Download Historia de la vida y hechos del emperador Carlos V

Document related concepts
no text concepts found
Transcript
Historia de la vida y hechos del
Emperador Carlos V
Prudencio de Sandoval ; edición y
estudio preliminar de Carlos Seco
Serrano
Historia de la vida y hechos del
emperador Carlos V
Máximo, fortísimo, Rey Católico de España y de las Indias, Islas y Tierra firme
del mar Océano
Fray Prudencio de Sandoval
Preliminares
Al Rey nuestro señor
Diversos autores han escrito los hechos del Emperador Carlos Máximo,
Fortísimo, abuelo de Vuestra Majestad y señor nuestro, pero no todos uno, ni
todos los que escribieron como merecen. Y si bien yo solo me he puesto a
decirlos todos, cuando lo sean, no será posible contarlos como merecen, porque
fueron muchos y de grandeza heroica, y yo soy muy poco.
Entendiendo el servicio que a Vuestra Majestad hacía, dejé otros cuidados
en que gasté la parte mayor de mi vida, y púselos en buscar lo que a mí fue
posible, para sacar cumplida esta obra de la vida y hechos de tan gran monarca,
procurando tanto decir la virtud grande del alma que tuvo, como la fortaleza de
su corazón, jamás vencido.
Leído he las vidas de muchos príncipes gentiles y cristianos; no sé cuál
igual, y sé que muchas juntas no son semejantes en las continuas guerras,
sucesos varios, suertes dudosas, levantamientos de Estados y rendimiento de
ellos. Así que, mirando con atención el progreso o discurso de cincuenta y siete
años, o poco más tiempo, que el César vivió, veremos un retrato de la vida
humana y varias fortunas della.
De Vuestra Majestad es esta obra, pues es la imagen viva que Dios nos dio
del César. Dedícola al real nombre de Vuestra Majestad, que será el oro, el fino
azul y olio perpetuo con que la memoria del César fuera eterna si el mundo lo
fuera. La que sin fin reina en los Cielos, guarde a Vuestra Majestad largos y
felicísimos años para bien destos Reinos.
El maestro Don Fray Prudencio de Sandoval, Obispo de Pamplona.
Al emperador Carlos V, máximo, fortísimo
Si hubo dos Martes, éste el primero,
Y Marte es el segundo destos Martes:
Porque éste es Carlos Máximo, que fiero
Más que Alcides domó remotas partes,
Y en el opuesto y ártico hemisfero
De Cristo enarboló los estandartes,
Ganando con mil ínclitas victorias
A España reinos, y a su nombre glorias.
A la gloriosa espada fulminante
Del magno augusto Carlos, Marte ardiente,
Postró sus lises el francés valiente
y humilló el turco el cándido turbante.
Siempre invicto lo vio, siempre triunfante
La tierra del ocaso al rojo oriente;
Y el padre de las ondas vio su frente
Rota con sus columnas de diamante.
Mas cubierta estuviera de silencio
Fama tan justamente celebrada,
Y España sin la luz de tal memoria,
Si tú, Livio español, docto Prudencio,
No igualaras tu pluma con su espada,
Y con sus altos hechos tu alta historia.
Del dotor Augustín de Tejada Páez.
Muy poderoso señor
Por mandado de Vuestra Alteza vi la Corónica del emperador Carlos V
nuestro señor, compuesta por el padre maestro fray Prudencio de Sandoval. Y
la parte de Teología trata el autor con mucha erudición y propriedad, y los
Pontífices y Concilios con la veneración debida; y conviene mucho salga a luz
esta obra insigne para gloria de Dios y bien de su Iglesia, y para honra de
nuestra nación, y para refrescar la memoria de tan valerosas hazañas como el
tal planta como España produjo. Esto hace bien la pluma del padre maestro, y
ésa había menester la lanza valerosa de tal príncipe. Y aunque cada virtud por
grande pedía un coronista entero, la Justicia, la Prudencia, la Piedad y la Fe y
Religión; pero de todo da buena cuenta el padre maestro, y a cada cosa su
tanto, que no tiene Aquiles que llorar, como Alejandro dijo, pues tuvo tan buen
historiador como Homero. Reparte Dios sus gracias, y a unos da la del bien
hacer, y a otros la del bien decir, y todo es don de Dios. Filón pedía una lengua
en el mundo que declarase las excelencias de los Cielos y elementos, para que
todos la supiesen: esto hace muy bien la pluma del padre maestro en declarar
las guerras, la paz del Emperador, la justicia, la religión y toda su vida
admirable, y, sobre todo, el fin y muerte con que el Señor le llevó para sí al
Cielo, para trocar la corona mortal en la de la gloria sempiterna. Así me lo
parece, en San Francisco, Valladolid, 22 de abril 1.603.
Fray Gregorio Roiz.
El Rey
Por cuanto por parte de vos el maestro fray Prudencio de Sandoval, nuestro
coronista, nos fue hecha relación que habíades compuesto la historia del
Emperador y rey mi señor y abuelo que está en el Cielo, en la cual se trataba de
la vida tan notable y hechos dignos de memoria de Su Majestad Cesárea, en lo
cual habíades tenido mucha ocupación y trabajo, nos pedistes y suplicastes os
mandásemos dar licencia y facultad para le poder imprimir y privilegio par
veinte años, o como la nuestra merced fuese. Lo cual visto por los de nuestro
Consejo, por cuanto en el dicho libro se hicieron las diligencias que la
premática por nos últimamente fecha sobre la impresión de los libros dispone,
fue acordado que debíamos mandar dar esta nuestra cédula por vos en la dicha
razón, y nos tuvímoslo por bien. Por la cual, por os hacer bien y merced, os
damos licencia y facultad para que vos o la persona que vuestro poder hubiere
y no otra alguna, podáis imprimir la dicha historia que de suso se hace
mención, en todos estos nuestros reinos de Castilla por tiempo y espacio de
diez años que corran y se cuenten desde el día de la data de esta nuestra cédula,
so pena que la persona o personas que sin tener vuestro poder lo imprimiere o
vendiere, o hiciere imprimir o vender, por el mismo caso pierda la impresión
que hiciere con los moldes y aparejos della, y más incurra en pena de cincuenta
mil maravedís cada vez que lo contrario hiciere. La cual dicha pena sea la
tercera parte para la persona que lo acusare y la otra tercera parte para nuestra
Cámara y la otra tercera parte para el juez que lo sentenciare, con tanto que
todas las veces que hubiéredes de hacer imprimir el dicho libro durante el
tiempo de los dichos diez años, le traigáis al nuestro Consejo juntamente con el
original que en él fue visto, que va rubricado cada plana y firmado al fin del
Juan Gallo de Andrada, nuestro escribano de Cámara de los que residen en el
nuestro Consejo, para que se vea si la dicha impresión está conforme al original
o traigáis fe en pública forma de cómo por corretor nombrado por nuestro
mandado se vio y corrigió la dicha impresión por el original, y se imprimió
conforme a él, y quedan impresas las erratas por él apuntadas para cada un
volumen hubiéredes de haber. Y mandamos al impresor que ansí imprimiere el
dicho libro, no imprima el principio ni el primer pliego de él, ni entregue más
de un solo libro con el original al autor o persona a cuya costa lo imprimiere, ni
a otro alguno, para efeto de la dicha corrección y tasa, hasta que antes y
primero el dicho libro esté corregido y tasado por los del nuestro Consejo. Y
estando hecho, y no de otra manera, pueda imprimir el dicho principio y primer
pliego y sucesivamente ponga esta nuestra cédula y la aprobación, tasa y
erratas, so pena de caer y incurrir en las penas, contenidas en las leyes y
premáticas de estos nuestros reinos, y mandamos a los del nuestro Consejo y a
otras cualquier justicias de ellos que guarden y cumplan esta nuestra cédula y
lo en ello contenido. Fecha en Lerma a diez días del mes de junio de mil y
seiscientos y tres años.
