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La Iglesia, con una pedagogía inspirada, nos ofrece el año religioso o litúrgico. Nos invita a vivir domingo tras domingo, al ritmo de la salvación. Es así como, a lo largo de los días y de las semanas, vamos haciendo memoria de la obra salvífica de Jesús, desde la Navidad y el Día de Reyes, pasando por la Semana Santa y el Triduo Pascual, hasta su glorificación como Rey universal… Ahora con ocasión de la canonización del beato Damián de Veuster, apóstol de los leprosos y mártir de la caridad, queremos aportar con un matice propio a la vivencia de los meses que vienen, queremos vivirlos con un acento particular: vivir el mismo año litúrgico y las mismas fechas religiosas, pero con él y en su compañía. Queremos seguir contemplando la obra de la salvación operada por Cristo, pero al lado de Damián, teniéndole de guía y compañero. Ahora que va a ser proclamado oficialmente santo, el próximo 11 de octubre, lo elegimos como maestro y modelo. Con él queremos recorrer todo un año, doce meses completos (desde este 10 de mayo 2009 hasta el próximo 10 de mayo 2010 o cualquier otra fecha). Su ejemplo, el de un auténtico testigo de Cristo, nos ofrecerá un camino más corto y más rápido para vivir el Evangelio; un camino más atractivo y más cómodo para hacer el aprendizaje de la Buena Nueva. (Recursos-Mayo, Inauguración del Año-Damián) Comisión de Canonización del Beato Damián de Veuster, Mayo 2009 Congregación de los SSCC, Quito, Ecuador 2 RECURSOS II, Primera parte RECURSOS-MAYO 5 RECURSOS-JUNIO 37 RECURSOS-JULIO 64 RECURSOS-AGOSTO 86 RECURSOS-SEPTIEMBRE 107 RECURSOS-OCTUBRE 116 Temas de Recursos II, Segunda parte RECURSOS-NOVIEMBRE Todos los santos (domingo 1 de noviembre) Día de los difuntos (lunes 2 de noviembre) Buena Madre (lunes 23 de noviembre) RECURSOS-DICIEMBRE Misterio de la Encarnación Novena de Navidad con Damián Aniversario del nacimiento de la Congregación de los Sagrados Corazones RECURSOS-ENERO Acción-Damián: iniciarla o reforzar lo que se inició en julio y agosto Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos (lunes 18 de enero a lunes 25) Día Mundial de la Lepra RECURSOS-FEBRERO Día de la vida consagrada Día de los catequistas Día del amor y la amistad Miércoles de ceniza RECURSOS-MARZO Cuaresma (miércoles de ceniza, 17 de febrero) 25 de marzo, Día de la Vida Buen Padre (27 de marzo) Semana Juvenil RECURSOS-ABRIL 2010 Semana santa Después de la muerte de Damián Preparación de la clausura del año Damián... 3 INDICE RECURSOS-MAYO 5 Inauguración del Año-Damián 5 Hacer conocer la vida de Damián Misa Damián de Veuster 18 8 Mes de María, Día de la Madre 22 Pastoral vocacional (Ordenación de Damián en Honolulu el 21 de mayo 1864) 25 Adoraciones eucarísticas 31 RECURSOS-JUNIO 37 Pentecostés, Espíritu santo 37 Seguir dando a conocer la vida de Damián 39 Aniversario de la beatificación 40 El Santisimo cuerpo y Sangre de Cristo 44 Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María 56 RECURSOS-JULIO Acción-Damián 64 Canción-Damián 75 64 Preparar una representación (teatro, etc.) 79 RECURSOS-AGOSTO 86 Acción-Damián, Planificación de una actividad Semana de la Juventud 86 96 Fiesta del Beato Eustaquio Van Lieshout, sscc, 30 Agosto 96 Vida de oración de Damián 104 RECURSOS-SEPTIEMBRE 107 Reflexionar en el hecho de la canonización de Damián 107 Utilizar anticipadamente los materiales de “Recursos-Octubre” Preparar los festejos relacionados con la canonización 115 115 RECURSOS-OCTUBRE 116 Preparación espiritual 117 Canonización (domingo 11 de octubre) 134 Mes de las misiones 137 Día de la alegría 145 ¿CÓMO HACER UNA REFLEXIÓN GRUPAL O UNA CONVIVENCIA, ALREDEDOR DE UN TEXTO? 154 4 RECURSOS-MAYO INAUGURACIÓN DEL AÑO-DAMIÁN 5 HACER CONOCER LA VIDA DE DAMIÁN 8 Cronología 1 9 Cronología 2 10 Reseña a (Damián en Molokai) 12 Reseña b 13 Reseña c 15 MISA DAMIÁN DE VEUSTER 18 MES DE MARÍA, DÍA DE LA MADRE 22 Primera estación del "Vía Crucis de Jesús y Damián": Despedida de la Madre 22 PASTORAL VOCACIONAL (Ordenación de Damián en Honolulu el 21 de mayo 1864) 25 Damián se caracteriza por su capacidad a decir siempre sí a Dios 25 Convivencia o encuentro vocacional: Con textos propios de Damián 26 Para agentes de pastoral: Reflexión sobre la vocación desde Damián 29 ADORACIONES EUCARÍSTICAS 31 1. Adoración “Damián, buen pastor” (www.ssccpicpus.com/) 2. Adoración: “Seréis mis testigos” (www.ssccpicpus.com/) 3. Adoración “Perder la vida” (www.ssccpicpus.com/) 35 31 33 10 de mayo o cualquier otro día o fin de semana del mes de mayo Inauguración del Año-Damián Damián desembarcó en Molokai el 10 de mayo 1873. Inaugurar el Año-Damián con el acto que sigue (esquema completo). RITUAL • Se dispone con anticipación una imagen de Damián, una imagen de bulto si fuera posible o un cuadro… La imagen estará cubierta con un velo… • Se prepara también el lema “Los amó hasta el extremo”, con el texto escrito en una banda o en una tira de cartulina o en su defecto en forma de afiche. Canto 1. PRESENTACIÓN DEL AÑO DAMIÁN Jesús, con su muerte y su resurrección, puso su nueva vida a nuestra disposición. Con él empiezan tiempos nuevos, una historia nueva. Para que alcancemos esa vida nueva que es todo perdón y paz, amor y entrega, gozo y alegría, la Iglesia, con una pedagogía inspirada, nos ofrece el año religioso o litúrgico. Nos invita a vivir domingo tras domingo, al ritmo de la salvación. Es así como, a lo largo de los días y de las semanas, vamos haciendo memoria de su obra salvífica, desde la Navidad y el Día 5 de Reyes, pasando por la Semana Santa y el Triduo pascual, hasta su glorificación como Rey universal… Ahora con ocasión de la canonización del beato Damián de Veuster, apóstol de los leprosos y mártir de la caridad, queremos aportar con un matice propio a la vivencia de los meses que vienen, queremos vivirlos con un acento particular: vivir el mismo año litúrgico y las mismas fechas religiosas, pero con él y en su compañía. Queremos seguir contemplando la obra de la salvación operada por Cristo, pero al lado de Damián, teniéndole de guía y compañero. Ahora que va a ser proclamado oficialmente santo, el próximo 11 de octubre, lo elegimos como maestro y modelo. Con él queremos recorrer todo un año, doce meses completos, desde este 10 de mayo 2009 hasta el próximo 10 de mayo 2010 (o cualquier otra fecha…). Oración Padre de misericordia, que, en el Beato Damián, nos has dado el sublime testimonio de su caridad a los más pobres y abandonados, concédenos, por su intercesión, que también nosotros, impulsados por el amor al Corazón de tu Hijo, seamos servidores de los hermanos más necesitados y marginados. Por Jesucristo nuestro Señor. O bien “Señor, haz de mí” (Ver en nota1) Canto 2. DEVELACIÓN Para crecer espiritualmente, hay varios caminos: la recepción de los sacramentos, la catequesis, una formación teológica o pastoral, el grupo bíblico, el grupo de oración, el apostolado, la caridad, etc. Sin embargo el ejemplo de un testigo auténtico de Cristo ofrece a menudo un camino más atractivo, más cómodo y más rápido…Vale por lo tanto que nos dediquemos a asumir y hacer nuestro el espíritu "Damián" a lo largo de todo este año… Como señal del inicio del Año-Damián, vamos a descubrir su imagen. Al develarla y luego contemplarla, nos comprometemos en estudiar su ejemplo y en ponerlo en práctica. Al sacar el velo que cubre su imagen, nos comprometemos formal y sinceramente en empezar a conocerlo e imitarlo. Desde ya nos comprometemos a vivir el Evangelio de Jesús al estilo de Damián. Hay cuatro evangelios: Damián, como otros muchos santos, es un quinto, pues expresó en carne propia la Buena Nueva de Jesús. Mientras el coro canta o se toca música