Download Lectura Orante de la Palabra

Document related concepts
no text concepts found
Transcript
VICARÍA ZONA SUR
Pastoral de Espiritualidad
LECTURA ORANTE DE LA PALABRA
EVANGELIO DE LUCAS 10, 25-37
Domingo 10 de Julio de 2016
PREPARACIÓN.- Nos tomamos unos momentos para preparar todo nuestro ser e ir al
encuentro de nuestro Señor a través de la Palabra. Nos aquietamos, haciendo un pequeño
ejercicio de relajación, luego se invoca al Espíritu Santo para que haga morada en nosotros.
ORACIÓN INICIAL.- “Señor Jesús, Tú que nos has dejado tu Palabra para que te
conozcamos y vivamos según el proyecto del Padre; Tú, Señor, que has sintetizado toda la
Escritura en el amor a Dios y el amor al prójimo, ahora que vamos a orar con tu Palabra,
que este sea acogido, entendido y vivido a la manera del Samaritano. Amén”.
LECTURA.- ¿Qué dice el texto de Lucas 10, 25-37?
Abre tu Biblia y busca el texto de Lucas. Este texto se puede subdividir
en tres partes:
a) Lucas 10, 25-29: Amar a Dios y al prójimo.
b) Lucas 10, 30-35: Parábola.
c) Lucas 10, 36-37: “Haz tú lo mismo”.
Prestar atención especialmente a los VERBOS de la parábola: 13 Verbos Vio, compadeció, se
acercó, lo curó, lo vendó, lo subió a su propia cabalgadura, lo llevó a un alojamiento
seguro…
Hacemos un momento de silencio ante la Palabra escuchada, luego le hacemos las preguntas
al texto.

¿Qué dice el texto de Lucas? ¿Qué me llama más la atención?

¿Qué personajes aparecen en él? ¿Cuál fue el diálogo de los personajes?

¿A qué recurre Jesús para dar respuesta al maestro de la ley?

¿De qué se trataba el relato? ¿Quiénes intervienen en el cuento?

¿Cómo fue la participación de los personajes de la parábola? ¿Qué hacen?

Finalmente ¿Qué les sugiere o enseña Jesús?
MEDITACIÓN.- ¿Qué me dice o nos dice el texto de Lucas?
Esta Parábola es muy actual. Nos dice algo a nosotros. Es vital para nuestra vida personal,
social y de Iglesia. ¡DEBEMOS ACTUAR¡
DEBEMOS CONJUGAR LOS VERBOS para hacerlos vida!









¿Qué significa para mí amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma, con toda
la fuerza y con todo el espíritu?
¿Cómo y en qué le demuestro mi amor a Dios?
¿De qué manera expreso mi amor al prójimo? ¿A quiénes?
¿Cuándo tengo yo la actitud del sacerdote y del levita? ¿A qué se debe mi
comportamiento poco solidario?
¿Cuándo tengo yo la actitud y el comportamiento del Samaritano? ¿Qué hago,
cómo reacciono ante una persona necesitada que encuentro en el camino?
Hoy, ¿quiénes son los que están tirados al borde del camino y necesitan ayuda?
¿Cuáles son esos rostros? ¿Quiénes son ésos a quienes debo curar, vendar, cuidar,
cargar en mis hombros y ayudarlos?
Hoy, ¿qué voy a hacer para no actuar como el sacerdote o el levita?
Para nuestra vida comunitaria, ¿qué mensaje nos deja esta parábola?
Hoy ¿Cómo podemos ser buen Samaritano? ¿Qué actitudes debemos tener? ¿Cómo
lo debemos aplicar en nuestra comunidad o parroquia?
ORACIÓN.- ¿Qué le respondo al Señor luego del regalo de su Palabra?
Hacer oraciones dirigidas directamente al Señor: (dirigirse a Dios, o a Jesús, o al Espíritu
Santo, hablar con Él, contarle, decirle lo que uno quiere o siente. Que sea una conversación,
un diálogo)


¿Qué le respondo a Dios? ¿Qué le digo?
¿Qué tengo en mi corazón, qué me gustaría decirle?
 Señor Jesús, gracias por…
 Señor, te pido...
 Señor, ayúdame a…
 “... amarás al Señor tu Dios…” (10,27a) termina con tus propias palabras esta
oración.
 “… amarás a tu prójimo como a ti mismo… (10,27b)” ¿Cómo amarás a tu prójimo?
termina la frase… denunciando las injusticias… siendo solidario con todos.
CONTEMPLACIÓN.- Dejo que el Señor me hable y me ame.1. Colocarse en la presencia de Dios.
2. Usar la IMAGINACIÓN, visualizar la escena (detenerse, mirar al Samaritano, centrarse en
él, en sus actitudes, su comportamiento, sus palabras, sus gestos. Dialogar con él, interrogarle,
cuestionarle, abrirle el corazón, que sea una conversación de corazón a corazón, entre amigos.
Hablarle como se le habla a un gran amigo, a un confidente).
Señor, Tú te identificabas con ese samaritano, ¿ese samaritano eras Tú? ¿Te sentías así?...
alguien que estaba de paso por la vida, que ha visto a la humanidad caída, que Te has
compadecido por nosotros, que Te acercaste asumiendo nuestra naturaleza, siendo uno de
nosotros, que has curado nuestras heridas producidas por nuestros pecados y nuestra lejanía
de Dios, que nos curaste no con aceite y vino sino con Tu propia sangre derramada en la cruz,
que nos has vendado con Tu reconciliación, que nos has llevado en Tus hombros de
resucitado y has pagado todo por nosotros… ¿Se puede decir que el Buen Samaritano eres
Tú?
ACCIÓN.- Y ahora ¿Cómo hago vida esta Palabra?



¿Cómo debo actuar para imitar al Buen Samaritano?
¿Qué voy a hacer con los que encuentro caídos al borde del camino?
¿A qué me compromete esta parábola del Buen Samaritano?
En silencio…



Buscar una buena actitud para vivirla en servicio de otros…
Qué voy a hacer concretamente esta semana…
A qué me comprometo para hacer realidad este texto…
ORACIÓN DE ENVÍO.- Termina orando este canto…
Anda faltando en el mundo algún buen samaritano
que trate al hombre de hermano, tenga la sangre que tenga,
y que venga de donde venga, siempre le tienda la mano,
y que venga de donde venga siempre le tienda la mano.
Por esos mundos de hoy andan pobres y andan ricos,
andan grandes y andan chicos aporreados por los males,
y el prójimo no me lo explico ¿dónde está?, que ya no sale,
y el prójimo no me lo explico ¿dónde está’, que ya no sale.
Hay que ser como los árboles que en las invernadas crudas,
del ramaje se desnudan para que otros tengan calor,
que donde todos se ayudan sale más linda la flor,
que donde todos se ayudan sale más linda la flor.