eclesial, el AO puede actuar de puente entre sensibilidades diversas.

A la necesidad de formación espiritual de los laicos en muchas comunidades
cristianas de diverso tipo, el AO puede contribuir ofreciendo una metodología
para enseñar a orar y para ser apóstol en la vida cotidiana. La escuela del
corazón propuesta en este documento es un recorrido de fe que tiene como fin
encender o reencender en los cristianos la chispa del seguimiento de Cristo.
Objetivos y líneas de acción
Objetivo 3: Tomar contacto con instituciones especializadas en realizar diagnósticos socioculturales en cada región, conocer sus publicaciones, solicitar ayudas puntuales si necesario.
Línea de acción 1: La Oficina internacional elaborará una lista de instituciones (de
preferencia aquellas vinculadas de alguna manera a la Compañía) que pueden ofrecer
diagnósticos socio-culturales-religiosos actualizados en cada región del mundo.
Línea de acción 2: Cada Equipo Nacional establecerá el contacto con la institución más
cercana e incorporará sus contribuciones en su planificación estratégica.
Diagnóstico teológico y eclesial
La eclesiología y la teología de la misión a inicios y a mitad del siglo XIX, una época de
Cristiandad, era muy distinta a la actual. La misión de la Iglesia era algo que se hacía
15
Recreación del Apostolado de la Oración
realidad en tierras lejanas, y el prototipo del apóstol era el que dejaba su país para ir y
anunciar a Cristo a quienes no lo conocían. El miembro del Apostolado de la Oración
tenía este ideal de cristiano delante, y buscaba hacerlo realidad en su vida cotidiana, en
escala menor, básicamente a través de su oración. Esta visión teológica influenció la
orientación que tomó y la forma en que se encarnó la intuición original del AO. Grupos
parroquiales del AO y prácticas devocionales diversas surgieron en casi todos los países
cristianos para dar visibilidad y concreción a esta iniciativa de orar por las misiones.
La eclesiología de Pueblo de Dios del Concilio Vaticano II y la teología actual han
redefinido la identidad del laico bautizado, visto como alguien llamado a la santidad en
una Iglesia en diálogo con y al servicio del mundo. Hoy la misión de la Iglesia y el
apostolado de los laicos se entienden como levadura en la masa en un mundo que en
gran parte ha perdido sus referentes cristianos, y exige antes que nada el testimonio y la
coherencia de vida. Hoy parece más importante priorizar un camino pedagógico de
interioridad que apunte a una identificación personal profunda con Cristo.
Sin traicionar la intuición original, actualmente el AO quiere presentarse como un
camino que parte del corazón humano, que se identifica con el Corazón de Cristo y que
se proyecta hacia el corazón del mundo. La persona que el AO desea formar será no
sólo un servidor al interior de la Iglesia, sino que mediante su oración y su acción eficaz
trabajará para hacer más presente la compasión de Cristo en el mundo.
Este camino lo deseamos recorrer hoy en el espíritu de la Nueva Evangelización a la que
nos llama la Iglesia. Esto nos dará el marco teológico y eclesial en el cual deseamos
movernos y nos ayudará a hablar el lenguaje adecuado al mundo de hoy.
Ahondar estas y otras temáticas (por ejemplo, la reflexión actualizada sobre el Corazón
de Jesús o la llamada “vida oculta” de Jesús), nos permitirán seguir construyendo la base
teológica en la que se inscribe la recreación del AO. Un nuevo AO se enriquecerá en el
diálogo habitual con una nueva teología.
Objetivos y líneas de acción
Objetivo 4: Instaurar instancias de diálogo con teólogos y pastoralistas que nos permitan
adaptar y mejorar nuestra propuesta del AO a la luz de las preguntas de la teología actual.
Línea de acción 1: El Director General Delegado establecerá en los meses venideros un
Consejo Teológico asesor del AO. Su función será dar su parecer sobre determinados
materiales producidos por el AO y el MEJ nacionales, y ofrecer artículos u orientaciones que
iluminarán nuestra propuesta espiritual.
Línea de acción 2: En el sitio web internacional se mantendrá y enriquecerá la biblioteca
digital de documentos teológicos y subsidios en las temáticas de nuestro interés.
Línea de acción 3: La oficina internacional reunirá material existente elaborado por los
distintos Centros Nacionales del AO y solicitará a autores escogidos la elaboración de
16
Recreación del Apostolado de la Oración
artículos que ayuden a enriquecer nuestras bases teológicas y que sirvan para alimentar
nuestros programas de formación.
Línea de acción 4: El Director General Delegado enviará dentro de unos meses un
documento que presente el marco teológico de la Nueva Evangelización en el cual deseamos
vivir el proceso de la recreación.
Diagnóstico histórico-pastoral
El AO nació en 1844 como un camino para invitar a jóvenes seminaristas jesuitas y luego
a católicos comunes a unir sus vidas diarias a Cristo, ofreciéndose a él para colaborar en
la misión de la Iglesia. Aprendieron que podían hallar a Dios en todas las cosas y que
hasta los detalles de la vida cotidiana eran el campo donde vivir esta misión. Era un
desafío espiritual de alta exigencia para aquellos que querían dar más de sí, pues el AO
les proponía identificar sus vidas con Cristo y hacerse disponibles a su misión las
veinticuatro horas del día.
Esta intuición se popularizó y se tradujo en prácticas ligadas a la devoción al Sagrado
Corazón de Jesús, con el riesgo de simplificación y pérdida del espíritu original. Se
concretizó en una rápida difusión de grupos específicos del AO y en devociones
espirituales individuales. La novedad y la práctica básica fue la oración de ofrecimiento
que se rezaba cada día, pidiendo además de modo especial por las intenciones del Papa
y por la misión de la Iglesia. Era una época de cristiandad y de gran fervor misionero, y
la nueva propuesta encontró una acogida y una difusión inmediatas entre los católicos,
deseosos de colaborar de alguna manera con la misión de la Iglesia “Ad Gentes”. Se
configuró un AO de estilo muy tradicional, en el cual la Oración de Ofrenda pasó a ser un
elemento más en un conjunto de prácticas devocionales. Al parecer, este estilo del AO
respondió bien a la piedad de ese momento histórico, pero fue perdiendo la radicalidad
del espíritu inicial y no supo renovarse en sus formas.
En 1914 fue creada en Francia la sección juvenil/infantil del AO, la Cruzada Eucarística,
para la educación cristiana de los niños. Nace en un período de tensión política en
Europa, antes de la Primera Guerra Mundial, y desde sus inicios el Papa pide a los niños
del AO la misión de orar por la paz. Se hizo muy popular y se expandió rápidamente,
llegando a tener grandes números en todos los países de tradición católica, una
verdadera “milicia infantil del Papa”. En pocos años se expandió más allá de las
fronteras de Europa y se desarrolló con dinamismo en India, en Vietnam, y en diversos
países de Africa. La Cruzada Eucarística seguiría creciendo en los años sucesivos, pero
en muchos lugares perdió toda referencia explícita al AO y más aún a la Compañía de
Jesús. Se convirtió en un movimiento autónomo de implantación diocesana, que se
cerró al interior de las fronteras de los países y no tuvo ningún tipo de coordinación
mundial que le diera unidad internacional. Esto permitió su desarrollo de maneras
variadas e inconexas entre sí. En algunos países es actualmente un movimiento que
continúa después de la edad juvenil, acogiendo a los adultos que han pasado por sus
17
Recreación del Apostolado de la Oración
filas, reuniendo muchos miles de miembros. En 1962 en Francia la Cruzada se renovó
profundamente y pasó a llamarse Movimiento Eucarístico Juvenil (MEJ). Hoy la gran
mayoría de los países donde se encuentra activamente presente, unos 50, han adoptado
el nombre nuevo (aunque no todos). El número de miembros del MEJ en Vietnam, en
Madagascar y en India, los tres más numerosos, alcanza unos 250.000 en cada país.
La realidad del contexto social de hoy no es el mismo que aquellos que vieron nacer el
AO y la Cruzada Eucarística. El mundo ha cambiado mucho y sigue cambiando
rápidamente. Los católicos se encuentran en otra situación existencial y eclesial. Pero
creemos que la intuición original bien entendida conserva toda su validez. Hoy como
ayer las personas necesitan la propuesta de un camino espiritual exigente que dé
sentido a sus vidas y que los desafíe a un compromiso mayor con Cristo y con sus
hermanos.
La recreación busca precisamente rescatar y hacer accesible a las personas de hoy la
intuición inicial del AO, que consiste en la disponibilidad apostólica. Recreamos el AO
para que nuestra gente pueda entender que ellos también están llamados a ser
apóstoles comprometidos junto a Cristo al servicio del mundo. Queremos ofrecer a
quienes tal vez nunca harán los Ejercicios espirituales de San Ignacio una forma de
hacer suyas la dinámica apostólica de la Contemplación del Rey (“heme aquí, Señor”),
de la ofrenda personal (“Tomad, Señor y recibid…”), y de la unión de mente y corazón
con Cristo Resucitado.
Lo que históricamente se encarnó en la oración de ofrecimiento diario para expresar
esto, podría tal vez hoy encontrar nuevas formas.
Objetivos y líneas de acción
Objetivo 5: Investigar el contexto histórico y religioso en el cual nace el AO, para entender mejor
la originalidad de esta propuesta espiritual en su tiempo. Una mejor base histórica hará más
fecunda la reflexión sobre la contribución que hoy estamos llamados a dar en la cultura actual.
Línea de acción 1: El Consejo AO internacional identificará documentos (libros y artículos) o
solicitará ayuda a especialistas (historiadores) que nos permitan entender mejor la
religiosidad característica de la época de los orígenes del AO.
Línea de acción 2: La oficina internacional hará disponibles en el sitio web internacional los
estudios históricos producidos, en tres idiomas.
18
Recreación del Apostolado de la Oración
Inculturación
19
Recreación del Apostolado de la Oración
2 - Inculturación
El desafío de un AO inculturado
E
l proceso de recreación del AO debe prestar atención a la necesaria adaptación e
inculturación a la realidad local (y a las realidades locales) de las diferentes
propuestas que se sugieren en este documento. No habrá una fórmula o modelo único
aplicable a todos para el AO recreado. Las grandes líneas e intuiciones aquí
desarrolladas deben confrontarse con la cultura local, en respeto a las sensibilidades y
necesidades diversas. Esto obligadamente dará al AO matices particulares. Al conocer y
recoger las distintas experiencias de cada país, la propuesta del nuevo AO se verá
enriquecida con la multiculturalidad mundial.
Un aspecto de esta dimensión de inculturación será el cuidado del lenguaje que usamos
para promover el AO. Procuraremos adoptar un lenguaje, imágenes y símbolos que
todos entienden, de la vida común, evitando el uso exclusivo del lenguaje eclesial.
Queremos inspirarnos en el lenguaje e imágenes bíblicas, cuando se pueda. El uso de
diagnósticos sociales y culturales, el diálogo con quienes nos ayuden a mantener
actualizada nuestra teología y el trabajo en equipo con gente joven nos ayudará a hablar
un lenguaje que sea significativo para el mundo actual.
El AO reformulado
Una expresión actualizada de la intuición espiritual o razón esencial o del AO está en la
“Declaración de Misión” de la reunión del Consejo internacional en Roma en noviembre
de 2011:
Apostolado de la oración - Declaración de misión
El AO, confiado por la Santa Sede a la Compañía de Jesús, es una red mundial de
oración que ayuda a las personas a encontrar sentido y esperanza en sus vidas al
guiarlos a una relación personal de profunda confianza con Cristo resucitado. Como
testigos del amor del Padre por el mundo, en el AO estamos llamados a estar con
Jesús y a compartir su misión. De este modo, nos hacemos disponibles para servir al
mundo en la misión de la Iglesia.
Guiados por el Espíritu Santo, somos apóstoles por la oración y por una vida unida al
Corazón de Cristo. Al ofrecer nuestras vidas, nos abrimos a su acción transformadora
en nosotros.
El camino espiritual del AO, especialmente el ofrecimiento diario y la oración sobre
las realidades que plantea el Papa nos ayuda a vivir nuestra misión, a ejemplo de
María, en cada estado de vida y en todas las situaciones de la vida diaria. Nuestra
rama juvenil es el Movimiento Eucarístico Juvenil.
20
Recreación del Apostolado de la Oración
Algunos slogans para comunicar lo que es el AO
A modo de ejemplo, ofrecemos algunas frases o slogans que pueden capturar y
sintetizar el contenido renovado del AO. Invitamos a cada Secretariado Nacional a
buscar otras expresiones, de un modo inculturado a la realidad local (tal vez en relación
a las seis orientaciones de la sección siguiente).