instrumental, se procede a develar lenta y dignamente la imagen… CONTENIDO DEL AÑO DAMIÁN (si se quiere), ver en nota2 Canto 3. LEMA DEL AÑO-DAMIÁN El lema que nos acompañará a lo largo de estos 365 días es “Los amó hasta el extremo”. Se trata primero de Jesús que sacrificó su vida por todos y precisamente por sus discípulos y no permitió que ninguno muriera con ocasión de su suplicio de la cruz. Se trata también de Damián que amó a sus hermanos los leprosos hasta contraer la misma enfermedad de ellos… Colocación del lema Mientras el coro canta o se toca música instrumental, se procede a colocar lenta y dignamente el lema sobre la imagen… 6 • Si se trata de una imagen de bulto, se le coloca una banda (o una tira de cartulina) que diga: “LOS AMÓ HASTA EL EXTREMO”. • Si se trata de un cuadro, etc., se coloca encima un rótulo (tira de cartulina, o afiche) que diga: “LOS AMÓ HASTA EL EXTREMO”. Oración Miro tus manos, Damián. Son manos gastadas, hinchadas y torpes ya. Así son al final... Pues se fueron gastando en tantas cosas hechas por ellas... Fueron trabajo y obra. Poco a poco, al impulso de tu corazón grande, fueron transformando ese lugar destrozado de Molokai en algo lindo: en esperanza. Fueron transformando tantos corazones en vivencias del Reino. Con tus manos enfermas, Damián, en la eucaristía, ofrecías Cristo al Padre, Cristo con sus manos traspasadas, clavadas. Tus manos, Damián, imitando esas manos de Cristo, estuvieron abiertas a la acogida, al perdón y al amor. Pero, cuando meditabas el Evangelio, veías cómo Cristo, con sus manos, curaba a los enfermos y hacía tantos milagros. ¡Cuánto hubieras dado por tener ese mismo don de sanar a los leprosos! No le envidies a Cristo ese poder, Damián, pues es todo tu ser, es toda tu vida que fue un milagro. Tu decisión y entrega a los pobres leprosos fue el gran milagro que nos dejaste. Gracias, Damián, no hallaste curación para las lepras físicas, pero nos dejaste algo mejor: el ejemplo de un amor que transfigura los males de este mundo. Meditación u Homilía Jesús dio su vida por nosotros, nadie se la quitó, la dio libremente, en plena lucidez. En los días y semanas que precedieron su muerte, dejó a sus discípulos sus últimas consignas. La principal: el espíritu de servicio y la entrega generosa al prójimo; y que no hay amor más grande que dar la vida por quienes se quiere. Y Juan, apóstol y evangelista añade en su Evangelio: Antes de la fiesta de Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, él, que había amado a los suyos que quedaban en el mundo, los amó hasta el extremo. (Juan 13, 1). Jesús no solo dejó el esplendor de los cielos para rebajarse y hacerse uno de nosotros, no solo se hizo nuestro servidor durante treinta y tres años, sino que nos amó hasta el extremo, entregándose a la cruz, por amor. Damián a su vez no solo se ofreció para acompañar definitivamente a los leprosos en la penitenciaría de Molokai y servirlos día a día durante dieciséis años. Animado por un amor extremo, impulsado por su afán de hacerse solidario con ellos, contrajo finalmente la lepra. Así que no es suficiente amar, amar superficialmente, amar un poco, a medias, con reservas y con limitaciones, hay que amar radicalmente, del todo, sin poner límites, con entrega y espíritu de servicio. Nosotros, sin lugar a dudas, estamos dispuestos a amar y servir. Pero ¿estamos dispuestos a hacerlo hasta el extremo? ¿Es posible pasar del amor ordinario al amor extremo? ¿O está reservado solo a los santos? Momento de silencio… Nota: Para una reflexión más extensa, ver “¿Por qué este lema?” (P. Javier Álvarez-Ossorio). Nota 3 4. SALUDO A DAMIAN Y COMPROMISO (si fuera conveniente) Ahora vamos a desfilar uno por uno delante de la imagen de Damián. A la vez que le manifestemos nuestro respeto y cariño y pidamos su intercesión, le prometeremos vivir con él el año que hoy empieza. 7 Antes vamos a repetir tres veces la salve al Beato Damián: Bendito eres, Damián, que amaste a los leprosos hasta el sacrificio de tu vida. • Bienaventurado Damián, sigue invitando, al canto y a la esperanza, a todos los sufridos de la tierra. Mientras los presentes van desfilando, el coro canta o se toca musica instrumental… 5. FINAL Bendición (Si preside un sacerdote) Dios Padre, que, a través del testimonio de Damián, manifiesta la fuerza de su amor que se desposa con la miseria de la humanidad, les dé de servir como el sirvió. Dios Hijo que vino para servir y dar su vida por muchos y llamó a Damián a morir al servicio de los leprosos, les fortalezca con el pan de vida en la eucaristía. Dios Espíritu Santo que llevó a Damián a compartir toda su existencia hasta morir leproso, les contagie con el ardor del amor del Corazón de Jesús. La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo, y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros. (Si el que preside no es sacerdote) Dios Padre, que, a través del testimonio de Damián, manifiesta la fuerza de su amor que se desposa con la miseria de la humanidad, nos dé servir como el sirvió. Dios Hijo que vino para servir y dar su vida por muchos y llamó a Damián a morir al servicio de los leprosos, nos fortalezca con el pan de vida en la eucaristía. Dios Espíritu Santo que llevó a Damián a compartir toda su existencia hasta morir leproso, nos contagie con el ardor del amor del Corazón de Jesús. (Concluye persignándose y todos con él) El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. Saludo de paz (si fuera oportuno) (Si preside un sacerdote) La paz del Señor esté con ustedes. En unión con Damián, dense fraternalmente la paz. (Si el que preside no es sacerdote) La paz del Señor esté con nosotros. En unión con Damián, démonos fraternalmente la paz. Mes de mayo y a lo largo del año… Hacer conocer la vida de Damián Libros (solicitar a <[email protected]>) • • • • • "Esto es amor", Bruno Benatti Comic "El Santo de Molokai" Evangelizar con Damián Novena grupal Novena breve Película (solicitar a T. 2292 515 Quito) “Molokai”, calidad digital 8 Presentaciones Power Point (ver http://www.ssccpicpus.com/) Canonización Damián, Presentación Power Point… - El P. Damián misionero de los Sagrados Corazones Damián de Molokai Para una reflexión grupal o una convivencia basada en cualquiera de los 4 textos que siguen, usar las dinámicas señaladas, p. 154: “¿CÓMO HACER UNA REFLEXIÓN GRUPAL O UNA CONVIVENCIA ALREDEDOR DE UN TEXTO?” Cronologías TEXTO 1 Cronología 1 3 de enero de 1840: Damián de Veuster nace en Tremeloo (Bélgica). A vosotros, queridos padres, debo no solo mi felicidad, sino también la educación que recibo y que siempre me será provechosa. No sé como podré expresaros mi agradecimiento por todos los beneficios con que desde mi más tierna infancia me habéis llenado. 1 de febrero de 1859, a los 19 años: Ingreso al noviciado de los Sagrados Corazones en Lovaina. No puedo menos de escribiros, queridos padres, en este hermoso día de Navidad que me ha traído la certeza de que Dios quiere que abandone el mundo para abrazar la vida religiosa. Os pido vuestro consentimiento, pues sin él nunca me atrevería a iniciar semejante empresa. 7 de octubre de 1860, a los 20 años: Profesión religiosa en Paris. Yo, Damián..., hago votos de pobreza, castidad y obediencia como hermano de la Congregación de Jesús y de María, a cuyo servicio quiero vivir y morir… 29 de octubre de 1863, a los 23 años: Parte a las misiones desde Bremen (Alemania). El día de nuestra separación, queridos padres, cuando nos dimos el último adiós en esta tierra, fue muy doloroso para mí. Nunca olvidaré lo que sentí en mi corazón cuando por última vez os apreté entre mis brazos. El sacrificio fue grande para vosotros y para mí. Pero como lo hicimos únicamente para la mayor gloria de Oíos y la salvación de las almas..., sintámonos dichosos. 