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volumen 6• número 1•enero-marzo, 2003
DIRECTORA EDITORIAL
María del Consuelo Velázquez Alva
COMITÉ EDITORIAL
María de los Ángeles Espinosa Cuevas
Martha Patricia Márquez Aguirre
Irma Muñiz Viveros
Yolanda del Carmen Méndez Romero
Alejandra Cisneros García
CONSEJO EDITORIAL
Juan Carlos de la Cruz Castillo Pineda
Alejandro Hidalgo Ponce
Víctor Manuel Sánchez Nava
Luis Ize Lamache
José Antonio Carrasco Rojas
Humberto Arenas Márquez
Jesús Tapia Jurado
Luis Galindo Mendoza
Samuel Fuentes del Toro
Fernando Molinar Ramos
Amado de Jesús Athié Athié
Ricardo Murguía Corral
Francisco Terrazas Espitia
CONSEJO EDITORIAL INTERNACIONAL
Stanley J. Dudrick (EUA)
Jesús Manuel Culebras Fernández (España)
Steven B. Heymsfield (EUA)
César Muñoz González (Costa Rica)
Lee Varella (EUA)
Dan L. Waitzberg (Brasil)
Noel W. Solomons (Guatemala)
Albert Barrocas (EUA)
Nutrición Clínica Volumen 6, Núm. 1, enero-marzo, 2003
www.revistasmedicasmexicanas.com.mx
3
Directorio
CURSOS AVANZADOS
ASOCIACIÓN MEXICANA DE ALIMENTACIÓN
ENTERAL Y ENDOVENOSA, A.C.
COORDINACIÓN DEL CURSO DE LA EUROPEAN SOCIETY FOR
PARENTERAL AND ENTERAL NUTRITION (ESPEN) EN MÉXICO
MESA DIRECTIVA 2003
Dr. Alejandro Hidalgo Ponce
PRESIDENTE
COORDINACIÓN DE CURSOS DIPLOMADOS
Dr. Juan Manuel Mijares García
Dra. Yolanda del Carmen Méndez Romero
VICEPRESIDENTE
COMITÉ EDITORIAL
Dr. César Cruz Lozano
Dra. María del Consuelo Velázquez Alva
Editora de la Revista Nutrición Clínica
SECRETARIO
Dr. Pedro Espinosa de los Monteros Moranchel
TESORERA
Enf. Dora Teresa García Alcázar
Dra. María de los Ángeles Espinosa Cuevas
Dra. Martha Patricia Márquez Aguirre
LN Irma Muñiz Viveros
Dra. Yolanda del Carmen Méndez Romero
Dra. Alejandra Cisneros García
COMITÉ DE DIETISTAS
VOCAL
Dtta. Julieta Velázquez Razo
LN Marisela Páez Huerta
COMITÉ DE LICENCIADAS EN NUTRICIÓN
COMITÉ ORGANIZADOR DEL XIV CONGRESO NACIONAL PUEBLA 2003
LN Alexandra Maurer Pons
Dr. Manuel Duarte Mendoza
Presidente
COMITÉ DE ENFERMERAS
L.N. Mónica Reynoso de Amuchástegui
Dr. Félix Urbina Hernández
Dr. Eduardo Vázquez Valdés
Enf. Concepción Isabel Mena Couoh
COMITÉ DE EDUCACIÓN
QF Ricardo Oropeza Cornejo
Dr. Juan Carlos Castillo Pineda
Presidente
COMITÉ DE ESTUDIANTES
COMITÉ DE FARMACÉUTICOS
Dra. Tatiana Barbero Becerra
CURSOS BÁSICOS
COMITÉ CIENTÍFICO
COORDINACIÓN DEL PROGRAMA TERAPIA NUTRICIONAL TOTAL (TNT)
Dr. Amado de Jesús Athié Athié
COORDINACIÓN DEL CURSO INTERDISCIPLINARIO DE NUTRICIÓN CLÍNICA
(CINC)
L.N. Vanessa Fuchs Tarlovsky
COORDINACIÓN DEL CURSO DE NUTRICIÓN PEDIÁTRICA
Dra. Martha Patricia Márquez Aguirre
4
Dr. Manuel Duarte Mendoza
Dr. Juan Carlos Castillo Pineda
Dtta. Julieta Velázquez Razo
Dra. Consuelo Velázquez Alva
LN Alexandra Maurer Pons
Enf. Concepción Isabel Mena Couoh
QF Ricardo Oropeza Cornejo
Dra. Tatiana Barbero Becerra
COORDINACIÓN ADMINISTRATIVA
Ma. de los Ángeles Mijares Martínez
Nutrición Clínica es el órgano oficial de la Sociedad Mexicana de Alimentación Enteral y Endovenosa, A.C. Revista trimestral, eneromarzo del 2003. Editor responsable: Enrique Nieto R. Reserva de Título de la Dirección General del Derecho de Autor (S.E.P.) núm. 042002-012112330800-102. Certificado de Licitud de Título núm. 11966 y Certificado de Licitud de Contenido núm. 8374 de la Comisión
Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas (S.G.). Publicación realizada por NIETO EDITORES, SA de CV. Domicilio de la
publicación: Tzinnias 10, col. Jardines de Coyoacán, México, DF, 04890.
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NIETO EDITORES, SA de CV, Tzinnias 10, col. Jardines de Coyoacán, México, DF, 04890, Tel.: 5678-2811, fax: 5679-6591.
Correspondencia: Asociación Mexicana de Alimentación Enteral y Endovenosa, A.C., Insurgentes Sur Núm. 1185-503, 5° piso, Col.
Tlacoquemécatl, 03210, México, DF. Tel.: 5575-9916 y 5559-9546, fax: 5559-4793. E-mail: [email protected]
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México,
DF,Volumen
04890. 6, Núm. 1, enero-marzo, 2003
Nutrición
Clínica
www.revistasmedicasmexicanas.com.mx
volumen 6, número 1, enero-marzo, 2003
ÍNDICE
1
2
9
17
27
36
46
53
EDITORIAL
Pedro Arroyo
ARTÍCULOS ORIGINALES
Aporte dietético de energía y nutrimentos
en adultos mayores de México
Leticia A. Cervantes Turrubiates, Martha
P. Montoya Díaz, Liliana Núñez Núñez,
S. Aída Borges Yáñez, Luis Miguel Gutiérrez
Robledo, Cristina Llaca Martínez
Relación entre el estado de salud bucal
y el consumo de alimentos energéticos y
nutrimentos en ancianos de tres
localidades en México
S. Aída Borges Yáñez, Gerardo Maupomé
Carvantes, Mario Martínez González, Leticia
Cervantes Turrubiates, Luis Miguel Gutiérrez
Robledo
Estimación de la grasa corporal por
absorciometría de energía dual de
rayos X y por impedancia bioeléctrica:
estudio comparativo en ancianos
María Esther Irigoyen Camacho, María del
Consuelo Velázquez Alva, Marco Zepeda
Zepeda, Ana María Badillo California,
Luis Miguel Gutiérrez Robledo, Sergio Ley
Acosta
Parámetros objetivos regionales de
evaluación nutricional en una población
de adulto mayor
Jesús Tapia-Jurado, Verónica Ramírez-Tort,
Haiko Nellen-Hummel, Ricardo Murguía
Corral, Gabriel García Correa
Factores pronósticos del reingreso y muerte
en los pacientes ancianos previamente
hospitalizados
Emilio José García Mayo, Luis Miguel
Gutiérrez Robledo, Armando Villegas Jiménez
ARTÍCULOS DE REVISIÓN
Los indicadores del estado de nutrición y el
proceso de envejecimiento
Heliodoro Alemán-Mateo, Flavia A. Pérez Flores
¿Por qué no come el abuelo? Sarcopenia o
anorexia
INDEX
1
2
9
17
27
36
46
53
EDITORIAL
Pedro Arroyo
ORIGINAL ARTICLES
Energy and nutriments dietary intake in
elderly people of Mexico
Leticia A. Cervantes Turrubiates, Martha
P. Montoya Díaz, Liliana Núñez Núñez,
S. Aída Borges Yáñez, Luis Miguel Gutiérrez
Robledo, Cristina Llaca Martínez
Relation between oral health and energetic
food and nutriments intake in elderly people
from three zones in Mexico
S. Aída Borges Yáñez, Gerardo Maupomé
Carvantes, Mario Martínez González, Leticia
Cervantes Turrubiates, Luis Miguel Gutiérrez
Robledo
Estimation of body fat by dual energy
X-ray absorptiometry and by
bioelectrical impedance: a comparative
study in elderly people
María Esther Irigoyen Camacho, María del
Consuelo Velázquez Alva, Marco Zepeda
Zepeda, Ana María Badillo California,
Luis Miguel Gutiérrez Robledo, Sergio Ley
Acosta
Reference values of nutritional assessment
parameters in the elderly
Jesús Tapia-Jurado, Verónica Ramírez-Tort,
Haiko Nellen-Hummel, Ricardo Murguía
Corral, Gabriel García Correa
Prognostic factors of readmission and
death in hospitalized old patients
Emilio José García Mayo, Luis Miguel
Gutiérrez Robledo, Armando Villegas Jiménez
REVIEW ARTICLES
Indicators of nutritional status and
aging process
Heliodoro Alemán-Mateo, Flavia A. Pérez Flores
Why does not the grandfather eat? Sarcopenia
or anorexia
Nutrición Clínica Volumen 6, Núm. 1, enero-marzo, 2003
www.revistasmedicasmexicanas.com.mx
5
ÍNDICE
58
63
70
80
84
89
93
102
105
107
117
Luis Ize Lamache
Participación del estado nutricional en la
fragilización del individuo
Emilio José García Mayo
Aspectos demográficos del adulto mayor
Hilda Irene Novelo de López
Desnutrición en las personas de edad avanzada
María del Consuelo Velázquez Alva,
Silvia Gabriela Rodríguez Nocedal,
Ma. Luisa Hernández Caballero
PRÁCTICA DIARIA
Hipocolesterolemia: riesgo de mortalidad
y su papel en la depresión, el deterioro
cognoscitivo, el suicidio y la disminución
de la funcionalidad
Emilio José García Mayo
La importancia de la educación nutricional en
los ancianos
María del Consuelo Velázquez Alva, Silvia
Gabriela Rodríguez Nocedal, Ma. Luisa
