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EGIPTO
ESCUELAS GENERALES
 El Antiguo Oriente en la historiografía1
La egiptología nace en el siglo XIX con el descubrimiento de la piedra Rosetta, por Champollion
durante la invasión napoleónica de Egipto.
La Ilustración hace una división en Edades (Antigüedad Oriental, Antigüedad Clásica, Edad Media,
Edad Moderna, Edad Contemporánea) basada en su desarrollo tecnológico y cultural debido al
racionalismo del siglo XVIII.
En un principio la historiografía estudia Egipto desde una perspectiva “occidentalista”, por lo cual la
mayoría de las Interpretaciones realizadas se refieren a parámetros occidentales que no comprenden
la cosmovisión egipcia ni mesopotámica.
Basados en concepciones dogmáticas, la religión egipcia es incomprendida, al mismo tiempo que
juzgada de “primitiva”; del mismo modo, la política y economía egipcias son consideradas autoritarias
(por el faraón – dios) y esclavistas.
 La Ilustración y el siglo XIX
1) Positivismo: escuela historiográfica. El hecho por el hecho. Interés por hacer leyes generales
que le permitan a los gobernantes ejercer un mejor control de la sociedad. Acento en el detalle.
2) Materialismo histórico: reacción frente al positivismo. Los procesos históricos están en la
producción.
3) Difusionismo: Corriente que niega el desarrollo de los pueblos de forma independiente sino
que los elementos culturales y la tecnología se transmiten por movimientos migratorios.
4) Evolucionismo: La sociedad evoluciona como lo hace la naturaleza. Hay entonces, sociedades
superiores y sociedades inferiores.
 Siglo XX
Escuela de Annales: Cuestiona las ideas de la Historia del siglo XIX (leyes y detalle). Apunta a la
Historia política y diplomática sobre una perspectiva socio-económica. Tiene antecedentes en
Alemania (von Schmaller).
Braudel: - tiempo largo (estructura – cambios lentos, historia de las mentalidades o
cosmovisiones);
- tiempo medio (coyuntura – cambios cortos);
- tiempo breve (eventos – propio de los positivistas, dejarlo a los periodistas).
 Cosmovisiones: la sociedades antiguas y el hombre actual
El concepto de otro cultural es de gran importancia para entender la Historia y la Cosmovisión de
Oriente. Evita los anacronismos.
El historiador maneja dos variables, que son percibidas de manera diferente.
Variables

Variaciones y semejanzas
Pensamiento lógico-aristotélico
1
Tiempo
Espacio
Lineal
(occidental)
Circular
(oriental)
Pensamiento mítico o integrado
Tomado en parte de CERVELLÓ AUTUORI, J. Egipto y África. Barcelona. 1996.
α
α
α
tiempo lineal
visión profana
unicidad
α
no contradictorio
α tiempo cíclico
α visión sagrada
α multiplicidad de aproximación
al objeto (poliocularidad)
α contradictorio (pero no es nológico ni no-racional)
 Escuelas de antropología económica simbólica
1) Formalismo: plantean las categorías actuales (moneda, mercado) en sociedades antiguas.
2) Sustantivismo: Polanyi: exponente del sustantivismo, marca que el intercambio de mercado
aparece en el siglo XX. Este intercambio estaba basado en:
a.
Redistribución: existencia de un centro económico que recibe bienes de otros lugares
(palacios o templos) y a su vez los distribuye a otros lugares.
b.
Reciprocidad: intercambio recíproco de bienes, aunque en realidad siempre se espera
más del otro, en mayor cantidad (relación de dones y contradones). Esta relación de don y
contradon fue elaborada por Marcel Gauss, antropólogo francés.
c.
Comercio: existencia de un mercado (oferta y demanda), pero Polanyi afirma que solo
se dio en la Europa capitalista, en la Antigüedad solo había “puertos de intercambio”. El ejemplo
más antiguo es el comercio paleoasirio (era el más importante hacia el 1700 a. C.), coincide con
la hegemonía de Babilonia y su rey fue Shamshi Adad, quien estableció los limites máximos en
la monarquía, expandiéndose por todo el norte. Además, fundaron colonias comerciales por
Anatolia, actual Turquía.
Se descubrió en la ciudad de Kanish (actual Kultepe) un enorme archivo de tablillas con
escritura cuneiforme (la ultima referencia de la escritura cuneiforme data del 75 d. C.) que
pertenecieron al 1800 a. C., relatando el intercambio de productos textiles y de estaño.
3) Materialismo histórico: ideas marxistas aplicadas a la Historia, no a la política. Abrió el campo
de investigación de Historia al campo económico (derivado de la teoría de Marx de la lucha de clases,
la nueva Revolución Industrial, la inmigración, nuevos modos de producción, etc.)
 Teoría de los “Sistema – Mundo” (Wallerstein)
El capitalismo no se inicia con la Revolución Industrial, sino que nace con los viajes de exploración
de los países más desarrollados a partir del siglo XV. Todo sistema económico anterior no está
integrado como modelo «mundo» pues nace y desaparece.
Europa era el centro del mundo, con alto nivel tecnológico y económico a partir del siglo XV. A su
alrededor, se conforma una periferia formada por sus colonias. El centro está desarrollado y no
permite el crecimiento de la periferia subdesarrollada, creando una relación asimétrica.
Wallerstein no hace énfasis en lo sucedido antes del siglo XV, aunque luego dijo que habría que
buscar “sistemas mundo” similares, pero en otro tiempo histórico.
En el Antiguo Egipto hay muchas áreas centro, un ámbito donde se desarrollan ciertas practicas
donde también se relacionan con otras variables. Las periferias tienen un grado de innovación
tecnológica mayor que la periferia. Además, un centro puede transformarse en periferia y viceversa.
TEORÍAS GENERALES

2
Pensamiento integrado y pensamiento lógico2
CERVELLÓ AUTUORI, J. Egipto y África. Barcelona. 1996. cap. 1.
Pensamiento lógico: podemos rastreas la diferencia entre “mitos” y “logos” a los antiguos griegos,
que fueron los primeros en establecer en pensamiento racional frente al pensamiento mítico.
En la actualidad, esta distinción se basa en parámetros de desarrollo y civilización, y aún más, en
relación a qué culturas se asemejan más a las denominadas “occidentales”, entendiendo estas como
las más “desarrolladas”.
Sin embargo, en la medida de que tomamos toda la historia, todos los pueblos, y todas las
culturas, descubrimos que son las menos las que se asemejan al modelo occidental, y más las que
representan la alteridad.
En decir, que esto obliga a un enfoque más humilde en lo referente a la contribución histórica que
ha hecho el pensamiento racional a la historia general. Al mismo tiempo que implica el no poder
estudiar y analizar las distintas culturas bajo parámetros occidentales o “racionalistas” en oposición al
pensamiento mítico o integrado.
Básicamente, se pueden distinguir tres aspectos definidores del discurso mítico o religioso, versus
el lógico o racional: repetición vs. regularidad, integración vs. clasificación, poliocularidad vs.
linealidad; en definitiva, paradigma vs. sintagma.
Pensamiento integrado: entendemos por pensamiento integrado aquel que toma todos los
elementos de la naturaleza como partes constitutivas del cosmos (o algo superior que puede ser la
naturaleza), integrando en ella al hombre, no como elemento superior o inferior, sino como uno más
de sus elementos constituyentes.
Es característica de éste tipo de pensamiento y comprensión el politeísmo, en la medida que los
diferentes dioses son representaciones de distintos fenómenos o aspectos de la naturaleza y de la
vida, es decir de la multiplicidad de la unidad; no como “explicación” del mundo que los rodea, sino
como ordenamiento “natural” del éste mundo. Cada uno de estos dioses además es capaz de asumir,
en cualquier momento, la totalidad de los divino.
Los pueblos de pensamiento integrado poseen un “discurso mítico”, es decir, está connotado por lo
sagrado, lo que es reflejo de la connotación que tiene lo religioso en todos los aspectos de su vida.
Esto implica que los actos en sí mismos no poseen un valor per se, sino que en relación directa de su
participación dentro del universo sagrado, en tanto parte de la realidad que los trasciende, y sólo de
este modo adquieren un valor real. Aquellos actos que no se encuentren dentro de este universo
simbólico serán considerados trivialidades, y por ende, no pasarán al registro “histórico” de estas
sociedades.
Los actos humanos, del mismo modo, obtendrán un valor real en la medida que son repeticiones
de un acto primario, y de este modo lo confirman. Así, cualquier acontecimiento de la vida se vuelve
válido en la medida que conforma parte de este acto primitivo. Por ende, entendemos para el hombre
del discurso mítico, la vida real está constituida por objetos que responde a determinados arquetipos
y por acciones que repiten un acto primordial sagrado.
Aplicada esta situación al antiguo Egipto, hablamos del eterno retorno: sólo tendrá valor intrínseco
aquello perteneciente al tiempo sagrado, es decir, el principio u origen; todo aquel acto que repita
este acto primero o que participe de este arquetipo primero, poseerá valor real.
“El homo religiosus vive en un mundo paradigmático en que todo se reconduce a una única fuente,
en que el despliegue de criaturas y de actos se reconduce a un punto, en que lo múltiple se explica y
se resuelve en lo Uno; vive en definitiva, en un mundo integrado.”
Dentro de la concepción integrada en el antiguo Egipto, no podemos omitir en rol fundamental del
faraón; éste era el que garantizaba esta concepción, al mismo tiempo que aseguraba el orden dentro
del Estado. Mediante ritos y ofrendas que él realizaba, el orden cósmico se mantenía intacto, siendo
además el encargado de “alimentar” a los dioses para que éstos trajeran fertilidad, abundancia, salud,
etc.3
Otro aspecto característico de la concepción integrada en lo llamado “poliocularidad”. El discurso
mítico o integrado es, en virtud de la misma integración, un discurso paradigmático, donde en cada
momento se entrecruzan los planos de los expresado y de lo evocado, donde cada realidad
3
Ampliar con el texto de Frankfort sobre la función del rey como garante del orden cósmico.
expresada vale por lo que es, pero remite a la vez a todo el paradigma de nociones en el que se
integra, donde el discurso no es, pues, lineal, sino multiplánico.
Por ejemplo, la frase siguiente: “Tú eres Horus, hijo de Osiris, el dios más antiguo, hijo de Hathor.”.
Por otros hallazgos se sabe que Horus es comúnmente considerado como hijo de Osiris, sin
embargo, se lo llama hijo de Hathor porque su nombre, Hathor, significa “La casa de Horus” e hijo de
Osiris porque esto le confiere legitimidad a su puesto como Faraón y rey de Egipto. Lo que se trata de
lograr con esta frase es, mediante una multiplicidad de aproximaciones, caracterizar a Horus, por lo
cual, por muy incoherente que suene, para los habitantes del antiguo Egipto, tiene coherencia.
Esto se debe a que el lenguaje del egipcio dependía de imágenes concretas y por lo tanto
expresaba lo irracional, no por medio de modificaciones cualitativas de una idea central, sino
admitiendo la validez de varias vías de acercamiento a la vez.
Lo mismo ocurre con las representaciones iconográficas.
¿Cómo vehicula entonces, desde un punto de vista expresivo, el discurso de los pueblos
integrados? A través del mito, y con él, el rito, lo que son la forma lingüística narrativa que permite el
recuerdo y la transmisión del arquetipo, y la acción sagrada actualizadora de los actos del Principio.
Uno y otro transmiten y repiten los conceptos y los hechos primordiales, unen directamente a los
hombres con esos hechos y con ese tiempo.
Sería erróneo pensar que los mitos tienen un basamento histórico (los antiguos egipcios no tenían
la noción de historia), son la transposición lingüística – narrativa de verdades de orden esencialmente
cósmico. No actúan tampoco como explicación del mundo, sino como percepción de éste, como una
sensación, como un código de percepción y de expresión.
Por otra parte, se podría pensar que aquellos mitos que poseen personajes concretos, fechas
específicas, o actos puntuales, podrían estar basados en hechos pasados de los cuales queda un
vago recuerdo. Esto no es así, sino que estos detalles tan concretos vienen a realizar el mito, a
“hacerlo histórico”; desde este punto de vista, el mito antecede a la historia.
La ideología procede de un doble movimiento, a la vez centrípeto y centrífugo. Movimiento
centrípeto, por un lado que consiste en reconducir los acontecimientos que afronta la sociedad a una
red de estereotipos, a su vez, manifestaciones de arquetipos. Así, el aparato iconográfico y gráfico
desplegado en la célebre Paleta de Nármer pretende interpretar las victorias sobre unas gentes de las
marismas como una simple actualización de una función intrínseca al oficio real. Movimiento
centrífugo, por otra parte, por el cual estos estereotipos se actualizan por el efecto “realizativo” de la
fijación monumental. Mito e imagen, pues, no “relatan” hechos históricos, contingentes, que pueden
ser deducidos de ellos en forma directa o natural, sino que evocan hechos paradigmáticos,
modélicos, trascendentes, de la esfera de la cósmico; es decir, los hechos por antonomasia, para
cuya comprensión real se requiere un aprendizaje de carácter iniciático.
Dos concepciones finales; en primer lugar, el hecho religioso es la esencia del discurso integrado,
y en el discurso integrado el todo sólo es perceptible por la integración de las partes, que, a su vez,
se definen exclusivamente por su participación en aquel: disociar el todo impide comprender el hecho
religioso. En segundo lugar, el hecho religioso no es perceptible empíricamente: hace falta un cierto
grado de relatividad metodológica que introduzca, en la medida de lo posible, los parámetros de
visión propios del universo imaginario de la civilización estudiada.
FUENTE: Carta del cacique de Seattle al presidente de los Estados Unidos. Buen ejemplo de
cómo actúa la concepción integrada con respecto al mundo que los rodea, de cómo el hombre se
cree uno con la naturaleza. Al mismo tiempo, muestra el conflicto entre el pensamiento lógico y el
pensamiento sagrado.