19 de marzo de 1864, a los 24 años: Llegada a Honolulu (Archipiélago de Hawai). Me parece imposible expresaros el inmenso gozo del misionero después de una travesía de casi cinco meses, al contemplar su nueva patria, que tendrá que regar con sus sudores para ganar sus almas para Dios. 21 de Mayo de1864: Ordenación sacerdotal en Honolulu. No, no soy yo quien te ha elegido, sino que eres tú quien me ha escogido. 1864-1865: Misionero en el distrito de Puna (Hawai). Hay que acostumbrarse a viajar por tierra y por mar, a caballo y a pie...; hay que dirigir a los demás; y lo más difícil es conservar, en medio de mil miserias y dificultades, el espíritu de recogimiento y oración. 1865-1873, entre los 25 y los 33 años: Misionero en el distrito de Koala (Hawai) Seis semanas de viaje no son nada para mí, pues donde quiera que llego, me siento como en casa. No temo a los ladrones: de ordinario no llevo dinero. Me alojo en la primera casa que hallo. Encuentro todo lo que necesito y nadie quiere recibir nada a cambio. 4 mayo 1873, a los 33 años: Se ofrece para ir a la leprosería de Molokai Monseñor: Recuerdo el día de mi profesión religiosa en la que se me cubrió con el paño mortuorio, aprendiendo que la muerte voluntaria es principio de nueva vida. Heme aquí dispuesto a enterrarme vivo con estos desgraciados a varios de los cuales conozco personalmente. 9 10 de Mayo de 1873: Llegada a Molokai. Aunque me ofrecierais 100.000 dólares por hacer lo que hago, no permanecería aquí ni cinco minutos. Sólo Dios y la salvación de las almas me retienen. Si aceptara el más mínimo salario por mi trabajo, mi madre nunca me reconocería como hijo. A fines de 1884, a los 44 años: Damián declarado leproso (aunque la enfermedad hubiera empezado antes, en 1880). No, yo no quisiera la curación si el precio fuera mi salida de la isla y el abandono de mis trabajos. 15 de abril de 1889, a los 49 años: Muere en Molokai Sé que mi final no está lejos. Que se cumpla la voluntad del Señor. ¡Qué dulce es morir hijo de los Sagrados Corazones! 1936, 47 años después de su muerte: Se trajeron solemnemente sus restos mortales de vuelta a su tierra natal 4 de junio de 1995, 106 años luego de su muerte: Beatificación en Bruselas, Bélgica Nos, por nuestra autoridad apostólica, inscribimos en el Libro de los Beatos al venerable servidor de Dios Damián de Veuster. Juan Pablo II 22 de julio de 1995: Devolución de una mano a Molokai Poco después de su beatificación, se tomó conciencia de su pertenencia al Pacifico y al continente americano; que es un santo también para América: se devolvió su mano derecha a la tierra (Kalawao, Molokai) de la que es el héroe. 11 de octubre 2009: 120 años des pués de su muerte, canonización. El Papa lo proclama oficialmente “santo”, en Roma TEXTO 2 Cronología 2 “Desde que estoy en Molokai”, Eduardo Gil de Muro 1840 • 3 de enero: nacimiento en la granja de Ninde del pueblo de Tremelo (Bélgica). Padres: Francisco de Veuster y Ana Catalina Wauters. • Bautismo el mismo día de su nacimiento. 1844 • Escuela elemental en Werchter. 1853 • Termina la escuela primaria. 1858 • 15 de mayo: Colegio en la pequeña ciudad de Braine-Le-Comte. • Octubre: Una misión predicada afirma su vocación religiosa. 1859 • Enero: Viaje a Lovaina. Se queda en la Congregación de los Sagrados Corazones, con Pánfilo, su hermano. • 2 de febrero: Toma de hábito (inicio del noviciado) como Hermano de Coro (no destinado al sacerdocio). A los seis meses pasa a ser Hermano Estudiante. • Junio: Continúa el Noviciado en lssy (París) 10 1860 • 7 de Octubre: Profesión religiosa en Picpus. Comienza sus estudios eclesiásticos en París 1861 • Septiembre: Estudios de teología en Lovaina 1863 • 19 septiembre: Ordenes Menores en Malinas. • Octubre: Damián se ofrece como misionero al P. General, y obtiene ir en lugar de su hermano enfermo • 23 Octubre: Retiro espiritual para los misioneros. Despedida de su madre en el santuario de Nuestra Señora de Monteagudo. • 2 Noviembre: Embarque hacia Honolulu. Sale el 9 del puerto alemán de Bremen con 10 religiosas y 6 hermanos sscc. 1864 • 19 Marzo: Llegada a Honolulu (Hawai) después de 148 días de travesía. • 26 Marzo: Ordenación de subdiácono. • 17 abril: Ordenación de diácono. • 21 Mayo: Ordenación sacerdotal en Honolulu por Mons. Maigret, con 4 compañeros de viaje. • 5 Junio: El P. Damián es enviado a Puna (isla de Hawai). Llega el 28. Está ocho meses. 1865 • 19 Marzo: Traslado al distrito de Kohala, más grande y más difícil, en el que permanece 8 años. • 4 Mayo: Convocatoria de misioneros en Wailuku (isla de Maui) para inaugurar la nueva iglesia. Mons. Maigret expone la triste situación de Molokai. Damián se ofrece a ir el primero. • 10 Mayo: El P. Damián desembarca en la leprosería. Tenía 33 años. 1876 • Llega el P. Burgermann para atender el interior de la isla, en la que permanece hasta 1880: Damián le construye una iglesia. 1880 • Enero: siente las primeras molestias en la pierna izquierda. • Agosto: Llega el P. Montiton para residir y servir en Kalaupapa. • Septiembre: es condecorado Caballero Comendador de la Orden Real de Kalaupapa (Rey de Hawai). 1882 • Desavenencias con su compañero Montiton. 1883 • Enero: Pierde la sensibilidad en el pie izquierdo. 1884 • El Dr. Arning, de Honolulu, le detecta analgesia e insensibilidad, propia de la lepra en su pierna. Le comunica que está leproso. • Septiembre: el obispo Koeckemann escribe que el P. Damián tiene lepra. • Noviembre: Vivencia intensa de su enfermedad. • Diciembre: Viaja a Honolulu: se abrasa el pie durante un baño de pies y no siente nada. 1885 • Primavera: El Dr. Arning (Honolulu) y el Dr. Mouritz (Molokai) examinan juntos al P. Damián y no encuentran en todo su cuerpo “otra” enfermedad que la lepra. • Finales: Aparece el primer tubérculo leproso en su oreja derecha y comienza la invasión de todo su rostro. 11 1886 • 10 Julio: Va al hospital de leprosos de Honolulu, para observar el tratamiento del japonés Dr. Goto. Recibe la visita del Rey, del Primer Ministro, y del Obispo. Habla con las monjas franciscanas para que vayan a Molokai. • 29 Julio: Llega Ira Barnes Dutton, el “Hermano José”, la gran ayuda y consuelo de Damián. 1887 • Primavera: Comienzan a llegar las ayudas económicas del pastor anglicano Chapman, de Londres, que perturbarán al Gobierno. 1888 • Inicios: Un huracán hunde el campanario de Santa Filomena. Damián muy leproso y con leprosos, rehace todo en mampostería. • 8 Mayo: Llega el sacerdote belga L. Conrardy, misionero entre los indios de EE.UU. Gran ayuda como sacerdote para Damián y su consuelo. • Noviembre: Llegan las religiosas franciscanas americanas, que servían ya en el hospital de Honolulu. Se hacen cargo del nuevo hospital para mujeres en Kalaupapa. Con ellas el P. Wendelin, capellán y misionero en Kalaupapa. Llega también Jacques Sinnett, irlandés, atraído por la fama del P. Damián. Buen compañero y ayuda. Veló continuamente la última enfermedad del P. Damián con Conrardy. • Navidad: Llega el pintor E. Clifford, que permanece 15 días. Le pintó varios retratos durante su estancia. 