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Arquidiócesis de Chicago Programa de Educación Religiosa Currículo de Religión Oficina para la Catequesis y Ministerio Juvenil Oficina de Escuelas Católicas Oficina del Culto Divino 1 2 Con las palabras del apóstol Pedro empezamos este currículo de Religión diseñado para el Pueblo de Dios de la Arquidiócesis de Chicago. Bendito sea Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo que, por su gran misericordia y por la resurrección de Jesucristo de la muerte, nos ha hecho nacer de nuevo para una esperanza viva, a una herencia que no puede destruirse ni mancharse, ni marchitarse, reservada para ustedes en el cielo. Porque gracias a la fe, el poder de Dios los protege para que alcancen la salvación dispuesta a revelarse el último día. Por eso, alégrense, aunque por el momento tengan que soportar pruebas diversas. Así, la fe de ustedes, una vez puesta a prueba, será mucho más preciosa que el oro perecedero purificado por el fuego y se convertirá en motivo de alabanza, honor y gloria cuando se revele Jesucristo. Ustedes lo aman sin verlo todavía, se alegran con gozo indecible y glorioso, ya que van a recibir como término de su fe, la salvación personal. 1 Pedro 1:3-9 3 Historia y Justificación El diseño y elaboración del Currículo de Religión surgió del Plan para la Catequesis de la Arquidiócesis de Chicago en el 2002. Las recomendaciones en el plan pedían un enfoque más amplio en la transmisión de la fe de la Iglesia a niños y jóvenes. El resultado de las recomendaciones es el Currículo de Religión de la Arquidiócesis de Chicago. El Currículo de Religión de la Arquidiócesis de Chicago atrae al alumno en la escucha y comprensión de la proclamación de la fe y lo invita a responder por medio de una apertura más profunda a la relación con Dios. Esta relación se expresa en una participación activa como discípulo de Jesucristo en la vida de la Iglesia. El creyente está llamado a vivir una vida centrada en Cristo y refrescada y nutrida por la oración y los sacramentos. Reconociendo la guía del Espíritu Santo, el estudiante se ve desafiado además a buscar su papel en la Iglesia y la sociedad como participante activo en el bien común con todos. A través de una catequesis eficaz, el catequizado comprende y decide participar en la misión de la Iglesia en que la presencia de Cristo Resucitado, anticipa la plenitud de la Iglesia como Reino de Dios (Directorio Nacional de Catequesis, 2005. P. 6). La justificación del Currículo de Religión de la Arquidiócesis de Chicago sirve para ayudar al participante a comprender y responder a la plenitud de la vida cristiana. De esta manera, la Iglesia utiliza un enfoque sistemático para enseñar el mensaje de Jesucristo. “La catequesis es una educación en la fe de los niños, jóvenes y adultos que comprende especialmente una enseñanza de la doctrina cristiana impartida, generalmente, de un modo orgánico y sistemático, con miras a iniciarlos en la plenitud de la vida cristiana”. (Directorio Nacional para la Catequesis, p. 6; Catecismo de la Iglesia Católica n. 5; citando Catechesi Tradendae n. 18). 4 LA CATEQUESIS EN EL CONTEXTO DE LA EVANGELIZACIÓN En los Estados Unidos la realidad social fué y sigue siendo una amalgama amplia y diversa de culturas y lenguajes, que caracterizan al país como “nación de inmigrantes”. La misión de evangelización de la Iglesia tiene lugar dentro de esta realidad y, como tal, coexiste con las muchas comunidades que se esfuerzan por encontrar un lugar en la sociedad, o que están situadas y desafiadas por los recién llegados. Entre estas comunidades, la Iglesia afirma su misión de anunciar el evangelio y de invitar a la conversión a los que escuchan y responden. Tal actividad debe abarcar toda la gama de realidades desde escuchar la palabra por primera vez hasta el proceso continuo de conversión y transformación. Dentro del contexto de la evangelización, la catequesis es un proceso continuo de toda la vida en el que las personas son invitadas y formadas para entrar en comunión e intimidad con Jesucristo y unos con otros. (GDC 380. 81: CT5). La catequesis es un “momento” en el proceso de evangelización que específicamente “promueve y madura la conversión inicial, educa a las personas en la fe, y las incorpora en la vida de la comunidad cristiana”. (NDC p.58). La catequesis, por tanto, tiene como objetivo, “animar a una profesión de fe viva, explícita y fructífera”. (GDC 66; CCC 1229). Como este país se ha beneficiado históricamente de la obra misionera de la iglesia, hay una vital y creciente presencia católica y muchos bautizados continúan su peregrinación durante toda su vida en Cristo participando plenamente en la misión de la iglesia. La palabra catequesis viene del significado griego “hacer eco a una enseñanza”, es decir, que la catequesis o enseñanza de la fe es un proceso interactivo en el que la palabra de Dios resuena en quien proclama, quienes reciben el mensaje, y el Espíritu Santo. La catequesis es un proceso de conversión inicial, formación, educación, y conversión continuada. A través de la palabra, el culto, el servicio y la comunidad, busca llevar a todo el pueblo de Dios a una relación cada vez más profunda con Dios que se revela en Jesucristo por el poder del Espíritu Santo. Al mismo tiempo, hay muchos bautizados que nunca han experimentado una formación eficaz en la fe, y, por tanto, profundizan sólo nominalmente en su comprensión y práctica de la vida cristiana. Muchos han abandonado su relación con la iglesia a causa de desacuerdos o temas que resultaron en separación. Muchos católicos se identifican con su fe sólo de nombre, pero no participan en la plenitud de la vida de la Iglesia, desaprovechando así los beneficios que dan vida del culto comunitario, la participación sacramental y el servicio. En este contexto particular, la iglesia se implica en la tarea de la reevangelización, pidiendo una “catequesis permanente centrada en una conversión continua”. (NDC p58). La catequesis es esencialmente una acción de la Iglesia, “un acto eclesial”. Con María, la Iglesia valora el evangelio dentro del corazón. 5 “Ella (la Iglesia) proclama, celebra, vive y transmite en la catequesis a quienes han decidido seguir a Jesucristo”. (NDC p. 59). Así pues, la Iglesia considera la catequesis como “dimensión principal de la actividad pastoral de la Iglesia y un elemento significativo en todo lo que hace la iglesia para transmitir la fe”. (p. 59). A través de sus objetivos y fines, el Currículo de Religión de la Arquidiócesis de Chicago responde a la misión de la Iglesia de evangelizar y catequizar. A través de los objetivos del currículo, los catequizados son invitados a entender la vida de fe como la expresa la Tradición viva de la Iglesia y la Sagrada Escritura. A través del proceso catequético de enseñar y aprender, los catequizados están llamados a responder y a vivir sus vidas plenamente en Cristo a través de la participación activa en la vida de la iglesia y de su misión en el mundo. ELEMENTOS CATEQUÉTICOS Y TEOLÓGICOS La catequesis se transmite más eficazmente cuando todos los elementos de la misma están presentes en un programa catequético. Los elementos catequéticos se pueden describir de dos maneras: personas y proceso. Formativa: Lleva a las personas al discipulado de Jesucristo y a las implicaciones de vivir una vida moral católica. Centrada en la comunidad: Conecta a las personas con la comunidad de fe. La catequesis es relacional, es decir, el