 Parentesco4
En muchas sociedades el parentesco es la única institución social y la más importante. El grupo
parental, en muchos casos, toma el cuidado de la vida, la carrera, el matrimonio, la protección y la
identidad social de cada uno. En algunos casos, el sistema de parentesco puede además coexistir
4
ERIKSEN, T. Small places, large issues.
con la organización social, ya que los miembros de la sociedad, y muchas de sus actividades, están
organizadas a través de lazos de parentesco.
Incesto y exogamia: toda sociedad humana conocida prohíbe las relaciones sexuales entre
personas que están clasificadas como parientes de sangre cercanos, lo que incluye al menos la
relación padre – hijo, madre – hijo y las relaciones entre hermanos. Esto no significa que tales
relaciones no ocurran, sino que hay una norma que los prohíbe (el tabú del incesto).
¿Por qué el tabú del incesto es universal? No se ha encontrado una respuesta general aún para
esta pregunta, si bien se ha puntualizado la ventaja social de esta norma ya que permite la entrada de
nuevos miembros al grupo social y familiar.
De cualquier modo, hay sociedades que permiten a sus miembros casarse con parientes cercanos,
pero nunca los más próximos; esta es llamado endogamia. Lo opuesta es la exogamia, uno debe
casarse con un miembro que no se encuentre dentro del grupo.
Grupos corporativos: en muchas sociedades, especialmente aquellas en donde no hay Estado, los
grupos de parentesco forman la base para la unidad política y económica del grupo. Estos grupos se
caracterizan por estar unidos por lazos de lealtad, poseen normas que determinan el comportamiento
interno del grupo, son unilineales (los nuevos miembros se eligen por principio genealógico, pueden
ser matrilineales o patrilineales). Actúa de modo integrativo.
Herencia y sucesión: el parentesco esta asociado a los problemas de herencia y sucesión (puede
generar parricidio y fratricidio). La herencia concierne la transmisión de la propiedad, mientras que la
sucesión se refiere a la transmisión del oficio, derechos y deberes específicos según el status
adscripto. Las normas acerca de quien heredará son relativas a cada sociedad. El principio de
herencia es disruptivo ya que genera conflictos de intereses entre los parientes.
Modos de establecer el parentesco:
* Patrilineal. Transmisión de la membresía y/o recursos tiene lugar unilinealmente a
través del linaje del padre.
* Matrilineal. Transmisión de la membresía y/o recursos tiene lugar unilinealmente a
través del linaje de la madre.
* Doble. Algunos recursos son transmitidos a través del linaje del padre, otros a través
de la madre. Los dos linajes se mantienen separados.
* Cognaticio. Los recursos pueden ser transmitidos a través de los lazos de ambos
padres (bilateral). Es difícil de aplicar en los grupos corporativos ya que el grupo familiar no
se delinea correctamente. Lo mismo a la hora de realizar genealogías.
* Paralelo. Una rara variedad donde los hombres transmiten a sus hijos y las madres a
sus hijas.
* Cruzado. Una rara variedad que es la opuesta a la anterior: los hombres transmiten a
las mujeres y las madres a los varones.
Diferencias entre los sistemas patrilineales y matrilineales: ambas clases de sistemas son
usualmente dominados por hombre. En las sociedades patrilineales los derechos son transmitidos de
padres a hijos, mientras que en las matrilineales, del hermano de la madre al hijo de la hija. En los
sistemas patrilineales, las esposas aseguran la continuidad del grupo; en los matrilineales, las
hermanas de los hombres lo hacen.
Clanes y linajes: un linaje consiste en un grupo de personas que pueden indicar la descendencia
común de un ancestro masculino o femenino, enumerando los vínculos intermedios. Un clan también
comparte un ancestro común, pero no puede mencionar los vínculos intermedios. Lo linajes sueles
ser grupos más pequeños que los clanes.
Un tipo de clan es el denominado cónico, que está jerárquicamente organizado con una jefatura
centralizada. Hay un líder reconocible, usualmente el hombre más viejo del linaje, en cada nivel y un
líder en lo más alto de la jerarquía del clan. Son típicos de jefaturas estables donde todo está basado
en la lealtad del parentesco.
Otro modelo es el clan segmentario (en África). No está jerarquizado, es acéfalo y está compuesto
de linajes iguales y sub – clanes. Los miembros del clan se dirigen entre ellos como parientes pero a
sabiendas de la distancia genealógica entre ellos.
PREDINÁSTICO
 Ideología durante el Predinástico5
Con el surgimiento de la cultura Predinástica, la forma más llamativa de la evidencia arqueológica
de esta cultura es mortuoria
Dos culturas materiales diferentes se encuentran en el período Predinástico: la cultura Maadiense
en el norte (región del Cairo y del Delta), y la cultura Nagadiense en el Medio y el Alto Egipto. La
evidencia del surgimiento de una sociedad compleja se halla principalmente en el Alto Egipto, en un
"área nuclear" de Abydos a Hierakónpolis.
La mayor parte de la evidencia arqueológica del Predinástico del Alto Egipto -y del surgimiento de
una sociedad compleja- proviene todavía de los cementerios excavados entre sesenta y cien años
atrás. La secuencia del desarrollo Predinástico (primero en el Alto Egipto y posteriormente en el Bajo
Egipto) es dividida en tres períodos relativos: Nagada I, II y III, también conocidos
En tiempos de Nagada II tardío, la cultura de Maadi desaparece arqueológicamente en el norte y
es reemplazada por material de la cultura de Nagada. A continuación del período de Nagada III viene
el comienzo del período Dinástico Temprano, con un estado centralmente unificado que se extendía
desde el Delta hasta posiblemente tan al sur como Aswan.
El hecho de que la explosión de la representación simbólica que arqueológicamente es reconocible
en los entierros tenga lugar en el período Predinástico en Egipto no es mera coincidencia. Con
relaciones sociales crecientemente complejas entre grupos viviendo en regiones más
densamente pobladas, los símbolos materiales y las reglas de comportamiento usadas por los
subgrupos podía ayudar a crear identidades individuales y membresías a grupos sociales
específicos, tanto como ayudar a mantener afiliaciones interregionales. Los símbolos materiales
son también las expresiones visibles de conceptos y relaciones complejas. Por tanto, tales símbolos
frecuentemente acompañan las más complejas formas de interacción social que se desarrollaron con
el surgimiento de las aldeas neolíticas, y también con las sociedades más complejas de cazadoresrecolectores, tales como las de algunos grupos del Paleolítico Superior de Europa.
Los sistemas de parentesco también pueden haber provisto cohesión económica y social en las
tempranas aldeas agrícolas en Egipto, particularmente para actividades que poseen una demorada
recompensa, tales como la agricultura. Algunos símbolos materiales indudablemente surgieron para
dar definición a los roles en las aldeas,
Con la aparición de las aldeas agrícolas sedentarias en las que la gente vivía en forma más
concentrada, existía una necesidad de deshacerse de los muertos, y en un clima cálido como el de
Egipto, esto tenía que hacerse rápidamente después de la muerte.
Los asentamientos predinásticos conocidos están ubicados sobre el desierto bajo y en
estribaciones sobre la llanura aluvial, con cementerios ubicados cerca de los asentamientos. Dado
que la llanura aluvial llega a un ancho de hasta 10 km en algunas partes, muchas aldeas prehistóricas
se establecían a cierta distancia del Nilo, y podía haber sido más fácil deshacerse de un cadáver
cerca de la aldea que en el río. Como las aldeas predinásticas conservadas se hallan sobre el
desierto bajo donde la tierra es una capa delgada, era probablemente preferible establecer los
entierros en un pozo lejos de la casa y fuera de la aldea. Pero el mismo acto del entierro implica cierta
creencia en la eficacia del enterramiento (como opuesto a la exposición), aún si sólo se practicaba
para proteger los restos de los carroñeros.
En la época final del Predinástico, algunos entierros contenían gran número de bienes, y una
explicación para el enterramiento como un simple medio para deshacerse del cadáver no resulta muy
adecuada: los enterramientos predinásticos se volvieron símbolos de algo más allá del mero
hecho de disponer del cuerpo. En algunos centros en el Alto Egipto, la diferenciación mortuoria se
incrementó a través del tiempo, y lo que ha sido interpretado como enterramientos de élite eran
mayores y contenían más bienes que los entierros que no pertenecían a la élite. Los entierros incluían
un ajuar funerario específico por el valor que para el entierro les fue atribuido a tales ajuares. La
BARD, K. “Hacia una interpretación del rol de la ideología en la evolución de la sociedad compleja en Egipto”,
en JAA, n. 11. 1992
5
inclusión de alimentos (y jarras), adornos para el cuerpo, cosméticos, herramientas y modelos de
útiles en pequeña escala en los entierros posiblemente sugieren una creencia en su utilidad después
de la muerte.
Las ceremonias funerarias y los enterramientos son un rito de pasaje, un medio de restaurar la
trama social después que la muerte la ha transformado. Los funerales son también un medio
aceptable de expresar dolor por parte de los parientes del muerto.
El tratamiento de los muertos, entonces, puede simbolizar un profundamente establecido sistema
de creencias y valores sostenidos por las sociedades.
A medida que la cultura predinástica del Alto Egipto evolucionaba en complejidad, también lo
hacían sus ideologías.
El simbolismo de los entierros no sólo refleja las creencias predinásticas en torno a la muerte, las
cuales proveían un sentido de cohesión social: sugiero que esos enterramientos también se volvieron
simbólicos de los medios de control económico y social.
Con el surgimiento de grandes y poderosas unidades políticas (¿jefaturas?) en el Predinástico
tardío, la interacción económica puede haberse vuelto más predatoria, lo cual probablemente resultó
en conflictos y eventualmente guerras que condujeron a la unificación de Egipto en el estado
Dinástico Temprano. La legitimación de la guerra de conquista y la superioridad de la sociedad del
rey (-dios) son ideologías simbolizadas en el arte ceremonial real, tal como aparece
La ideología, tal como es simbolizada en el culto mortuorio, fue una fuerza dinámica -primero a
medida que la complejidad social evolucionaba en el Alto Egipto y posteriormente a medida que las
instituciones estatales se formaban, en la Paleta y la Cabeza de Maza de Narmer.
El simbolismo del poder desarrollado en la medida en que las sociedades se volvían
incrementadamente complejas y las élites emergían, no es sólo una parte del proceso evolutivo
general, sino que el simbolismo tiene significado dentro del sistema de creencias de las culturas y por
ello puede tomar diferentes formas
la mayoría de los agricultores sedentarios habían simbolizado un mayor número de distinciones en
el ritual mortuorio que los cazadores-recolectores, agricultores migrantes o pastores. La
diferenciación mortuoria se halla pautada, y algunos arqueólogos procesuales creen que esas pautas
pueden ser vinculadas a otros aspectos del sistema sociocultural.
Sólo una fracción de todo el comportamiento simbólico en torno de la muerte en una cultura puede
ser preservado en los restos materiales a partir de los cuales se interpretan roles y creencias
socioculturales.
Las creencias sostenidas por una sociedad indudablemente afectan el comportamiento simbólico
de la sociedad -qué es simbolizado y cómo es simbolizado, particularmente en actividades (de nosubsistencia) tales como las prácticas mortuorias. Algo de este comportamiento simbólico puede
tomar una forma material y, por ello, es potencialmente recuperable a través de la arqueología. Pero,
en primer lugar, se necesita un concepto de las creencias e ideas que se hallan detrás del simbolismo
en los entierros, el cual afectaba directamente el comportamiento mortuorio en un contexto cultural
específico. Tales conceptos, como puede interpretarse desde una perspectiva postprocesual, son
entonces beneficiosos para hacer mejores inferencias sobre la organización social a partir de datos
mortuorios, importantes para el análisis en arqueología procesual. Los datos mortuorios son una
reflexión, primero, de las creencias sostenidas por una sociedad concerniente a la muerte y a
la naturaleza de la existencia, y, segundo, de cómo aquellas creencias se relacionan con los
diferentes individuos en esa sociedad. Aunque las ideas de una sociedad prehistórica mueran con
ella, sugiero que un análisis más generalizado de las ideas y creencias que jugaban un rol en las
pautas de enterramiento de una sociedad y que también cumplían un rol más dinámico dentro de la
sociedad (una vez) viviente, puede y debe realizarse.

6
Paralelismos entre Egipto y África6
CAMPAGNO, Próximos y distantes: Egipto y África, del periodo Predinástico al Reino Antiguo
A diferencia de lo que comúnmente se considera, Egipto no está aislado del desarrollo general
dado en África. Existen ciertos paralelismos sobre todo a nivel de cosmovisión. A su vez, existen
nexos en el campo socioeconómico y de las concepciones ideológicas.
 Aspecto socioeconómico: es necesario remontarse al proceso de neolitización en el mundo
africano. Tradicionalmente se suponía que tal proceso venía directamente de Asia. Se sabía que la
domesticación de animales y el cultivo de plantas en el cercano oriente había comenzado en el VIII
milenio, sin embargo las principales especies animales domesticadas en áfrica corresponden a
animales extintos propias del área. Además, se tienen evidencias de que el cultivo de cebada en
Nabta Playa es de aproximadamente el 6000 a.C. (lo cual implica un desarrollo independiente).
Finalmente, el empleo de cerámica en África data del milenio VIII, y en cambio, en el Cercano Oriente
la fase neolítica es aceramica; además, se encontraron equipos de moler que datan de entre el 15000
y el 10000 a.C. De esta forma, sólo el trigo y el ganado ovicáprido serían préstamos de Oriente.

Aspecto ideológico: aparece un punto clave de paralelismo, el liderazgo sagrado. En efecto,
la característica general a los líderes africanos no es su capacidad de imposición de mando, sino la
centralidad de poderes cósmicos y naturales, seres de cuya vida depende la conservación d de la
sociedad y el cosmos, lo que los convierte en individuos indisociablemente vinculados a lo sagrado.
