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Verdad
y
Libertad
Año 2008
nº 10
julio
¿Por qué es hermoso ser joven?
BENEDICTO XVI
Reproducimos algunos párrafos del discurso que dirigió
Benedicto XVI a miles de jóvenes en la plaza Matteotti de
Génova el 18 de mayo durante su visita pastoral.
***
… Me pregunto -he reflexionado-: ¿por qué es hermoso
ser joven? ¿Por qué el sueño de la juventud perenne? Me
parece que son dos los elementos determinantes. La juventud tiene todavía el futuro por delante; todo es futuro,
tiempo de esperanza. El futuro está lleno de promesas.
Para ser sinceros, debemos decir que para muchos el futuro también se presenta oscuro, sembrado de amenazas.
Hay incertidumbre: ¿encontraré un puesto de trabajo?,
¿encontraré una vivienda?, ¿encontraré el amor?, ¿cuál
será mi verdadero futuro?
Y ante estas amenazas, el futuro también puede presentarse como un gran vacío. Por eso, hoy muchos quieren
detener el tiempo, por miedo a un futuro en el vacío. Quieren aprovechar al máximo inmediatamente todas las bellezas de la vida. Y así el aceite en la lámpara se consuma
cuando la vida debería comenzar. Por eso es importante
elegir las verdaderas promesas, que abren al futuro, incluso con renuncias. Quien ha elegido a Dios, incluso en la
vejez tiene ante sí un futuro sin fin y sin amenazas.
Por tanto, es importante escoger bien, no arruinar el futuro.
Y la primera opción fundamental debe ser Dios, Dios revelado en su Hijo Jesucristo. A la luz de esta opción, que nos
ofrece al mismo tiempo una compañía para el camino, una
compañía fiable, que no nos abandona nunca, se encuentran los criterios para las demás opciones necesarias. Ser
joven implica ser bueno y generoso. Y la bondad en persona es Jesucristo, el Jesús que conocéis o que busca vuestro corazón. Él es el Amigo que no traiciona nunca, fiel
hasta la entrega de su vida en la cruz. Rendíos a su amor.
Como lleváis escrito en vuestras camisetas preparadas
para este encuentro: "Liberaos" gracias a Jesús, porque
sólo él puede libraros de vuestras preocupaciones y de
vuestros temores, y colmar vuestras expectativas. Él dio su
vida por nosotros, por cada uno de nosotros. ¿Podría deAsociación Persona y Familia
fraudar vuestra confianza? ¿Podría llevaros por senderos
equivocados? Sus caminos son caminos de vida, llevan a
los pastos del alma, aunque sean escarpados y difíciles.
Queridos amigos, os invito a cultivar la vida espiritual. Jesús dijo: "Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. El que
permanece en mí y yo en él, ese da mucho fruto; porque
separados de mí no podéis hacer nada" (Jn 15, 5). Jesús
no hace juegos de palabras; es claro y directo. Todos le
entienden y toman posición. La vida del alma es encuentro
con él, Rostro concreto de Dios. Es oración silenciosa y
perseverante, es vida sacramental, es Evangelio meditado,
es acompañamiento espiritual, es pertenencia cordial a la
Iglesia, a vuestras comunidades eclesiales.
Pero ¿cómo se puede amar, entrar en amistad con alguien
a quien no se conoce? El conocimiento impulsa al amor y
el amor estimula el conocimiento. Así sucede también con
Cristo. Para encontrar el amor con Cristo, para encontrarlo
realmente como compañero de nuestra vida, ante todo
debemos conocerlo. Como los dos discípulos que lo siguen después de escuchar las palabras del Bautista y le
dicen tímidamente: "Rabbí, ¿dónde vives?" (Jn 1, 38),
quieren conocerlo de cerca.