Yo el Rey
Por mandado del Rey nuestro Señor, Juan de Amezqueta.
Genealogía del emperador Carlos V, máximo,
fortísimo, rey de España
Antes de comenzar la historia, haré lo que los antiguos usaron escribiendo
los hechos de sus príncipes. No contaré patrañas, ni ficciones fabulosas en la
genealogía de Carlos, rey de España y Emperador de los cristianos, como las
dijeron de Alejandro Magno, haciéndole decendiente del gran Hércules, y a
Hércules hijo de Júpiter. Y de Julio César afirmaron que traía su origen de la
diosa Venus. De Ciro, rey potentísimo de los persas, lisonjeándole dijeron que
lo había criado y dado leche una perra. De Rómulo y Remo, fundadores de
Roma, tuvieron por cierto que los crió una loba, como los veo colgados de sus
pechos en monedas de aquel tiempo. De esta manera fingieron tales y otros
disparates por engrandecer sus príncipes, y hacerlos de otra masa diferente de
la natural de los hombres. Diré breve y verdaderamente las dos líneas de padre
y madre del César rey de España, que son tales, que sin fingir parecerá ser dos
sucesiones las más antiguas, continuas y nobles que de reyes ha habido en el
mundo, después que Dios lo formó criando al primer hombre.
Años Línea Genealogía del emperador Carlos Quinto
gradual
del
mundo
1
1
Adán, fue criado en viernes el sexto día del
mundo.
130
2
Seth, nasció a ciento treinta de la creación
235
3
Enos, nasció a doscientos y treinta y cinco.
Años
antes de
J.C.
3960
3831
3726
325
395
460
622
687
874
1056
1559
1656
1927
4
5
6
7
8
9
10
11
2240
13
2291
2318
2323
14
15
16
2375
17
2484
18
12
2514
2515
19
2590
20
2650
2705
21
22
2741
23
2784
24
Cainán, nasció a trescientos y veinte y cinco.
Malaleel, nasció a trescientos y noventa y cinco.
Yareth, nasció a cuatrocientos y sesenta.
Enoch, nasció a seiscientos y veinte y dos.
Matusalem, nasció a seiscientos y ochenta y siete.
Lamech, nasció a ochocientos y setenta y cuatro.
Noé, nasció a mil y cincuenta y seis.
Cham, a mil y quinientos y cincuenta y nueve.
DILUVIO Fue A 1656
Osiris, que es Mesraim, hijo de Cham, nasció en
el año
Hércules Libio, hijo de Osiris, floreció en
España, año
Thusco, hijo de Hércules, reinó en Italia, año
Altheo, hijo de Thusco, reinó en Italia, año
Blascon, hijo de Altheo, murió en vida de su
padre, año
Camboblascon, hijo de Blascon, reinó en Italia,
año
Dardano, hijo de Camboblascon y de Electra, hija
de Atlante, rey de España, mató a su hermano
Jasio, rey de Italia, y huyó a Frigia, donde fundó
a Troya, año
Roma, hija del mesmo Atlante y de Leucaria
Española, fundó a Roma año 2336, ciento y
cuarenta y ocho años antes que Troya: y ansí,
Troya, como Roma, fueron fundadas por la
sangre española.
TROYA.
Dardano reinó en Troya treinta y un años, y
murió
Erictonio, hijo de Dardano, reinó en Troya 75, en
el año
Troe, hijo de Erictonio, reinó en Troya 60, en el
año
Ilo, hijo de Troe, reinó en Troya 55; en el año
Laomedonte, hijo de Ilo, reinó en Troya 36, en el
año
Príamo, hijo de Laomedonte, reinó 43, en el año
Príamo pereció con su Troya en el año
Héctor, primogénito de Príamo, murió en vida de
su padre.
Beroso, dice hasta Príamo, y Alejandro Esculteto
pone a Héctor, de quien dice dependen los
3636
3666
3501
3330
3274
3087
2905
2402
2305
2034
1721
1670
1643
1638
1586
1477
1447
1446
1371
1311
1256
1220
1177
sicambros; y Pedro Mareno los sigue de aquí
adelante hasta Antenor el segundo; y Esculteto
pone a Heleno por hijo de Héctor, y no por
hermano: y lleva razón, pues no serían dos
hermanos vivos de un mesmo nombre y otro
Heleno, hermano de Héctor, fue rey de Epiro, y
casó después de la guerra troyana con
Andrómaca, mujer de Héctor.
SCITIA
2802
25
2819
26
2853
2888
2908
2927
27
28
29
30
2952
31
2919
32
2994
33
3007
34
3009
35
3018
36
3031
37
3088
38
3109
39
3131
40
3151
41
3166
42
3239
43
Heleo o Heleno, hijo de Héctor, metió a los
troyanos en la Scitia, y murió año
Ceucer, hijo de Heleo, reinó 17 años, y murió en
el año
Franco, hijo de Ceucer, reinó 36, murió año
Esdron, hijo de Franco, reinó 33, murió en el año
Celio, hijo de Esdron, reinó 20, y murió en el año
Bassabiliano, hijo de Celio, reinó 19, y murió en
el año
Plaserio, hijo de Bassabiliano, reinó 25, y murió
en el año
Plesron, hijo de Plaserio, reinó 28, y murió en el
año
Eliacor, hijo de Plesron, reinó 14, y murió en el
año
Zaberiano, hijo de Eliacor, reinó 13, y murió en
el año
Plaserio el segundo, y hijo del dicho, reinó 2, y
murió año
Antenor, hijo de Plaserio, reinó 9, y murió en el
año
Príamo el segundo, y hijo de Antenor, reinó 13, y
murió en el año
Heleno el segundo, y hijo de Príamo, reinó 57,
murió en el año
Plesron el segundo, y hijo de Heleno, reinó 21, y
murió ano
Bassabeliano, el segundo, y hijo el dicho, reinó
22, y murió año
Alexandre, hijo de Bassabeliano, reinó 20, y
murió año
Príamo el tercero, hijo de Alexandre, reinó 15, y
murió año
Getilanor, hijo de Príamo, reinó 73, y murió en el
año
Años en
que
murieron
1159
1142
1106
1073
1013
1034
1009
981
967
954
952
943
930
873
852
830
810
795
722
3249
44
3285
3352
45
46
3377
47
3429
48
3492
49
3494
50
3505
51
3521
52
3528
53
3549
2584
54
3605
55
3624
56
3663
3713
57
58
Almadion, hijo de Getilanor, reinó 10, y murió en
el año
Diluglo, hijo de Almadion, reinó 36, y murió año
Heleno el tercero, y hijo del dicho, reinó 67,
murió año
Plaserio el tercero, y hijo de Heleno, reinó 25,
murió año
Diluglo el segundo, y hijo de Plaserio, reinó 52, y
murió año
Marcomiro, hijo de Diluglo, reinó 63, y murió en
el año
Príamo el cuarto, y hijo de Marcomiro, reinó 2, y
murió en el año
Heleno el cuarto, y hijo de Príamo, reinó 11, y
murió año
Antenor el segundo, y hijo de Heleno reinó 16,
murió año
Marcomiro el segundo, y hijo de Antenor, reinó
28 años, y por consejo de Monolpo, grande
astrólogo judiciario, pasó a sus gentes de Scitia
en Alemaña mediado abril del año 3528:
ocupó las tierras que moran los frisios
occidentales y geldreses y holandos, y murió en
el año
Aunque Pedro Mareno y Alexandre Esculteto
prosigan esta genealogía, yo me aterné de aquí
adelante con Gerónimo Gebuvilero, que la sigue
más de raíz, y la dirigió al cristianísimo
emperador don Hernando: y cosa ofrecida a tan
alto príncipe, es de creer haber sido compuesta
con diligencia y cuidado.
