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2010 # 20.2 © Shutterstock VETERINARY La r e v i s ta i n te r n a c i o n a l p a r a e l v e te r i n a r i o d e a n i m a l e s d e c o m p a ñ í a Veterinary Focus se publica en Inglés, Francés, Alemán, Italiano, Español, Japonés, Chino, Griego, Portugués, Ruso y Polaco. EDITORIAL El sistema respiratorio de los perros y de los gatos, como tantos otros sistemas corporales de los mamíferos, es complejo, pero también maravilloso; desde los orificios nasales, que interaccionan con el entorno, hasta las áreas más profundas del tejido pulmonar que permiten el intercambio gaseoso entre los alvéolos microscópicos y los diminutos capilares sanguíneos. Los órganos y tejidos que componen el sistema respiratorio proporcionan un todo que no sólo permite que tenga lugar la respiración, sino también la vocalización, regulación de la temperatura y sentido del olfato. Hay muchos factores que pueden poner a prueba el correcto funcionamiento de este sistema, ya sea por predisposición racial y estilo de vida, o como consecuencia de una situación ambiental o por agentes infecciosos, o quizá debido a un traumatismo, problemas relacionados con la edad e incluso etiologías desconocidas. Desde la estructura nasal de algunas razas braquicefálicas hasta los parásitos invasores que viven en la profundidad del parénquima pulmonar, el veterinario encontrará multitud de signos clínicos y de enfermedades que investigar, diagnosticar y tratar. En esta última edición de Veterinary FOCUS, nos hemos propuesto proporcionar artículos sobre varios aspectos del sistema respiratorio que informarán, estimularán y renovarán los conocimientos de todos los veterinarios de pequeños animales. Ewan McNeill Editor-en-Jefe CONTENIDO Síndrome braquicefálico – Nuevos conocimientos sobre una vieja enfermedad congénita p. 02 Gerhard Oechtering Asma felina p. 10 Germán Santamarina La radiografía torácica en casos respiratorios p. 18 Roberto Bussadori y Rodrigo Paiva Rinitis fúngica canina p. 25 Martin Sullivan p. 30 Cuerpos extraños traqueobronquiales en el perro y el gato Mike Johnson Manejo de urgencias del paciente con distrés respiratorio agudo p. 36 Dana Clarke y Lesley King Enfermedades respiratorias parasitarias p. 44 Gabriela Pérez Tort Veterinary Focus, Vol 20 n°2 - 2010 Puede encontrar los números más recientes de Veterinary Focus en la página web de IVIS: www.ivis.org Comité editorial • Dr. Denise Elliott, BVSc (Hons), PhD, Dipl. ACVIM, Dipl. ACVN, Scientific Affairs, Royal Canin, Estados Unidos • Dr. Philippe Marniquet, DVM, Scientific Communication Manager, Royal Canin, Francia • Dr. Pauline Devlin, BSc, PhD, Scientific Communications and External Affairs, Royal Canin, Reino Unido • Dr. Franziska Conrad, DVM, Scientific Communications, Royal Canin, Alemania • Dr. Julieta Asanovic, DVM, Dipl. FCV, UBA, Scientific Communications, Royal Canin, Argentina • Dr. María Elena Fernández, DVM Scientific Communications, Royal Canin, España • Hervé Marc, Global Corporate Affairs Manager, Royal Canin, Francia • Giulio Giannotti, BSc, Product Manager, Royal Canin, Italia Control de traducción • Dr. Imke Engelke, DVM (Alemán) • Dr. Noemi Del Castillo, PhD (Español) • Dr. Eva Ramalho, DVM (Portugués) • Dr. Giulio Giannotti, DVM (Italiano) • Prof. Dr. R. Moraillon, DVM (Francés) • Dr. Matthias Ma, DVM (Chino) • Dr. Ben Albalas, DVM (Griego) • Dr. Atsushi Yamamoto, DVM (Japonés) • Dr. Boris Shulyak, PhD (Ruso) Editor • Ewan McNeill, BVMS, Cert VR, MRCVS Secretaría de redacción • Laurent Cathalan [email protected] • Olivia Amos Material gráfico • Youri Xerri Publicado por Royal Canin Publicado por: Buena Media Plus Jefe ejecutivo y editor: Bernardo Gallitelli Dirección: 85, avenue Pierre Grenier 92100 Boulogne – France Teléfono: +33 (0) 1 72 44 62 00 Impreso en la Unión Europea. ISSN 0965-4577 Circulación: 80.000 copias Depósito legal: Junio 2010 Los arreglos de licencia de los agentes terapéuticos propuestos para uso en especies de pequeños animales varían mucho a nivel mundial. En ausencia de una licencia específica, debe considerarse advertir sobre los posibles efectos secundarios, antes de la administración del medicamento. Veterinary Focus no puede garantizar la permanencia en el tiempo de los weblink mencionados en esta edición. Síndrome braquicefálico – Nuevos conocimientos sobre una vieja enfermedad congénita Gerhard Oechtering, Prof. Dr. med. vet. Dipl.ECVAA Departamento de Medicina de Pequeños Animales, Facultad de Medicina Veterinaria, Universidad de Leipzig, Alemania Gerhard Oechtering se licenció en 1983 en Medicina Veterinaria en la Universidad Libre de Berlín. Después de licenciarse formó parte durante 4 años del grupo del Servicio de Anestesia del Hospital Universitario de Pequeños Animales para posteriormente pasar a ser profesor titular de Urgencias Quirúrgicas y de Anestesiología en la Facultad de Veterinaria de la Universidad Justus Liebig en Giessen, donde también dirigió un grupo de estudio. Desde 1994 es profesor y director del Departamento de Medicina de Pequeños Animales de la Universidad de Leipzig y en 2008 ejerció como profesor visitante en la Universidad de Tennessee. En 2002, fundó el Grupo de Investigación Multidisciplinar sobre braquicefalia. Sus principales temas de interés son la cirugía de oídos nariz y garganta (ENT) (en especial mediante técnicas endoscópicas asistidas por vídeo y tomografía computerizada), Urgencias y Anestesia. Es diplomado por el Colegio Europeo de Anestesia y Analgesia Veterinaria (ECVAA). PUNTOS CLAVE En todo el mundo, las razas braquicefálicas son cada vez más populares, pero la cría selectiva de rasgos exagerados ha conducido a que los casos de estenosis de vías respiratorias altas y los problemas respiratorios, sean cada vez más severos y se presenten a una edad cada vez más temprana Las malformaciones y el colapso de las vías respiratorias altas son mucho más complejos de lo que antes se pensaba Se cree que la nariz del perro es esencial para la termorregulación eficaz, y esta función se ve deteriorada en muchos animales braquicefálicos Si se desean salvar las razas braquicefálicas, es esencial replantearse la cría. Los veterinarios y clubes de cría necesitan cooperar de forma más eficaz y debatir abiertamente sobre este asunto 2 / / Veterinary Focus / / Vol 20 No 2 / / 2010 Introducción La braquicefalia es un tema cada vez más actual y, por muchas razones, los veterinarios deben volver a considerarlo. Para empezar, los animales braquicefálicos están adquiriendo popularidad. En muchas partes del mundo, las razas braquicefálicas son las más populares y de mayor crecimiento en número de cachorros. Esto es cierto no sólo en la especie canina, sino también en la felina (1). Además, la gravedad de los síntomas asociados a esta malformación parece haberse exacerbado en gran medida en las últimas décadas, lo que podría ser una de las principales razones por las que los animales con obstrucción respiratoria se presentan cada vez a una edad más temprana. Antes se consideraba que en el braquicefálico, el distrés respiratorio y la intolerancia al ejercicio, se debían exclusivamente al estrechamiento u obturación de las vías respiratorias altas, lo que provocaba una reducción de la ventilación pulmonar. En la actualidad creemos que, en los perros, la nariz desempeña también un papel vital en la termorregulación. En los animales braquicefálicos, es probable que los trastornos relacionados con el calor estén causados por la restricción de la regulación de la temperatura, más que por la reducción de la ventilación pulmonar y consiguiente falta de oxígeno. Sin embargo, hoy en día otros aspectos no veterinarios, sino más bien sociales, también participan en este tema. El público y los medios de comunicación deben ser conscientes de que la cría selectiva de rasgos exagerados puede ser perjudicial para la salud y la calidad de vida de los perros (2,3). En los perros braquicefálicos, el tamaño de la nariz, mediante la cría selectiva excesiva, se está reduciendo hasta el punto de haberse disminuido drásticamente su función. Los perros al respirar obligatoriamente por la nariz, sufren mucho más que las personas cuando se les restringe la ventilación nasal. Estos hechos representan razones fundamentales por las que los veterinarios deben volver a considerar y sacar a debate, el “viejo” tema de la braquicefalia extrema. ¿Qué conocemos sobre la morfología del síndrome respiratorio de los braquicéfalos? Recientes estudios han demostrado que el síndrome braquicefálico