1889 • Marzo: El leprólogo de Nueva York, Dr. A. Morrow, visita la leprosería. Tomó dos fotografías: una con sus huérfanos al aire libre y otra sólo de busto tocado con la teja. • 23 Marzo: Cae en cama por primera vez, después de trabajar a tope el día anterior. • 27 Marzo: Ya no vuelve a levantarse. Le fuerzan a aceptar una cama: en Molokai dormía siempre con el colchón de paja sobre el suelo. Cada noche al sonar las doce, L. Conrardy, acompañado de Sinnett, que llevaba el farol, le traía la comunión de la iglesia. “Parecía un serafín”' (Sinnett). • 2 Abril: Recibe la Unción de enfermos. • 13 Abril: Se agrava y el Dr. Swift le hace unas fotografías en su lecho de muerte. • 15 Abril: De mañana entra en agonía, destrozada la garganta y los pulmones. El P. Wendelin viene corriendo de Kalaupapa; en el camino otro mensajero le avisa de que acaba de morir. • 16 Abril: Entierro de Damián a la sombra del pandano, al costado de la Iglesia de Santa Filomena. Reseñas TEXTO 3 Reseña a (Damián en Molokai) Epidemia de lepra Molokai. Esta isla, igual que sus vecinas, es un pequeño paraíso: primavera perpetua, belleza del paisaje, flora exuberante. Y, sin embargo, en el siglo pasado fue un infierno. En 1850, al aparecer la lepra en el archipiélago, el rey decide confinar a todos los leprosos en Molokai. Comienza la caza al hombre; la policía acosa a todos los que se esconden en las montañas; unos tristes convoyes conducen a la isla maldita a los infelices condenados a muerte lenta. Son un millar, alejados del mundo, entregados a sí mismos, destinados a pudrirse. 12 Ofrecimiento de Damián Los misioneros de los Sagrados Corazones se conmueven. ¿No habrá entre ellos un voluntario que se ofrezca a vivir con esos deportados? Se presenta un muchacho alto, rubio, fuerte, hijo de campesinos flamencos. Se llama José de Veuster, en religión padre Damián. Tiene treinta y tres años. «Como Jesucristo», murmura su superior al oír su heroica propuesta. Unas semanas más tarde, en mayo de 1873, se encuentra ya sumergido en un mundo de degradación física y moral. Hay madres que abandonan a sus hijos; los moribundos son tirados al muladar; algunos se entregan a repugnantes bacanales. Liberación material y moral Es preciso hacer unos hombres de esos reclusos. Al mismo tiempo que cura a los enfermos, el padre Damián hace que trabajen todos los que pueden hacerlo, y los ocupa en el cultivo de la tierra y la construcción de casitas que, poco a poco, van sustituyendo a las infectas cabañas de paja. También él hace de agricultor, arquitecto, albañil, carpintero... A la renovación material le acompaña la moral: los robos y agresiones van siendo raros; el alcoholismo disminuye; las familias se rehacen; las jóvenes se agrupan en coros, y los muchachos, en equipos deportivos. Incluso el sector de los «locos», que es el lugar más vil, poco a poco se apacigua. Contagio Cuando ya está realizado lo esencial, sucede lo que era natural y ya había previsto el padre: a fuerza del trato continuo con los enfermos, de coger el poi en la misma calabaza que los dedos purulentos, es vencido por el bacilo, a pesar de su robusta constitución. Ya es un leproso más entre los otros. Su hermoso rustro se hincha; las úlceras y las costras lo invaden. Pronto ya no puede levantarse. Sus ojos vidriosos se fijan en el «San Francisco estigmatizado» de Burne, que está colgado a su vista. ¿No lleva también él a su modo los estigmas de la Pasión? De día y de noche hay un centenar de leprosos orando de rodillas junto a su casa. «Mis queridos leprosos», murmura el padre al oírlos. Y unas lágrimas caen por sus mejillas. Una última alegría: llega un sacerdote que se quedará con sus leprosos. Ya puede morir. Muerte Muere, en efecto, el 15 de abril de 1889, después de haber visto morir, en dieciséis años, a 1.823 de sus compañeros. Tiene cuarenta y nueve años. Poco después, las señales de la lepra desaparecen de su rostro. El día de los funerales, precedido de la banda de música y de las cofradías, llevado por ocho leprosos, es enterrado el ataúd, como lo había deseado el padre, al pie del pandanus que había cobijado sus primeras noches. Encima de su tumba plantarán una cruz de mármol negro que lleva en letras plateadas estas palabras: MURIÓ MARTIR DE SU CARIDAD. (Raúl Follereau, Jean Toulat, Mundo Negro, Madrid, p. 42) TEXTO 4 Reseña b (EdeB) A los 23 años, Damián dejó Bélgica, su patria, para ir de misionero a las islas Hawai (Pacífico Norte). Diez años después, se internó voluntariamente en la isla de Molokai, donde el gobierno segregaba a los leprosos. Organizó para ellos la vida social, les devolvió el sentimiento de su dignidad y los contagió con su fe y esperanza. El 15 de abril de 1889 moría consumido por la lepra. 13 1. Infancia y vocación religiosa José de Veuster, el futuro Padre Damián, nació en 1840 en Bélgica, en una familia profundamente cristiana. Desde pequeño demostró un gran amor a Dios y a los pobres. A los 13 años tuvo que dejar la escuela para ayudar en los trabajos de la finca. Más tarde, cuando tenía 18 años, su padre lo destinó al comercio de granos y lo mandó, fuera de casa, a estudiar el francés. Allí descubre su vocación. Escribe a sus padres: - Quiero ser sacerdote. Sin más tardar los convence de dejarle ingresar a la Congregación de los Sagrados Corazones. Esta Comunidad, nacida durante la Revolución Francesa, tenía la finalidad de llevar el amor del Corazón de Cristo al mundo y así renovarlo. 2. Vocación misionera Cuatro años más tarde, en 1863, su hermano mayor, religioso de la misma Comunidad y recién ordenado sacerdote, es designado para ir de misionero a las islas Hawai. Pero, habiendo caído enfermo de gravedad, no puede partir. Con la entereza que le caracteriza, Damián escribe al Superior General de su Congregación: - Quiero ir en lugar de mi hermano. Aunque no ha terminado sus estudios, su ofrecimiento es aceptado. 3. La isla maldita Ordenado sacerdote en Honolulu, a los 24 años, el joven misionero toma inmediatamente posesión de un extenso y difícil territorio misionero en el distrito de Puna al oeste de la gran isla Hawai. Poco después, el gobierno de Honolulu, para detener la epidemia de la lepra, decide recluir a los enfermos, a la fuerza, en una cárcel natural de un promontorio pedregoso y azotado por los vientos, en la isla de Molokai. En 1873, el obispo confía a sus sacerdotes su angustia respecto del infierno en que viven los recluidos. Damián exclama: - Heme aquí. Estoy dispuesto a sepultarme vivo con esos pobres infortunados. Tiene 33 años, la edad en que Cristo murió en la cruz. La semana siguiente, sin más bienes que la ropa que lleva puesta, desembarca en la isla, de la que solo la muerte le iba a librar 16 años más tarde. 4. El cielo baja a Molokai De inmediato pone manos a la obra, armado del poder de la cruz. Sin más recursos que el amor de Dios, un amor apasionado por la vida, por la salud y la dignidad, venciendo el asco que le causa el horrible hedor de las carnes en putrefacción, hace prioritariamente de sacerdote; hombre vigoroso y de inagotable energía física, hace también de enfermero y médico, de arquitecto e ingeniero; y, con más agrado aún, de peón. Consigue el agua potable, levanta bonitas casas pintadas de blanco, promueve el cultivo de la tierra y organiza la vida social. Monta el orfanato para evitar que los niños fueran explotados. Funda el cementerio pues, antes, los cadáveres de los leprosos yacían donde la muerte los encontraba; y convierte los funerales diarios en fiesta. Se identifica con sus pobres enfermos para devolverles el sentimiento de su dignidad: - Nosotros, los leprosos... - les dice, aunque todavía no lo fuera. 14 En sus prédicas, les habla de su grandeza de hijos de Dios, les comunica la esperanza de una vida mejor: - Nosotros, los leprosos, somos los amigos de Dios; un día gozaremos de un cuerpo nuevo... Poco a poco, bajo su impulso de pastor, el pueblo de los leprosos va organizándose, progresa a nivel material y moral y descubre la dimensión religiosa y espiritual. EI secreto de esta entrega y energía inagotables era Jesús al que encontraba en la Eucaristía. - Sin la presencia permanente de nuestro divino Maestro en el altar de nuestras pobres capillas escribía - no hubiera podido quedarme aquí ni un día. Poco a poco, gracias a su acción, la cruz de Cristo produce el más grande de los milagros: el infierno de Molokai se convierte en paraíso, en antesala del cielo. 