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Mª EUGENIA Y
TERESA EMMANUEL DOS
LIDERESAS CON UNA VISIÓN
Y PROYECTO COMÚN
ALGUNOS RASGOS DE
PERSONALIDAD DE
Sta. MARÍA EUGENIA
1.- Atenta a la vida:
desde
niña,
en
Preisch,
contacto
con la naturaleza y
los animales. Ama la
vida, la naturaleza.
2.-Sensible al corazón de
los demás: con su madre
visita a los enfermos.
Delicadeza y ternura con
las hermanas enfermas,
que se expresa en la
cercanía, el amor, la
disponibilidad, la atención
a
los
demás,
especialmente al más
débil y más frágil.
3.- Interesada por los
grandes
problemas
sociales de su entorno:
escuchaba
las
conversaciones de su
padre con sus amigos,
desde niña ella se
interesaba por todo
eso.
4.- Acoge lo diferente
como una riqueza: en
Comunidad,
en
la
educación
de
las
alumnas
“hay
que
respetar su modo de
ser, no uniformarlas…no
cortar las alas sino
orientar el vuelo”.
5.Mirada positiva
sobre
las
personas:
no
condena,
descubre
lo
bueno que hay
en cada uno.
6.-Ayuda a cada uno
a descubrir su misión
en el mundo .Sus
relaciones son
inclusivas, donde
cada uno tiene una
palabra y una misión.
7.- Mirada positiva sobre el mundo: “la
tierra es un lugar de gloria para
Dios…No entiendo por qué la llaman
un lugar de destierro”.
8.-Educadora por vocación, trabaja
por la transformación de la sociedad
anunciando que Jesucristo trae hoy
una liberación capaz de
transformarla.
9.-Apasionada por
el Reino se
entrega sin
medida al
Proyecto que Dios
le ha confiado.
10. Gran inteligencia y
capacidad de
organización. Ama y
busca la verdad, es
enérgica y luchadora
eminentemente
razonable y comedida.
11.- Le gusta su independencia.
Es serena. Tiene gran intuición y
por eso va a lo esencial.
12. Posee un gran
tacto, equilibrio,
apertura y fuerza de
voluntad.
13. Es reflexiva, capaz de
una gran interioridad y
análisis, discierne con
criterios propios.
14.-Supo vivir un liderazgo que abría
caminos nuevos, consciente de
pertenecer al cuerpo-congregación.
ALGUNOS
RASGOS DE LA
PERSONALIDAD
DE
MADRE TERESA
EMMANUEL
1.-Alma ardiente,
orgullosa,
decidida,
con
convicciones
propias y tono de
mando, celosa de
su independencia.
2.-Un corazón de oro con
una bondad profunda. Un
corazón lleno de ternura,
de bondad, de
delicadeza para cada
una. Gran generosidad.
3.-Inteligencia viva, gran imaginación,
espíritu crítico, convicciones y pensamiento
propio, buen juicio, penetrante y recto.
4.- Persona de una
sola pieza, radical,
ella será solo para
Dios. Naturaleza
fuerte, rebelde a
toda disciplina
impuesta, recta y
franca.
5.- Apasionada
con lo que se
propone, posee
un alma de
fuego.
6.- Impulsa el crecimiento de las
personas y su búsqueda de la
Voluntad de Dios.
7. “No se adelanta a la Gracia, sabe esperar
con paciencia, conducir a las débiles, apoyar y
animar a las más fuertes” (Una mística, pág.107)
8. Respeta la singularidad
de las personas “cada
una tiene su perfume,
color, forma su tono
diferente y particular. Esta
variedad es la que da
belleza al conjunto del
jardín. Hay que ayudar a
cada una a ser lo que
debe ser” (Una mística,
pág.117)
9.- Busca siempre crear Comunión, suscitar la
unidad de todos en un solo cuerpo. No busca
protagonismo. Sabe situarse con humildad en el
proyecto que Dios le confía.