desarrollo de la fe tiene lugar dentro de una comunidad. En los siguientes elementos, vemos cómo una interacción personal y comunitaria significativa hace posible que el proceso catequético cobre vida para quienes están siendo formados en la fe. Supone que todos los miembros de la comunidad de fe apoyen el proceso catequético desde el vientre hasta la tumba: los padres, tutores, la parroquia, los ministros ordenados, los directores de educación religiosa, y los directores de escuelas, catequistas, líderes y ministros pastorales. Los siguientes elementos catequéticos describen los aspectos relacionales: De desarrollo: Toma a las personas desde donde están y atiende a su desarrollo espiritual y humano. Cultural: Da expresión a los dones de las personas y a su diversidad dentro de una comunidad y de la iglesia universal. Evangélica: Motiva a las personas a la misión. Sirve a la transformación del mundo a la luz de la justicia social. Centrada en la oración: Respeta la espiritualidad personal e implica a las personas en oración personal y comunitaria. Relación de mentores-y padrinos: Proporciona acompañamiento en el caminar de la fe. 6 La catequesis es un proceso, un aprendizaje eficaz de la fe es un proceso de toda una vida que tiene lugar cuando existen estructuras que ayudan a la transmisión de la fe a profundizar y crecer. Los siguientes elementos deben apoyar en el proceso de aprendizaje a aquellos que están siendo formados en Cristo para que tengan las bases necesarios para llevar a la plenitud su vida en Cristo. Estos elementos catequéticos proporcionan un modelo de proceso para la catequesis. El contenido de la catequesis se construye sobre una fundación teológica articulada en la Sagrada Escritura y la Sagrada Tradición. Los fundamentos son los siguientes: Trinitario: Presenta a la Santísima Trinidad como el misterio central de vida y fe cristiana. Las Sagradas Escrituras: Comparte historias de fe. Soteriológico: Presenta el plan de salvación de Dios, lo que ha hecho Dios en el pasado, en el presente y lo que obrará en el futuro. Culto: Alimenta la vida de la fe y la conecta con cómo se celebra la fe en una vida de oración y culto. Cristológico: Presenta la figura de Jesús y la centralidad el Misterio Pascual en la vivencia de la vida cristiana. Información: Incorpora un currículo bien desarrollado para presentar el mensaje del evangelio y las enseñanzas católicas. Litúrgico: Nutre la relación a través de la oración, el ritual, y los sacramentos. Misión: Equipa para la evangelización y empuja a una respuesta compasiva hacia el mundo. Ambiente: Proporciona un espacio y una hospitalidad que facilitan la transmisión del mensaje del evangelio. Metodologías: Responden a los diferentes estilos de aprendizaje y utilizan diversas estrategias para proclamar el mensaje. Estructuras: Tienen un liderazgo fuerte y eficaz y los recursos y voluntarios necesarios. Todos los modelos catequéticos están organizados de manera que puedan incorporar los elementos catequéticos y teológicos en sus modos de presentar el mensaje de la fe. Un modelo catequético es la organización intencional de los elementos apropiados y adaptables de la catequesis para responder a las necesidades de las personas implicadas en el proceso catequético. Los párrocos tienen la responsabilidad de proporcionar modelos catequéticos que respondan a las diversas necesidades de los feligreses. 7 INSTRUCCIÓN CATEQUÉTICA “La catequesis no es otra cosa sino un proceso de transmisión del Evangelio, según lo ha recibido, lo comprende, lo celebra, lo vive y lo comunica la comunidad cristiana de muchos modos”. (GDC, n. 105). Los (las) catequesis en programas parroquiales catequéticos tienen el privilegio de servir a la parroquia como testigos y maestros de la fe “del vientre a la tumba”. De manera especial, los (las) catequistas enseñan a la juventud cómo sus vidas alcanzan su plenitud en Jesucristo. Por su crecimiento en la vida de fe y en sus capacidades de enseñanza, “hacen eco” de la enseñanza de las Escrituras y de la Tradición, para que la iglesia pueda cumplir su misión en la tierra. Los (las) catequistas se implican en uno de los ministerios más antiguos de la Iglesia: el ministerio de la Palabra. La comunidad parroquial es la “primera experiencia de la Iglesia” para la mayoría de los católicos (NDC, p. 254, GDC n. 158). Como tal, la parroquia es el primer lugar de toda la empresa catequética. “La parroquia da energía a los fieles para llevar a cabo la misión de Cristo, dándoles apoyo espiritual, moral y material para el desarrollo normal y continuado de los feligreses”. (NDC p. 254). Dada su ubicación dentro del ministerio de la palabra, las parroquias deberían tener un plan catequético que integrase todo el programa catequético respondiendo a las necesidades específicas de sus miembros. Todo el personal parroquial, incluyendo al líder catequético de la escuela, tiene el papel de conseguir los objetivos del plan catequético y organizar los procesos y recursos parroquiales. El párroco asume el papel del liderazgo en escoger ministros capacitados y eficaces de la palabra. (NDC, p. 256). En las escuelas católicas, no importa qué asignatura enseñen, los maestros tienen la oportunidad de catequizar al infundir el mensaje del evangelio en todos los aspectos del proceso educativo. Tanto, si se enseñan ciencias, historia, arte o educación física, cada área proporciona un camino para abrir los ojos de la fe. Los maestros católicos tienen un papel único como catequistas ya que tienen el privilegio de trabajar con los estudiantes a través de la semana y durante muchos años de educación. Tienen la oportunidad de “enseñar como lo hizo Jesús” en un ambiente que crea una comunidad de aprendizaje dentro del contexto de la fe (Enseñar como lo hizo Jesús, 1972. USCCB). La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos continúa diciendo lo siguiente sobre la catequesis en las escuelas católicas: “La escuela católica proporciona un ambiente particularmente favorable para la catequesis con su oportunidad diaria para proclamar y vivir el mensaje del Evangelio; para aprender y apreciar las enseñanzas de la Iglesia; para adquirir una profunda comprensión, reverencia y amor por la liturgia; para construir la comunidad; para la oración; para una adecuada formación de la conciencia; para el desarrollo de la virtud, y para participar en el servicio cristiano. Además, las escuelas católicas se esfuerzan por relacionar a todas las ciencias con la salvación y la santificación. Se muestra a los alumnos cómo Jesús ilumina toda la vida—las ciencias, las matemáticas, la historia, los negocios, la biología y todo lo demás. Por estas razones, siempre que sea posible, los padres deben enviar a sus hijos a una escuela católica”. (NDC, p. 233) 8 “La catequesis está íntimamente ligada a la totalidad de la vida de la Iglesia. No sólo su extensión geográfica y su aumento numérico, sino incluso más su crecimiento interno y su correspondencia al plan de Dios, dependen esencialmente de la catequesis”. (CIC, n. 7). La catequesis promueve un espíritu misionero que prepara a los fieles a estar presentes como cristianos en la sociedad. Las seis tareas de la catequesis “constituyen un todo unificado, a través del cual la catequesis busca lograr su objetivo: la formación de discípulos de Jesucristo”. (NDC, pp. 61-63). Para ser un instructor eficaz en los programas catequéticos parroquiales o las escuelas católicas, son esenciales las siguientes