ALEMAÑA.
Antenor el tercero, y hijo de Marcomiro, reinó
35, y casó con Cambra, hija de Belino, rey de
Bretaña: salió tal mujer, que todos holgaron
llamarse sicambros, del nombre de ella, y murió
Antenor año
SICAMBROS.
Príamo el quinto, y hijo de Antenor, reinó 21, y
murió año
Heleno el quinto, y hijo de Príamo, reinó 19, y
murió año
Diocles, hijo de Heleno, reinó 39, y murió año
Bassano el Magno, hijo de Diocles, reinó 36, y
fue gran teólogo de aquel tiempo; y reinó por
disposición de su hermano Heleno el Malo, que
712
676
609
584
532
469
467
456
440
433
412
377
356
337
298
248
3729
3767
59
60
3793
61
3805
62
3816
63
3836
64
3868
65
3889
66
3914
3951
67
68
69
70
71
72
73
74
75
76
77
reinó 14, y fue tan justiciero que mató a su hijo,
porque cometió adulterio; y murió año
Clodomiro, hijo de Bassano, reinó 16, murió año
Nicanor, hijo de Clodomiro, reinó 38, y murió
año
Marcomiro el tercero, y hijo de Nicanor, y
filósofo, reinó 26, y murió en el año
Clodio, hijo de Marcomiro, reinó 12, y murió en
el año
Antenor el cuarto, y hijo de Clodio, reinó 11, y
murió año
Clodomiro el segundo, y hijo de Antenor, reinó
20, murió año
Merodaco, y hijo de Clodomiro, reinó 32, murió
año
Cassandre, hijo de Merodaco, reinó 21, murió
año
Antario, hijo de Cassandre, reinó 35, murió año
Franco, hijo de Antario, reinó 27, y salió tan
valeroso (conforme a su nombre, que quiere decir
feroz), que de él se llamaron francos todos los
suyos: murió
FRANCOS.
Clogion, hijo de Franco, reinó 30 y en su año
décimo nasció nuestro redentor Jesucristo: murió
Clogion
Marcomiro el cuarto, y hijo de Clogion, sucedió a
su hermano Herimero, que reinó 11 años y murió
sin hijos; y reinó Marcomiro 19.
Clodomiro el tercero, y hijo de Marcomiro, reinó
12, murió
Antenor el quinto, y hijo de Clodomiro, reinó 6, y
murió año
Raterio, hijo de Antenor, fundó entre los bátavos
a Roterdam, la patria de Erasmo, y reinó 21, y fue
allí sepultado año
Richimero, hijo de Raterio, reinó 24, y en su
tiempo comenzó el apellido de la Marca
Bradeburgense, y murió en el año
Odemaro, hijo de Richimero, y muy pacífico,
reinó 14, y murió año
Marcomiro el quinto, y hijo de Odemaro, fundó
la ciudad Marcomburgo, y reinó 21; y murió en el
año
Clodomiro el cuarto, y hijo de Marcomiro, reinó
232
194
168
156
145
125
93
72
37
10
Años de J.
C.
20
50
62
68
89
133
127
148
165
78
79
80
81
82
83
84
17: murió
Faraberto, hijo de Clodomiro, reinó 20: murió
185
año
Sunon, hijo de Faraberto, reinó 28: murió año
213
252
Hilderico, hijo de Sunon, reinó 39, y en su
nascimiento se halló el astrólogo Hildegasto, que
anunció las grandes victorias que habían de ganar
los francos de los romanos y franceses: murió en
el año
Waltero, hijo de Hilderico, reinó 18, y robó por 270
Italia: murió
Clodio el segundo, y hijo de Waltero, reinó 28: 298
murió
Waltero, hijo de Clodio, reinó 3: murió
306
Dagoberto, hijo de Waltero, reinó 10: murió
316
Los siguientes no sirven más de a la continuación
de los reyes, y no a la de la sucesión de la línea
de nuestra genealogía.
Clogion, hijo de Dagoberto, le sucedió por 4
320
años: murió
337
Clodomiro, hermano de Clogion, le sucedió, y
fundó de nuevo el ducado de Franconia en la
persona de su hermano Genebaldo, y reinó 17:
murió
Richimero, hijo de Clodomiro, reinó 15: murió
352
360
Teodomiro, hijo de Richimero, reinó 9, y
matáronle los romanos con su madre Hastilia, y
en tiempo de éste pasó Dagoberto, segundo
duque de Franconia, el río Reno, y ganó a los
belgas la ciudad de Tréveris: murió
Clogion, hijo de Teodomiro, reinó 18: murió
378
393
Marcomiro, hijo de Clogion, reinó 15, y
matáronle los romanos con muchos de los suyos,
y los francos quedaron tributarios de los romanos,
sino que los que habían pasado con Dagoberto a
ganar a Tréveris no admitieron tales conciertos, y
dejando en guarda de lo ganado al capitán
Príamo, del cual descienden los condes de
Arduena y los duques de Lorena, tornaron a dar
favor a los suyos: murió Marcomiro año
Dagoberto, hermano de Marcomiro, que no dejó 398
hijos, le sucedió con nombre de virrey por cinco
años eleto por votos, y negó el tributo al
emperador Valentiniano: murió
Genebaldo, hijo de Dagoberto, fue eleto en
411
virrey, y tuvo la gobernación 13 años: murió
85
86
87
88
89
No se hallando bien los francos sin reyes
legítimos, convocaron una junta general de todas
las personas principales, y concurrieron los diez y
seis duques siguientes. El duque Faramundo de
Franconia y sus hermanos los duques Marcomiro
y Sunon, y el duque Clodio, hijo del mesmo
Faramundo, y el duque Dagoberto, hijo del duque
Marcomiro, y el duque Nicanor y el duque
Faraberto y el duque Richimero, y Antenor,
duque de los menipolitanos y el duque Príamo su
hermano, y Bartero, duque galicano, y Heriberto,
duque insulano, y los duques Sunon y Richmer,
hijos de Genebaldo el postrero virey, y los duques
Diocles y Meroveo. Del estado de su gentílica
religión acudieron Salegastaldo, archiprésul de
Júpiter, y Gastaldo Herhaldo, notario y secretario
del estado, o gran chanciller, y Wisogastad,
pontífice de la diosa Diana; y todos dieron sus
votos a Faramundo, duque de Franconia, para rey
de los francos en el año 420 de nuestro Redentor,
en jueves a 24 de abril: de lo cual son autores
Tritemio y San Antonino, Paulo Emilio y
Gerónimo Gebuvilero: aunque Onufrio, año 417,
dice haber sido eleto.
Tornando a la línea de la genealogía, digo que
Dagoberto, que está en grado 84 sin el rey
Clogion, tuvo otro hijo, el primero duque de
Franconia, llamado Genebaldo, instituido por su
hermano el rey Clodomiro; y por éste procede la
sucesión, como en lo siguiente se muestra sin
años.
Genebaldo, hijo de Dagoberto, fue primero duque
de Franconia.
Dagoberto el segundo, y hijo de Genebaldo, fue
segundo duque.
Clodion, hijo de Dagoberto, fue tercero duque.
Marcomiro el sesto y hijo de Clodion fue cuarto
duque.
427
Faramundo, hijo de Marcomiro, fue duque
quinto, y es el nuevamente eleto rey de los
francos, y luego en siendo eleto traspasó el
ducado de Franconia en su hermano Marcomiro:
y él traspuso a parte de sus francos en las tierras
de los franceses, a pesar de ellos y de los
romanos, y las gozaron hasta Hugo Capeto por
568 años, y reinó Faramundo siete años hasta el
año
Desde este príncipe comienzan los más autores la
genealogía del emperador Carlos V.