está causado por el estrechamiento de las vías respiratorias altas en un mayor grado de lo que se pensaba en un principio (4,5). Originalmente se observó que la causa típica de dificultad respiratoria era triple: estenosis de los orificios nasales, alargamiento del paladar blando y eversión de los sáculos laríngeos (laringoceles). Sin embargo, la selección excesiva en cuanto a la braquicefalia ha modificado y deformado todas las vías respiratorias altas. En la Tabla 1 se enumeran los estrechamientos de las vías respiratorias altas; tanto los bien conocidos como los menos reconocidos. Estenosis en la apertura nasal Estenosis de las narinas visible desde el exterior Una característica típica y fácilmente reconocible de la estenosis de los orificios nasales es el estrechamiento de la apertura de las narinas, hasta una simple ranura, visible desde el exterior, (Figura 1). El tratamiento quirúrgico es la resección en cuña, que se describe exhaustivamente en los libros de texto. Consiste en la escisión en forma de cuña de tejido de la sección frontal del ala nasal. Sin embargo, esta técnica prácticamente no afecta a la estenosis que se describe a continuación. Tabla 1. Compendio de los posibles estrechamientos anatómicos en las vías respiratorias altas Apertura nasal • Estenosis de las narinas • Estenosis del vestíbulo nasal causado por la parte “interna” del ala nasal Cavidad nasal • Obstrucción de las vías respiratorias debido a cornetes hiperplásicos y displásicos • Obstrucción debida a cornetes aberrantes rostrales (CAR) Meato y cornetes nasofaríngeos • Obstrucción debida a un crecimiento aberrante de los cornetes en dirección caudal (CAC) Nasofaringe • Paladar blando alargado • Aumento masivo del grosor del paladar blando • Mayor riesgo de colapso nasofaríngeo (“carne en la caja”) Laringe • Colapso como consecuencia de laringomalacia (Pug) En los perros sanos el ala nasal es muy móvil y durante la inspiración puede abducirse para facilitar el flujo de aire hacia el interior de la nariz. En los animales braquicefálicos, su tamaño parece restringir enormemente esta movilidad, impidiendo la abducción. Esta restricción funcional refuerza la estenosis anatómica. La solución terapéutica consiste en la vestibuloplastia nasal (6). Figura 1. Vista de las narinas: izquierda normal, derecha braquicefálico. © Gerhard Oechtering Los animales con una estenosis marcada de las narinas pueden mostrar, incluso tras la amplia resección en cuña, un estridor nasal prácticamente inalterado. Existe una sencilla explicación anatómica para esto. A diferencia del hombre, el vestíbulo nasal del perro no está vacío. Está ocupado en gran medida por una voluminosa ala nasal, que se extiende en dirección caudal y se une al pliegue alar (plica alaris). En relación con la nariz, el ala es demasiado grande y presiona al septo desde la superficie lateral (Figura 2). Por tanto, el ala nasal consiste no sólo en la parte exterior visible, sino también en una parte interna invisible desde el exterior. © Gerhard Oechtering Estenosis del vestíbulo nasal invisible desde el exterior Figura 2. Apertura nasal: visión interna del vestíbulo nasal con el septo nasal y ala nasal (ala nasi); izquierda, normal; derecha, braquicefálica. Vol 20 No 2 / / 2010 / / Veterinary Focus / / 3 © Gerhard Oechtering de que las mucosas de las laminillas de los cornetes adyacentes contacten entre sí. Pese a la estructura extraordinariamente compleja, las pequeñas cámaras de aire que rodean cada laminilla, garantizan la ventilación eficaz del cornete completo. En los animales braquicefálicos, la ventilación de los cornetes y de la luz del meato nasal está gravemente deteriorada, debido a diversos factores: Figura 3. TC sagital del cráneo: izquierda, en un Pastor Alemán, derecha en un Pug. Obsérvese la comparación del tamaño de la cavidad nasal y cornetes aberrantes caudales (CAC) del Pug que obstruyen el meato nasofaríngeo (4). Estenosis del interior de la cavidad nasal y del orificio de salida La reducción de la caja craneana a menos de una tercera parte de su tamaño natural tiene inevitablemente consecuencias importantes en las estructuras contenidas en su interior (Figura 3). En el interior de la nariz, estas estructuras son principalmente el cornete nasal y las fosas nasales. El cornete nasal tiene funciones respiratorias en la parte craneal e intermedia de la cavidad nasal, así como funciones olfativas en la parte caudal. Unas fosas nasales no obstruidas son cruciales para una correcta respiración nasal. © Gerhard Oechtering Conocer lo que ocurre en el animal sano nos será de utilidad. Tras el nacimiento, la cavidad nasal y los cornetes son pequeños, alcanzando su tamaño final más adelante. Los cachorros tienen una típica nariz chata, los animales adultos tienen una nariz más alargada. En el animal adolescente, la porción intermedia de la cara se alarga y los cornetes crecen hasta ocupar la luz de la cavidad nasal (7). Curiosamente este crecimiento se interrumpe antes 1. En las razas braquicefálicas hay una inhibición del crecimiento posnatal del esplacnocráneo. Los animales adultos conservan la nariz achatada. Al igual que ocurre en los animales de hocico más largo, en los animales braquicefálicos existe un crecimiento posnatal de los cornetes, pero sin embargo, aquí parece fracasar la interrupción del crecimiento. El resultado endoscópico típico es el marcado contacto entre las laminillas de los cornetes, que no deja espacio para el flujo del aire entre las superficies mucosas. Pese al hecho de que estos cornetes son todavía más pequeños de lo normal, siguen siendo demasiado grandes para el volumen real de la cavidad nasal. Esta situación se conoce como “hipertrofia relativa de los cornetes nasales”. 2. A medida que se deteriora el desarrollo regular de los cornetes, éstos tienden a adquirir el tamaño necesario para cumplir su función y se expanden obstruyendo la luz denominándose cornetes aberrantes del meato nasal. Podemos distinguir entre los cornetes aberrantes rostrales (CAR) y los cornetes aberrantes caudales (CAC) (8). Los cornetes aberrantes rostrales se definen como partes de los cornetes medios o ventrales, que crecen rostralmente hacia el punto en el que el pliegue alar se ramifica en la concha nasal ventral (Figura 4). Por tanto, Figura 4. Vista endoscópica de la cavidad nasal; izquierda, normal; derecha, braquicefálica. 1: Plica recta, 2 : Plica alaris, 3 : Plica basalis, 4 : Cuerpo septal ventral hinchado, 5 : Cuerpo septal dorsal hinchado, 6 : CAR (cornete aberrante rostral) que obstruye el meato nasal principal en un Bulldog Inglés. 4 / / Veterinary Focus / / Vol 20 No 2 / / 2010 SÍNDROME BRAQUICEFÁLICO – NUEVOS CONOCIMIENTOS SOBRE UNA VIEJA ENFERMEDAD CONGÉNITA 3. La estructura macroscópica y microscópica de los cornetes experimenta un cambio radical en los animales braquicefálicos. El grosor de las laminillas individuales de un Pug de 10 kg es el doble de las de un Pastor Alemán de 40 kg (10). © Gerhard Oechtering los cornetes aberrantes rostrales obstruyen los meatos nasales medio y ventral. Los CAC forman parte de los cornetes medios o ventrales que se extienden en dirección caudal en el meato nasofaríngeo (Figura 5). Esto provoca un aumento significativo de la resistencia intranasal al paso del aire (9). Figura 5. Vista endoscópica retrógrada de los cornetes: izquierda, normales; derecha, braquicefálicos. Nótese el CAC (cornete aberrante caudal) que obstruye la salida nasal en un Pug. Obstrucción faríngea patológica de la cavidad oral. La lengua, ahora proporcionalmente demasiado larga y demasiado gruesa, a menudo no tiene espacio suficiente, lo que se conoce como macroglosia relativa, más evidente en el Bulldog Francés. La faringe tiene numerosas funciones: participa en la respiración, en la deglución y en la vocalización. Durante la deglución debe permanecer cerrada, pero debe abrirse completamente para permitir una respiración sin obstrucción. Además, el tracto respiratorio y el digestivo se cruzan en la laringe, lo que requiere una coordinación neuromuscular extremadamente delicada. Este aumento de tamaño de las partes blandas de la faringe provoca un estrechamiento de los vías respiratorias faríngeas y tiene consecuencias funcionales importantes sobre la respiración (véase la sección siguiente sobre consecuencias funcionales de la construcción anatómica). La obstrucción intranasal puede tratarse mediante resección de los cornetes estenosados, por ejemplo mediante turbinectomía asistida por láser (LATE) (11). En la bibliografía sobre