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MODERNIZAR EL ISLAM O ISLAMIZAR LA MODERNIDAD
En la bitácora (artículo en Internet, en este mismo blog) anterior
hablé del "resentimiento islámico, que es un rasgo transversal, o sea, que
afecta a todo lo islámico. Ahora toca describir las respuestas dadas a ese
resentimiento colectivo en nuestro tiempo.
I. EL DESPLOME DEL PODERÍO ISLÁMICO EN EL SIGLO XIX Y
COMIENZOS DEL XX
Prescindo de las vicisitudes y alternancias específicas de la evolución
histórica del islam desde el año 622 d. C., fecha de la "hégira" o año 1º de la
cronología musulmana, cuando los 150 musulmanes residentes en La Meca con
Mahoma al frente emigraron a la llamada Madinat (= "Ciudad" del Profeta, de
donde "Medina") desde entonces. Ahora me fijo en el último derrumbe político
de islam, el operado a partir de finales del siglo XVIIl.
Consecuentemente se intensificó el "resentimiento", esa sensación
colectiva y mezcla explosiva de orgullo herido, de frustración, de envidia y de
deseos de venganza junto con la nostalgia de las épocas de esplendor,
especialmente de los primeros siglos de su existencia (VII-VIII). En unos cien
años, a partir del 622 los musulmanes toman de nuevo La Meca y conquistan
Arabia, Siria, Persia, parte de la India hacia Oriente y, hacia Occidente, Egipto,
Libia Túnez, Argelia, Marruecos, Hispania (España-Portugal en los años 711717), llegando en el 732 a Poitiers (a unos 400 kilómetros de la frontera
española en dirección a París).
El derrumbe político del islam se manifiesta en el hundimiento de los
dominios otomanos, turcos, tras cinco siglos de existencia y en la
colonización de las regiones islámicas de Asia y África por las potencias de
los países europeos, que los musulmanes suelen identificar y llamar
"cristianos". De hecho lo son al menos por tradición y por la cultura
predominante. De ahí, en parte, la animadversión de los musulmanes
respecto de los cristianos. Además, en el mismo año (1803) en que los
ingleses toman Dehli, Abd´al Aziz (1746-1824), hijo de Wali Allah (17021762), líder de la reforma islámica en la India, declaró que la India había
dejado de ser dar-al-Islam, o sea, territorio musulmán, y se había
convertido en dar-al-harb, territorio extraño, y por consiguiente debía ser
reconquistado para implantar de nuevo la comunidad islámica. Parecía
como si le empuje musulmán hubiera llegado a la senectud y le quedaran
días contados antes de su descomposición y muerte.
II. LOS PRINCIPALES MODOS DE SUPERACIÓN A IMPULSOS DEL RESENTIMIENTO
Desde hace dos siglos o más, no pocos musulmanes se han
preguntado: ¿Por qué los países occidentales y cristianos progresan
mientras los musulmanes no logran salir del retraso ni del atasco en el que
están sumidos? ¿Cómo librarse de la dominación occidental e igualar su
superioridad e incluso superarla?
El desmoronamiento político, económico, científico-técnico y
sociocultural del islam ha terminado por provocar la casi inevitable reacción
con tintes de resentimiento y la aspiración a restaurar el esplendor
pretérito. Los musulmanes han procurado salir de este letargo con tres
actitudes básicas o movimientos de signo dispar y hasta contrario.
2.1. Modernizar y occidentalizar el islam
Esta modernización del islam supone la marginación del islam en
cuanto tal y su anulación sociopolítica.
2.1.1. Un modo antislámico, obra del laicismo masónico
Casi todos los integrantes del movimiento Jóvenes otomanos eran
masones, aunque aparente y oficialmente figuraran como musulmanes. En
cambio, los Jóvenes Turcos, que hasta cierto punto sustituyeron a los
anteriores eran casi todos agnósticos y masones. Estos fueron los que, en
1909, nombraron gran visir a su jefe Tallat Bey (más conocido por Mehmet
Tallat Pashá), Gran Maestro del Gran Oriente Otomano. Más tarde,
apoyado por ellos, Mustafá Kemal, conocido como Atartük (= "Padre de los
turcos", apellido honorífico concedido por el parlamento en 1934), abolió el
Imperio turco en 1922, proclamó la República turca en 1923, suprimió en
1928 el califato, que era considerado la clave en la bóveda histórica de la
umma o comunidad islámica; trasladó la capital de Constantinopla a Ankara
y estableció en Turquía el laicismo de origen e impronta masónico.