Hernández Caballero
ENSAYOS
Inseguridad alimentaria y estrategias
nutricionales en personas de edad avanzada:
experiencias latinoamericanas recientes
José Alberto Rivera Márquez, Elvira Mandujano
Candia
Cuando el destino nos alcance. Nuestros
padres en el proceso de envejecimiento y
enfermedad: un testimonio
María Eugenia Lage Corona
REVISIÓN CRÍTICA DE LA LITERATURA
Aspectos nutricionales relevantes en el
paciente de la tercera edad
Yolanda Méndez Romero
DEGUSTANDO EL ARTE
Introducción
Rosa María Morales D’Herrera
La Prehistoria
Rosa María Morales D’Herrera
POSICIÓN DE LA ASOCIACIÓN
DIETÉTICA AMERICANA
Alimentos funcionales. Posición de la
American Dietetic Association
58
63
70
80
84
89
93
102
105
107
117
Luis Ize Lamache
Participation of nutritional status in the
individual’s fragility
Emilio José García Mayo
Demographical aspects of elderly
Hilda Irene Novelo de López
Malnutrition in elderly
María del Consuelo Velázquez Alva,
Silvia Gabriela Rodríguez Nocedal,
Ma. Luisa Hernández Caballero
DAILY PRACTICE
Hypocholesterolemia: mortality risk and its
role in depression, cognitive deterioration,
suicide and reduced functionality
Emilio José García Mayo
The importance of nutritional education in
elderly
María del Consuelo Velázquez Alva, Silvia
Gabriela Rodríguez Nocedal, Ma. Luisa
Hernández Caballero
TRIALS
Food insecurity and nutritional strategies
in elderly people: recent Latin American
experiences
José Alberto Rivera Márquez, Elvira Mandujano
Candia
When destiny reach us. Our parents in the
aging and disease process: A testimony
María Eugenia Lage Corona
CRITICAL REVIEW OF LITERATURE
Outstanding nutritional aspects in the elderly
patient
Yolanda Méndez Romero
TASTING THE ART
Introduction
Rosa María Morales D’Herrera
The Prehistory
Rosa María Morales D’Herrera
AMERICAN DIETETIC
ASSOCIATION POSITION
Functional foods. American Dietetic
Association position
Alfonso Fajardo Rodríguez, Gabriel González
Ávila
6
Nutrición Clínica Volumen 6, Núm. 1, enero-marzo, 2003
www.revistasmedicasmexicanas.com.mx
EDITORIAL
nutrición clínica
2003;6(1):1
En México, la disminución de la tasa de natalidad y el envejecimiento poblacional, es decir, el aumento proporcional de la
población de mayor edad con respecto a los jóvenes, constituyen los principales y más notables fenómenos poblacionales del presente siglo.1 Las implicaciones sociales, económicas
epidemiológicas
estos cambios
muyaño
variaCon
esteynúmero,
Nutriciónde
Clínica
inicia suson
quinto
de
das
y
su
efecto
es
motivo
de
constante
debate
entre
las
autopublicación ininterrumpida. Presentamos el nuevo formato
2
ridades
responsables
de laeditorial
planificación
nacional.
Elycosto
que
diseñó
nuestra casa
(Nieto
Editores)
que
de
atención
de
los
problemas
de
salud
que
distinguen
a
los
esperamos sea del agrado de nuestros lectores, así mismo,
individuos
de
este
segmento
poblacional,
aumenta
en
forma
informamos que el contenido de cada número aparecerá en
constante debido a los costos que su tratamiento y rehabilila portada a partir de este ejemplar. Nos congratula también
tación tienen en el modelo de atención a la salud que rige en
informar que Nutrición Clínica cuenta ya con una página en
la actualidad; además, las oportunidades para prevenir e idenInternet, cuya dirección electrónica es la siguiente: http//
tificar problemas de salud en los ancianos son menores, en
www:nutricionclinica.entornomedico.org
comparación con las de otros grupos poblacionales.
Desde este portal de la Web se podrán obtener textos
El panorama a futuro, sin embargo, no es tan pesimista.
completos
de cualquiera
de los sanitarias
artículos publicados
En la actualidad,
las autoridades
manifiestan desmade
inicio de la revista
y que sean
de interés
para los
yorelpreocupación
por promover
un nuevo
concepto
de
lectores.
atención al paciente adulto mayor, denominado envejeci3
Desde
el número
Nutrición
Clínica
inicio a
miento
exitoso.
Esteanterior,
concepto
considera
que ladio
implantauna
nueva
sección
denominada
“Guías
clínicas”,
en
que
ción de estrategias orientadas a fomentar hábitos delavida
se
planteanpreviene
evidencias
científicas
relacionadas
con el masaludables
o retarda
la aparición
de enfermedades
nejo
nutricional que
de afectan
diversas
enfermedades
y complicaciones
la capacidad
física,crónico
intelecdegenerativas
y
se
hace
hincapié
en
los
diferentes
aspectual y emocional de los ancianos, con lo que es posible
tos
relacionados
con
las
modificaciones
que
sobre
el
estilimitar el deterioro de la salud durante el envejecimiento.
lo
de vidatales
deben
realizar los
general,
paraensu
Cuando
estrategias
sonindividuos
elaboradasen
para
personas
fermas, el efecto
negativo
del padecimiento
se limita
y el
prevención,
y quienes
las padecen,
para su mejor
control.
costo
sunúmero,
atenciónen
se la
reduce.
Lasdeinvestigaciones
al resEn de
este
sección
“Guías clínicas”,
los
pecto señalan
queFajardo
la nutrición
adecuada
y laMariel
realización
de
doctores
Alfonso
Rodríguez
y Carla
Lara del
actividades
físicas
apropiadas
son
las
estrategias
más
útiRivero V. presentan una amplia revisión de la intervención
3
les para la promoción
del envejecimiento
exitoso.
nutricional
de los enfermos
con hipertensión
arterial y, con
Los
enrelacionada
esta edición
delaNutrición
el fin
deartículos
ampliar lacontenidos
información
con
prescripClínica
aspectos.
Se hipertensos,
trata de un conjunto
de
ción
delabordan
ejercicioestos
en los
pacientes
el presente
artículos
originales,
trabajos
de
revisión
y
ensayos,
realizaeditorial hace una contribución con esta temática, con base
doslas
en aportaciones
torno a la nutrición
las personas
de edad
avanzada.
en
que elde
grupo
de Kokkinos
y col.,
de la
Estos
trabajos
fueron
expuestos
en
un
Foro
organizado
Clínica de Investigación en Cardiología e Hipertensión por
del
la Facultad de Salud Pública y Nutrición de la Universidad
Veterans Affairs Medical Center, en Washington DC, ha
Autónoma de Nuevo León durante el mes de noviembre del
venido realizando en los últimos años.1-4
2002 en la ciudad de Monterrey, Nuevo León. Este foro se
La hipertensión arterial (HA) es el principal factor de
organizó con el apoyo del Fondo Nestlé para la Nutrición,
riesgo para llegar a padecer enfermedad arterial coronaria,
de la Fundación Mexicana para la Salud.
Los primeros trabajos analizan la evaluación de la alimentación y el estado nutricional de los adultos mayores;
en el primero de ellos, Cervantes-Turrubiates y col. presentan información sobre el consumo energético y de otros
nutrimentos en los adultos mayores mexicanos. Borges, a
su vez, relaciona
el consumo
de estosrenal
nutrimentos
con los
infarto
al miocardio,
insuficiencia
y enfermedad
problemas
de
salud
bucal
que
distinguen
a
la
vejez.
El
tercer
vascular periférica. Se ha demostrado ampliamente que
esta
trabajo,
realizado
por
Irigoyen-Camacho
y
col.,
compara
dos
relación es directa, fuerte, consistente, predictiva e indemétodos para la valoración del porcentaje de grasa corporal
pendiente.
en los
pacientes
ancianos,
en la
función
de la bien
reconocida
Desde
hace varios
años,
importancia
de prevenir
la
necesidad de implantar métodos apropiados para la evaluahipertensión arterial y de controlar la presión sanguínea en
ción del estado nutricional en este tipo de pacientes; este
los pacientes hipertensos se encuentra bien establecida y
trabajo se complementa con el realizado por Tapia-Jurado y
su logro se ha asociado con la reducción en las tasas de
col. Desde el punto de vista clínico, García Mayo informa la
morbilidad y mortalidad por enfermedad cardiovascular
experiencia del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y
(ECV).