braquicefalia canina se destaca la presencia del paladar blando excesivamente largo. Sin embargo, las tomografías han demostrado que además existe un engrosamiento patológico añadido. Esto provoca una obstrucción de toda la nasofaringe. La orofaringe también es más estrecha por el aumento patológico. El acortamiento del hocico mediante la cría selectiva no sólo ha reducido el tamaño de la cavidad nasal, sino que también ha provocado una reducción Mediante endoscopia se puede diferenciar claramente la laringe del Pug y la del Bulldog Francés por su forma y aspecto. En el Pug, el cuadro predominante es el de colapso laríngeo de intensidad variable debido a falta de rigidez del cartílago. Al observar la entrada laríngea, las secciones del aritenoides (apófisis cuneiforme y corniculada) parecen entrar en la luz. La manipulación puede demostrar flacidez severa de la epiglotis y del cartílago c b © Gerhard Oechtering a Laringe Figura 6. (a) Laringe normal, (b) Colapso laríngeo en un Pug, (c) Ventrículos laríngeos evertidos (laringoceles) en un Bulldog Francés. Vol 20 No 2 / / 2010 / / Veterinary Focus / / 5 © Gerhard Oechtering (normalmente izquierdo), mientras que en el Bulldog Francés, se observan árboles bronquiales estrechos y rígidos. ¿Cuáles son las consecuencias funcionales de la constricción anatómica? Figura 7. TC que muestra la tráquea normal (izquierda) (Teckel) y la tráquea braquicefálica (derecha) (Bulldog Francés). aritenoides. Las apófisis cuneiformes aumentadas anormalmente, pueden solaparse obstaculizando aún más la entrada de aire. La mucosa excesiva, redundante y frecuentemente edematosa de la región de la apófisis corniculada puede atravesar la estrecha rima glottidis durante la inspiración. En el Bulldog Francés, se ha observado que su cartílago laríngeo es mucho más rígido y la mucosa en el orificio de entrada de la laringe es menos redundante. En cuanto a la prevalencia de laringoceles, actualmente no parece haber una clara tendencia en las dos razas (Figura 6). Tráquea y bronquios La forma de la tráquea del Pug es muy diferente a la del Bulldog Francés. En el Pug, la flacidez del esqueleto cartilaginoso afecta a la forma y aspecto de la tráquea (traqueomalacia). La falta de rigidez provoca un aplanamiento de los anillos del cartílago y un marcado ensanchamiento de las paredes membranosas. Los extremos de los anillos cartilaginosos son forzados a separarse unos de otros. La imagen endoscópica puede recordar al colapso traqueal en otras especies. La tráquea del Bulldog Francés es diferente (Figura 7). El problema aquí no es el de un cartílago insuficientemente rígido, sino el de unos anillos cartilaginosos que aun siendo firmes, presentan un diámetro excesivamente pequeño. Los anillos tienen forma redondeada con extremos que a veces se solapan. La imagen endoscópica se parece a un tubo estrecho ligeramente dentado. La opinión del autor es que la tráquea hipoplásica de razas braquicefálicas que con tanta frecuencia se menciona en la bibliografía, sólo es aplicable al Bulldog, y no al Pug. En muchos casos, esta imagen típica de la tráquea continúa en el árbol bronquial. En el Pug, la imagen predominante es la de un colapso bronquial unilateral 6 / / Veterinary Focus / / Vol 20 No 2 / / 2010 Además de los numerosos cambios anatomopatológicos de las vías respiratorias de los animales braquicefálicos, existen otros trastornos funcionales. Las consecuencias funcionales de los diferentes estrechamientos pueden ilustrarse por medio de dos ejemplos. Utilizando como ejemplo el modelo de la “carne en la caja” se puede entender la influencia sobre el flujo de aire en la nasofaringe, la emisión de ronquidos o la dificultad respiratoria durante la ingesta de comida, así como las medidas terapéuticas más significativas y su porqué. En lo referente a la termorregulación queda claro que la restricción de la respiración tiene efecto, no sólo en el intercambio gaseoso, sino también en el control de la temperatura corporal. Colapsabilidad de las vías aéreas altas, modelo de la “carne en la caja” La nasofaringe, como vía conductora de aire entre la nariz y la laringe, desempeña también un papel muy importante. No se trata sólo del lugar donde se produce el ronquido sino que también es el lugar en el que aparecen obstrucciones anatómicas muy significativas. Un modelo mecánico puede ayudar a entender mejor su importancia funcional (12). Imaginemos un tubo blando colapsable que atraviesa una caja con paredes externas rígidas. La caja se llena de material blando rodeando al tubo. Para permitir el suficiente flujo de aire, la luz del tubo tiene que abrirse por completo. El tubo corresponde a la nasofaringe; la caja externa correspondería a la caja craneana y a la mandíbula, que son rígidas y no pueden expandirse. En el interior de la caja y alrededor del tubo hay tejido blando en cantidades variables y de consistencia variable (músculo, grasa, tonsilas). Dado que el tubo no tiene paredes rígidas en sí mismo, al igual que la tráquea, éste puede colapsarse. La luz del tubo está determinada por una serie de factores muy diferentes. En la Tabla 2 se comparan los factores que influyen en la anchura de la nasofaringe según este modelo. En términos fisiológicos, el tono y, por tanto, el diámetro de la nasofaringe están regulados por los músculos faríngeos circundantes. La malformación craneofacial de los perros braquicefálicos (Figura 8) provoca una serie de situaciones que o bien hace que se a b Figura 8. c d © Gerhard Oechtering SÍNDROME BRAQUICEFÁLICO – NUEVOS CONOCIMIENTOS SOBRE UNA VIEJA ENFERMEDAD CONGÉNITA Comparación de la nasofaringe de un Pug (a,b) y un Bulldog Francés (c, d). Las flechas amarillas señalan el “tubo” nasofaríngeo. La caja roja ilustra el modelo de “carne en la caja”. a, c: TC transversa. b, d: vista endoscópica retrógrada. estreche la luz de la nasofaringe o bien provoca un colapso: 1. El acortamiento del cráneo, en especial del maxilar y mandíbula, reduce el tamaño global de la caja. 2. Como el tejido del interior de la caja no se reduce en la misma proporción, se produce un estrechamiento, ya que se dispone de menos espacio para el tubo en el interior de la caja. 3. La presencia de un mayor volumen de tejido puede exacerbar este efecto. La obesidad desempeña probablemente un papel importante aquí. El almacenamiento de tejido graso añadido en la caja estrecha aún más el tubo. 4. Las tonsilas hipertróficas y la macroglosia pueden considerarse también masas de tejido añadidas. Ejercen una presión hacia fuera de la orofaringe contra el paladar blando, forzándolo dorsalmente al interior de la nasofaringe. Esto provoca compresión, y posiblemente incluso obstrucción completa del tubo, en especial cuando se cierra la mandíbula. Como regla general, en los animales braquicefálicos, el cierre de la mandíbula o cualquier presión ventral en la cabeza y en la región del cuello pueden obstaculizar considerablemente la respiración. Este es el motivo por el cual a los animales conscientes a menudo no les gusta tumbarse en decúbito prono con la cabeza estirada hacia delante en el suelo. En los animales braquicefálicos anestesiados, esta posición, por ejemplo después de su extubación, puede causar asfixia. La ingesta de alimento puede tener un efecto comparable. Todos los factores que se acaban de mencionar provocan estrechamiento de la nasofaringe por la compresión ejercida desde el exterior. Sin embargo, existen también factores que provocan colapso funcional del tubo debido a la presión negativa en las vías respiratorias durante la inspiración. Si el colapso se produce de manera rítmica, las paredes del tubo se golpean entre sí, produciendo un ruido típico: el ronquido. Por tanto, ¿qué causa una presión negativa en la nasofaringe? La fuerza impulsora es la expansión del tórax. Esto produce una presión fisiológica negativa y un flujo de aire a través de la nariz y la faringe al interior de la tráquea. En los perros sanos, por muy intensa que sea la inspiración, no se colapsa la nasofaringe ya que el aire puede fluir a través de la nariz sin obstrucción. Si existe una presión negativa elevada patológica en la faringe, la estenosis causal debe estar localizada en dirección rostral, es decir, en la nariz. Aquí es donde se produce la estenosis típica en los perros braquicefálicos: a) estenosis de las narinas, b) estenosis del vestíbulo nasal y c) estenosis de las vías respiratorias intranasales, debido a los cornetes hipertróficos y displásicos. Matemáticamente, al dividir a la mitad el radio de las vías respiratorias, la