Download Ser testimonios vivos de Cristos. Para poder ser verdaderos
Document related concepts
no text concepts found
Transcript
Ser testimonios vivos de Cristos. Para poder ser verdaderos testimonios vivos de Cristo, tenemos que llevarlo a la práctica todos los días, no sólo dejarlo en palabras, si no vivirlo a cada momento del día. Ahora que empieza este nuevo año, es seguro que todos nos estamos poniendo metas y objetivos. En cada uno de ellos debemos pensar en cómo lo haría Cristo, de tal manera que cada acción que realicemos para llegar a ese objetivo y/o meta tenga su marca, para que las personas lo vean y sobre todo, se den cuenta de lo feliz que somos cuando hacemos las cosas con Cristo. Cada uno de nosotros desde el lugar que nos toque, tenemos que ser parte de la construcción de esta nueva sociedad que necesita imponerse, la sociedad del amor, de la paz, de la fraternidad, de la justicia. Sabemos que no es fácil, pero cuando estamos haciendo las cosas con Cristo nada es imposible. Pidan de corazón y hagan el esfuerzo, y verán que todo es posible. San Miguel de Garicoits decía “hagamos todo lo que depende de nosotros y Dios hará el resto”. Construyendo la sociedad de esta forma, buscando la verdadera justicia social, usando la caridad, la paciencia, el amor, la entrega y la esperanza como herramientas, sé que podremos conseguir ese orden social, económico y cultural del que siempre se habla. Podemos hacerlo desde las empresas, con una verdadera Responsabilidad Social Empresarial, ya que a veces se enfoca desde una simple campaña de marketing. Que sea porque como empresa también queremos ver el mundo diferente, no por el hecho de vender más, que cada acción que hagamos de verdad salga del corazón de la empresa, estoy seguro que cuando se da de esta manera la vida te devuelve mucho más de lo que nos podamos imaginar. Como personas hagamos lo mismo, demos nuestro tiempo, nuestras ideas, nuestro amor por la construcción de la sociedad, amémosnos más unos con otros, y cuidemos cada cosa que pasa por nosotros todos los días, no solo pensando en nosotros si no en todo lo que nos rodea. Es triste ver las noticias y que todo sea violencia, robos, dengue y demás cosas que no nos hacen para nada bien y que de tanto que vivimos con eso todos los días hasta nos hace indiferentes, como si ya fuese normal. Somos parte de la solución de eso no hay dudas, pero, ¿realmente ponemos lo mejor de nosotros? Creo que cada uno de nosotros puede dar más y de la manera en que Cristo nos enseñó. Animémonos a dejar nuestras huellas en la tierra, no para que nos pongan en libros y nos recuerden, hagámoslos porque vamos a dejar huellas en nosotros mismos, sabiendo que dimos lo mejor, y de eso se trata la felicidad, de dar lo mejor de nosotros a cada segundo… Anímate a ser testimonio vivo de Cristo… ¡Vale la pena! Rafael Torrents, miembro Junta ADEC