Nutrición Salvador Zubirán en relación con el riesgo de reEl estudio
del en
tratamiento
la trabajos
hipertensión
arterialcoha
ingreso
y muerte
ancianos.de
Los
de revisión
mostrado
las modificaciones
los hábitos
mentan unque
conjunto
de temas de en
interés
generalnegativos
sobre la
en
el
estilo
de
vida,
principalmente
la
pérdida
de peso,
desnutrición en los ancianos, los indicadores usados
en el
la
manejo
del
estrés
y
el
incremento
en
la
actividad
física,
evaluación del estado nutricional y la relación de este conúltitribuyen
al controlentre
de laotros.
presión
sanguímo con elsignificativamente
fenómeno de fragilización,
Finalmennea.
observaciones
basan en de
loslaresultados
de
te, losEstas
ensayos
analizan elseproblema
inseguridad
estudios
controlados
de de
intervención
del ejercicio
que han
alimentaria
y el proceso
envejecimiento
en sí mismo.
mostrado,
consistentemente,
ejercicio
aeróbico reguEn virtud
de la calidad deque
los el
trabajos
presentados
y la
lar,
de
intensidad
leve
a
moderada,
disminuye
la presión
sandifusión de la revista Nutrición Clínica, estamos
seguros
de
guínea
en los pacientes
hipertensión
conque el contenido
de estacon
edición
elevaráesencial.
el nivel 5-10
de La
competencia degeneral
los profesionales
implicados
en el
la entrenamiento
atención de la
clusión
de estos trabajos
es que
población
en proceso
con
ejercicio
aeróbicode
esenvejecimiento.
efectivo en la disminución de la
presión arterial en los pacientes con hipertensión esencial y
Arroyo
debe usarse como parte integral delPedro
tratamiento
Coordinador Técnico, Fondo Nestlé para la Nutrición,
antihipertensivo.
Fundación
Mexicana
para
Salud
El grupo de trabajo del
Programa
Nacional
delaEducación de la Presión Sanguínea11 propuso, desde hace ya
REFERENCIAS
casi
una década, el incremento en la actividad física para el
manejo de la hipertensión arterial y esta recomendación
1. Ham-Chande
R. El envejecimiento:
nuevadedimensión
de
sigue
vigente como
coadyuvante una
dentro
la terapia
la salud en México. Salud Publica Mex 1996;38:409-18.
farmacológica
y
no
farmacológica
de
este
padecimiento.
2. Lozano-Ascencio R, Frenk-Mora J, González-Block MA. El
Por
otra
el paciente
hipertenso
obeso
representa
peso
departe,
la enfermedad
en adultos
mayores.
Salud
Publica
Mex 1996;38:419-29.
un desafío
especial, ya que es probable que este individuo
3. Garry PJ. Aging successfully. A genetic perspective. Nutr
también
tenga otros factores de riesgo cardiovascular y otras
Rev 2001;58:93-101.
Nutrición Clínica Volumen 6, Núm. 1, enero-marzo, 2003
www.revistasmedicasmexicanas.com.mx
1
Nutrición Clínica 2003;6(1):2-8
Artículo original
Aporte dietético de energía y nutrimentos en
adultos mayores de México
Leticia A. Cervantes Turrubiates,* Martha P. Montoya Díaz,** Liliana Núñez Núñez,** S. Aída Borges Yáñez***
Luis Miguel Gutiérrez Robledo,**** Cristina Llaca Martínez**
Resumen
Abstract
Antecedentes: la población de ancianos es heterogénea, por lo
que es necesario y urgente diseñar programas con acciones
encaminadas a responder, de manera oportuna, a las demandas
de salud y nutrición que implica el proceso de envejecimiento de la
población en este siglo.
Background: The older population is extremely heterogeneous,
therefore it is necessary and urgent to design programs and
actions leading to give a timely answer to the request of health
and nutrition that the aging process implies in this new century
population.
Objetivo: comparar el consumo de energía y nutrimentos de los
adultos mayores de tres poblaciones de México.
Objective: To compare the intake of energy and nutrients of elderly
people of three populations in Mexico.
Material y método: estudio transversal comparativo en 512
individuos en tres diferentes poblaciones de adultos mayores
(dos zonas urbanas y una rural). Se obtuvo el consumo de 17
nutrimentos del Recordatorio de 24 horas.
Material and methods: A cross-sectional and comparative study
was done in 512 individuals from three different populations (two
urban zones and one rural). We obtained the consumption of 17
nutriments from the 24-hour diet recall.
Resultados: el mayor consumo de energía se observó en la
zona rural con 1,800 kcal, la menor ingestión fue en la zona urbana baja con 1,350 kcal. En cuanto a la distribución de la energía
aportada por los nutrimentos se percibió que el mayor consumo
de proteínas fue en la zona urbana media con 15%; de hidratos de
carbono, en la zona rural con 70% y por último, la mayor ingestión
de lípidos fue en la zona urbana media con 35%.
Results: The highest energy consumption was noticed in the
rural zone with 1,800 calories, the lowest ingest was observed in
the urban zone with 1,350 calories. As for the energy distribution
provided from the nutriments it was observed that, for proteins,
the middle urban zone had the highest consumption (15%), for
carbohydrates it was the rural zone (70%) and finally the highest
fat consumption was observed in the middle urban zone (35%).
Conclusiones: la dieta consumida en la zona rural fue la cercana a las recomendaciones del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán. Por otra parte, en la zona urbana media, la dieta de los individuos es alta en proteínas de origen
animal y colesterol, baja en fibra e hidratos de carbono complejos,
lo que implica un problema serio de salud pública, ya que este tipo
de dieta tiene una relación alta con el desarrollo de enfermedades
crónico degenerativas, cuya incidencia va en aumento en el país.
Conclusions: The diet consumed in the rural zone was closer to
the recommendation by the National Institute of Medic Science and
Nutrition Salvador Zubiran than the other two populations.
Furthermore, the diet in middle urban zone is high in animal proteins
and cholesterol and low in fiber and complex carbohydrates, which
implies a serious problem in public health, since this type of diet is
closely related to the development of chronic degenerative
diseases, whose incidence is increasing in our country.
Palabras clave: requerimiento de energía, nutrientes, adulto mayor, envejecimiento, dieta, nutrición.
Key words: energy requirements, nutrients, elder people, aging,
diet, nutrition.
Introducción
El grupo de individuos mayores de 60 años de edad ha
tenido un rápido crecimiento en todo el mundo. En los países en desarrollo existen más de 400 millones de personas
con una edad superior a los 55 años, es decir, cerca del 60%
de la población se encuentra en este grupo. Para el año 2020
se prevé que dicha proporción aumente a 72% que, en números absolutos, excederá a mil millones de personas de la
tercera edad.1 La población de ancianos es heterogénea,
por lo que es necesario y urgente diseñar programas con
acciones encaminadas a responder, de forma oportuna, a
las demandas de salud y nutrición que implica el proceso de
envejecimiento de la población en este nuevo siglo.2
Se reconoce que con el aumento de la edad existe una
incidencia elevada de enfermedades crónicas y existen pruebas que señalan la importancia de la nutrición en el desarro-
2
Nutrición Clínica Volumen 6, Núm. 1, enero-marzo, 2003
www.revistasmedicasmexicanas.com.mx
APORTE DIETÉTICO DE ENERGÍA Y NUTRIMENTOS EN ADULTOS MAYORES DE MÉXICO
llo, la susceptibilidad y el alivio de estas enfermedades. Sin
embargo, todavía hay problemas para hacer el diagnóstico
del estado nutricional de los adultos mayores, debido a que
los cambios físicos y bioquímicos son parte del proceso
normal de envejecimiento.
Los adultos mayores se consideran un grupo en riesgo
de tener problemas nutricionales por una serie de factores,
entre los que destacan los físicos, sociales, fisiológicos y
socioeconómicos.3
Un buen estado de nutrición y ciertos factores del estilo
de vida, como una dieta adecuada y ejercicio razonable, son
vitales para asegurar que más adultos puedan continuar
con una vida saludable, activa e independiente dentro de la
familia y la comunidad. Pero un problema común es la pérdida de peso y la desnutrición, las que no son raras entre los
adultos mayores, de hecho, es el factor principal en la disminución de las funciones.4
Saber cómo cambia el comportamiento alimentario en los
adultos mayores con el transcurso del tiempo es importante.
Estas modificaciones a lo largo de la existencia no necesariamente son perjudiciales. Entre los cambios positivos está el
incremento del consumo de preparados polivitamínicos que,
en algunos casos y bajo prescripción médica, son benéficos.
Existen otras variaciones en los hábitos alimentarios y el estilo de vida que ponen en riesgo la integridad del estado
nutricio. El adulto mayor tiende a consumir una menor cantidad de alimentos5 y las razones son múltiples: envejecimiento
psicológico, enfermedades concomitantes e interés por cuestiones sociales que muchas veces conduce a los individuos
al aislamiento, además, hay quienes consideran a los alimentos como medicamentos. La consecuencia de esto es la
autoimposición de dietas restrictivas que provocan desnutrición.
*
Maestra en salud pública, investigadora, departamento de
nutrición aplicada y educación nutricional. Profesora asociada A, Departamento de Atención a la Salud, UAM-Xochimilco.
** Licenciada en nutrición, clínica de geriatría, Instituto Nacional
de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán.
*** Doctora en Odontología, Coordinación de Salud Pública Bucal, Facultad de Odontología, UNAM.
**** Jefe de la clínica de geriatría, Instituto Nacional de Ciencias
Médicas y Nutrición Salvador Zubirán.
Correspondencia: MSP Leticia A. Cervantes Turrubiates. Instituto
Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán. Departamento de nutrición aplicada y educación nutricional. Vasco
de Quiroga núm. 15, Col. Sección XVI, 14000, México, DF.