tareas de catequesis: La catequesis promueve el conocimiento de la fe. En las escuelas y parroquias de la Arquidiócesis de Chicago, hemos presenciado una catequesis eficaz que tiene lugar en las clases y en los hogares. Con la introducción del Currículo de Religión, es nuestra esperanza ardiente que, al usar un enfoque más unificado y orgánico se logre una mayor coherencia entre la enseñanza y el aprendizaje. En sus objetivos, logros de aprendizaje, evaluaciones y conexiones, el Currículo de Religión contiene todos los elementos de la catequesis y sus tareas. El ministerio catequético es el modo en que la Iglesia florecerá y crecerá en el futuro. No podemos desestimar el poder de presentar el mensaje cristiano a nuestros alumnos. La catequesis promueve el conocimiento y significado de la liturgia y los sacramentos. La catequesis promueve la formación moral en Jesucristo. La catequesis enseña a los cristianos cómo orar con Cristo. La catequesis prepara a los cristianos para vivir en comunidad y para participar activamente en la vida y misión de la Iglesia. COMPONENTES DE UN ENFOQUE SISTEMÁTICO DE LA CATEQUESIS 9 El marco de referencia catequético de la Arquidiócesis de Chicago reclama un enfoque holístico y sistemático de la catequesis en todas las áreas del programa. Con enfoque sistemático, queremos decir que cada elemento de la catequesis se desarrolla de manera secuencial y coordinada, basada en las etapas de desarrollo del estudiante. A continuación, se describen los elementos presentes en el Currículo de Religión. Arquidiócesis de Chicago Marco de referencia para una catequesis sistemática Normas y orientaciones Vida parroquial y misión Sacramentos, culto y espiritualidad Recursos Contenido catequético Etapas del desarrollo de la fe Familia y cultura 10 Contenido catequético: Enumera los objetivos, los logros de aprendizaje, ejemplos de evaluaciones y conexiones para cada nivel del grado PK-12 Sacramentos, culto y espiritualidad: Describe la liturgia y la vida sacramental de la Iglesia, formas de oración y expresiones de espiritualidad cristiana. Vida parroquial y misión: Describe la vida católica según se vive en la parroquia, su liturgia y rituales, su vida comunitaria, su servicio y su misión en el mundo. Familia y cultura: Describe cómo la familia católica vive la vida cristiana como “iglesia doméstica”, el significado de la cultura en la enseñanza de la fe, la vida parroquial y el apoyo de la vida familiar y la cultura. Etapas en el desarrollo de la fe: Describe las etapas de desarrollo humano y de fe de la persona. Normas y Orientaciones: Articula las normas y orientaciones de la Arquidiócesis de Chicago para la preparación sacramental. Recursos: Enumera recursos para apoyar el plan catequético. Incluidos en el Currículo de Religión están los siete elementos del marco de referencia. Estos están presentes en las siguientes grandes secciones del manual. Cada uno de estos componentes está diseñado para apoyar la tarea catequética. No sólo están estos componentes diseñados para ayudar a quienes enseñan la fe a los niños que deben llegar a la madurez de la fe, sino que también están pensados para educar a cualquier persona que busque aprender sobre la fe de la Iglesia Católica. El Currículo de Religión está pensado para ser un instrumento de evangelización: anunciando la Buena Noticia de Jesucristo e invitando a todos a llegar a una fe madura. Como señaló el Papa Juan Pablo II: “…dentro del proceso completo de evangelización, el fin de la catequesis es ser la etapa de enseñanza y maduración, es decir, el período en el que el cristiano, al haber aceptado por la fe la persona de Jesús, se esfuerza por conocer mejor a este Jesús a quien se ha entregado: a conocer su “misterio”, el Reino de Dios por él proclamado, los requisitos y las promesas contenidas en el mensaje del Evangelio y los caminos que ha dispuesto para quien quiera seguirle”. (CT n. 20). Así pues, los componentes de un enfoque sistemático holístico constituyen un plan total para enseñar los misterios de la fe. Se supone que sea un apoyo completo a todos los que tienen la responsabilidad de llevar a cabo el ministerio de la palabra como catequistas. METAS DEL CURRÍCULO DE RELIGIÓN 11 1. Credo: Entender, creer y proclamar al Dios Uno y Trino según ha sido revelado en los signos de la creación, la Sagrada Escritura, la Tradición Católica y la experiencia humana. (NDC pp. 45-46, 75-78, 83-86, 91-93, 97-98). 2. Sacramentos: Entender y participar en los sacramentos de la Iglesia como signos eficaces de la gracia de Dios, instituida por Cristo y confiada a la Iglesia (GDC 85, NDC pp. 87, 113-114, 120-145, 151-152). 3. Vida cristiana: Entender y vivir las enseñanzas morales de la Iglesia a través de una vida del discipulado en Jesucristo expresada en el amor por Dios, la conversión, la dignidad de la persona humana, un autoconcepto positivo, la integridad personal, la justicia social y el amor al prójimo. (NDC pp. 85-86, 97-99. 104-105. 159-169, 170-184). 4. Sagrada Escritura: Leer, comprender y articular la historia de salvación según la presenta la revelación de Dios a través de los signos de la Escritura. (NDC pp. 53-54, 59. 70-78, 199-200). 5. Liturgia: Comprender y celebrar los ritos litúrgicos de la Iglesia según se expresan en el Año Litúrgico y encuentran su culmen en la Eucaristía como suma y cima de la vida cristiana. 6. Oración y espiritualidad cristiana: Comprender y expresar las distintas formas de la oración reconociendo conscientemente la obra del Espíritu Santo y el significado de la entrega a Dios. (NDC pp. 60-61, 11-113, 151-156). 7. Iglesia Católica: Entender y apreciar el misterio de la Iglesia, el Cuerpo de Cristo, la comunidad de creyentes, como se expresa en el origen, la misión de evangelización, la estructura jerárquica, sus rasgos, carisma, miembros y la comunión de los santos de la Iglesia. (NDC pp. 93-94, 109, 124-125, 131-132, 186, 214) 8. Vida parroquial: Entender y participar en la vida de la Iglesia según la vive la parroquia a través de sus aspectos comunitarios y culturales, su culto, vida sacramental, servicio, tareas misioneras y organización. (NDC pp. 64-66, 82-83, 100, 104-195, 152-154). 9. Vocación: Entender y aceptar el discipulado en Cristo respondiendo en fe y participando en la misión de la iglesia a través de una llamada específica en la vida de la Iglesia. (NDC, pp. 100-101, 104, GDC 27, 56, 228, 229, 230, 255, 261). 10. Ecumenismo y diálogo: Entender y participar en la llamada de la Iglesia a ser signo de unidad en el mundo a través del conocimiento y la colaboración con las iglesias cristianas, los judíos, musulmanes, y todas las tradiciones de fe. (NDC pp. 210, 211-216). 