El AO: una red mundial de oración.

El AO: un camino del corazón al servicio del mundo.

El AO: una red mundial de corazones.

El AO: Enviados desde el Corazón del Padre al corazón del mundo.

Etc.
Seis orientaciones operativas:
Fruto de las consultas mundiales al AO en el proceso de la recreación, individualizamos
seis orientaciones sugeridas desde los distintos continentes que complementan la visión
que nos dan los diagnósticos y nos permiten avanzar a implantaciones inculturadas del
AO. Son llamadas de atención, aspectos a los cuales debemos estar atentos en la
implantación del AO recreado.
Los Equipos Nacionales tendrán la tarea de discernir a nivel local y determinar cuál o
cuáles de estas orientaciones se deberá priorizar en el propio contexto cultural. Ellas
ayudan a su vez a determinar cuál ha de ser la puerta de entrada para la promoción del
AO en ese país (ver más abajo) y cuáles son las respuestas más adecuadas a sus
necesidades. Estas orientaciones son:

Atención al contexto cultural y religioso local (asistidos con el uso regular de los
diagnósticos previstos y de estudios adecuados).

Un AO al servicio de una mayor justicia mundial

Un AO como un camino de formación alimentado por las Escrituras y los
sacramentos.

Ecumenismo y diálogo interreligioso

Colaboración entre nosotros y con otros. Consultaremos con otros, apoyaremos
campañas o proyectos de otros que estén en sintonía con nuestros objetivos.

Para nuestro servicio a la Iglesia nos ponemos en la perspectiva de una Nueva
Evangelización, de la unidad y reconciliación, y del servicio parroquial.
Puertas de entrada (para un AO inculturado)
A la luz de las seis orientaciones operativas indicadas en la sección anterior, cada
contexto cultural (continente, región o grupo) podrá determinar y expresar cuál es la
puerta de entrada o la forma particular de encarnarse del AO para ellos. Se trata de
21
Recreación del Apostolado de la Oración
detectar cuál de estas orientaciones resulta especialmente sensible o significativa para la
implantación local del AO. Una breve formula con esta “puerta de entrada” o punto de
enganche escrito orientará el modo en que se propone el AO en esa región, actuando
como una especie de “lema regional”.
Por ejemplo, una puerta de entrada del AO podría ser esta:
El AO es una red mundial de oración y de acción para responder a los desafíos de la
humanidad en los aspectos que competen a la misión de la Iglesia. Está al servicio de
la paz y la esperanza en la perspectiva de Asís, junto a otros cristianos y otras
religiones.
[Se llama aquí “perspectiva de Asís” a la orientación de las iniciativas ecuménicas e
interreligiosas de diálogo, oración y acción, en que las religiones del mundo son invitadas a
trabajar juntas por el reto de la paz, inspiradas por los dos encuentros de oración convocados
por los Papas en este lugar, en 1986 y 2011.]
Objetivos y líneas de acción
Objetivo 6: Discernir cuál de las orientaciones operativas se debe privilegiar en el contexto
propio de cada país.
Línea de acción 1: El Equipo Nacional dedicará una o más sesiones a discernir y definir cuál
de las orientaciones operativas necesitan priorizar en las estrategias de promoción y/o
formación del AO local.
Objetivo 7: Redactar una “puerta de entrada” y slogans para el AO local, si se estima útil.
Línea de acción 1: El Equipo Nacional discierne y redacta una formulación que indique la
“puerta de entrada” específica para la promoción que harán del AO en su país o región.
Objetivo 8: Expresar las propuestas del AO y su recreación en concordancia con la cultura local.
Línea de acción 1: Cada Secretariado u oficina nacional programará la difusión y el estudio
del presente documento entre la gente del AO, recibiendo opiniones y sugerencias de las
bases.
Línea de acción 2: Las oficinas nacionales cuidarán la adaptación al lenguaje y expresiones
locales de las propuestas aquí contenidas, como también la identificación de los símbolos
adecuados, de manera que resulten significativas para la cultura local.
22
Recreación del Apostolado de la Oración
Pistas para un
itinerario formativo
en el AO
23
Recreación del Apostolado de la Oración
3 - Pistas para un itinerario formativo en el AO
C
uál es el contenido espiritual del AO en respuesta a las necesidades hondas del ser
humano y a los graves desafíos del tiempo presente? ¿Cuál es su programa como
pedagogía para una “relación personal de profunda confianza con Cristo resucitado”?
¿Cuáles son sus símbolos y sus claves significativas? ¿Cuáles son sus etapas y objetivos
de acuerdo al momento que vive la persona? ¿Cómo guiar efectivamente a la persona
por un camino de crecimiento espiritual que no se quede estancado en el activismo o en
la repetición de ciertas prácticas devocionales? ¿Qué debe hacer una persona para
formar parte del AO? ¿Qué prácticas concretas harán real su unión vital a Cristo y su
vinculación a esta red espiritual global que le permite situarse al servicio de la misión del
Reino de Dios? ¿Cuáles son los criterios de verificación de que se ha logrado este
crecimiento espiritual, en la persona o en un grupo? ¿Cuál es el perfil del miembro del
AO que queremos formar? ¿Qué elementos de la espiritualidad ignaciana que está al
origen del AO debemos destacar o revitalizar?
En esta sección no responderemos a todas estas preguntas, pero ellas nos indican el
marco en el cual situar los elementos del itinerario formativo que se propone a
continuación. Ofrecemos por ahora un horizonte inspirador para un programa de
formación; el programa final ya elaborado será fruto de la experiencia y la creatividad
local y, en última instancia, del compartir a nivel mundial en este proceso de recreación.
Algunas propuestas prácticas en respuesta a estas preguntas se encuentran en los
Anexos de este documento, como se indica más abajo.
Los Equipos Nacionales, ayudados por la oficina internacional, podrán adaptar estas
proposiciones en el propio país, con características locales. Esta propuesta inspiracional
se debe estudiar y aplicar a la luz de los diagnósticos socio-cultural, teológico-eclesial e
histórico-pastoral. El modo específico en que se encarnará en cada país formará parte
del plan estratégico que ha de orientar el proyecto local del AO y el MEJ. Se establecerán
criterios de verificación y se elaborarán instrumentos de evaluación (ver sección 6 de
este documento) que permitan conocer el nivel de logro de los objetivos, y que
permitirán ajustar tanto el plan estratégico como el itinerario formativo de acuerdo a las
necesidades. Se deberá establecer de modo consensuado el perfil o los diversos perfiles
de qué tipo de Apóstol de la Oración se tiene en mente como objetivo final del itinerario
formativo del AO, para esa determinada realidad local. ¿Cuál es el producto final que se
busca en el plan de formación? Clarificar esto permitirá que todos los miembros del
Equipo trabajen apuntando en la misma dirección.
Nota: Para una definición o descripción actualizada del AO los remitimos al Anexo 1. Allí
les ofrecemos un extracto del documento “Una joya del antiguo cofre del tesoro”, texto
escrito en 2011 al iniciar el proceso de la recreación del AO.
24
Recreación del Apostolado de la Oración
El contenido central del AO: un camino del corazón
El itinerario formativo del Apostolado de la Oración (AO) se presenta como una escuela
del corazón que guía al cristiano a la identificación con el Corazón de Jesús y a colaborar
con él en la misión de la Iglesia haciendo presente la compasión de Dios en el mundo.
Consiste en un camino místico que ha de dar frutos de justicia y servicio a los hermanos.
Las líneas siguientes sirvan de inspiración para nuestros programas de formación.
Competerá a cada Equipo Nacional hacer los aterrizajes y encontrar las estructuras
prácticas para ofrecer estas intuiciones a su gente.
1 Fundamentados en amor eterno
El fundamento de nuestra fe y del camino del AO es el amor eterno de Dios. El nos ha
amado desde antes de la creación del mundo, nos lo ha revelado en la persona de su
Hijo Jesucristo y lo ha derramado sobre nosotros por la irrupción de su Espíritu Santo. El
está con nosotros y nos ama apasionadamente. Estamos siempre delante de él, lo
sepamos o no, nos relacionemos con él o no.
Con amor eterno te amé… (Jer 31,3)
Dios nos eligió en Cristo desde antes de la creación del mundo… (Ef 1,4)
En el vivimos, nos movemos y existimos. (Hch 17,28)
Tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo único… (Jn 3,16)
2
El corazón humano, un corazón inquieto
El corazón humano anhela la felicidad y la busca por diversos caminos. Muchas veces se
experimenta pobre y desorientado, entre frustraciones y deseos profundos, y clama a
quien puede salvarlo. El AO ofrece un itinerario de fe y un camino de oración para
quienes están en búsqueda interior y reconocen su necesidad espiritual. La debilidad y
vulnerabilidad del corazón no serán impedimento, sino más bien nuestro mejor capital
para el encuentro con un Dios que quiere saciarnos.
¡Dios mío, tú eres mi Dios! Con ansias te busco, pues tengo sed de ti; mi ser entero te desea,
cual tierra árida, sedienta, sin agua. (Sal 63,1)
Felices los pobres de corazón, porque de ellos es el Reino de Dios. (Mt 5,3)
¿Adónde te escondiste amado, y me dejaste con gemido?… (San Juan de la Cruz, Cántico
Espiritual)
Nos hiciste para ti, Señor, y nuestro corazón está inquieto hasta que no descanse en ti. (San
Agustín, Confesiones)
3
En un mundo descorazonado
25
Recreación del Apostolado de la Oración
Habitamos un mundo que parece haber perdido el corazón. La casa de todos se ha
vuelto hostil y extraña. Junto con la soledad crece el clamor por mayor humanidad,
justicia y paz. Los hijos perdieron el rumbo hacia su Padre, han renegado de su Creador
y lo han reemplazado por los ídolos del dinero y del placer. Emprender el camino del AO
nos permitirá iniciar el regreso a nuestra casa. En medio de la confusión aprenderemos
a reconocer el brillo del Espíritu de Dios, oculto y silencioso, humilde y cotidiano,
haciendo brotar algo nuevo.
Irán errantes de levante a poniente, vagando de norte a sur, buscando la palabra del Señor, y
no la encontrarán. (Am 8,12)
¿Por qué duermes, Señor? ¡Despierta, despierta! ¡No nos rechaces para siempre! ¿Por qué te
escondes? ¿Por qué te olvidas de nosotros, que sufrimos tanto, tanto? (Sal 44,23-24)
Vino a los suyos, pero los suyos no lo recibieron. (Jn 1,11)
Yo voy a hacer algo nuevo, y ya está brotando, ¿no lo notan? (Is 43,19)
El Reino de Dios ya está entre ustedes. (Lc 17,21)
Otros textos: Jer 2,13 / Jer 8,21 / Lc 15,18
4
El Corazón de Dios, amor deseoso de encontrarnos
En este mundo roto, el Apóstol de la Oración aprende a reconocer la mirada de amor del
Padre y su iniciativa de salvación en la persona de su Hijo. Dios quiere establecer con
cada uno una unión íntima y perdurable, a cada uno considera como un tesoro precioso
de su Corazón. Él mismo nos busca y desea hacer realidad en cada uno el sueño que
tenía para nosotros al crearnos. El camino espiritual del AO nos abre a la nueva vida que
nos comunica Jesús Resucitado, empeñado en salvarnos y no abandonarnos.
Aprendemos a hacernos conscientes de su compañía y protección, aún en medio del
sufrimiento o la dificultad, y a poner confiadamente nuestra vida en sus manos.
Yo enseñé a andar a Efraín y lo llevé en mis brazos… con correas de amor los atraía, con
cuerdas de cariño. (Os 11,3-4)
Yo te llamé por tu nombre, tú eres mío. Eres de gran precio a mis ojos, eres valioso y yo te
amo. (Is 43, 1 y 4)
He aquí que estoy a la puerta y llamo… (Apoc 3,20)
Yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo. (Mt 28,20)
… Contemplar cómo las tres personas divinas miraban toda la planicie o redondez de todo el
mundo… asimismo lo que dicen las personas divinas, es a saber, “Hagamos redención…” (San
Ignacio, EE 102.107)
Otros textos: Rm 8,35-37 / Mt 6,25 y 32 / Mc 6,50
5
El Corazón de Jesús en el corazón del discípulo
26
Recreación del Apostolado de la Oración
La vida interior de quien vive el camino del AO se sostiene en las promesas de Cristo que
afirman su deseo de habitar el corazón de quienes él llama sus amigos. El horizonte
definitivo de este camino del corazón es vivir en Cristo y que Cristo viva en la persona.
Es un camino de transformación interior en que el Espíritu desea llevar al Apóstol de la
Oración a la identificación total con Cristo en mente, cuerpo y alma. De nuestra parte, lo
deseamos y pedimos humildemente cada día, sabiendo que jamás será fruto de nuestros
esfuerzos. Creemos que esta transformación nos es dada de modo privilegiado en la
Eucaristía, donde Cristo mismo viene a nosotros en su Cuerpo y su Sangre y nos moldea
interiormente según su Corazón eucarístico, a fin de ser y actuar como Él.
Los llamo mis amigos… (Jn 15,15)
..y vendremos a él y haremos morada en él (Jn 14,23)
Permanezcan en mí, como yo en ustedes… Permanezcan pues, en el amor que les tengo. (Jn
15, 4 y 9)
No soy yo quién vive, es Cristo que vive en mí (Gal 2,20)
Que Cristo viva en sus corazones por la fe… (Ef 3,17)
Otros textos: Jn 14,20 / 1 Co 3,16-17 / 2 Co 3,18
6
La ofrenda del corazón: “mi vida es útil a otros”
El corazón humano, ese corazón inquieto, tantas veces pobre y limitado, incapaz de
superar su mezquindad y egoísmo, es invitado en el AO a la aventura de darle toda la
vida al Señor. Hacer la ofrenda total de sí sólo es posible para quien se deja transformar
por el Espíritu de Jesús y no le es obstáculo. El Apóstol de la Oración hace el
ofrecimiento cotidiano de su vida como la oración de un pobre que pide ayuda para vivir
eso que desea íntimamente. Ofrece lo que es y tiene y pide humildemente al Padre el
don de asociar su vida y su corazón a la vida y al Corazón de su Hijo. Consciente de la
propia debilidad, y con la mayor generosidad de que es capaz, renueva cada día el deseo
de responder a la llamada de Jesús. La Eucaristía la celebra acogiendo la vida de Cristo
ofrecida al Padre por nosotros, a la cual une su propia ofrenda de vida. La oración de
examen o revisión del final de la jornada le permite mirar y agradecer lo que el Padre ha
hecho en su vida con lo que él le ofreció esa mañana. Así, como hizo María, la vida del
Apóstol de la Oración se convierte en una vida útil a otros pues está disponible a Cristo
para su obra de salvación.
El Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad. (Rm 8,26)
Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos pescados… (Jn 6,9)
Yo soy la esclava del Señor, que Dios haga conmigo como me has dicho. (Lc 1,38)
Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad,
todo mi haber y mi poseer; Vos me lo disteis, a Vos Señor lo torno; todo es vuestro, disponed
conforme a vuestra voluntad; dadme vuestro amor y gracia, que esta me basta. (San Ignacio,
EE 234)
Otros textos: Rm 12,1 / Mc 12,43-44
27
Recreación del Apostolado de la Oración
7 La compasión, acción del Corazón del Padre en el mundo
El Apóstol de la Oración que ha entrado en comunión con el Corazón de Jesús desea
transmitir a otros la compasión de Cristo que lo habita. Hace suya la mirada amorosa del
Padre sobre la humanidad y se siente enviado, junto con el Hijo, a sanar las heridas de
este mundo y sostener a los que tienen el corazón desgarrado. Ofrece todo su ser para
colaborar con Cristo en su obra de compasión. Ha puesto sólo en Dios su esperanza y se
hace disponible para animar la esperanza de sus hermanos y hermanas. Reconoce la
presencia de Dios más allá de las fronteras de la Iglesia, pues allí donde existen la
compasión, allí está el Espíritu de Dios. Se une espiritualmente a todos aquellos quienes
en diferentes culturas o tradiciones religiosas son dóciles a este Espíritu y se movilizan
para aliviar el sufrimiento de los más débiles.
El Señor me ha enviado para vendar los corazones desgarrados. (Is 61,1)
Si ves un pobre, no vuelvas el rostro, y Dios no apartará su rostro de ti. (Tb 4,7)
Tengan entre ustedes los mismos sentimientos del corazón de Jesús (Flp 2,5)
Jesús tuvo compasión del hombre enfermo de lepra, lo tocó con la mano y dijo: Quiero,
queda limpio. (Mc 1,41)
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado para llevar la buena noticia a
los pobres… (Lc 4,18)
Otros textos: Ex 3,7 / Is 58,6-7
8
Una red mundial de corazones atenta a las necesidades de la humanidad
El Apostolado de la Oración es una red mundial de oración unida estrechamente al Papa,
al servicio de las necesidades y esperanzas de la humanidad y de la Iglesia. Constituye
asimismo una red mundial de corazones, formada por quienes mediante el ofrecimiento
cotidiano de sus vidas se hacen disponibles a colaborar en el proyecto del Corazón de
Cristo, el Reino de Dios. Por esto, el AO desea ser una comunidad de apóstoles enviados
desde el Corazón del Padre al corazón del mundo. Estos realizan su servicio por la
oración y por la acción, con el deseo de en todo conformar sus vidas a la de Jesucristo.
Esta red está formada en primer lugar por católicos de distintos países y culturas, de
diversas familias y sensibilidades espirituales, que oran con y como el AO. Dada la
sencillez de su propuesta básica y la perspectiva universal de su oración, el AO puede ser
un factor de unidad en medio de la diversidad de la Iglesia. Por esta misma dinámica, es
una red abierta a otras redes más amplias. Al promover oraciones y acciones de valor
universal, puede unir a cristianos no católicos e incluso a no cristianos. Es más, la
oración amplia del AO que intercede por la entera humanidad desea alcanzar y unirse a
toda persona, sobre todo a los que sufren.
Esta red del AO es motivada e interpelada cada mes por el Santo Padre, quien le
propone a ella sus intenciones de oración para que las difunda en toda la Iglesia. Ellas
28
Recreación del Apostolado de la Oración
son expresión de lo que él considera las grandes necesidades de la humanidad y las
preocupaciones de la Iglesia. El AO las interpreta como verdaderos desafíos que
expresan el querer de Dios para este mundo, por los cuales sus millones de participantes
o amigos se empeñan en orar y, en ciertas ocasiones, en emprender junto a otros
acciones eficaces a favor de la justicia y la paz.
No se queden callados los que invocan al Señor, no lo dejen descansar… hasta que rompa la
aurora de su justicia y su salvación llamee como una antorcha. (Is 62,1.6-7)
Los apóstoles se reunían siempre para orar con algunas mujeres, con María, la madre de
Jesús, y con sus hermanos. (Hch 1,14)
¡Paz a ustedes! Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes. (Jn 20,21)
Otros textos: Ez 22,30 / Mc 3,13
La persona que Jesús quiere formar en el AO: Perfil del Apóstol de la
Oración
He encontrado a David, hijo de Jesé, un hombre según mi corazón que realizará todo lo que Yo quiera.
(Hch 13,22 – cf 1 Sam 13,13)
Les ofrecemos nuevamente un texto inspirador, no normativo. Cada AO local tendrá el
deber de elaborar su propio perfil para clarificar qué objetivos los guían en su proyecto
formativo.
En el AO Jesús quiere formar una persona “según el Corazón de Dios”. Por esto, el
Apóstol de la Oración, en la escuela del Corazón de Jesús, deberá tener estas
características:

Es consciente de su propia pobreza y necesidad espiritual.

Está en búsqueda sincera del Señor, con recta intención, deseoso de centrar su
vida en Dios.

Lleva una vida de oración y desea crecer en la vida espiritual.

Está deseoso de dejarse inhabitar por Cristo e identificar su vida con Él; se sabe
acompañado por él en todo momento.

Como María, acoge a Jesús en el corazón y en el cuerpo.

Tiene una relación positiva con el mundo, como el lugar donde reconoce la
presencia y la acción de Dios a favor de la humanidad.

Vive un estilo de vida coherente con su oración y su compromiso por un mundo
más justo, según los desafíos que le plantean las intenciones del Papa.

Es capaz de compasión ante el dolor de sus hermanos y hermanas, trabaja por la
justicia.
29
Recreación del Apostolado de la Oración

Ha puesto sólo en Dios su esperanza y se hace disponible para animar la
esperanza de sus hermanos y hermanas.

Es humilde y consciente de sus propias incertezas, y es capaz de dialogar con
quien piensa distinto o profesa otra religión.

Es dócil al Espíritu, libre para dejarse conducir y sorprender por el Señor

Tiene un profundo amor y lealtad a la Iglesia.

Está dispuesto a ser un apóstol de la Nueva Evangelización en su vida diaria.

Se alimenta de la Eucaristía y desea vivir una vida moldeada por ella.

Como María, ofrece toda su vida al Señor, se hace disponible a su voluntad.