Recibido: enero, 2003. Aceptado: febrero, 2003.
La versión completa de este artículo también está disponible en
internet: www.revistasmedicasmexicanas.com.mx
Estudios realizados en diferentes países coinciden en
señalar que el consumo energético disminuye con la edad,
el decremento es de 2,700 a 2,100 kcal de la energía requerida, entre los 30 y los 80 años de edad, donde 30% se debe a
la disminución de la actividad metabólica basal y el resto a
la reducción de los requerimientos por actividad física. Si
bien el descenso en el requerimiento energético depende
sobre todo de la edad, el tipo de nutrimentos que se ingiere
lo determinan factores distintos de ésta. Por ejemplo, la tendencia a un mayor consumo de lípidos poliinsaturados,
observado en el estudio de Baltimore, obedece a la conciencia que tiene la población en general de los beneficios de
este hábito.
Diversos estudios indican que el consumo de nutrimentos específicos también disminuye al envejecer. Tal es el
caso de la tiamina, vitamina C, calcio, hierro y folatos, entre
otros.6
En cuanto al consumo de proteína, hay datos preliminares que permiten suponer que el adulto mayor conserva un
balance nitrogenado negativo cuando recibe 0.8 gramos de
proteína por kilogramo de peso,7 que es la cifra recomendada. Esto parece responder al hecho de que el consumo de
energía que afecta la utilización de proteínas se reduce en
forma progresiva al envejecer. Además, el adulto mayor es
más susceptible a las enfermedades crónicas que producen
un balance nitrogenado negativo por fiebre y anorexia. Todo
esto sugiere la necesidad de un mayor aporte de proteínas,
que se recomienda, no sea menor de 12% del aporte energético total.
Por lo anterior, el objetivo de este estudio fue evaluar el
aporte dietético de energía y ciertos nutrimentos en un grupo de población geriátrica en México.
Material y método
Se realizó un estudio transversal y comparativo de tres poblaciones de adultos mayores (dos zonas urbanas y una
rural). Las comunidades seleccionadas fueron las siguientes:
1. El multifamiliar Centro Urbano Presidente Alemán, localizado entre las calles de Avenida Coyoacán y Gabriel
Mancera en la colonia Del Valle de la Ciudad de México. Los
habitantes de este lugar cuentan con todos los servicios e
infraestructura urbana.
2. La colonia Isidro Fabela, ubicada al sur de la Ciudad de
México, en la delegación Tlalpan, al igual que en el multifamiliar, sus habitantes cuentan con una infraestructura y
Nutrición Clínica Volumen 6, Núm. 1, enero-marzo, 2003
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3
CERVANTES TURRUBIATES LA Y COL.
Tamaño de la muestra y tipo de muestreo
El muestreo fue de tipo aleatorio simple a partir de la información de los censos (se agregó un 20% más para compensar pérdidas), con lo que se obtuvo una muestra total de 512
individuos.
Se incluyeron todas las personas seleccionadas aleatoriamente a partir de los censos, hombres y mujeres mayores de 60 años de edad que accedieron a participar y vivieran en alguna de las comunidades seleccionadas. Se excluyeron los individuos con problemas de salud mental que les
impidieran responder adecuadamente las preguntas formuladas. Se eliminaron las personas que no accedieron a participar, las que fallecieron o cambiaron de domicilio antes de
concluir las evaluaciones, así como los adultos mayores
que no completaron la evaluación nutricional.
Descripción general del estudio
Se modificó la encuesta general de CRONOS8 para adecuarla
a México. Se incluyó información general, condiciones de
vida, conducta social, enfermedades, prácticas de salud
autopercibida, estado cognoscitivo, valoración funcional,
evaluación nutricional y dietética. La encuesta se validó
mediante una prueba piloto.
Para el estudio dietario se aplicó, previamente estandarizado, el Recordatorio de 24 horas realizado por una
nutrióloga.
Análisis estadístico
El análisis fue univariado con el objetivo de describir el
comportamiento de las variables de estudio en las diferentes comunidades. Se obtuvieron medias y desviaciones
estándar para las variables cuantitativas. En una segunda
4
etapa se realizó un análisis bivariado en donde se confrontaron las variables en cuadros de contingencia.
Para determinar el aporte calórico y de nutrimentos de
cada individuo, así como las adecuaciones correspondientes, se utilizó el sistema computado SCVAN 1.0 (Ávila A y
col.), que cuenta con información sobre la composición de
los alimentos con base en las recomendaciones del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador
Zubirán.11 Se obtuvo el consumo de 17 nutrimentos en el
Recordatorio de 24 horas. Para el análisis univariado se usó
el programa Microsoft Excel versión 1995.
Resultados
La energía estimada a partir del Recordatorio de 24 horas se
muestra en la figura 1, donde se aprecia que el mayor consumo de energía fue en la zona rural con 1,800 kcal (Solís), la
menor ingestión fue en la zona urbana baja (Isidro Fabela)
con 1,350 kcal. En cuanto a la distribución de la energía
aportada por los nutrimentos (figura 2) se observó que para
las proteínas, el mayor consumo fue en la zona urbana
media con 15% (Centro Urbano Presidente Alemán), en
cambio en hidratos de carbono fue en la zona rural con
70%; por último, para los lípidos la mayor ingestión estuvo
en la zona urbana media con 35%.
kcal
servicios adecuados. Este lugar tiene las características propias de una colonia urbana de bajo nivel socioeconómico.
3. El Valle de Solís en el municipio de Temascalcingo, Estado de México, se encuentra a una distancia de 170 km al
noreste de la Ciudad de México. Dispersas en el área de Solís
se encuentran 15 comunidades divididas de este a oeste por
el curso del Río Lerma. Existen diferencias socioeconómicas
y culturales entre ellas; la actividad principal es la agricultura
(maíz y frijol); sin embargo, la cría de ganado en pequeña
escala se ha incrementado. En 1988 se dotó a todas las comunidades con la red de distribución de agua domiciliaria. A
diferencia de las otras dos comunidades seleccionadas, los
servicios e infraestructura en esta zona son limitados.
1800
1600
1400
1200
1000
800
600
400
200
0
1800
1600
1350
Urbana media
Urbana baja
Rural
Comunidad
Figura 1. Consumo energético promedio diario según la comunidad, CRONOS 1995.
El análisis demostró que el mayor consumo de fibra fue
en la zona rural con 20 g al día, el menor se registró en la
zona urbana media con 9 g promedio al día, como se puede
apreciar en la figura 3. En cuanto al consumo promedio
de colesterol, la zona urbana baja tuvo la mayor ingestión
(241 mg), la zona rural se caracterizó por un menor consumo,
con 153 mg (figura 4).
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APORTE DIETÉTICO DE ENERGÍA Y NUTRIMENTOS EN ADULTOS MAYORES DE MÉXICO
Los nutrimentos de mayor consumo por mujeres de la
zona urbana media (cuadro 1) fueron: vitamina C con un promedio de 93.39 mg (DE 75.76), cobalamina con 2.57 mcg (DE
1.84) y tiamina con 1.04 mg (DE 0.54), mientras que para la
zona urbana baja (cuadro 2) vuelve a aparecer la vitamina C
con 71.84 mg (DE 78.24), cobalamina con 1.71 mcg (DE 1.76) y
tiamina, 0.77 (DE 0.27); por último, para la zona rural (cuadro
80
59
60
%
70
50
35
40
27
14
15
20
12
18
0
Urbana media
Urbana baja
Rural
Comunidad
% hidratos de carbono
% proteínas
% lípidos
Figura 2. Porcentaje de nutrimentos de la energía total diaria ingerida según la comunidad, CRONOS 1995.
20
20
Fibra (g)
15
9
10
10
5
0
Urbana media
Urbana baja
Rural
Comunidad
Figura 3. Consumo promedio diario de fibra según la comunidad,
CRONOS 1995.
234
241
Colesterol (mg)
250
200
153
150
100
50
0
Urbana media Urbana baja
Rural
Figura 4. Consumo promedio diario de colesterol según la comunidad, CRONOS 1995.
3) se registró la vitamina C, 70.77 mg (DE 34.76), ácido fólico,
201.45 mcg (DE 191.38) y hierro con 15.84 mg (DE 6.98).
Para hombres se estimó que los nutrimentos de mayor
consumo fueron: en la zona urbana media, vitamina C con
90.93 mg (DE 78.3), cobalamina, 2.81 mcg (DE 1.77) y tiamina,
1.20 mg (DE 0.61); para la zona urbana baja se reportó la
vitamina C con 64.09 mg (DE 70.17), tiamina con 1.00 mg (DE
0.43) y, por último, el hierro con 11.66 mg (DE 3.99). En la
zona rural se observó: tiamina con 1.53 mg (DE 0.61), hierro,
20.06 mg (DE 9.63) y vitamina C, 71.15 mg (DE 76.90) [cuadros 1 al 3].
El zinc fue el nutrimento menos consumido en las tres
comunidades en ambos sexos. En el grupo de mujeres para
la zona urbana media se reportó un consumo de 5.14 mg (DE
3.23) que corresponde a 34.26% de la recomendación diaria,
en la zona urbana baja se registró 2.94 mg (DE 1.87) que
representa 19.6%; por último, en la zona rural se observó
que la ingestión fue de 3.27 mg (DE 2.06) igual a 21.8%.
Mientras que para los hombres en la zona urbana media fue
de 5.62 mg (DE 3.23) correspondiente a un 37.51%; en la
zona urbana baja fue de 3.32 mg (DE 2.04) equivalente a
22.15% y, finalmente, la zona rural con 3.60 mg (DE 2.25) que
representó 24.04%.