12 Los objetivos del Currículo de Religión constituyen las bases del mismo, moldeando su dirección. Al igual que con otros tipos de normas y fines, se aprenden e integran a lo largo del tiempo. El Currículo de Religión sitúa un standard que invita y desafía al catequizado a entender el significado del discipulado y a responder a la llamada al seguimiento a través de una participación plena en la vida de la Iglesia. “El deber sagrado y la alegría de cada generación de creyentes cristianos ha sido el transmitir el depósito de la fe que fue confiada en primer lugar a los apóstoles por Cristo mismo. Hemos recibido este don, el depósito de la fe---no lo hemos concebido nosotros. Es la herencia de toda la Iglesia. Es nuestro privilegio y responsabilidad mantener el recuerdo de las palabras de Jesús y las palabras mismas para enseñar a futuras generaciones de creyentes a llevar a cabo todo lo que Cristo ha encomendado a sus apóstoles”. (NDC, p. 87). EXPECTATIVAS PARA UNA CATEQUESIS EFICAZ Demostrarán su voluntad de aprender a través de una participación activa en el ambiente de aprendizaje. Colaborarán con maestros y compañeros. Mostrarán evidencia de conocimiento y asimilación del mensaje catequético y su aplicación a la vida diaria. Llegarán a conocer a Jesucristo como centro de sus vidas. Mostrarán disposición en preparación para la participación activa en la vida de la Iglesia Católica. Mostrarán evidencia de toma de decisiones morales y pensamiento crítico. Demostrarán comprensión y aplicación de la doctrina social de la Iglesia a situaciones sociales actuales. Articularán las virtudes sociales en su aplicación a una toma de decisiones personales y conductas. Mostrarán comprensión de que son amados por Dios, están creados para la unión con Dios y son de un valor inestimable a los ojos de Dios. Mostrarán un crecimiento espiritual a través de la oración, la participación sacramental, un entendimiento maduro del discipulado cristiano y de la administración de bienes. Respetarán y apreciarán la herencia religiosa de toda persona, sin importar la raza, etnicidad e identidad religiosa de la persona. Mostrarán una comprensión de su relación con el Dios Uno y Trino y de su destino último con su creador. Todos los catequistas: Responderán a las diversas necesidades de sus catequizados, a través de una instrucción diferenciada enfocando el mensaje catequético con estrategias que ayuden a sus estudiantes a aprender. Utilizarán una diversidad de recursos de docencia y de evaluaciones para poder ayudar al catequizando a aprender mejor. Usarán la tecnología y otros instrumentos apropiados para mejorar el proceso de aprendizaje. 13 Estarán conscientes de su entorno y la sociedad promo viendo la dignidad de la vida humana y la no violencia en el hogar y en la cultura. Educarán a sus hijos en la santidad de la vida humana y de la sexualidad. Colaborarán con catequistas y maestros promoviendo y evaluando el desarrollo de la fe de sus hijos. Prepararán a sus hijos para la participación en los sacramentos. Prestarán atención a su propia vida espiritual a través de la reflexión, la oración y la lectura de las Sagradas Escrituras. Proporcionarán una variedad de situaciones de aprendizaje que incluyen varios métodos de grupos, liderazgo de compañeros y métodos intercurriculares para integrar el proceso de aprendizaje. Estarán plenamente informados del contenido catequético. Informarán e implicarán a los padres en la catequesis de sus hijos a través de la comprensión del currículo, la evaluación y los informes. Participarán en programas de desarrollo profesional. Buscarán certificación inicial y continuada como catequistas en la Arquidiócesis de Chicago. Participarán plenamente en la vida litúrgica y sacramental de la Iglesia. Atenderán a su propia vida espiritual a través de la reflexión, la oración y la lectura de las Escrituras. Los párrocos: Desarrollarán y pondrán en vigor un plan parroquial total para la catequesis que abarque las necesidades catequéticas de adultos, jóvenes y niños. Se asegurarán de que se da suficiente tiempo a la catequesis en los programas parroquiales y de la escuela para adultos, jóvenes y niños. Se asegurarán de que se ofrece catequesis a todos los grupos de idiomas y a los miembros que tienen necesidades especiales. Proporcionarán un catecumenado vibrante que sirva como componente organizativo para la organización de la catequesis en la parroquia. Supervisarán la puesta en marcha del Currículo de Religión de la Arquidiócesis de Chicago. Colaborarán con la arquidiócesis en los requisitos de certificación para líderes catequéticos y catequistas, incluyendo los directores de escuelas católicas y los maestros. Apoyarán a los padres en la educación en la fe de sus hijos, especialmente a través de buenas liturgias, homilías significativas, consejería pastoral, orientación y oración. Los padres o tutores: Darán testimonio y enseñarán la fe a sus hijos como primeros educadores. Mantendrán sus hogares como iglesias “domésticas” en las que la relación con Dios sea evidente y la participación en la vida parroquial sea promocionada. Estimarán a sus hijos viendo en cada uno de ellos la faz de Cristo. Darán testimonio de su propia relación con Dios en su amor por sus hijos como el resultado del amor de Dios. Estarán activamente implicados en la vida de la Iglesia a través de su participación en la liturgia dominical, la vida de comunidad de la parroquia y su corresponsabilidad en la administración de bienes. Ayudarán a sus hijos a responder a la vocación a la que Dios los llama en la vida de la Iglesia y la sociedad. 14 Incorporarán a las familias en la preparación de sus hijos para la participación en los sacramentos. Darán testimonio de su propia fe a través de su desarrollo espiritual personal, su capacidad como presidente de la liturgia, la integridad de vida y la participación en la misión de la Iglesia en el mundo. Emplearán a líderes catequéticos cualificados y capacita dos que podrán poner en marcha programas eficaces. Colaborarán con los párrocos en establecer un ministerio catequético eficaz a todos los niveles. Proporcionarán un desarrollo profesional a los líderes catequéticos, los catequistas y los maestros. Desarrollarán y administrarán orientaciones de certificación y programas que promuevan un liderazgo catequético eficaz en las parroquias y escuelas. Investigarán recursos para ayudar a los maestros y catequistas para enseñar eficazmente el Currículo de Religión de la Arquidiócesis de Chicago. Ayudarán a los líderes catequéticos, los maestros y catequistas a desarrollar una espiritualidad profundizada que fortalezca su compromiso con su vocación como ministros de la palabra. El Arzobispo, obispos auxiliares, y agencias arquidiocesanas: Utilizarán los recursos a nivel central para llevar a cabo las responsabilidades de la misión catequética total de la iglesia local. EL DISEÑO DEL CURRÍCULO DE RELIGIÓN Para que se pueda poner en vigor el currículo de Religión, éste necesita ser considerado como un currículo “centrado en el aprendizaje”. El diseño se enfoca totalmente en el proceso de aprendizaje de los alumnos y en los logros. Los maestros y catequistas planifican su instrucción sobre cómo pueden ayudar eficazmente a los alumnos a entender e internalizar el mensaje. Hacen esto preguntándose y respondiendo a tres preguntas que se dan a continuación: 1.¿Cuál es el aprendizaje que se espera? (Logro/Objetivo: ¿Qué deben saber los alumnos, que deben entender, poder hacer, descrito como una conducta observable? Utilice un verbo de acción). 2. ¿Cuál será la evidencia de que los alumnos lo pueden hacer? (Evaluación: ¿Cómo me demostrarán los alumnos que han conseguido y pueden utilizar un conocimiento, destreza y entender el resultado?) 3. ¿Qué haré para ayudar al alumno a estar preparado para mostrarme la evidencia de su aprendizaje? 