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Encuentros Con El Psicoanálisis En La Salud Pública
2º Encuentro
Red de Psicoanalistas Rosario – Servicios de Salud Mental Municipalidad de Rosario
Segundo encuentro: 13 de diciembre 2013 11hs.
Lugar: Hospital de Emergencias Clemente Alvarez
Cada vez que alguien toma por su cuenta y a nombre propio tanto el conocimiento como los actos de
decisión que se corresponden con aquello que perturba su existencia se pone de relieve aquello que lo
define como sujeto. Y esto ocurre, se realiza, en el acto de ser agente o usuario del sistema. Es decir,
por aquel que se supone que acepta y conoce lo que le es informado de su condición de enfermo por los
médicos, enfermeros, asistentes sociales o psicólogos. En síntesis, todos aquellos que definen sus
respectivos actos desde lo que se llama generalmente “agentes” del sistema de salud. Por lo cual,
usuarios y agentes del sistema de salud son, desde este presupuesto, los elementos necesarios aunque
no suficientes de un dominio cuya condición general está definida por los diversos enfoques de la bíopolítica; y que adquieren un sitio de reflexión en los equipos de Ética Médica que funcionan en los
diversos centros de salud pública.
No deja de sorprender que este acontecimiento, supuesto como condición de las prestaciones en el
campo de la salud, elude considerar que los sujeto al que se les supone la libertad de decidir son sólo
los sujeto que resultan de su condición tanto de “usuarios” como de “agentes” del sistema de salud.
Esta no es la única dimensión de las prácticas en salud; pero es cada vez más dominante en cuanto los
actores deben desde una perspectiva deontológica justificar sus actos en acuerdo a los diversos
protocolos que pasan a ser los nuevos sujetos de la acción. Desinvestidos de la historia individual y
cultural que nos constituye como sujetos de la palabra somos llevados a quedar reducidos a practicar un
pensamiento instrumental y utilitario. Que se haga en nombre del bienestar general no atempera sus
efectos nocivos cuando dichos protocolos dejan de ser guías de acción para ser imposiciones
supuestamente objetivas, con las razones “científico- técnicas” de las que se deducen. No se trata de
negar el valor instrumental de los protocolos sino de acentuar en este momento el desliz ideológico
político que transforma a los sujetos en meros agentes técnicos o meros cuerpos-objetos, pasivos para
la manipulación.
En cierto sentido se puede decir que es el recubrimiento de la concepción del sujeto del conocimiento
el que produce los impasses para la emergencia del sujeto que pueda decir sí o no como hecho de
existencia. Ser y existir no constituyen el dominio del mismo sujeto. El ser sujeto del conocimiento
implica quedar conquistado por el imperativo que hace que se deba responder según criterios
preestablecidos. Para ello, el agente y el usuario son sólo un número en el concierto de utilidades con
las que se define el usufructo estadístico de ganancia de vida o pérdida de muerte. Así como el buen
paciente es aquel que entrega el cuerpo que habita y el buen agente de salud es el que deberá aplicar
las normas técnicas que definen su buena acción. Y de esta encrucijada no escapan los criterios de la
psicología.
Pero, como indicadores de que la cosa se plantea en un campo donde no todo puede reducirse al ni al
ejercicio ni a la evaluación de una técnica, emergen las resistencias que implican las formaciones
sintomáticas, los pasajes al acto y las manifestaciones de angustia de “usuarios y agentes”.
El psicoanálisis nos permite pensar esta otra dimensión del sujeto. Particularmente, en la puesta en
juego de las posiciones transferenciales que permitan sostener la posibilidad de una enunciación
singular. Una enunciación en singular que se pueda hacer cargo de la aceptación o rechazo que provocan
los enunciados generales que describen los estados de situación en los que atraviesa el sujeto; y que,
además se entrelazan con los significantes que hacen borde a lo Real.
Para el surgimiento de una enunciación singular es imprescindible contar con un trabajo de
resurgimiento de las dimensiones subjetivas inconscientes que se ponen de manifiesto en los diversos
modos de resistencia; entre los que se encuentra el surgimiento de la pregunta, del “¿por qué?” que
resuena en el sujeto desde la adquisición misma del lenguaje y que oscila entre la incredulidad y la
creencia culposa de merecer lo que le pasa.
Ahora bien, es en la puesta en acto de la transmisión de las diversas experiencias que hacen un lazo
entre las personas aquejadas de algún padecimiento y algunos profesionales de los servicios de
Salud Mental de la Municipalidad de Rosario que se trata de prestar atención a esa otra dimensión del
sujeto. Lo que implica otro diseño de las presentaciones clínicas. En las reuniones de transmisión de las
experiencias en las que los psicólogos y psiquiatras participan, la experiencia consiste en atender al cruce
dialéctico que implica en la puesta oral del discurso, la dimensión de enunciados “connotativos” y la
dimensión de enunciados “performativos”. Cruce que constituye la emergencia enunciativa de “acto de
habla”. Sobre todo apostando que es en primera persona del singular con la que el enfermo, o sus
familiares, o los Psicólogos y Psiquiatras podrán hacerse responsables de la experiencia que les ha tocado
transcurrir. Se trata entonces de atender a la emergencia de ese otro sujeto que debe reconocer no sólo
lo que lo aqueja sino también los recursos subjetivos con los que cuenta. Dimensión que no depende de
ninguna técnica en particular sino de una puesta en acto subjetivo que deviene una posición ética. Es
decir en la que en su ausencia, ningún protocolo técnico puede ser efectivo.
Juan Alberto Manino
Rosario, 7 de diciembre de 2013
La construcción de un anudamiento clínico, institucional, político en el caso por caso implica un trabajo
sostenido en el ámbito de reuniones grupales de transmisión de la experiencia que provoca la atención
del paciente en el proceso de elaboración de su situación.
Esto último pone en cuestión los límites de la totalización del sujeto definido desde los saberes médicos,
sociológicos, psicológicos cuando configuran una ideología. A pesar de las buenas intenciones y desde
una supuesta objetividad del sujeto.
En los encuentros participan Psicoanalistas, Psicólogos y Psiquiatras que intervienen de manera
sostenida en las reuniones grupales coordinadas por Juan Alberto Manino:
‒ Psicólogos - Psicoanalistas del Servicio de Salud Mental de HECA: Ariel Martello - Alicia Aronson Gabriela Gastaldi -Viviana Firpo.
‒ Psiquiatras del Servicio de Salud Mental de HECA: Claudia Cinelli - Maria Laura Varela
‒ Psicólogas - Psicoanalistas del Servicio de Salud Mental de Maternidad Martin: María Laura Diliscia Gabriela Ferrari.
‒ Nadia Castellani. Psiquiatra del sistema salud municipal.
‒ Marina Repetto. Psicologa - Psicoanalista int. del equipo de atención del Centro de Salud Ugarte.
Silvia Ríos Psicóloga - Psicoanalista int. del equipo de atención del Centro de Salud Emaus.
Natacha Milanesio Psicóloga - Psicoanalista int. del equipo de atención del Centro de Salud Parque
Sur.
‒ Juan Alberto Manino Psicoanalista
Invitados:
‒ Ps-Psa. Nestor Destéfanis
‒ Ps - Psa. Maria José Arné
‒ Ps-Pas. Luciana Perez Marangoni
‒ Ps-Psa. Jorge Faccendini
‒ Ps -Psa. Martin Coronel
‒ Ps-Psa. Silvia Grandi
‒ Pstra. Lía Koop
‒ Mariana Sartori – Andrés Correas. Estudiantes pasantes en el servicio de salud mental de HECA