10.-Acepta y promueve la complementariedad.
Fue para María Eugenia apoyo indefectible y
compañera de camino. Juntas se fortalecieron
en la aventura que las había unido. Su amistad
leal y fraterna es un bello ejemplo para nosotras.
(cfr.Martine Tapsoba 10-03-2016)
11.-Su pertenencia a la Congregación
modela y orienta su liderazgo.
DOS MUJERES:
ENCUENTRO-AMISTAD-PROYECTO
TRABAJO EN EQUIPO
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“Uds. no me eligieron a Mi: Yo las he elegido a Uds.
y les he encargado que vayan y den mucho fruto y
que ese fruto permanezca.” (Juan 15,16).
En el origen de nuestra Asunción encontramos dos
mujeres excepcionales conducidas por el Espíritu.
Apasionadas por Jesucristo, amaron su época e
intentaron dar respuesta desde su propio carisma.
Estas dos jóvenes juntaron sus
vidas, sus dones, sus sueños, sus
debilidades.
En este contexto del Bicentenario,
conviene evocar la gracia
especial de amistad que las
fortaleció en la aventura de un
proyecto común. La fundación
de una Congregación Religiosa
que unía en un solo carisma la
contemplación, la vida
comunitaria y la entrega a la
educación de la mujer para
transformar la sociedad desde el
Evangelio.
Escogidas por Dios para esta Obra, con dones aparentemente tan
distintos, las dos fundadoras sufren mutuamente una de la otra hasta el
día en que la gracia de Dios triunfa sobre lo humano y entonces llegan
a formar una sola alma y un solo corazón” para “ Solo Dios “.
Ambas se sienten llamadas a dar vida a una Congregación Religiosa
para aportar un cambio radical en la sociedad de su tiempo, haciendo
que ésta se deje penetrar de los principios, valores y visión del Reino de
Dios que Jesucristo vino a proclamar e instaurar en la tierra.
Ambas fundadoras tienen confianza en la capacidad de la mujer de
realizar esta transformación de la sociedad.
Una y otra vivieron a lo largo de su vida un fuerte sentido de
pertenencia a Dios, y lo hicieron en medio de múltiples ocupaciones
que tuvieron en mano para poner los cimientos de la Congregación.
Mª Eugenia y Teresa Emmanuel amaron su tiempo, amaron la Iglesia,
quisieron dar una respuesta, convencidas de que su Proyecto era la
causa de Dios. Su Fe les proporcionaba no solo audacia, sino también
la resistencia, no solo la energía de actuar, sino también la fuerza de
hacer frente a la incomprensión, la oposición e incluso la persecución.
Su Fe y amor a Jesucristo les permitieron hacer la unidad: su
obediencia a la Voluntad de Dios y el sentido de su
llamada conservaron sus miradas fijas en el ideal.
Las personalidades son fuertes, llevan juntas las cargas,
comparten responsabilidades. Empieza la
internacionalidad. Las dos sabían que La Asunción era, no
solo un Instituto, sino sobre todo una vida, un espíritu, una
manera de pensar, de vivir y de actuar.
Con sus diferencias o a pesar de ellas, nuestras dos
hermanas fueron la una para la otra un don, una
revelación del rostro de Dios que también les
permitió descubrirse mutuamente como eran.
Juntas sentaron los cimientos de la Congregación,
poniendo en común sus deseos y atractivos, sus
talentos, al servicio del proyecto de Dios.( cfr. M.
Martine Tapsoba 10.03.20169.).
EL CAMINO CONTINÚA HOY, LA CONGREGACIÓN CRECE.
ES LA COLMENA Y LA BARCA QUE DEBE GARANTIZAR LA
MISIÓN, ESTA AMISTAD DE Mª EUGENIA Y TERESA
EMMANUEL QUE ATRAVIESA LOS MARES, EN BARCA Y QUE
CONSTRUYE LA COMUNIDAD EN COLMENA.