resistencia se multiplica por 6. En los animales braquicefálicos, tiene que generarse una presión negativa especialmente fuerte en el tórax para superar la resistencia producida por las complejas estenosis nasales. Típico de esta situación es la evidente respiración con esfuerzo. Esta fuerte presión negativa provoca el colapso del tubo de tejido blando que forma la nasofaringe. Además, la mayor colapsabilidad de las vías respiratorias altas potencia aún más este círculo vicioso. En la Tabla 2 se muestran las medidas terapéuticas que pueden reducir la posibilidad de colapso de la nasofaringe. De nuevo el ejemplo del modelo de la “carne en la caja” puede ayudar a ilustrar el efecto que tienen estas medidas. Demasiado tejido en la caja rígida provoca la compresión de la luz del tubo. Si el tejido es parcialmente graso, es necesario reducir esa grasa prescribiendo medidas de pérdida de peso. Incluso en los casos graves, esto puede ser muy beneficioso, pero debe recordarse que, como regla, la pérdida de peso tiene sólo un efecto Vol 20 No 2 / / 2010 / / Veterinary Focus / / 7 Table 2. Factores y medidas que afectan a la anchura y la posibilidad de colapso de la nasofaringe en los animales braquicefálicos Constricción Dilatación Anatómicos Aumento de la masa tisular en la “caja” Tejido redundante como consecuencia de la malformación craneofacial: • Paladar blando hipertrófico • Tonsilas hipertróficas • Macroglosia relativa • Obesidad Reducción de la masa de tejidos en la “caja” Reducción quirúrgica del volumen tisular: • Reducción del volumen del paladar blando • Tonsilectomía • Pérdida de peso Presión negativa durante la inspiración debida a: • Estenosis de las narinas • Estenosis del vestíbulo nasal • Obstrucción intranasal por una hipertrofia relativa de los cornetes y cornetes aberrantes Cirugía para reducir la estenosis: • Ensanchamiento de los orificios nasales • Vestibuloplastia • Turbinectomía por láser (LATE) Funcionales Boca cerrada Boca abierta Presión contra la parte inferior de la cabeza o el cuello (decúbito prono) Alimentación de apoyo y rara vez es curativo. También debe reducirse el típico aumento de tamaño, a menudo impresionante, del paladar blando observado en la braquicefalia, ya sea simplemente acortándolo o, en los casos más graves también haciéndolo más fino. Si las tonsilas son grandes y sobresalen de las fosas tonsilares, deben extirparse para dejar más espacio en la nasofaringe. Termorregulación Prácticamente todos los síntomas observados por los propietarios de perros braquicefálicos pueden explicarse por la malformación de las vías respiratorias altas y el consecuente distrés respiratorio. Sin embargo, una insuficiente ventilación pulmonar no termina de justificar por qué muchos perros muestran una gran intolerancia al calor aun sin esfuerzo y por qué, incluso después de un esfuerzo físico mínimo a temperatura ambiental moderada, tardan tanto tiempo en recuperar la respiración normal. ¿Existen otras explicaciones para la notable sensibilidad al calor de las razas braquicefálicas? Nosotros sudamos para evacuar el calor del organismo, pero los perros no pueden sudar y lo que hacen es jadear. A diferencia de lo que habitualmente se cree, los perros no se enfrían principalmente utilizando la superficie de la 8 / / Veterinary Focus / / Vol 20 No 2 / / 2010 lengua. Los estudios han demostrado que, al jadear, los perros inspiran a través de su nariz y espiran a través de la boca. Esto aporta bastante información sobre el jadeo (13). Se piensa que la estructura de los cornetes nasales en el perro es mucho más compleja que en el hombre. En la cavidad nasal del perro hay cornetes ramificados, extremadamente finos, el mayor de los cuales es el cornete nasal ventral (concha nasalis ventralis). Sin embargo, este cornete más grande está cubierto sólo por un epitelio respiratorio y no olfativo. ¿Qué significa esto? Este cornete tiene una superficie extremadamente grande, muy vascularizada, de mucosa enrollada en laminillas espirales muy finas, que permiten ahorrar espacio. El aire inspirado fluye a través de ellas. Para conseguir un enfriamiento por evaporación se necesita también agua y por eso el perro tiene una glándula especial, ausente en el hombre: la glándula nasal lateral (glandula nasalis lateralis o glándula de Steno) localizada en la parte caudolateral de la nariz. Un conducto excretor se dirige rostralmente y se abre lateralmente en el vestíbulo nasal. Aquí, la secreción se libera dentro del canal formado por la plica alaris, y avanza caudalmente. En el punto donde la plica alaris se ramifica, el líquido secretado alcanza el amplio SÍNDROME BRAQUICEFÁLICO – NUEVOS CONOCIMIENTOS SOBRE UNA VIEJA ENFERMEDAD CONGÉNITA cornete ventral y es distribuido por el aire inspirado en toda la superficie. Así el líquido puede evaporarse rápidamente en el fuerte flujo de aire, produciendo el enfriamiento por evaporación. La excelente vascularización de las mucosas nasales permite el intercambio rápido y eficaz del calor. En esencia, podría decirse que, si bien los perros no pueden sudar como las personas, tienen una gran área de superficie de piel finamente enrollada en el interior de su nariz a partir de la cual sudan. La nariz del hombre cumple dos tareas cruciales: respiratoria y olfativa. La nariz del perro tiene una tercera función vital: la termorregulación. Conclusión La cría selectiva en busca de rasgos demasiado exagerados ha moldeado la cabeza de los animales braquicefálicos de tal modo que puede afectar a su salud y bienestar. Los problemas van más allá de la triada normalmente descrita de estenosis de los orificios nasales, paladar blando excesivamente largo y eversión de los sáculos laríngeos. Además, hay una obturación pronunciada del vestíbulo nasal y estenosis intranasal por la hipertrofia relativa de los cornetes y por los cornetes aberrantes obstructivos. La nasofaringe se estrecha por el excesivo tejido circundante. Todo esto provoca una mayor probabilidad de colapso de las vías respiratorias, además de una malformación general de las vías respiratorias altas. La pequeña cavidad nasal ya no es capaz de cumplir sus funciones naturales, que dependen de que el aire pueda fluir a través de la nariz con la mayor libertad posible. Para un perro, la reducción drástica de la respiración nasal significa que pierde su principal órgano termorregulador y ya no es capaz de evacuar el calor corporal de manera suficiente en caso de esfuerzo físico, excitación incluso a temperaturas ambientales cálidas. Esto hace que aumente su temperatura corporal interna pudiendo provocar colapso y muerte. Ésta es la razón por la que los animales braquicefálicos sean particularmente termosensibles, jadeen en vano e incluso a temperatura ambiente y sin esfuerzo físico y puedan necesitar varias horas para recuperarse tras un ejercicio breve. Ha llegado la hora de reflexionar sobre la cría selectiva en los rasgos exagerados de animales braquicefálicos. El síndrome braquicefálico es una enfermedad creada por el hombre. Los veterinarios, como expertos en la salud y el bienestar de los animales, deben desempeñar un papel más activo al debatir sobre estos temas de interés público. Los clubes de criadores y asesores científicos tienen como reto rescatar estas razas. A pesar de unos primeros esfuerzos, se deberían revisar los patrones de selección en función únicamente de la salud del animal, más que de su aspecto. Un poco más de nariz no estropeará de ninguna manera el exclusivo carácter de estos perros. BIBLIOGRAFÍA 1. Schlueter C, Budras KD, Ludewig E, et al. Brachycephalic feline noses: CT and anatomical study of the relationship between head conformation and the nasolacrimal drainage system. J Feline Med Surg 2009; 11: 891-900. 8. Oechtering GU, Hueber JP, Oechtering TH, et al. 