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Eduardo Punset, que irrumpió con fuerza en la vida política española en la etapa histórica de la Transición, lleva ocho años haciendo incursiones en distintos tramos de la ciencia desde su programa televisivo “Redes”. Eduardo ‘Los telecos estáis en el corazón de Punset la revolución tecnológica’ E l programa que conduce Punset desde TV es un punto donde confluyen los espectadores “desahuciados” del resto de la televisión y que sienten revivir su interés por un tratamiento tan particular de los temas científicos, como el que otorga a todo aquello en que participa. En esta ocasión, BIT se le ha acercado para pedirle un diagnóstico del futuro, seguramente imperfecto, que nos aguarda. Las diferentes posiciones que ocupa en la universidad, en la enseñanza multidisciplinar, en la atalaya de “Redes”, ofrece una perspectiva nueva a la misma profesión de nuestro sector. A Eduardo Punset le conocimos cuando se incorporó como Secre- 94 BIT 136/NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2002 tario Técnico del Ministerio de industria en 1977. Naciste en Barcelona durante la Guerra Civil, estudiaste Derecho en Madrid, Economía en Londres... Eduardo Punset. Prácticamente, llevaba 20 años fuera de España, cuando volví. Recuerdo de mi infancia que mi padre era un médico rural de un pueblecito de El Priorato. Y que lo primero que aprendí fue el nombre de las plantas, de los animales, los pájaros, las abejas antes de introducirme en el mundo de los homínidos. Esta fue mi primera percepción del mundo, que nunca olvidaré, porque somos un apartadito de un planeta que se llama Tierra. Mi padre me envió a Madrid a aprender el castellano, lo que siempre le agra- decí porque fue una visión excepcional en aquellos años. La idea fue insertarme en una edad joven en lo que era entonces el vivero de la historia y las costumbres de España, es un recuerdo que no me dejará tampoco en la vida. Ya en Londres acabaste Economía y cambiaste las leyes por las tablas, al entrar en la BBC. ¿Cómo fue el cambio? Eduardo Punset. Las leyes en aquellos años, sin la UE, no servían de nada, aunque los estudiantes de derecho seguían estudiando el código de Justiniano. Cambié de profesión para sobrevivir, estaba de moda la economía, así que hice la licenciatura y el Master en la Escuela de Lon- dres y empecé mi faceta de comunicador. Tengo una anécdota y es que al comienzo de la Transición, algunos políticos al hablar en tv gritaban. A uno muy conocido le dije que se olvidara del millón de personas que le estaba escuchando y pensara en alguien sentado en el cuarto de estar de su casa. Nadie me lo había enseñado, pero si no se sabe expresar algo es que no se sabe. Siempre he servido como comunicador, si formara parte del sistema neuronal, estaría en el espacio entre neurona y neurona, comunicándolas. Me gusta comunicar. En el año 70 ingresaste en el FMI, estuviste bastantes años. ¿Qué opinión tienes sobre el papel del FMI y su papel en América del Sur? Eduardo Punset. El Fondo Monetario en los comienzos de los 70 era el mejor lugar para saber qué pasaba con determinado país. Algunos economistas consideraban simplista su tecnología, pero era la única institución capaz de prever una quiebra. Ha sido una gran escuela y no se le ha reconocido. Y ha jugado un papel practico, aunque haya cometido errores. Una crisis como la de Argentina habría sido impensable hace años, habría afectado directamente al mercado de capitales internacional, sin embargo no ha ocurrido ahora. En este caso lo que se demuestra es que no se puede separar la política y la economía. El problema es que no todos los países tienen como objetivo prioritario aumentar el bienestar económico de su gente y esto ha pasado allí. “Siempre he servido como comunicador, si formara parte del sistema neuronal, estaría en el espacio entre neurona y neurona” En el año 77 llegas al Ministerio, en la Generalidad de Cataluña eres consejero de Economía y Finanzas, Ministro para las Relaciones con