15 (Estrategias: ¿Qué actividades de enseñanza y aprendizaje, recursos, excursiones, etc. me ayudarán a transmitir el conocimiento, capacidades y comprensión del resultado para que los alumnos puedan mostrar que han aprendido lo que se pide en los parámetros que he diseñado?) The Religion Curriculum provides the starting and ending answers for questions 1 and 2. Teachers and catechists will develop intermediate mastery objectives matching assessments as they teach specific knowledge and skills through the year. The Goals and Learning Outcomes will help teachers and catechists to develop the intermediate objectives. Metas Como se describe más arriba, las metas constituyen la fundación del currículo de religión. Por su significado, las metas se repiten para cada nivel de grado con los Resultados de Aprendizaje desarrollados para cada fin. Los Resultados de Aprendizaje apoyan los aspectos de aprendizaje de la meta en momentos adecuados de desarrollo. Como con cualquier standard o meta de un currículo, el nivel de desarrollo del estudiante determina con qué profundidad se puede entender o interpretar cada logro a la luz de los resultados de aprendizaje. Metas de Aprendizaje Las metas de aprendizaje definen lo que cada estudiante debe ser capaz de hacer o comprender. Los resultados son los indicadores medibles identificados para cada uno de los fines. En el currículo de religión, las metas de aprendizaje describen el contenido básico para cada nivel de grado proporcionando una referencia importante del Catecismo de la Iglesia Católica. Los términos subrayados en azul de los resultados se enlazan con el glosario en el que se enumeran las referencias del Catecismo. Las referencias del CIC son conocimientos esenciales para el catequista o maestro para el logro eficaz de los resultados de aprendizaje por parte del alumno. Puntos de Evaluación Los puntos de evaluación del Currículo de Religión ofrecen sugerencias y claves sobre lo que el alumno puede demostrar que indique que conoce los resultados de aprendizaje. Esto a menudo también proporciona algunas estrategias útiles y apropiadas para la pregunta 3 anterior. No se supone que sean planes de lección, sino más bien una variedad de parámetros para ayudar a los maestros y catequistas a comprobar que el estudiante está logrando la asimilación del resultado. Los puntos de evaluación están escritas en primera persona, ya que es el aprendiz quien debe mostrar asimilación del resultado. Cualquiera que sea la evaluación que se use, debe lograr la tarea de diagnosticar el nivel de manejo que tiene el estudiante de una Meta de Aprendizaje. Los maestros y catequistas deben prestar atención al modo concreto de cada alumno de lograr un aprendizaje eficaz. 16 Los puntos de evaluación en el Currículo de Religión también incorporan modos de oración y prácticas como manera de ayudar al alumno a ver que el aprendizaje no es solamente un ejercicio intelectual, sino también una profundización en la relación con Dios: atendiendo a la acción interior del Espíritu Santo. El utilizar reflexiones, formas de oración, rituales y otras experiencias similares ayuda al maestro a evaluar cómo entiende y aplica el alumno una meta de Aprendizaje que se centra en los aspectos relacionales de la experiencia religiosa. Conexiones Las conexiones son recursos que ayudan al aprendizaje de un resultado de aprendizaje específico. Las conexiones se dirigen al maestro, catequista, padres, y otros adultos que acompañan al estudiante en su experiencia de aprendizaje. Son apoyo al resultado de aprendizaje como refuerzo y aplicación a otras áreas de la vida. Hay diversas conexiones en el Currículo de Religión que se extienden a otras áreas de la disciplina académica. Hay también algunas conexiones específicas que se conectan con otras áreas que ayudan a los aspectos relacionales, comunitarios y litúrgicos de la catequesis. Son los siguientes: 1. Vida familiar: Proporciona actividades que las familias pueden utilizar para ayudar al alumno a reforzar el aprendizaje de un Resultado concreto en el hogar. La Conexión de Vida Familiar también propone preguntas sobre la vida familiar que ayudan al estudiante a ver cómo la familia apoya su vida de fe. 2. Música: Proporciona apoyo para aprender un resultado concreto a través de la música. Hay muchas opciones tomadas de cantos concretos que se usan en las liturgias. De cualquier modo, hay claves para ayudar al maestro o catequista a usar la música para ayudar al alumno a aprender a través de un modo muy significatvo en el proceso de aprendizaje, si un canto especifico no es significativo para la experiencia del catequizando, se debe escoger otro canto. Las diferencias culturales se deben tener en consideración al escoger los cantos. 3. Conexiones de arte, drama, literatura, movimientos físicos, también incorporan actividades para profundizar en los dominios afectivos en relación a un Resultado de Aprendizaje concreto. 4. Vida parroquial: Proporciona el espacio para aprender un resultado concreto. Las conexiones que se identifican dentro de este tema son clave para ayudar a los alumnos a comprender la fe que se aprende en el contexto de una tanto con la “inteligencia” como con la “experiencia” del resultado de aprendizaje. 5 La liturgia: Proporciona actividades que conectan el Resultado de Aprendizaje a la liturgia y el año litúrgico que vive las estaciones del año de la Iglesia. Estas conexiones proporcionan oportunidades para maestros y catequistas de usar la oración, las acciones litúrgicas y los símbolos y rituales para reforzar el mensaje del Resultado de Aprendizaje. 17 CONTENIDO Reconocimientos Historia y fundamento Catequesis en el contexto de la evangelización Elementos catequéticos y teológicos Instrucción catequética Componentes de un enfoque sistemático de la catequesis Objetivos del currículo de religión Expectativas para una catequesis eficaz El diseñor del currículo de religión Currículo catequéticos para los grados PK-8 Glosario Recursos Plantillas Bibliografía 18 RECONOCIMIENTOS La obra de desarrollo de este currículo es un trabajo de un gran amor y compromiso con la misión de la Iglesia Católica de Chicago de dar testimonio y enseñar la Buena Nueva de Jesucristo según se ve articulada en las Escrituras y en el Magisterio de la Iglesia. Hay muchas personas a quienes agradecer el logro de este proyecto. En primer lugar, damos las gracias al Cardenal George, O.M.I. quien impulsó a la Oficina de Catequesis y la Oficina de Escuelas Católicas para que diseñaran y completaran el manual como parte de la puesta en marcha del Plan Catequético de la Arquidiócesis de Chicago del 2002. El Cardenal George ha proporcionado ánimo, orientación y luces a la redacción de este manual. Damos las gracias al ya fallecido Reverendísimo Edwin Conway que dirigió el Plan Catequético de la Arquidiócesis de Chicago. Su espíritu ha guiado el trabajo de muchas manos hasta completar un importante proyecto catequético que le era muy querido. Damos las gracias a las personas que se enumeran más abajo, que han hecho contribuciones especiales a la dirección, diseño, redacción, revisión y edición del documento. Sin su ayuda y la de otras muchas personas no se hubiera podido completar esta obra. Directores María H. Sedano, Directora de la Oficina de Catequesis y Ministerio Juvenil Hna. Mary Paul McCaughey, O.P. Superintendente de Escuelas Católicas Hna. Judith Dieterle, Directora Asociada de la Oficina de Catequesis y Ministerio Juvenil Esther Hicks, Directora del Departamento de Identidad y Misión de la Escuela Católica, Oficina de Escuelas Católicas Mr. Todd Williamson, Director de la Oficina de Culto Divino Diseño del Proyecto Esther S. Hicks, Directora del Departamento de Identidad y Misión de la Escuela Católica, Oficina de Escuelas Católicas Jaime Bascuñán, Director del Instituto de Liderazgo Pastoral Jackie Pokorny y el Comité de Modelos