5. Leproso con los leprosos Once años después de su llegada a Molokai se produjo el acontecimiento que va a trastornar su vida: aparecieron en sus piernas los primeros síntomas de la lepra. A fines de 1884, el examen médico confirmó la presencia del terrible mal. El año siguiente, el rostro es atacado; le quedan cuatro años de vida. Dios quiso que Damián, el buen pastor, se solidarizara del todo con sus ovejas, participando de su misma enfermedad. Igual como Jesús se hizo uno de nosotros, encarnándose en una humanidad pecadora, Damián se volvió un leproso más. Cosa extraordinaria, se siente más feliz que nunca: - Mis párpados empiezan a caer; pronto mi cara quedará desfigurada. Me quedo tranquilo y resignado y hasta me siento más feliz en medio de mi gente. 6. Muerte y repercusiones En sus últimas semanas de vida, ya no puede salir a visitar a sus enfermos; pero ahora son ellos que vienen, llenos de desesperación, a asaltar su casa para verle una última vez. El 15 de abril de 1889, lunes de la semana santa, muere a los 49 años, en medio de los llantos de los que lo consideraban como su padre. La noticia se difundió por el mundo entero... Y desde aquel entonces, su ejemplo sigue siendo un incentivo en la lucha contra todas las «lepras», y no cesa de suscitar, entre jóvenes y menos jóvenes, el anhelo de servir con total entrega a los más necesitados. TEXTO 5 Reseña c (hoja sscc belga) 1. Con los marginados El 15 de abril de 1889, moría el Padre Damián, leproso entre los leprosos abandonados en la isla de Molokai (Hawai), donde él mismo se había encerrado voluntariamente durante 16 años. Desde hacía cuatro años se sabía afectado por este mal incurable. Había en dicha isla alrededor de 800 leprosos, deportados por el gobierno hawaiano a esta especie de prisión natural. Se les proporcionaba comida, vestido y alojamiento; pero esta ayuda dejaba mucho que desear. Lo más terrible era la falta absoluta de esperanza pues en aquel entonces no había remedio para esa horrible y repugnante enfermedad. Despreciados y excluidos de la sociedad, vivían en medio de una gran desesperación, rota toda relación afectiva con sus seres queridos. 15 El corazón del Padre Damián se enternece a la vista de esta miseria. Se une a estos seres sufrientes y marginados para prestarles asistencia, estar, hablar, comer y vivir con ellos. Desde su llegada se dirige a ellos como uno más: nosotros, los leprosos... 2. Dinamismo y creatividad Faltan por completo los equipamientos colectivos. Con ayuda de los que aún pueden trabajar, Damián construye casas, un orfelinato, una iglesia y amplía el hospital. Arregla el embarcadero y sus vías de acceso; instala la conducción de agua, que aún funciona hoy; abre un almacén en el que los enfermos pueden abastecerse gratuitamente, y construye ataúdes, allí tan necesarios. Anima a la gente a cultivar la tierra, a plantar flores, y organiza una banda de música para los momentos de descanso. Sin ser médico se preocupa por mejorar los cuidados a los enfermos y promueve nuevas técnicas terapéuticas. Recurre a otros colaboradores, especialmente religiosas, no limitándose a su esfuerzo y entrega personales. Y solicita constantemente del gobierno medidas en favor de los leprosos. Así, poco a poco, a través de su presencia y acción se produce un gran cambio: una cierta alegría de vivir, a pesar de todo, sustituye a la desesperación. El horizonte cerrado se despeja; al final del callejón sin salida se abre una puerta: ¡la fatalidad ha sido superada! 3. Hasta el final Según su obispo, el Padre Damián había sido enviado, tras solicitarlo, tan sólo para una estancia de pocas semanas. Pero Damián lo entiende de forma muy distinta: se trata de un camino sin retorno que está dispuesto a recorrer hasta el final, sin escatimar nada, hasta su completo desgaste. Las circunstancias llevarían a sus superiores religiosos a aceptar su punto de vista. De ahí que él se dijera con frecuencia: ¡Vamos, muchacho, ya estás aquí para siempre! No hay nada de morboso o masoquista en esta voluntad de sacrificarse. El Padre Damián no se complace ni en el pesimismo ni en el sufrimiento. Al contrario, ama la vida y se agarra a ella con todas sus fuerzas. Al bueno de «Jef» (diminutivo de José, su nombre de pila), célebre por su jovialidad desde sus años de estudiante, nada le encanta más que una buena taza de café y una pipa bien repleta. Por eso, a pesar de sus modales un tanto bruscos, resulta atractivo, caldea los corazones, tiene un ascendiente muy especial. La llegada del Padre Damián, pletórico de salud y de franca sencillez, cambia el ambiente de la leprosería. 4. Testigo de un Dios cercano El Padre Damián siempre añade a su firma: “Sacerdote misionero”. Así es como él se define. Este es el título que desea entre los leprosos. En tiempo normal pasa la mayor parte de su jornada visitándolos, cualquiera que fuera su religión (los católicos no sobrepasan la mitad del total de la población). En cada casa, condenándose a respirar aire viciado, deja la palabra apropiada: aquí dulzura y consuelo, allí un poco de reproche para despertar la conciencia; si es necesario, echa mano de la reprimenda. Les da medicinas y cura sus llagas como quien cuida flores. Cuando ve acercarse el fin de alguna de sus ovejas le administra los últimos sacramentos. Y dice: Es verdad que verlos resulta repulsivo; pero son almas rescatadas al precio de la sangre del Salvador. También él, en su misericordia, consoló a los leprosos. Si yo no los puedo curar, poseo, en cambio, los 16 medios para consolarlos. Confío en que muchos, purificados de la lepra del alma por los sacramentos, serán un día dignos del cielo. En este trabajo de preparar a bien morir, el Padre Damián encuentra gran consuelo. Los entierros son verdaderas fiestas, llenas de una asombrosa alegría. Su secuestro voluntario entre estos marginados de la sociedad es un signo del amor de Dios hacia ellos. Aunque hubiera permanecido mudo, el Padre Damián, por su presencia entre los leprosos, por lo que era y por lo que hacía, se convierte en el testigo de un Dios que se acerca al sufrimiento humano y rompe la soledad. 5. El secreto de una vida Es muy fácil rellenar el «currículum vitae» de San Damián: nace en 1840, en Tremelo, cerca de Lovaina, en una familia campesina acomodada; ingresa a la Congregación de los Sagrados Corazones en 1859; parte para Hawai donde es ordenado sacerdote (1864); realiza apostolado en la isla de Hawai; llega a Molokai en 1873, y allí muere, a los 49 años, el 15 de abril de 1889. Pero, ¿nos es posible penetrar en lo profundo de su ser para ver qué le animaba y qué fuego ardía en él? El Padre Damián, lejos de ser un alma complicada y atormentada, tenía un corazón de niño. Aunque algunos días le asaltasen oscuros pensamientos, vivía feliz confiando en Dios: Persuadido como estoy que Dios no me pide lo imposible, me enfrento con prontitud a todo sin turbarme. En medio de los leprosos, y sobre todo, cuando sabe que está afectado por la terrible enfermedad, se siente unido a Jesús, camino de la cruz. Deja en manos de Dios el que su vida se prolongue o no, considerándose el misionero más feliz del mundo. Esta actitud la alimenta, sobre todo, mediante la adoración: Al pie del altar - escribía en 1881 a su hermano, religioso en la misma Congregación - es donde encontramos la fuerza necesaria en nuestra soledad. Es ahí donde yo me encuentro todos los días contigo y con todos los hermanos de nuestra querida Congregación. Sin el Santísimo Sacramento sería insostenible una situación como la mía. Pero, teniendo al Señor a mi lado, estoy siempre alegre y contento. 