Download Libro Poemas, E Gumucio

Document related concepts
no text concepts found
Transcript
107
¿PUEDE LA AUSENCIA
DESTROZAR UN CORAZÓN INOCENTE?
¿PUEDE UN NIÑO CAMINAR
DE LA MANO DE UN AUSENTE?
108
SIETE RÍOS89
Cada pequeño brota,
de siete ríos;
uno, le riega el alma,
por el ombligo.
Cada pequeño nace,
con siete rosas;
una, le hiere siempre,
llorando a solas.
Cada pequeño tiene,
siete derechos;
anda buscando ocho,
en su silencio.
Cada pequeño salta,
tras una estrella;
siete veces se cae,
por ser poeta.
Cada niño recuenta,
sus cinco dedos;
por si la mano esconde
otro, secreto.
Cada pequeño ríe,
por siete besos;
uno va y se le enreda
en los cabellos.
89
Publicado en Niño dolido p. 4; y en Canto desde el centro p. 154.
109
ÁNGEL90
Te llamaron Ángel,
ay, niño dolido,
hijo de un minero
«desaparecido».
Mecieron tu cuna
dos manos lejanas
uncidas al llanto
hasta la mañana.
Como el agua pura
teje transparencias,
mil silencios graves
llenaste de ausencias.
En tu sangre hay sol,
llaga y fuego vivo;
te encendió tu madre
siempre de camino.
90
Publicado en Niño dolido p. 3; y en Canto desde el centro p. 152.
110
ESPERANDO91
¿Vienes...? ¿por qué playas?,
¿por qué perfiles de roca?,
¿por qué senderos de montaña?
¿Vienes...?
¡de cuánta soledad!... ¡de cuánta sangre
mi niño vienes!
¡Cómo te tejió mi gozo!
¡Cómo te soñé primero!...
y cuánto sudor allá en la vena,
bajo el mar. El beso
antes de ser niño, fue minero.
¿Vienes?...
Te esperaba en el pan, migaja a migaja;
te esperaba nocturno
iluminando mi secreto.
Trabajaste mi venero, carbón a carbón.
¡Vino!...
Y ahora esta firme suavidad
entre mis carnes, el niño;
adherido a mi roca
un diminuto quisco.
Te imagino desnudo en la sombra cálida,
en la calle honda de mi vientre...
¿Vienes?...
Secretos, nombres, papeles:
tu frente, tus ojos, ¡por todas partes!
Pregunto si puedes pensar, mi niño,
y sellar secretos.
¿Podrás escuchar mudas palabras allá en tu centro?
Entonces, te diré tu nombre
y cabalgarán tus manos,
cabalgarán tus ojos:
serás un ángel indomable,
hasta él,
en tu rosada carne de niño.
¿Vienes?...
91 Publicado en Niño dolido p. 5 y en Canto desde el centro p. 150. Esteban explicaba hacia el final de los versos: “La
esposa del ‘desaparecido’ está embarazada. Habla con su niño que lleva en el vientre”.
111
A MANERA DE SALMO 22
EL HIJO DEL DESAPARECIDO92
¿Puede un niño rugir como un león?...
¿Puede sollozar: «me han abandonado»?
¿Puede la ausencia destrozar un corazón inocente?
¿Puede un niño caminar de la mano de un ausente?
Los lazos de la vida me aferraban a ti, padre;
el fuego de mis huesos me repetía tu nombre,
se dirá la verdad; se hará justicia,
aunque no te conocía.
El aire de las alas, el golpe vacilante de una gota,
la noche, el mar, los grandes árboles,
me miraban desde ti,
aunque no te conocía.
Y yo me miraba al espejo delineando tu rostro,
imaginando tu cuerpo profundo,
tus brazos fuertes sobre mis pequeños hombros;
aunque no te conocía.
Entonces dije en mi silencio: buscaré a mi padre;
iré por caminos infinitos.
No temeré a los perros que me ladren;
no borrarán su huella en mi camino.
Soy como el agua que se escurre
después de la lluvia tumultuosa.
Me ignoraron, me barrieron al rincón de la basura.
Me dicen, burlando: «¿Tu padre, dónde está?»
Me tramitan en sus altos tribunales.
