Download MARÍA TU HIJO SOY. Madre Querida, aquí estoy. Soy tu hijo, y

Document related concepts
no text concepts found
Transcript
MARÍA TU HIJO SOY.
Madre Querida, aquí estoy. Soy tu hijo, y vengo arrepentido de muchas cosas, pero no de haber
llegado a este hogar.
Tú fuiste quien de la mano me trajo al Colegio, y con tu manto me cuidaste toda una vida. Te
agradezco tantos años recorridos, tantos recuerdos escondidos.
Te doy gracias porque me mostraste un camino, y me regalaste personas para que me iluminaran en
él. Siempre, al recordarlas, te estaré diciendo de nuevo Gracias Madre.
Hoy me vuelvo a ti para darte gracias por haber sido Maestra de tantos... ¡qué alegría que hayas
querido ser también mi Maestra!
Que no me canse de verte como mi firme patrona, mi compañera de ruta, mi amiga en los momentos
de tristeza y dolor, y mi auxilio en la hora de la muerte. Sobre todo, quiero pensarte siempre como lo
que siempre fuiste: una Madre.
Hoy, mi corazón de hijo quiere que sepas una cosa: quisiera no dejar este, mi hogar, y sin embargo
debo continuar. De ahora en adelante me acompañarán muchos recuerdos, y una cálida voz siempre
oiré....
María, tu hijo soy, y es mi deseo en esta noche prometerte de verdad que nunca te apartaré de mi
corazón. Te necesito. Y por eso Cristo, en la hora de su muerte, te entregó como Madre de todos.
María, siempre te llevaré en el corazón, como el buen hijo que me comprometo ser por el resto de mis
días.
“Madre tu quisiste que lleguemos hasta aquí en esta escuela querida”. Amén.