90
91
92
93
94
95
96
97
98
Clodion el tercero, y hijo de Faramundo, fue
llamado el Cabelludo por su gran melena y barba
y pasó muchas de sus gentes a Francia, en las
comarcas de París; y como venciese a Golduero,
caudillo de los cimbros y rutenos, tomóle una
hija, que casó con su sobrino Flamberto, de quien
Flandes tiene tal nombre, y reinó 20: murió
Meroveo, hijo o sucesor de Clodion, en diez años
que reinó, metió en Francia lo restante de sus
francos, y parte asentó cabe Taxandria, y parte en
los Tungros, y otros al río Axona. Este Meroveo
y Teodorico, rey de los godos de España y
Francia, y Aecio, capitán romano, destrozaron al
cruel Atila, rey de los hunos, en la gran batalla de
los campos Catalaunios en tierra de Tolosa:
murió en el año de nuestro Redentor
Sin los autores dichos, ponen esta genealogía
Hunibaldo y Tritemio; otros,
FRANCIA
Childerico, hijo de Meroveo, 27: murió
Clodoveo, hijo de Childerico y de la reina Basana
o Clotilda de Borgoña, reinó 30, y fue el primero
rey cristiano de esta gente, por la predicación de
su mujer Clotilda: murió
Clotario o Lotario, hijo de Clodoveo y de
Clotilda, y reinó 51: murió
Sigiberto, hijo de Clotario y de la reina Ingonda,
quedó con Austrasia, que es Lorena, y con otras
tierras en Alemaña, y casó con la goda
Brunequilda, española, hija de Atanagildo, rey de
España; reinó 13: murió siendo rey metense.
Childeberto, hijo de Sigeberto y de Brunequilda,
fue rey de los metenses, aurelianenses, y de los
borgoñones. Casó con la reina Ialeuba. Reinó 22.
Hubo en ella
Teodoberto, hijo de Childeberto, fue muerto por
su hermano Teodorico con sus hijos, si no fue el
mayor llamado Sigeberto, que huyó a sus
parientes Gofredo y Genebaldo, duques de
Franconia, con los cuales estuvo 18 años, hasta
que murió su tío Teodorico
Sigeberto, hijo del mal muerto Teodoberto y
bisnieto del dicho Sigeberto, 95 en la línea: y
aquel Sigeberto tuvo un hermano llamado
Childerico, rey suesionense, y agora se llaman los
remenses; y aquel gozó de ambas Francias y de
Borgoña, y por intercesión de buenos, dio a este
Sigiberto fugitivo las ciudades Curiense,
447
457
459
484
514
565
578
590
616
648
99
100
101
102
103
104
105
106
107
Lausamense y Basiliense, con sus territorios, y la
tierra de los helvecios, con título de duque de
Alemaña, debajo de condición obligatoria que ni
él, ni alguno de sus sucesores para siempre se
llamasen reyes, ni pretendiesen los reinos de
Francia, sino que quedasen por vasallos de los
reyes de Francia. Esto se concluyó en el año de
625, y concordando con esto el riguroso
Wolfgango Lacio en su genealogía austríaca, dice
con gran razón que de este Sigeberto, primero
duque alemán, descienden los de la casa de
Habsburg y la de Austria. Tuvo Sigeberto 23 años
el ducado. Murió
DUQUES DE ALEMAÑA
Ottoperto el. Grave, o Oberto, Teoberto, hijo de
Sigeberto, fue segundo duque de Alemaña, y el
primer conde de Abendo-Castro, que en alemán
se dice Abensburg, y mudando letras Habsburg.
715
Babo el Grato, o Bebo, hijo de Oberto, fue
tercero duque de Alemaña, y segundo conde de
Habsburg, y parece haber muerto, año
Roterio el Justo, o Roberto, hijo de Bebo, cuarto 766
duque, y tercero doble, casó con Hermentrudis,
condesa de Geas. Reinó 51: murió
789
Amprinto, hijo de Roberto, quinto duque, y
cuarto conde, dejó la memoria de la fortaleza y
baronía ambringense en tierra de Brisgoya, y
gozó sus estados 23: murió
Gontramo el Fortísimo, hijo de Amprinto, sexto 859
duque de Alemaña, y quinto conde de Absburg,
comenzó la fortaleza de la aguda piedra, que en
alemán se dice Scharffenstein en los montes del
valle de S. Truperto. Reinó 70: murió
Lutardo el Religioso, hijo de Gontramo, séptimo 892
duque, y sexto conde, y también conde de
Altemburg, casó con Berta, hija de Ragnero,
duque de Lorena, reinó 33: murió
942
Wernero el Liberal, o Betzon, hijo de Lutardo,
fue octavo duque alemán, y séptimo conde
habsburgense, con los demás estados, que gozó
50: murió
990
Rapoto, hijo de Betzon, nono duque, y octavo
conde, labró la fortaleza de Habsburg en Argovia
a costa de su hermano Berengario, obispo de
Argentina: reinó 48: murió
1031
Berengario, hijo de Rapoto, duque deceno
alemán, y conde noveno habsburgense, mereció
por su clemencia renombre de Pío: reinó 41:
108
109
110
111
112
113
114
murió
Othon el Prudente, hijo de Berengario, onceno
1081
duque, conde deceno: reinó 50: murió
Wernero, hijo de Othon, doceno duque, y onceno 1130
conde: reinó 49, murió
Alberto el Rico y llamado el Liberal, fue hijo de 1192
Wernero, y treceno duque, y doceno conde: reinó
62: murió
Alberto el Segundo y hijo de Alberto el Rico, fue 1229
catorceno duque de Alemaña, y treceno conde de
Habsburg, y Lantgravio de Alsacia y casó con
Heduvigina, de los condes de Chiburg, que le
parió a Rudolfo, Alberto y Carlos, a los cuales, ya
viejo, repartió sus estados, y se partió a la Tierra
Santa, y murió en la ciudad de Acaron, donde fue
sepultado: reinó 7 hasta que murió en el año
Rodolfo el Callado, hijo del dicho Alberto, sacólo 1291
de pila el emperador Frederico II, año 1218, a 27
de abril. Fue l4 años conde de Habsburg; en el
año de 1240 casó con Ana, hija del conde de
Honhemburg: otros dicen que con Inés, hija de
Godofredo, barón de Hohenstautem y fue
coronado rey de romanos en Aquisgrán, año
1273, último de otubre: murió de 37 años, en el
último de setiembre.
1308
Alberto, III de este nombre, llamado el
Victorioso, fue hijo de Rudolfo, y quinceno
conde habsburgense, y primero duque de Austria.
Casó con Hedeburgis, hija de Ulrice, conde de
Kiburg, dándole su padre la investidura, año
1282, por muerte del malogrado Conradino,
remate de la sangre de Suevia, rebelde a la Iglesia
romana, y por este ducado quedó vasallo del
Imperio, cuyo es de darle. Fue Alberto rey de
romanos, electo año 1299, y dice Platina que el
papa Bonifacio VIII no le quiso confirmar su
elección, hasta que prometió hacer su poder sobre
quitar el reino de Francia a Felipe Hermoso. Mas
el Papa murió, y Alberto no se acordó más de lo
prometido; ni él ni el Papa juntos bastaran a ello.