Estos líderes no sólo poseían un dominio sobre lo sagrado, sino también sobre las decisiones en el
plano socioeconómico (producción de alimentos, almacenamiento, redistribución, intercambios, etc.),
así como la representación política de la sociedad, o la conducción de la misma en los
enfrentamientos con otras comunidades. En algunas sociedades estas figuras de liderazgo pueden
asociarse también a la aparición de un sector de élite dentro de la sociedad, junto con los jefes
comunales.
Dentro de la concepción sagrada del rey, o del rey – dios, existen varias características que se
asemejan a las concepciones egipcias sobre la divinidad del faraón:
 El dios garantiza la abundancia en alimento y media con la naturaleza;
 Es garante de la prosperidad general de la comunidad: el rey se identifica con su pueblo, todo
lo bueno o malo que le suceda, le sucederá a su pueblo;
 Se rinde culto funerario al primer ancestro de la realeza (Osiris en Egipto): posee la misma
muerte violenta, se le asignan varias tumbas a lo largo del país, es considerado un gran fuente de
fertilidad y está asociado a animales, especialmente el toro;
 Practican el regicidio ritual para prevenir el decaimiento de los poderes del gobernante; en
Egipto se practicaba (muy pocas veces y no era público) el regicidio político cuando se creía que el
faraón había perdido sus capacidades;
 El rey era entendido como algo fuera de lo ordinario, por lo cual era obligado a llevar una vida
de aislamiento y de costumbres muy distintas a las comunes;
 Debía aplicar la justicia de acuerdo a la ley exacta y no por que él lo pensara8;
 Realizaban festivales para recuperar o revitalizar los poderes.
7
Esta fase corresponde a Nagada I (4000 – 3500/3400)
 Sociedades segmentarias y de jefatura
Sociedades segmentarias9: es indudable que todos los habitantes prehistóricos del Valle del Nilo
tuvieron una cultura espiritual común que guarda un paralelismo con la homogeneidad de los restos
físicos arqueológicos.
7
CERVELLÓ AUTUORI, J. Egipto y África. Origen de la civilización y monarquía faraónicas en su contexto
africano. Aula Orientalis – Suplementa, n. 13, Barcelona, 1996.
8 Frankfort desacuerda, para él el faraón podía tener iniciativa propia, sólo que las fuentes lo citan de ese modo
porque así era el gobernante ideal.
9 FRANKFORT, Reyes y Dioses. Cap. 1.
Prevalecieron ciertas ideas de estos antepasados hacia al Predinástico (el poder divino se
manifiesta en ciertos animales y pájaros: toros, vacas, halcones, etc.; el mundo visible proviene de un
océano primigenio siendo el Creador el dios que se manifestaba en el poder del sol).
El primer cambio se da en el paso de la existencia nómade a sedentarismo de agricultores en el
Valles.
“La organización social consiste esencialmente en varias aldeas unidas en una sola comunidad
bajo el mando de un jefe común. Pero en esta forma de colectividad política se puede generalmente
descubrir una influencia unificadora debido a un sentido de afinidad y por consiguiente a la existencia
de un culto religioso común, intensificado por la presión ejercida de afuera.”
La arqueología confirma esta frase en los restos de modestas aldeas y tumbas.
Sociedades de Jefatura10: a partir de esta fecha aproximada (3500 a.C.) comienzan a verse las
diferencias entre el desarrollo egipcio en particular y el africano.
En las comunidades no estatales, la práctica del parentesco se presenta como el principal eje de
articulación y organización social. Este sistema es de gran importancia para estas sociedades: es de
importancia para la política o en la organización de quehaceres cotidianos; y en algunos casos, las
familias se juntan para empresas comerciales.
Sobre todo el las sociedades no estatales, en el grupo parental se basa la estabilidad política ya
que el grupo está unido por lazos de lealtad.
Esta posición se justifica en el ámbito funerario:
 Por la distribución del espacio: existen dentro de cada necrópolis varios sectores que reflejan
la existencia de distintos grupos de descendencias; esto podría indicar la existencia de grupos
clánicos o familiares.
 Paralelismo entre tumbas y viviendas: la arquitectura de las tumbas es muy similar al trazado
de las casas del Predinástico; la muerte no implicaba que el difunto quedara desvinculado de su
comunidad, los lazos parentales persisten por sobre la desaparición de los individuos.
 Ofrendas a los muertos: típica práctica durante el Predinástico para garantizar el bienestar del
difunto: se los proveía de alimentos y objetos útiles.
 El Parentesco11
Se presenta como el eje principal de articulación y organización social.
En las comunidades del Valle del Nilo pre-estatales, la evidencia se halla en el ámbito funerario:
a)
por la distribución del espacio
b)
paralelismo entre tumbas y viviendas
c)
ofrendas a los muertos
A su vez el parentesco está ligado con la herencia y la sucesión, nociones que van más allá de la
transmisión conocimientos y recursos: la herencia se refiere a la transmisión de propiedades, y la
sucesión a la trasmisión de oficio y sus consecuentes derechos y deberes. Esto a su vez lleva a la
existencia de reglamentaciones internas que delimitan la herencia.
Hay seis modos de establecer el parentesco:
 Patrilineal
 Matrilineal
 Doble
 Bilateral
 Paralelo
 Cruzado
Sin embargo, mientras una sociedad se maneje por los lazos de parentesco existente entre ellos,
el líder, es un pariente más, que de “real” no posee nada. Esta situación tiende a impedir la formación
del Estado como tal, porque no permite el surgimiento de una élite: pone límites a una diferenciación
10
CAMPAGNO, Parentesco, intercambio, conflictos. Consideraciones sobre el surgimiento del Estado en
Egipto.
11 Ibídem.
social y a la acumulación de poder. En tales circunstancias no hay margen para que el líder local se
transforme en rey. En este tipo de sociedades, lo que marca la mayor diferencia con las sociedades
estatales, es que no existe una clase social que tenga el monopolio de la coerción.
El principio básico del parentesco es la norma moral de reciprocidad:
 La gente debe ayudar a quien le ha ayudado;
 La gente no debe perjudicar a quien le ha ayudado.
En cambio el Estado se haya en contradicción directa con estas normas: no apoya la norma de
reciprocidad y establece en cambio relaciones de dominación.
 Surgimiento del Estado12
Si estas sociedades de jefatura no podían derivar por sí mismas en la formación de un Estado, ¿a
qué factores se debe esta surgimiento?
Teniendo en cuenta esta pregunta, la respuesta sería la siguiente:
La clave parece estar en esas sociedades donde el parentesco no rige, en los vínculos donde un
grupo de parentesco puede entablar con individuos o grupos de extranjeros, es decir, de noparientes. Lo que equivale a decir que, en condiciones primarias, el primer lazo de tipo estatal es un
lazo signado por cierto efecto de interiorización de aquello que se halla inicialmente en
exterioridad respecto del núcleo que accederá al monopolio de los medios de coerción. En
este sentido, un ámbito que, si bien puede no ser el único posible, se presenta como sumamente
propicio para que se produzcan lazos de tipo estatal es el que corresponde a los conflictos
intercomunitarios, en la medida en que los contendientes no son parientes entre sí y en la medida en
que los conflictos ponen en juego el uso de la violencia, cuyo monopolio caracteriza a las prácticas de
tipo estatal.
¿Cómo se produce el advenimiento del estado en el Valle del Nilo?
Tres conjuntos de testimonios deben ser tomados en cuenta:
 En primer lugar, en el alto Egipto, promediando el IV milenio a.C., presenta un conjunto de
comunidades aldeanas con cierta diferenciación social y personajes asociados al liderazgo local
(sociedades de jefatura).
 En segundo lugar, se dispone de evidencia para advertir la existencia de unas significativas
prácticas de intercambio de bienes de prestigio procedentes de regiones como Nubia, Palestina y
Mesopotamia.
 En tercer lugar, también hay evidencia de armas, fortificaciones, iconografía relacionada con
combates, que permiten sostener la existencia de recurrentes conflictos entre aquellas comunidades
asentadas en el Alto Egipto Predinástico.
En particular, la cuestión de los bienes de prestigio resulta crucial, porque tratándose de
sociedades en los que el monopolio de la coerción no se halla disponible, la capacidad de ostentar la
posesión de bienes exóticos es una de las principales estrategias a disposición de las élites locales
para indicar y reforzar su diferencia respecto de los restantes integrantes de la sociedad. En este
sentido, la posibilidad de acceder a tales bienes puede ser decisiva para la reproducción del status
quo. Ahora bien, los bienes de prestigio constituyen un bien necesariamente escaso: es precisamente
su rareza lo que los inviste de demarcadores de prestigio social. Esto significa que no es dable
esperar un flujo permanente ni superabundante de estos bienes procedentes de lejanas regiones.
Pero, por el otro lado, en aquellas comunidades predinásticas, la demanda de tales bienes debió ser
más que considerable, si se toma en cuenta el hecho de que buena parte de estos bienes debía ser
enterrada junto con su poseedor cuando éste moría, de manera que cada nuevo integrante de élites
locales debía procurarse sus propios bienes de prestigio. En estas condiciones, ante una oferta de
bienes escasos y erráticos y una demanda más bien constante, la avidez de cada una de estas élites
locales por acaparar la mayor parte posible de los objetos exóticos en desmedro de las demandas de
las demás élites de la región, pudo conducir a una permanente tensión entre las comunidades, y a su
vez, en un conflicto abierto.
12CAMPAGNO,
Parentesco, intercambio, conflictos. Consideraciones sobre el surgimiento del Estado en Egipto
Si realmente esta fuera la razón de los enfrentamientos (arqueológicamente probados), podrían
haber concluido en dos situaciones:
 De saqueo de la comunidad rival y restablecimiento de la situación anterior: el problema con
esta situación es que si la comunidad saqueada está mejor ubicada geográficamente, de cualquier
manera poseerá un mejor acceso a los bienes de prestigio.
 De conquista y permanencia en la comunidad rival: si el vinculo transitorio del combate se
transformaba en permanente, se abrían las posibilidades para un nuevo tipo de práctica social,
ejercido entre no – parientes, que se podría denominar estatal.
Esta fase corresponde a Nagada II (3500 – 3300)
 Los proto-estados13
En el valle del Nilo, hace unos 3400 años a.C., tres núcleos proto-estatales emergen en la región
del Alto Egipto: Hieracómpolis, Nagada y Abidos. Tales núcleos continúan con los conflictos sólo que
a una escala estatal, donde inclusive, la disputa sobre bienes de prestigio pudo haberse
incrementado (teniendo en cuenta el poderío de las élites, ahora capaces de ejercer el monopolio de
la coerción sobre sus periferias). Como resultado de esos conflictos, el centro de Nagada parece
haber colapsado y, hacia el 3200, muy probablemente existiera ya un solo proto-estado en el Alto
Egipto, cuyos centros más importantes fueran Hieracómpolis y Abidos. Esta es la época del
monarca llamado “Escorpión I”. La continuidad del proceso estaría signada por la expansión de
ese único proto-estado hasta alcanzar el dominio, hacia el 3000 a.C., de todo el territorio nilótico entre
la primera catarata y el mar Mediterráneo.
Este proceso posee una característica a resaltar: lo contingente. La conquista era una
posibilidad, no una necesidad: la posibilidad de una nueva situación.
Esta fase corresponde a Nagada III (3300 – 3000)
 Economía durante el Predinástico14
Los estados tempranos eran entidades políticas extensivas caracterizadas por una gran cantidad
de población, un gobierno centralizado con el monopolio de la fuerza y basado en un sistema de
códigos legales, y una jerarquía social (castas, clases). La población solía concentrarse en
asentamientos densos.
Los estados tempranos descansaban sobre economías multifacéticas y relativamente productivas.
Se basaba en una producción agrícola intensiva generadora de excedentes; estos, permitían el
desarrollo de especializaciones no agrícolas. Las especializaciones se complementaban con
elaborados mecanismos de intercambio.
Polanyi sugiere tres formas generalizadas de integración económica: reciprocidad, redistribución e
intercambio de mercado:
 La reciprocidad se refiere al intercambio fuera del mercado entre iguales sociales (ejemplo:
intercambio de regalos). Involucraría las relaciones simétricas entre parientes, aldeanos, jefes de
ciudad-estado y así sucesivamente
 La redistribución involucra la acumulación de excedentes a nivel local, su almacenamiento
en un centro y su posterior distribución. Se manifiesta en tributos e impuestos. Estarían
implementadas en la autoridad centralizada o en centros especializados.
 El intercambio de mercado se refiere a las transacciones de bienes o servicios gobernadas
por un principio de mercado y con frecuencia operando en un mercado-lugar. Tendía lugar en un
mercado-lugar: el intercambio de mercado sirvió para felicitar la distribución de un amplio espectro de
bienes especializados a nivel local, regional e interregional. Los mercados-lugar, solían atraer a
mercaderes profesionales.
13
CAMPAGNO, Parentesco, intercambio, conflictos. Consideraciones sobre el surgimiento del Estado en Egipto
BERDAN, F. “Comercio y mercado en los estados precapitalistas”, en PLATTNER, S. (ed.), Economic
Antrophology, California, 1994.
14
 En lo referente a la especialización, aunque en las más pequeñas sociedades hallamos
personas especializadas, esta especialización es generalmente part-time como consecuencia de la
falta de excedente productivo, la insuficiente demanda de productos o servicios, o a partir de la
intervención política directa. El alto grado de especialización estaba relacionado con la producción de
excedentes: el brazo de la economía dedicado a la producción de alimento era lo suficientemente
intenso y consistente como para liberar algunas personas de las actividades relacionadas con las
producción de alimento; estas, canalizaban sus energías hacia la política, el servicio militar, la religión
u otros aspectos económicos (artesanías y comercio).
Estas especializaciones tendían a concentrarse en asentamientos nucleados (centros urbanos o
ciudades), ya que mejoraba la eficiencia debido a las economías de transportación. Cuando los
artesanos estaban concentrados en ciudades, era posible la aplicación de ventajas propias de la
especialización y de la economía de escala (ejemplo: fabricación de herramientas por otros
especialistas). La ubicación de los lugares donde se fabricaban las artesanías puede relacionarse con
el ruido irritante que generaban y los efluvios o vapores que emanaban: estas eran las razones por
las que se hallaban en las afueras de la ciudad.