Es el mismo Jesús quien, hablando con los discípulos, distingue: "¿Quién dice la gente que soy yo?" (cf. Mt 16, 13),
refiriéndose a los que lo conocen de lejos, por decirlo así
"de segunda mano". "Y vosotros ¿quién decís que soy
yo?", refiriéndose a los que lo conocen "de primera mano",
habiendo vivido con él, habiendo entrado realmente en su
vida personalísima hasta convertirse en testigos de su oración, de su diálogo con el Padre.
Así, es importante que tampoco nosotros nos limitemos a
la superficialidad de tantos que escucharon algo acerca de
él: que era una gran personalidad, etc..., sino que entremos en una relación personal para conocerlo realmente. Y
esto exige el conocimiento de la Escritura, sobre todo de
los Evangelios, donde el Señor habla con nosotros. Estas
palabras no siempre son fáciles, pero entrando en ellas,
entrando en diálogo, llamando a la puerta de las palabras,
diciendo al Señor: "Ábreme", encontramos realmente palabras de vida eterna, palabras vivas para hoy, tan actuales
(Continúa en la página 3)
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AL HILO DE LA NOTICIA
Año 2008
nº 10
julio
La Familia formadora de valores
Nomar
VI ENCUENTRO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS
El Pontificio Consejo para la Familia ha preparado diez catequesis, en forma de talleres, que habrán de servir, especialmente
para las Familias, como preparación a la celebración de este
Encuentro. Todo el material catequético ha sido puesto en la
página web del VI Encuentro Mundial de las Familias:
www.emf2009.com
El cardenal Norberto Rivera Carrera, Arzobispo Primado de
México, escribe una carta de aliento para preparar dicho encuentro. Extractamos algunos párrafos.
LA FAMILIA
FORMADORA EN LOS VALORES.
Un convencimiento que hemos de tener en relación a la Familia
es precisamente en la perspectiva que el Santo Padre ha señalado como tema de reflexión para el VI Encuentro Mundial de las
Familias: ‘La Familia formadora en los valores humanos y cristianos'. Hablar de la Familia como formadora en los valores
hace referencia a una serie de acciones que implican todo un
proceso orientado a lograr una definición, una configuración,
una firmeza y una perfección en cada una de las personas que
conforman la Familia, procedimientos que permiten alcanzar
una mayor reciedumbre y un mejor ‘acabado' en las personas.
Es universalmente aceptado que la persona se configura, especialmente en los primeros años de su vida, en el seno de la propia Familia; aquí es donde la Familia tiene un lugar insustituible
en la ‘forja' de la personalidad humana y cristiana de las personas. El momento histórico que vivimos nos señala cómo la Familia ha abdicado de su propio ser y de su misión de formar a
las personas, con las consecuencias que conocemos de relativismo, subjetivismo, sensualismo y carencia de valores en la sociedad. Los valores tienen como escena natural la vida cotidiana.
Es muy importante comprender este escenario real de los valores Familiares. Por eso mismo, la vida Familiar es la profunda y
constante ocasión real, el vasto horizonte de la más excelente
aventura humana, que no es otra, al fin, que el amor verdadero,
bueno y bello, como el más elevado valor. Por eso, la Familia
tiene una importante y significativa misión: ser formadora en los
valores.
LOS VALORES. Los valores definen la ‘cualidad' de las
personas, no sólo desde el punto de vista moral, sino también
ontológico. Los valores se identifican con las virtudes. La virtud
implica una fuerza, un vigor y una valía para actuar con integridad y rectitud en función de un logro de vida. Los valores tienen
por eso una riqueza y una jerarquía que enriquecen a las personas en diferentes dimensiones:
• Humanamente. La naturaleza humana tiene unos fines, y
cuando se consiguen, el hombre alcanza su perfección o plenitud. La naturaleza humana consta de dos elementos, uno natural
y otro racional. Los valores hacen referencia a la totalidad de la
persona. Aquí caben los aspectos psicológicos y sociológicos.