Catequéticos Redacción Esther H. Hicks Traductora: Carmen Aguinaco 19 Revisores Su Eminencia, Francis Cardenal George O.M.I. Reverendísimo John B. Meeking Rev. John Pollard, Párroco de la Iglesia San José, Wilmette, IL Rev. Raymond Baumhart, S.J. Hna. Anita Baird, Oficina de Justicia Racial Hna. Mary Ellen Coombe, NDS, Oficina de Asuntos Ecuménicos e Interreligiosos Carol Kloss, Oficina de Catequesis y Ministerio Juvenil Comité Asesor de Identidad y Misión de la Escuela Católica, Oficina de Escuelas Católicas Comité Asesor de Currículo, Oficina de Escuelas Católicas Comité Anti-racismo de Directores de Escuela, Oficina de Escuelas Católicas Comité de Revisión Terese Albregts, Maestra, Escuela St. Giles, Oak Park, IL Nancy Brija, Maestra, Escuela Santa Bárbara, Brookfield, IL Mary Kay Burberry, Directora de Educación Religiosa de la Parroquia San Francisco de Asís, Orland Park, IL Elzbieta Chudzik, Oficina de Catequesis y Ministerio Juvenil Catherine Crino, Asociada Pastoral, Directora de Educación Religiosa, Parroquia San Alfonso, Chicago, IL Juan Carlos Farias-González, Oficina de Catequesis y Ministerio Juvenil, Diane Greif, Maestra, Escuela de Santa Catalina Laboure Kim James, Maestra, Escuela Santa Bárbara, Brookfield, IL Carol Kloss, Oficina de Catequesis y Ministerio Juvenil Laurie Konicek, Directora, Escuela Santa Catalina Labouré Frank Koob, Oficina de Catequesis y Ministerio Juvenil Judy Kunkel, Maestra, Escuela Santa Bárbara, Brookfield, IL Cheri Nolan, Maestra, Escuela Santa Bárbara, Brookfield, IL 20 Monica O´Meara, Maestra, Escuela Santa Bárbara, Brookfield, IL Libia Paez-Howard, Oficina para la Catequesis y Ministerio Juvenil Catherine Paterson, Escuela Papa Juan XXIII, Evanston, IL Julie Ramski, Directora de Programas de Escuela de Infancia, Oficina de Escuelas Católicas Sharon Ramski, Maestra, Escuela Santa Bárbara, Brookfield, IL Patrick Redington, Oficina de Catequesis y Ministerio Juvenil Valerie Rickert, Maestra, Escuela San Gilberto, Grayslake, IL Joanne Styler, Maestra, Escuela San Norberto, Northbrook, IL Cathy Walz, Oficina de Catequesis y Ministerio Juvenil Mary Sue Wielgus, Directora de Educación Religiosa, Parroquia San Benito, Chicago Peter Wilson, Maestro, Escuela Santa Beatriz, Chicago, IL Edición final en inglés: Hna. Judith Dieterle, SSL, Directora Asociada de la Oficina de Catequesis y Ministerio Juvenil. Traductora: Carmen Aguinaco Edición final en español: Libia Páez-Howard 21 Con el apóstol Pedro, empezamos las palabras de este currículo de Religión diseñado para el Pueblo de Dios de la Arquidiócesis de Chicago. Bendito sea Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo que, por su gran misericordia y por la resurrección de Jesucristo de la muerte, nos ha hecho nacer de nuevo para una esperanza viva, a una herencia que no puede destruirse ni mancharse, ni marchitarse, reservada para ustedes en el cielo. Porque gracias a la fe, el poder de Dios los protege para que alcancen la salvación dispuesta a revelarse el último día. Por eso, alégrense, aunque por el momento tengan que soportar pruebas diversas. Así, la fe de ustedes, una vez puesta a prueba, será mucho más preciosa que el oro perecedero purificado por el fuego y se convertirá en motivo de alabanza, honor y gloria cuando se revele Jesucristo. Ustedes lo aman sin verlo todavía, se alegran con gozo indecible y glorioso, ya que van a recibir como término de su fe, la salvación personal. 1 Pedro 1:3-9 22 6. Misión: Proporciona actividades específicas que se relacionan directamente con la misión más amplia de la Iglesia con un Resultado de Aprendizaje concreto. Estas actividades profundizan la comprensión del discipulado no sólo como una cuestión de creer, sino de actuar basada en lo que creemos. Las Conexiones de Misión en los grados superiores piden a los alumnos que asocien la doctrina social de la Iglesia con una actividad de misión concreta. 7. Biografía: Identifica a santos y gente buena que, con sus vidas, enseñan algo a los alumnos sobre el Resultado de Aprendizaje. La conexión requiere que el alumno es tudie más profundamente la vida de un santo particular y vea cómo la vida de esta persona lo ayuda a profundizar en su vida de discipulado. 8. Escritura: Proporciona maneras de asociar la Sagrada Escritura a un Resultado de Aprendizaje concreto. Estas conexiones ofrecen oportunidades de tomar la Biblia para reforzar un resultado de aprendizaje ayudando al alumno a buscar la familiaridad con la escritura como punto básico de referencia para la vida cristiana. El glosario de la Iglesia Católica para el maestro o catequista en el Currículo de Religión. Es decir, los términos subrayados en azul en cualquier grado son básicos para comprender el contenido a aprender en cierto nivel de grado. Las referencias del CIC son conocimientos esenciales para el maestro o catequista para una enseñanza eficaz del Resultado de Aprendizaje. El marco de referencia catequético, según se desarrolla en el Currículo de Religión, proporciona un enfoque sistemático de la catequesis que incorpora múltiples mecanismos para facilitar el aprendizaje de los objetivos. Un modo particular es usar los términos en la columna de Metas de Aprendizaje. Los términos están subrayados en azul en el sitio de internet y los términos subrayados están enlazados con el glosario. Hay un enlace inmediato entre el término y su significado. Los maestros, catequistas, padres y alumnos mayores, pueden tener un acceso directo al glosario cuando enseñen o estudien los términos. Los términos están subrayados solamente en la columna para las Metas de Aprendizaje. El glosario proporciona forma, etimología, uso, definiciones y referencias cruzadas. Las referencias cruzadas más importantes son la Sagrada Escritura y el Catecismo de la Iglesia Católica. Los términos de los Resultados de Aprendizaje proporcionan la referencia más importante del Catecismo Se ha de notar también que todos los resultados de aprendizaje son cruciales o importantes de aprender, ya que los términos del glosario utilizados en los logros son básicos para la enseñanza de la fe. 23 El manual del Currículo de Religión proporciona otras herramientas útiles para el maestro o catequista. Lo siguiente describe brevemente otras herramientas: Todos los componentes del manual completan los siete componentes del marco de referencia catequético. Se espera que cada uno de estos componentes ayude al maestro o catequista a tener un lenguaje de fe común necesario para una catequesis eficaz en su iglesia local. 1. Descripción del proceso de desarrollo de la fe que sirve como guía para ayudar al maestro o catequista a diseñar estrategias y evaluaciones apropiadas a la edad. 2. Descripción de componentes esenciales del currículo a cada nivel de grado. 3. La oración de la comunidad católica se diseña para tener disponibles las oraciones que tiene la Iglesia católica en su tesoro. Se supone que los alumnos estén familiarizados con estas oraciones que incluyen las oraciones litúrgicas, devociones, el rosario, credo, salmos y formas de oración diversas, incluyendo la meditación. 4. Sinopsis del currículo para cada grado 5. Líneas de tiempo históricas 6. Mapas 7. Recursos 24 Glosario A Ablución n (L abluere “lavar”) 1: el acto de lavar o limpiar, específicamente el lavado del cuerpo o parte de él, como en un rito religioso. 2: el agua utilizada para la limpieza. 