Murió el desgraciado Alberto al pasar de un río,
cabe un lugar llamado Escafusa, a manos de su
sobrino Juan, porque no le daba ciertos lugares
que le tenía, y gozó de sus estados 17: murió
Alberto el Sabio y IV de este nombre, fue hijo del 1378
sobredicho Alberto Victorioso, y sexto décimo
conde de Habsburg y casó con la señora Juana,
que llevó en dote el condado de los firretas en el
año de 1324, y cuatro años después le nasció su
115
116
hijo heredero Leopoldo. En tiempo de éste, aplicó
el emperador Ludovico Bávaro el ducado de
Carintia a los duques de Austria en feudo, por
haber muerto sin herederos el señor de aquel
estado. Fue este Alberto tan gotoso, que vino a
quedar cojo de ello; y por ello se le pegó el
nombre de Cojo; y habiendo reinado 70 años,
murió
Leopoldo, fue hijo y heredero de Alberto el
Sabio. Fue mal muerto, porque teniendo treguas
con los esguízaros, no le guardaron la postura, y
sin le denunciar la guerra (como es de jure
gentium) le entraron robando la tierra, y él salió
por se lo estorbar, y quedó muerto en la
escaramuza, habiendo reinado 11 años: murió
Rodolfo, hermano de este Leopoldo, había casado
en el año de 1360, con Margarita Multesch, por la
cual entró en Casa de Austria el condado de
Tyrol.
Ernesto, hijo menor del sobredicho Leopoldo,
heredó los estados de Austria y Estiria y Carintia
y Tyrol y Habsburg: por habérsele muerto sus
hermanos mayores, Leopoldo, Frederico y
Sigismundo, que no dejaron herederos: y por ser
tan esforzado y recio de cuerpo, le llamaron
hombre de hierro y reinó 45 años: murió
Aquí se debe advertir en que el sobredicho duque
Ernesto dejo por heredero a Alberto V de esta
línea, que mereció por su blanda condición,
renombre de Manso: mas como no dejase
heredero, habemos de retroceder para proseguir
los herederos de la casa (y no los de la genealogía
por agora) hasta Alberto el Sabio que fue 114 en
la genealogía, el cual dejó un hijo llamado
también Alberto y éste a otro Alberto que es
sexto de este nombre, y nieto del Sabio y de éste
prende la sucesión de la casa, diciendo ansí:
Alberto VI y nieto de Alberto el Sabio, casó con
Juana, hija de Alberto, duque de Baviera y de
Holandia: murió en el año 1404 de Nuestro
Redentor.
Alberto el VII, hijo de Alberto VI, le sucedió, y
casó con Isabel, hija del emperador Sigismundo,
y sin los estados que él tenía, fue por ella rey de
Hungría y de Bohemia, y fue eleto Emperador en
el año de mil y cuatrocientos y treinta y nueve (o
uno menos) y en su tiempo se celebraron los
concilios generales Basilense y Florentino, y
también el Constanciense, en el cual trabajó el
1389
1424
1404
1439
117
118
emperador Sigismundo más que otro príncipe por
semejante ocasión. Gozó Alberto del título
Imperial dos años, y murió en la flor de su edad.
Ladislao, hijo del sobredicho Alberto, fue duque 1457
de Austria, y también rey de Hungría y de
Bohemia por su madre Elisabeth, y nació
póstumo, que es después de su padre muerto. Este
rey fue desposado con la señora Margarita, hija
del rey de Francia, Carlos VII, y al punto de
enviar por ella para se velar, fue toxicado por el
gran hereje Pogiebracio, por se quedar con el
reino de Bohemia, y sucedióle como él deseaba:
murió el malogrado Ladislao en el año
1486
Frederico, el III entre los emperadores de tal
nombre, fue hijo del sobredicho Ernesto, que
queda en la línea de la genealogía debajo del
número 116 y fue hermano del que dije haberse
llamado Alberto el Manso, y el que primero se
intituló del nuevo título de archiduque de Austria,
y heredó los demás señoríos que andaban
trabados con la casa de Austria. Este Frederico
fue emperador coronado y gozó cuarenta y siete
años del título imperial, habiendo sido eleto en el
año de mil y cuatrocientos y cuarenta y cuatro
años; adelante fue la gran rota de los húngaros en
la desdichada batalla de Varna, donde murió el
rey de Hungría, y sus gentes fueron destrozadas
por el turco Amurates, el segundo de este
nombre. Casó el emperador Frederico con doña
Leonor, infanta de Portugal, y celebráronse sus
bodas en la ciudad de Nápoles, donde le hizo la
costa españolamente el rey don Alonso de
Aragón y de Nápoles, que había sido prohijado
por la reina Juana. Frederico negoció antes de su
muerte con los príncipes eletores, que nombrasen
para rey de romanos a su hijo Maximiliano, y
ellos lo hicieron en el año de mil y cuatrocientos
y ochenta y seis, y vino a morir en el año mesmo
en haciendo elegir al hijo.
Maximiliano, el primero de tal nombre entre
todos los emperadores romanos, fue hijo del
sobredicho Frederico, y archiduque de Austria y
señor de los estados anexos a éste, y fue rey de
romanos, mas no emperador coronado. No había
más de veinte y un años cuando casó con la
señora María, hija única y heredera del gran
duque Charles de Borgoña, y llevó en dote a
Borgoña, Brabancia, Flandes, Limburgo,
Hanonia, Holandia, Artesio, Zelandia y Güeldres,
119
con otros ditados unidos a éstos. Esta señora
parió tres hijos de Maximiliano, que fueron
Francisco y Filipe y Margarita, y murió de una
caída que dio de un caballo, andando a caza: lo
cual aconteció en el año de mil y cuatrocientos y
ochenta y dos, a veinte y dos días del mes de
marzo.
Maximiliano fue hombre que trabajó mucho en 1519
guerras, y no fue muy dichoso siempre, y sus
flamencos se le atrevieron, y se tornó a casar,
después que el rey de Francia se alzó con la
duquesa de Bretaña, con quien estaba apalabrado,
y se soltó a su hija, que ya tenía en su casa para
casar con ella: que fueron dos cosas que él sintió
con razón, y vino a morir en el año de mil y
quinientos y diez y nueve, a doce días del mes de
enero.
Una cosa hizo de gran cristiano y humilde: que
viéndose llegar a la muerte, renunció todo título y
potestad mundana, mandándose llamar de solo su
nombre personal Maximiliano; y juntando a los
príncipes eletores alcanzó dellos que nombrasen
para la celsitud del título imperial a su nieto don
Carlos y se mandó enterrar con su madre doña
Leonor, y murió siendo de 59 años.
Filipe, el primero de este nombre entre los que
habemos dicho tocar a esta genealogía, fue hijo
de los sobredichos Maximiliano y María, y
heredó sus estados, salvo Borgoña que se quedó
en Francia, y por tener derecho a ella don Filipe y
el emperador don Carlos, hijo, y el rey don Filipe
su heredero, se llaman duques de Borgoña,
porque no puedan perscribir los franceses, ni
llamarse poseedores de buena fe con achaque de
que nunca reclamaron los de la parte española.
Casó este príncipe don Filipe con doña Juana,
princesa y heredera que salió de Castilla por
muerte de sus hermanos varones, y fue hija de los
Reyes Católicos don Hernando y doña Isabel, que
descubrieron las Indias, y ganaron a Nápoles y a
Navarra y a Granada, consiguiendo en las Indias
vitoria contra el demonio y en Nápoles contra los
franceses y en Navarra contra los deservicios de
la Iglesia, y en Granada contra los moros. Murió
don Filipe, mancebo floreciente y malogrado,
mucho antes que su padre Maximiliano, en el año
de mil y quinientos y siete.
Carlos, Emperador semper augusto, y quinto de
este nombre, fue hijo de don Filipe y de doña
Juana, cuya vida y hechos aquí describo.