El enfoque psicológico estudia, por ejemplo, el modo de ser de
la persona (sus facultades, sus talentos, sus motivaciones, etc.) y
determina no sólo cómo "son" los actos humanos, sino cómo "deben ser". Es decir, se va configurando el ‘deber ser' de la persona. La re-
flexión sobre los valores es también "ciencia de comportamientos sociales". Efectivamente, hay muchas y variadas conductas
sociales que se van forjando en la Familia. Aquí se enfocan las
relaciones de un "yo" con otro "yo" teniendo en cuenta su dignidad de personas.
• Espiritualmente. La persona es una totalidad biológica y espiritual (inteligente y libre) que tiende a su fin último mediante el
desarrollo armónico de sus facultades. De ahí que abarque otros
ámbitos: Los deberes de la persona relativos a su espíritu
(formación o cultura de la inteligencia y de la voluntad) y los
deberes de la persona relativos a su Creador (culto interior o
religión).
Si tenemos en cuenta que el Cristiano de hoy tiene que ser un
verdadero discípulo y misionero en la Iglesia y en el mundo -así
lo afirma el Documento del Episcopado Latinoamericano en
Aparecida- hemos de devolverle a la Familia el lugar que ocupa
en la formación de los Discípulos y Misioneros que la Iglesia
nos pide hoy, apostando todos juntos al futuro de las Familias
en nuestra Ciudad de México y en nuestra Patria.
LOS
SACERDOTES, AGENTES CUALIFICADOS
DE LA PASTORAL FAMILIAR. Todos en la Iglesia
somos Promotores y agentes de la pastoral de los matrimonios y
de las Familias. El Obispo, como primer agente de Pastoral Familiar en la Diócesis, "es el que brinda no sólo el apoyo efectivo
de las estructuras eclesiales en esta Pastoral, sino también el
apoyo afectivo de todos los participantes en el apostolado de las
Familias" (Directorio Nacional de Pastoral Familiar de México,
545). Pero en la organización de la pastoral de la Diócesis, los
presbíteros -y especialmente los párrocos- tienen un papel preponderante en la promoción, impulso y acompañamiento de las
diversas iniciativas que se refieren a la Pastoral Familiar, por
ejemplo la adecuada preparación de los novios a casarse, la
atención a las madres solteras, las viudas, los niños de la calle,
las Familias en situaciones especiales e irregulares, la promoción y defensa de la vida en todas sus etapas, los matrimonios
jóvenes, los matrimonios en conflicto y, sobre todo, la formación y promoción de agentes de Pastoral Familiar. Cada parroquia procure, por tanto, la implementación de un equipo, impulsado y promovido por su párroco como responsable de esta Pastoral y secundada y apoyada por la Comisión Diocesana de Pastoral Familiar y por los Movimientos Laicales y de Familia,
aprovechando los recursos propuestos en la misma Parroquia, en
el Decanato o en la zona pastoral e igualmente los propuestos a
nivel regional y nacional. Tenemos que trabajar juntos para llegar a todos los ambientes: familias, escuelas, mundo del trabajo,
jóvenes, cárceles, comunidades religiosas, seminarios, etc. Un
buen fruto y signo de este empeño por la promoción del Matrimonio y la Familia será el surgimiento de nuevas vocaciones
sacerdotales, misioneras, religiosas y laicales en nuestra querida
Arquidiócesis.
En la Solemnidad del Corpus Christi, 22 de mayo de 2008.
+ Norberto Card. Rivera Carrera. Arzobispo Primado de México
www.emf2009.com
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Asociación Persona y Familia
AL HILO DE LA NOTICIA
Año 2008
nº 10
julio
Una familia numerosa
TESTIMONIO
“Cuando llegamos a fin de mes, aplaudo”
Begoña Fernández es madre de ocho hijos de entre13 años
y 4 meses. Por lo general, está acostumbrada a que los demás deduzcan que le gustan mucho los niños o que su marido gana mucho dinero. En realidad, su gran familia no
responde ni a una cosa ni a la otra, sino a la Fe que profesan en Jesucristo, como católicos y pertenecientes al Camino Neocatecumenal. Ella y su marido, Josep Masmitjà, entienden que viven en una sociedad donde ya están apareciendo otras realidades que pueden ser geniales, pero, para
ellos matrimonio y familia son conceptos y realidades cristianas: "Nosotros vivimos en la Fe católica. Es Cristo el que
nos hace estar llenos de vida, de manera que podemos darla. El centro de nuestra vida no es la preocupación por el
cansancio que, a veces, podemos sentir, ni tampoco el tener más o menos dinero.