3: una pequeña cantidad de vino y agua, que se usa para lavar el pulgar e índice del sacerdote después de la comunión y que, luego, porque quizá contenga porciones de los elementos consagrados, el sacerdote lo bebe. Aborto n (L abortare, de. Aboriri “desaparecer, perder un bebé, de. Ab “fuera + oriri, “aparecer”) 1: el acto de expulsar un feto del útero para terminar el embarazo. 2: un grave pecado del acto voluntario de terminar una vida humana antes del nacimiento (Gen 4:10; Sal 139:13-15; CIC 2270-2275, 2318-2323). Abraham n (Heb Abraham): Patriarca del Antiguo Testamento, padre de Isaac (hijo de Sara) e Ismael (hijo de Hagar), con quien Dios hizo una alianza prometiendo a Abraham y su esposa Sara que serían los padres de muchos pueblos a través de quienes todas las naciones de la tierra serían benditas (Gen 11:27-32, 12:1-9, 15:1-19, 17:1-10, 21:1-8, 22:1-19; CIC 59-61, 705-06, 1716, 25702572). Absolución v (ME absolven, de. L absolvere, De. Ab+solvere “aflojar” 1: el acto de absolver 2: la acción del ministro del Sacramento de la Penitencia que, en el nombre de Dios y de la Iglesia, perdona los pecados del penitente (CIC 1424, 1441-1442, 1449). Abuso n (L abuti “consumir, utilizar, agotar”) 1: el acto de tratar la creación inadecuadamente; 2: el uso inapropiado de personas, animales, vegetación o el ambiente; 3: difamación; 4: maltrato físico contra los derechos legítimos de la persona (Mt 7:15, 18:6; Ef 6:4; Col 3:21; CIC 2284-2287). Acólito n (Griego a+keleuthos “mismo camino”) 1: quien asiste al ministro en un servicio litúrgico y ayuda con deberes menores; 2: servidor en algunos rituales, como la Misa (CIC 1143-1144, 1369). Adán n: (Heb Adham, de adama “tierra”): el primer hombre y culmen de la creación de Dios; creado de la tierra a imagen y semejanza de Dios; la única criatura visible capaz de conocer y amar a su creador, el padre, con Eva, de Caín y Abel (Gen 1:26, 2:7; CIC 355-358, 362, 364-378). Administración de los bienes 1: la posición de un administrador o mayordomo; 2: el deber de una persona de gestionar sus acciones y propiedades con atención al bien común de los demás y al medio ambiente; 3: la llamada del cristiano a responder a las bendiciones de Dios con gratitud y el compartir recursos y tiempo para el bien de los demás (Gen 2:15; 12:8-17; Lc 12:42; 1 Cor 2:12, 3:9, 4:1-2, Gal 6:2; CIC 299, 307, 339-340, 344, 952, 2402, 2417, 2456). 25 Administrador 1: quien gestiona un hogar o estado; 2: quien supervisa las cuentas financieras de un hogar; 3: quien supervisa la distribución de bienes y servicios; 4: quien gestiona o dirige los asuntos de negocios de otro; 5: quien participa en la vida de la iglesia por medio de obras de servicio y donación; 6: describe la cooperación humana con Dios en el cuidado de la creación (Gen 2:15, 12:817; Lc 12:42; 1 Cor 2:12, 3:9, 4:1-2; Gal 6:2; CIC 299, 307, 339-340, 344. 952, 2402, 2417, 2456). Adonai n (Heb Adonai, “Señor”): Nombre para Dios en el Antiguo Testamento usado en las oraciones judías. Adoración n (Latín de adorare “adorar”) 1. el acto de adorar a Dios. 2: el acto de dar reverencia a Cristo en el Santísimo Sacramento; 3. comunión intencional con Dios nacida del sentido de la maravilla (1 Jn 1:3; CIC 1083, 1178, 2628, 2781). Adorar v (L adorare “adorar”): amar, dar culto, honrar, reverenciar y servir a Dios como el único Dios, creador de todas las cosas; reconocer a Dios como Dios que no puede ser sustituido por ningún otro (Ex 20:2-5; Dt 6:13-14; CIC 2083-5, 2096-7). Adulterio n (Latín adulterium de adulterare “corromper”) 1. sexo consensuado entre un hombre o mujer casado y alguien que no es su cónyuge.2: acto de infidelidad conyugal 3: un grave pecado (Mc 10:11, Mt 5:27-28, 5:32, 19:6, 1 Cor 6:9-10, CIC 1756, 1856, 1858, 2336, 2380-2381, 2400). Adviento n (Latín adventus “llegada”): los primeros cuatro domingos en el calendario litúrgico durante los que los cristianos se preparan para la celebración de la Navidad y la segunda venida de Cristo (CIC 524, 1095). Agua bendita: es un sacramental que se usa para hacer la señal de la cruz, recordándonos el bautismo sacramental y para bendecir objetos como velas, crucifijos y rosarios para marcarlos como signos de nuestra llamada a la santidad (CIC 1667-1668). Alá n (Árabe Allah “Dios”) 1: el nombre de Dios utilizado en el Islam 2: un nombre que identifica al único Dios honrado y adorado por Judíos, cristianos y musulmanes (CIC 200-202, 839-840). Alabar 1: glorificar a Dios como forma de oración; 2: felicitar; 3: aprobar (Salmo 66, 113, 146, 150, Mt 11:25-27, CIC 2626, 26392643, 2649). Alegórico adj (Griego allegorein “hablar figuradamente”) 1: relacionado a la alegoría o una representación simbólica 2: un sentido más profundo y oculto que va más allá de la lectura literal de un texto sagrado 3: sentido espiritual de interpretar los significados más profundos de la escritura más allá de los acontecimientos (CIC 117). Aleluya interj (ME, de Latín, de Griego allelouia, de Hebreo Halaluyah, “alaben a Dios”) 1: la primera palabra de muchos salmos que incluyen una aclamación de alabanza a Dios; 2: la aclamación de alabanza a Dios en las liturgias de la iglesia durante todas las estaciones menos la Cuaresma (CIC 2589). Alianza 1: un ritual solemne de acuerdos que, una vez hablados, no se pueden retractar o anular; 2: un acuerdo escrito, tratado o contrato; 3: el acuerdo solemne de Dios con la humanidad y luego con Abraham y finalmente con Moisés a quien Dios dio la Ley y protecciones para el pueblo, quien, a su vez, prometió fidelidad solamente a Dios; 4: el ofrecimiento de la sangre de Jesús, como la “nueva alianza” en el NT; 5: el camino de la iglesia está preparado en la Antigua Alianza (Gen 10:5, 10:20-31, 17:4; Ex 19:1-8, Lc 22:20; 1 Cor 11:25; CIC 56-63, 121-123, 761-762). 26 Alma 1: el principio espiritual en la persona humana; 2: el principio de vida del cuerpo humano que no muere después de la muerte y que será reunido con el cuerpo al final de los tiempos en la Resurrección; 3: el aliento de la vida de Dios por la que el ser humano es un ser viviente (Gen 2:7; CIC 362-368, 382). Altar n (OE de Latín adolere “quemar”) 1: estructura como mesa en la que se quema una ofrenda 2: una mesa sobre la que los elementos eucarísticos, pan y vino, se ofrecen y consagran, convirtiéndose en el Cuerpo y la Sangre de Cristo (CIC 1182, 1383). Ambo n (Latín ambo “atril”) 1: atril 2: lugar de la iglesia donde se lee la Palabra de la Escritura durante la liturgia (CIC 1154). Amós n (Hebreo Amos) 1: profeta del siglo VIII del Antiguo Testamento que se pronunció contra la riqueza de los ricos de Israel mientras los pobres sufrían 2: el libro profético más antiguo del Antiguo Testamento (Libro de Amós; CIC 61-64, 218, 702). Anagógico adj (Griego anagoge, “dirigente”) 1: que va más allá del sentido literal, alegórico y moral de la escritura a su más profundo sentido espiritual 2: conducente hacia el destino final en Cristo (CIC 117-118). Anamnesis n (Griego anamnesis “recolectar, recordar”) 1: en la celebración del Misterio Cristiano, la Misa, la Iglesia recuerda la Pasión, Resurrección y segunda venida de Jesucristo y presenta al Padre la ofrenda de su Hijo que nos reconcilia con Él 2: el memorial del sacrificio de Cristo y de su Cuerpo, la Iglesia 3: la oración después de las palabras de la institución de la liturgia eucarística (CIC 1354, 1362-1372). Ángel n (Griego angelos, “mensajero”) 1: un ser espiritual superior a los seres humanos en poder e inteligencia que glorifica a Dios 2: un mensajero que anuncia el plan de salvación de Dios 3: un protector y guía para ayudar a la