Historia de la vida y hechos del
Emperador Carlos V
Prudencio de Sandoval ; edición y
estudio preliminar de Carlos Seco
Serrano
Marco legal
publicidad
Historia
de la vida y
hechos del
Emperador
Carlos V
Prudencio
de Sandoval
; edición y
estudio
preliminar
de Carlos
Seco
Serrano
Sucesión de Carlos V por los reyes de España
Si el rey don Pelayo de Asturias era de la sangre real de los godos, o de la
muy antigua y ilustre que hubo en España antes que godos, alanos ni suevos en
ella entrasen, se dirá en otra obra, donde es su proprio lugar. Agora ordenaré
una cadena de los reyes de Asturias, Galicia, León y Castilla, no diciendo más
de sólo nombrarlos, hasta llegar a la reina doña Juana. Sus casamientos de
estos reyes fueron muy pocos fuera de España, hasta el rey don Hernando el
Santo. Los de Navarra y Aragón, como eran vecinos de las tierras de Francia,
muchas veces casaron fuera de estos reinos.
Don Pelayo fue el primero que se coronó después que se perdió España, año
714. Su reino fue en la tierra más pobre y áspera de España, que es en Asturias.
Sucediéronle don Favila, único de este nombre. Don Alonso, llamado el
Católico, con su mujer Hermisenda. Don Fruela, primero de este nombre. Don
Aurelio, primero de este nombre. Don Silo, primero de este nombre. Don
Alonso el Casto, rey bienaventurado. Don Bermudo, primero de este nombre,
(no nombro a Mauregato, porque no hay gota de su sangre en la casa real, ni
aun memoria en piedra ni en papel). Don Ramiro, primero de este nombre. Don
Ordoño, primero de este nombre, llamado el Magno. Don García, primero de
este nombre. Don Ordoño, segundo de este nombre. Don Alonso, cuarto de este
nombre. Don Ramiro, segundo de este nombre. Don Ordoño, tercero de este
nombre. Don Sancho, primero de este nombre. Don Ramiro, tercero de este
nombre. Don Bermudo el Gotoso, segundo de este nombre. Don Bermudo el
Malo, tercero de este nombre. Don Alonso, quinto de este nombre, rey
excelentísinto. Don Bermudo el Junior, rey malogrado. Don Hernando el
Magno. Don Sancho, segundo de este nombre, que mataron en Zamora. Don
Alonso el sexto, que ganó a Toledo. Doña Urraca. Don Alonso el séptimo,
emperador de toda España. Don Sancho el Deseado, y Don Hernando el
segundo. Don Alonso el Noble, que fundó las Huelgas de Burgos, y Don
Alonso de León. Doña Berenguela, Reina proprietaria de Castilla. Don
Hernando el Santo, que ganó a Sevilla. Don Alonso el Sabio. Don Fernando de
la Cerda. Don Sancho el Bravo. Don Hernando, cuarto de este nombre, a quien
emplazaron los Caravajales y murió el mismo día. Don Alonso el onceno,
príncipe valerosísimo. Don Pedro el Recio, o Cruel, y su hermano Don Enrique
el Noble. Don Juan, primero de este nombre, que se perdió en Portugal. Don
Enrique el Enfermo, a quien un judío médico suyo le dio ponzoña. Don Juan el
segundo, en cuyo tiempo vivió Castilla con harta desventura por ser demasiado
de bueno. Don Enrique, cuarto de este nombre, y su hermana la serenísima
Reina Católica doña Isabel, que casó con su primo segundo Don Fernando,
príncipe de Aragón. Y fueron reyes de Castilla, de León, de Aragón, de las dos
Sicilias, de Mallorca, y de otras provincias y estados anejos a éstos. Tuvieron
un solo hijo que se llamó don Juan, y cuatro hijas, la segunda que fue doña
Juana, casó con Felipe el Hermoso, hijo del emperador Maximiliano año 1496,
y de los dos nació el emperador Carlos V Máximo, como se dice en su historia.
Nació más el infante don Fernando, que fue archiduque de Austria, rey de
Bohemia y de Hungría, rey de romanos y sucesor en el Imperio de su hermano
Carlos V, tan querido de su abuelo el Rey Católico y de los castellanos, que le
desearon mucho levantar por rey, por haberse criado en Castilla y tener el
amable nombre de Fernando, que son fuerzas de la misma naturaleza.
Tuvo este príncipe muchos hijos y hijas, como aquí diré. De ellos fue uno
Carlos, archiduque de Austria, el cual casó con María, hija del duque de
Baviera. De estos señores nació la serenísima reina de España, Margarita,
nuestra señora, mujer del rey don Filipe, nuestro señor, su primo segundo.
Nació la reina nuestra señora en Graz de Estiria, año 1584, en el día que nació
el hijo de Dios, entre las nueve y las diez de la mañana, cuando tocaban la
campana para alzar el Santísimo Sacramento, que parece fue la señal de la gran
cristiandad de esta princesa. Tuvo tres hermanas mayores, Catalina, Gregoria,
Maximiliana, en las cuales pudiera el rey de España poner los ojos, y llevólas
Dios antes. Quedó otra también mayor que se llama Leonor, y quiso Dios dar
los reinos de España a la menor.
Salió de Graz (casa de sus padres) hecha princesa de España, y antes que
saliese de Alemaña, en un lugar que se dice Vilaco en Tirol, llegó nueva que
Filipe II, rey de España, era muerto, y que reinaba su esposo el Rey Católico
nuestro señor. Y así, se llamó luego reina de España. Desposólos el papa
Clemente VIII en Ferrara, cosa pocas veces vista, y notable y de harta
consideración, que pasó el mar en febrero sin perderse un batel, ni padecer
detrimento, ni pesadumbre de consideración. No diré otra cosa (si bien la dicen
muchos) que el rey don Felipe nuestro señor, cuando se veló, era tal como la
reina nuestra señora: de suerte que estaban como los primeros padres en el
paraíso terrenal, y así los vemos agora con igual virtud. Y espero en la
Majestad de Dios, que les ha de hacer mil mercedes, y por ellos a sus reinos.
Libro primero
Año 1500
Escribo los hechos famosos de un siglo inquieto. Digo los Imperios, las
coronas, los cetros estimados y gloriosos de la vanidad del mundo. Refiero las
guerras, las muertes de quinientos mil hombres, los mejores del orbe; las armas
continuas de cincuenta años; las prisiones de reyes; el saco de Roma; los
desacatos hechos a lo humano, sin perdonar lo divino; los desafíos coléricos y
palabras pesadas entre los príncipes; las ligas, contratos, juramentos, amistades
reales de diversas maneras violadas; los intereses, las ambiciones, las invidias
mortales en los más altos y reales corazones; las voluntades fingidas; el
confederarse unos con turcos, otros con herejes, vencidos del odio y por vengar
sus pasiones; los incendios de los pueblos y campos; derramamientos de sangre
que con rabia infernal hubo entre la gente común cuando sus príncipes se
hacían cruda guerra, siendo tantos males causa principal para que la gente vil y
ordinaria se levantase contra Dios y su Iglesia, sembrando en el mundo mil
desatinos, sacando las brasas que, entre cenizas, antiguos herejes dejaron
cubiertas, con que abrasaron los juicios humanos; pervirtiendo la luz del
Evangelio con herejías desatinadas y bárbaras opiniones, que hasta estos días
permanecen y valen entre gentes dañadas.
Tales, pues, y otros semejantes fueron los accidentes en la Corona que los
Cielos pusieron sobre la cabeza del Emperador Carlos Máximo: que si la
conociera en el principio, como en los fines, dijera della lo que un rey gentil
cuando la vio puesta en el suelo: Preciosa Corona, más que dichosa, si fueras
bien conocida, ninguno de la tierra te levantara: porque ni la púrpura noble,
ni la diadema ni cetro real, son más que una honrada servidumbre y carga
penosa. Sintióla Carlos, si bien merecedor del renombre de Máximo y
Fortísimo, y lo consumió la vida en pocos años, pues cuando eran en él verdes
y de edad floreciente, no siendo aún cumplidos los treinta y tres, le tocaba la
gota y fatigaban otros males, y siendo ya de cincuenta no era señor de sí el que
de tantos ejércitos y mayor parte del mundo lo había sido, ni tenía pies, ni
manos, ni fuerzas, trabado de tanto mal. Pues para carga semejante nació
Carlos V.