El artesano producía para una sociedad estratificada: algunos productos eran consumidos y
estaban al alcance de toda la sociedad (cerámica utilitaria, ropa, etc.) y a otros solo accedían los
rangos superiores de la misma (piedras preciosas, ropa extra fina, etc.).
Las estructuras administrativas de los estados tempranos requerían financiamiento; las primeras
vías para obtenerlo fueron a través de los impuestos (sobre ciudadanía) o el tributo (sobre
conquistados). El impuesto del rey o de los sacerdotes, generaba importantes ganancias. Tal
impuesto, organizado per capita, era pagable parte en especie y parte en dinero. Algunos impuestos
se aplicaban: a la tierra, al ganado, al comercio, al mercado y al puerto. Estos impuestos derivan del
concepto del rey como dueño de todo: cada transacción debía ser comprada a la casa real. Además
del impuesto en especie y dinero, se dio también el impuesto en trabajo. El tributo fue un importante
recurso de riqueza. Establecidos en el momento de la conquista, los requerimientos de tributo
variaban: podían ser demandas fijadas en forma estricta (Nubia más que nada) o simples regalos
ocasionales (Palestina y Mesopotamia sobre todo). El tributo simboliza el control político y
económico de un grupo sobre otro.
Gran parte de las entradas, eran guardadas en almacenes. Estos almacenes simbolizaban el
control económico sobre la tierra que tenía el rey o el sacerdote (subrayan el estándar). Palacios y
templos, manejaban estos recursos en escalas variadas de diferentes maneras.
Los templos de Egipto y Cercano Oriente servían como focos redistributivos en los
sistemas económicos locales y regionales. Pese al control ejercido cobre la tierra y el trabajo, no
monopolizaban la economía. Los templos entraban en actividades comerciales que les requería
renunciar a algún control político suplantado por las más estrictas fuerzas económicas en la guía de
las empresas comerciales.
Los mercaderes profesionales y sus actividades mostraban una mezcla de compromisos
políticos y empresariales: por un lado, la necesidad de capital los ataba al palacio o al templo; por el
otro, las transacciones de naturaleza no política, respondían solo a fuerzas económicas.
En los estados más tempranos, el comercio a larga distancia podía estar dirigido a satisfacer las
necesidades relacionadas con el status especial de las elites (bienes de prestigio). Más tarde (cuando
las rutas y las relaciones comerciales se establecieron mejor), bienes de uso diario se agregaron al
repertorio de los mercaderes.
Estos, de un status social incierto y ambivalente, poseían afiliaciones políticas y patronales. En
algunos casos los mercaderes estaban sometidos al templo como sirvientes (cuando los templos
pierden su monopolio sobre el capital, los mercaderes se vuelven más independientes y llegan a
dominar el comercio). Al carecer de inversores, los comerciantes acudieron a individuos o
instituciones buscando subsidios. Los centros de comercio aparecieron en los estados tempranos
para proveer un espacio neutral para comerciar a los comerciantes que ofrecían productos diferentes
y de estados distintos. En algunos casos, los mercaderes profesionales residían en forma casi
permanente en un centro comercial extranjero. Servían como agentes interculturales, promoviendo
y facilitando el comercio entre su propia gente y los locales.
Los mercados y los mercados-lugar (ambos existieron en los estados tempranos) no son lo mismo:
 Mercado: situación en la que un bien es suministrado por alguien (vendedor), demandado por
otros (comprador), y el valor es determinado por el juego de la oferta y la demanda (precio).
 Mercado-lugar: es el verdadero lugar de encuentro para las multitudes oferentes y
demandantes.
El comercio en ambos contextos, comprendía mercaderes de larga distancia (bienes exóticos),
comerciantes cuyo espectro era menos extendido y productores locales de comida o artesanías en
pequeña escala.
Este amplio radio de participantes, operaba en una variedad de tipos de mercado-lugar (grandes e
importantes, pequeños e insignificantes). Esto sugiere una jerarquía de mercados-lugar;
Los intercambios en los mercados-lugar fueron facilitados por el uso de varias formas de dinero.
El mismo, tenía cuatro funciones mayores distintas; era: medio de intercambio; estándar de valor;
forma de pago; acumulación de riquezas.
Algunos bienes fueron valuados en otros términos o medidas de valor (granos, bueyes, peso de
metales; en Egipto faraónico eran medidas de cobre las que regían los intercambios).
DINÁSTICO TEMPRANO (o periodo Tinita)
 El Estado: la institucionalización del poder15
El concepto de la dignidad real surgió en Egipto al final del periodo Predinástico; los egipcios eran
muy conscientes de ello, y reconocieron a un primer rey de una primera dinastía: Menes. Según la
tradición, sus predecesores fueron los espíritus “semidivinos”, que habían heredado su autoridad de
los dioses, que, a su vez, tuvieron como antecesor al Creador Re. La autoridad monárquica fue una
institución de desarrollo paralelo al del universo, ya que el Creador asumió desde el principio el papel
de rey de su creación.
El advenimiento de la Primera Dinastía viene acompañado por la trascendental introducción de la
escritura, por el avance tecnológico que supone la utilización de utensilios de metal, por los nuevos
modos de expresión del arte monumental; en definitiva, el cambio de una cultura popular al de una
civilización avanzada.
Esta transformación, la unificación política del país, no fue tan sólo una solución práctica a un
problema de organización: la forma que Menes le dio a esta solución (la monarquía dual del Bajo y
Alto Egipto), se adaptó perfectamente a la cosmovisión egipcia; por esto es que su obra perduró en el
tiempo.
La perdurabilidad de la obra de Menes tiene una doble raíz. En primer lugar, era esencial llevarlas
hasta el final. El rey de todo el territorio no lo era porque hubiese obtenido más triunfos sobre los
otros jefes, sino que lo era porque se había colocado a la cabeza de todos, sin pares ni dignatarios.
Una vez terminada la conquista, fue posible ver la unificación de Egipto. El país unificado bajo un solo
monarca no era una alternativa frente a unas formas de poder más descentralizadas: era la única
forma admisible en relación a la ideología egipcia de orden – caos.
En segundo lugar, Menes, al proclamarse gobernante absoluto le dio una forma que armonizaba
tan perfectamente con la mentalidad egipcia como para parecer a la vez sublime y perenne. Esa
forma fue la monarquía dual sobre el Alto y Bajo Egipto, unidas en la persona única del gobernante.
Esta concepción extraordinaria dio expresión política a la tendencia egipcia de entender el mundo
como un conjunto de dualidades contrapesadas en un equilibrio inalterable. Un estado concebido
dualmente tuvo que parecer a los egipcios la manifestación del orden de la creación en la sociedad
humana, y no el producto de una constelación temporal del poder.
A partir de allí, muchos de los futuros “nombres” y rituales egipcios se mantuvieron para
contrapesar aquellos que existían en el Alto Egipto, lugar de donde provenía Menes.
15
FRANKFORT, H., J. WILSON Y H. JACOBSEN, El pensamiento prefilosófico. I. Egipto y Mesopotamia. 1979.
Cap. 1 y 2.
A su vez, muchos de los departamentos de gobierno, incluida la tesorería, estaban divididos en
una oficina del Alto y otra del Bajo Egipto. Los mismos títulos del rey incluían, además de la
denominación del “Rey del Alto y del Bajo Egipto”, un epíteto, “Las Dos Señoras”, alusión a dos
diosas que se manifestaban en la persona real que representaban las dos mitades del reino, también
“Los Dos Señores”, lo que hacía referencia a los dos eternos antagonistas Horus y Set. Este caso es
particular, ya que se identifica al rey con los dioses, pero no porque se le considerase la encarnación
de uno y de otro, sino porque les personificaba en cuanto a la dualidad, como contrarios en equilibrio.
No implica solamente que el rey domine la monarquía dual, sino también que ha aplastado la
oposición y ha reconciliado a las fuerzas en conflicto, Alto Egipto (Set) y Bajo Egipto (Horus) que
representa un orden inmutable.
Este aspecto encontró su expresión, en la práctica, en los numerosos ritos y festivales que
combinaban referencias al Alto y Bajo Egipto. La estructura y costumbres del nuevo Estado muestran
una clara integración del celo religioso y el sentido práctico.
La creación de Menes de una nueva capital para el Egipto unificado se debe ver a la misma luz. La
nueva capital, Menfis (o la estructura de Las Murallas Blancas), reflejaba en su edificación la reciente
pacificación del país; su nombre la proclamaba fortaleza de un rey que procedía del sur. En la parte
sur del reducto se fundó un nuevo templo dedicado al dios Ptah; este nuevo santuario estaba lleno de
significado: “Balanza de las dos Tierras, en la que se han pesado la Tierra del Alto Egipto y la Tierra
del Bajo Egipto”. El nombre del templo revela explícitamente el equilibrio establecido.
Junto con toda esta renovación política, social y económica, se expone una doctrina religiosa para
la nueva capital de Menes: La Teología Menfita. El texto es una cosmología: describe el orden de la
creación y hace de la tierra de Egipto, tal y como la organizó Menes, una parte integrante de ese
orden. Está divida en seis secciones (o más, no se sabe con claridad), y en ellas se trata todos los
aspectos de la creación, de los conflictos entre Horus y Set, de cómo Horus obtiene el reinado de
Egipto (por ser descendiente de Osiris), así como legitima la nueva capital como la sede del
enterramiento de Osiris.
 Evolución del Estado 16
Una vez que la práctica estatal emergió y comenzó a consolidarse, su potencial de alteración del
orden previamente vigente empezaría a hacerse sentir. Es posible distinguir tres grandes
capacidades para alterar la sociedad que el estado dispondría desde los más tempranos periodos:
 La capacidad de coerción del Estado debió ponerse de manifiesto en dos escenarios: los
propios de las prácticas de tributación y de conflicto. En cualquiera de las dos circunstancias el
Estado podía poner de manifiesto su potencial represivo.
 La capacidad de creación del Estado en la construcción de palacios, templo y sobre todo,
tumbas, además de núcleos urbanos.
 La capacidad de intervención del Estado en una gran cantidad de prácticas antes ejercidas
en el ámbito comunal. Contaba para ello con una nueva figura social, desvinculado de las prácticas
de parentesco y vinculado directamente al Estado: los funcionarios. A través de ellos, el Estado podía
monopolizar las redes de intercambio, acaparar los bienes de prestigio, iniciar cierta codificación de
tradiciones, establecer centros de culto a los dioses y ejecutar rituales exclusivamente estatales. A su
vez, tales funcionarios contaban con nuevas técnicas de control del tiempo (el calendario “civil”) y de
registro (la escritura), las cuales, reservadas a la élite estatal, debieron reforzar la subordinación de la
vasta mayoría de la sociedad, que se hallaba excluida de su conocimiento.
Lo importante aquí, es que todas estas capacidades del Estado egipcio debieron ser decisivas
para que el pensamiento egipcio asimilara a sus dirigentes como sus propios dioses.
La concepción de la realeza faraónica como dioses puede ser interpretada como el modo
específicamente egipcio de representación de lo estatal. Así la figura del rey-dios egipcio emerge
tanto del trasfondo simbólico genéricamente africano como de los acontecimientos específicamente
históricos que tuvieron lugar en el Valle del Nilo.
16
CAMPAGNO, Parentesco, intercambio, conflictos. Consideraciones sobre el surgimiento del Estado en Egipto
Sería en este contexto histórico, y el de los siglos subsiguientes, cuando en forma correlativa con
la consolidación del Estado, el monarca incorporaría los cinco títulos característicos de la realeza
egipcia, que luego perduraría durante milenios:
 Desde la Dinastía 0, el monarca poseería el título de Horus (dios halcón).
 Durante la Dinastía I, aparecería los títulos de Nsw-bit (el del junco y la abeja, o rey del Alto y
Bajo Egipto) y de Nbty (Dos señoras que lo vinculaban a las diosas Uadyet y Nejbet), que enfatizaría
la condición dual del rey egipcio.
 Durante el Reino Antiguo, aparecerían los dos últimos títulos, Hr nbw (Horus de Oro) y de Hijo
de Re, que atestiguarían el proceso de solarización de la realeza egipcia, así como reafirmarían la
condición divina del faraón.
 La función ideológica del Estado17
En el Antiguo Egipto, el monarca poseía un poder absoluto sobre todas la cuestiones del Estado y
del cosmos, esto tenía un trasfondo ideológico.
Para los egipcios, el cosmos estero estaba formado por una única sustancia que se representaba
en las distintas cosas del planeta, sean orgánicas o inorgánicas; eran cosustanciables. Estos
constituían una sustancia porque podían ser intercambiados o representados libremente (la
representación podía sustituir el objeto). No se distinguía entre simbolismo y participación, el rey era
Dios y otros Dioses podían manifestarse a través de él; servía de intermediario entre el pueblo y los
dioses. La comprensión, el gobierno supremo, el apoyo del pueblo, la protección y el castigo eran
atributos del rey, y los dioses que los representaban se manifestaban en el.
Con respecto al faraón en particular, el gobernante ideal era aquel en el que sutilmente se reunían
en equilibrio la gracia y el terror, ya que el gobierno es educación y, a la vez, dominio. El rey
conquista por medio de la destrucción completa y domina por medio del amor y la bondad, hay un
equilibrio de fuerzas. El rey tenía posesión, autoridad y responsabilidad sobre su territorio. Lo
dominaba con su poder, pero, si era sabio, lo cuidaba con solicitud. Así como Egipto era la hija de Ra
(el dios sol) el faraón era el hijo de Ra, y por ende, dios. Entre ambos hermanos se establecía la
misma relación con que se formaban las parejas entre las deidades egipcias. Al faraón le fue confiado
la tierra, pues Ra se preocupaba por su porvenir y visitaba la tierra para procrear reyes, disfrazándose
del faraón reinante para hacerlo. Cuando el rey moría volvía a unirse con Ra.
