Download Adviento - Parroquia Inmaculada Concepción de Monte Grande
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Tú conoces el pecado que hay en mí y el dolor que este dejó en mi corazón, por el daño que he causado vuelvo a Ti Señor, hazme renacer con tu amor. 11 Su clemencia se derrama por los siglos, sobre aquellos que le temen y le aman, desplegó en gran poder de su derecha, dispersó a los que piensan que son algo. María Reina María. Señora y Madre a pesar de tu humildad. Jesucristo te corona Reina de la humanidad. Eres un puente tendido entre Jesús y los hombres, eres un salmo encendido, Virgen Reina de los pobres. Virgen Madre, María Reina en tu cuerpo de mujer ha nacido la semilla que nos diste a conocer. 2 Socorrió a Israel su humilde siervo, acordándose de su misericordia, como había prometido a nuestros padres, a Abraham y descendencia para siempre. Palabra eterna y creadora, ven Señor, a renovar todas las cosas, ven Señor! La Iglesia espera tu venida, ven Señor, y llena de alegría canta, ven Señor! Imagen de la luz eterna, ven Señor! a iluminar nuestras tinieblas, ven Señor! Feliz de Ti María Feliz de ti María, Hija Santa de Israel, toda la Antigua Alianza revive con tu fe. Apoya tus pies cansados sobre la esfera del mundo. ¡Oh! Virgen de los poetas y de los desamparados. Feliz de Ti María, Madre Santa y virginal. Dios mismo se ha prendado, de tu fidelidad. Verdad y vida encarnadas, ven Señor! a responder a nuestras ansias, ven Señor! Parroquia Inmaculada Concepción Queremos hoy honrarte, como el mismo Dios te honró y queremos amarte como Jesús te amó. Feliz de Ti María que creíste al Señor, se cumplirá en tu vida la voluntad de Dios. Mi alma glorifica al Señor mi Dios, gozase mi espíritu en mi Salvador, El es mi alegría, es mi plenitud, El es todo para mí. Feliz de Ti María que engendraste al Salvador, eres aún más dichosa, por tu obediencia a Dios. Feliz de Ti María, Dios te puso por señal para anunciar al mundo, la redención total. Ha mirado la pobreza de su Sierva, muy dichosa me dirán todos los pueblos, porque en mí ha hecho grandes maravillas, El que todo puede y cuyo Nombre es Santo. 4 Despertemos, llega Cristo Despertemos llega Cristo, ven Señor, acudamos a su encuentro, ven Señor! 13 Magníficat Nuestro mundo está esperando, que el Señor siga viniendo, ahora viene por la Gracia, al corazón de su pueblo. Derribó a los potentados de sus tronos, ensalzó a los humildes y a los pobres, los hambrientos se saciaron de sus bienes, y alejó de si vacíos a los ricos. Está en tus frágiles manos la más difícil misión, reinar en tierra de hermanos y construir el amor. Riega la flor de mi vida y enciende en mi pecho el fuego, que no le tema a la entrega. Virgen perdona mis miedos. 12 CANCIONERO PARA ADVIENTO Pastor y Rey de nuestro pueblo, ven Señor! A conducirnos a tu Reino, ven Señor! 3 1 Ven Señor a nuestras vidas Ven Señor a nuestra vida, que ya estamos en Adviento. Ven pronto, que te esperamos y salimos a tu encuentro. Ven Señor a nuestra vida, venga a nosotros tu Reino. Lo anunciaron los profetas, y lo vieron desde lejos, para cumplir sus promesas, vino a salvar a su pueblo. La dulce espera Todo se ve, de otro color en Nazareth, basta mirar el corazón del buen José. En el taller debe golpear de sol a sol, sueña un moisés para acunar al Niño Dios. Ya no son dos, sino que son tres, en la casita de Nazareth, la dulce espera les sienta bien a María y José. (Bis) Huele a jazmín, en el jardín de Nazareth. Se abre una flor, que alumbrará al Emmanuel. Cuánta ilusión, cuánta humildad hay en tu voz ¿Que sentirás dentro de Ti, Madre de Dios? 4 Señor, aquí estoy, tu sabes cómo soy, con tu gracia transforma mi alma, limpia mi corazón. Toda la tierra Toda la tierra, espera al Salvador, y el surco abierto a la obra del Señor, es el mundo que lucha por la libertad, reclama