Está dispuesto a colaborar con lo que es y tiene en el proyecto del Corazón de
Jesús.
Objetivos y líneas de acción
Objetivo 9: Poner en práctica a nivel local estas pistas para un itinerario formativo del AO
recreado.
Línea de acción 1: Cada Equipo o Secretariado Nacional elaborará un plan estratégico
nacional indicando cómo difundir en su realidad del AO local los diferentes elementos del
itinerario formativo aquí expuestos. Señalará cuáles priorizar y cuáles requieren de
adaptación a la cultura local.
Línea de acción 2: El Secretario Nacional hará una activa promoción del AO viajando a visitar
las distintas diócesis e instituciones, y programará encuentros con personas a quienes
nuestro camino espiritual podría interesar.
Línea de acción 3: El Equipo Nacional ofrecerá subsidios traducidos a la lengua local de las
partes más relevantes de este documento.
Línea de acción 4: El Equipo Nacional ofrecerá una o dos jornadas de formación durante el
año para todos los seguidores y amigos del AO, abiertos a todo el que quiera participar, con
el fin de animar y profundizar en la comprensión y vivencia de este camino espiritual, de
modo particular ahondando en las nuevas propuestas del proceso de recreación.
Objetivo 10: Precisar cómo el Perfil del Apóstol de la Oración propuesto en este documento se
debe encarnar en la realidad cultural local.
Línea de acción 1: Cada Equipo Nacional dedicará una o más sesiones a definir de modo
consensuado los rasgos del Apóstol de la Oración para esa realidad local. Pueden partir de la
propuesta general de este documento, y enriquecerla con la perspectiva particular. Deberán
luego establecer cómo utilizarán esta definición.
30
Recreación del Apostolado de la Oración
Nota: En el Anexo 2, al final del documento, encontrarán una expresión
sintética del AO recreado, de inspiración bíblica. Los anexos 3 y 4 ofrecen
propuestas prácticas para el itinerario de oración personal y grupal.
31
Recreación del Apostolado de la Oración
Las necesidades y
esperanzas
de la humanidad y
de la Iglesia
(las intenciones
mensuales del Papa)
32
Recreación del Apostolado de la Oración
4 - Las necesidades y esperanzas de la humanidad y de la
Iglesia (las intenciones mensuales del Papa)
Los temas de las intenciones de oración del Papa
C
ada año la oficina internacional del AO envía al Santo Padre sugerencias para las
dos intenciones de oración mensual. Las sugerencias para las intenciones
Generales son generadas en un proceso participativo en el cual se invita a todas las
oficinas nacionales del AO, a todos los Dicasterios que asesoran la labor del Papa en el
Vaticano y a muchas otras personas a enviarnos sus ideas. Cada año recibimos unas
doscientas sugerencias de las cuales se eligen finalmente doce. Las sugerencias para las
intenciones Misioneras, en cambio, llegan a nosotros ya decididas y formuladas por el
Dicasterio para la Evangelización de los Pueblos. Ambas listas de sugerencias son
enviadas cada año al Papa por el Director General del AO, el Prepósito General de la
Compañía de Jesús. El Papa, después de hacer los cambios que considere apropiados,
nos hace llegar la lista definitiva de sus intenciones que nuestra oficina se encarga de
difundir en todo el mundo.
En el marco de la recreación del AO, proponemos sugerir al Papa un cambio a la actual
orientación de sus Intenciones Generales de Oración. Deseamos que estas aborden
temáticas del interés de todos, no sólo de los católicos, ni siquiera sólo de los creyentes.
Se plantearían como retos o desafíos para la humanidad, orientadas hacia temas de
justicia universal.
Las intenciones Misioneras podrían mantener una orientación de temáticas más intraeclesiales, aunque no exclusivamente. (Esto supondría trabajar en coordinación y
colaboración con el Dicasterio para la Evangelización de los pueblos, para que haya
coherencia entre los temas escogidos.)
La oficina internacional continuará con la práctica de enviar por correo electrónico al AO
de todo el mundo intenciones urgentes de oración por situaciones de actualidad o
emergencias mundiales imprevistas, cuando el Papa pide de manera explícita la oración
de toda la Iglesia por ellas. Las oficinas nacionales tienen la responsabilidad de
retransmitir rápidamente esa intención a su gente.
Modalidad de trabajo con las intenciones
Los Equipos Nacionales del AO, y en lo posible también la oficina internacional,
establecerán alianzas estratégicas o partnerships con instituciones que están dedicadas
al tema particular por el que se estará orando en los desafíos (intenciones) propuestos
por el Papa. (Por ejemplo, si estamos orando un mes por las víctimas del SIDA, se puede
contactar alguna ONG u oficina gubernamental que trabaje en esta área). Estas alianzas
buscan establecer canales de mutua colaboración con instituciones ajenas al AO para
33
Recreación del Apostolado de la Oración
hacer presente el interés y el compromiso de la Iglesia en estos temas. Lazos de ayuda
mutua contribuirán a una mayor conciencia de estos temas de actualidad y serán una
expresión de solidaridad en una causa común. En algunas ocasiones, incluso se podrá
emprender acciones conjuntas con miembros de estas instituciones.
Estas temáticas de aspectos universales nos permitirán interesar a personas que no son
cercanos a la Iglesia por el camino de Cristo y eventualmente introducirlos en el AO.
Este modo de trabajo supondrá de parte de las oficinas nacionales e internacional el
esfuerzo de seguir ofreciendo materiales adecuados de reflexión y de apoyo.
Intenciones de oración locales
Considerando las necesidades de la población local, se pueden proponer intenciones de
oración más específicas a nivel de una parroquia, de una diócesis o de un país. Las
Conferencias Episcopales de varios países ya tienen la tradición de enviar al AO local una
tercera intención de oración que se suma a las otras dos, y que se refieren a temas de
interés nacional.
Objetivos y líneas de acción
Objetivo 11: Que las intenciones Generales de oración del Papa tengan una orientación más
universal, refiriéndose a temáticas que conciernen la paz y la justicia en el mundo.
Línea de acción 1: El Delegado Mundial para el AO entrará en contacto con los responsables
en el Vaticano de las intenciones del Papa, tanto las Generales como las Misioneras, para
explicar la propuesta y solicitar al Santo Padre la autorización para este cambio de énfasis. Si
esto se autoriza, lo dará a conocer al momento de solicitar nuevas sugerencias para el año
próximo.
Línea de acción 2: El Delegado Mundial para el AO entrará en diálogo con el Dicasterio de la
Evangelización de los Pueblos para determinar una nueva modalidad más participativa de
elaborar la lista de sugerencias para las intenciones Misioneras.
Objetivo 12: Planificar acciones conjuntas con otras instituciones ajenas al AO que están
empeñadas en alguna de las temáticas por las que estaremos orando, o al menos fomentar
algún tipo de lazo de unión.
Línea de acción 1: Cada Equipo Nacional del AO incluirá en su planificación estratégica anual
el establecer al menos un contacto cada semestre con alguna institución externa, señalando
cuál, para de alguna manera coordinarse con ellos durante el mes en que se ora por una
intención que concierne a ambas partes.
Línea de acción 2: La oficina internacional buscará alianzas estratégicas en uno o dos temas
al año con organismos internacionales que se ocupan del tema determinado.
Línea de acción 3: Los equipos nacionales e internacionales ofrecerán subsidios con
materiales adecuados de reflexión para los temas de intenciones trabajados en alianzas
estratégicas.
Objetivo 13: Incorporar ocasional o regularmente intenciones locales a los temas por los que
estamos orando en el AO, sean estas parroquiales, diocesanas o nacionales.
34
Recreación del Apostolado de la Oración
Línea de acción 1: Consultar regularmente al párroco sobre posibles intenciones
parroquiales de oración y distribuirlas entre los que oran con el AO.
Línea de acción 2: Consultar al obispo sobre posibles intenciones diocesanas de oración y
distribuirlas entre los que oran con el AO.
Línea de acción 3: Ofrecer a la Conferencia Episcopal nacional la posibilidad de orar por
intenciones de oración nacionales, elaboradas para todo el año, y distribuirlas entre los que
oran con el AO.
Objetivo 14: Orar junto al Santo Padre cuando este solicita a toda la Iglesia orar por alguna
situación imprevista.
Línea de acción 1: La oficina internacional continuará con la práctica de enviar por correo
electrónico al AO de todo el mundo intenciones urgentes de oración por situaciones de
actualidad o emergencias mundiales imprevistas, cuando el Papa pide de manera explícita la
oración de toda la Iglesia por ellas. Las oficinas nacionales tienen la responsabilidad de
retransmitir rápidamente esa intención a su gente.
35
Recreación del Apostolado de la Oración
Estructura global del
AO y modelos
operativos
36
Recreación del Apostolado de la Oración
5 Estructura global del AO y modelos operativos
5.1 Estructura global
La estructura actual
L
a estructura diocesana del AO que se desprende de los actuales Estatutos se basa
en grupos parroquiales y cuenta con que los obispos nombren a un sacerdote de la
diócesis que sea Director Diocesano, quien es responsable directo del trabajo con estos
grupos. Esta estructura, propia de un Movimiento eclesial, y muy popular antiguamente,
claramente se encuentra en disminución en el mundo occidental y en algunas partes ha
desaparecido totalmente. Donde sobrevive, encontramos normalmente grupos de
personas mayores, muy tradicionales y centrados en prácticas devocionales, aunque
también suelen desarrollar otros servicios apostólicos en la parroquia (como por
ejemplo, la visita a los enfermos). Su proliferación corresponde a una época en que no
había en la Iglesia otros movimientos para el laicado. En la mayoría de los países, con la
excepción tal vez de algunos países africanos, este modelo del AO no es hoy atractivo
para las nuevas generaciones. Tampoco resulta atractivo para los obispos o párrocos en
un ambiente eclesial saturado de Movimientos y asociaciones, y en el cual no se suele
ver con buenos ojos la llegada de “un movimiento más”.
En cuanto a la estructura de la Compañía de Jesús para este servicio: en el mundo hay
58 Secretarios Nacionales del AO, en los países o provincias jesuitas, nombrados por el
Director Mundial del AO, el Padre General (hoy todos jesuitas, salvo una religiosa en
Etiopía). Hay Directores Nacionales del Movimiento Eucarístico Juvenil (MEJ), la rama
juvenil del Apostolado de la Oración, en diversos países, nombrados por el Provincial si
se trata de un jesuita (hoy son 16 los jesuitas, y 20 los no-jesuitas). Hay Coordinadores
Continentales para el AO, nombrados por el Presidente de la Conferencia local de
Provinciales por tres o cuatro años (excepto en Asia, por ahora). En un continente, en
Africa, hay un coordinador laico voluntario para el MEJ de esa región que ha demostrado
ser muy eficiente. Hay reuniones cada dos o tres años de los Secretarios Nacionales del
AO y Directores del MEJ, reuniones que incluyen la participación de integrantes laicos de
sus equipos. El Director General Delegado en Roma cuenta con dos Consejos
internacionales, uno para el AO y otro para el MEJ. Estos Consejos sesionan por medios
digitales, y tienen reuniones físicas cuando se estime necesario.
El AO se encuentra hoy activo, de modo muy dispar, en 83 países: 16 en Africa, 25 en las
Américas, 14 en Asia/Oceanía y 28 en Europa. El MEJ se encuentra presente y en
general con gran dinamismo en 52 países: 20 en Africa, 14 en las Américas, 8 in Europa y
10 en Asia/Oceanía.
37
Recreación del Apostolado de la Oración
La nueva estructura: una red mundial de oración
El AO se quiere definir hoy como una red mundial de oración o, como se ha dicho más
arriba, “una red mundial de corazones”. Aspiramos a crecer en la conciencia de ser
una red espiritual de personas que en distintos países y culturas se unen en el deseo
común de identificación con Cristo y de colaboración con su misión al servicio del
mundo. A partir de este criterio y en vista a este objetivo es que se orientará y
evaluará la estructura actual del AO/MEJ recién descrita. Ser una verdadera red
implicará favorecer una estructura colegial más que piramidal. Esta nueva estructura
que proponemos desea facilitar el compartir entre los distintos integrantes y niveles
que forman parte de ella. Hacia esto apuntamos con algunas de las medidas que se
anuncian a continuación.
El primer servicio en red del AO se cumple en su tarea particular de oración por la misión
de la Iglesia universal, oración unificada mundialmente por medio de nuestras prácticas
compartidas. La recreación del AO se propone hacer esta red mundial más real y
significativa en esta y en otras dimensiones, fortaleciendo los vínculos de comunicación
entre países, en especial los que comparten una misma lengua. En una verdadera red
mundial con conciencia de serlo, con estructura colegial, seremos activos en compartir
noticias, publicaciones, ideas y otros recursos, a pesar de la diversidad geográfica,
lingüística y cultural. Una de sus expresiones, que hoy se debe privilegiar, es hacer
visible de modo digital el hecho de ser una red de oración al servicio de los desafíos de la
humanidad en aspectos que conciernen la misión de la Iglesia.
La evaluación de esta propuesta “ad experimentum” del AO recreado nos permitirá
afinar juntos la estructura más adecuada para ser de verdad una red mundial y para
prestar un mejor servicio.
Algunas condiciones para hacer realidad esta nueva estructura:

La implantación del nuevo modelo del AO recreado se deberá hacer en red, es
decir, en coordinación internacional, por un lado, siguiendo las estrategias
establecidas por la oficina internacional y reportando a ella. Pero también la red
deberá favorecer la comunicación horizontal a diferentes niveles, sobre todo por
lenguas comunes, compartiendo experiencias, materiales y recursos a nivel local,
regional y mundial. Deseamos que esta comunicación (por canales digitales u
otros) sea nuestro modo de proceder habitual en el AO.

Se deberá elegir adecuadamente a la persona que se nombra como Secretario
Nacional, y darle las herramientas para llevar adelante este proyecto apostólico.
Suponemos en esta persona la capacidad de innovar, de entrar en el proceso de
la permanente recreación del AO, de hacer uso de la tecnología digital y de las
redes sociales, de trabajar en base a una planificación estratégica, de hacer
equipo con laicos, con otros Secretarios Nacionales y con la oficina internacional.
Si en un país determinado no se encuentra la persona o los recursos necesarios,
38
Recreación del Apostolado de la Oración
o si a alguno en particular faltasen las destrezas técnicas, contar con otros en el
equipo y fortalecer las estructuras supra-nacionales permitirá suplir estas faltas.
Solo así se podrá implantar un AO verdaderamente recreado.