6. Tras las huellas del Padre Damián Tampoco faltan en nuestros días hombres y mujeres que, como Madre Teresa y otros tantos, se unen a los que más sufren y a los que están más marginados en nuestro mundo. Otros continúan la lucha contra la lepra. Así la Fundación Damián, en Bélgica, y la Fundación Follereau, en Francia. Los miembros de la Congregación de los Sagrados Corazones intentan seguir las huellas de su hermano de Molokai y, como él, quieren ser testigos de un Dios cercano a los pobres y marginados. ¿Cuántos no se encuentran hoy en situaciones insostenibles familiares, personales u otras? ¿Cuántos no viven en una sensación de completa impotencia como la del Padre Damián ante la lepra? A ejemplo suyo ¿tendremos el atrevimiento de creer que la fe mueve montañas y que el amor hace milagros? 17 Misa Damián de Veuster (10 de mayo) Monición de entrada Aunque haya sido canonizado 120 años después de su muerte, el 11 de octubre del 2009, Damián de Veuster no deja de ser uno de los santos más grandes, pues su figura trasciende el ámbito católico. A los 23 años dejó Bélgica, su patria, para ir de misionero a las islas Hawai. Diez años después, se internó voluntariamente en la isla de Molokai, donde el gobierno segregaba a los leprosos. Organizó para ellos la vida social, les devolvió el sentimiento de su dignidad y los contagió con su fe y esperanza. El 15 de abril de 1889 moría consumido por la lepra. Es así como se hizo acreedor al título de Héroe y Mártir de la Caridad. Sintámonos orgullosos de tenerlo como protector en el cielo y aprendamos a conocerlo, venerarlo e imitarlo. Antífona de entrada Alegrémonos en el Señor por Damián, siervo de Dios y siervo de la Humanidad; su amor y entrega sin reservas por los rechazados y los que sufren le han dado un lugar entre los bienaventurados. Rito penitencial Escoger unas peticiones de perdón, y proclamarlas alternándolas con un refrán de perdón. Por nuestras ausencias ante quienes sufren; por nuestra insensibilidad ante el dolor ajeno; por nuestro propio egoísmo en el propio dolor. Por nuestras cobardías, por nuestros disimulos, por nuestros silencios y ausencias fáciles. Por nuestras promesas incumplidas. Por tu primera caída, Señor, y por nuestras incontables recaídas, que nos enseñan la sencillez y la humildad. Por las cruces que arrojamos de nuestras espaldas; por todos aquellos a quienes obligamos a caminar con nuestras cruces. Por los hermanos a quienes empujamos para que caigan y por los hermanos a quienes no ayudamos a sostenerse. Por las veces que hemos negado un servicio a los que viven con nosotros. Por nuestros desánimos, por nuestro desaliento, por nuestra ausencia de energía, por nuestra falta de esperanza. Por todos los hombres a quienes empujamos hasta los tribunales; por nuestras condenas injustas. Por nuestras caretas, nuestros disfraces, por nuestras apariencias e hipocresías. Por nuestras traiciones a ti, Señor, y a los pobres. Por nuestros conformismos irresponsables; por nuestras posturas despreocupado vivir. cómodas y por nuestro Porque fuimos nosotros quienes te clavamos en la cruz; porque estamos dispuestos a darte muerte todos los días. 18 Oración colecta Padre de misericordia, que, en San Damián, nos has dado el sublime testimonio de su caridad a los más pobres y abandonados, concédenos, por su intercesión, que también nosotros, impulsados por el amor al Corazón de tu Hijo, seamos servidores de los hermanos más necesitados y marginados. Monición de la primera lectura Con seguro, nos estamos preguntando cuál fue el secreto de Damián, de dónde sacó ese celo ardiente, esa compasión incontenible para con los excluidos. Es que el amor de Dios, mediante el Espíritu Santo, se derramó con suma abundancia en su corazón. Es ese amor divino que le permitió dar hasta la vida por los leprosos, imitando a Jesús que dio la suya por los pecadores. Lectura de la carta del apóstol San Pablo a los Romanos (5,1-8) Hermanos, ya que hemos recibido la justificación por la fe, estamos en paz con Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo. Por él hemos obtenido con la fe el acceso a esta gracia en que estamos. Y nos gloriamos, apoyados en la esperanza de la gloria de los hijos de Dios. Más aún, hasta nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce la constancia; la constancia, virtud probada; la virtud, esperanza. Y la esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado. En efecto, cuando nosotros estábamos todavía sin fuerza, Cristo, en el tiempo fijado, murió por los impíos. Difícilmente se encuentra uno que quiera morir por un justo; puede ser que se esté dispuesto a morir por un hombre bueno, pero la prueba del amor que Dios nos tiene nos la ha dado en esto: Cristo murió por nosotros cuando todavía éramos pecadores. Salmo responsorial (33 [34], 1-2, 5-6, 7-8, 19-20) R/ Gustad y ved qué bueno es el Señor 1. Bendigo al Señor en todo momento, su alabanza está siempre en mi boca; mi alma se gloría en el Señor: que los humildes los escuchen y se alegren. 2. Contempladlo y quedaréis radiantes, vuestro rostro no se avergonzará. Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha y lo salva de sus angustias. 3. El ángel del Señor acampa en torno a sus fieles y los protege. Gustad y ved qué bueno es el Señor, dichoso el que se acoge a él. 4. Aunque el justo sufra muchos males, de todos lo libra el Señor; él cuida de todos sus huesos, y ni uno solo se quebrará. Monición de la segunda lectura No somos grandes tanto por las obras que hacemos. Lo somos más que todo por la motivación con la que las hacemos. Damián es grande no porque sirvió a los leprosos hasta contraer la lepra, sino porque lo hizo por amor. Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintios (12,31 - 13,13) Hermanos, ambicionad los carismas mejores. Y aún os voy a mostrar un camino mejor. Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles; si no tengo amor, no soy más que 19 un metal que resuena o unos platillos que aturden. Ya podría tener el don de predicción y conocer todos los secretos y todo el saber; podría tener fe como para mover montañas; si no tengo amor, no soy nada. Podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve. El amor es comprensivo, el amor es servicial y no tiene envidia. El amor no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoísta. No se irrita, no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin limites. El amor no pasa nunca. Aleluya, Aleluya Yo soy el Buen pastor, que da la vida por sus ovejas. Aleluya. Lectura del santo Evangelio según San Juan (10, 11-18) En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: - Yo soy el buen pastor. El buen pastor da la vida por sus ovejas; el asalariado que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; y el lobo hace estrago y las dispersa; y es que a un asalariado no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor, que conozco a las mías y las mías me conocen, igual que el Padre me conoce y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas. Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; también a ésas las tengo que traer, y escucharán mi voz y habrá un solo rebaño, un solo pastor. Por eso me ama el Padre: porque yo entrego mi vida para poder recuperarla. Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente. Tengo poder para quitarla y tengo poder para recuperarla. Este mandato he recibido del Padre. Plegaría universal Celebrante: El Padre Damián convirtió el infierno de Molokai en una comunidad fraterna y gozosa a pesar de la tremenda enfermedad que no dejaba de segar más y más vidas. Por su intercesión, pidamos a Dios que transforme nuestro mundo en una gran familia unida y solidaria. 