Download 30 MARÍA INMACULADA 30. MARÍA INMACULADA TEXTO
Document related concepts
no text concepts found
Transcript
30 MARÍA INMACULADA 30. MARÍA INMACULADA TEXTO BIBLICO “El sexto mes envió Dios al ángel Gabriel a una ciudad e Galilea llamada Nazaret, a una virgen prometida a un hombre llamado José, de la familia de David; la virgen se llamaba María. Entró el ángel donde estaba ella y le dijo: -¡Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo! Al oírlo, ella se turbó y discurría qué clase de saludo era aquél. El ángel le dijo: - No temas, María, que gozas del favor de Dios.” En María comenzó a realizarse la esperanza de nuestra salvación. Cuando el Ángel se dirige a María, la llama Llena de gracia… Ella, es la Llena de gracia, la Inmaculada, es el anuncio y el signo más claro de la cercanía de Cristo, que se ha hecho hombre, que ha tocado a nuestra puerta, que se ha hecho uno de los nuestros. Inmaculada significa "sin mancha", es decir, que tiene un corazón limpio y puro, sin ninguna mancha ni defecto. En el corazón de María no hay ningún mal, no existe la maldad en Ella. Entre Dios y María no ha habido nunca ningún obstáculo, ni muro, ni puerta cerrada que no le dejara pasar. Entre Dios y María siempre ha habido un camino limpio y puro. Al contemplar a María, inmaculada y llena de gracia, valoramos y apreciamos en nosotros el Don de la gracia, el camino de la santidad, que es el camino que nos acerca a Dios y nos hace disfrutar de su amistad: la amistad de Dios. Contemplar a María, inmaculada, nos impulsa a recorrer el camino de la virtud, a no dejarnos arrastrar por la corriente, a disponer nuestro corazón, para que sea como el suyo, un corazón abierto y dispuesto, limpio y preparado para acoger a Dios Salvador Mirando a la vida Tu palabra es promesa y llamada, y la confirmas en mi vida de innumerables modos. Conviertes en verdad lo que dices. Resulta cierto lo que prometes. Ocurre en mi vida lo que decías, lo que sentía. Se enciende la luz que tú anunciaste... confirmas el amor, y el encuentro, y el Reino, y la bienaventuranza... ¿Quiénes somos nosotros para que vinieras a nuestra casa? Viniste a María, Señor… La llena de Gracia, la Inmaculada… y su Fiat hizo posible que vinieras a cada uno de nosotros… ¿Cómo agradecerte el detalle de tu visita? Viniste, Señor Jesús, y tu gracia envolvió todo nuestro ser. Tu perdón reblandeció la dureza de nuestras cobardías, desencantos, excusas y miedos. Tu llamada nos dio cabida entre los tuyos. Tus palabras aportaron luz a nuestras oscuridades y ensancharon de confianza el corazón.... ¿Qué tendrá la nieve, que cada paisaje que toca lo vuelve bello, lo torna ingrávido, delicado, efímero, frágil…? Todos vemos nevar y deseamos que nadie rasgue, al pisar, la pureza y la quietud que convierte a la acera en alfombra y al árbol en escultura. El color blanco, que no es uno solo, sino todos a la vez, enrasa las categorías, iguala las condiciones, atenúa los contrastes. La nieve es un manto blanco que se extiende sobre todos, alegres o pobres, afligidos o tiranos. Quizá la belleza de la nieve resida en descubrir que los copos caen igual en nuestro barro, y nos adivinan hermanos. Y ese adivinar es frágil, y esa fragilidad es anhelo, y ese anhelo es bello. No se trata de si soy magnífico o un desastre. Tampoco de si brillo o paso desapercibido en tales o cuales contextos. Se trata de cómo Dios puede hacer con mi barro su obra, cómo quiere poner mi vida en su camino, mis pasos tras sus huellas, mis manos a trabajar por su Reino. Se trata de que, en mi debilidad y en mi fortaleza, Dios sigue mirándome extasiado porque me ve bueno, sigue llamándome a vivir su evangelio.... Es muy necesario aprender a mirarnos con los ojos con que Dios nos mira. Porque Dios mira de otro modo... y lo que a nosotros a veces nos aterra, ante los ojos de Dios se vuelve oportunidad. Mi verdad, nuestra verdad, a los ojos de Dios, es al tiempo proyecto, búsqueda y camino.... MADRE INMACULADA Madre Inmaculada, Señora del cielo y la tierra, quiero entonarte este canto, porque Dios maravillas hizo en ti. Puso en tu seno de Madre, todo su amor infinito, en Ti derramó su grandeza, y te hizo tan solo para Él. TODA BLANCA ERES TÚ (María), PARAÍSO DE AMOR (Madre), FIEL REFLEJO DE DIOS, SIEMPRE ABIERTA AL SEÑOR. TODA MADRE ERES TÚ (María), MÁS RADIANTE QUE EL SOL (Madre); SÓLO DIOS MORA EN TI, TÚ NOS DAS SÓLO A DIOS. Eres la puerta del cielo, el arca de la nueva alianza, en ti cielo y tierra se unen, pues nos diste a nuestro Salvador. Quiero entregarte mi alma, en ti pongo mi confianza, hoy me abandono en tus manos y te doy toda mi juventud. MARÍA, Madre Inmaculada… eres para nosotros un regalo de Dios. Tú eres la madre alegre y agradecida. Cantas las maravillas que Dios hizo en ti. Dedicas toda tu vida a amar a todos, cumpliendo siempre lo que a Dios le gusta: su voluntad. MARÍA, haz que, como tú, tengamos la sencillez de reconocer en nosotros las maravillas de Dios. Que, como tú, tengamos la mirada limpia para ver la vida como un regalo de amor. Que, como tú, sepamos agradecer a Dios todo lo que cada día nos regala. MARÍA, ayúdanos a no ser egoístas ni cobardes, y a decir siempre la verdad. Ayúdanos, a dar y dar lo mejor de nosotros mismos a los demás. Sé testigo del Evangelio, que es la gracia de Dios. Anuncia a todos el amor de Dios. Enlaza tu amor a María Madre Inmaculada, desde la apertura al Dios que te ama.