Representante de las responsabilidades de las dos partes de Egipto, se lo llamaba señor de las
Dos Tierras, pues el rey-dios era la expresión de la unidad nacional; debía garantizar la unión del alto
y bajo Egipto que eran administrativamente soberanas y diferentes. También se lo llamaba Horus,
que era el dios de los vivos y, en forma de halcón, dominaba los cielos de todo Egipto. La majestad
del rey-dios era tal, que no se le hablaba directamente a él sino que se hacía en presencia de él. No
está clara la inaccesibilidad física del faraón, aunque sí se confirma que estaba rodeado de una
mística especial, era conocedor de todas las cosas. Esto puede ser visto actualmente como
propaganda pero en la época era firmemente creído. El faraón era el estado e intervenía en todo,
todo era hecho por el, era un ser solitario, un dios obligado a vivir entre los hombres.
Era conductor y protector. Se encargaba de alimentar al pueblo, aseguraba las cosechas,
intermediaba para pedir agua a los dioses, en suma, gobernaba las fuerzas de la naturaleza que
tenían relación con la prosperidad de Egipto. Esto tenía además una justificación administrativa pues
era el estado quien se ocupaba de los sistemas de irrigación y demás. Las leyes regían todas las
actividades del faraón y por lo tanto este era infalible pues no sucumbía a las pasiones. Los egipcios
eran esclavos del ritual. Pero al principio había rasgos de individualidad, en este período se destaca
la justicia (ma’at) personal más que la ley impersonal (ninguna de ellas estaba codificada). No se
tiene resignación ante el destino de los dioses, los gobernantes actúan libremente.
El ka era la fuerza activa que mantenía al individuo en vida y lo antecedía en la muerte para
asegurar su vida en el otro mundo.
Había normas prescriptas a las que el faraón debía ajustarse para ser un buen gobernante: Debía
lograr la unión entre el amor y el terror, era paternal y de rígida disciplina, magnánimo, de aguda
17
FRANKFORT, Reyes y Dioses. Cap. II.
percepción (discernimiento, está en el corazón), con mandato autoritario (está en la boca del rey),
justo y clemente (control moral que acompaña a la inteligencia y la autoridad). El gobernante tenía
que abstenerse del uso arbitrario de su autoridad, evitar el exceso. Lo único que se penaba con la
muerte era la traición al estado, el que era fiel al faraón tenía vida y dicha. Su justicia era superior a la
ley.
A través de la delegación de autoridad se desarrolló una burocracia enorme que se iban apartando
de los buenos principios de gobierno del rey-dios a medida que se alejaban del control de este. El
visir era el principal funcionario, el faraón le daba recomendaciones generales de cómo gobernar
cuando lo instituía en su cargo: sus acciones están a la vista del público y deben ser justas e
imparciales, debe inspirar temor y respeto. Los funcionarios se atenían mucho más a las leyes si bien
tenían cierta discreción para actuar dada por el faraón.
 Periferias durante el Dinástico Temprano18
Las periferias egipcias por excelencia (por lo menos hasta el Reino Medio) fueron Palestina y
Mesopotamia (en Asia Menor) y Nubia (en África).
En Palestina, la presencia egipcia se advierte por los restos de cerámica y de asentamientos, así
como de prácticas administrativas y por testimonios de los serejs de los últimos monarcas de la
Dinastía 0.
En la misma situación se encuentra Nubia, en donde aparecieron restos a finales de la Dinastía 0
de cerámica y de iconografía que permiten supone la existencia de un periodo signado por una mayor
agresividad egipcia.
La influencia egipcia en Palestina y Nubia se debió a la búsqueda de bienes de prestigio. De esta
manera, aquellos bienes como la madera de cedo, el cobre, el aceite de oliva o el vino que llegaban
de o a través de Palestina, así como el marfil, el incienso, el ébano o las pieles que venían de Nubia,
eran de gran interés para la elite egipcia.
El avance expansivo que caracterizó a Egipto durante el milenio IV (desde el Mediterráneo hasta la
primera catarata, Elefantina cesaría durante el siguiente. Una hipótesis al respecto es que esto se
debería a que alcanzaron una cierta homogeneidad sociocultural con anterioridad a la expansión de
la práctica estatal surgida en el sur. Esto pude ser interpretado como el ámbito “natural” pasible de
ser integrado bajo la órbita estatal y que, correlativamente, los espacios situados más allá de ese
ámbito podrían haber sido vistos como ámbitos cósmicamente marginales, eso es, carentes del
mismo status simbólico que en la época comenzaría a tener el Alto y Bajo Egipto, unidos bajo la
figura del rey-dios.
Sin embargo esto no implicaba que dejaran de representar un interés para Egipto. Es decir, que
durante el periodo del Dinástico Temprano, y por los subsiguientes milenios, se consolidaría en estas
zonas un tipo de intervención muy especial del Egipto.
Esta intervención poseería dos facetas: la obtención de bienes y la guerra (también podían darse
juntas).
 La obtención de bienes: se trataba básicamente de materias primas ausentes en el Valle del
Nilo o de bienes especiales, cuya rareza en Egipto los envestía como bienes de prestigio. Estos
bienes podían ser obtenidos de, principalmente, dos formas:
 Política de Intercambios del periodo anterior, aunque adaptados a la región y la época.
 Determinadas materias primas pueden haber sido extraídas mediante actividades de
extracción directa. Hacia el este y el oeste del Valle del Nilo, existían zonas desérticas que los
egipcios visitaban frecuentemente en busca de materias primas minerales, estableciendo
rutas a través de oasis. Además se evidencia que en algún punto comenzaron a haber
asentamientos egipcios en esta zona, ya que hay indicios de prácticas administrativas, así
como vestigios de viviendas y tumbas. Con el desierto occidental la intervención es muchísimo
menor, probablemente debido al interés de la élite por los bienes existentes en la zona
oriental, más que en la zona occidental.
18
CAMPAGNO Sobre bienes de prestigio, orden y caos. El Estado egipcio y sus periferias durante el período
Dinástico Temprano.
La continua presencia egipcia en Palestina, indica la importancia otorgada a los bienes obtenidos
de esta zona. Entre los bienes más codiciados deben haber estado el aceite de oliva, el vino, y las
sustancias aromáticas, que además de su rareza eran valiosas por su utilización para rituales
sagrados. Sin embargo, probablemente lo más requerido por los egipcios debe de haber sido el
cobre, obtenido de unas minas de la Península del Sinaí; de cualquier manera, pereciera que esta
explotación comenzaría recién con la Dinastía III, anteriormente obtendría este metal mediante las
rutas de intercambio establecidas con Palestina.
Estas rutas a su vez, deben haber cumplido de la función de facilitar el acceso a Egipto de bienes
procedentes de zonas más lejanas de Asia (Siria por ejemplo) que pasaban por Palestina.
A partir de la Dinastía II estos contactos con Palestina decaen sensiblemente, ¿a que se pudo
haber debido? Se cree que podría tener relación con la aparición de la ciudad de Biblos en la
cerámica egipcia: esto implicaría un fortalecimiento del vínculo debido a la conexión marítima del
puerto de Siria con el delta del Nilo. Esto facilitaría la obtención de los materiales, ya que los mismos
bienes extraídos de Palestina podían ser extraídos de Siria. Cuando a partir de la Dinastía III las
minas del sur de Palestina comenzaron a ser explotadas, la periferia de Palestina dejaría de ser
tentadora como si lo eran Biblos y Nubia.
Nubia constituía la zona de intermediación obligada para la remisión hacia Egipto de una serie de
bienes procedentes del África subsahariana, tales como el marfil, el ébano, el incienso o las pieles de
leopardo. En cuanto a la extracción de los minerales, se ha sugerido un posible agotamiento de los
yacimientos auríferos del desierto oriental adyacente al Alto Egipto a fines del periodo Predinástico
podría ser puesto en relación con la temprana aparición del Estado egipcio en Nubia: de hecho, es
tiempos posteriores, la obtención del oro Nubio indudablemente constituía el objetivo principal de las
actividades egipcias en la región.
Pero, además, la posible fundación de un asentamiento en Buhen, en torno a la segunda catarata
del Nilo, en tiempos de la Dinastía II, podría relacionarse con la posibilidad de extraer cobre en las
cercanías.
 Las periferias como ámbito de caos19
A lo largo de la época faraónica, el Estado egipcio enfatizó las diferencias existentes entre los
propios egipcios y los habitantes de las periferias. Los territorios más frecuentemente mencionados
son los de Libia, Palestina y Nubia.
En relación a Libia, las menciones en Egipto se remiten al periodo de Narmer, si bien parecería
continuar del periodo precedente. Desde los comienzos del control estatal sobre el delta del Nilo, los
libios parecen haber sido significados como poblaciones no-egipcias, exteriores al orden cósmico
sustentado por los faraones y, por ello, potencialmente hostiles y sujetas a la represión por parte del
Estado egipcio.
En el caso de Palestina, las representaciones de hostilidad se extienden por todo el Dinástico
Temprano. De acuerdo con distintos testimonios se sugiere una presencial estatal en Palestinas con
un control más directo en esta región. Esta presencia parece remitir a un horizonte de convivencia
pacífica de egipcios y palestinos, más que a un escenario de conflictos permanentes. En este sentido
se abren dos posibilidades no del todo excluyentes: por un lado es factible que la actividad bélica se
dirigiera especialmente hacia los nómades del área del Sinaí, que de hecho podría intervenir con el
comercio con Asia, y que no incluyera a Palestina en su radio de acción directa. Por otro lado, es
posible que las relaciones del estado egipcio con Palestina combinaran distintos grados de
convivencia pacífica y represión, de acuerdo con la aceptación o rechazo que los palestinos pudieran
ofrecer ante la presencia egipcia.
Finalmente, en lo referente a Nubia, parecería que la relación sería marcadamente violenta. Las
campañas militares a Nubia habrían comenzado con la Dinastía 0. Durante la Dinastía I, en el
asentamiento de Elefantina, sería construida una fortaleza, desde la cual, al parecer, se emprendería
las campañas militares hacia Nubia. Además, durante la Dinastía II, en las cercanías de la segunda
19CAMPAGNO
Sobre bienes de prestigio, orden y caos. El Estado egipcio y sus periferias durante el período
Dinástico Temprano.
catarata del Nilo (pleno territorio Nubio), es decir el territorio de Buhen, que habría jugado un papel
muy importante respecto de la obtención de bienes del África subsahariana y del cobre de los
cercanos yacimientos, se habría establecido una base de guarnición militar destinada a resguardar
los intereses egipcios en la región.
¿A qué se debería esta violencia? Teniendo en cuenta que la presencia egipcia en estas regiones
periféricas se debería a la obtención de bienes, también sería necesario resguardarlos y protegerlos
hasta su destino en Egipto, de la posibilidad de asaltos en el camino, lo que podría determinar la
presencia de grupos militares para cumplir este fin, así como refrenar a otros grupos que pudieran
codiciar estos bienes. De cualquier manera esta podría ser no la única razón para la violencia en
Nubia.
Teniendo en cuenta que los egipcios consideraban que todas las regiones fuera del mismo Estado
como zonas donde reinaba el caos, no sería muy ilógico pensar que estas zonas podría haber sido
entendidas como posibles problemas al mantenimiento del orden dentro de Egipto; y teniendo en
cuenta además, que el faraón era el encargado del mantenimiento de este orden, y que su
representación máxima era el faraón como vencedor máximo de las fuerzas del caos, se explicaría la
razón de las continuas hostilidades contra Nubia especialmente.
REINO ANTIGUO
 El Estado durante el Reino Antiguo
La capital de Egipto sigue estando en Menfis.
Para ésta época, son muy pocos los documentos administrativos que se conservaron. Por ello, la
reconstrucción se basa en los numerosos títulos de funcionarios encontrados. El problema con estos
títulos, reside en el hecho de que no necesariamente designaban un tipo de trabajo, sino más bien a
un individuo en una determinada jerarquía de poder, por lo que el título indica su jerarquía en relación
a otros.
De cualquier modo, a partir de ella, podemos determinar que el la sociedad egipcia existían tres
grupos:
 Hombres cultos que ejercían una autoridad derivada del faraón;
 Aquellos que estaban subordinados a los anteriores (guardianes de las puertas, soldados,
canteros, etc.);
 El campesinado analfabeto.
Los títulos servían entonces para situar al individuo en la sección de la sociedad donde se
encontraban. (VER: La sátira de los oficios).
Cada individuo recibía un ingreso por su trabajo en el gobierno, al que se le sumaban tierras y
equipamiento para la tumba.
La propiedad privada consistía frecuentemente en monopolio o fundación piadosa y, en ocasiones,
a una escala tal que situaba al propietario en el centro de un gran complejo agrícola con un
importante mercado.
Los recursos agrícolas de Egipto se dividían en tres clases de propiedades:
 Aquellas poseídas directamente por la corona;
 Las que pertenecían a fundaciones piadosas cuya relación con la corona era muy sutil;
 Aquellas que se hallaban en manos de individuos privados y que estaban sujetas a impuestos.
Los impuestos se cobraban en relación a la estimación de la riqueza del país; sin embargo, el
cobro de los mismos podía hacerse sobre cualquier tipo de bien: canales, lagos, pozos y árboles (por
ejemplo).
Cabe pensar que existía una red de agencias de gobierno difundidas por todo el país, que
intentaban por métodos burocráticos la estimación y administración total de los recursos, y
supervisando en grados diversos el funcionamiento semiautónomo de la fundaciones piadosas y de
las propiedades privadas, cuyos propios “funcionarios” habrían tenido como principal ocupación, no el
20
20
TRIGGER, B. G. Historia del Egipto Antiguo. Barcelona, Crítica, 1985. pp 109 -
facilitar la transferencia de la riqueza a la corona, sino más bien la operación efectiva de la fundación
o explotación, de los que eran los principales beneficiarios.
