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Transcript
Génesis
En el principio… 1:1
1 Creación y Caída.
OBJETIVO:
Que al finalizar este estudio, comprendamos
como fue la creación, y por qué; y las
consecuencias de la caída del hombre,
PARA PENSAR:
El contexto de este estudio son los capítulos
1 al 5 del libro de Génesis.
Le recomiendo que al leer estos capítulos
subraye las palabras clave del libro:
Dijo Dios (o Dios mandó), las generaciones
de, pacto, altar, circuncidado, Abram (o
Abraham)
INTRODUCCION:
Como el título lo indica, Génesis es el libro
de los principios (la palabra Génesis, viene
de la palabra griega que significa origen,
fuente, nacimiento o principios) es la
descripción de la creación del mundo por
Dios.
Es la descripción de la creación hecha por
Dios, la caída del hombre, los orígenes de la
raza humana, y el principio de la relación de
pacto entre Dios y su pueblo elegido, Israel.
El libro de Génesis provee el contexto y
establece la base para toda la Escritura.
Autor:
Aunque el libro de Génesis no menciona el
nombre de su autor, la Escritura y muchos
de los historiadores de la iglesia, sostienen
que la autoría del libro es de Moisés.
El Antiguo y Nuevo Testamento repetidamente
dan testimonio de su autoría. (e.g. Josué 1:7;
Daniel 9:11-13; Lucas 16:29; Juan 7:19; hechos
26:22; Romanos 10:19) la autoría de Moisés no
fue discutida seriamente hasta el siglo
dieciocho: pero los cristianos fundamentalistas y
los judíos continúan manteniendo que Moisés
fue el autor, en base al testimonio de las
mismas escrituras y ante la ausencia de
alternativas
posibles
debidamente
comprobables.
Fecha:
Para escribir el libro de Génesis, Moisés usó
recursos escritos antiguos y la tradición oral, así
como material revelado directamente por Dios
(Núm.12:8). Entrenado en la “sabiduría de los
egipcios” (Hechos 7:22) Moisés fue preparado
para entender e interpretar, bajo la inspiración
divina, todos los registros disponibles, así como
manuscritos y narrativas orales. La composición
del libro fue armada durante la estancia del
pueblo en el desierto (1446-1406 a. C.)
TEMA Y ESTRUCTURA LITERARIA:
La estructura literaria de Génesis está
construida sobre once unidades separadas,
cada una inicia con la palabra: generación, o
con la frase: estas son las generaciones o el
libro de las generaciones.
Para este estudio estaremos dividiendo el libro
en:
Génesis
Primer estudio: Creación y Caída
Segundo estudio: Diluvio y Naciones
Tercer estudio: Abraham
Cuarto Estudio: Isaac
Quinto estudio: Jacob
Sexto estudio: José
También se anexa una serie de preguntas
por capítulo para reforzar el estudio.
Génesis es el primer capítulo de la historia
de REDENCION del hombre. En este
estudio veremos cuatro grandes eventos y
cuatro grandes personajes.
Lectura Bíblica:
Para este estudio deberemos leer Génesis
del 1 al 5.
Al estudiar el capítulo 1, anote en una
libreta, lo creado por Dios cada día de la
creación.
Al estudiar el capítulo 2 note los diferentes
acontecimientos que se dan en la creación
del hombre y la mujer, la relación que hay
entre ambos y con Dios, y las
responsabilidades que tienen.
Lectura del 3 al 5, anote en una libreta todo
lo que aprenda de la serpiente y sus tácticas
en el capítulo 3.
Haga una lista de lo que sucede antes y
después
del
pecado.
Note
las
consecuencias de la desobediencia. Anote
lo que aprenda de cada capítulo.
Génesis Uno.
Posiblemente uno de los capítulos más
leídos y estudiados de la Biblia son los que
se refieren a la creación.
Muchas veces al estudiarlo y al enseñarlo
nos hemos centrado en cada una de las
cosas que fueron hechas, el orden que se
siguió, el propósito que cumplen y lo bueno
que es este maravilloso universo en el que
vivimos. Pero, ¿nos hemos puesto a
reflexionar en que lo más importante no es
la creación, sino el Creador?
El Creador, hizo el mundo para que vivamos
en él.
La palabra hebrea bara´ es usada solo para
denotar la Actividad de Dios al iniciar una cosa o
un proyecto. La Biblia usa esa palabra para decir
que Dios inició (el proyecto de la creación) del
universo, el ser humano, del perdón, de la nueva
vida.
No solo Génesis nos habla de la convicción de
que nuestro Dios es el Creador de todo lo que
existe, tanto el Antiguo como el Nuevo
Testamento nos enseñan que lo que está escrito
en Génesis es real y verdad. Una de las citas
más relevantes que muestran esto es Isaías
45:18 ““¡Yo soy el único Dios! Yo he creado los
cielos y he formado la tierra para que sea
habitada.” (TLA)
Dios le dio forma al universo, para que sea el
hábitat de la humanidad. A Dios le importamos.
LA CREACIÓN:
Génesis nos narra la historia de la creación de
dos diferentes formas.
La primera es sofisticada, unida a la teología. La
segunda es una historia entretenida, narrado los
sucesos en un tono más amigable.
Ambas interactúan para darnos idea de la
creación.
Un estudio cuidadoso va a mostrarle que la
primera historia debe de terminar en 2:3, y el
énfasis es el proceso de la creación y el
descanso en el séptimo día. Es importante que el
día de hoy aprendamos a descansar. A
consagrar un día para Dios. Es un poema de
alabanza a Dios que proyecta la fe de un pueblo
que le ama.
La segunda historia de la creación habla de
cómo es el proceso creativo de Dios. Es una
historia que posiblemente pasó de generación a
generación de forma oral.
En el primero, Dios habla, y sucede.
En el segundo, Dios forma y da vida.
Las historias de la creación son declaraciones de
fe, no de biología o geología.
¿Qué debemos de creer acerca del universo
creado?
Génesis
“y vio Dios que era bueno” (1:4, 10, 12, 18,
21, 25)
La creación muestra también la confianza
que Dios deposita en el hombre: lo hace
mayordomo de la misma (1:26-28)
Somos mayordomos del universo, somos
responsables de las condiciones de nuestro
planeta. Debemos mantener el balance en la
naturaleza.
La segunda historia de la creación nos
muestra que Dios establece el matrimonio
desde el principio.
LA CAIDA:
Debido a que Dios nos dio la capacidad de
tomar decisiones nos vemos a nosotros
mismos como autosuficientes. Cuando leo el
capítulo 3 de Génesis siempre expreso:
“pero qué necesidad”
Dios creó a los seres humanos con el poder
para pensar y decidir. Y con una voluntad
para hacer decisiones.
Cuando Dios dice: “más del árbol de la
ciencia, del bien y del mal, no comerás”2:17
estaba apelando al libre albedrío. Ellos
fueron responsables de la decisión.
Por una clara desobediencia a lo estipulado,
el pecado entró en el mundo. El pecado
cambia las relaciones. Primero se rompe la
relación de amor y confianza entre los
hombres y Dios, “se esconden de él”, luego,
la relación entre ellos, “culpándose uno al
otro, al no aceptar la responsabilidad del
hecho; y mucho menos sus consecuencias”
El pecado altera el interior del ser humano,
“empiezan a sentir vergüenza y culpa”.
El pecado trae un distanciamiento también
de la naturaleza, “fue sujeta a maldición”.
¿Cuántas veces no hemos nosotros
justificado el pecado, o tratado de no ser
responsables culpando a otros?
La maldad se extiende y trasciende las
generaciones.
La muerte de Abel por su hermano Caín fue una
continuación de la desobediencia, y ¿qué decir
de Lamec que muestra como la maldad se
multiplica y empeora?
Es muy importante notar que el pecado tiene
consecuencias, algunas personales y otras que
afectan nuestro entorno. Estudie los capítulos 3
al 5 y anote cada una de ellas en su libreta de
estudio.
GRACIA:
Dios nos sigue amando. Lea 3:15 y comparta con
alguna persona sobre como Dios hace un plan
desde el principio para salvar al ser humano.
4:25, nace una esperanza: Set. Han perdido al
hijo que trataba de agradar a Dios, han perdido al
hijo que ha matado a su hermano. Dios
interviene y les envía otro hijo
¿Qué aprende de cada personaje de estos
capítulos?
Génesis
2 Diluvio y Naciones.
OBJETIVO:
Al terminar de leer los capítulo 6 al 11
aprenderemos más principios y tengamos un
mejor entendimiento del amor de Dios.
PARA PENSAR:
Según vaya estudiando estos capítulos (6-9)
observe las razones por las que vino el
diluvio, cuándo y cómo tuvo lugar, y quiénes
fueron afectados y de qué manera.
Marque la palabra “pacto” y trate de
describirlo con sus propias palabras.
Cuando el día de hoy vemos diferentes
naciones y escuchamos diferentes lenguas y
dialectos, debemos entender el inicio de
ellos. (10-11)
Introducción:
En los capítulos anteriores, encontramos los
linajes de Caín y de Set, cada cual tomando
un curso diferente. Unos se pervirtieron,
mientras que los otros procuraron mantener
el vínculo con Dios.
Pero con el paso del tiempo, los dos linajes
que se habían mantenido separados,
comenzaron a mezclarse. Lo que está claro
a lo largo de la Biblia es que la mezcla no es
buena,
debido
a
la
contaminación
resultante.
El problema de mezclarse es que el mal
contamina el bien, así como una gota de
veneno en un vaso de agua pura lo
convierte en contaminado, y hasta peligroso.
Esto fue lo que sucedió al inicio de la historia de
la humanidad. El linaje de Set (los hijos de
Dios) se mezcló con el de Caín (las hijas de los
hombres).
Si el linaje de Set se estaba mezclando con el
de Caín, pronto ya no quedaría nadie que
invocara el nombre de Dios sobre la faz de la
Tierra.
La destrucción de la humanidad suena drástico,
pero Dios sabía que si no salvaba al único
hombre justo que quedaba, la humanidad se
contaminaría por completo y se destruiría a si
misma.
RAZONES DEL DILUVIO
La Torá menciona dos razones por las que Dios
decidió mandar el Diluvio.
1) Maldad del hombre:
(Gen. 6:5-7) Y el SEÑOR vio que era mucha la
maldad de los hombres en la tierra, y que toda
intención de los pensamientos de su corazón
era sólo hacer siempre el mal.
La corrupción del hombre no solo contaminó la
humanidad, sino la creación que fue dejada a
cargo del hombre.
2) Corrupción de la tierra:
(Gen. 6:11-13).
Dadas estas circunstancias Dios decidió
terminar con todo y comenzar de nuevo.
La percepción general del Diluvio es que es un
castigo y juicio…y en parte es así, pero no
podemos quitar el elemento de compasión de
esta historia. Dios no envió el juicio sin antes
haberle dado a la humanidad la oportunidad de
arrepentirse.
Génesis
Los muchos años que a Noé le tomó
construir el Arca sirvieron para darle tiempo
a la humanidad de volverse de su
maldad…pero no lo hicieron.
La misericordia se extendió y se extendió,
hasta que sólo quedaba una familia que
temía a Dios.