Discusión
En las zonas urbanas, el aporte de energía en la dieta se
encontró por abajo de las recomendaciones, no así en el
área rural, donde el porcentaje de adecuación está dentro
de los límites de aceptación del consumo recomendado para
este grupo de edad.
De acuerdo con el total de energía, la distribución de
nutrimentos por comunidad fue la siguiente: en el Centro
Urbano Presidente Alemán y en la colonia Isidro Fabela los
hidratos de carbono ocupan alrededor del 50% de la energía
total diaria; sin embargo, al analizar los resultados de la fibra
se advierte que la mayor cantidad de aquéllos proviene de
los hidratos de carbono simples; no así en la zona rural, en
donde el aporte de los hidratos de carbono ocupa 70%, y el
mayor consumo proviene de los hidratos de carbono complejos. En cuanto a la proteína, el comportamiento en el área
urbana es muy similar, el aporte energético de este
nutrimento equivale a 14%. En Solís el porcentaje es menor.
Si se relaciona con la grasa (colesterol) se puede concluir
que el tipo de proteína en el área urbana es de origen animal,
contrario a lo que sucede en el área rural, en la que es de
origen vegetal.
Nutrición Clínica Volumen 6, Núm. 1, enero-marzo, 2003
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CERVANTES TURRUBIATES LA Y COL.
Cuadro 1. Consumo de nutrimentos y porcentaje de adecuación en adultos mayores. Centro Urbano Presidente Alemán, DF, 1995
Nutrimento
Recom*
Mujeres
Consumo
Energía (kcal)
H C (g)
H C (%)
Proteína (g)
Proteína (%)
Lípidos (g)
Lípidos (%)
Colesterol (mg)
Fibra (g)
Calcio (mg)
Hierro (mg)
Zinc (mg)
Vit A (mcg)
Vit B1 (mg)
Vit B2 (mg)
Niacina (mg)
Vit B6 (mg)
Vit B12 (mcg)
Ácido fólico (mcg)
Vit C (mg)
1,900
286
60
72
15
53
25
300
21
800
15
15
1,000
1
1.3
1.5
1.6
2
200
60
Hombres
%
adecuación
1,110.19±432.77
185.54±65.28
51±8
52.16±19.12
14±3
53.64±20.40
33±8
181.38±159.44
8.15±3.5
840.06±549.61
9.96±6.43
5.14±3.23
742.83±450.73
1.04±0.44
1.29±0.75
8.26±3.66
0.84±0.41
2.57±1.84
156.23±126.71
93.39±75.76
57.9
64.87
84
72.45
95
101.2
133
60.46
38.84
105
64.42
34.26
74.28
104
99.74
55.06
52.7
128.66
78.11
155.66
Consumo
%
adecuación
83.79
71.67
83
81.08
95
112.91
134
78.24
45.25
89.09
79.88
37.51
86.94
120.66
95.12
68.66
60.83
140.5
87.34
151.56
1,592.11+577.6
204.98+77.42
50+10
58.38+22.8
14+3
59.84+29.3
33+9
234.72+174.54
9.5 ±281.88
712.77+373.8
11.98 + 5.36
5.62+3.23
869.41+582.37
1.2+0.61
1.23+0.65
10.3+5.22
0.97+0.59
2.81+1.77
174.68+133.69
90.93+78.3
Fuente: Encuesta CRONOS 1995.
*Promedios realizados por grupo de edad y sexo a partir de las recomendaciones del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición
Salvador Zubirán, 1997.9
Cuadro 2. Consumo de nutrimentos y porcentaje de adecuación en adultos mayores. Colonia Isidro Fabela, DF, 1995
Nutrimento
Recom*
Mujeres
Consumo
Energía (kcal)
H C (g)
H C (%)
Proteína (g)
Proteína (%)
Lípidos (g)
Lípidos (%)
Colesterol (mg)
Fibra (g)
Calcio (mg)
Hierro (mg)
Zinc (mg)
Vit A (mcg)
Vit B1 (mg)
Vit B2 (mg)
Niacina (mg)
Vit B6 (mg)
Vit B12 (mcg)
Ácido fólico (mcg)
Vit C (mg)
1,900
286
60
72
15
53
25
300
21
800
15
15
1,000
1
1.3
1.5
1.6
2
200
60
1,141.313±351.9
168.43±56.06
59±8
38.28±12.42
13±2
35.51±15.96
26±7
136.04±139.62
6.89±2.93
513.55±291.6
8.87±4.40
2.94±1.87
467.38±324.84
0.77±0.27
0.85±0.42
5.72±2.58
0.58±0.32
1.71±1.46
103.48±79.45
71.84±78.34
Hombres
%
adecuación
62.05
58.89
98
53.16
86
67
106
45.34
32.84
64.19
59.15
19.6
46.73
77.66
65.89
38.17
36.25
85.5
51.74
119.73
Consumo
%
adecuación
1,339.2±416.72
201.02±74.53
59±12
49.97±17.08
14±5
39.01±15.3
25±8
242.11±204.72
8.43±2.98
502.58±214.94
11.66±3.99
3.32±2.04
448.37±457.34
1.0±0.43
0.95±0.52
7.57±4.25
0.59±0.4
1.34±1.44
130.02±124.43
64.09±70.17
70.48
70.28
98
63.84
93
73.61
102
80.70
40.14
62.82
77.77
22.15
44.83
100.33
73.07
50.46
37.29
67
65.01
106.81
Fuente: Encuesta CRONOS 1995.
*Promedios realizados por grupo de edad y sexo a partir de las recomendaciones del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición
Salvador Zubirán, 1997.
6
Nutrición Clínica Volumen 6, Núm. 1, enero-marzo, 2003
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APORTE DIETÉTICO DE ENERGÍA Y NUTRIMENTOS EN ADULTOS MAYORES DE MÉXICO
Cuadro 3. Consumo de nutrimentos y porcentaje de adecuación en adultos mayores. Valle de Solís, Estado de México, 1995
Nutrimento
Recom*
Energía (kcal)
H C (g)
H C (%)
Proteína (g)
Proteína (%)
Lípidos (g)
Lípidos (%)
Colesterol (mg)
Fibra (g)
Calcio (mg)
Hierro (mg)
Zinc (mg)
Vit A (mcg)
Vit B1 (mg)
Vit B2 (mg)
Niacina (mg)
Vit B6 (mg)
Vit B12 (mcg)
Ácido fólico (mcg)
Vit C (mg)
1,900
286
60
72
15
53
25
300
21
800
15
15
1,000
1
1.3
1.5
1.6
2
200
60
Mujeres
Consumo
1,593.26±578.1
263.92±115.51
67±9
49.5±18.2
12±2
27.28±16.06
19±8
131.68±128.46
12.31±9.98
796.21±377.63
15.84±6.98
3.27±2.06
416.46±254.99
1.18±0.52
0.91±0.46
7.80±3.36
0.56±0.35
1.19±1.81
201.45±191.38
70.77±34.56
Hombres
%
adecuación
81.22
92.27
111
68.75
84
51.47
76
43.89
58.61
99.52
105.6
21.8
41.64
118
70.25
52.02
35.41
59.5
100.72
117.95
Consumo
1,863.12±681.1
331.05±8.81
70±10
57.64±131.1
12±7
33.87±16.98
16±6
154.14±165.65
22.19±10.47
942.60±269.79
20.06±9.63
3.6±2.25
395.7±379.32
1.53±0.61
1.17±0.69
10.19±6.09
0.61±0.38
1.44±1.76
232.88±230.1
71.15±76.9
%
adecuación
98.05
115.75
117
80.19
80
63.9
65
51.38
105.66
117.82
133.75
24.04
39.57
153.33
90.51
67.97
38.33
72
116.44
118.58
Fuente: Encuesta CRONOS 1995.
*Promedios realizados por grupo de edad y sexo a partir de las recomendaciones del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición
Salvador Zubirán, 1997.
Al analizar las cifras de lípidos en el área urbana media, el
consumo corresponde al 33% de la energía para uno y otro
sexo, en el área urbana el promedio es del 25.5%, y en el área
rural únicamente cubre el 17.5% en promedio.
El calcio, al igual que la tiamina, en la zona urbana media
tiene un aporte adecuado, debido al consumo de alimentos
de origen animal, en el caso de Solís la ingestión también es
adecuada, pero la fuente es a través del consumo de otros
alimentos, como puede ser la tortilla nixtamalizada. En Isidro
Fabela el aporte no es suficiente, debido principalmente al
tipo de dieta industrializada que consumen. Las características demográficas y socioeconómicas de estas poblaciones se ven reflejadas en el consumo de nutrimentos, y a
diferencia de otros países en los que la alimentación es más
deficiente en las zonas rurales,10 en este caso la comunidad
de la zona urbana baja que es la que se encuentra en condiciones de mayor desventaja.
El porcentaje de adecuación en minerales como el hierro y ácido fólico es muy bajo en las áreas urbanas, por el
deficiente consumo de leguminosas y verduras de hoja verde, no así en Solís, en donde el aporte es adecuado debido
a que el consumo de éstas es frecuente.
El aporte de vitamina C es bueno en las tres zonas por el
consumo de frutas cítricas.