Algunos recursos de infra-estructura mínimos para el funcionamiento de una
oficina nacional del AO son:
o Un Secretario o Director Nacional nombrado por la autoridad competente
(el Director General).
o Un equipo de trabajo, compuesto por laicos motivados, que crean y vivan
con fruto personal la propuesta espiritual del AO.
o Un mínimo de recursos materiales: computador, conexión a la red, un
presupuesto adecuado para viajes y otros gastos (ojalá con la capacidad
de auto-generar estos recursos). Es altamente deseable tener una oficina
propia y contar con colaboradores voluntarios o pagados que dediquen
ciertas horas al trabajo de secretaría y a otros servicios para el Equipo
Nacional.
o Que al menos un integrante del equipo tenga el conocimiento y la
capacidad de administrar los espacios web locales que tienen o que
podrán tener disponibles en la red mundial digital.

Donde posible, el Secretario Nacional del AO sea también el Director Nacional del
MEJ, o al menos sea capaz de trabajar en coordinación con el MEJ.

Hay diferentes modelos para la implantación del AO (ver más abajo). Estos
deberán interactuar entre sí en vistas a la recreación. Esto deberá llevar al
cambio de ciertas estructuras o a la creación de otras, para avanzar hacia una
verdadera Red Mundial de Oración.
Objetivos y líneas de acción
Objetivo 15: Clarificar y fortalecer la estructura de la Coordinación Continental del AO,
dotándola de los necesarios recursos y el reconocimiento oficial.
Línea de acción 1: La oficina internacional solicitará al Padre Director Mundial sancionar
oficialmente la estructura actualmente en vigor, en la práctica, de Coordinadores
continentales nombrados por el Presidente de la Conferencia Jesuita de Provinciales, por
cuatro años. De este modo, los Provinciales jesuitas tomarán en consideración las tareas
propias de este servicio como parte de la misión que la persona nombrada deberá realizar.
Línea de acción 2: Los Coordinadores Continentales presentarán cada año un presupuesto
de los gastos necesarios para su servicio a la oficina internacional y/o a la Conferencia de
Provinciales. El diálogo entre ambas instancias establecerá el modo de financiamiento.
Línea de acción 3: Se mantendrán los encuentros del AO/ MEJ cada dos años por
continentes.
39
Recreación del Apostolado de la Oración
Objetivo 16: Nombrar Secretarios Nacionales, sean jesuitas o no jesuitas, con las debidas
capacidades para llevar adelante el proceso de recreación del AO.
Línea de acción 1: El Consejo internacional del AO elaborará un perfil del candidato que
puede servir como Secretario Nacional del AO y lo dará a conocer al Director General.
Línea de acción 2: En el caso que no se encuentre la persona adecuada entre los jesuitas
disponibles, la oficina internacional propondrá al Director Mundial el nombramiento de
otros candidatos no jesuitas, o bien ayudará a establecer redes locales operativas para un
Secretario Nacional que pueda abarcar una región de más de un país.
Objetivo 17: Asesorar a los Secretarios Nacionales sobre el modo de contar con los necesarios
recursos financieros para llevar adelante su misión.
Línea de acción 1: La oficina internacional, asesorada por la Oficina de Desarrollo de la Curia
General jesuita, propondrá estrategias posibles para generar recursos.
Línea de acción 2: Los Secretarios nacionales y el Director General Delegado interesarán a
los Provinciales en la propuesta actual del AO, invitándolos a apoyar financieramente
algunos costos de nuestro servicio.
Línea de acción 3: La oficina internacional mantendrá y fortalecerá el fondo económico
creado para cofinanciar proyectos del AO y del MEJ en países pobres. Fortalecerá las
actuales estrategias de “fund-raising” a nivel internacional y buscará otras.
Objetivo 18: Llegar a ser efectivamente una red mundial de oración.
Línea de acción 1: El sitio web del AO mundial incorporará las características técnicas y
funcionales que permitan visibilizar el hecho de ser una red mundial (ver detalles técnicos de
esta y de otras líneas de acción para este objetivo más abajo, Objetivo A, p. 36).
Línea de acción 2: La oficina internacional promoverá la revalorización y re-significación de
la tradición de Primeros Viernes de cada mes, invitando a orar juntos ese día por la intención
del mes. Esto se visibilizará de alguna manera en un mapa virtual e interactivo en el sitio
web. Ese día los participantes del AO en todas partes podrán tomar conciencia que en todo
el mundo, en los 83 países donde estamos, estaremos cada mes unidos, orando al mismo
tiempo por lo que nos encomienda el Papa.
La oficina del AO en Roma
La oficina mundial del AO, situada en la Curia General de la Compañía de Jesús en Roma,
asiste al P. General en la misión que le ha dado el Papa de ser Director General del AO y
del MEJ. Como está dicho en la sección 4 de este documento, cada año le presenta
sugerencias al Director General para las intenciones mensuales de oración, que él a su
vez le presenta al Santo Padre.
La labor habitual de la oficina es el servicio y la coordinación internacional del AO/MEJ.
El responsable de la oficina es el Director General Delegado, nombrado por el Director
General. Su tarea consiste en convocar a reuniones internacionales, incluyendo sus dos
Consejos asesores, mantener el sitio web internacional (www.apostleshipofprayer.net),
40
Recreación del Apostolado de la Oración
facilitar la información y la comunicación entre las oficinas nacionales, producir o
socializar subsidios y materiales, estimular el compartir de recursos e iniciativas exitosas.
También visita los países para conocer la realidad y animar la vida del AO/MEJ local. Hoy
son dos las tareas principales de la oficina: hacer realidad la recreación del AO, por una
parte, y fortalecer la identidad y unidad mundial del MEJ (ver más abajo, sección sobre
el MEJ). En lo posible, deberá incorporar laicos y jóvenes en sus equipos de trabajo.
Objetivos y líneas de acción
Objetivo 19: Adecuar la estructura de la oficina internacional y su modalidad de funcionamiento
a las necesidades que plantea el AO recreado descrito en este documento.
Línea de acción 1: El Director General Delegado mantendrá el funcionamiento de sus dos
Consejos Asesores internacionales, uno para el AO y otro para el MEJ.
Línea de acción 2: El Consejo internacional del AO apoyado en la estructura de los
Coordinadores Continentales hará el seguimiento y dará el necesario apoyo a la
implementación de este plan para la recreación del AO.
El estilo de trabajo
El AO recreado desea trabajar:

En equipo y siguiendo una planificación estratégica: El Director General
Delegado y los Secretarios o Directores Nacional trabajarán normalmente con un
Equipo de Coordinación que incluya colaboradores laicos y ojalá gente
relativamente joven (de quienes aprendemos los nuevos lenguajes que
necesitamos). Esto significa crear un verdadero equipo apostólico que discierne,
ora y celebra en común, donde se promueve la amistad y la convivencia, que se
reúne regularmente (idealmente una vez por semana). La amistad en el Señor
será el motor del AO. Este equipo deberá ser el Consejo del Secretario Nacional,
con quienes toma las decisiones y las acompaña. Deberá elaborar un plan
estratégico para el funcionamiento general del AO/MEJ, que será la hoja de ruta
local para aplicar y hacer seguimiento a estas orientaciones para la recreación del
AO.

En colaboración con otros: En un mundo plural, donde hay diferentes
sensibilidades y actores sociales, los temas de interés mundial planteados por las
intenciones del Papa son una ocasión para establecer canales de diálogo y de
colaboración con instituciones que enriquecen nuestra perspectiva y comparten
nuestros ideales (partnerships o alianzas estratégicas). De acuerdo a un tema
propuesto por el Papa, y planificando con anticipación, podremos brindarnos
apoyo mutuo.
Deseamos también trabajar en colaboración con ciertas
instituciones o agrupaciones para la misma promoción del AO, siempre que sea
posible. Esto se hará a nivel local-nacional, y cuando sea posible, también a nivel
internacional.
41
Recreación del Apostolado de la Oración