PLAN DE SALVACIÓN
Dios le reveló a Noé su Plan de destruir todo
el mal y la corrupción del mundo, pero
también le reveló la forma en que podrían
salvarse—quienes creyeran.
(Génesis 6:13-14) Entonces Dios dijo a
Noé: … Hazte un arca de madera de ciprés;
harás el arca con compartimientos, y la
calafatearás por dentro y por fuera con brea.
El Arca sería el vehículo de salvación. El
Señor les dio instrucciones específicas para
hacerla. Pero hay un detalle interesante que
no debemos pasar por alto. Dios pidió que
se “calafateara el arca por dentro y por fuera
con brea”. En hebreo, hay un juego de
palabras,
con
implicaciones
proféticas. “Calafatear” (Heb. Kafar) y
“Brea” (Heb. Kofer) vienen de la misma raíz
que “Kippur”, que literalmente significa
“Expiación”.
Así como la brea protegió a los que estaban
dentro del Arca en el juicio del Diluvio,
también cuando venga el juicio final serán
salvos lo que se hayan “calafateado” con la
sangre del Cordero de Dios.
SALVOS POR FE
Noé se salvó por fe.
(Hebreos 11:7) Por la fe Noé, siendo
advertido por Dios acerca de cosas que aún
no se veían, con temor preparó un arca para
la salvación de su casa,
por la cual condenó al mundo, y llegó a ser
heredero de la justicia que es según la fe.
Noé era justo y temeroso de Dios, pero no era
perfecto. Él y su familia se salvaron por fe. Fue
advertido de algo que no veía, pero con temor se
preparó para salvarse él y su casa.
Noé se salvó por fe, no por obras (no por ser
perfecto). Pero sus obras (su obediencia en
hacer todo lo que Dios le dijo) dieron testimonio
de su fe. Lo mismo es para con nosotros el día
de hoy.
Luego del Diluvio, Dios dijo que haría un pacto
con Noé y sus descendientes.
El Diluvio no llegó de forma repentina, sino
después de décadas de advertencia. Por
principio, el juicio no llega sin previa advertencia.
A Noé le tomó aproximadamente cien años
construir el Arca. Esta obra de construcción
serviría no sólo como instrumento de salvación,
sino también como un llamado a la humanidad
para hacerlos recapacitar.
LLEGÓ EL DÍA
Como mencionamos anteriormente, también la
vida de Matusalén sirvió como señal, pues su
nombre revelaba que el juicio llegaría cuando él
muriera. No es casualidad que él fue el hombre
que más vivió, porque la misericordia de Dios se
extiende, dando tiempo para que todos se
arrepientan.
(Génesis 7:1) Entonces el SEÑOR dijo a Noé:
Entra en el arca tú y todos los de tu casa; porque
he visto que sólo tú eres justo delante de mí en
esta generación.
Dios instruyó a Noé meter siete parejas de los
animales limpios, y de los demás sólo una
pareja. La razón de esto es que los animales
limpios servirían posteriormente para sacrificios y
alimento, mientras que los otros sólo para
procrear.
Génesis
FECHAS DEL DILUVIO
(Génesis 7:10-11) Y aconteció que a los
siete días las aguas del diluvio vinieron
sobre la tierra. El año seiscientos de la vida
de Noé, el mes segundo, a los diecisiete
días del mes, en ese mismo día se
rompieron todas las fuentes del gran
abismo, y las compuertas del cielo fueron
abiertas.
Nótese que las aguas del Diluvio no sólo
cayeron del cielo como lluvia, sino salieron
de lo profundo del gran abismo, que puede
referirse a lo más profundo del océano
(v.11).
Seguramente la lluvia sorprendió a muchos,
ya que hasta entonces nunca había llovido
sobre la tierra, sino que lo único que mojaba
la tierra era un vapor o rocío (Gen. 2:5-6).
Y la lluvia cayó por más de un mes en forma
continua. (Génesis 7:12) Y cayó la lluvia
sobre la tierra por cuarenta días y cuarenta
noches.
SALIERON DEL ARCA
A pesar que las aguas ya habían bajado,
Noé permaneció unas semanas más en el
Arca. Él estaba esperando que Dios le
dijera cuándo era apropiado. Si hubiera
salido antes, tal vez muchos animales
hubieran muerto atrapados por el lodo que
quedó por la inundación.
(Génesis 8:14-19) Y en el mes segundo, el
día veintisiete del mes, estaba seca la tierra.
Entonces habló Dios a Noé, diciendo: Sal
del arca tú, y contigo tu mujer, tus hijos y las
mujeres de tus hijos. Saca contigo todo ser
viviente de toda carne que está contigo:
aves, ganados y todo reptil que se arrastra
sobre la tierra, para que se reproduzcan en
abundancia sobre la tierra, y sean fecundos
y se multipliquen sobre la tierra. Salió, pues,
Noé, y con él sus hijos y su mujer y las
mujeres de sus hijos.
Y todas las bestias, todos los reptiles, todas las
aves y todo lo que se mueve sobre la tierra,
salieron del arca según sus familias.
Noé y todos sus acompañantes estuvieron más
de un año en el arca, exactamente un año y diez
días.
Al bajar del Arca, lo primero que Noé hizo fue
alabar a Dios y ofrecer un sacrificio.
(Génesis 8:18-20) Salió, pues, Noé, y con él sus
hijos y su mujer y las mujeres de sus hijos. Y
todas las bestias, todos los reptiles, todas las
aves y todo lo que se mueve sobre la tierra,
salieron del arca según sus familias. Y edificó
Noé un altar al SEÑOR, y tomó de todo animal
limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocaustos
en el altar.
BENDICIÓN A NOÉ Y SUS HIJOS
Hay muchos paralelos entre la bendición que
Dios le dio a Adán luego de haberlo creado, y a
Noé luego de haberlo salvado del Diluvio. Esto
afirma la idea que el Diluvio fue un “borrón y
cuenta nueva”, una oportunidad para que la
humanidad tuviera un nuevo comienzo, en limpio.
a. Así como Dios le dijo a Adán que fuera
productivo y que llenara la tierra y la controlara
(Gen. 1:28), lo mismo le dijo a Noé:
(Génesis 9:1-2) Y bendijo Dios a Noé y a sus
hijos, y les dijo: Sed fecundos y multiplicaos, y
llenad la tierra. Y el temor y el terror de vosotros
estarán sobre todos los animales de la tierra, y
sobre todas las aves del cielo, y en todo lo que
se arrastra sobre el suelo, y en todos los peces
del mar; en vuestra mano son entregados.
(Génesis 9:7) En cuanto a vosotros, sed
fecundos y multiplicaos; poblad en abundancia la
tierra y multiplicaos en ella.
b. Así como a Adán le habló de su dieta (lo que
podían comer, Gen. 1:29), también lo hizo con
Noé, pero añadiendo otro tipo de alimento que no
se comía antes…
Génesis
(Génesis 9:3-4) Todo lo que se mueve y
tiene vida os será para alimento: todo os lo
doy como os di la hierba verde. Pero carne
con su vida, es decir, con su sangre, no
comeréis.
Luego del Diluvio, Dios autorizó al hombre
comer carne, además de plantas. El mundo
había cambiado, y también cambió la dieta
original. Sin embargo, había una condición:
no debían comer la carne con la sangre.
PACTO CON NOÉ
Luego de darles la bendición de la
productividad y los mandamientos básicos
para vivir, Dios hizo un Pacto con
Noé. Aunque el Pacto lleva el nombre del
patriarca, en realidad es con toda la
humanidad, ya que todos los seres humanos
somos descendientes de alguno de los hijos
de Noé.
(Génesis 9:8-10) Entonces habló Dios a Noé
y a sus hijos que estaban con él, diciendo: He
aquí, yo establezco mi pacto con vosotros, y
con vuestra descendencia después de
vosotros, y con todo ser viviente que está con
vosotros: aves, ganados y todos los animales
de la tierra que están con vosotros; todos los
que han salido del arca, todos los animales
de la tierra.
¿En qué consistía este Pacto?
(Génesis 9:11) Yo establezco mi pacto con
vosotros, y nunca más volverá a ser
exterminada toda carne por las aguas del
diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la
tierra.
La SEÑAL de este Pacto es el Arcoíris. Es
una señal física que trae a memoria esta
promesa divina.
La Torre de Babel
Las generaciones de los hijos de Noé
tuvieron la oportunidad de un nuevo
comienzo. Era la oportunidad para hacer las
cosas como Dios había mandado, es decir,
multiplicarse y llenar la tierra (Gen. 1:28;
9:1,7).
Algunos lo hicieron, y comenzaron a poblar
regiones antes inexploradas. Pero otros se
rebelaron, y en lugar de expandir sus
horizontes,
comenzaron
a
reunirse,
estableciendo ciudades amuralladas, para
defender
lo
que
ellos
estaban
construyendo.
Hoy en día no nos parece extraña la
construcción de altos edificios y ciudades;
esto ha sido un resultado natural del
crecimiento
poblacional
y
la
industrialización. Pero en tiempos antiguos,
lo normal era vivir en el campo. Quienes
vivían en ciudades eran los comerciantes,
quienes vendían en el mercado lo que los
demás producían en sus terrenos.
Por eso, es extraño leer que unos años
después del Diluvio, la gente se dispuso a
construir una torre.
(Génesis 11:2-4)
La construcción de una torre en sí no tiene
nada de malo. El problema era la intención
por la cual se hizo. Hoy en día se
construyen altos edificios en las ciudades,
dado que ya no hay más espacio hacia
dónde expandirse. Es por necesidad. Pero,
¿qué necesidad tenían de construir una torre
en medio de la llanura del Sinar?
La Biblia explica la razón por la que hicieron
la Torre de Babel: “los hombres buscaban
hacerse un nombre famoso”.
Querían exaltarse a sí mismos; querían
“llegar hasta los cielos”, y ser como
Dios. Ellos no querían ser dispersados y
llenar la Tierra, como Dios les había
dicho. Más bien, querían permanecer juntos
y hacer maravillosas obras para hacerse
grandes y famosos. Esa generación se unió
con el propósito de glorificar el poder del
hombre y exaltar sus propios nombres. Era
una sociedad antropocéntrica (es decir,
tenían al hombre en el centro), en lugar de
teocéntrica (teniendo a Dios como el centro
de sus vidas).
Génesis
La Biblia no menciona a Nimrod en el capítulo
11, pero no podemos olvidar que él fue quien
fundó la ciudad de Babel, donde se construyó
la torre. Esa era la capital de su reino. Haya
estado vivo o no para el tiempo de la
construcción, no podemos evitar pensar que
él sembró la idea de la exaltación propia y la
rebelión en contra de Dios en el corazón de
su pueblo.
LA RAZÓN DE LA CONFUSIÓN
Como ya mencionamos, en el principio todos
los hombres hablaban el mismo idioma (Gen.
11:1). El propósito original de Dios es que
todos nos entendiéramos. Esto no sólo
implica hablar el mismo idioma, sino
entenderse
mutuamente.
¿Podrían
imaginarse un mundo donde no existan los
malos entendidos?
La confusión de lengua vino cuando el
hombre quiso hacer su propia voluntad aparte
de Dios, sobre Dios, en lugar de Dios. El
problema de Babel no radica sólo en la
diferencia de idiomas sino en la variedad de
pensamientos, mentalidades, intenciones,
motivaciones.