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Vol 20 No 2 / / 2010 / / Veterinary Focus / / 9 Asma Felina Germán Santamarina Pernas, DVM, PhD Departamento de Ciencias Clínicas Veterinarias, Facultad de Veterinaria de Lugo, Universidad de Santiago de Compostela, España. El Dr. Santamarina se licenció en Veterinaria en la Facultad de Veterinaria de Lugo, Universidad de Santiago de Compostela (USC), en 1989 y obtuvo el título de Doctor en Veterinaria en la misma Universidad en 1993. En la actualidad es Profesor Titular de Medicina Interna en el Departamento de Ciencias Clínicas Veterinarias de la Facultad de Veterinaria de Lugo de la USC y desarrolla su actividad clínico-asistencial en el Servicio de Medicina Interna del Hospital Veterinario Universitario Rof Codina. La principal área de interés del Dr. Santamarina es la medicina del sistema cardiorrespiratorio en pequeños animales. Introducción El asma es una enfermedad obstructiva reversible de las vías aéreas bajas caracterizada por una hiperreactividad bronquial que causa la disminución del diámetro de la luz bronquial y excesiva secreción de moco, provocando PUNTOS CLAVE El asma felina es una enfermedad inflamatoria de las vías aéreas inferiores caracterizada por la hiperreactividad bronquial ante diferentes estímulos La disminución del flujo de aire que causa la dificultad respiratoria en el asma felina es generalmente consecuencia de la combinación de la inflamación, la acumulación de moco y la contracción de la musculatura lisa en las vías aéreas Los signos clínicos del asma son: tos, silbilancias, distrés, ortopnea, taquipnea y disnea con pronunciado esfuerzo espiratorio. Los signos clínicos pueden ser constantes o intermitentes, leves, moderados o severos El tratamiento del asma como enfermedad debe centrarse en el control de la inflamación para prevenir la broncoconstricción La terapia inhalada es considerada clave en el manejo del asma en humanos y en la actualidad se está recomendando ampliamente en el tratamiento del asma felina Se disponen de terapias alternativas que pueden resultar beneficiosas en el manejo del asma felina, pero todavía se precisan más investigaciones para comprobar su eficacia en gatos 10 / / Veterinary Focus / / Vol 20 No 2 / / 2010 signos variables de tos, silbilancias y distrés respiratorio. Se trata de una alteración poco común en el reino animal que con estas características sólo se ha descrito en las especies felina y humana (1). El asma felina fue reconocida por primera vez en 1906 (2), y es una de las enfermedades broncopulmonares más comunes en los gatos con una sustancial morbilidad y ocasional mortalidad. Esta alteración respiratoria ha sido denominada de diferentas maneras: enfermedad felina de las vías aéreas bajas, asma felina alérgica, bronquitis aguda alérgica, enfermedad de las vías aéreas inmunomediada y enfermedad bronquial felina. En todo caso debe entenderse que el asma felina está provocada por una elevada inmunorreactividad hacia un alérgeno inhalado que evoca cambios químicos y estructurales específicos en el árbol traqueobronquial. Clínicamente el asma felina se manifiesta por la presencia más o menos variable de tos, silbilancias, intolerancia al ejercicio y distrés respiratorio que puede resolverse espontáneamente o en respuesta a la terapia médica (1, 3,4). El propósito de este artículo es revisar los conocimientos actuales sobre la fisiopatología del asma en los gatos, conocer los signos clínicos más frecuentes y métodos diagnósticos disponibles, y mostrar un enfoque práctico para el tratamiento y manejo del gato asmático. Fisiopatología y patogenia Al igual que en humanos, la fisiopatología del asma felina no se conoce completamente. Sin embargo recientes investigaciones, empleando modelos experimentales de enfermedad bronquial inflamatoria inducidos por antígenos, han ayudado a caracterizar mejor los mecanismos de esta enfermedad (5). El asma es una predisposición a la inflamación crónica de las vías áreas con episodios de broncoconstricción reversible. Hay tres eventos patogénicos fundamentales asociados con la génesis del asma felina: alteración de la respuesta inmune, desequilibrio del sistema adrenérgico-colinérgico e incremento de la producción de moco. Alteración de la respuesta inmune: interacción entre linfocitos T, mastocitos y eosinófilos Es muy probable que, al igual que ocurre con las personas asmáticas, el asma felina se deba a una respuesta de hipersensibilidad tipo I. En gatos asmáticos la exposición a aeroalérgenos, que en otros gatos sería inofensiva, estimula la producción de anticuerpos IgE alérgeno-específicos. El proceso específico se inicia cuando en el paciente asmático las células dendríticas del tracto respiratorio engullen la partícula antigénica y posteriormente migran hacia los nódulos linfáticos para presentar la sustancia extraña a los linfocitos helper T1 (Células TH1). La interacción entre las células TH1 y los linfocitos helper T2 (células TH2) inducen la diferenciación celular de los linfocitos B hacia la producción de IgE específicos frente al antígeno. Estos anticuerpos IgE se unirán entonces a los mastocitos y basófilos de la capa mucosa respiratoria, sensibilizándolos hacia la futura exposición al mismo antígeno (1,3,4). Si se produce una re-exposición al alérgeno, las IgE de la superficie de los mastocitos sensibilizados se unen al alérgeno desencadenando una reacción que libera de forma aguda mediadores preformados, principalmente histamina y serotonina. La histamina es una amina vasoactiva que junto con otros mediadores se cree que contribuye al aumento de la secreción de moco, aumenta la permeabilidad capilar y promueve la quimiotaxis de los granulocitos. Recientemente se ha demostrado que la serotonina es un mediador primario en los mastocitos felinos que contribuye a la contracción de la musculatura lisa. Este mediador está ausente en las vías respiratorias de los humanos, equinos y caninos. Durante un ataque agudo de asma en los gatos la liberación de la serotonina desde los mastocitos causa la contracción repentina de la musculatura lisa bronquial (1,3). Durante mucho tiempo se había asumido que era la histamina liberada desde los mastocitos la causante de la broncoconstricción aguda. Esta asunción ha cambiado recientemente por el hallazgo de que la histamina nebulizada en las vías aéreas del gato tiene unos efectos impredecibles de un individuo a otro. De hecho la histamina puede no tener efecto, puede causar broncoconstricción o puede incluso dilatar las vías aéreas felinas (1). Los mastocitos activados también liberan otros mediadores: factor quimiotáctico eosinofílico, interleukinas 1, 2, 3, 4 y 5, factor estimulante de las colonias de granulocitos y macrófagos, interferón γ, factor de necrosis tumoral α, prostaglandinas, tromboxano A2 y leucotrienos. La interleukina 5 promueve la eosinopoiesis en la médula ósea, aumentando la liberación de eosinófilos maduros hacia la circulación. Además, la interleukina 3 promueve también la diferenciación de los múltiples precursores de eosinófilos. Estos granulocitos entran en el área de inflamación de las vías aéreas por la influencia de varias quimioquinas y citoquinas, principalmente el factor quimiotáctico eosinofílico, leucotrienos y un producto de la degradación de la histamina denominado ácido imidazolacético. La supervivencia de los eosinófilos está aumentada gracias también a la acción de la interleukina 5 y del factor estimulante de las colonias de granulocitos y macrófagos liberados desde los mastocitos. Los eosinófilos activados también liberan mediadores inflamatorios, en particular la proteína básica mayor del eosinófilo, que perpetúa el daño en las vías respiratorias (1,4,6). Desequilibrio del sistema adrenérgicocolinérgico La inapropiada contracción de la musculatura lisa bronquial está directamente relacionada con la inflamación, al modificar el equilibrio simpático-parasimpático del árbol bronquial. El sistema adrenérgico actúa en las vías aéreas a través de receptores β2-adrenérgicos cuya estimulación incrementa la producción de cAMP, causando broncodilatación y disminución de la producción de moco. La estimulación colinérgica se opone a la acción β2-adrenérgica a través de la generación de cGMP que causa contracción de la musculatura lisa bronquial (broncoconstricción), incrementa la producción de moco y provoca vasodilatación. La actividad de las células TH2 y de los eosinófilos contribuye al desequilibrio de los sistemas adrenérgicos y colinérgicos del tracto respiratorio. Este desequilibrio es el causante de la profunda hiperreatividad típica del asma felina que predispone a la contracción de la musculatura lisa cuando se expone a niveles bajos de estimulación provocando el estrechamiento agudo de las vías aéreas (4). Incremento de la producción de moco El incremento de la producción de moco es un factor clave en el desarrollo del asma, que contribuye decisivamente a la morbilidad y mortalidad de la enfermedad. Las células Globet y las células de las glándulas de la submucosa son las encargadas de producir mucina en las vías respiratorias. La mucina es una glucoproteína que representa el principal constituyente del moco de las vías aéreas y el mayor determinante de sus propiedades viscoelásticas y