El segundo aspecto importante de la función de gobierno era la administración de la ley y de la
justicia, obligación para la que se encontraba justificación en el concepto egipcio de maat, hasta el
punto de que algunos altos funcionarios contaban, entre sus títulos, el de “sacerdote de Maat”.
La capacidad básica de juzgar parece haberse extendido en general a todos aquellos individuos
que ocupaban una función de autoridad, incluso en los casos en que los títulos parecen
fundamentalmente administrativos. Del mismo modo, la solución de los litigios parece haber sido una
atribución fundamental de las autoridades provinciales.
No obstante, no sabemos si existía realmente un código legal o consuetudinario que rigiera en
general la conducta, un código criminal.
El cargo más importante en el gobierno que se perpetúa a través del tiempo es el “visir”. Éste
cargo se conoce gracias a un conjunto de “instrucciones”, las que también nos permiten afirmar que,
junto al rey, el visir era el responsable último de los asuntos fiscales, administrativos y judiciales.
Es en este periodo cuando el faraón obtiene sus dos últimos títulos, el Horus de Oro y el de Hijo de
Re. Estos títulos atestigua el proceso de creciente solarización de la realeza egipcia, al tiempo que
reafirman la condición divina del faraón.
De este mismo proceso son expresiones las pirámides de Guiza. Estos monumentos son las
tumbas de los reyes de la Dinastía IV, y simbolizan la condición específicamente solar del monarca
durante el Reino Antiguo.
Al mismo tiempo, estas tumbas implican el esfuerzo de miles de campesinos trasladados,
mantenidos y organizados por un gigantesco dispositivo estatal. Este es un aspecto muy
representativo del Reino Antiguo en el sentido de la potencia material, de la concepción del estado
egipcio y de la concepción de liderazgo social, político y cósmico que movilizó a semejante masa de
gente.
Dinastía III
El proceso de solarización es más marcado. La pirámide de Djoser (construída por Snefru)
simboliza una escalera que va al cielo. Aparición del título “Ra de Oro”, que sólo dura el período
correspondiente a esta dinastía.
Dinastía IV
Están incluidos Snefru, Keops (Khufui), Kefrén (Rajaef) y Micerino (Menkaura). El complejo
mortuorio tiene una pirámide y un templo mortuorio donde se rinde culto al ka del faraón muerto. El
título que aparece es el de “Horus de Oro”.
Dinastía V
Aparece el título de “Hijo de Ra”, este es el dios estatal.
Dinastía VI
Reyes principales: Pepi I y Pepi II. Aumenta el poder de los señores feudales con el debilitamiento
del poder de Pepi II. El sur logra su independencia.
 La ceremonia del Heb Sed
Ceremonia de la mortaja, rejuvenecimiento de la energía real, realizada por el rey a los treinta
años de su gobierno. Este festival, Heb-Sed, nos llega gracias al patio de Heb-Sed del complejo
funerario del rey Djoser (Reino Antiguo). Comienza con el rey egipcio «muerto» y se le coloca un
corset, la corona del Alto y Bajo Egipto y la lanza. Hay cuatro estandartes que recorren la capilla junto
al rey: dos de legitimidad y dos de poder.
En los estandartes de legitimidad se dibuja la placenta con su gemelo simbolizando el caos
contenido (estandarte de Jonsu); y en el otro se dibuja el Upuaut, imagen de un chacal (asociado a
cambios ontológicos) sobre un deslizador que abre el canal de parto de la reina. En los estandartes
de poder se dibuja a Thoth y a Horus.
De cada capilla recibe tributos, incluso de los extranjeros.
La ultima parte de esta ceremonia es que el rey, una vez ya “vivo” corra por los muros blancos,
pues corriendo rápido el espacio se ampliaba y así se recorrían las «cuatro partes del mundo»,
delimitando el territorio egipcio. Esta ceremonia duraba tres días.
 Las periferias de Egipto
Durante esta época, Egipto mantendrá las mismas periferias, así como las mismas relaciones con
ella que durante el Dinástico Temprano.
 Primer Periodo Intermedio
El último faraón del Reino Antiguo fue Fiope II, que según las fuentes reinó durante 90 años.
El Primer periodo intermedio se extendió cronológicamente entre el 2160 al 2055 a.C. y abarca las
dinastías de la IX a la XI. Según los hallazgos realizados en cementerios del Alto Egipto en esa
época, se puede deducir que la incapacidad por parte de la corte para controlar los recursos del país,
dio lugar a un aumento en el poder de los gobernantes provinciales, mientras que la monarquía
quedaba como un símbolo desprovisto de poder real.
Menos datos tenemos de lo que ocurrió en el norte del país, en el que aparte de testimonios de
invasiones de origen asiático en el delta, solo poseemos la descripción literaria de la época en las
“Instrucciones de Merikare”. Además parece que en los inicios de este periodo, coexistieron
alteraciones climáticas, que influyeron en los desbordamientos del Nilo, con situaciones de hambre en
la población.
Tras los efímeros reinados de MERENRA-ANTYEMSAF II, y de NEITIKERTY probablemente su
esposa, el estado menfita se hunde irremisiblemente durante el transcurso de las Dinastías VII y VIII.
Más parece un consejo de notables, temporal, constituido en periodo de crisis, que una verdadera
dinastía, o bien pudo referirse a reyezuelos encumbrados por un breve periodo de tiempo. En suma,
sería una época de continuas luchas con un cambio de monarca constante.
La Dinastía VIII parece heredera de la VI, lo que se considera como una recuperación o
restauración del poder establecido. Los últimos monarcas son conocidos por decretos dictados en
favor del visir de Coptos, que son muestra del poder, aunque sea protocolario, que Menfis sigue
ejerciendo sobre el Alto Egipto. El Delta, por su parte, ha sido invadido por invasores asiáticos
Maneton nombra a ACTOES como fundador la Dinastía IX (2222−2130), que probablemente se
corresponde con el MERYIBRE-JETY histórico, fue el nomarca de Heracleópolis alrededor del cual se
unieron inicialmente los nomos del Egipto medio-bajo. Depuso a la monarquía menfita, aunque no
parece que este hecho se produjera de un modo violento. Descrito como un cruel tirano, intentó
liberar el delta de los invasores asiáticos sin conseguirlo. Heracleópolis fue la nueva capital.
Probablemente Actoes a pesar de proclamarse rey del Alto y Bajo Egipto solo domino parte de este
último con alianzas realizadas con los nomarcas que reconocían su autoridad.
Mientras tanto en el Sur del país existían nomos independientes que establecieron alianzas entre
si para frenar el creciente poder del gobierno de Heracleópolis. Algunos adquirieron una gran
importancia como el de Coptos. Otros nomos permanecieron neutrales cuando se produjo el
enfrentamiento entre Tebas y Heracleópolis, en algún caso ininterrumpidamente hasta bien entrada la
XII dinastía. INTEF fue un gobernante Tebano que sin independizarse totalmente del Bajo Egipto
obtuvo una cierta autonomía del poder de Heracleópolis.
Durante esta época, Egipto se sumergió en un largo y duro enfrentamiento para alcanzar el poder,
entre el gobierno del Norte con MERIKARE-JETY, (cuya época coincide probablemente con la
narración literaria “Instrucciones a Merikare”). Este rey, tras establecer una política de alianzas y
represiones con los pueblos extranjeros inmigrantes, sobre todo tribus beduinas que se instalaban en
el Delta y en el Bajo Egipto, acabó por expulsarlos. Allí instala colonos para evitar nuevas
penetraciones de nómadas. Dividió el reino en distritos que dependían de Menfis y construyó canales
de regadio. Luchó contra Uahanj-Intef II y NAJTNEBTEPNEFER-INTEF III de Tebas. Este último
consiguió arrebatarle Assiut. Su sucesor NEBHEPETRE-MENTUHOTEP II acabó con NEBKAURE-
JETY y con la dinastía X Heracleópolitana, aunque no se conocen detalles como ocurrió, sabemos,
según textos hallados, que dos de sus funcionarios sirvieron en la propia Heracleópolis. Es decir que
hacia el año 2000 a.C., Mentuhotep II reunificó el Alto y Bajo Egipto en el año 14 de su reinado,
adoptando el nombre de Horus Sematauy ("El que une los Dos Países"). También están descritas
durante este periodo expediciones a Nubia y Sinaí y posiblemente escaramuzas en la zona de Siria y
Palestina. Con esto finaliza el Primer Periodo intermedio.
Culturalmente durante este periodo, se produce un cambio importante tanto en la mentalidad,
como en la literatura, en la religión y en la sociedad en general. Las fuentes históricas son casi nulas,
pero parece existir un cierto caos político-social, que algunas veces se ha exagerado, ya que no
parece demostrada una auténtica ruptura con el poder real previo.
Esta decadencia se vio reflejada también en el arte, con escasas de representaciones y de estilo
tosco y ausencia de grandes monumentos.
La literatura en cambió destaca por su gran florecimiento, con libros doctrinales o didácticos, que
reflejan un cambio social. Como ejemplos tenemos el señalado para Merikare que es un tratado de
gobierno en forma de consejos. Otro es El Campesino Elocuente que es un relato literario.
La crisis social y económica propiciaron cambios a nivel de la sociedad, que desarrolló una mayor
autosuficiencia con menor dependencia del estado, así como un encumbramiento de la burguesía y
un aumento de la clase media que dio lugar a diferencias socioeconómicas como lo reflejan las
tumbas y las construcciones urbanas.
La religión, los rituales y las creencias funerarias se socializaron, reflejo de lo que ocurría en la
vida civil. Los Textos de las Pirámides, reservados a los faraones, se transformaron en Textos de los
Sarcófagos, asequibles a cualquier persona con poder adquisitivo alto, y generalizándose durante el
periodo posterior. Osiris que antaño era considerado un dios funerario real, se convirtió durante este
período en el más popular de los dioses siendo accesible a todos. Algunos reyes se hicieron construir
cenotafios en Abidos. La élite se enterraba en mastabas e hipogeos decorados. Destacaron también
los dioses tebanos Montu y Amon. Tras la caída de la Dinastía X, Amón alcanzó la supremacía
religiosa.
REINO MEDIO
 La reunificación y el Estado durante el Reino Medio
Mentuhotep Nebhepetra21 (dinastía XI) de Tebas reunifica Egipto. Tiene su tumba en Deir elBahari, donde luego se edificará el Valle de los Reyes.
La dinastía siguiente vuelve al área menfita del Fayum, el primer rey de esta dinastía es
Amenemhat I, quien funda una nueva capital en Ititawy. Esta dinastía proviene también de donde
había surgido el Estado hace 1000 años. Comienza un nuevo período de centralización, dividiendo el
territorio en comarcas y oasis (Bahariya, Darkha). Egipto se instala al sur de Elefantina, en la Baja
Nubia (que lo conecta con el resto de África) y con el oriente (conectándose con el resto del
Mediterráneo). No hay indicios de haberse construido fortalezas.
Al instalarse al sur de la segunda catarata, en Semna, cambia el modo de fortalezas, conviviendo
permanentemente allí. Las familias nomarcales continúan los cargos hereditarios. No obstante, las
grandes tumbas nomarcales desaparecerán con el tiempo.
Se controlará la crecida del Nilo, haciendo un canal de 70 metros en la primera catarata para que
el Nilo fuese navegable todo el año.
El reinado del hijo de Amenemhat I, Sesostris I (1971 – 1926 a. C) fue sinónimo de paz profunda,
aunque también fue un gran militar. Había sido jefe del ejército en Asia, Libia y Nubia mientras su
padre aún vivía. Pacifico los países extranjeros y a Egipto mismo.
Para la segunda mitad del Reino Medio (Sesostris I, dinastía XII) se observa una multiplicación de
cargos, tipo “supervisores” (imy-r) de distintas áreas. Hay un aumento en los cargos de la media y
21
Toma su nombre de Montu, dios hykso de la guerra.
baja administración. Hay una expansión de las fronteras sur a partir de la primera catarata (Elefantina,
hoy Asuán, hasta el Mediterráneo), y corriendo la segunda catarata hasta Semna.
Sesostris III prohíbe pasar a los nubios excepto con fines comerciales, dirigiéndose a Mirgissa
(posta en el medio de sendas cataratas). Además, afirma que todo rey que se precie no correrá estas
fronteras, sino, no será hijo (ergo, no será Horus, ergo, no será rey), alterando el orden (pues el orden
ES Egipto).
A fines de la dinastía XIII, las primeras fronteras se pierden a manos de los nubios que avanzan
desde Kerma (tercera catarata) hasta la primera. Kamose (dinastía XVII) dice que «tiene que
compartir Egipto con nubios y asiáticos».
Se “incorpora” la Baja Nubia con Sesostris III. La inscripción de Amenemhat I afirma que manda
expediciones punitivas a Siria-Palestina. Se encuentran en 1920 regalos egipcios a los reyes de
Biblos, procedentes de la dinastía XII, estelas de representación de dioses egipcios y escritos y
monumentos tallados en jeroglíficos. No obstante, no hay fuentes egipcias que mencionen a Biblos
(luego será fenicia).
Se conforma un imperio en Siria-Palestina y Nubia, debido a que los reyes palestinos tenían el
titulo de gobernadores o intendentes (otorgado por el rey egipcio).
Hallazgos en el año 2004 (en la tumba de Amenhotep III) testimonian que había un vínculo de
patronazgo y que el rey egipcio le respondía al rey de Biblos por una intervención en la ciudad y
capturó a su hijo y a cien biblitas más. El rey egipcio Sesostris III lo ayudó, lo cual prueba que había
un vínculo recíproco.
En Nubia no se puede establecer una relación tan estrecha, suponiendo que los egipcios utilizaron
a los nubios para construir las estelas de fronteras y extraer oro (el oro es propiamente del desierto
de Nubia).
 Economía durante el Reino Medio
La victoria Tebana sobre Hiercómpolis no significó el fin de los problemas acaecidos durante el
primer periodo intermedio. Los primeros reyes de la Dinastía XII, debieron ocuparse firmemente de
restablecer el control estatal en su totalidad. Para los reinados de Sesostris III y sus sucesores, la
situación había cambiado, la centralización del poder estaba consolidada en mayor medida y así
perduró hasta mediados de la Dinastía XIII.