Cuando cada hombre busca la gloria propia,
no podemos entendernos. Cuando cada uno
lucha por su propio interés, hay disensión.
Dios no está en contra de la diversidad, ya
que así nos creó. El apóstol Pablo dice que
todos somos miembros de un cuerpo; cada
miembro es diferente y único, pero todos
funcionan en unidad cuando cada uno está
conectado a la cabeza y se somete a ella (1
Corintios 12). Si queremos que la humanidad
alcance unidad, debemos dejar de construir
nuestros propios imperios y realizar planes
individuales. Debemos conectarnos con el
Plan divino, con la Cabeza, y cumpliendo
cada uno el propósito por el cual fuimos
creados. Si queremos volver a entendernos
entre nosotros, debemos poner a Dios antes
que nuestros propios egos.
GENEALOGÍA DE SEM
Luego del incidente de la Torre de Babel, la
Biblia presenta la genealogía de Sem (Gen.
11:10-26), la cual sirve de introducción a la
historia del patriarca Abraham (antes llamado
Abram), cuyo destino será restaurar el
nombre de Dios en la historia de la
civilización.
Lo primero que Abram hizo al llegar a
Canaán, fue subir a Bet-el, construir un altar,
y proclamar el “Nombre de Dios”.
DESCENDENCIA DE TARÉ
En la genealogía de Sem, se hace una
mención especial de Taré, quien era padre de
Abram.
Antes de avanzar a la historia de Abram
(luego llamado Abraham), es importante
conocer a los parientes cercanos de este
patriarca.
No sólo Abram salió de Ur de los caldeos,
sino también su padre Taré.
Se asentaron no muy lejos de Ur, y allí
fundaron el pueblo de Harán, en memoria del
hijo fallecido de Taré.
(Génesis 11:31-32) Y Taré tomó a Abram su
hijo, a su nieto Lot, hijo de Harán, y a Sarai su
nuera, mujer de su hijo Abram; y salieron
juntos de Ur de los caldeos, en dirección a la
tierra de Canaán; y llegaron hasta Harán, y se
establecieron allí. Los días de Taré fueron
doscientos cinco años; y murió Taré en
Harán.
ANEXO
NACIONES QUE SURGEN DE NOE.
Sem: Hebreos, Caldeos, Asirios, Persas y
Sirios.
Cam: Cananeos, Egipcios, Filisteos, Hititas,
Amorreos.
Jafet: griegos, Tracios y Escitas.
Génesis
Te bendeciré y serás bendición. Gn.12:2
3
Abraham
OBJETIVO:
Que después del estudio de estos pasajes,
el estudiante esté listo para vivir por fe.
PARA PENSAR:
Leer Génesis 12 al 23.
Este estudio está basado en la vida de
Abram y cómo por su fe, alcanza la promesa
de Dios. ¿Cuántas veces nos ha faltado fe,
para alcanzar las promesas? Cuántas veces
no llegamos a la meta simplemente porque
no perseveramos. Hoy aprenderemos que
cuando Dios hace un pacto de amor, lo
cumple.
INTRODUCCION:
Todos sabernos que cualquier cosa que
hagamos trae aparejada una consecuencia.
Lo que hacernos puede desencadenar una
serie de sucesos que pueden continuar aun
después de que nos hayamos ido.
Desafortunadamente, cuando tornamos una
decisión, por lo general sólo pensamos en
las consecuencias inmediatas. Estas a
menudo son engañosas ya que son
efímeras.
Abraham tenía que tomar una decisión.
Tenía que elegir entre establecerse con su
familia y sus pertenencias en lugares
desconocidos o permanecer donde estaba.
Tenía que elegir entre la seguridad de lo que
ya tenía y la incertidumbre de viajar bajo la
dirección de Dios. Lo único que lo podía
llevar a trasladarse era la promesa de Dios
de que lo guiaría y bendeciría. Lo menos que
podía imaginar Abraham era cuánto
dependía el futuro de su decisión de
quedarse o de continuar. Su obediencia
afectó la historia del mundo. Su decisión de
seguir a Dios puso en marcha el desarrollo
de la nación que a la larga Dios utilizaría
como propia al venir a vivir a la tierra.
Cuando Jesucristo vino a la tierra, se
cumplió la promesa de Dios: por medio de
Abraham fue bendecido todo el mundo.
Quizá usted desconozca los efectos a largo
plazo que tienen las decisiones que toma
hoy. Pero, el hecho de saber que tendrán
consecuencias posteriores debería hacerlo
pensar cuidadosamente y buscar la dirección
de Dios al tomar decisiones y llevarlas a
cabo.
Puntos fuertes y logros: • Su fe agradó a
Dios. • Fue el fundador de la nación judía.
• Logró el respeto de los demás y fue
valiente al defender a su familia a cualquier
precio.
• No sólo fue un padre responsable para con
su familia, sino que además practicó la
hospitalidad.
Génesis
• Fue un ganadero rico y exitoso
• Por lo general evitaba los conflictos, pero
cuando eran inevitables, permitía que su
oponente estableciera las reglas para
aclarar las disputas.
Debilidades y errores:
• En medio de los aprietos, distorsionaba la
verdad.
Lecciones de su vida:
• Dios desea dependencia, confianza y fe en
Él, pero no una fe en nuestra facultad de
complacerlo.
• Desde el principio el plan de Dios ha sido
darse a conocer a todo el mundo.
Datos generales:
• Dónde: Nació en Ur de los caldeos; pasó la
mayor parte de su vida en Canaán
• Ocupación: Un próspero ganadero
• Familiares: Hermanos: Nacor y Harán.
Padre: Taré. Esposa: Sara. Sobrino: Lot.
Hijos: Ismael e Isaac.
• Contemporáneos: Abimelec y Melquisedec
Versículo clave:
«Y [Abram] creyó a Jehová, y le fue contado
por justicia» (Génesis 15.6). La historia de
Abraham se relata en Génesis 11-25.
También se menciona en Éxodo 2.24;
Hechos 7.2-8; Romanos 4; Gálatas 3;
Hebreos 2, 6, 7, 11.
Tomado de la Biblia del diario vivir.
Hablar de Abram, es sinónimo de fe.
Un hombre que camina sin saber a dónde
va, solo con una promesa en el corazón, y
con una fe inquebrantable que sería probada
en diferentes momentos de su vida.
La promesa que se repite.
El llamado.
Génesis 12, es un parteaguas en la historia
del Génesis. Aunque Dios siempre se
interesó en las personas, llama a uno en
especial: Abram.
En este pasaje vemos básicamente la
primera vez, que Dios le llama:
¿Qué pide Dios de Abram?
1. Vete de tu tierra
2. Vete de tu parentela
3. Vete de la casa de tu padre
Las promesas a la obediencia:
1. Haré de ti una nación grande
2. Te bendeciré
3. Engrandeceré tu nombre
4. Serás bendito
5. Bendeciré a los que te bendigan
6. Maldeciré a los que te maldigan
7. Serán benditas en ti, todas las familias de
la tierra.
La promesa del hijo.
Génesis 15.
Este capítulo empieza con una frase muy
interesante… “después de estas cosas.”
¿Después de qué cosas? El texto se refiere al
rescate de Lot. Al haberse salido de la Tierra
Prometida, Lot se encontró de repente en medio
de una guerra. Él estaba en el lugar equivocado,
en el momento equivocado. Él había preferido la
prosperidad de Sodoma que la bendición de la
Tierra Prometida. Lot se puso en una situación
vulnerable; estando allí, él y su familia fueron
llevados cautivos.
Felizmente, Abram salió a su rescate. Pero Lot
no aprendió la lección, ya que después de ser
rescatado, regresó a Sodoma. Tal vez creyó que
el secuestro había sido un golpe de “mala
suerte”, en lugar de verlo como la consecuencia
de salirse de la voluntad de Dios. Cuando
salimos de la “sombra de protección” de Dios,
nos exponemos a que nos pase cualquier
cosa. Algunos aprenden su lección y regresan
bajo la protección divina, pero otros lo atribuyen
a la “mala suerte” y siguen por el mismo camino
que lleva a la destrucción.
SIN HEREDERO
Luego de rescatar a Lot, Abram hubiera deseado
que su sobrino regresara con él. Abram no tenía
hijos propios, y seguramente consideraba que
Lot sería su heredero. Pero fue un golpe duro
para Abram ver que Lot de nuevo regresó a
Sodoma y se apartó de ellos. Sin duda, esto
había afectado a Abram. Por eso, Dios le dijo lo
siguiente: (Génesis 15:1) “Después de estas
cosas la palabra del SEÑOR vino a Abram en
visión, diciendo: No temas, Abram, yo soy un
escudo para ti; tu recompensa será muy
grande”.
Génesis
Abram expresó que efectivamente él tenía
dudas. ¿Cómo iba a tener heredero? ¿Cómo
podría llegar a poseer la tierra? Expresar las
dudas delante de Dios no es falta de fe, es
expresar lo que hay en el corazón.
En un día, Abram se quedó sin sobrino, sin
heredero, y sin la posibilidad de ver
cumplida la promesa divina. Fue en ese
momento en que Dios lo consoló dándole
una visión de Su Plan Divino… El Señor le
dio a Abram una visión de los planes que
tenía para él. ¿Cuál fue la reacción de
Abram luego de recibir la visión y la Palabra
de Dios? (Génesis 15:6)
Abram no pidió más pruebas. Él creyó
cuando Dios habló. Él creyó en la visión
espiritual, y no lo que sus ojos físicos veían.
La confirmación de la promesa fue un
pacto…
PACTO
En la antigüedad, los pactos se hacían con
una ceremonia. Se mataban animales,
partiéndolos a la mitad, desde la cabeza
hasta la cola. Este corte dejaba un charco
de sangre entre las dos partes. En la
ceremonia del pacto, los participantes
debían caminar en medio de las partes de
los animales, manchando sus vestiduras con
la sangre del sacrificio. Luego de pasar,
decían: “¡Que así me sea hecho, si no
cumplo con mi parte del pacto!”. Los pactos
eran compromisos muy serios, no del diente
al labio. Era un compromiso de vida o
muerte, y para siempre.
Señal del pacto.
Génesis 17
Dios habló de nuevo a Abraham para
confirmarle la promesa. Pero le señaló que
la promesa no vendría a través de Ismael
sino de un hijo que tendría de su esposa
Sara (como veremos más adelante).
En esta ocasión, Dios se presentó con un
nuevo Nombre: DIOS TODOPODEROSO
(Heb. El Shaddai). El Señor quería hacerle
saber a Abram que Él “TODO lo puede”,
pues le va a prometer algo que parece
imposible: tendría un hijo de Sara.
LO QUE DIOS PIDE
El Señor vuelve a confirmarle el Pacto: le dará
descendencia y tierra. Pero en esta ocasión, el
Señor va a pedir algo de Abram: “anda delante
de mí, y sé perfecto” (17:1).
“Perfecto” en hebreo es “Tamim”. También
significa: íntegro, completo, sin defecto, sin
mancha, sincero, verdadero.
Dios no le había pedido a Abram que fuera
íntegro “antes” de hacer el Pacto. Más bien, lo
puso a dormir en el “Pacto entre las partes”. Él
sólo tenía que creer en Dios. Sin embargo, de
este momento en adelante Dios espera que él
actúe en base al pacto y busque ser íntegro
delante de Dios.