Desde Turquía la masonería se ha extendido a las regiones de Asía
Central y del sur de Rusia, en los que hay numerosos habitantes
musulmanes. En el año 2005 la Gran Logia de Turquía contaba con casi 200
logias y unos 12.000 miembros activos y unos 15.000 2durmientes".
2.1.2. La implantación del laicismo en Turquía, modernizada y
occidentalizada
Atartük reemplazó de golpe o bruscamente el fundamentalismo de
signo religioso, islámico, vigente en Turquía durante más de un milenio por
otro laicista, masónico y opuesto al islam. Sometió a una especie de arresto
domiciliario (en el foro de las conciencias y dentro de las mezquitas y
oratorios musulmanes) a la religión islámica y sus manifestaciones. Lo
consiguió por la fuerza y no sin hacer miles de "mártires" entre los
practicantes y defensores del islam tradicional.
En 1925 fueron prohibidas las "confraternidades" sufíes, que
encarnaban la dimensión esotérica y mística del islam. y las escuelas de
derviches. Estos son individuos atraídos por el espíritu sufí, pero que,
imposibilitados para la vida retirada en el desierto o en celdas excavadas en
las rocas, se casan y practican su profesión, aunque sometidos a una regla
en obediencia al jeque o director sufí y guardando secreto absoluto de su
organización. Solo los girovagos tienen autorización legal para realizar sus
típicas danzas una vez al año como testigos de una tradición más folclórica
que de la mística musulmana, así como para atracción de los turistas. En
1970 varios maestros sufíes ya habían ingresado en logias masónicas para
desarrollar a su modo su peculiar misticismo como si fuera realmente
compaginable esta doble pertenencia a la masonería y al sufismo.
Ante la urgencia de salir del atraso y atasco de los países islámicos, la
masonería turca -con Atartük y sus sucesores al frente- se inclinó por
modernizar el país occidentalizándolo y marginando al islam. Impuso el
alfabeto latino en vez del árabe (año 1928), el calendario gregoriano
vigente en Europa y Occidente, la monogamia, la igualdad de hombres y
mujeres (en cuestiones de divorcio y herencia, el uso del apellido, etc.,), la
indumentaria occidental (las mujeres: faldas, blusas, etc.,); los hombres:
chaqueta, pantalón); los códigos civil, penal y comercial, basados
respectivamente en el modelo suizo, italiano y alemán. Introdujo el
derecho de la mujer al voto (año 1934, diez años antes que en Francia). El
laicismo impuesto fue radical; afectó especialmente al cristianismo. Se
prohibió la construcción de iglesias nuevas; hasta el año 2011 no hubo la
primera excepción.
El laicismo y la occidentalización de Turquía, entre otros motivos,
ayuda a comprender su ingreso en la OTAN (1952), así como la
complacencia con que la propuesta de su ingreso en la Unión Europea ha
sido recibida por no pocos eurodiputados, especialmente al comienzo.
Turquía obtuvo el estatuto oficial de país candidato a la adhesión a la Unión
Europea durante el mandato de Erdogan como Primer Ministro. Esta misma
clave ha contribuido a abrir la sintonía entre el Primer Ministro turco
Erdogan y el presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero,
ambos iniciados en la masonería. Ambos pusieron en marcha la Alianza de
las Civilizaciones el 27.11.2005 y ambos, con Bon Ki Moon, Secretario
General de la ONU, presidieron la inauguración del Ier Foro de la Alianza,
celebrado en Madrid (febrero, 2011).
2.1.3. ¿Erdogan inclina de nuevo la balanza hacia el islam?
Al implantarse el laicismo y ya antes de la muerte (de cirrosis en 1938
a los 57 años de edad) de Atartük, el ejército turco recibió el encargo de
custodiar la vigencia del régimen laicista turco, tarea previsiblemente no
fácil, dada la aplastante mayoría islámica de los más de 80.000 habitantes
de Turquía. Tal vez por ello, para garantizar la lealtad del ejército al
laicismo, sobre todo de su oficialidad, los cristianos han tenido cerrada la
posibilidad de ser oficiales o mandos en la fuerzas armadas turcas,
prácticamente incluso el ser soldado.