Ninguna de las tres comunidades cubre el consumo diario recomendado de zinc, ni hombres ni mujeres, dado que
los alimentos que lo contienen son de difícil masticación
para este grupo de edad.11
Los resultados obtenidos en el presente trabajo muestran que la población estudiada consume menos energía de
la recomendada, lo que se debe a diversos factores, como
estado emocional, independencia, capacidad económica y
salud. No obstante, y contra lo que se esperaba, la dieta
consumida en la zona rural fue la que más se acercó a las
recomendaciones del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán. En el otro extremo, la
zona urbana media que cuenta con un ingreso económico
mayor, no sólo consume menos calorías al día, sino que su
dieta es alta en proteínas de origen animal, colesterol y baja
en fibra e hidratos de carbono complejos, lo que señala
hasta qué punto los alimentos industrializados (altos en
azúcares y grasas) han llegado a desplazar a los alimentos
frescos y no refinados, si se toma en cuenta que también es
en estas dos comunidades donde se encontró una mayor
Nutrición Clínica Volumen 6, Núm. 1, enero-marzo, 2003
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7
CERVANTES TURRUBIATES LA Y COL.
disponibilidad económica, así como más facilidad para ir a
los establecimientos comerciales. Lo anterior implica un serio problema de salud pública, ya que esta dieta industrializada tiene una relación importante con las enfermedades crónico degenerativas, con tendencia a aumentar en
nuestro país.
Cabe destacar que en la zona rural el adulto mayor tiene
un papel importante en su comunidad, no sólo es común
observar que vive con su familia, sino que se le otorga el
papel de consejero, dándole respeto, cuidados y afectos.
Esta situación es cada vez más difícil de encontrar en la
zona urbana, donde los adultos mayores viven solos, sin
ninguna actividad laboral, lo que les provoca sentimientos
de angustia, soledad y depresión.12
Los cambios en los últimos años señalan que la gente
vive más tiempo; sin embargo, la calidad de vida de los
adultos mayores es un aspecto descuidado. Por este motivo, es importante conocer, comprender y analizar sus hábitos alimentarios. Debido a que la técnica de Recordatorio de
24 horas subestima la energía consumida, es necesario realizar estudios más precisos que arrojen una nueva luz en
cuanto a la dieta de los adultos mayores y se hagan recomendaciones concretas y prácticas para mejorarla.
2.
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Nutrición Clínica Volumen 6, Núm. 1, enero-marzo, 2003
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Nutrición Clínica 2003;6(1):9-16
Artículo original
Relación entre el estado de salud bucal y el
consumo de alimentos energéticos y nutrimentos
en ancianos de tres localidades en México†
S. Aída Borges Yáñez,* Gerardo Maupomé Carvantes,** Mario Martínez González,* Leticia Cervantes Turrubiates,***
Luis Miguel Gutiérrez Robledo***
Resumen
Abstract
Antecedentes: las alteraciones del estado nutricional de los
ancianos se pueden agravar debido a los problemas de salud
bucal y a los problemas sociales, económicos y emocionales inherentes a esta etapa.
Background: Nutritional diseases may worsen due to oral health
conditions and social, economical and emotional problems inherent
to aging.
Objetivo: evaluar la relación entre el consumo de nutrientes y el
estado de salud bucal en ancianos.
Objective: To evaluate the relationship between nutritional intake
and oral health conditions in old Mexican people.
Material y método: se incluyeron 473 personas de 60 años de
edad o mayores, residentes de tres localidades con características demográficas y socioeconómicas distintas, a los que se les
midió la frecuencia de consumo de varios nutrientes mediante la
aplicación de un cuestionario y se les determinó el estado de
salud bucal.
Material and method: Patients included were 60 years old and
over and were residents in one of the three zones chosen based
on demographic, social and economical characteristics. Nutritional
intake was measured through the application of a questionnaire,
and oral health conditions were evaluated too.
Resultados: se evaluaron 438 personas: 76 edéntulos, 113 con
1 a 10 piezas dentales, 124 con 11 a 20, y 125 con 21 o más
dientes. Trece de los ancianos edéntulos no usaban prótesis
dentales. La ingesta calórica y el consumo de nutrientes fueron
menores que los valores recomendados para esa población. Las
personas sin dientes tienen una menor ingesta calórica y un menor consumo de carbohidratos, proteínas, fibra dietética, calcio,
hierro y vitaminas B1 y B3, en comparación con las personas con
dientes o las que usan dentaduras artificiales.
Results: 438 people were evaluated: 76 were edentulous, 113
had 1 to 10, 124 had 11 to 20 and 125 had 21 or more teeth. 13
edentulous ancient did not use total prostheses. Caloric intake
and nutritional consumption were lesser than the recommended
values for ancient population. Edentulous people had lesser caloric
intake and consumption of carbohydrates, proteins, dietary fiber,
calcium, iron and B 1 and B 3 vitamins than people with natural teeth
or who used prosthesis.
Conclusiones: el estado de salud bucal, particularmente el número de dientes, está asociado con el estado nutricional de los
ancianos.
Conclusions: Oral health and number of teeth have an influence
on nutritional conditions of elderly people.
Palabras clave: salud bucal, nutrición, ingesta calórica, ancianos.
Key word: oral health conditions, nutrition, caloric intake, elderly
people.
Introducción
El envejecimiento provoca cambios funcionales, psíquicos
y sociales en el ser humano que facilitan la evolución de
varias enfermedades que finalmente le provocan la muerte.
Cuando una persona alcanza la madurez funcional se
incrementa la velocidad con la que se manifiestan los cambios degenerativos en todos los órganos y sistemas del
cuerpo, este proceso es una cualidad del desarrollo.1 Las
personas jóvenes manifiestan más frecuentemente enfermedades agudas y de tipo infeccioso; en contraste, las enfermedades crónicas, degenerativas y debilitantes distinguen a
la etapa de la vejez, por lo que sus manifestaciones, complicaciones y secuelas más graves no son una consecuencia
de su instalación súbita, sino del desarrollo de los factores de predisposición y del deterioro gradual de las cualidades físicas e intelectuales de estas personas. La muerte,
Nutrición Clínica Volumen 6, Núm. 1, enero-marzo, 2003
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9
BORGES YÁÑEZ SA Y COL.
por lo tanto, no es tan grave como la incapacidad total o
parcial que provocan estas enfermedades y que influyen
negativamente en sus necesidades, su estabilidad económica y su estado emocional.2
En los países en vías de desarrollo, aunque las deficiencias nutricionales de los ancianos constituyen un reflejo de
las del resto de la población, tienden a ser más intensas
debido a los problemas gastrointestinales, los dentales y a
la hiporexia que se manifiestan concomitantemente en la
mayoría de ellos. Los nutrientes que con frecuencia se encuentran en concentraciones inferiores a las normales son
las vitamina C, E y B12, así como el ácido fólico, el zinc, el
hierro y el calcio.3
La hiporexia, la hipogeusia y los problemas dentales, junto con la dificultad para adquirir y preparar los alimentos, el
abandono social, la depresión y los limitados recursos económicos con los que cuentan, constituyen los factores que
afectan el estado nutricional de estas personas,4 y son los
responsables de las complicaciones que manifiestan y de
las hospitalizaciones que frecuentemente requieren.5
El envejecimiento afecta al aparato digestivo desde la
boca, en la que disminuye la secreción de saliva y el número
de papilas gustativas, inicialmente de las que distinguen el
sabor dulce y el salado y posteriormente las que distinguen
el sabor ácido y el amargo.6 La motilidad del esófago disminuye al igual que la del estómago lo que provoca un retardo
en su vaciamiento, además de que la secreción del ácido
clorhídrico y del pepsinógeno disminuye. La capacidad de
absorción del intestino delgado disminuye por la atrofia de
su mucosa y la reducción concomitante de la secreción de
las enzimas y proenzimas pancreáticas, a saber, la amilasa, la
lipasa y el tripsinógeno. La disminución del peristaltismo en
†
*
**
***
Proyecto financiado por CONACYT proyecto 4323M y OPS
(HDP/HDR(DRC/HSD/RG/MEX/93/930).
Doctora en odontología, Coordinación de Salud Pública Bucal, División de Estudios de Posgrado e Investigación, Facultad de Odontología, Universidad Nacional Autónoma de México.
Kaiser Permanente, USA.
Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador
Zubirán.
Correspondencia: S. Aída Borges Yáñez, CD MPH. Doctora en
Odontología. Coordinación de Salud Pública Bucal, División de
Estudios de Posgrado e Investigación, Facultad de Odontología,
Universidad Nacional Autónoma de México, Circuito Exterior s/n,
Ciudad Universitaria, CP 04510, México, DF. Tel. 5622-5955.
Recibido: noviembre, 2002. Aceptado: enero, 2003.
La versión completa de este artículo también está disponible en
internet: www.revistasmedicasmexicanas.com.mx
10
el colon condiciona el estreñimiento, el cual es cinco a seis
veces más frecuente en esta etapa.