Esto es lo mismo que Dios espera de nosotros
hoy en día. El Señor no exige que hayamos sido
perfectos en el pasado para establecer una
relación con nosotros. Aun siendo pecadores, Él
nos amó y nos salvó (Rom. 5:8). Pero cuando lo
reconocemos como Salvador y Señor, de allí en
adelante Él espera que caminemos en integridad.
PACTO CONFIRMADO
Dios vuelve a confirmar el pacto que ya había
hecho con Abram, pero añade varios elementos:
Génesis 17:3-5
1. Te haré padre de muchas naciones
2. En tus descendientes habrá reyes
3. Jehová será tu Dios y de tu descendencia.
4. La tierra de Canaán será tu posesión para
siempre
Y lo que Dios espera de Abraham es la señal del
pacto en toda su descendencia.
Génesis
Respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te dará a luz un hijo, y lo
llamarás Isaac; y confirmaré mi pacto con él y como pacto perpetuo para
sus descendientes después de él» (Génesis 17.19).
4
Isaac.
OBJETIVO:
Conocer la historia de Isaac, para aprender
de lo bueno y malo que acontece en su vida.
PARA PENSAR:
Leer Génesis del 24 al 26, y anote en su
libreta lo que aprenda de Isaac: las cosas
buenas y las malas. Además mencione qué
acto de su padre Abraham repitió.
INTRODUCCION:
Un nombre es algo bien importante. Te
distingue de los demás. Evoca recuerdos.
Cuando oímos el nuestro, nos llama la
atención dondequiera que estemos.
Muchos nombres bíblicos logran aún mucho
más. Eran por lo general descripciones de
hechos importantes del pasado y las
esperanzas del futuro para uno. El nombre
Isaac, «risa», debe haber provocado a
Abraham y Sara muchísimos sentimientos
cada vez que lo pronunciaban. En ocasiones
debe haber traído a la memoria la risa
nerviosa de Sara cuando Dios les anunció
que serían padres a su avanzada edad. En
otras ocasiones, debe haberles hecho volver
a sentir el gozo de recibir la respuesta tan
esperada a la oración por un hijo. Pero aún
más importante, era el testimonio del poder
de Dios al hacer realidad su promesa.
En una familia de emprendedores vigorosos,
Isaac era tranquilo y no le gustaba meterse en
las cosas ajenas a menos que se le pidiera que
actuara. Desde que Sara echó a Ismael hasta
que Abraham arregló su matrimonio con
Rebeca, Isaac fue el hijo consentido.
En su propia familia, Isaac tenía la posición de
patriarca, pero Rebeca tenía el poder. En lugar
de mantenerse firme, Isaac halló más fácil
transigir o mentir para evadir las disputas.
A pesar de estas fallas, Isaac fue parte del plan
de Dios. El modelo que su padre le había dado
incluía un gran regalo de fe en el único Dios
verdadero.
La promesa de Dios de crear una gran nación a
través de la cual serían bendecidas todas las
naciones del mundo pasó a través de Isaac a
sus dos hijos mellizos.
Por lo general no es muy difícil identificarnos
con Isaac en sus debilidades. Pero considere
por un momento que Dios obra en su pueblo a
pesar de las fallas y, a menudo, por medio de
ellas.
Cuando usted ore, ponga en palabras su deseo
de estar disponible para Dios. Descubrirá que la
disposición de Dios a utilizarlo es aún mayor
que el deseo que tiene usted de ser utilizado.
Génesis
Puntos fuertes y logros:
• Fue el fruto del milagro que ocurrió en Sara
cuando tenía noventa años y en Abraham
cuando tenía cien.
• Fue el primer descendiente en
cumplimiento de la promesa que Dios hizo a
Abraham.
• Parece que fue un esposo responsable y
cuidadoso, al menos hasta que sus hijos
nacieron.
• Demostró una gran paciencia.
Debilidades y errores:
• Bajo presión tenía la tendencia a mentir
• En los conflictos evitaba los pleitos
• Tenía favoritismos entre sus hijos y esto lo
alejó un tanto de su esposa.
Lecciones de su vida:
• La paciencia siempre trae su recompensa
• Tanto los planes de Dios como sus
promesas son más grandes que la gente
• ¡Dios cumple sus promesas! Permanece
fiel aun cuando seamos infieles
• El tener favoritismos provoca conflictos en
la familia
Datos generales:
• Dónde: El área llamada Neguev, al sur de
Palestina, entre Cades y Shur (Génesis
20.1)
• Ocupación: Próspero ganadero.
• Familiares: Padres: Abraham y Sara.
Medio hermano: Ismael. Esposa: Rebeca.
Hijos: Jacob y Esaú.
La historia de Isaac se relata en Génesis
17.15-35.29. También se menciona en
Romanos 9:7, 8; Hebreos 11.17-20;
Santiago 2.21-24.
Esta introducción fue tomada de:
Biblia del Diario Vivir, Ed. Vida.
El capítulo 24 de Génesis comienza
haciendo referencia a la edad avanzada de
Abraham.
Sara acababa de morir, y él pensaba que
pronto seguiría él. Para entonces, se cree
que Abraham tenía 137 años.
Pero a él todavía le quedaban 38 años más de
vida, pues murió a los 175 (Gen. 25:7).
Es natural que cuando un ser querido muere, uno
comienza a analizar la vida propia. Abraham
pudo darse cuenta que Dios lo había bendecido
en todo. No sólo tenía riquezas materiales, sino
que también espirituales. Había tenido una
buena vida (Prov. 10:22). Sin embargo, había
algo que Abraham debía hacer antes de morir…
MISIÓN ANTES DE MORIR
Abraham todavía tenía una misión que cumplir:
debía asegurarse de dejar casado a su hijo
Isaac, para tener descendientes y asegurar que
la promesa de Dios no muriera allí.
Abraham se dispuso a buscar mujer para su
hijo. Para ello, decidió enviar a su siervo de
mayor confianza con la misión de encontrarle
una…pero no podía ser cualquiera.
Abraham le hizo jurar a su siervo que no
buscaría una mujer entre las cananeas. ¿Por
qué esa condición era tan importante? La Biblia
lo dice claramente:
Deuteronomio 7:3-4; Éxodo 34:12-16
El rechazo a los cananeos no es por
discriminación étnica. Más bien, es un asunto de
creencias espirituales, de principios y valores.
VINCULOS FAMILIARES
Aunque Abraham tenía razón de no querer una
mujer cananea para su hijo, tampoco era ideal
que él regresara a la Tierra y a la parentela de
quien Dios le había dicho que dejara atrás.
Tal vez Abraham todavía no había roto su
vínculo emocional con su familia, pues los buscó
para encontrarle mujer a su hijo. Pero, por lo
menos, no fue él en persona, sino que envió a su
siervo de confianza. Lo importante era encontrar
a una mujer dispuesta a dejar lo que le era
familiar, y unirse a la familia de Abraham,
adaptándose a su nueva familia por completo.
UN SIERVO CON UNA MISIÓN
Las condiciones que demandaba Abraham
representaban complicaciones para el siervo.
Génesis
Abraham no volvió más a la Tierra de donde
Dios lo había sacado; tampoco permitió que
su hijo fuera.
Nótese que Abraham no estaba poniendo su
confianza en el siervo, sino en YHVH Dios
del universo. Dios le había prometido
descendencia, y lo cumplió a pesar de las
circunstancias adversas. De la misma
manera, Abraham sabía que Dios iba a
proveer mujer para su hijo, para conservar la
descendencia. Él sabía que el Señor
mandaría a su Ángel delante, preparando el
camino…como lo hizo en el Monte Moriah.
El siervo aceptó la misión y juró
cumplirla. De inmediato, se puso en camino.
Este era un viaje largo. Pero él no perdió
tiempo. Tan pronto como llegó, se puso en
acción. Se dirigió directamente al lugar
donde podía encontrarse con las mujeres
del pueblo.
El siervo estaba dispuesto a hacer todo lo
humanamente posible para cumplir con su
misión. Pero él no puso la confianza en su
intuición ni en sus propias fuerzas, sino que
pidió la ayuda de Dios.
PIDE SEÑAL
En la Biblia vemos que varios pidieron
“señal” a Dios, tal como Gedeón, David,
Moisés, etc. Ellos no lo hacían todo el
tiempo, sino sólo cuando no estaban
seguros de qué decisión tomar en
determinada situación. La mente y el
corazón humanos pueden ser engañosos,
por ello a veces es conveniente pedirle a
Dios que nos dé confirmación si la decisión
que vamos a tomar es la correcta.
Así lo hizo el siervo de Abraham. El no
conocía a las mujeres de Harán, ni mucho
menos sabía qué había en su corazón pero
Dios sí lo sabe, y por eso pidió una señal: Lo
hizo porque él estaba buscando a una joven
que pudiera acoplarse a la familia de
Abraham, y una de las virtudes que
caracterizaba a Abraham era la generosidad
y la hospitalidad.
La respuesta vino de inmediato. En
realidad, Dios ya había preparado la
respuesta antes de que fuera pedida.
Así sucedió con el siervo de Abraham: Él pidió lo
que estaba en el corazón de Dios, y la respuesta
ya venía en camino…
Los comentaristas dicen que se requirió de un
gran esfuerzo el darle agua a 10 camellos que
venían de un viaje tan largo. Pero a Rebeca no
le importó, porque ella era generosa y
hospitalaria.
¿Qué hacía el siervo mientras tanto? Sólo la
observaba.
Rebeca había pasado la primera prueba. Ella
había demostrado ser generosa, pero, ¿sería
también hospitalaria? El siervo debía seguir con
su investigación.
También la segunda prueba fue superada. ¿Cuál
fue la reacción del siervo al ver las respuestas a
su oración de forma tan inmediata?
El siervo adoró a Dios, reconociendo que Él
había hecho el milagro.
A continuación venía la tercera prueba: debía
conocer a la familia.
Con todas las señales confirmadas, él supo que
Rebeca era efectivamente la futura esposa de
Isaac. Ya estando seguro, no tardó en expresar
el propósito de su visita.
Es curioso que la Biblia describa de nuevo lo que
pasó en el pozo. No sólo leemos los eventos,
sino también cuando el siervo narra lo que
pasó. Por lo general, cuando se repiten las
historias en la Biblia, es una señal que hay un
mensaje profético en la historia…
SOMBRA PROFÉTICA
La historia de la elección de novia para Isaac es
una sombra de la elección de la Novia del
Cordero. “Abraham es una imagen espiritual de
Dios Padre; el siervo Eliezer es figura del Espíritu
Santo; Isaac, el Mesías; Rebeca, la Novia de
Cristo (el Ungido, el Mesías).
Dios ha enviado al Espíritu Santo a buscar en la
Tierra a todos aquellos que quieran ser parte de
la Novia. Los que aceptan deben estar
dispuestos a dejarlo todo por él. (Is. 48:20; Is.
52:11; Jer. 51:6, 45, 50; 2 Cor. 6:17; Apoc. 18:14; Apoc. 21:1-2; Heb. 12:22). Así como lo hizo
Rebeca, los redimidos saldrán de Babilonia (el
sistema del mundo) y vendrán a ser parte de la
Novia de Cristo. “Comentario mesiánico.