adhesivas. Varias publicaciones han documentado profundas hiperplasias y/o hipertrofia de las células secretoras de moco en casos de asma severa, lo que representa un signo de remodelación de las vías Vol 20 No 2 / / 2010 / / Veterinary Focus / / 11 © Germán Santamarina Pernas aéreas (Figuras 1, 2, 3). Esta situación conduce a un aumento de las mucinas almacenadas y de las mucinas secretadas al esputo. Las consecuencias funcionales de estos cambios incluyen el aumento de la producción de moco y el estrechamiento de las vías aéreas, que contribuye a la exacerbación del asma. Los datos disponibles actualmente sugieren que la acción de citoquinas de los TH2 (particularmente la interleukina 13) desempeña un papel muy importante en el incremento de la producción de moco al estimular la hiperplasia de las células Globet en el asma (1,4). Figura 1. © Germán Santamarina Pernas Imagen histológica de un bronquíolo normal en un gato. Destaca la ausencia de infiltrados celulares inflamatorios y un número normal de glándulas de la submucosa. Figura 2. © Germán Santamarina Pernas Imagen histológica de un bronquíolo en un gato asmático con marcada hiperplasia de glándulas peribronquiales. Consecuencias fisiopatológicas Debido al infiltrado celular asociado a la inflamación crónica, edema de las vías áreas y a la excesiva secreción de moco se produce un estrechamiento de las vías respiratorias que impide una adecuada ventilación. Adicionalmente los gatos asmáticos pueden sufrir un estrechamiento agudo de las vías aéreas debido a la constricción de la musculatura lisa bronquial, causando un distrés respiratorio severo. Los signos clínicos de tos, silbilancias y letargia son debidos a la limitación del flujo aéreo (1,4). La tos puede ser también provocada por la estimulación de mecanorreceptores localizados en la musculatura lisa inflamada y contraída de las vías aéreas. La obstrucción completa de un bronquio principal puede causar la atelectasia del correspondiente lóbulo pulmonar debido a la incapacidad del aire para entrar o salir, reabsorbiéndose el aire residual (1,3,7). Otra característica propia de los gatos con asma es la disfunción espiratoria. El diámetro de las vías aéreas es mayor durante la inspiración que durante la espiración. De este modo un bronquio que esté parcialmente obstruido en la inspiración se podrá obstruir por completo durante la espiración, quedando aire atrapado en los alvéolos. Por este motivo es necesario incrementar el esfuerzo espiratorio para superar la obstrucción causada por el broncoespasmo y el exceso de moco. Bajo estas circunstancias se pueden producir aumentos dramáticos de la presión intraluminal llegando a provocar la dilatación permanente de vías aéreas (bronquiectasis) y la pérdida de estructuras elásticas de soporte (enfisema) (3,4,7). Presentación clínica Figura 3. Imagen histológica de un epitelio bronquial en un gato asmático con infiltrado de células inflamatorias peribronquiales, hiperplasia de células de globet y abundante material mucoide dentro de la luz bronquial. 12 / / Veterinary Focus / / Vol 20 No 2 / / 2010 La incidencia del asma felina está probablemente subestimada pero se estima que afecta al 1% de la población. Es la causa de tos más frecuente en la especie felina. Aunque pueda afectar a gatos de cualquier edad, los gatos jóvenes y de mediana edad son los más ASMA FELINA comúnmente afectados. La raza Siamés puede estar sobrerrepresentada, con una prevalencia que puede llegar al 5%, lo que hace suponer una predisposición genética similar a la que ocurre en el hombre (1,8). Los signos clínicos pueden ser bastante variables en función del grado de afección. Los signos más frecuentes son la tos, las silbilancias y la dificultad respiratoria que pueden variar según los días. En casos leves, los signos clínicos se pueden limitar a toses breves y ocasionales. Estos signos a menudo son crónicos o progresan lentamente. Algunos gatos con asma pueden permanecer incluso asintomáticos entre episodios ocasionales de obstrucción aguda de las vías aéreas. En los casos graves los gatos pueden presentar tos diaria y persistente acompañada de frecuentes crisis agudas de disnea con distrés respiratorio. La exacerbación o inducción de los signos clínicos puede ocurrir en asociación con la exposición de alérgenos potenciales o irritantes como una nueva cama, humo de cigarros o chimeneas, productos de limpieza o ambientadores perfumados, polvo o pólenes estacionales. Los signos clínicos suelen empeorar con el estrés o el ejercicio. La pérdida de peso puede ser evidente en gatos que padecen una enfermedad bronquial crónica, sin embargo, los gatos que restringen su actividad debido a una enfermedad respiratoria pueden incluso presentar sobrepeso (1,3,6,8). Durante las crisis de disnea los gatos suelen adoptar una posición característica pegados al suelo en decúbito esternal con la cabeza y el cuello extendidos, la boca abierta y la respiración silbilante. Si la broncoconstricción dura bastante tiempo puede aparecer cianosis y el tórax puede adoptar forma de tonel debido al aire atrapado. La intensidad de la disnea puede ser valorada por el grado de retracción lateral de las alas de la nariz y de las comisuras labiales (8). Pruebas diagnósticas Tabla 1. Principales diagnósticos diferenciales en gatos con disnea-taquipnea Edema pulmonar agudo • Insuficiencia cardíaca (miocardiopatías) Derrame pleural • Quilotórax • Piotórax • PIF • Insuficiencia cardíaca (miocardiopatías) Parásitos pulmonares • Especies de Aelurostrongylus • Especies de Paragonimus • Especies de Capillaria Bronquitis infecciosa • Bordetella • Mycoplasma Cuerpo extraño Linfoma mediastínico Traumatismos torácicos • Hernia diafragmática • Hemotórax Análisis de sangre Aproximadamente, sólo el 20% de los gatos con asma felina presentan eosinofilia periférica. Además no es un hallazgo muy específico porque otras enfermedades también pueden cursar con eosinofilia periférica (ej. parásitos pulmonares y gastrointestinales, gusanos del corazón o ectoparásitos…) (3,6). Los gatos con asma pueden presentar un leucograma de estrés, pero igualmente no es específico. La bioquímica sanguínea rara vez aporta información relevante sobre la enfermedad bronquial, pero determinados test séricos pueden ayudar a eliminar del diagnóstico diferencial algunas enfermedades potenciales. Así podría considerarse realizar en gatos con signos respiratorios, realizar el test sérico para Toxoplasma gondii y test séricos de detección de antígeno y anticuerpo de Dirofilaria immitis en áreas endémicas (3,4). Examen físico Muchos gatos con asma pueden mostrar un examen físico normal en reposo. No obstante, en los casos en los que los gatos están muy afectados debido a la obstrucción de las vías aéreas bajas se observará de forma característica un distrés marcadamente espiratorio acompañado de ruidos adventicios como crepitaciones. Las silbilancias suelen percibirse cuando la enfermedad está avanzada o durante episodios de agravamiento agudo. El aire atrapado distal a las vías aéreas obstruidas disminuye la compresibilidad torácica provocando la apariencia de tórax en tonel (1, 3, 6,8). Examen fecal Las infecciones por Aelurostrongylus abstrusos, Paragonimus kellicotti o Capillaria aerophila pueden causar tos y dificultad respiratoria en los gatos. En áreas endémicas habrá que descartar estos parásitos pulmonares mediante los test fecales apropiados que incluyan la flotación con o sin centrifugado (para encontrar huevos de Paragonimus y Capillaria) y la sedimentación de Baermann (para detectar larvas de Aelurostrongylous) (1, 3,4). Para más información, véase el artículo de este número sobre “enfermedades respiratorias parasitarias”. Vol 20 No 2 / / 2010 / / Veterinary Focus / / 13 © Germán Santamarina Pernas © Germán Santamarina Pernas lóbulo medio derecho pues su bronquio se orienta en dirección ventral desde el suelo del bronquio principal derecho, por lo que el moco tiende a acumularse por gravedad (3,8). Es importante destacar que los gatos con asma pueden presentar radiografías torácicas normales, por lo que no puede descartarse un diagnóstico de asma felina basándonos sólo en la ausencia de signos radiográficos. Ensayo terapéutico a Cuando se sospecha que un gato con signos respiratorios padece asma se puede realizar un ensayo terapéutico mediante la administración de broncodilatadores. La tos y silbilancias en los gatos con asma suelen desaparecer a los 10 minutos después de administrar broncodilatadores (terbutalina 0,01 mg/kg IV, IM, SC; albuterol 100 