En 1923 Atartük inclinó bruscamente la balanza hacía el
fundamentalismo laicista y la occidentalización de Turquía. ¿En 2016
Erdogan, gracias a un contragolpe, la ha inclinado hacia el fundamentalismo
islámico, silenciado en Turquía durante casi un siglo? Al margen de la
orientación que adopte, es innegable que las últimas decisiones de Erdogan
han causado preocupación en los fieles a la herencia ideológica de Atartük
marcada por el naturalismo, el laicismo y el secularismo de origen
masónico. Además, la postura islamista de Erdogan no es resultado de una
reacción o viraje brusco, sino la línea continua de su ideología a lo largo de
su vida política desde los 16 años de edad, línea más débil a veces, pero
más por oportunismo político y-social que por convencimiento o
conversión. Así sintoniza con la religión e ideología profesada
ininterrumpidamente por la casi totalidad de los turcos desde hace muchos
siglos hasta nuestros días.
Recep Tayyip Erdogan, nacido en 1954, se incorporó a la organización
de jóvenes islamista (MSP) a mediados de los años 1970. Su carrera política
quedó cortada por el golpe militar de 1980 y la consecuente proscripción
de su partido político. Fue alcalde de Estambul (1994-1998). De nuevo su
prometedor futuro político aparece tronchado cuando, en 1998, acusado
de intolerancia religiosa, es condenado a no acceder a ningún cargo público
y a diez meses de cárcel. ¿Motivo? Haber recitado en un acto público un
poema -claramente islamista- del poeta nacional Ziya Gokalp. He aquí
algunos de los versos: "Las mezquitas son nuestros cuarteles,/ sus cúpulas,
nuestros cascos,/ los minaretes, nuestras bayonetas/ y los creyentes,
nuestros soldados".
Deja su partido político en el otoño de 1998 al mismo tiempo que, en
un gesto de acercamiento al laicismo imperante, se pronuncia a favor de la
separación de la religión del Estado. En esto consiste la aconfesionalidad
del Estado o la laicidad, pero, dadas las circunstancias, en boca de Erdogan
suenan a posicionarse a favor más del laicismo que de la laicidad. Funda el
Partido de la Justicia y del Desarrollo en 2001; gana las elecciones en 2002.
Pero, por la condena de 1998, no asume el puesto de Primer Ministro
hasta el 2003, cargo que desempeñará durante once años, hasta 2014. En
este año gana las elecciones presidenciales; es proclamado jefe de Estado el
28.8.2014. El 15.8,2016 el ejército, guardián oficial del régimen laicista,
irrumpe con un golpe de Estado y, en su pronunciamiento, declara traidor a
Erdogan, que, como respuesta, invita al pueblo a llenar las calles de las
ciudades para defender su gobierno. Las multitudes de religión islámica en
su casi totalidad, las llenan. ¿La detención inmediata 32.000 personas y la
depuración de más de cien mil militares, profesores y jueces habrá
eliminado del horizonte turco el retorno al fundamentalismo laicista? Si
fuera así, estaría abierta la puerta a un neootomanismo. Recuérdese que el
Imperio otomano abarcaba los países de Oriente Medio con Turquía como
centro, el norte de África, el Cáucaso y zonas del este europeo. ¿Pero, el
fundamentalismo de signo laicista terminará por ser sustituido por el de
signo islámico, con o sin la occidentalización jurídica y sociocutural todavía
vigente en Turquía?
2.2. Otros países musulmanes occidentalizados
Reza Sha Pahlevi, un coronel de cosacos, 1921 se hizo con el poder
mediante un golpe de estado en Persia, llamada así hasta 1935, en que
cambió este nombre por el de Irán. Imitó a Atartük, aunque de modo más
moderado. Fue sha de Persia desde 1925, dos años después que Atartük se
hiciera con el poder. Gobernó el país hasta que abdicó en 1941. "Sha" es un
título sinónimo de "rey". Le sucedió su hijo Muhammad Sha Pahlevi y
gobernó hasta que, en 1979, le destronó la revolución islámica, cuando, a
imitación de Mahoma (La Meca/Medina/La Meca), Jomeini, que había
emigrado de Irán a Francia, retornó a Irán para hacerse con el poder e
implantar la sharía.
Los dos emprendieron una política de tendencia laicista
relativamente moderada, pero que chocó con el islam chií del 97% de la
población. Introdujo el sufragio femenino, la indumentaria europea de la
que estaba eximido el "clero" islámico, trataron de restaurar lo preislámico
de su país, o sea, lo persa, etc.