Génesis
RESPUESTA A LA PROPUESTA
Todas las puertas se le abrieron a Eliezer,
siervo de Abraham. No tuvo ni siquiera que
escoger, porque el Señor lo llevó a la puerta
de la casa de la joven, y también abrió los
corazones de su familia para que aceptaran la
propuesta. En ese momento, el siervo volvió a
postrarse en tierra para adorar a Dios y darle
gracias por su favor.
La prueba final es que Rebeca aceptara irse
de inmediato. Ella debía dar la última
respuesta. También debía estar dispuesta a
dejar su tierra y parentela, así como lo había
hecho Abraham.
En la tradición hebrea del matrimonio, una
mujer no es forzada a casarse. A ella se le
da la última palabra, y dice si acepta o no.
Rebeca aceptó aún sin conocer a
Isaac. Algunos comentaristas dicen que ella
estaba impresionada con la forma en que se
comportaba el siervo de Abraham. Si él se
comportaba así, seguramente su amo sería
igual o mejor.
ENCUENTRO CON ISAAC
Al final del capítulo leemos sobre el encuentro
de Isaac y Rebeca. Isaac se había quedado
en Canaán, y estaba esperando a su
novia. La Biblia indica el lugar exacto en el
que él se encontraba.
Este era el pozo en el que Agar había tenido
su encuentro con Dios.
¿Qué estaba haciendo Isaac en ese pozo?
Isaac había ido al campo y al pozo a
meditar. La palabra que se usa no es “orar”,
sino que meditar (Heb. Suaj: meditar,
contemplar, tener comunión).
Es probable que él haya ido al pozo en busca
de un encuentro con Dios. Muchos buscan a
Dios en los lugares donde han oído que otras
personas han tenido experiencias con Dios,
pero no se trata del “lugar”, sino de la
Persona. Dios se puede manifestar en
cualquier lugar y tiempo.
AÑADIÓ ABRAHAM
El capítulo 25 comienza de una forma curiosa
en hebreo, que se pierde en la traducción.
Dice:
“VaYasaf
Abraham…”
que
literalmente significa:
“Y añadió o
incrementó, Abraham…”
Parece irónico que en el capítulo en que se
menciona la muerte de Abraham se hable de
que
él
continuó
aumentando,
incrementando. Aun cuando una persona
muere, su legado sigue a través de su
descendencia, y esto es lo que vemos en
este capítulo.
HERENCIA EN ORDEN
Otra gran lección de vida que encontramos
en este capítulo es la sabiduría de dejar los
asuntos de la herencia arreglados antes de
morir.
A pesar que Abraham tuvo más hijos, él
decidió que su único heredero sería Isaac,
porque él era el heredero espiritual de la
promesa. Sin embargo, también veló por
sus otros hijos.
Los otros hijos no se fueron desprovistos,
pues se les dio bienes materiales. Sin
embargo, Abraham dejó claro que la
herencia espiritual, la promesa divina de la
tierra, era para el hijo de la promesa.
La parte más valiosa de la herencia que
Isaac recibió de Abraham no era tanto lo
material como el llamado y el pacto. Era
una herencia espiritual, y la decisión no era
propiamente de Abraham sino de Dios. La
Tierra es de Dios, y Él decide a quién se la
da. La realidad es que Abraham no los echó
de “su propiedad”—porque aún no poseían
la tierra. Lo que hizo fue separar a sus hijos
porque cada uno de ellos tenía diferentes
destinos…
A los hijos de Cetura les fue dado bienes,
“regalos”, como herencia.
Ellos se
dirigieron al oriente, donde aún había
muchos lugares deshabitados. Allí fundaron
sus propios pueblos y ciudades, mientras
que otros se dedicaron a comerciar, llevando
una vida nómada. Muchos pueblos de Asia
Menor (Turquía), Arabia y el Medio Oriente
llevan los nombres de los otros hijos de
Abraham.
Génesis
La tierra te la daré a ti y a tu descendencia. 28:14
5
Jacob.
OBJETIVO:
Aprender que Dios tiene el control de la
historia y la familia; leer Génesis 29 al 37:11.
INTRODUCCION:
Abraham, Isaac y Jacob están entre los
personajes más sobresalientes del Antiguo
Testamento. Es bueno observar que su
relevancia no se basa en su carácter, sino
en el carácter de Dios. Fueron hombres que
se ganaron el respeto a pesar de la envidia y
hasta el temor de sus contemporáneos.
Aunque eran ricos y poderosos, fueron
egoístas, capaces de mentir y engañar. No
fueron los héroes perfectos que podíamos
haber esperado. Eran como nosotros:
trataban de complacer a Dios, pero fallaban
a menudo.
Jacob fue el tercer eslabón en el plan de
Dios para comenzar una nación a partir de
Abraham. El plan dio resultado más a pesar
de Jacob que debido a Jacob. Antes de que
naciera Jacob, Dios prometió que su plan se
llevaría a cabo por medio de él y no de su
hermano mellizo Esaú. Aun cuando los
métodos de Jacob no fueron del todo
respetables, debemos admirar su habilidad,
determinación
y
paciencia.
Cuando
estudiamos su vida, desde su nacimiento
hasta su muerte, podernos ver la obra de
Dios en él.
La vida de Jacob tuvo cuatro etapas, cada
una de ellas marcada por un encuentro
personal con Dios.
En la primera etapa, vivió conforme a su
nombre: «el que toma por el calcañar, o el que
suplanta» en sentido figurado, «el que engaña».
Tomó por el calcañar a Esaú al nacer, y poco
antes de huir de su casa agarró también la
primogenitura y la bendición de su hermano. En
su huida, Dios se le apareció por vez primera.
No sólo le confirmó su bendición, sino que
despertó en él un conocimiento personal de sí
mismo. En la segunda etapa, Jacob
experimentó la vida desde el lado opuesto, al
ser víctima del engaño de Labán. Pero
observamos aquí un cambio curioso: el Jacob
de la primera etapa simplemente habría dejado
a Labán; mientras que el Jacob de la segunda
etapa, luego de haber tomado la decisión de
partir, esperó seis años a que Dios le diera
permiso. En la tercera etapa, Jacob volvió a
asirse. Esta vez, junto al río Jordán, se asió de
Dios y no lo dejaba ir. Se dio cuenta de que
dependía del Dios que había continuado
bendiciéndolo. Su relación con Dios se volvió
esencial en su vida y Dios le dio un nuevo
nombre: Israel, “el que lucha con Dios”. En la
última etapa de la vida de Jacob, Dios fue el
que lo agarró: Dios tomó firmemente a Jacob.
Cuando José lo invitó a trasladarse a Egipto,
Jacob no dio un paso sin la aprobación del
Señor. ¿Se le ha revelado Dios alguna vez?
¿Procura encontrarse con Él al estudiar la
Biblia?¿Qué diferencia han hecho esas
experiencias en su vida?¿Es usted como el
joven Jacob, que trata de obligar a Dios a
seguirlo al desierto de sus propios planes y
errores, o como el Jacob que sometió sus
deseos y planes a Dios para aprobación antes
de ejecutarlos?
Génesis
Puntos fuertes y logros:
• Padre de las doce tribus de Israel
• Tercero en la línea abrahámica de los
planes de Dios
• Determinado, dispuesto a trabajar por largo
tiempo y arduamente para conseguir lo que
quería
• Buen hombre de negocios
Debilidades y errores:
• Cuando se enfrentaba a un conflicto,
confiaba en sus propios recursos y no pedía
ayuda a Dios
• Tendía a acumular riqueza para beneficio
propio
Lecciones de su vida:
• La seguridad no radica en la acumulación
de bienes
• Todas las intenciones y acciones humanas,
para bien o para mal, Dios las entreteje en el
curso de sus planes
Datos generales:
• Dónde: Canaán
• Ocupación: Pastor, ganadero
• Familiares: Padres: Isaac y Rebeca.
Hermano: Esaú. Suegro: Labán. Esposas:
Raquel y Lea. Doce hijos y una hija
nombrados en la Biblia.
Versículo clave:
«He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré
por dondequiera que fueres, y volveré a
traerte a esta tierra; porque no te dejaré
hasta que haya hecho lo que te he dicho»
(Génesis 28.15).
BIBLIA DEL DIARIO VIVIR
PROBLEMAS EN EL EMBARAZO
Cuando
finalmente
Rebeca
quedó
esperando, se vino otra complicación en el
embarazo:
(Génesis 25:22) Los hijos luchaban dentro
de ella y ella dijo: "Si esto es así, ¿para qué
vivo yo?" Y fue a consultar al SEÑOR.
En hebreo, la descripción de lo que sentía
Rebeca es más fuerte. La palabra hebrea que se
usa es Ratzatz, que literalmente significa: hacer
pedazos, también oprimir, aplastar, romper,
lastimar, desanimar.
Lo que debía ser una bendición estaba siendo
una tortura para ella, al punto que quería
morir. Pero en medio de esa dificultad, ella hizo
lo se debe hacer: preguntarle a Dios.
Cuando se presentan problemas o dificultades en
la vida, en lugar de deprimirnos o quejarnos o
lamentarnos, debemos tratar de averiguar qué
nos quiere enseñar Dios a través de esa
situación.
¿Cuál era el mensaje que Dios les quería
transmitir? (Génesis 25:23)
La primera noticia fue que tendría gemelos. Pero
el principal mensaje era que el mayor serviría al
menor. Esto iba en contra de la costumbre, en la
que el primogénito era quien recibía la autoridad
dentro de la familia.
NACIMIENTO
En su momento, nacieron mellizos, tal como lo
había anunciado el Señor. (Génesis 25:24-26)
Esaú (Heb. Esav) significa: velludo.
Jacob (Heb. Yaakov) literalmente significa: “el
que agarra el talón” (del verbo “Akev”)
Los mellizos no eran gemelos idénticos, más
bien, eran muy diferentes, no sólo físicamente
sino también en personalidad, carácter y visión
de vida.
A Esaú le gustaba el campo, mientras que Jacob
prefería quedarse en casa con su madre. Uno
era el favorito de Isaac, y el otro el favorito de
Rebeca. (Génesis 25:27-28)
Pero la diferencia más trascendental entre estos
hermanos gemelos era la diferencia espiritual:
Esaú era un hombre carnal, interesado en la vida
terrenal; por el contrario, Jacob era un hombre
espiritual. En hebreo, dice que era “completo,
íntegro, puro, perfecto” (Heb. Tam).
Génesis
LA IMPORTANCIA DE LA
PRIMOGENITURA
La diferencia entre Jacob y Esaú se hace
manifiesta
en
su
interés
por
la
primogenitura…
Según la tradición, el día en que murió
Abraham, Jacob había preparado un potaje
de lentejas como parte de la comida de
luto. Al contrario, ese día Esaú salió a
cazar. (Génesis 25:29-34)
Esaú estaba más preocupado por satisfacer
sus deseos temporales que por la herencia
familiar. Él se dejó llevar por la carne, y
despreció los valores espirituales. Al
contrario, Jacob anhelaba la primogenitura,
y aprovechó el momento para “comprar el
derecho de primogénito” que eventualmente
le sería dado a Esaú por haber nacido
primero (a pesar que Dios había revelado a
Rebeca desde el vientre que el menor sería
el primogénito).
