Download Fuera de Ruta - El Colegio de Sonora

Document related concepts

Carlos Salinas de Gortari wikipedia , lookup

Desarrollo estabilizador wikipedia , lookup

Conservadurismo fiscal wikipedia , lookup

Gran Depresión wikipedia , lookup

Gran Recesión wikipedia , lookup

Transcript
Fuera de Ruta
La caída económica y un sistema incapaz
Norma Valle Dessens*
El arte mitiga el desaliento:
el adiós a un gran poeta,
vientos de trova en el desierto,
recuerdan que aún existen
razones para luchar
La fuerte contracción económica del país, revelada por el gobierno esta semana dibuja un
panorama cada vez más negro para el pueblo de México. La magnitud de los efectos de la
crisis se suman a una serie de eventos desafortunados que el sistema político no muestra
capacidad de resolver.
El Secretario de Hacienda y Crédito Público, Agustín Cártens, anunció un “boquete” de
300 mil millones de pesos en el presupuesto federal, que representa el 10 por ciento de lo
programado para este año y 1.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
Para hacer frente a dicha “presión del gasto en 2009”, el Secretario informa que se hará uso
del Fondo de Estabilización Petrolera, de los seguros de cobertura y de los excedentes
operativos del Banco de México, pero que la solución para el siguiente año es una reforma
fiscal, es decir, más impuestos.
Por su parte, el INEGI corrobora la información: la economía mexicana decreció 8.2 por
ciento en términos reales en el primer trimestre del año respecto al mismo periodo de 2008,
la contracción más fuerte desde 1995 en México.
La SHCP ajusta de nuevo sus pronósticos para ubicar el decrecimiento del PIB en 5.5 por
ciento para este año, cuando a finales de 2008 preveía un crecimiento positivo de 1.8 por
ciento para 2009, y hasta apenas unos días atrás todavía estimaba que el PIB al cierre del
año decrecería 4.1 por ciento.
Ante tan catastróficos números que profundizan el desencanto por los efectos de una
recesión mundial, no podemos sino asustarnos, porque sabemos ¿de dónde más van a sacar
el recurso para cubrir ese déficit si no de los muy golpeados ingresos de los trabajadores?
No parecen ofrecer soluciones para incentivar la economía, la propuesta del Secretario de
Hacienda ante diputados de todos los partidos carece de creatividad: aumentar impuestos,
recortar el gasto público, o en su caso, endeudar más al país para sobrellevar ese déficit el
próximo año. Tampoco se ven condiciones para ejecutar esas medidas sin un alto costo
social.
Por supuesto, como el mismo Cártens lo anotó, eso se definirá una vez que pasen las
elecciones del 5 de julio. Pero curiosamente, la expectativa de que algo va a cambiar
después del relevo en gobiernos estatales y el Congreso es totalmente falsa.
La incapacidad para gobernar y la corrupción que hoy arropa al país no es privativa de un
partido político, sea de oposición o gobernante, es el común denominador de toda la clase
política y también económica, de las complicidades para llegar al poder o para beneficiarse
de él a manos llenas, sin límite alguno.
Muestra de ello fue el libro de Carlos Ahumada, que acaparó los titulares hace algunos días
como si tuviera alguna calidad moral para acusar a otros, dio cuenta de los manejos de
diversos grupos políticos para corromper y fabricar evidencia que hundiera a sus
adversarios.
El extranjero se ufanó de contar con las confianzas de altos personajes de la política y la
economía para realizar el trabajo sucio, desde el entonces presidente Fox, pasando por el
innombrable Salinas, hasta influyentes senadores y funcionarios.
Las reacciones de algunos de ellos mantuvo ocupados a los medios, pero de nuevo el
escándalo lleva al desaliento, si todos ellos están implicados en esas u otras fechorías
¿quién está exento de la corrupción a esos niveles? Y lo peor de todo, siendo del dominio
público la posible comisión de delitos ¿quién los juzga?
La realidad es que gozan de total impunidad y con eso parece bastar. La clase política
y los grupos de poder privados, a pesar de su pública corrupción e incapacidad para
manejar esta crisis, son quienes definen las políticas de estado, los que acuerdan hacia qué
sectores se inclina el gasto público y qué tanto más deben aportar los ciudadanos.
A ellos no les afecta la crisis, continuarán con sus privilegios y desmesuradas ganancias,
por ello se puede asumir que poco les preocupa dar una verdadera solución al impacto de la
caída económica que tenemos encima.
En el terreno estatal hay coincidencia en que “las campañas no han prendido”, pero no hace
falta que la gente apoye de corazón y con conciencia a los candidatos, de antemano se sabe
que ganará quien tenga el apoyo del grupo que controla el poder político y económico.
Aún con la reforma electoral, los esquemas de campaña siguen siendo los del régimen
anterior, el dispendio de recursos públicos en planas completas en los diarios, las encuestas
que les favorecen, fotos con multitudes y los clásicos desplegados de gremios pudientes.
No existe una nueva era de la política, la democracia está ausente en la mayoría de las
esferas públicas y privadas, en la dirección de los partidos, en la selección de candidatos, el
ejercicio del poder sigue siendo autoritario y vertical. El análisis de fondo en las campañas
y los canales de participación a los ciudadanos son muy limitados.
Las posibles soluciones al desarrollo del país no vendrán desde arriba, del candidato que
promete por buena voluntad mejorar la condición actual, se reducirán las desigualdades y
las injusticias cuando los mexicanos comprendamos que de nuestra lucha depende el
cambio, debemos dar la batalla en conjunto y exigir sin temor lo que nos corresponde.
*Responsable de Apoyo a la Investigación de El Colegio de Sonora
[email protected]