Josep es modelista de una empresa automovilística. Tiene horario flexible (currado a pulso pues no me lo querían dar)
que le permite llevar a los niños al colegio. Begoña, que estudió periodismo, cuida de la Familia y es quién recibe toda
la prole en la pausa del mediodía. Josep llega a las siete. Entonces hay que ocuparse de los deberes de todos los cursos
y poner la cena. "Siempre procuramos hacerles ver (a nuestros hijos) que esta familia nos la ha construido el Señor y
tratamos de que TODOS tengan un recuerdo para Cristo todas las noches, alguna oración, etc. Excepto el Domingo que
buscamos un momento en la mañana para rezar todos juntos y ver cómo nos ha ido la semana". Se apañan. Sólo recorren a la canguro (cuidadora) cuando tiene que ir a la Parroquia. ¿Y ahorran? "Cuando llegamos a fin de mes nos aplaudimos, pero seguimos adelante" dice Begoña.
Familias como la suya van disminuyendo (el matrimonio católico bajo el 14,8 % en 2006). No obstante, creen que el
Gobierno central debería apoyar a los que aportan hijos a la sociedad: las ayudas son muy escasas en comparación con
Europa a pesar de lo que diga el nuestro presidente; las casas no están diseñadas para acoger familias numerosas, y la
normativa de tráfico sobre las silletas de los coches da soluciones "A familias de un hijo, no de ocho".
Josep y Begoña, reportaje publicado en el Periódico de Catalunya el 18/05/2008
(Viene de la página 1)
como lo fueron en aquel momento y como lo serán en el
futuro.
Este coloquio con el Señor en la Escritura no debe ser
nunca un coloquio individual; ha de hacerse en comunión,
en la gran comunión de la Iglesia, donde Cristo está siempre presente, en la comunión de la liturgia, del encuentro
personalísimo de la sagrada Eucaristía y del sacramento
de la Reconciliación, donde el Señor me dice: "Te perdono".
Un camino muy importante es también ayudar a los pobres, a los necesitados, tener tiempo para los demás. Hay
muchas dimensiones para entrar en el conocimiento de
Jesús. Naturalmente están también las vidas de los santos. Tenéis numerosos santos aquí, en Liguria, en Génova, que nos ayudan a encontrar el verdadero rostro de
Jesús. Sólo así, conociendo personalmente a Jesús, podemos también comunicar esta amistad nuestra a los demás; podemos superar la indiferencia. Porque, aunque
parezca invencible -en efecto, a veces, la indiferencia da
la impresión de no necesitar a Dios-, en realidad, todos
saben qué les falta en su vida.
Sólo cuando descubren a Jesús caen en la cuenta: "Esto
era lo que yo esperaba". Y nosotros, cuanto más amigos
seamos de Jesús, tanto más podremos abrir el corazón a
los demás, para que también ellos sean realmente jóvenes, es decir para que tengan ante sí un gran futuro.
Al final de este encuentro tendré la alegría de entregar el
Evangelio a algunos de vosotros como signo de un mandato misionero. Id, queridos jóvenes, a los ambientes de
Asociación Persona y Familia
vida, a vuestras parroquias, a los barrios más difíciles, a
los caminos. Anunciad a Cristo, el Señor, esperanza del
mundo. El hombre, cuanto más se aleja de Dios, su Fuente, tanto más se extravía; la convivencia humana se hace
difícil, y la sociedad se disgrega.