μg inhalado (Figura 5)). La mayoría de los gatos con asma responden en 5-7 días a una terapia con dosis alta de corticoides, y si no se produce una mejoría evidente debería revisarse el diagnóstico de asma (1,3). Broncoscopía b Figura 4. Radiografías torácicas lateral (a) y ventrodorsal (b) de un gato con asma: marcado patrón bronquial, hiperinsuflación (desplazamiento caudal del diafragma) y atelectasia del lóbulo craneal derecho. Radiografía torácica El patrón radiográfico clásico de un gato con asma suele evidenciar engrosamiento de la pared bronquial (generalmente descritos como donuts y raíles de tren) (Figura 4). También pueden encontrarse evidencias de hiperinsuflación que se manifiesta con aumento de la radiotransparencia, aplanamiento y desplazamiento caudal del diafragma que se reconoce al observar los pilares diafragmáticos a la altura de las vértebras lumbares L1-L2. Aproximadamente el 15% de los gatos con asma presentan un incremento de la densidad del lóbulo pulmonar medio craneal derecho y desplazamiento mediastínico hacia la derecha. Este signo está relacionado con la presencia de atelectasia del lóbulo pulmonar que se produce por la acumulación de moco en los bronquios. Aunque la atelectasia puede afectar a diferentes lóbulos, es particularmente frecuente en el 14 / / Veterinary Focus / / Vol 20 No 2 / / 2010 La broncoscopía no es un procedimiento que se utilice frecuentemente en el proceso diagnóstico del asma felina. En gatos con tos y compromiso respiratorio, la broncoscopia supone un cierto riesgo y raramente será necesaria para establecer un diagnóstico certero de asma en un paciente felino. No obstante en algunas ocasiones podría ser útil para intentar descartar otros procesos patológicos del diagnóstico diferencial. La broncoscopia en el asma felina típicamente revela eritema y edema de la mucosa, reducción del diámetro luminal de las vías aéreas y a veces puede observarse excesiva mucosidad y tapones de moco (1, 3, 9,10). Lavado endotraqueal / lavado broncoalveolar Los hallazgos citológicos obtenidos del lavado endotraqueal y/o broncoalveolar no son patognomónicos del asma en gatos. Generalmente se obtienen evidencias de inflamación de las vías aéreas con un aumento del número de eosinófilos recuperados de las secreciones bronquiales. Sin embargo, numerosos estudios han dejado claro que también se puede encontrar una preponderancia de eosinófilos (20-25% del recuento celular total) recuperados a partir de lavados traqueobronquiales en muchos gatos normales. Por esta razón la eosinofilia en el fluido de lavado de las vías aéreas no debe utilizarse para el diagnóstico definitivo de asma felina (1, 3, 9,10). ASMA FELINA Tabla 2. Figura 5. Terapia inhalada utilizando un inhalador de dosis medida (MDI) acoplado a una cámara espaciadora conectada a su vez a una mascarilla facial. El espaciador ayuda a que el medicamento llegue del inhalador a los pulmones. Dispone de una válvula liberadora que se abre de acuerdo con las inspiraciones del paciente. Si se obtienen muestras asépticas del lavado endotraqueal o broncoalveolar podrían realizarse cultivos y pruebas de sensibilidad antimicrobiana para bacterias aerobias y Mycoplasma spp. Sin embargo, hay que tener en cuenta que organismos habitualmente considerados patógenos, como Klebsiella o Pseudomona spp, pueden crecer en muestras obtenidas de gatos sanos. De hecho lo más probable es que las bacterias que se aíslan de las vías aéreas de gatos asmáticos reflejen una colonización más que una infección. El hallazgo de Mycoplasma puede ser una excepción porque estos microorganismos se han aislado sólo a partir de vías aéreas de gatos con enfermedad respiratoria pero no a partir de gatos sanos. No se conoce todavía el rol del Mycoplasma en las enfermedades respiratorias felinas, pero se ha observado que puede contribuir a la degradación de la endopeptidasa neutra, que es el enzima responsable de la degradación de la sustancia P, una proteína capaz de causar broncoconstricción y edema en las vías aéreas felinas. Se especula con la posibilidad de que Mycoplasma (y ciertos virus), que pueden permanecer aletargados en las vías aéreas de los gatos durante largos períodos de tiempo, fueran los responsables del incremento de niveles de sustancia P contribuyendo a la broncoconstricción espontánea en gatos con asma. Es importante tener en cuenta que el aislamiento de Mycoplasma es difícil y requiere medios de crecimiento especializados, por lo que el manejo y remisión de las muestras al laboratorio debe hacerse adecuadamente (1,9). Pruebas de función pulmonar Los test de función pulmonar habitualmente utilizados en medicina humana son difícilmente aplicables en © Germán Santamarina Pernas Administración de medicamentos inhalados al paciente: 1. Agitar el inhalador varias veces e insertar el inhalador de dosis medida (MDI) en la cámara espaciadora conectada a la mascarilla. 2. Mantener la unidad sobre la cara del gato evitando fugas. 3. Apretar a fondo el inhalador para que el fármaco entre en la cámara espaciadora. 4. Dejar que el gato respire 10-15 veces. 5. Si son necesarias dos inhalaciones, esperar al menos 1-2 minutos antes de repetir el procedimiento. 6. Si el animal se asusta al apretar el inhalador, presione el dispensador antes de colocar la mascarilla en la cara del gato. Esto significará que el animal va a recibir una dosis menor y que, por tanto, quizá necesite una segunda administración para garantizar que recibe suficiente cantidad de medicamento 7. Si el tratamiento del gato consiste en politerapia con fluticasona y albuterol, comenzar siempre por el broncodilatador. medicina veterinaria debido a la limitada cooperación de los animales. Se han desarrollado algunos métodos para poder valorar la función pulmonar en gatos, sin embargo, la aplicación de estas técnicas no está muy extendida, y actualmente su uso se limita a instituciones docentes e investigadoras. Así la medida de las curvas de flujo-volumen respiratorio tidal ha confirmado que los gatos con enfermedad bronquial presentan incrementado el ratio del tiempo de espiración/tiempo de inspiración, disminución del área bajo la curva de espiración, menores índices de flujo espiratorio, menores volúmenes tidales espiratorios y aumento de la resistencia pulmonar media. Estos cambios en la resistencia durante la fase espiratoria son compatibles con una enfermedad obstructiva de las vías respiratorias bajas. La pletismografía de cuerpo entero es otra técnica que está investigándose para evaluar la mecánica pulmonar y ha resultado útil en la valoración de la reactividad de las vías aéreas en gatos normales. La aplicación de esta técnica a los gatos con asma permitiría confirmar la hipersensibilidad de las vías aéreas y cuantificar la respuesta a los bronocodilatadores (3). Vol 20 No 2 / / 2010 / / Veterinary Focus / / 15 Tabla 3. Tratamiento Protocolos de tratamiento sugeridos para gatos con crisis asmáticas: Recomendaciones Síntomas Leves e intermitentes Leves a moderados Signos severos Manejo inicial Signos severos Tras estabilización • Albuterol inhalado (100 µg) según necesidad. • Oxigenoterapia • Albuterol inhalado (100 µg) según necesidad o terbutalina (0,325-0,625 mg/gato VO 2v/día ó 3v/día). • Teofilina de acción sostenida (25 mg/kg VO en toma nocturna). • Prednisolona (1 mg/kg VO. 2v/día por 5 días, entonces 1 mg/kg VO1v/día por 5 días y finalmente 1 mg/kg VO cada 48 horas por 5 días). • Fluticasona inhalada (110-220 µg 2v/día) • Oxigenoterapia • Albuterol inhalado (100 µg) cada 30-60 minutos hasta que el esfuerzo respiratorio se resuelva o minimice o terbutalina (0,01 mg/kg SC. o IM cada 4 horas). • Dexametasona (1 mg/kg IV o IM) • Considerar la administración coadyuvante de magnesio. • Prednisolona (1 mg/kg VO 2v/día por 5 días, entonces 1 mg/kg VO 1v/día por 5 días y finalmente 1 mg/kg VO cada 48 horas por 5 días). • Fluticasona inhalada (110-220 µg 2v/día y reducción a la dosis más baja posible de acuerdo con la respuesta clínica del paciente). • Albuterol inhalado (100 µg) según necesidad No todos los gatos asmáticos están igualmente afectados y por lo tanto el manejo puede variar según la severidad del proceso. Por otra parte las crisis respiratorias son posibles en cualquier gato asmático, y el control de un gato con crisis aguda de disnea es diferente al del gato sin crisis (Tabla 3). Las estrategias terapéuticas para el tratamiento del asma generalmente están enfocadas hacia la supresión de la inflamación y reversión de la broncoconstricción (Tabla 4). La tendencia en