En red mundial: La oficina internacional guiará la implementación del AO
recreado, asistido por las redes continentales y nacionales. El AO recreado
tendrá como nota característica una mayor coordinación internacional a distintos
niveles, incluyendo también el MEJ. La oficina de Roma tiene el deber de
mantenerse informada de lo que las oficinas nacionales están haciendo y
hacerles un seguimiento (monitoring).
Objetivos y líneas de acción
Objetivo 20: Establecer un Equipo Nacional del AO en cada país.
Línea de acción 1: Los Coordinadores Continentales animarán y asesorarán a los países en la
formación de un Equipo Nacional para el AO/MEJ, y mantendrán el registro con los datos de
los Equipos ya existentes.
Objetivo 21: Contar con los Equipos necesarios para la misión de la oficina internacional del
AO/MEJ.
Línea de acción 1: La oficina internacional del AO/MEJ mantendrá los Equipos asesores
actuales, uno para el AO, otro para el MEJ, y fortalecerá el modo habitual de trabajo
convocando a reuniones regulares.
Objetivo 22: Trabajar en base a un plan estratégico.
Línea de acción 1: La Oficina internacional y cada Equipo Nacional confeccionarán un plan
estratégico por escrito para guiar su trabajo del AO/MEJ. Este comprende objetivos, plazos,
responsables, líneas de acción y medios de evaluación.
Objetivo 23: Trabajar en colaboración con otros.
Línea de acción 1: El Equipo Nacional estrechará los contactos con el o los Centros de
Espiritualidad más cercanos, Ignacianos y otros, para darles a conocer la nueva propuesta
del AO y para buscar instaurar estructuras de mayor coordinación y colaboración entre
ambas obras.
Línea de acción 2: Las oficinas del AO establecerán partnership ocasionales con instituciones
dedicadas a los temas por los cuales oramos, según se ha dicho más arriba.
Objetivo 24: Crear una estructura de seguimiento (monitoring) del trabajo de las oficinas
Nacionales del AO y del MEJ.
Línea de acción 1: Los Equipos Nacionales del AO y del MEJ enviarán a la oficina de Roma un
informe anual de lo realizado y de los avances en la recreación del AO, según una pauta
enviada para este efecto por la oficina internacional.
5.2 Tres modelos operativos
Proponemos a continuación tres modelos operativos para la estructura local del AO, uno
digital, uno de servicio eclesial directo y uno juvenil. Son encarnaciones, concreciones o
aterrizajes para hoy de la intuición espiritual original del AO.
42
Recreación del Apostolado de la Oración
Los tres modelos idealmente deberán estar presentes en todas las implantaciones del
AO, aun cuando inicialmente se comience sólo por uno o dos de ellos. La recreación
del AO será el fruto de la interacción entre los tres. El plan estratégico deberá incluir las
medidas para su progresiva puesta en marcha allí donde no existe uno de ellos.
Una vez iniciada la práctica y evaluada la marcha de estas estructuras y modelos,
deberemos determinar los posibles cambios que esto planteará a los actuales Estatutos.
Nota: La multitud de grupos existentes que actualmente siguen el esquema clásico y
tradicional del AO, grupos numerosos y muy vigorosos en varios países, están contemplados
en el segundo modelo. La recreación del AO no tiene intención de dejar de lado ni abandonar
toda esta gente que hoy caminan con nosotros con buena voluntad y generosa entrega en
tantos grupos parroquiales o grupos “del Sagrado Corazón”. No los descartamos y, por el
contrario, en algunos casos los fomentamos.
A) AO, modelo de acción digital
Este modelo de implantación del AO ofrece por medios digitales un modo de
incorporarse a esta red mundial de oración y vivir nuestro itinerario espiritual. Invita a
vivir nuestros programas no en comunidades parroquiales sino en la comunidad virtual,
en forma individual, a través del correo electrónico, sitios web interactivos y/o la
participación en redes sociales. Dado que internet es una realidad supranacional que no
conoce fronteras, podremos alcanzar personas de todos los países del mundo,
incluyendo aquellos donde hoy no está presente el AO.
Aquí no comenzamos de cero. El AO ya tiene una presencia importante y de calidad en
el “continente digital”, con varias experiencias bien logradas (Passo-a-rezar en Portugal,
Prière au coeur du Monde en Francia, el sitio web de Estados Unidos, numerosas páginas
en Facebook, etc.). Exploraremos además la posibilidad de establecer una coordinación
mundial entre redes digitales de oración y espiritualidad ya existentes (Pray-as-you-go,
Sacred Space, Notre Dame du Web, etc.), proponiendo una colaboración en programas
coordinados.
Objetivos y líneas de acción
Objetivo 25: Crear una verdadera red mundial de oración de los 83 países donde hoy se
encuentra el AO, capaz de valorizar y poner en evidencia la riqueza de nuestra diversidad de
culturas, de países e iglesias.
Línea de acción 1: La oficina internacional redimensionará el sitio web internacional
incorporando nuevas posibilidades técnicas: habrá una nueva Home Page donde se
simbolice de modo visual e interactivo el AO en el mundo; el actual servicio que presta la
página web a los Equipos Nacionales quedará disponible a modo de un intranet. El sitio
tendrá las características técnicas necesarias para compartir los medios digitales (videos,
imágenes, podcasts, Flux RSS, etc.), los tutoriales y herramientas, de modo que las
producciones locales se puedan fácilmente adaptar/modificar para los distintos idiomas y
43
Recreación del Apostolado de la Oración
culturas. El sitio web tendrá una arquitectura que favorezca los lazos y la interactividad
entre los distintos interfaces de la red (sitios, blogs, redes sociales).
Línea de acción 2: El nuevo portal web internacional ofrecerá a las oficinas nacionales del
AO y del MEJ que lo soliciten, una página web propia que será gestionada por ellos mismos,
junto con las herramientas digitales, como las conexiones a las redes sociales, que faciliten
su misión.
Línea de acción 3: El sitio web internacional hará operativa una plataforma virtual por
idiomas a partir del sitio web internacional, en la cual se compartan materiales y noticias de
manera transversal (Flux RSS).
Objetivo 26: Contar con un equipo de coordinación digital a nivel internacional para facilitar la
creación de la red mundial digital (sitios y redes sociales), para compartir medios y
competencias, para facilitar el acceso a este “continente digital” por parte de todas las oficinas
nacionales del AO.
Línea de acción 1: La oficina de Roma convocará y coordinará un equipo de especialistas en
diseño de páginas (arquitectura interactiva, arborescencia y navegación, creación de
templates, etc.) al servicio del sitio internacional. Sus integrantes deberán tener
conocimientos de gráfica (Photoshop, Adobe Illustrator, etc.) y de creación de videos, como
también de todo el mundo digital (Facebook, Tweeter, Dailymotion, You Tube, etc.). Este
equipo deberá estar formado por jóvenes laicos y un jesuita competente en la materia (o
alguien capaz de asegurar la “línea editorial específica” del AO).
Objetivo 27: Estudiar la posibilidad de establecer lazos de colaboración con redes digitales de
espiritualidad ya existentes.
Línea de acción 1: Una vez que esté funcionando el nuevo modelo del sitio web
internacional, el Delegado General del AO tomará contacto con los responsables de los
servicios digitales de oración mencionados más arriba, u otros, para explorar la posibilidad
de trabajar en colaboración e interconexión.
B) AO, servicio a la Iglesia local
En este modelo, el AO se pone al servicio de las diócesis y de las comunidades cristianas,
allí donde dos o más se encuentren reunidos en el nombre de Jesús. Su itinerario
espiritual ofrece inspiración para acompañar una nueva figura de Iglesia que está
naciendo y suscitar o reanimar en los cristianos una relación profunda y personal con
Jesucristo, decididamente en la línea de la Nueva Evangelización.
Este modelo se puede impulsar por medio de Misiones Itinerantes: Al estilo de los
apóstoles, equipos itinerantes formados por miembros del AO, debidamente
preparados, visitan por un tiempo una parroquia o comunidad cristiana y, a la manera
de un retiro, ayudar al despertar espiritual de esa comunidad (inspirado en las misiones
parroquiales francesas o estadounidenses). Esta propuesta se desarrollará siempre en
coordinación con y al servicio de las líneas pastorales de la diócesis y los equipos
pastorales existentes en la comunidad.
44
Recreación del Apostolado de la Oración
Los frutos deseados en este modelo pueden ser de dos tipos, según el contexto cultural
y la necesidad local:

La renovación espiritual de los integrantes de grupos ya existentes en parroquias,
instituciones o movimientos. No se requiere la creación de nuevas estructuras; el
AO se pone al servicio de las personas en las estructuras parroquiales y diocesanas
ya existentes. Posibles beneficiaros pueden ser los miembros de comunidades de
base (CCB), equipos pastorales, catequistas u otros grupos. La propuesta del AO
incluirá la lectura común de los evangelios, la lectura de la vida compartida para
aprender juntos a reconocer al Resucitado que camina a nuestro lado, como los
discípulos de Emaús, a fin de ofrecerle la vida en disponibilidad apostólica. El
itinerario del AO puede contribuir con el contenido de tal renovación espiritual. Los
interesados en mantener el vínculo con el AO pueden ser registrados en las listas de
distribución del Secretariado Nacional. A partir de ese momento serán apoyados y
acompañados por el equipo y la estructura del AO nacional mediante subsidios y
propuestas de formación. (No se forman nuevos grupos específicos del AO).