Estad unidos entre vosotros, ayudaos a vivir y a crecer en
la fe y en la vida cristiana, para que podáis ser testigos
intrépidos del Señor. Estad unidos, pero no cerrados. Sed
humildes, pero no tímidos. Sed sencillos, pero no ingenuos. Sed sensatos, pero no complicados. Entrad en diálogo con todos, pero sed vosotros mismos. Permaneced
en comunión con vuestros pastores: son ministros del
Evangelio, de la divina Eucaristía, del perdón de Dios.
Para vosotros son padres y amigos, compañeros de camino. Los necesitáis y ellos os necesitan, todos os necesitamos.
Cada uno de vosotros, queridos jóvenes, si permanece
unido a Cristo y a la Iglesia, puede realizar grandes cosas. Este es el deseo que formulo para vosotros y que os
dejo como consigna. A los que estáis inscritos para participar en el Encuentro mundial de julio en Sydney os digo:
"¡Hasta la vista!". Extiendo este saludo a todos, porque
todos podéis seguir ese acontecimiento incluso desde
aquí. Sé que en esos días las diócesis organizarán con
ese motivo momentos comunitarios, para que los jóvenes
del mundo entero vivan de verdad un nuevo Pentecostés.
Os encomiendo a la Virgen María, modelo de disponibilidad y de humilde valentía para aceptar la misión del Señor. Aprended de ella a hacer de vuestra vida un "sí" a
Dios. Así Jesús vendrá a habitar en vosotros, y lo llevaréis con alegría a todos.
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AL HILO DE LA NOTICIA
Año 2008
nº 10
julio
Consejo Pontificio para los Laicos
Lola Velarde
LOLA VELARDE,
presidenta de la sección europea
del Instituto de Política Familiar (el IPF European Network), ha sido recientemente nombrada miembro del
Consejo Pontificio para los Laicos.
Agradecimiento es lo primero que le viene a la mente a
doña Lola Velarde cuando se le pregunta por su nombramiento: por «el privilegio, para mí, de poder estar en
un Consejo con tantas personas de tanto prestigio y calidad humana», y por «el respaldo que supone, desde la
Iglesia, hacia el trabajo del Instituto de Política Familiar.
Ahora mi inquietud -confiesa- es estar a la altura de
este reto y cumplir fielmente la misión que se me encomienda. Confío en la oración de mucha gente que está
rezando mucho por mí, y eso me da muchísima tranquilidad».
La señora Velarde destaca también que «los últimos
nombramientos reflejan claramente la importancia que
da la Iglesia al papel de los laicos y a la presencia católica en la vida pública», que incluye la política, pero que no se agota en ella. «La
importancia de la sociedad civil está tremendamente presente en la doctrina social de la Iglesia desde sus orígenes»,
destaca. Pero de forma muy especial,
hoy, «en toda Europa, asistimos a un despertar de la sociedad civil», como respuesta a situaciones verdaderamente
apremiantes. «Se ve de forma muy clara
en España: desde hace algunos años, hay
una ideologización muy fuerte, una expansión de la ideología de género, que
está generando ataques contra la familia
desde la raíz, porque considera que la
familia es una lacra para la mujer. Esta
corriente se plasma en leyes y deja ver ya
sus consecuencias en la vida real: en Europa, hay un millón de rupturas familiares
al año; en los últimos 15 años esas rupturas han afectado a 21 millones de niños... Ante esto, las
familias, que hace 20 años no sentían la necesidad de
participar en la vida pública, están viendo que, o defienden ellas sus propios principios y derechos, o sólo van a
retroceder cada vez más».