La abrasión de los dientes sucede como consecuencia
de su uso, y su pérdida puede ser el resultado de las caries,
la enfermedad periodontal, o ambas, aunque la migración
dental también puede generar este efecto. La disminución
de la capacidad de masticación en un individuo es el resultado de la pérdida de los dientes y aunque se puede corregir
con la aplicación de prótesis dentarias, su uso lesiona la
mucosa oral.7,8
La relación entre las condiciones de salud bucal, los hábitos dietéticos, el estado nutricional y el estado general de
salud de los ancianos es compleja. Después de los 65 años de
edad muchas personas, debido a los problemas dentales y a
la consecuente disminución de su capacidad de masticación,
consumen predominantemente alimentos suaves y eliminan
de su dieta a los que son difíciles de masticar lo que, en la
mayoría de los casos, significa tener una alimentación deficiente,9 debido a que los alimentos que se evitan con mayor
frecuencia son los ricos en proteínas y fibra dietética.10-12
Algunos estudios demostraron que las personas que
usan prótesis dentales consumen más carbohidratos y una
menor cantidad de los alimentos que contienen vitamina A
y fibra dietética,13,14 y que las personas sin dientes que no
utilizan prótesis dentales consumen cantidades menores de
carbohidratos, calcio, hierro y vitaminas B1, B6 y C.15 En
general, se ha observado que los ancianos que conservan
sus dientes tienen un mejor estado nutricional que aquellos
con pocos dientes o con dentaduras artificiales.16
Otras variables relacionadas con una nutrición deficiente son la educación insuficiente, el ingreso económico familiar bajo, el consumo concomitante de medicamentos, la edad
avanzada, el sexo, las condición de vivienda y los hábitos
dietéticos.17-19 Los problemas dentales son uno de los principales factores que predicen la pérdida involuntaria de peso
entre los ancianos,17 y una pérdida reciente de peso y la
disminución de la secreción salival se relacionan con la mala
retención de una prótesis dentaria simple en la arcada
alveolar superior.20
Los estudios mexicanos realizados previamente indican que
la falta de varios dientes y la caries coronal y radicular constituyen problemas serios entre la población de 60 o más años de
edad.21,22 En los ancianos, la falta de atención profesional y el
cuidado incorrecto de sus prótesis dentales provocan que su
uso facilite la lesión de la mucosa oral, lo que a su vez causa
dolor y dificultad para ingerir los alimentos.
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RELACIÓN ENTRE EL ESTADO DE SALUD BUCAL Y EL CONSUMO DE ALIMENTOS ENERGÉTICOS Y NUTRIMENTOS
Los problemas dentales diagnosticados con mayor frecuencia en los ancianos son la falta de varias piezas dentales, la lesión de la mucosa oral, las caries, la enfermedad
periodontal, la xerostomía, las prótesis mal ajustadas, las
restauraciones defectuosas y el cáncer oral.23-27 Los problemas de salud bucal se agravan debido a las enfermedades
crónicas, el consumo de medicamentos, la xerostomía, el
uso de dentaduras artificiales, la incapacidad física y/o mental, el acceso limitado del anciano a los servicios de salud y
el bajo ingreso económico de la familia.28,29
Objetivo
Evaluar la relación entre el consumo de nutrientes y el estado de salud bucal en las personas ancianas de tres localidades de México.
Material y método
Se seleccionaron tres localidades con características demográficas y socioeconómicas diferentes: una urbana
localizada en la zona centro-sur de la Ciudad de México,
una urbana marginal en el sur de la Ciudad de México y una
rural en el municipio de Temascalcingo, en el Estado de
México.
Se incluyeron a personas de 60 o más años de edad que
hubieran vivido en la localidad durante al menos los últimos
cinco años y que fueran capaces de responder en forma
independiente un cuestionario.
En cada una de las localidades se realizó un censo para
identificar a todas las personas de 60 años de edad o mayores, y los participantes se seleccionaron mediante un
muestreo aleatorio simple. Luego de obtener su consentimiento informado, los participantes fueron entrevistados y
evaluados por un grupo de profesionistas en las áreas de
medicina, nutrición y odontología.
A través de una encuesta de recordatorio se obtuvo la
frecuencia del consumo de alimentos y la ingesta habitual
de proteínas, carbohidratos, colesterol y ácidos grasos
monoinsaturados y poliinsaturados, además de fibra dietética, calcio, hierro, zinc, ácido fólico, retinol, ácido ascórbico
y vitaminas de complejo B.
Mediante la exploración física se obtuvieron los datos
relativos al estado de salud bucal de cada individuo: número de dientes, presencia de caries coronal o radicular, signos de enfermedad periodontal y el uso de prótesis dentales. Los ancianos se agruparon con base en el número de
dientes, de acuerdo con los intervalos siguientes: 0, 1 a 10,
11 a 20 y 21 o más; y de acuerdo con el uso de dentaduras
artificiales.
Al día siguiente, los ancianos fueron entrevistados por
un grupo de nutriólogos quienes, mediante el uso de varios
modelos de alimentos y un registro de pesas y medidas,
cuantificaron el consumo de alimentos y lo analizaron utilizando el software de Cálculo del Valor Nutritivo de la Dieta
(SCVAN). Se calculó el porcentaje de pacientes en cada grupo y el consumo promedio de nutrientes en cada uno de
ellos. Las diferencias del consumo se identificaron a través
de pruebas de variancia y las variables dependientes que
no tuvieron una distribución normal se analizaron con el
método de Kruskall-Wallis.
Resultados
Se incluyó un total de 473 ancianos: 179 de la localidad
urbana, 139 de la urbana marginal y 155 de la rural. La distribución poblacional por género indica que en las tres comunidades la proporción de hombres corresponde a 30 a 46%.
La edad promedio fue menor (p=0.04) en la población
urbana marginal (71 años) que en la urbana y rural (73 años)
[cuadro 1].
En la localidad rural 71% de los ancianos estaban casados, a diferencia de los habitantes de la comunidad urbana
en la que sólo 32% lo estaban. Esta diferencia se puede
explicar tomando en cuenta que 47% de los residentes de la
localidad urbana eran viudos.
Con respecto a la educación, 52 y 40.6% de los ancianos
residentes en las localidades rural y urbana marginal, respectivamente, eran analfabetas; en la localidad urbana 42%
de las personas tenían estudios correspondientes al nivel
medio superior o mayor (cuadro 2).
La evaluación dental y nutricional se realizó en 438 (92.6%)
de los 473 ancianos y se encontró que 76 (16.3%) de ellos
eran edéntulos, de los cuales sólo 13 (18.2%) no usaban
prótesis totales. Con base en el estudio del número de dientes, 113 (26%) ancianos tenían entre 1 y 10 piezas, 124 (28%)
de 11 a 20, y 125 (28.5%) 21 o más.
El consumo promedio de nutrientes y la ingesta calórica
en las personas edéntulas y las personas con dientes se
muestra en el cuadro 3. La ingestión calórica y de los alimentos que contienen carbohidratos, hierro, vitamina B1 y
fibra dietética fue significativamente menor en las personas
sin dientes y fue menor que el consumo recomendado por el
Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán para las personas de 65 años o más. 30
Nutrición Clínica Volumen 6, Núm. 1, enero-marzo, 2003
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11
BORGES YÁÑEZ SA Y COL.
En las personas edéntulas que no utilizan dentadura artificial, la ingestión calórica y el consumo de los alimentos
que contienen proteínas, lípidos, retinol y vitaminas del
complejo B fue significativamente menor, en comparación
con las que usan prótesis dentarias (cuadro 4).
En las personas que aún conservaban algunas piezas
dentales, independientemente de su número y del uso concomitante de prótesis dentarias, fue mayor la ingesta calórica y el consumo de nutrientes, principalmente de carbohidratos, proteínas, fibra dietética, calcio, hierro y vitaminas
B1 y B3 (cuadro 5).
Discusión
La presente investigación se diseñó para evaluar la relación
entre el estado de salud bucal y la ingestión de calorías y
nutrientes en las personas ancianas de la población general, por lo que no considera el género ni la localidad de la
que proceden.
La ingestión calórica y el consumo de nutrientes en esta
población fueron menores a los recomendados, en una pro-
porción inversa al número de dientes y al uso de dentaduras artificiales, particularmente en el caso de la ingestión
calórica y el consumo de los alimentos que contienen vitamina B1. Otros investigadores han reportado disminución
del consumo de vitamina B 1.17
Los ancianos con deficiencias nutricionales tienen un
mayor riesgo de manifestar desnutrición proteico-calórica,
y de que ésta se acentúe debido a sus enfermedades crónico degenerativas concomitantes.
Los ancianos edéntulos que no usan prótesis dentarias
consumen cantidades menores de los nutrientes evaluados
en la presente investigación. Lamya y col.31 reportaron que
las personas sin dientes que no usan dentaduras, o que utilizan sólo una prótesis total, obtenían resultados más bajos en
la gradación del estado nutricional valorada a través de la
aplicación del Mini Nutritional Assessment, en comparación
con las que usan dos dentaduras artificiales. Otros investigadores han reportado que el consumo de polisacáridos, proteínas, fibra dietética, calcio y vitaminas C y B3 es significativamente menor en las personas sin dientes.32,33
Cuadro 1. Distribución de la población de estudio en función del género y la localidad de donde proceden. CRONOS, México 1996
Sexo
N
Masc
Fem
Total
54
125
179
Urbana
%
media de edad
30.2
69.8
100
78.8
72.6
73.1*
Localidad
Urbana-marginal
N
%
media de edad
52
87
139
37.4
62.6
100
70
71.5
70.9*
N
71
84
155
Rural
%
media de edad
45.8
54.2
100
73.4
73
73.2*
N
177
296
473
Total
% media de edad
37.4
62.6
100
72.3
72.3
72.3
F= 3.2 p=.04. Fuente: directa.
Cuadro 2. Distribución de la población en estudio en función del estado civil y la escolaridad. CRONOS, México 1996
Urbana
Estado civil
Casado
Viudo
Soltero
Divorciado
Total
Escolaridad
Analfabeta
Primaria incompleta
Primaria completa
Secundaria incompleta o completa
Preparatoria o estudios universitarios
Total
Urbana-marginal
n
%
n
%
56
83
20
17
176
31.8
47.2
11.4
9.7
100
84
44
1
7
136
6
29
30
39
75
179
3.4
16.2
16.8
21.7
41.9
100
56
47
29
5
1
138
Rural
n
%
61.7
32.4
0.7
5.1
100
62
23
2
1
88
70.5
26.1
2.3
1.1
100
40.6
34.1
21
3.6
0.7
100
46
38
4
0
0
88
52.3
43.2
4.5
0
0
100
Fuente: directa.