En determinadas comunidades eclesiales y en respuesta a la necesidad de la gente,
el AO puede implantarse en la forma de nuevos grupos o comunidades que vivan la
dinámica eclesial aquí descrita, y que serán apoyados por el Secretariado Nacional
del AO.
Objetivos y líneas de acción
Objetivo 28: Ofrecer en las diócesis un servicio misionero parroquial basado en el contenido
específico del AO/MEJ.
Línea de acción 1: El Equipo Nacional establece a un equipo misionero y les da la formación
adecuada para imbuirlos de la riqueza espiritual del AO.
Línea de acción 2: El Equipo Nacional establece los contenidos de un taller de animación del
AO que se puede ofrecer en una misión parroquial (normalmente de tres a cinco días de
duración).
Línea de acción 3: El Equipo Nacional ofrece el programa misionero del AO a las instancias
diocesanas y/o parroquiales, y establece un calendario de visitas a las comunidades que lo
han solicitado.
Línea de acción 4: Los viajes del Secretario Nacional promoverán este modelo,
proponiéndolo a los obispos y a los párrocos.
Objetivo 29: Ofrecer instancias de encuentro y de formación a personas que usan los recursos
espirituales del AO sin estar vinculados a grupos específicos.
Línea de acción 1: El equipo Nacional del AO organizara durante el año dos o más jornadas
de formación para los amigos del AO a nivel diocesano, abiertas a todo público. (inspirado
en experiencia en RDC)
Objetivo 30: Ofrecer material adecuado y programas de formación para los grupos del AO
existentes.
45
Recreación del Apostolado de la Oración
Línea de acción 1: Recogiendo experiencias exitosas en otros países o creando material
propio, la oficina internacional y/o los Coordinadores Continentales confeccionarán y hará
disponible una carpeta con documentos para guiar y alimentar el itinerario de los grupos.
Línea de acción 2: El Equipo Nacional elaborará o reunirá el material adecuado y lo ofrecerá
a los grupos.
Línea de acción 3: El Secretario Nacional y en lo posible los miembros del Equipo Nacional
visitarán los grupos y ofrecerán talleres de formación sobre los fundamentos del AO.
Línea de acción 4: El Equipo Nacional tomará contacto con grupos afines al AO, sean grupos
del Sagrado Corazón de Jesús u otros, para ofrecerles material formativo y asociarlos al AO.
C) AO, modelo juvenil asociativo: el Movimiento Eucarístico Juvenil
Un tercer modelo para el AO es el servicio especializado para niños y jóvenes, el
Movimiento Eucarístico Juvenil (MEJ). Constituye en la práctica una sección del AO que
ofrece para ellos un programa formativo inspirado en la Eucaristía y en la amistad con
Jesús. Orienta a sus participantes a un activo empeño al servicio de las necesidades del
mundo. Su estrategia pedagógica se basa en pequeños equipos o comunidades que se
reúnen semanalmente, acompañadas de un animador responsable. Grandes encuentros,
campamentos y celebraciones comunes son parte del camino formativo. Sin excluir
otras edades, el MEJ ha demostrado ser especialmente adecuado para dar continuidad a
la formación de los niños desde la primera comunión en adelante.
Expresión actualizada de la Cruzada Eucarística, como se ha dicho más arriba, el MEJ
comparte las raíces históricas y espirituales del AO. Su itinerario de formación recoge y
adapta para los jóvenes el camino espiritual del AO. Los programas formativos y lo
propuesto en el modelo de acción digital del AO pueden formar parte de lo que el MEJ
ofrece a sus miembros, en especial a los de edades mayores. Es en el MEJ donde el
joven aprende los hábitos espirituales que, una vez pasada la edad juvenil, podrá
continuar viviendo en el AO el resto de su vida.
El dinamismo propio de la edad juvenil y los rápidos cambios culturales que afectan a
esa edad exigen de nuestra parte un agudo análisis de la realidad que ellos viven para
mantener la vigencia de nuestra propuesta. Nos asesoraremos con especialistas en la
materia para ahondar en los rasgos de la religiosidad juvenil, de sus códigos de lenguaje,
sus intereses y necesidades, etc. Compartiremos material y experiencias exitosas de los
distintos países. Evaluaremos regularmente los contenidos de los programas de
formación para mantenerlos siempre relevantes para la realidad que ellos viven.
El nombramiento de la misma persona para dirigir en el país ambas secciones, el AO y el
MEJ, mostrará la unidad de un único camino espiritual. Idealmente un mismo Equipo
Nacional asesora y acompaña al Secretario Nacional en ambos aspectos de su misión.
En el caso que hubiera dos equipos separados, uno para el AO y otro para el MEJ, ambos
deberán trabajar en comunión y colaboración. La uniformidad o coherencia de los
46
Recreación del Apostolado de la Oración
colores y símbolos que se eligen para identificar cada sección puede ayudar visibilizar la
unidad.
El contenido de la recreación del AO también concierne al MEJ. Competerá a los
Equipos Nacionales del MEJ discernir qué aspectos le resultan más útiles y cómo servirse
de ellos.
Objetivos y líneas de acción
Objetivo 31: Mantener actualizados los contenidos del programa formativo del MEJ.
Línea de acción 1: El Equipo Nacional (si es necesario con ayuda de la oficina internacional)
tomará en consideración para su planificación los informes elaborados por personas
especializadas en análisis de la realidad juvenil, o en lo posible, tomará directo contacto con
estos especialistas (de estudios sociológicos y religiosos). Estarán atentos para adaptar el
material a la situación local si este viene de otro país con una realidad cultural distinta.
Línea de acción 2: El Equipo Nacional programará cada cinco años la revisión de los
programas en vigor a la luz de los diagnósticos de la realidad.
Objetivo 32: Fortalecer la identidad y la unidad del MEJ como movimiento mundial, y sus lazos
de unidad con el AO.
Línea de acción 1: El Consejo internacional del MEJ realiza el primer Congreso internacional
del Movimiento (Argentina, 17 al 24 septiembre de 2012) y le hará seguimiento.
Línea de acción 2: El Consejo internacional del MEJ preparará la publicación de un Manual
Mundial del MEJ y diseñará un plan para llegar a la redacción de los Estatutos propios del
MEJ, que eventualmente se podrán añadir a los Estatutos vigentes para el AO
Objetivo 33: Desarrollar el plan formativo del MEJ de forma integrada con el AO, como una
propuesta progresiva de vida cristiana que acompaña las distintas etapas de la vida.
Línea de acción 1: El equipo Nacional del MEJ estudiará el material propuesto para la
recreación del AO con el fin de incorporar en sus programas los elementos que parezcan
más relevantes, con las necesarias adaptaciones.
Línea de acción 2: La oficina internacional continuará a promover y favorecer el
nombramiento de la misma persona para hacerse cargo del AO y del MEJ a nivel nacional o
provincial.
Línea de acción 3: El Equipo Nacional buscará unificar y dar coherencia a la simbología de
quienes caminan en el MEJ y el AO, de manera de visibilizar la continuidad del plan de
formación.
Línea de acción 4: El Equipo Nacional programará dos encuentros al año para reunir a
quienes caminan en el MEJ con los del AO, para conocerse y para profundizar en la
espiritualidad común.
47
Recreación del Apostolado de la Oración
Instrumentos de
evaluación
48
Recreación del Apostolado de la Oración
6 - Instrumentos de evaluación
P
ara hacer efectiva la recreación del AO y mantener el “estado de recreación
permanente” necesitamos mecanismos adecuados de seguimiento y evaluación
de las líneas que estamos impulsando y de sus aplicaciones concretas. Necesitamos
verificar si se está cumpliendo eso que nos proponemos en los objetivos.
La actual estructura de reuniones bianuales por continentes y el rol de los
Coordinaciones Continentales estarán al servicio de la evaluación sistemática de este
proceso de recreación. Las visitas del Delegado mundial a los países se harán con esta
agenda.
Los Equipos Nacionales deberán hacer el seguimiento en sus países. Importa saber si las
personas y los grupos entran en un camino de crecimiento espiritual. Los equipos
nacionales deberán verificar si efectivamente está ocurriendo eso que se espera que
ocurra. Un posible criterio a tener en cuenta, una vez que estén en aplicación estas
nuevas propuestas, será si estamos interesando a personas menores de 35 en el AO.
La oficina internacional enviará dos cuestionarios por los cuales solicitará a los Equipos
Nacionales un eco del proceso de la recreación. Uno está incluido en este documento;
el segundo, más largo, se enviará un año más tarde. El primero pide una
retroalimentación de las primeras impresiones al iniciar esta segunda etapa de nuestra
recreación. El segundo tendrá como fin evaluar en más detalle la implementación de las
nuevas propuestas y estructuras indicadas en este documento. La información que
recibiremos por medio de estos cuestionarios, las reuniones programadas por
continentes y las visitas del Delegado constituirán la materia prima para tomar el pulso
al proceso mundial de la recreación y para realizar los ajustes necesarios a la propuesta.
Objetivos y líneas de acción
Objetivo 34: Saber si está ocurriendo en las personas y los grupos aquello que esperamos que
ocurra.
Línea de acción 1: El Equipo Nacional establecerá criterios de verificación y definirá los
frutos esperados del camino del AO a fin de confirmar si las personas y los grupos del AO
caminan en la dirección correcta. Para esto, definir el propio Perfil del Apóstol de la Oración
puede ayudar.
Objetivo 35: Obtener información sobre el avance del proceso de la recreación con el fin de
hacerle seguimiento.
Línea de acción 1: Los Equipos Nacionales responderán el Cuestionario 1 a los tres meses de
recibir el presente documento y lo enviarán a los Coordinadores Continentales.
Línea de acción 2: Las reuniones continentales del AO/MEJ tendrán como tema principal de
su agenda la evaluación del proceso.
49
Recreación del Apostolado de la Oración
Línea de acción 3: Los Coordinadores Continentales estarán atentos al desarrollo de la
recreación en sus regiones, manteniendo fluida la comunicación con los Equipos Nacionales
de su región.
Línea de acción 4: El Consejo internacional del AO mantendrá la regularidad de sus
reuniones por internet para acompañar y animar el proceso de la recreación, atentos a las
dificultades que puedan surgir.
Línea de acción 5: El calendario de las próximas visitas internacionales del Delegado del AO
tendrá en cuenta y privilegiará los lugares que requieran un apoyo especial para entrar en el
proceso de la recreación.
Línea de acción 6: Un año después de la entrega de este documento, la oficina internacional
distribuirá al AO un Cuestionario 2 más detallado para solicitar un informe de los avances del
proceso de la recreación en el país o en la Provincia. Este Cuestionario pasará revista del
nivel de logro de cada uno de los objetivos enunciados en este documento. Las respuestas
se enviarán a los Coordinadores Continentales.
OBSERVACION: Los numerosos objetivos y líneas de acción propuestos a lo largo de todo
este documento no señalan los plazos en los cuales deben realizarse. Competerá a la
oficina internacional y a los Equipos Nacionales fijar en sus planes estratégicos la propia
agenda y sus prioridades para llevar adelante estas iniciativas de la recreación del AO.
50
Recreación del Apostolado de la Oración
Cuestionario para recoger las opiniones y sugerencias
Cuestionario Recreación AO - 1
(responder antes del 1 de diciembre de 2012)
1. Impresión general del documento
2. Lo más interesante y novedoso
3. Cambios, sugerencias y observaciones para enriquecer o mejorar el texto
4. Aspectos o iniciativas sugeridas que aplicaremos de inmediato
5. Dificultades encontradas en el texto o posibles dificultades que podemos anticipar
para más adelante
6. Aspectos que no entendemos o que parecen lejanos o ajenos a nuestra realidad
7. Aspectos en los cuales requeriremos de ayuda o postergaremos su puesta en
marcha. Explicar por qué.
8. ¿Cómo nos movemos hacia ser una verdadera RED MUNDIAL DE ORACION?
9. ¿Qué recepción ha tenido EL CAMINO DEL CORAZON?
implementando?
¿cómo se está
10. ¿Cuál es la situación en nuestro país de los TRES MODELOS OPERATIVOS tal como se
describen aquí? (informo brevemente de la situación de cada uno de ellos)
11. Breve descripción y resumen de las reacciones de quienes han visto este
documento.
12. Otros comentarios
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Recreación del Apostolado de la Oración
ANEXOS
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Recreación del Apostolado de la Oración
ANEXOS
Anexo 1
Les ofrecemos una explicación actualizada del AO en un extracto del documento Una
joya del antiguo cofre del tesoro, escrito en 2010 al iniciar el proceso de la recreación del
AO.
III - La actualidad de las raíces históricas del Apostolado de la Oración
El Apostolado de la Oración que pretendemos recrear hoy es resultado del desarrollo de un
carisma fundacional dado a partir de 1844, que creemos aún tiene gran vigencia. A continuación
hacemos una relectura de esta historia desde sus resonancias para el mundo actual. […]
El AO como despliegue del amor del Corazón de Jesucristo
La propuesta espiritual del AO quiere ser un despliegue y una expresión del amor y de la actitud
que habita el Corazón de Jesús.
El AO nació en 1844 como una invitación hecha a un grupo de jóvenes estudiantes jesuitas a ser
apóstoles y misioneros en sus vidas corrientes, a unir a Cristo todo lo que hacían. Cada una de
sus actividades podía ser apostólica si, al iniciar el día, la ofrecían al Señor, uniéndola a lo que
hacía la Iglesia. Ofrecer y vivir la vida fielmente les fue propuesto como un modo de participar
espiritualmente en los trabajos de los misioneros y en la misión de toda la Iglesia
La práctica concreta que iba a expresar esto era una oración de ofrecimiento del día, al inicio de
la jornada. Declaraban con ello su decisión y su disposición de que todo el día fuera para el
Señor. Hacer realidad las palabras de esta ofrenda se convirtió en un bello desafío, que dio
nuevo sentido a sus vidas, pues los animaba a buscar y encontrar a Dios en todas las cosas, para
en todo amar y servir. Las tareas cotidianas de su vida de estudiantes estaban ahora llenas de la
presencia de Dios, de una nueva manera.
Al final del día, la oración de Examen recogía lo que Dios había hecho en sus vidas a partir de lo
ofrecido en la mañana. Estos dos momentos de oración, en la mañana y en la noche, los hacían
más disponibles a la acción de Dios en ellos durante el día y más atentos a dejarse guiar por él.
Los jóvenes jesuitas percibieron la unidad que había entre estas dos prácticas y la celebración de
la Eucaristía de cada día. En esta última reconocieron la misma dinámica de recibir de Dios y
entregar a Dios. Cristo se ofrecía al Padre y se daba a ellos, arrastrándolos en su propio
movimiento de ofrecer la vida. Había entre estos tres momentos una coincidencia y una
continuidad, pues las dos oraciones eran una manera de vivir la Eucaristía durante el resto del
día.
Entendieron además que este modo de vida eucarístico brotaba del ideal de amor y humanidad
vivido por Jesús en su propio Corazón. Vivir la espiritualidad eucarística no era otra cosa que
vivir la espiritualidad del Corazón de Jesús. Comprendieron, como está dicho más arriba, que el
significado hondo de la Eucaristía y lo que caracteriza el Corazón de Jesús nos remiten ambos a
la misma realidad teológica: la autodonación amorosa del Padre a la humanidad y la respuesta
consecuente del nuevo Adán, el Hijo encarnado, que se entrega al Padre, “amando hasta el
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Recreación del Apostolado de la Oración
extremo” a sus hermanos. Los jóvenes jesuitas estaban siendo invitados a asociar su oración y
sus vidas a esta dinámica de redención.
Ofrecer sus vidas con generosidad y en docilidad al Espíritu fue el modo como ellos se hacían
disponibles a participar de la misión de Cristo en sus vidas de cada día. Era así, de esta misma
manera, como ellos servían a su Iglesia, pues este modo de oración los invitaba a una vida fiel a
lo que su estado pedía en ese momento, es decir, estudiar y vivir una vida santa, allí donde se
encontraban. Así servían y apoyaban espiritualmente a la Iglesia de las fronteras y a los
misioneros, sosteniéndolos realmente. Ensanchaban sus horizontes y sus corazones a las
dimensiones de la misión de la Iglesia universal. Junto con hacerse más eclesiales, sus vidas y
todo lo que vivían se hacía apostólico.
Este programa de vida apostólica se llamó el Apostolado de la Oración, y en pocos años tenía
millones de adherentes. El AO ofreció a los cristianos de la época un nuevo sentido al esfuerzo y
a la rutina de cada día, que se convertían en el campo mismo de su colaboración con Cristo en la
misión de la Iglesia. Dicho de otra manera, el AO les daba medios para poner en práctica el
propio bautismo en la sencillez de la vida cotidiana y participar en el sacerdocio de toda la
Iglesia.
Por su dimensión eclesial explícita, fue muy natural al AO la propuesta, que llegó a partir de
1890, de orar por las intenciones mensuales de oración del Santo Padre. El AO comprometía las
vidas y la oración de sus miembros con la misión de toda la Iglesia.
El AO articula Eucaristía, Iglesia y misión, de un modo compacto e inseparable, como se dan
unidos en el Corazón de Jesús. Nos enseña a hacer vida la Eucaristía, a servir en Iglesia, a
entender la vida en clave de misión.
 Adherimos a estos tres aspectos con la oración de ofrenda, expresando nuestro deseo de ser
dócil al Espíritu.
 Nos hacemos disponibles a vivir toda la vida “a la manera de la Iglesia”, en la oración y en el
servicio, en la alegría y en la tristeza, en el sacrificio y en el descanso.
 Nos hacemos capaces de contener todo el cosmos en nuestra oración, con respeto a la
creación y hallando la presencia del Creador en todas las cosas, pues aprendemos a vivir y a
amar como lo hizo Jesús en su Corazón.
 Nos abrimos al mundo de hoy cuando junto al Santo Padre nos hacemos más conscientes de
las grandes cuestiones sociales del presente, aprendiendo a mirar la realidad desde el punto
de vista de la Trinidad, como enseña San Ignacio.
 Lo hacemos carne en nosotros mismos cuando dejamos que las interpelaciones de las
intenciones de oración del Papa nos cuestionen y nos cambien el propio estilo de vida,
trabajando por la justicia del Reino. Orar con el AO nos compromete a actuar conforme a lo
que estamos orando.
Escrito por el Consejo Internacional del AO, entre febrero y septiembre de 2010
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Recreación del Apostolado de la Oración
Anexo 2 - El AO resumido en tres frases
Un posible formato para el mensaje central del AO, esencial y resumido, inspirado en la
escena de la Anunciación de Lc 1,26s, se puede expresar en tres frases:
1. ¡Alégrate, el Resucitado está contigo!
No estás solo, Dios viene a ti y quiere quedarse contigo. Te ama, se interesa en ti,
quiere unir tu vida a la suya y no quiere separarse de ti.
2. No temas, Jesús te llama a ser uno de los suyos.
Jesús te mira con cariño y te llama a ser su apóstol, para que estés con él y para
enviarte a colaborar junto a él en su misión.
3. Tu vida es útil a otros, ofrécela al Padre.
Con María, que se hace la esclava del Señor, dile al Padre que haga en ti según su
voluntad. Dile a Jesús que estás disponible a andar con él y trabajar con él. En tu
pobreza ofrece eso poco que tienes, el Señor hará el resto.
Anexo 3 - El itinerario de oración personal
La oración personal en el AO incluye dos, tres o más momentos diarios de encuentro con
el Señor. Un modelo posible, con tres momentos durante el día:
Los Tres Momentos de Oración
A quienes participan del AO los invitamos a tener tres momentos al día para comunicarse
con el Señor. Uno en la mañana, uno (o varios) a lo largo del día, otro a la noche. Se sugiere
el siguiente esquema de contenido, el cual se puede adaptar a cada persona y a las culturas
locales.
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Recreación del Apostolado de la Oración
Primer momento: La mañana - Comienzo el día con él.
Comienzo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Me hago presente a Cristo
Resucitado, ahora aquí conmigo, y oro en su presencia:

Abre, Señor, la puerta de mi corazón. Ven a habitar en tu casa.

Enséñame a mirar el mundo desde tus ojos, a amar desde tu Corazón, a interesarme
por lo que a ti te interesa [oro por las dos intenciones de oración de este mes]

Señor, hazme dócil y atento a tu voz. [leo un breve trozo del Nuevo Testamento: el
evangelio del día o bien un texto que habla de Jesús enviando a los suyos en misión].
Que tu Palabra, Señor, permanezca en mí durante esta nueva jornada.

Te ofrezco mi vida, Señor, eso poco que tengo y que soy, como lo hizo María [oro la
oración de ofrenda].

Ven conmigo, Señor, en este nuevo día. Amén.
Segundo momento: Durante el día - un encuentro de amistad.

Durante el día pensaré en Jesús, recuerdo su deseo de estar conmigo y renuevo mi
deseo de estar con él. Visito alguna iglesia abierta, hago una pausa en un lugar
silencioso, oro mientras voy de camino, participo en la Eucaristía. Repito alguna de
estas jaculatorias:
o Ven conmigo, Señor, durante este día.
o Vamos juntos, Señor.
o Ven a habitar en mi corazón.
o Acompáñame Señor.
o Todo contigo, Señor, todo por ti.
Tercer momento: La noche - La oración de la noche o examen de toma
de conciencia.
Repaso la jornada que termina y miro cómo estoy al final del día. Digo a Jesús:

Gracias, Señor, porque puedo ver que has estado conmigo en este día. Gracias por
las alegrías que me diste, gracias porque me has sostenido en mi debilidad.

Te pido perdón por no haber estado disponible a tus deseos para mí y por no dejarte
reinar en mi corazón. En tu amor y respeto por mí, toca con ternura las heridas de
mi corazón y llévate mis penas y pecados.

Ayúdame a dejar de ser obstáculo a lo que tú quieres hacer en mí mañana.
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Recreación del Apostolado de la Oración
Otra propuesta para el itinerario de oración personal con dos momentos, uno para la
mañana y otro para la noche:
Una oración del corazón
Diez minutos y diez pasos por la
mañana:
1. Elijo un lugar tranquilo y, algunos pasos antes de “entrar” en ese lugar, me doy tres segundos para
preparar el corazón a orar.
2. Elijo la posición adecuada, calmo mi cuerpo, respiro hondo varias veces.
3. Con la señal de la cruz, abro mi corazón a la presencia amorosa del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
4. Escucho las trompetas (el bondadoso Rey ha dado la orden de que cuando su hijo el príncipe o su hija
la princesa comparezcan en su presencia, se hagan sonar las trompetas – Puedo también elegir otro
signo que me recuerda la bondadosa acogida del Padre).
5. Delante de Dios, abro mi corazón al nuevo día: ¿Cómo estoy esta mañana? (me presento a la oración
tal como soy o estoy: si cansado, animado, asustado, preocupado, alegre, triste, si santo o pecador,
etc.)
6. Abro mi corazón a la Palabra de Dios: Acojo un breve texto bíblico (puede ser de la misa de hoy), le doy
vueltas, lo dejo resonar en mi interior, dialogo con el Señor.
7. Abro mi corazón para ofrecer: Repaso mentalmente lo que haré hoy y le pido a Jesús que habite en mi
corazón en cada momento. Con mis manos abiertas, le ofrezco este día al Padre por medio de su Hijo
con una Oración de Ofrecimiento ya escrita o con mis propias palabras.
8. Abro mi corazón a la misión: deseo colaborar hoy con la misión de Cristo, desde lo que soy, cómo
estoy, dónde estoy. Lo hago unido a la misión de toda la Iglesia, orando por las intenciones que nos
presenta este mes el Papa (y los obispos, si es el caso):
[para las dos intenciones de este mes – ver www.apostleshipofprayer.net ]
9. Abro mi corazón a María, la mujer de corazón abierto. Le pido su ayuda para este día.
10. Concluyo dando gracias a Dios por este nuevo día, en el nombre del P – H – ES.
Dos oraciones de ofrecimiento:
Dios, Padre nuestro,
yo te ofrezco toda mi jornada,
mis oraciones, pensamientos,
afectos y deseos, palabras, obras,
alegrías y sufrimientos
en unión con el Corazón de tu Hijo Jesucristo
que sigue ofreciéndose a Ti en la Eucaristía
para la salvación del mundo.
Que el Espíritu Santo, que guió a Jesús,
sea mi guía y mi fuerza en este día
para que pueda ser testigo de tu amor.
Tomad, Señor, y recibid
toda mi libertad, mi memoria,
mi entendimiento y toda mi voluntad,
todo mi haber y mi poseer;
Vos me lo distes,
a Vos, Señor, lo torno;
todo es vuestro,
disponed a toda vuestra voluntad;
dadme vuestro amor y gracia,
que ésta me basta.
(San Ignacio de Loyola)
Diez minutos y diez pasos por la
noche:
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Recreación del Apostolado de la Oración
Me dispongo, pido, agradezco, reconozco, confío.
1. Elijo un lugar tranquilo y, algunos pasos antes de “entrar” en ese lugar, me dispongo para la oración.
2. Tomo conciencia de estar en la presencia amorosa del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
3. Pido la asistencia al Espíritu Santo para que este momento de oración sea conducido por él, que él
mismo me muestre su paso por mi vida en la jornada que ha concluido.
4. Miro a Jesús a los ojos y acojo su mirada benévola hacia mí en este momento.
5. Miro mi corazón, en silencio, al finalizar el día, y le digo al Señor cómo me siento.
6. Agradezco al Señor por las maneras en que él ha abierto mi corazón a su vida, a su alegría, a su paz en
este día. Tomo conciencia de cómo él me ha ayudado a lo largo del día a ofrecerle la vida, cada vez
que me he sentido unido a su amor, a su paz, a su evangelio. Él ha actuado hoy en mi vida y me ha
permitido estar con él. (más importante que ver lo que yo hice mal, es ver lo que él hizo bien, y lo que hicimos
juntos!).
7. ¿De qué maneras he sido un obstáculo a la vida de Dios en mí? Mis opciones no han sido todas por Él.
Le abro mi corazón y le pido que, en su amor y respeto por mí, toque con ternura las heridas de mi
corazón y se lleve mis penas y pecados.
8. Miro hacia el día siguiente y, con el Señor, pienso cómo lo viviré de acuerdo a su deseo para mí.
Poniendo en Él solo mi esperanza, me anticipo a ofrecerle la nueva jornada de mañana.
9. Antes de ir a dormir, siento la mano de Jesús sobre mi cabeza que me bendice para tener un buen
descanso.
10. Expreso mi amor a María, y poniendo mi vida en su corazón, concluyo en el nombre del P – H – ES.
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Recreación del Apostolado de la Oración
Anexo 4
- El itinerario grupal
La formación de grupos específicos del AO, parroquiales u otros, son adecuados y
recomendables en algunos contextos culturales. En ellos se puede vivir el camino
espiritual del AO en comunidad, junto a otros. Llamados en algunas partes “grupos del
Sagrado Corazón de Jesús”, puede surgir por libre asociación al interior de una diócesis,
de una parroquia o de una institución educativa. La creación de estos grupos puede ser
resultado de una misión parroquial (según se propone en los modelos operativos de la
sección 5 de este documento).
El itinerario grupal estará orientado por la común vivencia de nuestro camino del
corazón. Normalmente se reunirán una vez por semana, alternando sesiones de
oración, adoración, acción de servicio solidario, momentos para compartir la vida y
reuniones de formación. El ritmo y la distribución mensual deberán favorecer que los
miembros de estos grupos efectivamente hagan un camino de crecimiento espiritual (no
basta reunirse sólo para orar).
El Equipo Nacional de cada país deberá apoyar y hacer seguimiento a estos grupos,
ofreciéndoles material de formación adecuado. El Secretario Nacional, en la medida de
lo posible, los debe visitar y convocar con regularidad la celebración de Encuentros a
nivel nacional o regional. Si él mismo no puede atender adecuadamente los grupos
existentes, pedirá ayuda nombrando encargados regionales del AO (llámense Directores
Diocesanos, nombrados por el obispo, u otra figura).
El desarrollo de estos grupos específicos del AO no deberá hacerles perder de vista que
el AO es más que los grupos parroquiales visibles y que hay modos distintos de
“pertenencia” o vivencia de nuestro camino espiritual. Es más, el AO por su naturaleza
propia es antes que nada un servicio eclesial, no un movimiento. No es una
espiritualidad, es un camino de interioridad al servicio de todas las espiritualidades en la
Iglesia. No quiere situarse en competencia con otros servicios o movimientos eclesiales,
sino quiere mantener una propuesta válida para todos los cristianos, incluyendo a los
que ya pertenecen a diversos grupos u organizaciones eclesiales.
Prácticas propias del itinerario grupal
Se puede hacer recurso a prácticas espirituales o devocionales que pertenecen a la
tradición del AO, aunque se deberán renovar y enriquecer en sus textos y contenidos.
Se pueden crear nuevas prácticas, según las necesidades y los nuevos contextos
culturales que queremos servir.
Ideas antiguas y nuevas, que hoy dan resultado en distintas partes del mundo, son por
ejemplo:



Curso de Agregación al AO, para quien desea integrarse.
Talleres de oración, retiros de uno o varios días y Ejercicios Ignacianos.
Adoración Eucarística.
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Recreación del Apostolado de la Oración





Vigilias y horas santas.
Participación activa en la red mundial del AO por e-mail o por las redes sociales
digitales.
Inscripción los Primeros Viernes del mes para turnos de oración por los desafíos
de la humanidad en un sitio web.
La Consagración al Corazón de Jesús, procesiones, entronizaciones.
Jornadas de celebración y reflexión de los amigos del AO.
Cada Equipo Nacional deberá discernir cuál de estas prácticas debe promover de
acuerdo a las necesidades y sensibilidades locales, o buscar las que sean más adecuadas.
Deberán estar atentos al proceso que viven las personas y los grupos y conducirlos en un
camino de crecimiento espiritual. Objetivos claros y consensuados, etapas de
crecimiento, horizontes de formación y criterios de verificación permitirán discernir qué
material o qué prácticas convienen a qué grupos de personas.
AAM
MD
DG
G
60