Desde sus tiempos universitarios, Lola Velarde ha participado en diversas asociaciones, siempre con una inquietud de participar en la vida pública en defensa de la
familia, que ha compartido después con su marido. Pasó
también por la política: en la Comunidad de Madrid, fue
Directora General de la Juventud, «una experiencia fabulosa», dice, porque «uno se da cuenta de que, desde
la política, se puede hacer mucho bien, mucho más de
lo que yo imaginaba». De ahí pasó a convertirse en una
de las personas de referencia en el mundo asociativo
familiar español, junto con el fundador del IPF, Eduardo
Hertfelder. «La vida me ha ido llevando por este cami-
no, que, por otra parte, a mí me apasiona -confiesa-. Y
creo que los tiempos actuales nos urgen a dar testimonio».
ZENIT.org publica una entrevista tras su nombramiento:
--Ustedes han analizado las políticas familiares de
todos los países que actualmente forman la Unión
Europea. De todos los problemas que parece tener
la familia en Europa -baja natalidad, falta de apoyos económicos, legislaciones ambiguas, etc.¿cuál cree usted que es el mayor de todos?
--LV: A mí me parece que el problema más grave y doloroso es la ruptura familiar. Según los datos que tenemos, la ruptura familiar en Europa en los últimos 15
años ha afectado a más de 21 millones de niños. Este
dato es dramático, porque hay evidencias científicas de
sobra para afirmar que la familia es el ámbito más adecuado para el desarrollo de un niño.
Por lo tanto, todas las políticas familiares
deberían tener como primer objetivo el
fortalecimiento de la institución del matrimonio, la resolución de las crisis, el afrontamiento de las dificultades, por un bien
mayor, que es la unidad de la familia, para
los propios esposos y para los hijos.
--¿Cree usted que los gobiernos europeos son conscientes de que el gran
problema está ahí?
--LV: Probablemente no. Si se es consciente del problema demográfico. Sobre esto
hay más sensibilidad, ya que el problema
demográfico va unido a un problema económico, que es el descenso de la población
activa que permitirá en el futuro sostener
las pensiones y la Seguridad Social. Pero
no se hace un análisis a fondo de las causas -con alguna excepción, como un reciente informe que señalaba la marginación social, la drogadicción y el fracaso escolar como
consecuencias de la ruptura familiar-.
Hay otro problema, y es la fuerte ideologización de las
instituciones, como yo he podido constatar, dentro de la
estructura de las Naciones Unidas y de las instituciones
europeas. Se trata de una serie de minorías muy ideologizadas y muy sectarias que están teniendo una enorme
influencia en las resoluciones que salen del Parlamento
Europeo, del Consejo de Europa y de las Naciones Unidas.
Estas minorías no reflejan en absoluto el sentir de la
gente de la calle, pero están impregnando las instituciones, y estas ideologías son muy contrarias a la familia.
Una de ellas es la ideología de género, que considera
entre otras cosas que la familia es una lacra social porque impide la plena realización de la mujer.
Para más información puedes visitar www.zenit.org y
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www.alfayomega.es
Asociación Persona y Familia
AL HILO DE LA NOTICIA
Año 2008
nº 10
julio
Consejo Pontificio para los Laicos
José Miró i Ardèvol
--Respecto al caso concreto de España, y enlazándolo con lo que pasa en Europa, muchos analistas
están convencidos de que las políticas que está
promoviendo el actual Gobierno están inspiradas
por la Unión Europea. ¿Eso es cierto?
--LV: Ha habido una serie de resoluciones del Parlamento Europeo (que no tienen fuerza legal) en el mismo
sentido que las polémicas leyes españolas. Lo cierto es
que uno puede apoyarse en esas «recomendaciones»
para promover unas políticas determinadas, pero lo
hace de forma voluntaria, porque los temas de familia
son de competencia nacional, no de competencia europea.
Ciertamente, lo que está ocurriendo en España está relacionado con lo que está ocurriendo en Europa y en la
ONU. No es una estrategia particular de nuestro Gobierno, sino que forma parte de una estrategia más amplia,
como comentaba antes, de ciertos sectores muy ideologizados.