¿Qué implica ser primogénito en la cultura
bíblica?
El primer nacido recibía:
El nombre del padre
La autoridad sobre los hermanos y la
responsabilidad por ellos
Doble porción de la herencia
Esaú despreció la primogenitura, no
considerándola importante. Él vivía para el
momento, y no consideraba importante el
futuro ni mucho menos la vida eterna. Todo
lo que le interesaba era la “satisfacción
inmediata. (Hebreos 12:16-17)
Por el contrario, Jacob sí le interesaba la
primogenitura, y le molestaba que Esaú no
apreciara lo que tenía por nacimiento. Por lo
tanto, aprovechó el momento para “comprar”
ese derecho.
CEGUERA DE ISAAC
Isaac tenía un impedimento: no veía bien. Esto
no sólo era en lo físico, sino también en un
sentido espiritual. (Génesis 27:1-4)
A pesar de la conducta desviada de Esaú, él
seguía siendo su hijo favorito, y había decidido
bendecirlo con la primogenitura antes de
morir. Esto podría parecer normal, pero no
debemos olvidar la revelación que Rebeca
recibió antes de que los gemelos nacieran y la
venta del derecho de primogenitura.
Pero Rebeca no lo olvidó, por lo que decidió
actuar para prevenir tal error. (Génesis 27:510) .
¿Acaso el engaño es la solución a la ceguera
espiritual de Isaac? Ciertamente sabemos que
un mal no borra otro mal, sino sólo lo
multiplica. Rebeca también estaba actuando
incorrectamente, aunque “tuviera la razón”. Por
eso Jacob no quería participar de este plan…
(Génesis 27:11-12)
Jacob era temeroso de Dios. Él no quería recibir
maldición sino bendición.
Pero su madre insistió, diciéndole que lo libraba
de culpa. (Génesis 27:13)
Esta decisión era muy riesgosa por lo que
implicaba. Pero la insistencia de Rebeca hace
ver una de dos cosas: o ella estaba también
cegada por su preferencia por Jacob, o ella
estaba convencida de que eso era lo correcto
ante los ojos de Dios.
Aun cuando Rebeca tuviera la razón, esa no era
excusa para engañar. La Biblia nos enseña que
la forma de vencer el mal es haciendo el bien—
no replicando el mal (Rom. 12:21). Rebeca
debió apelar, orar, interceder. Esto no es “darse
por vencido”, sino dejar que Dios haga su obra,
mientras que uno hace lo que es justo y
correcto. Pero Rebeca prefirió tomar el asunto
en sus propias manos (…como si Dios no
pudiera abrir y cerrar puertas, tocar corazones y
abrir ojos). Por tomar la vía fácil y combatir el
mal con mal, tanto Rebeca como Jacob tuvieron
que pagar un alto costo…como lo veremos en los
siguientes capítulos…
Al final, Jacob siguió el consejo de su madre.
Génesis
ANTE ISAAC
Cuando Jacob se presentó ante su padre
haciéndose pasar por su hermano, Isaac
sospechó que quien le hablaba no era Esaú,
por lo que le pidió que se acercara para
palparlo. (Génesis 27:21-27)
Con esta experiencia vemos el grado de
ceguera de Isaac. Era muy fácil engañarlo y
manipularlo. Él creyó lo que quería creer, sin
tomar en cuenta la evidencia.
Puede causar conflicto ver a los “héroes de
la Biblia” con tales faltas y cometiendo serios
errores. La Biblia no es un cuento de hadas,
sino la historia real del pueblo de Dios. Ésta
presenta a los patriarcas tal como eran, con
sus virtudes y defectos. Esa es la realidad;
no hay nadie perfecto, más que Dios. Al
final, al leerla podemos identificarnos con los
personajes y aprender de ellos…
(1 Corintios 10:11-12)
REACCIÓN DE ESAÚ
Esaú no sólo estaba molesto con Jacob por
haberle
quitado
la
bendición
de
primogénito. También reaccionó a la
búsqueda de mujer por parte de Jacob.
Algunos interpretan la decisión de Esaú
como despecho, ya que se casó con la hija
de Ismael, el medio hermano que le había
causado tanta pena a Isaac. Pero otros le
dan el beneficio de la duda, y creen que lo
hizo para ganarse el favor de su padre al
casarse con una mujer dentro de la
“parentela”.
De cualquier forma, era
evidente que Esaú no tenía mucho
discernimiento espiritual.
ENCUENTRO CON DIOS
En el camino a Harán, Jacob tuvo un
encuentro personal con Dios.
Hasta
entonces, para Jacob YHVH era el Dios de
su abuelo Abraham y su padre Isaac. Él aún
no había tenido una experiencia personal
con Dios…hasta ese día…
Dios mismo le confirmó la bendición que
Isaac le acababa de dar, antes de partir.
Para Jacob era importante recibir esta
confirmación en ese preciso momento, ya que no
tenía nada: no tenía descendencia, y estaba
huyendo
de
la
tierra
de
la
promesa. Seguramente se preguntaba si se
casaría, si tendría hijos y si volvería algún día a
la tierra donde nació, y si volvería a ver de nuevo
a su familia.
El Señor le confirmó que sí iba a regresar a la
Tierra Prometida. (Gen. 28:15)
Lo que Dios comienza, no lo deja a la mitad. El
siempre termina la obra que comenzó. Esto
mismo escribió Pablo.
(Filipenses 1:6)
Jacob tuvo esta revelación a través de un sueño,
pero fue muy vívido, y él quedó impactado. Él
supo que había sido de Dios. (Gen. 28:16-17)
Jacob se dio cuenta que el lugar donde durmió
era un lugar especial (28:16):
 La Casa de Dios [Heb. Bet Elohim], y
 La Puerta del Cielo [Heb. Shaar
Ha'Shamayim]
Es un lugar donde la tierra se conecta con el
Cielo, donde el hombre puede conectarse con
Dios.
¿Cómo reaccionó Jacob ante el sueño?
(Gen. 28:18-19) Al lugar le puso el nombre de
BETEL (Heb. Beit-El): “Casa de Dios”.
VOTO DE JACOB
Luego de la señal que hizo a raíz del sueño que
tuvo, Jacob hizo un voto.
(Gen. 28:20-22)
Jacob le puso una condición a Dios: Si el Señor
lo cuidaba y le permitía regresar con su familia,
entonces él prometía a Dios lo siguiente:
 Reconocer a YHVH como su Dios.
 Construir un Templo a Dios
 Dar el diez por ciento de todas sus ganancias.
LLAMADO A CADA PATRIARCA
Aun cuando el propósito de Dios es uno solo,
cada uno de los patriarcas recibieron un llamado
diferente en la primera ocasión que oyeron de
Dios.
Cada uno de ellos recibió una dirección diferente
en relación con la Tierra Prometida, según el
momento en que se encontraban en sus vidas:
Génesis
ABRAHAM— “Ve a la tierra...” (Gen. 12:1-3)
ISAAC— “Permanece
en
la
tierra...”
(Gen. 26:1-4.)
JACOB— “Te haré volver a la Tierra…”
(Gen. 28:10-15)
El Plan de Dios es uno solo, pero Él nos
puede dar diferentes instrucciones en
diversos tiempos para cumplir con Su
perfecto propósito. Cada persona debe tener
una experiencia personal con Dios, la cual
es única. Aunque el llamado sea el mismo,
los pasos los ordena Dios según el proceso
y tiempo del Señor. Por eso tenemos que
estar
continuamente
buscando
Su
voluntad.
CIELOS ABIERTOS
Jacob vio los cielos abiertos. Jesús también
hizo referencia a los cielos abiertos, en los
cuales los ángeles subían y bajaban
Nosotros todavía vivimos en el Reino de
este mundo, pero cuando los cielos están
abiertos, podemos conectar la Tierra con el
Cielo (el Reino de Dios)
Los ángeles van de un lugar al otro, de la
Tierra al Cielo y viceversa. De aquí suben
con nuestras oraciones, y del Cielo traen la
respuesta y la dirección
SALIÓ DE LA TIERRA
Jacob tuvo que salir de la Tierra Prometida
porque su hermano lo
quería
matar. Sin duda no iba contento, porque su
destino estaba amarrado a la Tierra. Sin
embargo, luego del encuentro con Dios en
Betel,
Jacob
iba
con
otra
perspectiva. Llevaba consigo la esperanza
de regresar y el consuelo de no ir solo.
(Gen 29:1) Entonces Jacob siguió su
camino, y fue a la tierra de los hijos del
oriente.
OTRA MISIÓN
Por lo demás, Jacob iba encomendado por sus
padres a Harán con otra misión: conseguir una
mujer entre la parentela.
Así como el siervo de Abraham cuando fue a
buscar mujer para Isaac, también Jacob llegó a
un pozo. Allí era el lugar donde los locales se
encontraban, mientras iban a abrevar a sus
rebaños. También allí pasaban los viajeros, para
suplirse de agua.
En los lugares desérticos se solía tapar los pozos
con rocas para evitar que la arena cayera en el
agua y lo cubriera o lo contaminara. En la
historia de Jacob, dice que la piedra era grande,
y por esa razón los pastores esperaban a que
varios se reunieran para poder moverla entre
varios, y así abrevar a sus rebaños.
(Gen. 29:4-9)
Antes no había tantos mapas, y Jacob no llevaba
uno. Pero por dentro sospechaba que ya estaba
cerca de su destino. Había llegado al mismo
pozo donde el siervo de su abuelo Abraham se
había encontrado con su madre Rebeca. Ahora
él se iba a encontrar con una prima, sobrina de
su madre.
El nombre Raquel (Heb. Rajel, literalmente )‫רחל‬
significa: oveja
El encuentro con Raquel parecía una
“coincidencia”. Jacob llegó al pozo justamente
cuando se presentaba su prima Raquel. Jacob
reaccionó muy emocionado. Era evidente que la
mano de Dios estaba guiando sus pasos.
(Salmo 37:23) Por el SEÑOR son ordenados los
pasos del hombre, y el SEÑOR se deleita en su
camino.
Jacob no tuvo que ir a tocar puerta a puerta
buscando a sus parientes. Simplemente los
encontró en el pozo, de una forma similar al
siervo de Abraham cuando fue a buscar esposa
para Isaac.
Génesis
Lo que Jacob hizo a continuación, algunos lo
consideran como sobrenatural, movido por
la emoción del momento.
(Gen. 29:10-11)
Seguramente Raquel se sorprendió por la
reacción de este extraño—no sólo porque la
besó, sino porque movió él solo la pesada
piedra. Aún más se ha de haber
sorprendido al enterarse que era su
pariente. (Gen. 29:12-14)
Los parientes recibieron bien a Jacob.
HOSPITALIDAD
Entre los pastores en el Medio Oriente, tenía
por costumbre recibir visitas y ser
hospitalarios por tres días, aun a extraños o
viajeros. Pero pasados los tres días, la
cortesía dictaba que las visitas debían seguir
su camino. Si se quedaban, debían explicar
y justificar la razón de su estadía.
Jacob ya había pasado un mes con sus
parientes—más del tiempo normal de una
visita. Por lo tanto, Labán se vio obligado a
preguntar a Jacob definir su situación.