III. MODERNIZAR EL ISLAM SIN OCCIDENTALIZARLO
En esta sección encajan los "reformistas", o sea, los que pretenden
reformar el islam, pero sin marginarlo ni occidentalizarlo del todo.
3.1. El movimiento salafiyya (castellanizado: "salafiya")
En la década de 1870-1889 brotó el movimiento llamado "salafiyya"
(= "el pasado"). Lo hizo por la dinámica del "resentimiento" (cf. artículo El
resentimiento islámico en este mismo blog), experimentado por una
"reacción", en primer lugar, "hacia fuera", es decir, el contraste entre la
decadencia del mundo islámico y el deslumbrador progreso científicotécnico, socioeconómico, etc., de la Europa cristiana. Además, influyó la
"reacción hacia dentro", a saber, contra los intentos occidentalizadores de
signo laicista, promovidos desde dentro por el poder político-militar en
algunos países tradicionalmente islámicos (Turquía, etc.,).
En los intentos para introducir el laicismo en los países islámicos
influyó la masonería inglesa y la política de Gran Bretaña que siempre ha
tendido a convertirla en instrumento de sus proyectos de dominio
universal, incluido el mundo islámico. "El fundador del movimiento
salafiyista, Al-Afghani, iniciado en la masonería en una logia del rito escocés
de El Cairo, hizo entrar en la organización masónica a los intelectuales de su
círculo, entre ellos a Muhammad Abduh, quien en 1899 se convirtió en
Mufti de Egipto con el placet de los ingleses" (entrevista-a-claudio-mutti laguerra-civil-islámica,12/02/2015). Se llama "mufti" al intérprete de los
textos sagrados islámicos, cuyas decisiones tienen categoría de ley. "Gran
Mufti" o simplemente "Mufti" es la máxima autoridad en esta materia. El
reticulado de la red tejida por la Gran Logia (masonería regular) y el
imperialismo británico, como el del Gran Oriente (masonería irregular o
liberal) y el influjo francés, es tupido y enmarañado. La única forma de
desenmarañarla sería la publicación de los archivos de las logias de los
países islámicos y de las colonias europeas en toda África. Pero lo prohíbe
el secreto masónico, que es sumamente eficaz.
3.2. Su aspiración: la reforma del islam
La reacción fue activada por una minoría intelectual, educada en las
universidades europeas, que no se contentó con lamentos nostálgicos del
califato, pero estériles. En la puesta en marcha del movimiento salafiya
descuellan un activista político: Jamal al-Din-Afganí y su discípulo, un jeque
egipcio: Muhammad Abduh. La salafiya no pretende marginar el islam
como el laicismo turco, sino reformarlo. Para ello, se plantea dos objetivos.
3.2.1. El retorno a las fuentes primigenias
Los reformistas quieren beber en las fuentes el islam, pero solo en las
originarias. Por eso aceptan el Corán y su vigencia, pero no la de los
hadices, pues no provienen directamente de Mahoma; conectan con él a
través de unos testigos, que casi nunca son coetáneos suyos y, además,
fueron escritos al menos cien años después de su muerte. Tampoco
aceptan el magisterio espiritual, "místico", de las hermandades sufíes, ,ni
las normas de la sharía elaboradas por las escuelas jurídicas tradicionales
(suní y chií).
3.2.2. La reforma del islam para modernizarlo
La modernización del islam impulsa a la salafiya a modernizar el
islam, purificándolo de supersticiones, leyes pseudoreligiosas, etc., que, con
el paso de los siglos, habrían ido adhiriéndose al islam hasta el punto de
recubrir su realidad más profunda y auténtica, como la hiedra al árbol, con
riesgo de asfixiar su savia. He aquí algunas manifestaciones de esa reforma
o limpieza.
* Oposición a la poligamia, al divorcio, a la esclavitud. Según la
salafiya, la poligamia no pertenece a la esencia socioreligiosa del islam, ni
fue puesta como ideal por Mahoma, aunque la permitiera y la practicara en
los últimos años de su vida tras la muerte de su primera esposa, Jadicha.
Atribuyen a la poligamia la decadencia del vigor de los individuos y de la
familia, así como el ser un hervidero de de celos, traiciones y crímenes.
* Equiparación el hombre y de la mujer en el derecho, en los
estudios, en el desempeño de las profesiones, etc.