gente en su camino de la vida (Gn 28:11-15; Mt 1:18-24; Lc 1:26-38; CIC 327-336, 350). Anunciación n (Latín annuntiatus, pp de annuntiare “anunciar”) 1: el acto de anunciar 2: la visita del ángel Gabriel a María anunciándole que sería la madre del Salvador 3: la fiesta solemne de la iglesia que conmemora la visita de Gabriel a María (Lc 1:2638; CIC 490-494). Anti-Semitismo n (Latín anti “contra”+ shem) 1: discriminación y hostilidad contra los judíos y el judaísmo como religión 2: forma de racismo institucional (CIC 597, 2258, 2419-2425). Antiguo Testamento: los cuarenta y seis primeros libros de la Biblia que narran la revelación de Dios a través de sus actos creativos y redentores en las historias de la creación, las alianzas y la Ley entregada al pueblo israelita como signo de luz y bendición para todos los pueblos (Gen 22:18; Is 60:18; CIC 121-123, 707, 709, 129). Año litúrgico 1: la conmemoración de la vida de Jesucristo en las celebraciones litúrgicas de todo el año, comenzando con los domingos como Día del Señor y con las fiestas fijas que celebran las solemnidades de Jesús y María; 2: el calendario litúrgico con las estaciones que celebran los misterios de la vida de Jesucristo; 3: el ciclo litúrgico que incluye la memoria de los santos, incluyendo a María, los apóstoles, los mártires y otros santos; 4: el año litúrgico (CIC 1095, 1163-1178, 1194-1195). Año litúrgico: la celebración de la iglesia de todo el misterio de la vida de Cristo, así como de María y los santos en un ciclo anual con domingos y días festivos organizados en las estaciones litúrgicas con el Triduo Pascual como culminación (Lc 4:19; CIC 11631173, 1193-1195). 27 Apóstol v (Griego apostolos de apo+stellein “enviar”) 1: una persona enviada en misión 2: los primeros doce discípulos elegidos por Jesús para continuar su obra en la tierra en la iglesia 3: los primeros misioneros cristianos, testigos de la resurrección, incluyendo a los doce designados por Jesús y a san Pablo para predicar el evangelio 4: a quienes Cristo les ha dado la autoridad de continuar la tradición apostólica de la iglesia (CIC 857-862). Apostólico adj 1: relacionado con los doce apóstoles 2: relacionado con la sucesión de autoridad entregada a los apóstoles por Cristo y perpetuada en la ordenación de los obispos desde los apóstoles hasta el presente 3: relacionado con la vocación cristiana de los bautizados para extender el Reino de Cristo por todo el mundo (CIC 861-864). Arzobispo n (Griego arch+episkopos “obispo principal”) un obispo que recibe el título honorario de arzobispo del Papa para administrar o supervisar una provincia de diócesis, tales como las diócesis de un solo estado. Arquidiócesis n (Latín diocesis del Griego Kioikesis “administración”) la diócesis de un arzobispo (CIC 1560). Arca n (Griego arkein “arcón”) 1: un contenedor donde se guardan las cosas a seguro 2: la barca que construyó Noé para llevar a su familia y animales durante el diluvio (Gn 6:14-22, CIC 56-58, 1094). Arca de la Alianza 1: el contenedor hecho de oro, piedras preciosas y madera construido por Moisés según el mandato de Dios como el lugar de encuentro especial de Dios con su pueblo 2: una caja o gabinete que contiene el Tora en todas las sinagogas judías y que simboliza el Arca de la Alianza (Ex 25; CIC 212-213, 218, 1081, 1094). Asamblea n (de latín assemblere “reunir”) 1: una compañía de personas reunidas para un propósito concreto 2: una congregación 3: una comunidad de bautizados reunidos como Cuerpo de Cristo para dar culto 4: miembros de una iglesia reunidos en comunión para celebrar la liturgia bajo la acción del Espíritu Santo 5: una comunidad sacerdotal capacitada para celebrar la liturgia (CIC 1103, 1108 -1109, 1112, 1119, 1132, 1141, 1179, 1198-1199). Ascensión n (Latín ascendere “subir”) 1: el acto o proceso de ascender 2: el dogma de la Iglesia según el que Jesús subió al cielo y se sentó a la derecha de Dios 3: la fiesta solemne de Jesucristo en su ascensión al cielo (Mc 16:19, Lc 24:50-51, Jn 20:17, Hechos 1:6 -12, CIC 659-667). Asesinato n acto de matar a una persona con malicia y premeditación. Asunción n (Latín assumptus, pp of assumere) 1: la subida de alguien al cielo 2: el dogma de la Iglesia que reconoce que María fue llevada en cuerpo y alma a la gloria celestial compartiendo así la Resurrección de su Hijo y anticipando la resurrección de todos los miembros del Cuerpo de Cristo 3: la fiesta litúrgica solemne de la subida de María al cielo (CIC 966, 974). Atril n 1: un podio; 2: el lugar de la iglesia desde donde el lector anuncia la Palabra durante la liturgia de la palabra; 3: el ambo (CIC 1184). Ave María 1: oración especial en honor a María, Madre de Dios, basada en el relato de la Escritura de la visita del ángel Gabriel a María y el anuncio de que había sido especialmente agraciada por Dios para ser la madre de Jesucristo, el Hijo de Dios; 2: la oración de la iglesia en comunión con María para alabar a Dios y confiarle a María sus intercesiones (Lc 1.28-31; CIC 435, 2673-2679, 2682). 28 B Bautismo n (ME baptizme del grego baptizein, “sumergir”) 1: sacramento cristiano marcado por el uso ritual del agua y aceptando al que lo recibe a la comunidad cristiana. 2: entrada en la vida de Cristo 3: gesto simbólico de sepultura en la muerte de Cristo y resucitar con Cristo en una nueva criatura (Mt 28:19; Hechos 8:26-38; 1 Cor 12:12-13; CIC 1214, 1226-1246). Bautizar v (Griego baptizein “sumergir”) 1: administrar el sacramento del Bautismo 2: purificarse o lavarse espiritualmente sumergiéndose en el agua 3: iniciar 4: dar nombre cristiano (Mc 1:9-11; Mt 28:19; Hechos 8:26-38; 1 Cor 12:12-13; CIC 1214). Bien común Las condiciones organizadas por la sociedad para ayudar a las personas a lograr lo que se necesita para sostener la vida con un sentido de bienestar (CIC 1905-1923). Bienaventuranzas n pl (Latín beatitudo de beatus “felicidad”) 1: las enseñanzas de Jesús en las que explica las acciones y actitudes características de un estilo de vida cristiano 2: el estado de entrar en el gozo divino 3: las opciones morales que se basan en el amor de Dios en lugar de en logros humanos 4: las características del Reino de Dios (Mt 5:3-12; Lk 6-20-26; CIC 1716-1729). Belzebú n (Beelzebuh, “príncipe de los demonios” del griego Beelzeboub, del Heb Ba´añzebhubh, Ba´al “Dios filisteo”) (ver demonio o Satanás) 1: nombre del espíritu del mal por el que se acusó a Jesús de estar poseído 2: “príncipe de los demonios” (Mk 3:20-30). Belén n (Heb bet lehem “casa del pan” o “casa del dios Lahm”) la ciudad de Belén (a unas cinco millas al sur de Jerusalén) que se identifica como el lugar del nacimiento de Jesús (Mt 2:1; Lk 2:4; CIC 423). Bendecir v (Me blessen de OE bletsian, de blod, “sangre”” fr “el uso de la sangre en la consagración”) 1: consagrar 2: alabar a Dios por sus bendiciones 3: santificar con la señal de la cruz (CIC 1077-1083, 1669, 2645). Biblia n (ME biblia, Gr biblion, “libro” de Byblos, “papiro” antigua ciudad fenicia de donde se exportaba el papiro) 1: las Sagradas Escrituras de los cristianos que contienen el Antiguo y el Nuevo Testamento 2. el canon de la escritura que contiene 46 libros del Antiguo Testamento y 27 del Nuevo (CIC 120). Blasfemia n (Gr blasphemein “culpar”) 1: un acto irreverente contra Dios 2: reclamar los atributos de Dios para uno mismo 3: palabras y acciones faltas de respeto contra Dios opuestas al segundo mandamiento (Ex 20:7; Dt 5:11; Mt 5:33-34; CIC 2148). Buen Pastor: título que Jesús s