-I[Nacimiento y muerte del príncipe don Juan.]
Cuando acababa España de echar de sí el imperio de los moros africanos,
que ochocientos años habían reinado en ella, siendo los Reyes Católicos don
Hernando y doña Isabel, señores de la mayor parte que ciñen los dos mares
Océano y Mediterráneo con los montes Pirineos, cuyo hijo único, heredero de
esta monarquía, era el príncipe don Juan, que estando casado con madama
Margarita -hija del emperador Maximiliano, archiduque de Austria, y de la
emperatriz madama María, su mujer, hija única heredera de Carlos, duque de
Borgoña-, murió en la flor de su juventud, en Salamanca, año 1497, miércoles
a 4 de octubre, siendo el príncipe de diez y nueve años y tres meses y seis días,
dejando a los reyes sus padres y a estos reinos con gran dolor y sentimiento.
- II [Margarita de Austria.]
Madama Margarita, princesa de España, digna de memoria, faltóle la
fortuna en las suertes de este mundo. Estuvo en su niñez concertada de casar
con Carlos, rey de Francia, que sin tener efeto fue ocasión de guerras y
desabrimientos entre el emperador Maximiliano y Luis, rey de Francia. Casó,
como dije, con el príncipe don Juan, dando los elementos señales de lo mal que
se había de lograr este casamiento, porque embarcándose la princesa por el mes
de hebrero, año 1497, en la villa de Flissinga, hasta donde la acompañó su
hermano don Felipe, que fue rey de Castilla, engolfada en alto mar, se levantó
borrasca y temporal tan recio, que pensaron perderse. Donde la princesa mostró
un valor extraño, porque teniéndose ya por perdidos todos los de la armada, sin
unas joyas de oro de mucho valor, y tomando tinta y papel, con la elegancia
que en prosa y verso tenía en lengua francesa, hizo el epitafio de su sepultura.
Ci gist Margote, noble damoiselle
Deux fois mariée: môrte pucelle.
Que son en latín:
Margoris hoc tegitur tumulo clarissima, quae bis
Nupta quidem mansit, sed sine labe pudor.
Y en castellano:
A Margarita preclara
Aqueste túmulo cubre,
Que aunque casada, descubre
Su virginidad más clara.
Envolvió el papel con los dos versos en un paño encerado, y atólo
juntamente con las joyas de oro al brazo, para que echando su cuerpo el mar a
la ribera, fuese conocida y sepultada como merecía; libróla Dios de este peligro
y muerte. Vencidas tantas dificultades, perdiéndose algunos navíos y hacienda,
aportaron a Santander y de allí a Burgos, donde se celebraron las bodas, y se
lograron tan poco como queda dicho. Viuda volvió a Flandes, casó con el
duque de Saboya con la misma ventura que la vez primera; retiróse a Flandes,
donde la hallaremos muchos años gobernando aquellos Estados.
- III [Sucesión de los Reyes Católicos.]
Tuvieron más los Reyes Católicos cuatro hijas, que nacieron: doña Isabel,
primogénita, año de 1470; doña Juana, en el de 1479, a seis de noviembre;
doña María, 1483; doña Catalina, 1486. Casó la princesa doña Isabel con don
Alonso, primogénito de Portugal, hijo del rey don Juan el segundo, con intento
y providencia bien advertida de los Reyes Católicos, que faltando el príncipe
don Juan de Castilla quedasen los reinos en príncipes naturales. La infanta
doña Juana casó con don Felipe el Hermoso, archiduque de Austria, hijo del
emperador Maximiliano y de la emperatriz duquesa de Borgoña, madama
María. Por manera que casaron el príncipe y su hermana, infantes de Castilla,
con hermano y hermana hijos del emperador: y de este casamiento de los
cuatro príncipes, los dos de la casa de Castilla, y dos de la de Austria, resultó la
unión de los Estados de Flandes, Borgoña y Austria con España; porque, como
viuda del príncipe don Alonso de Portugal, casada con el rey don Manuel, que
había de suceder en Castilla, y estaba ya jurada, murió dejando un solo hijo, a
quien llamaron don Miguel de la Paz, porque del casamiento de sus padres
resultó entre Castilla y Portugal, el cual también murió niño malogrado como
después diré.
- IV Nace el príncipe don Carlos en Gante a veinte y cinco de hebrero, día de Santo
Matía, año de bisiesto. -Profetiza la reina doña Isabel la sucesión de su nieto
Carlos.
En el año, pues, de 1500 de Cristo, cuando el mundo, según la cuenta de los
hebreos, tenía cinco mil y cuatrocientos y sesenta y un años, y habían corrido
desde el diluvio universal tres mil y ochocientos y cinco, y de la venida de
Túbal a poblar en España tres mil y seiscientos y sesenta y tres, y de la era de
César, mil y quinientos y treinta y ocho, y de la entrada de los godos en España
mil y ochenta y seis, y finalmente, de la venida y señorío de los moros
africanos sietecientos y ochenta y seis, siendo Sumo Pontífice en Roma
Alejandro VI, habiendo veinte y seis años que los Reyes Católicos reinaban,
cuando los moros de las Alpujarras habían recibido la fe católica y hecho de las
mezquitas iglesias, estando ya limpio el reino de las sinagogas y juderías, año
del jubileo plenísimo de Roma; para consuelo de las lágrimas que España
derramaba por la muerte de sus príncipes en Gante, lunes a veinte y cinco de
hebrero, día bisiesto de Santo Matía Apóstol, a las tres y media de la mañana,
nació don Carlos, príncipe de gloriosa memoria, cuya vida y hechos escribo,
habiéndose engendrado en estos reinos de Castilla, de los cuales había muy
poco que los príncipes sus padres habían partido, y estaban en Gante. Vivía el
príncipe don Miguel de la Paz cuando nació don Carlos, aunque con pocas
esperanzas de larga vida. Llegó la nueva del nacimiento de don Carlos a los
Reyes Católicos, sus abuelos, que estaban en Sevilla; y oyendo la reina el día
de su nacimiento, dijo con no sé qué espíritu: Cecidit sors super Mathiam, cayó
la suerte sobre Matías, anunciando la sucesión en los reinos que habían de ser
de Carlos, como fue.
-VBautismo de don Carlos. -Trece días después de su nacimiento se bautizó
Carlos. -Don Diego Ramírez, fundador del colegio de Cuenca en Salamanca:
fue varón notable en su tiempo. -Llámase duque de Lucemburg el Emperador,
siendo niño. -Ofrecen dones al infante.
Para celebrar la fiesta del bautismo de don Carlos, quiso mostrar la ciudad
de Gante el amor grande que a sus príncipes tenía. Hizo con magnificencia un
pasadizo desde el palacio a la iglesia de San Juan, con muchas y varias colunas,
puestas con todo el primor que pide el arte, de tal manera que parecía quedar
vencido lo que es natural del artífice que lo imitaba. Tenía el pasadizo en largo
tres mil y quinientos pies, y siete en ancho, y de la tierra se levantaba otros
siete. Los colores de la pintura eran de oro, rojo y blanco. Había en este pórtico
o pasadizo cuarenta arcos triunfales a manera de grandes y hermosas puertas.