Pero yo gritaré la justicia de mi causa:
¡Llevo la sangre de un hombre, llevo su ausencia...!
¿Mi padre?... ¿dónde está?, yo les respondo
que en mi carne y en mis pasos
y en la testaruda rosa de mi alma.
Todos los ríos desde entonces me aconsejan,
todos los montes me dicen: «por aquí».
En el corazón del mar me envolveré de amor para
buscarte;
llegaré hasta las raíces de lo justo.
92
Publicado en Niño dolido p. 8 y en Canto desde el centro pp. 168-169.
112
Pero no entraré por las puertas del malvado;
no llevaré mi mano a la venganza.
Sacudiré la tierra hasta descubrir tu huella:
se dirá la verdad; se hará justicia.
113
HERENCIA93
Nací de transparentes libertades,
de hereditarias manos de mineros
y duras consecuencias.
Nací en la feliz pobreza de los que entregan todo,
de pasión amante y sueños de justicia.
Mi sangre manchó estandartes, antes que naciera.
Un místico paso llevo, un cortejo persigo,
un viento, un huracán que no me deja cómodo,
una fuerza mana en mi interior, que no renuncia
a la recia dignidad de ser un hombre.
Un corazón de fuego,
una lanza de leche tengo;
y una sombra en mis ojos
tiernamente espera
a que la llene de pasos honrados,
la lleve hasta el fondo, atraviese mis verdades
y beba las aguas más profundas
que apaguen mi duelo.
¡Qué espesa batalla se anuda y desenreda
en mi oscuro bosque adolescente...!
Como vientos encontrados, como hojas
de otoño que se saludan y golpean:
quiero justicia; no quiero violencia.
Siento en mí el sacudido dedo del Bautista
y la tentación del hacha al pie del árbol;
pero más que a Juan quiero en mí a Cristo,
con látigos y perdones, juntamente justo y bueno.
Y así me quiero, corazón a dos manos,
pero soy batalla y tentación.
Corra el encendido vino nuevo
destrozando mis odres de venganza;
galopen siempre mis caballos de azufre
entre los serenos capiteles de mi templo.
Soy carbón y ceniza; duro y blando.
Iré recorriendo el mundo con este paso.
93
Publicado en Niño dolido p. 10 y también en Canto desde el centro pp. 174-175.
114
CON JESÚS
Coro:
Con Jesús yo canto, con Jesús yo juego,
con Jesús camino por el mundo entero.
Hoy floreció en el sepulcro azucena de blancura.
El Padre la está regando con agüita de la altura.
Que Cristo Resucitado ya venció a la muerte oscura.
Pascua de Resurrección, alegría del cristiano.
Es mi glorioso Señor el que fue crucificado.
A su luz y resplandor brillarán todos los santos.
Resurrección es la Fiesta de la máxima alegría:
vénganse todos los Santos; venga la Virgen María
y su esposo San José, a celebrar este día.
Vengan los niños del mundo, vengan todos a saltar.
Vengan de América y Asia, del otro lado del mar;
amarillos, blancos, negros, vengan todos a cantar.
Hoy también la piedra fría del sepulcro del Señor,
resplandece como estrella, ilumina como el sol,
y a quienes creen los marca en Santa Confirmación.
115
SER JOVEN94
Ser joven es mirar más allá,
cantar un canto nuevo,
llevarse todo el mundo
amarrado en un pañuelo.
Y ser joven es llorar
esas tristes mentiras
que hoy te prometen el alma
y mañana te hacen trizas.
Ser joven es soñar y vivir
alegres amistades,
y cambiar sin motivo
los puntos cardinales;
y ser joven es sufrir
los gestos desleales,
los labios rencorosos
que destruyen los ideales.
Ser joven es desear sin medir
las cosas imposibles,
seguro que intentarlo
es ya hacerlo posible;
ser joven es de nuevo
inventar otros caminos,
cantando desde adentro
amores infinitos.
Ser joven es encontrar las horas
o demasiado cortas
o demasiado largas.
Coro:
Yo quiero que valga la pena
mi vida en mi propio camino,
buscando el recto sentido
de Dios que la quiere buena.
94
Publicado en Escritos p. 205.