1. Por nuestros sectores, barrios y demás organizaciones, para que sigamos trabajando mano de la mano, solidariamente. Roguemos al Señor. 2. Para que, en el vecindario, haya siempre mayor comunicación, comprensión y participación; y vayan creciendo la fraternidad y la comunión. Roguemos al Señor. 3. Por nuestras familias, para que, mediante la intercesión de San Damián, vayan creciendo en el diálogo y la fidelidad, en la unión y la paz. Roguemos al Señor. 4. Por los hombres heridos y despreciados, sin ninguna belleza que pueda fascinar nuestras miradas, para que sean reconocidos en su dignidad humana. Roguemos al Señor. 5. Por los hombres que sufren, por los enfermos y los minusválidos; por los afectados por el sida quienes además se sienten juzgados; por los que se sienten abandonados de todo el mundo y por los que entran en rebeldía. Que todos ellos puedan hallar en nosotros consuelo, manos que los curan y corazones llenos de compasión. Roguemos al Señor. 6. Para que el Espíritu del Señor suscite en el mundo vocaciones de servicio a los demás en la línea del Evangelio; para que nosotros los bautizados seamos conscientes de la responsabilidad que tenemos de dar la mano a los necesitados. Roguemos al Señor. Celebrante: Padre bueno, comunicaste a San Damián de Veuster el mismo amor que habitaba en el Corazón de Jesús, proporcionándole el don de una caridad heroica en el cuidado de los leprosos. Concédenos servir con un amor semejante a nuestros hermanos, especialmente a los enfermos y abandonados. 20 Oración sobre las ofrendas Recibe, Señor, los dones de tu pueblo y concédenos que, al recordar las maravillas que el amor de tu Hijo realizó con nosotros, nos reafirmemos, a ejemplo de San Damián, en el amor a ti y al prójimo. Prefacio En verdad es justo y necesario ofrecerte nuestra acción de gracias, bendecirte y alabarte sin cesar, Dios fiel, Padre de misericordia, en este día, en que celebramos a San Damián de Molokai. En seguimiento de tu Hijo bien amado, venido para servir y dar su vida por muchos, tú le has llamado a morir en servicio de los leprosos. Fortalecido por el pan de vida en la eucaristía, compartió en todo su existencia hasta morir leproso. Testimonió así la fuerza de tu amor, que se desposa con la miseria de la humanidad para abrirle a la vida en plenitud. Su ejemplo y su oración nos arrastran, en el ardor del amor, a entregar nuestra vida para que la Buena Noticia sea anunciada a tus preferidos: los pobres y los pequeños. Por eso, con los ángeles y todos los santos, proclamamos tu gloria, cantando: Oración después de la Comunión Te damos gracias, Dios misericordioso, por el Pan de vida que nos regalas en tu Hijo Jesucristo. Danos por él la gracia de conocerte y fuerza para anunciar tu amor, a ejemplo de tu servidor Damián, con toda nuestra vida. Bendición Dios Padre, que, a través del testimonio de Damián, manifiesta la fuerza de su amor que se desposa con la miseria de la humanidad, les dé de servir como el sirvió. Amén. Dios Hijo que vino para servir y dar su vida por muchos y llamó a Damián a morir al servicio de los leprosos, les fortalezca con el pan de vida en la eucaristía. Amén. Dios Espíritu Santo que llevó a Damián a compartir toda su existencia hasta morir leproso, les contagie con el ardor del amor del Corazón de Jesús. Amén. La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo, y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros. Amén. 21 Todo el mes de mayo Mes de María, Día de la Madre (Ver Vía crucis completo en Recursos-Marzo) Primera estación del "Vía Crucis de Jesús y de Damián": Despedida de la Madre tanto de parte de Jesús como de Damián. 1. Oración inicial Tú, Señor Jesús, inocente, fuiste acusado; justo, fuiste juzgado; santo fuiste condenado. Tú, Hijo del Hombre, fuiste torturado, crucificado y llevado a la muerte; tú, Hijo de Dios, fuiste blasfemado, mofado y negado. Tú, la luz, conociste las tinieblas; tú, Rey, fuiste levantado sobre una cruz; tú, la vida, sufriste la muerte; y muerto, resucitaste a la vida. Al contemplarte, anímanos a la conversión, a la santidad. Enséñanos, como tú, a sufrir por amor a los demás. Muévenos a comprender el dolor ajeno, a compadecernos, a consolar, no solo de palabra, sino con actos. Danos fuerzas cuando llega la hora de la prueba, cuando nos toca clavarnos en la cruz junto a ti, para que resucitemos a la Vida nueva que eres tú. 2. Vía-crucis del Señor: Jesús se despide de su Madre Te adoramos, Cristo, y te bendecimos, (Todos) - Pues, por tu santa cruz, redimiste al mundo. Lectura Estaban de pie junto a la cruz de Jesús su madre y la hermana de su madre, María de Cleofás y María Magdalena. Al ver a su madre y a su lado al discípulo a quien él quería, dijo Jesús: - Mujer, he aquí a tu hijo. Luego dijo al discípulo: - He aquí a tu madre. (Juan 19,25-27) Meditación Jesús se despoja de todo. El mismo que, a los doce años al quedarse en el templo, sacrificaba el amor filial por un amor más grande: ¡No saben que tengo que atender los asuntos de mi Padre! Se despoja hasta de su madre. Hasta de su vida. Todo lo da, todo lo entrega, con tal de salvar el mundo. Canto 3. Vía-crucis de Damián, humilde discípulo del Señor: Separación de los suyos y despedida de su madre Te adoramos, Cristo, y te bendecimos, (Todos) - Pues, por tu santa cruz, redimiste al mundo. 22 Meditación Damián parte para las misiones, pues Dios le llama y la Iglesia le envía. Siente gozo y entusiasmo, junto con un grandísimo dolor. Esforzándose por sonreír, dejó para siempre su granja de Ninde. Sin embargo, no lo hizo sin antes tener una suprema delicadeza para con su madre desolada. Concertó con ella una despedida, para el día siguiente, a los pies de la Virgen de Monteagudo, donde él quería ir también, por última vez a saludar a nuestra Señora, a la que profesaba una tierna devoción. - Nuestra Señora de Monteagudo - le dijo - ha escuchado nuestras suplicas y devuelto la salud a Pánfilo, vaya mañana allí en peregrinación. Yo iré también; allí nos despediremos. A su vuelta de Tremeloo, pasó el resto de las horas a la cabecera del lecho de su hermano, y hacia las once, se encaminó entre las tinieblas hacia Monteagudo. La madre, acompañada de su nuera, había hecho otro tanto. Ante la Imagen de la Consoladora de los afligidos y Reina de los Apóstoles, la oración de la madre y del hijo se desbordó espontánea y confiada… De repente apareció la diligencia que iba a Lovaina. El cochero paró los caballos. - Bueno - dijo la madre emocionada - digámonos adiós. El nos apretó las manos – cuenta su cuñada - nos abrazó y montó en el carruaje haciéndonos su último signo de adiós. Los caballos partieron al trote. Dos minutos después todo había desaparecido. Nuestros corazones estaban muy encogidos por esta súbita desaparición; poco a poco se fueron calmando al ir recitando el Rosario. No pensábamos más que en rogar a María que velara sobre el querido apóstol; estábamos muy lejos de prever lo que iba a suceder en Molokai. Diálogo 1. ¿Hemos oído de otros, o vivido personalmente, experiencias parecidas? ¿Hay situaciones de nuestro medio, de nuestra vida, que se parecen a lo que cuenta el acto o la escena? 2. ¿Qué personaje, palabra o frase, nos llama más la atención? ¿Por qué? 3. ¿Qué enseñanza nos ofrece esta escena, qué mensaje nos deja? 4. ¿A qué cambios nos compromete esta escena en nuestra vida personal, en nuestra familia, en nuestro medio? 