(Gen. 29:15)
Era evidente que Jacob no estaba siendo un
huésped acomodado, sino que estaba
ayudando y trabajando. Pero si él se iba a
quedar por más tiempo, tenían que definir su
status laboral y familiar.
Jacob aprovechó el momento para explicar
la razón de su visita y su estadía. El no sólo
buscaba refugio, sino que también tenía la
intención de buscar esposa, la cual
esperaba encontrar entre su parentela.
(Gen. 29:16-19) se acostumbraba dar una
dote a la familia de la novia. Pero Jacob no
tenía nada. A diferencia del siervo de
Abraham, quien llevaba obsequios, Jacob no
llevaba nada más que su persona. No tenía
nada que ofrecer más que su trabajo.
¿Por qué ofreció trabajar siete años? En la
Biblia señala que el período de servicio de
un esclavo hebreo eran precisamente siete
años. (Ex. 21:2) Si compras un siervo
hebreo, te servirá seis años, pero al séptimo
saldrá libre sin pagar nada.
EL ENGAÑO LO ALCANZÓ
Lo que sucedió a continuación resultó ser la paga
del pecado de Jacob. Él había engañado a su
padre, y luego su suegro lo engañó a él.
(Gen. 29:22-27)
La boda duraba una semana. Jacob debía
cumplir su semana nupcial con Lea. Luego le
daría a Raquel.
Jacob aceptó trabajar siete años más porque
amaba a Raquel.
(Gen. 29:28-30)
Nótese que así como Jacob había creído que su
engaño era “justificado”, también Labán se
justificó.
No hubo arrepentimiento.
Las
consecuencias de este engaño resultaron en un
conflicto familiar que duró toda su vida, y que
trascendió a la siguiente generación. No sólo
hubo conflicto entre las dos hermanas, Raquel y
Lea, sino también entre sus hijos.
HIJOS DE JACOB
En medio de las malas decisiones de los
hombres, Dios hace actos de justicia. A los ojos
de Dios, lo que le hicieron a Lea no era justo, y Él
decidió bendecirla. (Gen. 29:31)
1. El hijo primogénito fue RUBEN (Heb.
Ruven) lit. “miren un hijo” (Gen. 29:32)
2. SIMEÓN (Heb. Shimon, del verbo Shamá:
escuchar) Lit. “escuchada” (Gen. 29:33)
3. LEVI (del verbo Lavá: estar unido o
reunido) Lit. “unido a” (Gen. 29:34)
4. JUDÁ (heb. Yehuda, del verbo Yadá: lit.
“usar la mano”, lanzar, dar gracias, alabar
con manos extendidas, confesar) Lit.
“alabado, celebrado” (Gen. 29:35)
Los nombres de todos los hijos de Lea estaban
relacionados con la frustración que sentía por la
mala relación con su esposo, y su intento de
ganarse su afecto.
Génesis
Entre Raquel y Lea siempre hubo un conflicto y
una lucha por el afecto de Jacob, y eso se
convirtió en una competencia para ver quién le
daba más hijos a Jacob.
Dado que Raquel no podía tener hijos propios
(porque
Dios
le
cerró
su
matriz
temporalmente), ella le pidió a Jacob que
tuviera hijos a través de su sierva, al estilo de
lo que Sara hizo con Agar. (Gen. 30:1-3)
5. DAN (del verbo Din: juzgar, contender,
gobernar) Lit. “juez” (Gen. 30:4-6)
6. NEFTALÍ (del verbo Fatal, torcer, pelear, y
la palabra Naftul, luchas) Lit. “mi lucha” (Gen.
30:7-8)
Pero Lea no quería quedarse atrás, y también
le dio su sierva a Jacob para tener más hijos a
través de ella. (Gen. 30:9)
7. GAD (del verbo Gadad: congregar,
penetrar, reunir tropas) Lit. “tropa” (Gen.
30:10-11)
8. ASER (Heb. Asher) Lit. “Feliz” (Gen. 30:1213)
Raquel
estaba
desesperada
por
su
esterilidad. El problema es que buscaba la
solución en el lugar equivocado. No se le
ocurrió pedirle a Dios, como lo hizo
Rebeca. Primero se lo pidió a Jacob, quien
claramente le dijo que no podía hacer el papel
de Dios. Luego buscó la ayuda de unas frutas
que algunos creían que promovía la
fertilidad. (Gen. 30:14-16)
Lo irónico es que quien quedó embarazada no
fue Raquel (quien se comió las frutas), sino
Lea.
Después de esto, Lea tuvo dos hijos y una hija
más:
9. ISACAR (Heb. Yissajar, de la palabra Sajar:
pago, recompensa) Lit. Hay recompensa (Gen.
30:17-18)
10. ZABULÓN (del verbo, Zabad: regalado,
dotado; la palabra Zebed: dote) Lit. Habitación
(Gen. 30:19-20)
UNA HIJA: DINA (Gen. 30:21) Lit. Juicio
Algunos creen que Jacob sólo tuvo una
hija. Otros creen que ella es la única en ser
mencionada. Por lo general, la Biblia no
menciona los nacimientos de las hijas mujeres, a
menos que ellas salgan como parte de la historia,
tal como es el caso de Dina.
ESTERILIDAD TEMPORAL
Así como las matriarcas que le precedieron,
Raquel parecía ser estéril, pero no lo
era. Simplemente Dios estaba deteniendo el
nacimiento de su hijo con un propósito…él iba a
cumplir un propósito especial en los planes de
Dios. (Gen. 30:22-24)
11. JOSÉ (Heb. Yosef,
del
verbo Asaf:
recolectar, reunir, recibir, quitar) Lit. “Dios
añadió”
Finalmente Raquel reconoció que Dios era quien
le podía abrir su matriz—no su esposo ni las
frutas.
Más adelante veremos que le nacerá otro hijo a
Raquel:
12. BENJAMIN (Heb. Ben Yamim: hijo de mi
diestra).
Génesis
Israel… le hizo una túnica de colores. 37:3
6
José
OBJETIVO:
Conocer el amor de Dios que ve en
perspectiva.
LEER:
Las historias en la Biblia especialmente en
Génesis están entrelazadas. Para conocer a
José debemos de leer del capítulo 37:12 al
50.
INTRODUCCION:
Como adolescente. José era demasiado
confiado. Su confianza propia, incrementada
por ser el hijo favorito de Jacob y por
conocer los designios de Dios para su vida,
resultaba insoportable para sus hermanos
mayores, los que a la larga conspiraron
contra él. Pero esa seguridad, moldeada por
el sufrimiento y combinada con un
conocimiento personal de Dios, permitió que
sobreviviera y prosperara donde muchos
hubieran
fracasado.
Cuando
añadió
sabiduría a su confianza, se fue ganando el
corazón de todo aquel que conocía: Potifar,
el carcelero, otros prisioneros, el rey y,
después de muchos años, hasta aquellos
diez hermanos.
Quizá usted se pueda identificar con una o
más de estas penurias por las que pasó
José: lo traicionaron y expulsaron de su
familia, se vio en una tentación sexual, lo
castigaron por hacer lo correcto, sobrellevó
un largo encarcelamiento.
Se olvidaron de él las personas que ayudó.
Cuando usted lea la historia, observe lo que
José hizo en cada caso.
Su respuesta positiva transformó cada caída
en un paso hacia adelante. Nunca pasó
mucho tiempo preguntándose ¿por qué?
Siempre se decía: « ¿Qué debo hacer
ahora?» Los que lo conocieron vieron que en
todas las cosa que José hacía y en todos los
lugares donde iba, Dios estaba con él.
Cuando usted este enfrentado un revés,
adopte una actitud como la de José, y esté
consciente de que Dios está con usted. No
hay nada como la realidad de la presencia
de Dios para dar una nueva luz a una
situación oscura.
Puntos fuertes y logros:
• De esclavo se levantó hasta ser
gobernador de Egipto
• Se le conocía por su integridad
• Era un hombre con sensibilidad espiritual
• Preparó a una nación para sobreponerse a
una hambruna
Debilidades y errores:
• Su orgullo juvenil le causó fricción con sus
hermanos
Lecciones de su vida:
• Lo que importa no son los sucesos ni las
circunstancias de la vida, sino nuestra
manera de actuar ante ellos.
Génesis
• Con la ayuda de Dios, cada situación
puede ser usada para bien, aun cuando
otros pretendan causarnos daño.
Datos generales:
• Dónde: Canaán, Egipto.
• Ocupación: Pastor, esclavo, convicto,
gobernador.
• Familiares: Padres: Jacob y Raquel. Once
hermanos y una hermana mencionados en
la Biblia. Esposa: Asenat. Hijos: Manasés y
Efraín.
Versículo clave:
«Y dijo Faraón a sus siervos: ¿Acaso
hallaremos a otro hombre como éste, en
quien esté el espíritu de Dios? (Génesis
41:38).
Biblia del Diario Vivir.
Jacob le tenía mucha confianza a José, y no
era sólo porque era el hijo favorito. A lo
largo de la historia, se hace evidente que
José era un joven muy especial, con don de
liderazgo. Lamentablemente, en su juventud
José era inmaduro e imprudente, y no supo
tratar con sabiduría la relación con sus
hermanos, situación que se complicó con el
favoritismo manifiesto de Jacob.
Como el hijo “de confianza”, Jacob enviaba
a José a supervisar a sus hermanos.
En una ocasión, sus hermanos llevaron al
rebaño al norte, y Jacob lo envió tras ellos.
(Gen. 37:12-14)
Cuando José llegó a donde supuestamente
estaban sus hermanos, no los encontró. Por
lo tanto, siguió hacia el norte, buscándolos.
(Gen. 37:15-17)
Los hermanos lo vieron llegar de lejos. No
se alegraron de verlo, sino todo lo
contrario. En ese momento, vieron la
oportunidad para deshacerse de él. (Gen.
37:18-20)
Los hermanos buscaban la forma perfecta
de deshacerse de él, al estilo de Caín, pero
uno de ellos salió en su defensa. (Gen.
37:21-22)
Rubén estaba pensando en su padre y cómo
le afectaría la muerte de su favorito. Por eso
decidió seguir el rumbo a los hermanos, pero
luego tenía la intención de liberar a José.
Cuando José llegó, los hermanos ejecutaron
su plan. (Gen. 37:23-25)
La Biblia dice que luego de tirar a José al
pozo, los hermanos se sentaron a “comer”.
¿Estaban cerca o lejos? A primera lectura,
da la impresión que estaban allí, pero
comentaristas judíos dicen que regresaron
donde estaban sus rebaños en Dotán para
comer, lo cual quedaba en las colinas,
mientras que la cisterna estaba en el desierto.
VENTA DE JOSE
Los hermanos siguieron el “PLAN B”,
sugerido por Rubén, y tiraron vivo a José en
el pozo seco. Pero mientras comían, a Judá
se le ocurrió un “PLAN C”, que consistía en lo
siguiente: (Gen. 37:25-27)
Los madianitas se adelantaron a los
hermanos de José, y ellos sacaron al joven
del pozo y lo vendieron a los ismaelitas que
pasaban por allí en ese momento.
Los madianitas eran un grupo diferente a los
ismaelitas; los madianitas son comerciantes
locales, mientras que los ismaelitas son
comerciantes itinerantes.