justicia y busca la verdad. Señor haz que en mí siempre crezca esta sed, de querer que en tus aguas profundas pueda un día beber. Dice el profeta al pueblo de Israel, de Madre Virgen, ya viene el Emmanuel. Será Dios con nosotros, hermano será, con Él la esperanza al mundo volverá. Que sea como Tú, molienda victimal hasta ser para todos los hombres aliento espiritual. Que yo pueda ser, sacramento de amor, que Tú seas en mí la sustancia y la forma sea yo. Cerros y valles habrá que preparar, nuevos caminos tenemos que trazar, el Señor está cerca hay que irlo a encontrar y todas las puertas abrir de par en par. Concédeme Señor, cuando venga el dolor, no olvidar que clavado a un madero, fue inmolado el amor y cuando en mi obrar, sólo busque brillar, que tu cruz me haga ver hasta donde, yo debo llegar. En un pesebre Jesús apareció, pero en el mundo es donde nace hoy, vive en nuestros hermanos, con ellos está, y vuelve de nuevo a darnos libertad. Hoy me abandono en Ti. (Bis) Señor, ante Ti Te presentamos Te presentamos el vino y el pan, Bendito seas por siempre Señor. Señor ante ti hoy vengo a dejar: mis proyectos, mi vida, mis sueños, mi libertad. Bendito seas Señor, por este pan que nos diste Fruto de la tierra y del trabajo de los hombres. Señor, desde hoy mi felicidad será amarte y servirte buscando hacer tu voluntad. Recibe Señor en tus manos la ofrenda que hoy vengo a traer ante Ti, reviste con tu fortaleza mi débil pobreza que hoy te dice sí y nunca permitas que crea que serte fiel sólo depende de mí, pues llevo en vasijas de barro el tesoro que sin merecer recibí. Bendito seas Señor, el vino Tú nos lo diste. Fruto de la tierra y del trabajo de los hombres. 2 congrega en eterna Comunión y la Sangre del perdón hasta el corazón nos llega. Hambre de Dios No podemos caminar con hambre bajo el sol, danos siempre el mismo Pan, tu Cuerpo y Sangre Señor. Que podamos con María en tu espíritu Jesús ser los hijos de la Luz más hermanos cada día. Y estrechando nuestras manos obedientes a tu voz, ser así Pueblo de Dios, Servidor de los hermanos. Comamos todos de este Pan, el Pan de la unidad, en un Cuerpo nos unió el Señor, por medio del amor. 9 Consolad Consolad a mi pueblo dice el Señor, hablad al corazón del hombre. Gritad que mi amor ha vencido, preparad el camino que viene tu redentor. Señor yo tengo sed de Ti, sediento estoy de Dios, pero pronto llegaré a ver el Rostro del Señor. Por el desierto el pueblo va cantando su dolor, en la noche brillará tu luz, nos guía la verdad. 8 6 5 7 Yo te he elegido para amar, te doy mi fuerza y luz para guiar. Yo soy consuelo en tu mirar, Gloria a Dios. Consolad a mi pueblo dice el Señor, sacad de la ceguera a mi pueblo. Yo he sellado contigo alianza perpetua. Yo soy el único Dios. Jesucristo, danos de este Pan Jesucristo danos de este Pan, que tu pueblo crezca en la unidad. Consolad a mi pueblo dice el Señor, mostradle el camino de libertad. Yo os daré fuertes alas, transformaré sus pisadas en sendas de eternidad. Siendo Dios hombre te hiciste para poderte entregar, en la cruz sangriento altar, donde a los hombres te diste. Al morir te diste todo ofreciéndote en la cruz, y era el cielo Buen Jesús que nos dabas de este modo. 10 Déjame nacer de nuevo Tú conoces la dureza que hay en mí, y la terquedad que hay en mi corazón, son las cosas que me alejaron de Ti Señor, dame vida nueva con tu amor. Cuando eres celebrado en la Misa Tú te das pero ya no mueres más porque estás resucitado, una vez te diste todo y en cada Misa esa vez, hasta que vuelvas después como Tú lo prometiste. Déjame nacer de nuevo, déjame nacer de nuevo, déjame nacer de nuevo Señor, no importa la edad que tenga tu no la tienes en cuenta, déjame nacer de nuevo Señor. Tu Señor has visto el hambre que tenemos de hermandad y nos brindas la unidad con tu Cuerpo y con tu Sangre y tu Cuerpo nos 3