4. Oración Oración improvisada en voz alta, uno por uno. O silencio de meditación. Letanías Por Santa María, Señora del Calvario, Virgen de la Entrega; por enseñarnos a decir sí, a pronunciar nuestro "hágase tu voluntad". Gracias, Señor. Por Verónica, por las mujeres valientes, por las madres ejemplares, por las esposas fieles. Gracias Señor. Por las mujeres de Jerusalén, por las mujeres del mundo, por las jóvenes valientes y limpias. Gracias Señor. Por la Virgen, mujer fuerte; por Juan, apóstol de los ojos limpios; por José de Arimatea y por Nicodemo, discípulo indeciso; por las mujeres decididas. Gracias Señor. Por las otras: las prostitutas y las mujeres fáciles; por nuestros abusos y pecados. Perdón, Señor. 23 Por nuestras ausencias ante quienes sufren; por nuestra insensibilidad ante el dolor ajeno; por nuestro propio egoísmo en el propio dolor. Perdón, Señor. Por nuestras cobardías, por nuestros disimulos, por nuestros silencios y ausencias fáciles. Perdón, Señor. Por nuestras promesas incumplidas. Perdón, Señor. Oración final Dios, Padre nuestro, te damos gracias por San Damián, quien, para seguir incondicionalmente a tu Hijo Jesucristo, se ofreció para ir a Molokai con los leprosos marginados, identificándose con ellos hasta la muerte. Con la entrega de su vida, les devolvió la dignidad humana y les dio un futuro. En él manifestaste cuánto nos amas, a todos los hombres. Te pedimos que tu Espíritu nos mueva a seguir sus huellas y a tener una fe como la suya. Abre nuestros ojos y nuestro corazón a aquellos que no cuentan, que son marginados, para que, por medio de nosotros, te descubran. Haz que muchos sigan el camino que él nos señaló. Te lo pedimos a ti, Dios bueno, que no cesas de amarnos, hoy y todos los días, hasta la eternidad. Amén. 24 21 de mayo o cualquier otro día del mes Pastoral vocacional (Ordenación de Damián en Honolulu el 21 de mayo 1864) Convivencias vocacionales con la catequesis, con grupos juveniles... Para una reflexión grupal o una convivencia basada en cualquiera de los 3 textos que siguen, usar las dinámicas señaladas, p. 154: “¿CÓMO HACER UNA REFLEXIÓN GRUPAL O UNA CONVIVENCIA ALREDEDOR DE UN TEXTO?” TEXTO 1 Damián se caracteriza por su capacidad a decir siempre sí a Dios, un sí rotundo y definitivo a su voluntad 1. Infancia y vocación religiosa José de Veuster, el futuro Padre Damián, nació en 1840 en Bélgica, en una familia profundamente cristiana. Desde pequeño demostró un gran amor a Dios y a los pobres. A los 13 años tuvo que dejar la escuela para ayudar en los trabajos de la finca. Más tarde, cuando tenía 18 años, su padre lo destinó al comercio de granos y lo mandó, fuera de casa, a estudiar el francés. Allí descubre su vocación. Escribe a sus padres: - Quiero ser sacerdote. Sin más tardar los convence de dejarle ingresar a la Congregación de los Sagrados Corazones. Esta Comunidad, nacida durante la Revolución Francesa, tenía la finalidad de llevar el amor del Corazón de Cristo al mundo y así renovarlo. 2. Vocación misionera Cuatro años más tarde, en 1863, su hermano mayor, religioso de la misma Comunidad y recién ordenado sacerdote, es designado para ir de misionero a las islas Hawai. Pero, habiendo caído enfermo de gravedad, no puede partir. Con la entereza que le caracteriza, Damián escribe al Superior General de su Congregación: - Quiero ir en lugar de mi hermano. Aunque no ha terminado sus estudios, su ofrecimiento es aceptado. 3. La isla maldita Ordenado sacerdote en Honolulu, a los 24 años, el joven misionero toma inmediatamente posesión de un extenso y difícil territorio misionero en el distrito de Puna al oeste de la gran isla Hawai. Poco después, el gobierno de Honolulu, para detener la epidemia de la lepra, decide recluir a los enfermos, a la fuerza, en una cárcel natural de un promontorio pedregoso y azotado por los vientos, en la isla de Molokai. En 1873, el obispo confía a sus sacerdotes su angustia respecto del infierno en que viven los recluidos. Damián exclama: - Heme aquí. Estoy dispuesto a sepultarme vivo con esos pobres infortunados. 25 Tiene 33 años, la edad en que Cristo murió en la cruz. La semana siguiente, sin más bienes que la ropa que lleva puesta, desembarca en la isla, de la que solo la muerte le iba a librar 16 años más tarde. TEXTO 2 Convivencia o encuentro vocacional: CON TEXTOS PROPIOS DE DAMIAN Repartir copia del texto que sigue a los vocacionados. En grupos pequeños o todos juntos, cada uno, en silencio, va subrayando los puntos que le llaman más la atención. • Discusión sobre los puntos subrayados… • En plenaria Cada grupo presenta su reflexión. Se anota, con pocas palabras, en la pizarra los puntos fuertes… En la capilla Interiorización del mensaje: • Se lee una primera parte de lo que ha quedado en la pizarra… • Silencio de meditación • Se lee una segunda parte… • Oración… Textos sacados de las cartas de Damián… LLAMADA VOCACIONAL Llamada: la vocación misionera vale la pena; necesidad urgente de misioneros • • • • • • • Que cuanto os he escrito no os asuste. Nuestro Divino Salvador está con sus misioneros. Venid, pues, a trabajar a su viña, pues es muy grande la necesidad de obreros. Necesitaría absolutamente otro sacerdote. Pero ¿dónde encontrarlo? Prepara, pues, a jóvenes sacerdotes. Invito cordialmente a los estudiantes y novicios de Lovaina a que vengan a ayudarnos. La cosecha está madura. ¡Cuántos pobres en esta isla os esperan y extienden sus brazos para que vengáis a bautizarlos y a instruirlos! ¿Dónde están, pues, nuestros jóvenes compatriotas de corazón generoso, para venir a nuestro campo de batalla, a llenar los huecos que la muerte y la vejez dejan en nuestras filas? Si ahora no podemos hacer frente a las actuales necesidades, ¿qué será cuando el Señor haya llamado algunos de entre nosotros a la otra vida? En los lugares que visito fuera de la leprosería…, necesitaría a un buen sacerdote, lleno de celo y de paciencia. Nuestra misión, muy bien establecida en las islas Sándwich (antiguo nombre por Hawai), sufre de falta de sacerdotes Pedir por las vocaciones • Es el momento de pedir al dueño de la mies que envíe a nuevos trabajadores 26 ¿CUALES SON LAS CUALIDADES DEL MISIONERO? ¿QUE VALORES HAY QUE INCULCAR A LOS JOVENES QUE SE FORMAN PARA LA MISION? Fortaleza humana • • Ejercita bien [a los formandos], tanto en los ejercicios corporales como espirituales. Mi querido hermano, si tú no puedes venir, prepáranos a jóvenes robustos, caritativos e intrépidos, que a su vez continúen aquí, en el campo de batalla. Virtudes • • [Jóvenes misioneros] muy sólidos en todas las virtudes. De corazón virtuoso. Espíritu religioso • • • Saca de ellos buenos religiosos Sed primeramente buenos religiosos y seréis, así lo espero, buenos misioneros. No dudéis entrar en una Congregación religiosa, pues mis doce años de apostolado en misiones, me han enseñado que el primer deber de un misionero junto a los infieles, es el de estar totalmente entregado a una orden religiosa... Preocupados por la salvación de los pecadores • • • • • Enséñales sobre todo a compartir las penas de los pobres pecadores, bien sea con oraciones continuas, bien con exhortaciones oportunas. [El misionero se preocupa] de la obra de la salvación de las almas. Podré trabajar en la conversión de toda la isla, en la que no hubo jamás un sacerdote fijo… Meditemos a menudo lo que el Señor ha hecho por la salvación de una sola alma y sabremos lo que tendremos que hacer para sacar a centenares del camino del vicio. Vengan a bautizarlos y a instruirlos. Celo • • No tenemos aquí un gran número de celosos misioneros. Dios sea alabado por la semilla de celo y de sacrificio que ha depositado en vuestros jóvenes corazones. Compasivos • • Prepáranos a jóvenes caritativos. Guardad, os ruego, en vuestros corazones estos sentimientos de amor hacia los miembros que sufren de nuestro divino Maestro; es decir, que debemos tener una grande compasión por los enfermos y en particular por los leprosos, que son especialmente los miembros