Rubén fue el primero en enterarse de lo que
había pasado, ya que él se había adelantado
a los demás con el fin de librar a José. Pero,
para su sorpresa, ya no estaba…
(Gen. 37:29-30)
PRECIO DE VENTA
La Biblia señala que el precio de venta de
José fue de 20 piezas de plata. (Gen 37:28)
Ese monto es significativo. En Levítico
vemos lo que representa esta cantidad:
(Lev. 27:1-5)
Ese el precio de “redención” de un joven
varón.
Génesis
ILUSIÓN FRUSTRADA
José fue vendido a Egipto como esclavo. Es
muy probable que él guardara resentimiento
contra sus hermanos por haber permitido
eso; pero seguramente él guardaba la
esperanza que su padre lo rescataría,
porque él sabía que su padre lo amaba
mucho. Dadas las circunstancias de la
venta de José como esclavo, es muy
probable que él creyera que pronto iba a ser
rescatado por su padre. Pero él no contaba
con que sus hermanos dirían que estaba
“muerto”.
Seguramente José esperó el día de su
liberación, pero éste nunca llegó. Lo que es
admirable es que José evidentemente tomó
la decisión de no amargarse, sino que sacar
el mejor provecho de cada situación en
donde se encontraba…
AL LLEGAR A EGIPTO
Cuando llegó a Egipto, los ismaelitas
vendieron a José como esclavo a un oficial
del Faraón. (Gen. 39:1)
Uno podría pensar que no había peor
situación que esa. Pero aún en medio de
circunstancias adversas, José siempre daba
lo mejor de sí. Esa buena actitud lo ayudó a
salir adelante y prosperar. (Gen. 39:2-6)
COMPLICACIONES
Cuando las cosas iban mejorando para
José, inesperadamente se complicaron.
(Gen. 39:7)
José pudo haber caído ante la tentación, y
dejarlo todo en oculto. Pero José no sólo
respetaba a su amo, sino que temía a
Jehová. Él hizo lo correcto ante Dios y ante
los hombres. (Gen. 39:8-10)
Lo que comenzó como una propuesta
indecente se convirtió en acoso. Pero José
siguió firme. Lamentablemente, la esposa
de Potifar tomó mal el rechazo; se sintió
ofendida y planificó vengarse de él y
humillarlo. (Gen. 39:11-18)
Potifar pudo haber mandado a matar a José,
pero no lo hizo. Probablemente su cólera no
sólo iba dirigida a José, sino también a su
esposa de quien tal vez desconfiaba.
José en la cárcel interpretó los sueños de un
copero y un panadero.
Dos años después de interpretar los sueños del
copero y el panadero real, a José se le dará la
oportunidad de interpretar otro sueño, pero en
esta ocasión será del Faraón, el rey de Egipto.
La Biblia narra el sueño que tuvo el rey: (Gen.
41:1-4)
Así como José tuvo dos sueños, también Faraón
tuvo un segundo sueño que confirmaba el
primero. Definitivamente el sueño tenía un
mensaje, pero él no sabía cuál era. Por lo tanto,
llamó a los sabios de Egipto para que le dieran
una interpretación.
(Gen. 41:8)
SE ACUERDA DE JOSÉ
Todos en el palacio real sabían que el Faraón
había tenido un sueño, pero nadie podía
interpretarlos. Fue en ese momento que el
copero del rey se acordó de José, el joven
hebreo que le había interpretado atinadamente
su sueño en prisión. (Gen. 41:9-13)
El copero reconoció su falta al olvidarse de
José. Pero había llegado el momento indicado, y
el copero le contó al rey sobre José. De
inmediato, Faraón mandó a llamarlo para ver si él
podría interpretarle sus sueños. (Gen. 41:14)
A partir de ese momento, la vida de José
cambió. Él ya no regresó a la cárcel, sino que se
quedó en el palacio real. Había llegado el
momento del cumplimiento de los sueños que
José tuvo en su juventud.
La Biblia dice que sacaron “aprisa” a José del
calabozo. Después de esperar años por su
liberación, el momento había finalmente
llegado. Ahora él estaba listo para cumplir su
propósito. A veces el Señor nos hace esperar por
las promesas que nos da, pero cuando llega el
tiempo indicado, todo se da de una forma rápida.
Génesis
Allí comenzaron a cumplirse los sueños que
José tuvo en su juventud. Había llegado el
tiempo de Dios…
La historia cuenta el deseo de José de volver
a ver a su padre y a su hermano pequeño. Y
logra que vengan a Egipto.
José pasó aproximadamente 13 años como
esclavo, soñando con ser libre y regresar a
Canaán con su familia. Pero los sueños de
Dios para él eran mayores. Él tenía un gran
propósito para José en Egipto, quien
probablemente no lo entendió sino hasta
que todo esto pasó.
JOSÉ REVELA SU IDENTIDAD
En ese instante, José ya no pudo contenerse
más y reveló quién era… (Génesis 45:1-3)
Allí mismo José se desahogó por todos los
años de dolor, pero también por la emoción al
ver que todo lo que había pasado no había
sido en vano. (Génesis 45:4-5)
José pudo ver el propósito de Dios en todo lo
que había acontecido. (Génesis 45:6-15)
¿Cuál fue la reacción de los hermanos? Al
principio se quedaron mudos y atónitos. Les
costó procesar no sólo que estaban viendo a
José su hermano, sino también ver hasta
donde había llegado.
Pero después de la sorpresa, les entró
miedo. Temieron que José aprovecharía la
situación para vengarse de ellos por lo que le
hicieron, a pesar de que José les aseguró que
Dios lo había permitido por un buen
propósito. Los hermanos debían aprender a
recibir el perdón de José, pero también
debían perdonarse a sí mismos por la falta
que cometieron.
En ese momento, José soltó su anhelo de
regresar a la tierra de sus padres, y asió el
plan que Dios tenía para él.
El matrimonio con la hija del sacerdote fue
una alianza estratégica, que le permitiría a
José ser aceptado por todos los egipcios.
Potifera era el sacerdote del dios sol,
Ra. Ellos constituían una de las castas más
distinguidas de Egipto.
SIETE AÑOS DE ABUNDANCIA
Tal como José había dicho, así sucedió.
Hubo siete años de abundancia.
A la par que Egipto prosperaba, lo mismo
sucedía en la vida de José. Él también fue
fructífero y tuvo hijos.
Manasés le ayudó a olvidar todo lo que
había pasado, pues vio el propósito de
ellos. También olvidó a su familia, cuyo
recuerdo lo mantenía atado al pasado.
El nombre Manasés significa: provoca
olvidar. En hebreo es Manashe, que viene
del verbo Nasá: olvidar, descuidar, remover.
Cuando llegó el tiempo de escasez, hubo
hambre en la tierra. Y los hermanos de José
llegaron a Egipto a comprar alimento. La
historia podemos leerla en los últimos
capítulos del libro de Génesis. Al volver a su
tierra, con los costales llenos de comida, le
hablaron a su padre de un hombre especial
que les había ayudado, no tenían idea que
ese hombre era su hermano.
EL FAVOR DEL REY
La noticia de José y sus hermanos se hizo
pública en todo Egipto. Llegó también a
oídos del Faraón. (Génesis 45:16-20)
El favor que José había alcanzado con el
Faraón también se dejó sentir sobre toda su
familia. José entendió bien que todo lo que
pasó él fue para bien, y para preservar a su
familia. (Génesis 45:21-24)
Jacob envió regalos al gobernador de Egipto
para que sus hijos hallaran gracia delante de
él. Pero de regreso él recibió mucho más; y
el mejor regalo de todos fue la noticia de que
su José vivía. (Gen 45:25-28)
Aquí no se revela si sus hijos le contaron
“toda” la verdad de lo que le había sucedido a
José. Pero lo que se hace evidente es que a
Jacob no le interesaba escuchar los detalles.
Génesis
Todo lo que quería oír era que su hijo
amado vivía aún, y no podían retrasarse en
su partida para ir a verlo.
El
texto
bíblico
dice
que
Jacob
“revivió”. Después que creyó que José
había muerto, Jacob quedó como “muerto
en vida” (Gen. 37:34-35); pero él volvió a
tener esperanza y ánimo luego de la buena
nueva que su hijo vivía.
Ya en sus últimos días, Jacob enfermó, y
antes que pasara algo, José llevó a sus dos
hijos ante su padre para que los
bendijera. (Génesis 48:1-2)
En los últimos momentos de la vida, las
personas suelen hablar de lo que ha sido lo
más importante de su vida. Lo que salió del
corazón de Jacob fue sobre la promesa que
Dios les hizo a Abraham e Isaac, y luego fue
confirmada a Jacob. Esa promesa consistía
en darles la Tierra Prometida a su
descendencia. (Génesis 48:3-4)
A pesar de que toda su familia estaba en
Egipto, Jacob no se había olvidado de su
tierra natal. En ese momento estaban en
tierra extranjera, pero él sabía que el
propósito de su vida y el de su descendencia
no estaba en ese lugar, sino en Canaán, en
la Tierra que Dios les había prometido.
ADOPCIÓN DE LOS HIJOS DE JOSÉ
Después de mencionar la promesa divina,
Jacob hizo algo que podría parecer
sorprendente… (Génesis 48:5-6)
Lo que sucedió en ese momento fue
trascendental: Jacob adoptó a Efraín y
Manasés como hijos suyos. Los compara
con Rubén y Simeón, que son los hijos que
nacieron primero. ¿Por qué hizo esto? Los
hijos de José, Manasés y Efraín, habían
nacido en Egipto, de una madre
egipcia.
Pero al adoptarlos, estaba
amarrando su destino al de la familia de
Israel. Además, los estaba subiendo de
rango, de nietos a hijos. La adopción de los
dos hijos mayores de José era parte de la
doble herencia que él iba a recibir como el
primogénito de la familia de Jacob.
Manasés y Efraín iban a ser contados como dos
de las tribus de Israel.
José aprovechó la visita a su padre para pedirle
que bendijera a sus hijos. Al principio Jacob no
los reconoció, ya que estaba perdiendo la vista
por la edad, igual que le sucedió a su padre
Isaac. (Génesis 48:8-11)
Preparando a sus hijos para recibir la bendición
de Jacob, José los ubicó delante de él en el
orden de nacimiento. (Génesis 48:13)
José los puso en ese orden a propósito. El mayor
debe ir a la mano derecha, y el menor a la
izquierda. Para sorpresa de José, Jacob cruzó
sus manos para bendecir al menor como el
primogénito. José creyó que su padre se había
equivocado ya que no podía ver bien, pero luego
se hizo evidente que no había sido un error…
(Génesis 48:14-18)
Jacob aclaró que el cruce de manos no fue un
error, sino fue a propósito. (Génesis 48:19-20)
Con esta bendición, Jacob profetizó el rol de
liderazgo que iba a tener la tribu de Efraín. La
tribu de Efraín creció en poder y número, y llegó
a tener el liderazgo entre los israelitas. Cuando
Israel se dividió en dos reinos, las 10 tribus del
norte nombraron como rey a un hombre de la
tribu de Efraín. Dado que Efraín recibió la
bendición de primogénito, él se quedó con el
nombre de Israel. Por ello, las diez tribus del
norte se les conoce en la Biblia como “Casa de
Israel”, y las dos tribus del sur, lideradas por la
tribu de Judá, se les llama “Casa de Judá”