la CEE. ¿Qué recuerdas de esa fase? Eduardo Punset. En política hay dos o tres constantes, una es que cada edad tiene un cometido y la política es para gente joven .Otra es que sólo se pueden hacer cosas realmente bonitas en breves ráfagas de tiempo, el resto es una cuestión de consolidación de estructuras. Las dos constantes se me cumplieron, el momento pasó. Me acuerdo de esta etapa con cariño pero no volvería a ella. En la etapa actual eres profesor de universidad, de diferentes escuelas de negocio, analizador del impacto de las nuevas tecnologías en el programa de tv “Redes”, a horas intempestivas. Desde estas perspectivas, dínos cómo ves si España se está preparando suficientemente para las nuevas tecnologías. Eduardo Punset. Respecto a “Redes”, no lo adelantes demasiado, que llevamos casi ocho años y quizás desaparecería si le mejoras el horario. En cuanto a España, y a los demás países, en vez de gestionar la sociedad del conocimiento, lo que seguimos gestionando es la ignorancia. En términos generales gestionamos mucha más ignorancia. Gestionar el conocimiento es algo reciente. Hace cincuenta años ningún físico había descubierto el proceso de combustión nuclear de las estrellas, responsable de que brillen. Hoy ocurre lo mismos respecto a las células madre, cuya existencia era insospechada para el gran público hace tres años. Se sabía que existían en los animales pero no en los humanos. Nadie está preparado para lo que viene, BIT 136/NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2002 95 porque trabajamos lentamente, salvo cuando hay cataclismos. Nuestro cerebro intenta prever poco a poco; a más esfuerzo, más resultados. Sin embargo, se está saliendo de toda proporción y cada vez es más difícil prever el futuro más inmediato. Lo que sí podemos hacer, y España no lo hace suficientemente, es impulsar el desarrollo científico para que penetre en las instituciones y en la propia cultura popular. años enviando señales muy potentes al espacio y nadie contesta y creo que se debe a que han sucumbido al mismo colapso energético que vamos a sufrir nosotros. Efectivamente, en los próximos cien años hay un gran riesgo en el propio crecimiento, pero sobre todo por el desarrollo de la nano-tecnología que está en función no de los agentes, sino del número. Si le añades la conquista del espacio y las dificultades para poder controlar, como el sol hace la fusión nuclear, puede pasar de todo. Así que debería incentivarse la investigación porque es el único camino. ¿Cómo afectará al hombre como especie esta relación nueva con la ciencia? Eduardo Punset. Hay que compararse con el hombre de Atapuerca, a los treinta años había terminado su vida reproductora y moría. Ahora, la esperanza de vida de un homínido le da una vida redundante de 20/30 años para los que la evolución no ha previsto nada. Ha cumplido sus fines reproductivos y se ha puesto unas extensiones a su propia materia gris que son los ordenadores , junto con toda la revolución de la informática y las telecomunicaciones, que es el mayor desafío que tiene. Todo ello se va a utilizar para profundizar en el conocimiento y se va a dar la vuelta a la vida y al mundo. ¿Qué hará la gente para ser feliz? Eduardo Punset. La fórmula de la felicidad de los homínidos va a pasar por el conocimiento, la tecnología que no es más que el conocimiento acumulado, la aceleración de los físicos, que económicamente es la innovación. Y todo esto probablemente dividido por lo contrario de la ¿Cual es le papel de la Universidad en todo esto? ”La esperanza de vida de un homínido le da una vida redundante de 20/30 años para los que la evolución no ha previsto nada” soledad y el aislamiento: o sea, la interactividad, la interconectividad de los telecos, que es lo que agranda el valor de conocimiento-tecnología-innovación. Esta interactividad es un hoy un requisito fundamental del progreso, una gran oportunidad de los profesionales que tengan algo que aportar a la comunicación. En un primer momento universal, la comunicación era