Cada uno destos arcos tenía nombre del reino o estado que en él estaba pintado,
de los que el infante se esperaba que había de tener en su tiempo. Las armas del
reino que cada arco representaba estaban en el medio de la vuelta del arco, y a
los lados del escudo de armas dos imágines asidas de él; la una era de Flandes
y la otra de Gante. Destos arcos, los tres eran más eminentes y de mayores
claros: el uno era de la sabiduría y el otro de la justicia, y el tercero de la paz y
concordia. A los lados destos arcos estaban, al uno las armas de Castilla y
Aragón, y al otro las de Austria. Pusieron veinte y una hileras de hachas de
cera blanca, encendidas con tanto concierto, que cada quinientos pies tenían
tres órdenes de hachas, que por todas eran 700. Entre muchas figuras de varias
historias había siete más ricas, de las cuales cuatro eran del Testamento Viejo,
y tres del Nuevo, y las cuatro figuras del Testamento Viejo se mostraban
cumplidas en las del Nuevo.
Estaba otro pórtico o pasadizo colgado en el aire desde lo alto del templo de
San Nicolás, y de la torre Capitolina, que llaman Belforte, lleno de hachas que,
con su luz, de la noche hacían día; allí estaban muchos hombres mirando como
admirados el artificio y primor de aquella obra. Había una nao llena de hachas
encendidas y cubierta de ricos paños de oro y seda de hermosísimas figuras, y
puesto un aparador de ricos vasos de oro y plata. Y muchas banderetas.
Tocábanse varios instrumentos de música y eran trecientas y cincuenta hachas
de cera las que ardían en esta nao, puestas con muy buen orden por los
costados desde la popa a la proa. Tardaron trece días en hacer esta obra, y
puesta en perfección, a siete de marzo se hizo el baptismo.
Salieron primero los cónsules y magistrados de Gante con todos los
ministros de justicia, que serían trecientos. Luego iba el presidente de Flandes
acompañado de muchos varones ilustres. En el tercero lugar iban los caballeros
y nobles ciudadanos en gran número. Seguíanse luego siete caballeros del
Tusón ricamente vestidos; y después de ellos, con el niño en los brazos, salió
madama Margarita de Bretaña, hermana de Eduardo quinto de este nombre, rey
de Ingalaterra, mujer segunda de Carlos, duque de Borgoña, bisabuelo del
infante. Llevábanla en hombros, sentada en una rica silla, y a su lado iba doña
Margarita, princesa de Castilla viuda, que había solos dos días que llegara de
España. Y estas señoras fueron las madrinas. Junto iban Carlos de Croy,
príncipe de Simay, y el príncipe de Vergas, que fueron padrinos. El uno llevaba
un rico estoque desnudo, el otro un yelmo o celada de oro que le ofrecieron.
Salió luego la infanta doña Leonor, hermana de Carlos, que después fue reina
de Portugal y de Francia.
Últimamente, como cabeza de esta procesión, iban catorce perlados,
arzobispos y obispos, vestidos de pontifical, que habían de celebrar el
baptismo, y por principal el obispo de Tornay, en cuya diócesis está Gante, con
otros tres obispos como ministros a su lado. El uno de estos obispos era don
Diego Ramírez de Villaescusa, obispo de Málaga, que después fue de Cuenca,
capellán mayor de la Infanta archiduquesa, el cual fundó el insigne colegio que
llaman de Cuenca en la Universidad de Salamanca.
Diéronle el nombre de Carlos en memoria de su bisabuelo Carlos de Valoys,
duque de Borgoña. Tratóse qué titulo de estado darían al infante, porque el de
los hijos primogénitos de Borgoña, antes de este tiempo, era conde de Carloys,
y como, el título del archiduque era de mayor dignidad, no satisfacía el de
conde de Carloys, y así, su padre le dio el Estado de Lucemburg con título de
duque, como lo habían tenido los Césares, sus pasados, el emperador
Sigismundo, el emperador Carlos, cuarto de este nombre, y Wincislao, reyes de
Bohemia y Césares famosísimos. De donde comenzaron a adivinar y echar
juicios, que no se engañaron, que el nuevo duque de Lucemburg había de ser
un príncipe notable en el mundo. Ofrecieron al infante ricos dones. Carlos de
Croy le dio la celada de oro y plata muy rica, con un ave fénix toda de oro; el
príncipe de Vergas dio la espada; madama Margarita de Bretaña, un vaso de
oro con muchas piedras de gran valor; doña Margarita de Austria le dio otro
vaso como barquillo de oro, sembrado de piedras preciosas; la ciudad de Gante
le ofreció, una gran nave de plata.
- VI Quién crió a Carlos. -Adriano Florencio, maestro del príncipe. -Ayos que tuvo.
Quedó el cuidado de la crianza del duque de Lucemburg a madama
Margarita, viuda del príncipe don Juan, que vivió gran parte de su tiempo en la
ciudad de Malinas y después fue gobernadora de los Estados de Flandes,
juntamente con Margarita Eboracense o de Bretaña, viuda del duque Carlos
que llamaron el Peleador.
Siendo el duque de siete años, le dieron el emperador, su abuelo, y madama
Margarita, por su maestro y precetor a Adriano Florencio, que aunque era de
gente humilde, sus buenas letras y clara virtud le pusieron en merecerlo, y ser
deán de la Universidad de Lovaina, y después Sumo Pontífice. No fue muy
elocuente Adriano, mas en la Facultad escolástica fue único en su tiempo.
Mereció por todo sentarse en la silla de San Pedro en Roma, como se dirá.
Los años que el duque estuvo en Malinas, fue su ayo y maestro el obispo de
Bisanzon, varón grave y religioso. Después el emperador Maximiliano, su
abuelo, por consejo de este obispo, encomendó su crianza a Guillelmo de Croy,
marqués de Ariscocia o Ariscot, que comúnmente se llamaba príncipe de la
Curia.
Tuvo otros muchos ayos el duque en su juventud, y si bien el rey don
Fernando el Católico, su abuelo, y el rey de Ingalaterra se los quisieron dar de
su mano, el emperador, que por la muerte del rey don Felipe era su curador, y
madama Margarita, no lo consintieron, dándole siempre caballeros naturales de
Flandes.
- VII Inclinaciones de Carlos. -Ejercicios de Carlos en su niñez.
Quisiera Adriano que el duque se aficionara a las letras, y, por lo menos,
que supiera la lengua latina; pero el duque más se inclinaba a las armas,
caballos y cosas de guerra. Y así, cuando ya era Emperador, dando audiencia a
los embajadores, como le hablaban en latín y él no lo entendía ni podía
responderles se dolía de no haber querido en su niñez hacer lo que su maestro
Adriano le aconsejaba. Culpan en esto a Guillelmo de Croy, señor de Xevres,
su ayo, que por hacerse muy dueño del niño y ganarlo para sí solo le quitaba
los libros y ocupaba en armas y caballos, que sería bien fácil por ser más
inclinada aquella edad a estos ejercicios que a las letras. Hacía que leyese las
historias españolas y francesas, escritas en las proprias lenguas y con el mal
estilo que las antiguas tienen. Lo uno porque supiese los hechos de sus pasados
en paz y en guerra; lo otro porque este caballero entendía poco la elegancia y
primor de las historias latinas: que ninguno ama lo que no entiende. Supo bien
el duque Carlos las lenguas flamenca y francesa, alemana, italiana, y mal la
española hasta que fue hombre. Entendió algo de la latina. Los ejercicios de su
juventud, demás de las armas, eran luchas, pruebas de fuerzas, juego de pelota
y la caza, y todo lo que hace ágil y habilita un cuerpo para el uso de las armas y
guerra.
- VIII Muere el príncipe de España don Miguel de la Paz. -Pasa la sucesión de España
en doña Juana.
Murió el príncipe de España, don Miguel de la Paz, heredero de estos
reinos, sin haber cumplido dos años de edad, sábado a veinte de julio de este
año de 1500. Fue grande el sentimiento de los Rey