12
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RELACIÓN ENTRE EL ESTADO DE SALUD BUCAL Y EL CONSUMO DE ALIMENTOS ENERGÉTICOS Y NUTRIMENTOS
Cuadro 3. Ingestión calórica y consumo de nutrimentos en personas edéntulas y con dientes. CRONOS, México 1996
Personas edéntulas
IDR
1900
72
286
53
800
15
1000
1.1
1.3
1.5
60
21
300
15
1.7
200
2
media
Energía (kcal)
1542
Prot. totales (g)
51
Hidratos de carbono (g)
235
Grasa (g)
43
Calcio (mg)
750
Hierro (mg)
14
Retinol (µg)
573
Vitamina B1 (mg)
1
Vitamina B2 (mg)
1
Niacina (mg)
9
Vitamina C (mg)
75
Fibra dietética (g)
13
Ácidos grasos poliinsaturados (g)
11
Ácidos grasos saturados/monosat. (g)
25
Colesterol (mg)
182
Zinc (mg)
4
Vitamina B6 (mg)
1
Ácido fólico (µg)
169
Vitamina B 12 (µg)
3
No (356)
DE mediana
585
20
112
21
431
8
486
1
1
5
80
10
6
14
179
3
0
164
2
Sí (76)
media DE mediana
1469
50
211.1
40.4
692.6
11.7
439.9
1.1
1
7.8
43.9
10.1
10.6
23.4
114.6
3.6
0.6
96.5
2.1
1371
48
194
46
725
11
580
1
1
8
85
9
11
28
165
4
1
154
2
515
20
79
25
569
8
362
1
1
4
83
5
7
15
149
3
1
137
2
1363
45.4
194
42.7
621.8
9.7
543.1
0.9
1
6.5
53.9
7.8
11.5
24.6
111.9
3.5
0.7
108.1
1.9
Total (432)
media DE mediana
1512
51
227
43
746
13
574
1
1
9
77
13
11
26
178
4
1
166
2
577
20
108
22
458
8
467
1
1
5
81
9
6
14
174
3
1
160
2
1455
49.1
204.5
40.7
686.1
11.1
460.3
1.1
1
7.7
46.6
9.3
10.8
23.7
113.3
3.5
0.6
97.5
2
F
p
5.6 .02
1.9 .17
9.2 .007
1.6 .21
0.19 .67
6.8 .01
0.02 .90
4.2 .04
0.52 .47
2.1 .15
0.89 .35
16.6 .001
0.46 .49
2.4 .12
0.51 .48
0.07 .78
1.6 .21
0.57 .951
1.9 .17
Fuente: directa. IDR: ingesta diaria recomendada.
Cuadro 4. Ingestión calórica y consumo de nutrimentos en personas edéntulas con y sin prótesis dentales dobles. CRONOS, México
1996
Personas edéntulas
Sin prótesis (13)
Con prótesis (63)
media
DE
mediana
media
DE
mediana
Energía (kcal)
Proteínas totales (g)
Hidratos de carbono (g)
Grasa (g)
Calcio (mg)
Hierro (mg)
Retinol (µg)
Vitamina B1 (mg)
Vitamina B2 (mg)
Niacina (mg)
Vitamina C (mg)
Fibra dietética (g)
Ácidos grasos poliinsaturados (g)
Ácidos grasos saturados/monosat.(g)
Colesterol (mg)
Zinc (mg)
Vitamina B6 (mg)
Ácido fólico (µg)
Vitamina B12 (µg)
1097.1
35.9
171.1
31
480.8
8.7
280.7
0.7
0.7
5.5
46.4
9
9
19.1
112.8
2.9
0.4
92.1
1.2
414.8
21.6
68.4
17.9
589
3.8
161.9
0.3
0.7
2.4
58.6
6.4
6.5
12.1
128.6
4
0.3
89.8
1.4
1215
34.2
176.9
24.6
408.5
8.5
280.4
0.8
0.5
5.3
14.5
5.7
9.4
12.6
46.9
1.7
0.4
51
0.9
1427.2
50.3
198.4
49.3
775
11.5
641.8
1.1
1.2
8.2
92.2
8.7
11.7
29.6
176.6
4.3
0.8
166.3
2.4
518.5
19.2
80.7
24.6
556.2
8.4
361.6
0.5
0.8
4.6
85.4
4.9
7.1
14.9
151.4
2.5
0.5
142.6
1.7
1375
49.4
195.3
45.4
692.4
9.7
591.6
1
1.1
6.7
65.2
8
11.9
26.3
118.1
4.2
0.7
110.6
2
F
4.6
5.8
1.3
6.5
3
1.4
12.3
6.1
5.1
4.4
3.2
0.2
1.6
5.7
2
2.8
8.3
3.2
5.4
Sig.
.04
.02
.26
.01
.09
.24
.001
.02
.03
.04
.08
.85
.21
.02
.16
.09
.005
.08
.01
Fuente: directa
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13
14
Fuente: directa
Energía (kcal)
Prot. totales (g)
Hid. carbono (g)
Grasa (g)
Calcio (mg)
Hierro (mg)
Retinol (µg)
Vitamina B1(mg)
Vitamina B2 (mg)
Niacina (mg)
Vitamina C (mg)
Fibra dietética (g)
Ac.gras.poliinsat (g)
A. grasos
sat/monosat.(g)
Colesterol (mg)
Zinc (mg)
Vitamina B6 (mg)
Ácido fólico (µg)
Vitamina B12 (µg)
517.9
20.3
79.4
24.7
572.4
7.9
364.4
0.5
0.8
4.4
83.4
5.2
7.1
15
141.8
2.8
0.5
138.2
1.7
1367.6
47.8
193.2
46.1
727
11.1
580.8
1
1.2
7.8
85.7
8.7
11.2
27.7
159.8
4
0.8
154.5
2.2
0 (75)
media
DE
111.7
3.4
0.7
110.6
1.9
1362
43.5
192.7
42.7
638.6
9.6
548.4
0.9
1
6.4
56.5
7.8
11.4
24.4
mediana
182.8
3.9
0.6
140.6
2.4
1367
45.8
197.5
42.3
639
11.5
544.9
1
1
7.5
74.7
10.1
10.1
25.1
171.6
2.5
0.3
150.7
1.9
444.3
17.3
73.1
20.5
380.6
6.8
421
0.4
0.5
3.6
83.1
6
5.9
13.5
118.3
3.5
0.6
79.6
2.2
1349
43.2
191.5
39.6
617
10.1
412.7
1
1
7.3
40.7
8.3
10.4
23.1
1-10 (113)
media
DE
mediana
169.1
4.5
0.7
168.7
2.6
1551.7
53.5
234.3
42.8
808
13.4
570
1.2
1.1
8.9
71.5
14.1
10.6
25.3
media
188.6
3.3
0.5
155.7
1.7
635.5
21.9
123.4
23.5
494.7
7.9
551.2
0.6
0.7
4.8
76.5
11.2
6.4
16.2
106.8
3.9
0.6
114.4
2.3
1456.5
50.9
204.1
40.2
697.7
10.9
417
1.1
1
8.2
47.8
9.9
10.5
23.4
11-20(120)
DE
mediana
Número de dientes
194.8
3.9
0.8
192.8
2.4
1694.2
54.1
268.5
43
791
15.9
604.4
1.3
1.1
9.3
79.7
15.6
11.3
24.7
media
180.9
2.5
0.5
180.4
1.8
610
19.5
118.5
19.8
388.6
8.3
476.4
0.5
0.6
4.8
81.6
9.9
5.7
12.9
117.4
3.4
0.7
114.3
2
1616.5
51.7
239.8
42.1
768.6
13.6
510.8
1.2
1
8.8
46.1
12.5
10.8
24.5
21+ (122)
DE
mediana
Cuadro 5. Ingestión calórica y consumo promedio de nutrimentos, según el número de dientes presentes. CRONOS, México 1996
0.7
1.3
1.7
2.2
0.8
8.6
4.9
12.4
0.5
3.3
8.5
0.3
7.9
1.3
4
0.5
13.7
0.8
0.8
F
.552
.622
.312
.165
.510
.001
.002
.001
.683
.004
.001
.807
.001
.290
.008
.659
.001
.478
.510
p
BORGES YÁÑEZ SA Y COL.
Nutrición Clínica Volumen 6, Núm. 1, enero-marzo, 2003
www.revistasmedicasmexicanas.com.mx
RELACIÓN ENTRE EL ESTADO DE SALUD BUCAL Y EL CONSUMO DE ALIMENTOS ENERGÉTICOS Y NUTRIMENTOS
Los resultados de la presente investigación coinciden
con los de los estudios mencionados en lo que respecta al
consumo de fibra dietética y hierro; sin embargo, a diferencia de ellos, encontramos una disminución significativa de la ingestión calórica y del consumo de los alimentos
que contienen carbohidratos y vitamina B 1, lo que se puede explicar en función de las características socioeconómicas de la población estudiada y del tipo de dieta
que se consume.
Con respecto al consumo de fibra dietética en las personas sin dientes, no se encontraron diferencias significativas entre los ancianos que usan prótesis dentarias en comparación con los que no las utilizan, pos