frenética: había trasplantes de DNA, productos químicos y demás. A un nivel tecnológico muy bajo, había una enorme conectividad a nivel planetario. Con el perfeccionamiento de los organismos vivos, cerramiento de membranas, protección de los núcleos, ins- 96 BIT 136/NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2002 trucciones genéticas más perfectas, se reduce el nivel de conectividad.. Hubo como mil millones de años de silencio relativo, ahora con ese nivel de complejidad tan elevado y perfecto volvemos al nivel inicial de conectividad frenética. Y nadie sabe a dónde conduce, no tenemos referencias. Ni siquiera el fenómeno que supuso la imprenta, en el s XV. Esto nos lleva a un desarrollo global, con un consumo de energía enorme... Eduardo Punset. Tengo un amigo en Nueva York que es físico, Chudnovski, que me decía: estoy intrigado porque llevamos Eduardo Punset. Debemos mirar lo que nos enseña la propia evolución, lo que ya ha ocurrido. Una de las cosas que muestra la biología es que determinadas células tienen que desaparecer. En la vida política, en las corporaciones eso nunca lo consideramos. En la educación debería haber una especie de suicidio colectivo: nuestra educación está focalizada, monotematizada, especializada, cuando sabemos que el secreto de lo que viene es la multidisplinariedad, la interconectividad y el unir conocimientos diversos de disciplinas y gentes dispares. Las escuelas no se parecerán en nada, se enseñará a hacer cosas, La cantidad de pequeños descubrimiento que emergen exige un gran cambio. Varias generaciones venimos diciendo que la culpa de la criminalidad y la violencia era el resultado de la pobreza. Ahora resulta que los neurólogos afirman que el maltrato a los niños aunque sea leve, también puede producir daños físicos irreversibles. Nuestros abuelos nos zarandeaban, hoy se dice que un zarandeo puede afectar la conexión del neocortex y el sistema emocional. Realmente, creo que la base de la felicidad está en el conocimiento, la tecnología, la innovación y la interactividad. No hay otros atajos. muy atentos a lo que ocurre fuera, sabemos que fuera está la salvación. Desde los tiempos del franquismo sabíamos que ahí estaba la democracia, el conocimiento y nos quedó esa tendencia a buscar fuera y esto nos salvará. Son procesos culturales y este es precisamente el cambio más lento. En los próximos años España ¿estará más cerca de los países desarrollados o seguirá aumentando el espacio que nos separa? Eduardo Punset. Los estudiantes de teleco tienen una suerte tremenda porque están en el corazón de la revolución tecnológica. Esto ocurre en determinados momentos de la historia, lo tuvieron los economistas en los años sesenta, cuando se creía razonablemente que se podían gestionar los ciclos económicos de una manera más sensata y sin tanto sufrimiento. Pero en un momento dado, en mi caso dejé de verle sentido a seguir bajando y subiendo los tipos de interés. Alguien lo tiene que hacer pero ya no sentía la misma ilusión. Pero hoy donde de verdad están ocurriendo cosas nuevas es en la ciencia y particularmente en tecnologías como las telecomunicaciones. Los profesionales que estén en esta estrella van a poder modular y participar en la transformación del mundo y de la vida de la gente. Como en la Transición, cuando creímos nosotros que podríamos manejar mejor las crisis económicas y traer la democracia. Los profesionales que estén en el “hardcore” , en el centro de este cambio, no van a sentir la decepción que nosotros vivimos al no poder llegar más allá, sino que verán más de lo esperado. Eduardo Punset. Creo que se está reduciendo el espacio intermedio porque nosotros estamos menos asentados que otras sociedades. La sociedad española está más adaptada al cambio que los alemanes o los franceses. Estamos ¿Qué cabría esperar de las nuevas generaciones de telecos? La felicidad está en el conocimiento, la tecnología, la innovación, la interactividad. No hay otros atajos. 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