las nuevas terapias se orienta hacia el intento de abolir la reacción de hipersensibilidad exagerada antes de que ésta cause inflamación y broncoconstricción de las vías aéreas. Tratamiento de las crisis agudas Los gatos en crisis aguda de distrés respiratorio severo deben manejarse con cuidado, minimizando el estrés y retrasando si fuera necesario las pruebas diagnósticas. Es importante la suplementación de oxígeno. Para ello, colocar al gato en una jaula de oxigenación con una FiO2 Tabla 4. Fármacos más frecuentemente usados en el tratamiento del asma felina Fármaco Clase Dosis Frecuencia Ruta Prednisolona Corticoesteroide 2,5-5 mg/gato 2v/día - c/2-3días VO Inflamación crónica de la vía aérea Dexametasona Corticoesteroide 1 mg/kg Una dosis – en una crisis IV Manejo de la crisis aguda Fluticasona MDI* Corticosteroide inhalado 110-220 µg c/2 días – días alternos Inhalatoria Ciclosporina Inmunosupresor 10 mg/kg c/2 días(controlar los niveles) VO Alternativa al uso de esteroides. Ciproheptadina Antihistamínico y anti-serotonina 2 mg/gato 1v/día – 2v/día VO Interfiere en la contracción del musculo liso 0,01 mg/kg en crisis Repetir c/15-30 min IV, IM, SC. 0,625 mg/gato 2v/día VO 100 µg en crisis Repetir c/15-30 min Inhalatoria Alivia la broncoconstricción 100 µg 2v/día Inhalatoria Manejo a largo plazo de la broncoconstricción 25 mg/kg (teofilina anhidra) 1v/día (noches) VO Manejo a largo plazo de la broncoconstricción Terbutalina** Albuterol MDI* Teofilina acción sostenida*** Agonistas βadrenérgico Agonistas βadrenérgico Metilxantina Indicaciones Inflamación crónica de la vía aérea. Evita efectos sistémicos del uso de esteroides orales. Alivia la broncoconstricción Manejo a largo plazo de la broncoconstricción *Las concentraciones en las diferentes formas de MDI comercializadas de albuterol y fluticasona pueden ser diferentes según el país. **En algunos países no se dispone de terbutalina para uso parenteral. *** Las diferentes presentaciones comerciales de Teofilina acción sostenida han mostrado diferentes biodisponibilidades según los fabricantes. 16 / / Veterinary Focus / / Vol 20 No 2 / / 2010 de al menos el 40% suele ser eficaz y poco estresante (Figura 6). Inicialmente se administrarán broncodilatadores para combatir la broncoconstricción aguda. Los de primera elección en estas situaciones de emergencia son los agonistas β2-adrenérgicos (terbutalina y albuterol). Son estimulantes rápidos y selectivos de los receptores β2-adrenérgicos, y producen la relajación casi inmediata de la musculatura lisa de las vías aéreas. La dosis de terbutalina inicial es de 0,01mg/kg via IV, IM, SC. El albuterol en forma inhalada se presenta a dosis medida dispensando 100 μg. Si la respuesta a la dosis inicial tras 15-30 min. no es favorable, se debe repetir la dosis del broncodilatador y administrar un corticoide de acción corta como la dexametasona. Una vez estabilizado el paciente se continuará con la evaluación diagnóstica y planteamiento del tratamiento a largo plazo. Conclusión El asma felina es una enfermedad que debemos ser capaces de reconocer y tratar de manera satisfactoria, aunque los mecanismos de esta enfermedad no se entiendan por completo. No existe una prueba Figura 6. © Germán Santamarina Pernas ASMA FELINA Gato que recibe tratamiento complementario con oxígeno en el interior de una jaula para tratar una crisis asmática. diagnóstica definitiva única y quizá sea necesario emplear una diversidad de pruebas, y descartar otras posibles enfermedades que provocan signos respiratorios, para llegar a un diagnóstico provisional. El tratamiento debe ajustarse a cada animal en concreto y debe estar basado en una evaluación precisa de las necesidades del paciente. BIBLIOGRAFÍA 1. Padrid P. Asthma. In: August JR (ed). Consultations in feline internal medicine. Philadelphia: WB Saunders 2010; 447-458. 10. Johnson LR, Drazenovich TL. Flexible bronchoscopy and bronchoalveolar lavage in 68 cats (2001-2006). J Vet Intern Med 2007; 21: 219-25. 2. Hill JW. In: Jenkins WR (ed): The diseases of the cats. Diseases of the respiratory organs.. New York 1906; 11-22. 11. Byers ChG, Dhupa N. Feline bronchial asthma: treatment. Compend Contin Educ Vet 2005; 27: 426-431. 3. Bay JD, Johnson LR. Feline bronchial disease/asthma. In: King LG (ed). Textbook of respiratory disease in dogs and cats. Philadelphia: WB Saunders 2004; 388-396. 12. Padrid PA. Use of inhaled medications to treat respiratory diseases in dogs and cats. J Am Anim Hosp Assoc 2006; 42:165-169. 4. Byers ChG, Dhupa N. 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Vol 20 No 2 / / 2010 / / Veterinary Focus / / 17 La radiografía torácica en casos respiratorios Roberto Bussadori, DVM Rodrigo Paiva, MS, DVM Clinica Gran Sasso, Milán, Italia Clinica Gran Sasso, Milán, Italia Roberto Bussadori se licenció en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Milán en 1996 y trabajó en el Departamento de Cirugía General de la Clínica Veterinaria Gran Sasso en Milán, con especial interés en cirugía torácica, vascular, cardiaca y de vías respiratorias altas. Ha realizado estancias en Italia y en el extranjero tanto con docentes como con profesionales. Es autor y coautor de numerosos artículos publicados en Italia y en el extranjero, y ha participado en conferencias y congresos nacionales e internacionales. Desde febrero de 2005 colabora en el Departamento de Cirugía de la Facultad de Veterinaria de León en España, y en la actualidad está preparando el Doctorado Europeo en Cirugía. Desde 2008 está realizando un máster en Microcirugía, Cirugía experimental y Trasplantes en el Ospedale Maggiore Policlinico de Milán. Introducción La radiografía es la herramienta más utilizada en el abordaje, detección selectiva y diagnóstico de la patología torácica. La principal ventaja con respecto a otras técnicas más recientes es la revelación inherente de la morfología de las estructuras torácicas. Su sensibilidad y especificidad pueden aumentarse con el uso de técnicas especiales, el empleo de medios de PUNTOS CLAVE El veterinario clínico debe sopesar meticulosamente cuándo y cómo emplear la radiografía torácica Existe una amplia variedad de agentes y combinaciones farmacológicas disponibles para inmovilizar al animal durante la radiografía Recientemente se ha actualizado y ampliado el protocolo de interpretación de las radiografías torácicas Se ilustran varios ejemplos de patologías torácicas 18 / / Veterinary Focus / / Vol 20 No 2 / / 2010 Rodrigo Paiva se licenció en 2000 en el Instituto de Ciências Biomédicas Abel Salazar de la Universidad de Oporto en Portugal. En 2008 obtuvo el D.E.A. (Diploma en Estudios Avanzados) en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria en España. Es autor y coautor de varios artículos, y ponente de conferencias nacionales e internacionales, en la actualidad está realizando un internado en la Clínica Veterinaria Gran Sasso de Milán y está preparando el doctorado en Cardiología. contraste y la realización de radiografías seriadas. Sus limitaciones son la incapacidad para diferenciar entre estructuras de la misma densidad radiográfica y el hecho de representar una estructura tridimensional en un medio bidimensional. Como ocurre con todas las técnicas de diagnóstico por imagen, no es posible determinar la funcionalidad, aunque sí puede estimarse a partir de la imagen radiográfica o mediante procedimientos especiales como los medios de contraste. Indicaciones La radiografía torácica, como ocurre con todos los procedimientos de diagnóstico, no debe realizarse “para ver lo que encontramos”. No pretende sustituir a la exploración física y no es el primer paso en la evaluación del paciente o de su enfermedad. Es un procedimiento auxiliar ideado para confirmar o descartar sospechas (Tabla 1) en función del historial, exploración clínica y otros procedimientos diagnósticos (1). A veces se olvida este principio básico, lo que conlleva a interpretaciones ambiguas, sobrediagnósticos e incapacidad para detectar etiologías primarias o secundarias. Inmovilización del paciente Dado que la radiografía es una representación bidimensional de una estructura tridimensional, la calidad de la imagen depende mucho de la colocación del paciente. En algunos casos es posible realizar un estudio radiológico Tabla 1. Indicaciones de la radiografía. Adaptado de Suter PF y Lord PF (1). Respiratorio Enfermedad cardiaca Lesión Gastrointestinal Anestesia y Cirugía Otros Enfermedad respiratoria crónica/recurrente Traumatismo Signos GI superiores Estudio anestésico Neoplasia mal