Este lento proceso de consolidación que comenzó una vez reunificado el Estado, estuvo
relacionado con el igualmente lento proceso de establecimiento sobre las áreas de frontera (los
nuevos límites se fijaron hasta la tercera catarata) y de una definición de las relaciones con las
periferias, procesos que podemos visualizar en particular en la Dinastía XII y parte de la XIII.
En cuanto a la relación con las periferias, hay dos variables a tener en cuenta para ver el cambio
realizado desde el Reino Antiguo: discontinuidad y cambio.
 Discontinuidad, en tanto durante los periodos caracterizados por la atomización del poder
central, se produjo una interrupción del flujo de bienes de prestigio desde y hacia las periferias a nivel
de la élite egipcia. Por ejemplo, en Biblos no se encontraron vestigios egipcios contemporáneos al
PPI, ni se detectó actividad en el Sinaí en el mismo periodo.
 Cambio, en tanto tales prácticas fueron variando notoriamente en el tiempo. Valga como
ejemplo que las postas egipcias utilizadas hasta comienzos de Dinástico Temprano en el camino de
Horus, que unía el Delta del Nilo con el sur de Palestina, son luego abandonadas en beneficio de una
ruta marítima costera hacia Biblos; mientras que posteriormente ambas rutas, estaría en uso
conectando Egipto tanto con Siria como con Palestina.
Las zonas periféricas, no siempre estaban conformadas bajo un nivel estatal, por el contrario las
sociedades que habitaban esas regiones podían ser nómades o sedentarias, estar organizadas bajo
una práctica estatal o de parentesco, etc.
Egipto a su vez, continuó organizando distintas campañas hacia el desierto para la obtención de
materias primas. La población de tales desiertos, en general no representaba una amenaza para las
actividades del estado; algunas evidencias parecen indicar que estas sociedades podrían haber
colaborado en la explotación de estos recursos.
Los límites al norte y al sur del río Nilo, determinaban la existencia de unas regiones contiguas con
las que el Estado egipcio estableció diversos tipos de relaciones. Durante el Reino Medio, el sector
oriental de Delta (es especial la rama Pelusíaca) así como la baja Nubia entre la primera y segunda
catarata del Nilo constituyeron áreas de frontera que actuaban especialmente como áreas
vinculantes con otras áreas más alejadas que se llamarán periferias.
La presencia del Estado egipcio en las áreas vinculantes se materializó por el establecimiento de
dominios o por el establecimiento de fortalezas. En cambio, en las áreas periféricas, el estado egipcio
no intervenía de modo directo, aunque mantenía contacto con las élites locales.
¿Cuáles son las evidencias de las que disponemos para considerar las relaciones entre el estado
egipcio, las áreas vinculantes y las periféricas durante el Reino Medio?
En un primer momento, se creyó que estas relaciones eran de tipo imperialistas, sin embargo,
luego de algún tiempo, esta teoría fue descartada.
A mediados de la década del 70’, la historiografía comenzó a distinguir diferencias entre las
prácticas que interrelacionaban Egipto con Siria, de las que lo hacían entre Egipto y Palestina. La
relación se dibujaba casi sin resquicios particularmente en Biblos, mientras que era bastante
epidérmica en Palestina, limitada las ciudades erigidas sobre las principales rutas de intercambio,
como Meguiddo, o bien aquellas situadas sobre la costa, en los alrededores de Gaza. Inclusive se
llegó a pensar que la vía marítima era la privilegiada en el contacto, y que la vía terrestre, habitada
por pastores nómades, tenía un rol diferente, quizá relacionando con el traslado de ganado desde
Palestina.
Durante el reinado de Amenemhat III, se inició una ocupación asiática del territorio egipcio; ¿por
qué se permitió esta ocupación? Se cree que podría deberse a tres razones:
 La búsqueda de colonización de un área de frontera;
 El establecimiento de una colonia de especialistas en alguna actividad que los egipcios no
realizaba;
 La realización de probables expediciones al Sinaí y a Biblos.
En relación a Nubia, ¿qué sucede con la relación establecida entre Egipto y su periferia sur, Kerma
durante el Reino Medio?
Un error en la datación de un cementerio, donde fueron halladas las estatuas del monarca de Asiut
Hapidyefa y su esposa, le hicieron pensar en un imperio egipcio en Nubia en el Reino Medio, que
incluía Kerma. Pocos años después este error fue subsanado y la idea del “imperialismo” egipcio en
Nubia quedó restringida a la región dónde se erigieron las fortalezas.
Probablemente a fines de la Dinastía XII o a inicios de la XIII, se evidenció un cambio en la
utilización de las fortalezas, pasándose de una ocupación de tipo rotativo a otra de tipo permanente.
Smith atribuye ese proceso a una causal económica, relacionada con la necesidad de reducir los
costos imperiales y hacer de esa infraestructura establecida en la Baja Nubia, una entidad
autosuficiente.
¿Es posible entonces hablar de imperialismo para la relación Egipto – Baja Nubia durante el Reino
Medio?
Zibelius – Chen define la relación Egipto-Nubia como imperialismo equilibrado, que implica el
mantenimiento de la cultura indígena con sólo una pequeña presencia imperial.
Las características de este imperialismo equilibrado serían que la presencia egipcia nunca habría
sido demasiado grande y siempre habría tenido carácter militar, administrativo y quizás comercial.
Habría buscado controlar la población loca, mantener y asegurarla costa, y las rutas al desierto y
explotar ciertos recursos naturales. Las razones últimas de tal imperialismo sobre Nubia habría que
buscarlas en la necesidad de obtener riquezas para la élite egipcia.
Sin embargo, al no cuestionar el mismo concepto de imperialismo, el análisis de este autor incurre
en un anacronismo conceptual que no cambia demasiado la perspectiva desde la cual Adams abordó
el tema mucho tiempo antes, ni sus conclusiones.
Otra explicación sobre el avance egipcio en el área apunta hacia las formas de organización social
que tuvieron lugar en Nubia. O´Connor buscó demostrar que el imperialismo egipcio tuvo su razón de
ser en el hecho de que los nubios eran militarmente agresivos y difíciles de controlar. En tal sentido,
las fortalezas egipcias habrían tenido un carácter defensivo frente a la agresión de los Nubios
expertos militares entrenados en los ejércitos egipcios.
 El segundo periodo intermedio
Hykso es una palabra griega que deriva de la palabra egipcia “Hq3 h3swt” (jefe de paises
extranjeros). Flavio Josefo asumió que eran pastores por poseer un cayado en sus representaciones,
por lo que los llamó erróneamente “reyes pastores”.
“De improviso, hombres de una raza desconocida venidos de Oriente, tuvieron la audacia de
invadir nuestro pais, y sin dificultad ni combate, se apoderaron a la fuerza de él. Se llamaba a todo
este pueblo hyksos, lo que significa reyes pastores, puesto que hyk en lengua sagrada significa rey, y
sos en lengua vulgar quiere decir pastores (…) Flavio Josefo.
Los datos mas interesantes de la cultura hyksa (es decir, de la penetración de la cultura Palestina
del Bronce medio en el delta egipcio) proceden de recientes excavaciones de Tell el Dab`a, en la
zona de su capital Avaris.22 Sin embargo, no dominaron el territorio egipcio, ya que los nomos del sur
no llegaron a estar bajo su control (por ejemplo, Tebas). De alli se parte para comprender su
expulsión.
Al comienzo del siglo XVI a. C la dinastía XVII llegó al poder en Tebas. Los miembros de esta
familia, los reyes Tao I, Tao II, Kamose y Amosis I, llevaron a cabo la guerra que acabó con la
expulsión de los hyksos de territorio egipcio. La guerra fue muy difícil, sin embargo, y varios de estos
reyes (Tao II con seguridad, y probablemente Kamose) murieron a consecuencia de heridas recibidas
en combate. Finalmente, Amosis I consiguió tomar la capital, Avaris, y expulsar definitivamente a los
hyksos de Egipto, aproximadamente hacia 1550 a. C.
El nombre de Khayan, el rey hykso más famoso, aparece en escarabeos hallados en Nubia y
Palestina, en fragmentos de vasijas de piedra hallados en Knossos y Hattusha.
Aunque desde mucho antes de esta época de los hyksos, ya había una considerable presencia
asiática en el norte de Egipto, hay ciertos indicios de que el dominio hykso se impuso mediante
conquista militar y no mediante una infiltración gradual. La duración de su dominio sobre Egipto es
diversa, según la fuente, pero actualmente muchos egiptólogos aceptan que fue de unos 100 años
aproximadamente.
Se conforman 3 reinos que serían resultado de una descentralización del Estado, y conviven
comerciando en el Valle del Nilo: los hyksos, con capital en Avaris, que ocupa el Delta Oriental; un
núcleo egipcio tebano, y Nubia, con capital Kerma.
Las fortalezas estaban al sur, donde vivían los nubios. No había contacto ni conflicto,
intercambiaban y comerciaban bienes. Se reanudan las relaciones comerciales con Biblos. En este
período, se pierden las fortalezas por avance de los nubios hasta Elefantina, no se sabe si
voluntariamente o si los egipcios se replegaron.
La dinastía XII, que estaba ubicada en el área menfita, se dirige a Tebas luego de haber
conquistado ya la mitad de Egipto. Es muy probable que esta dinastía continúe en la XVII,
recuperando el territorio y echando a los hyksos (Amosis I).
Nubia: base productiva: agrícola y ganadera. Existen evidencias de intercambios con el Alto
Egipto. La evidencia disponible actualmente apunta a una organización relativamente vaga en torno a
grandes grupos de parentesco (Campagno).
Kerma. Ciudad nubia ubicada a la altura de la tercera catarata del Nilo. Es una sociedad sin
escritura, de la cual se desconoce su organización política. Tiene un claro sustrato africano. Sus
tumbas son en forma de túmulos. Se encontraron restos de sacrificios de animales y personas. Las
vasijas encontradas están hacia abajo (relación con la tierra). Cráneos de oros mirando a las tumbas.
Su monumento más importante se llamaba deffufa (posible templo), un edificio macizo con una
22
Avaris es una palabra griega, hwt w`rt es egipcia. Fue descubierta en 1966 a manos de Manfred Bietak. Era
el nodo de intercambio en el Mediterraneo oriental.
escalera, rodeado de talleres. En las cercanías hay un edificio circular (posible casa del rey). Kerma
constituía un cruce de caminos y mantenía relaciones comerciales con el Cuerno de África.
REINO NUEVO
 El Estado durante el Reino Nuevo
Se mantienen las instituciones y cargos:
Visires: durante este período eran dos, a diferencia de períodos anteriores donde era solo uno. Se
encargaban de la justicia a nivel regional y total, y de la administración del Estado. A partir del Reino
Medio se encargaron de la construcción de las partes de los barcos en Coptos, pero los trasladaban
hasta el puerto de Marsa Gawrasis, donde las ensamblaban, al límite con el mar Rojo. Estos barcos
se dirigían al Punt.
Nomarcas: eran encargados a nivel local. Para el Reino Medio, según la lista de Sesostris I había 22
nomos en el Alto Egipto y 16 en el Bajo Egipto. Para el Reino Nuevo, había 22 nomos en el Alto
Egipto y 20 en el Bajo Egipto. Se delimitaban fronteras en cada nomo mediante el establecimiento de
estelas de entrada, tarea desempeñada por los visires. Los nomarcas eran funcionarios colocados
por los reyes, tipo “señores feudales”, el cargo era hereditario y estaban relacionados con la nobleza.
Se encontró registro de la tumba de un hijo de un nomarca junto a los integrantes de la corte,
ostentando el titulo de “el que trae todo lo bueno de los países extranjeros”.
A mediados de la dinastía XII (mitad del Reino Medio) se reemplaza el titulo de nomarca por el de
“gran jefe del nomo”. Esto se asume porque los vestigios arqueológicos no se han hallado, en
comparación con la primera mitad del Reino Medio. Se supone que esta “desaparición” del titulo
estaría relacionada con lo simbólico.
Los primeros dos reyes, Amosis y Amenofis I fueron enterrados en el área tebana. A partir de
Tuthmosis I se enterraron en el Valle de los Reyes (construido en este período), lugar elegido porque
había una montaña cercana con forma de pirámide.
El dios por excelencia en el Reino Nuevo fue Amón- Ra, los elementos solares inundaron la vida
egipcia, de allí que el templo de Karnak esté rodeado de obeliscos.
A partir del séptimo milenio a. C. se utilizó la obsidiana como bien de prestigio en las comunidades
del sur, comerciando a través del mar Rojo con el valle del Nilo.
Los reyezuelos le mandan constantemente cartas al rey egipcio pidiéndole ayuda. Se cree
erróneamente que al rey egipcio no le importaba esto, lo cual no es cierto porque aun se conservan
las tablillas, que además están escritas en acadio. Estos reyes tenían una relación de patronazgo
(relación similar al parentesco). En Palestina esta relación era muy frecuente. Los nubios, asirios y
palestinos no tenían escritura, y recién en el Reino Nuevo adoptarán los jeroglíficos egipcios.
 Los ramésidas (XIX)
La dinastía XIX, la primera, era de origen militar, procedente del Delta oriental. Seti I, “l gran Seti” e
caracterizó por los grandes enfrentamientos con nubios y libio, y otras sociedades seminómadas que
intentaban ingresar a Egipto cuando las condiciones climáticas los acechaban. A pesar de que
consigue controlarlos, estos grupos comenzarán a infiltrarse lentamente.
Ramsés II tendrá grandes problemas con los libios y con los sirio-palestinos (hititas), por la
vinculación con las rutas comerciales. Hizo un importante tratado con los hititas. La creación de
tratados no era una practica egipcia, sino hitita.
Seth fue el dios principal, era un dios del Delta y un dios hykso.