También es verdad que España, en este sentido, está
siendo la punta de lanza, ahora mismo el Gobierno español es el protagonista y máximo impulsor de esta
ideología en el mundo. Dentro de Europa, España está
siendo como el campo de pruebas de cómo implantar
estas ideologías contrarias a la familia y a los valores
cristianos y humanos, y además en un país de tradición
católica, porque si lo pueden hacer aquí, lo pueden
hacer en cualquier otro sitio. En este sentido, hay un
vínculo entre lo que ocurre en España y lo que ocurre en
Europa, ciertamente.
--¿Cree usted que esta «racha ideológica» pasará?
--LV: Yo creo que eso depende de lo que hagamos nosotros. Pasará o no pasará dependiendo de que haya
personas que tengan convicción y fortaleza para luchar
por determinados valores. Porque esto no hay quien lo
pare.
En España se está viendo, yo creo que hay un gran despertar en este sentido, en defender los principios más
profundos, la familia, la vida humana, las libertades...
Son cuestiones básicas, y si nos mantenemos firmes en
su defensa, con liderazgo y sin complejos, transmitiendo
algo que es tremendamente positivo y atractivo, habrá
quien lo siga, cada vez más, y eso acabará teniendo un
reflejo en las políticas públicas.
Yo he podido constatar que en el resto de Europa miran
a España en este sentido con admiración. La movilización social que ha habido por parte de las asociaciones
familiares , el hecho de que las manifestaciones o la
reciente fiesta de la Familia del 30 de diciembre haya
convocado a más de un millón de personas, en el resto
de Europa lo miran muy impresionados. También en
Italia ha habido una actividad muy esperanzadora.
JOSÉ MIRÓ
I ARDÈVOL volvió a la Iglesia hace
algo más de quince años, lo que le permite decir que su
vivencia de la fe todavía «es nueva». Con el tiempo, se
fue dando cuenta de
que «una de las debilidades que tenía la
Iglesia era que existía una escasa presencia de los laicos
en la vida pública,
en las instituciones
de la política, la comunicación, la cultura...» Dado el peso
que tiene el catolicismo en España,
esto daba lugar a
«un
desequilibrio
importante»
que
influía a la hora de
«facilitar o dificultar
la transmisión de la
fe y del funcionamiento de la sociedad». Otra debilidad es que, «en política, hay mucha gente católica, pero que a la hora de
votar sitúan su fe en un plano secundario».
Por ello, hace siete años nació en Cataluña E-Cristians,
con un doble propósito: «Buscar caminos para traducir
la doctrina social de la Iglesia en propuestas concretas
para los problemas y necesidades de la gente», y tener
«capacidad de crítica frente a realidades terribles» que
se dan en la sociedad. Por otro lado, se quería también
ofrecer «un lugar de encuentro para los católicos con
distintas espiritualidades y sensibilidades, pero unidos
en el sentido de pertenencia a la Iglesia y fidelidad a su
magisterio».
En E-Cristians -explica el señor Miró i Ardèvol-, conviven
las más diversas experiencias religiosas y de militancia
política, «con el criterio de que, cuando se entra en contradicción, debe primar lo que dice la Iglesia. Somos
católicos en el mundo (instituciones, partidos, asociaciones...), no miembros de estas instituciones dentro de la
Iglesia».
Para el señor Miró i Ardèvol, su nombramiento como
miembro del Consejo Pontificio para los Laicos ha supuesto, «evidentemente, una sorpresa y una alegría».
Sin embargo, considera que «no se trata tanto de una
significación personal, sino de subrayar una determinada posición colectiva a lo largo de los pocos años» de
vida de E-cristians. Cree que así se reconoce la importancia de este tipo de organizaciones. Además, «el
hecho de que E-Cristians haya nacido en Cataluña y sea
allí donde tenga su base más numerosa también puede,
quizá, significar que se presta atención a las circunstancias, particularmente adversas, que aquí vive el catolicismo».
Para más información puedes visitar www.zenit.org y
Asociación Persona y Familia
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