Merenptah, el hijo de Ramsés II, lo sucede en el trono. Durante su reinado, los libios vuelven a
hacer presencia (ver Fuente n. 19). Los hititas se dividen en varios pueblos (como los heteosarameos), teniendo un problema de población por tener una frontera viva en Hatti. Así, poco a poco
se fueron atomizando en pequeñas ciudades.
El puerto más importante en Asiria, Ugarit, prácticamente desaparece con la invasión de los
pueblos del mar Egeo, e incluso se perdió su lengua. Biblos pierde su autonomía por Ugarit.
Libia entró en contacto con la civilización cretense y de allí que los egipcios hayan tomado
contacto con ellos también.
Con la dinastía XX vuelven los problemas con los libios, pierden posesiones en Siria-Palestina. Los
pueblos filisteos intentan penetrar por la costa, pero son echados y se asentarán en Palestina.
Ramsés III (1184-1153) dejó una inscripción en Medinet Abu que relata la guerra contra los
pueblos del mar (ver Fuente n. 18). Estos pueblos bordean las costas del Egeo, algunos se quedan
en Palestina, otros se van a Egipto y son expulsados finalmente.
 Imperio egipcio en Asia y Nubia23
Asia: no todas las campañas realizadas contra Asia tuvieron carácter militar, algunas fueron giras
de inspección, otras fueron simples expediciones para conseguir tributos o punitivas. La máxima
expansión egipcia se logró bajo el gobierno de Tuthmosis I, quien llega hasta más allá de la cuarta
catarata, pero fue Tuthmosis III quien consolidó las fronteras alcanzadas en Siria-Palestina de
forma permanente. La relación entre Egipto y Siria-Palestina adquiere un nuevo carácter: el
imperialismo.
La primera campaña tuvo lugar durante el año 22 del reinado de Tuthmosis III, a causa de una
revuelta en Asia. El objetivo final era llegar a Megiddo, centro de la sublevación. El triunfo egipcio fue
total, y luego de refugiarse en Megiddo durante siete meses, los jefes siropalestinos se rindieron.
Dado que los egipcios se encontraron con estructuras propias que funcionaban y a las cuales no
era necesario modificar sustancialmente para poder ejercer un control sobre la región. Por tal motivo,
solo se limitaron a realizar aquellos cambios que permitieran mantener a la región bajo su influencia y
preservarla de otras potencias como Mitanni y Hatti. Los gobernantes siropalestinos continuaron
siendo los jefes nativos, pero bajo la supervisión de gobernadores egipcios.
Tuthmosis III, para convertir a Egipto en una potencia de primer nivel necesitó incorporar a Siria y
Palestina como partes integrantes. En las posesiones asiáticas se creó un sistema de dominio, que
ofrecía a Egipto las mayores ventajas políticas y económicas. Palestina tenía poco que ofrecer a
Egipto, pero su importancia residía en su posición estratégica sobre la principal ruta comercial que
conducía a los centros comerciales en Mesopotamia. Entre los tributos que recogían de la zona
siropalestina podemos mencionar: cereales, ganado, caballos, aceite, vino, madera del Líbano, cobre,
bronce, oro, plata, plomo, estaño, piedras preciosas y semipreciosas, armas, objetos suntuarios,
vidrio y marfil.
La mayor parte de los productos agrícolas y manufacturados y las materias primas fue en general
para el abastecimiento de las tropas instaladas en las ciudades-guarnición egipcias en Siria y
Palestina o de las tropas utilizadas en las incursiones del faraón.
Tuthmosis IV más tarde tomó por esposa a la hija de Artatama, el gobernante de Mitanni, que lejos
de ser ya un enemigo para Egipto, se había convertido en un aliado natural contra el emergente reino
hitita.
Nubia: durante el Periodo Predinástico hasta la dinastía V, entre Egipto y Nubia se desarrolla un
intercambio, del cual Egipto obtenía marfil y ébano. Sin embargo, no todo este intercambio fue
continuo, pues durante la dinastía I se interrumpe y la cultura nubia comienza a eclipsarse, aunque no
desaparece totalmente hasta la dinastía V. esta decadencia nubia sería consecuencia del gobierno
centralizado que se impone en Egipto, centralizando también la economía, por lo que en lugar de
utilizar intermediarios, el comercio fue realizado por la propia institución monárquica. Como
consecuencia, Nubia vuelve a las formas de vida seminómade.
Durante el Primer Periodo Intermedio y hasta comienzos de la dinastía XVIII la presencia en Nubia
se caracteriza por la construcción de un sistema de fortalezas desde Buhen (segunda catarata) hasta
Semna. Estas fortalezas albergaban una guarnición de soldado y eran centros administrativos. Su
principal objetivo era controlar el comercio ribereño, el movimiento de personas y bienes en la zona
de los rápidos o de wadis. También sirvieron como fronteras, como el caso de Semna, y como
puestos de observación.
23
GESTOSO, G. N. Imperio egipcio en Asia y Nubia.
Durante el Segundo Periodo Intermedio, la debilidad interna del gobierno dio como resultado el
abandono de Nubia y la división de Egipto en dos poderes: uno con centro en Tebas y otro con centro
en Avaris, de origen hykso. El reino de Kush, con centro en Kerma (tercera catarata) se perfiló como
un estado importante cuyo poder se extendió hasta la Baja Nubia.
El Reino Nuevo, que comienza con el final de la dinastía XVII con la reconquista y reunificación de
Egipto, significó también la reocupación de Nubia rápidamente. Luego de sucesivas campañas,
Tuthmosis III fundó una fortaleza cerca de Gebel Barkal (cuarta catarata), además estableciendo allí
un templo. Durante el Reino Nuevo, Nubia fue para los egipcios una prolongación natural de su
territorio, pues establecían templos como centros y símbolos de su dominio, correspondiendo
a un nuevo criterio: no gobernar por la fuerza sino por penetración ideológica. Los primeros
tuthmósidas construyeron sus templos en las zonas de viejas fortalezas, mientras que los ultimos
faraones de la dinastía XVIII lo hicieron en territorios vírgenes de la Alta Nubia. Ramsés II construyó
Abu Simbel, ejemplo más notable del dominio egipcio.
Nubia se convirtió en provincia egipcia y fue dividida en dos regiones:
-
Wawat: desde Baja Nubia hasta Semna, al sur de la segunda catarata.
Kush: hacia el sur, con centro en Kerma.
Estas dos regiones estaban divididas a su vez en distritos. A la cabeza de la administración de
Nubia se encontraba un representante egipcio, el virrey, designado directamente por el faraón y el
cargo recaía sobre algún allegado de la administración egipcia o relacionado con las actividades
militares del rey. El virrey era el responsable de Nubia en todos sus aspectos: supervisaba las
actividades que se realizaban en los templos, era responsable de las operaciones militares y de la
construcción, verificaba la correcta entrega del tributo del sur al rey y el cumplimiento de las
obligaciones de trabajo. El virrey tenía a su cargo un conjunto de funcionarios menores, un
representante para la Alta Nubia y otro para la Baja Nubia.
Los jefes nativos leales podían conservar su autoridad sobre sus áreas y eran responsables de
recaudar el tributo de su gente. Los hijos de los jefes eran llevados a Egipto y recibían allí una
educación egipcia (penetración ideológica).
 Hatshepsut (1490-1468)
Su nombre significa “la primera de los nobles”. Hija de Tuthmosis I (1506-1684), fue la tercera
mujer que gobernó Egipto. Su padre mantuvo firmemente a Nubia bajo el yugo egipcio y condujo a
una importante expedición a Asia. Hatshepsut se casó con un hijo de éste nacido de una concubina,
Tuthmosis II, cuyo reinado fue breve y turbulento por una revuelta en Nubia, causada por un robo de
ganado y el ataque a unas tribus a la fortaleza. Remonta el Nilo con su ejército y extermina a los
rebeldes, pero en seguida surgen problemas en Siria- Palestina. Muere prematuramente. Su hijo
Tuthmosis III era demasiado pequeño para desempeñar su función, entonces Hatshepsut asegura la
regencia: hija del rey, hermana del rey, esposa del gran dios, gran esposa real.
El paso a rey se efectúa por etapas: primero se afirma como tal, luego se viste como tal, suprime la
desinencia femenina de su nombre y en sus títulos, lleva la barba postiza y la doble corona. Buscó
legitimarse inventando su nacimiento como producto del dios Amon y los aromas del Punt, no como
hija de Tuthmosis I. Por ello manda la expedición más grande que se conoce al Punt para traer estos
productos aromatcos, testimoniandolo en las inscripciones de la “Expedición de la reina Hatshepsut al
Punt”. Otro modo en que buscó legitimidad fue siendo enterrada24 al lado del templo del unificador de
Egipto, de la dinastía XI, Mentuhotep Hebhepetra, en Deir al Bahari. El templo de él tiene dos
terrazas, el de ella tiene tres, asociadas con los tres niveles cosmológicos. Cuando su hijo Tuthmosis
III se haga rey, destruirá los cartuchos de este templo, mas no destruirá el templo por completo.
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Su tumba fue la primera que se excavó en el Valle de las Reinas, llega a más de cien metros debajo de la
tierra y no tiene textos ni representaciones. Además, contenía el sarcófago de su padre.
Su obra tendió a engrandecer Egipto. Se sabe que hizo erigir un templo en Buhen (Nubia),
dedicado a Horus. Se vanaglorió de haber restaurado los monumentos arruinados en la época en que
los asiáticos ocuparon Avaris y las provincias del norte eran atacadas por los saqueadores, que
actuaban sin conocer al dios Ra. Ahora el desorden se ha acabado porque ella es rey.
Su política exterior fue muy débil. En Asia las poblaciones se mostraron igual de turbulentas que
en los años anteriores. La no intervención egipcia incluso alentó las revueltas. Cuando su hijo
Tuhmosis III llega al poder, se encuentra con una situación explosiva de la que su madre era parte
responsable.
Hatshepsut de dedicó principalmente a mantener relaciones comerciales con el extranjero, el viaje
al Punt lo demuestra. Se estima que el Punt posiblemente se encuentre en la costa de Somalia, cerca
de Eritrea. Los textos no hablan de trueque, sino de un “tributo pagado por Punt a Hatshepsut”.
Además, en esta expedición también se hace una ofrenda a Hathor, soberana del Punt y por ello la
reina manda construir en las orillas de este lugar una estatua que la representa en compañía del dios
Amón.
 Akhenaton (1369-1347)
Su reinado marcó una ruptura con la evolución histórica tradicional de Egipto. Hijo del rey
Amenofis III y de Tiyi, pasó su infancia y adolescencia en el palacio tebano de Malgasta. Asume el
trono a los quince años, ya casado con Nefertiti: fueron inseparables, presidían conjuntamente los
ritos religiosos y las ceremonias oficiales.
Al quinto año de su reinado, Amenofis IV cambia su nombre por el de Akhenatón, que significa
“espíritu eficaz de Atón”, así este dios pasará a proteger la realeza. Se elevó como profeta de Atón,
solo le habla a él. Sin embargo, impone su idea en Karnak, el feudo de Amón. Ordenó a los
escultores que creasen un cuerpo que mezclara características femeninas y masculinas, su pelvis
evoca fecundidad, ¿acaso el rey no es padre Y madre de Egipto?
Akhenatón estima que se debe establecer el orden normal de las cosas poniendo de relieve que él
es el dueño único de Egipto, su objetivo es privar a los religiosos de la gestión de los considerables
bienes temporales que pertenecen de pleno derecho a la corona. Para él, Tebas no era sino una
obligación de la que deseaba eludirse. Así, funda una nueva ciudad para la gloria de Atón: Akhetatón,
“2l horizonte de Atón”, en el sexto año de su reinado. El lugar elegido fue el nomo hermonopolita, a
medio camino entre Menfis y Tebas, en el margen derecho del río, cuyo nombre actual es TellAmarna. El margen izquierdo es propicio para la agricultura y la ganadería, asegurando el
abastecimiento de sus habitantes. El rey juró nunca abandonar su nueva capital, lo cual cumplió. Este
juramento se renovó al octavo año de su reinado.
En Akhetatón residían una mayoría de egipcios que habían seguido al rey, una buena parte del
personal administrativo tebano fue al régimen de Akhenatón, personas cercanas a la corte de
Amenofis III, y extranjeros. Al separarse de Tebas, Akhenatón también se alejó de ciertas castas
notables, y además utilizó hombres nuevos, fundamentalmente extranjeros.
Nefertiti ocupó un lugar especial, estuvo tan comprometida con el “atonismo” como su esposo, y se
convirtió en símbolo de la belleza de la mujer egipcia. Desempeñó una función religiosa, es la que
hace ¡reposar a Atón con su dulce voz y sus hermosas manos que sostienen sistros”. Participó
activamente en los ritos, es la gran sacerdotisa de un santuario especial donde se celebra la puesta
del sol. Además, tuvo seis hijas con el rey, la esposa secundaria Kia no tuvo interferencia en la
pareja. El amor conyugal es la traducción humana del amor divino, y merece ser plasmado en el arte.
Cabe destacar que Akhenatón suprimió el culto a Osiris, esto tuvo graves consecuencias pues el
pueblo estaba muy unido a este dios: Osiris era lo contrario a Atón, es el principio de las tinieblas
mientras que Atón es el principio de la luz. También suprimió la palabra “dios” en plural. Cuando
suprimió su nombre de Amenofis, solo deja el de Nebmaatra, donde figuran el dios solar Ra y la diosa
Maat (la consideró como el soplo de la vida divina).
Después del año quince de su reinado, Nefertiti falleció. Se cree que la esposa secundaria Kia tuvo
algo que ver pues fue obligada a retirarse a un palacio secundario, en compañía del futuro
Tutankhamón. La pareja real, el centro de la forma religiosa, era la clave del equilibrio del reino.
Cuando Nefertiti desaparece, Akhenatón se sintió destrozado. No se sabe mucho acerca de la muerte
del rey. Amarna fue abandonada, volviendo al silencio del desierto. Con su reinado, Egipto se hunde.