* Rechazo del "hiyab" o velo que recubre el cuerpo, menos las
manos y el rostro y del "burka" (también el rostro). Más de una vez he
leído que el Corán no impone el uso del burka. Pero en él (33,59) se lee:
"¡Profeta! Di a tus esposas, a tus hijas, a las mujeres creyentes, que se ciñan
los velos. Ese es el modo más sencillo de que sean reconocidas y no sean
molestadas". Obsérvese que usa "velos" en plural, refiriéndose
presumiblemente al hiyab y al burka. Además, su uso no fue introducido
por Mahoma, fruto de la revelación de Alah. En Arabia los usaban las
mujeres al menos desde hacía 300 años antes de la fundación del islam.
Lo atestigua Tertuliano en su obra De uelandis uirginibus, "Acerca de
la velación de las vírgenes", escrita en torno al año 207. Por "vírgenes"
entiende las "mujeres cristianas no casadas", tanto las simplemente
solteras como las solteras o célibes en medio del mundo por vocación
cristiana. Entonces todavía no había monjas o religiosas. Tertuliano refleja
la práctica de su época e incluso anterior cuando dice que estar con la
cabeza y el rostro descubiertos fuera de casa indica la condición meretricia
de una mujer. La mujer está sometida al dilema "o velarse o prostituirse"
(Vir. uel 3,1; 2,3-4). Velar la cabeza y la cara se practicaba en algunas
regiones de Grecia de los pueblos bárbaro y de África (Ib. 2,1); en Arabia
también todo el cuerpo. Si las jóvenes cristianas no velan su cabeza "serán
juzgadas por las mujeres paganas de Arabia, que cubren no solo la cabeza,
sino también todo el rostro" y el cuerpo (Ib. 17,2). Tertuliano aconseja que
las cristianas velen solo la cabeza, práctica tradicional de "las iglesias
fundadas por los Apóstoles y por los varones apostólicos" (Ib. 2,1),que ha
estado vigente al menos en Castilla hasta mediados del siglo XX (velo en la
iglesia y pañuelo fuera de ella). La costumbre de velar la cabeza y el rostro e
incluso el cuerpo, menos las manos, no fue inventada e impuesta por
Mahoma, sino aceptada por las musulmanas de su tiempo por ser la
práctica tradicional en Arabia al menos desde el siglo II d. C. Ha sido
conservada por el islam hasta nuestros días dentro y fuera de Arabia (cf. M.
Guerra, Un misterio de amor. Solteros, ¿por qué? Eunsa, Pamplona 2002,
271-277).
* Tolerancia y respeto hacia los cristianos. Los gobiernos reformistas
tienden a conceder cierto grado de libertad religiosa a los cristianos, que al
menos no son perseguidos. Más aún, en algunos de estos gobiernos ha
habido ministros que eran católicos, por ejemplo, Tarek Aziz, llamado "el
rostro amable del régimen", ministro de Asuntos Exteriores (1983-1991) y
viceprimer ministro adjunto (1979-2003) en el de Sadam Husseín en Iraq.
Han practicado el reformismo Habid Burguiba desde la independencia de
Túnez (año 1956), Muammar el-Gafafi desde 1959, etc.
* El califato y la federación democrática de los países islámicos.
Varios países (Pakistán, Egipto, Libia, Argelia, Marruecos) atribuyen su
independencia a la salafiya, aunque lógicamente reconocen el influjo
simultáneo de otros factores. Como culminación de este proceso aspiran a
la reunificación del mundo musulmán, al menos en su sector árabe, ya en
una sola nación o imperio bajo la dirección de un único jefe supremo
político-religioso, "vicario, representante del Profeta" (= halifa, "califa"), ya
en una federación democrática de todos los países islámicos al estilo de la
Unión Europea o mejor del islam en los primeros siglos de su existencia.
Pero, de momento, este horizonte, con añoranzas de Edad de Oro, se va
retrasando cada vez más.
IV. "ISLAMIZAR" LA MODERNIDAD
Es la meta de los fundamentalistas islámicos de nuestros días en casi
todas sus manifestaciones.
4.1. La implantación de la "sharía" o teocracia islámica
Aspiran a implantarla en todo su rigor, o sea, a que la vida de los
individuos y de los países se regule por las normas del Corán y de la Sunna
(hadices). Los yihadistas o fundamentalistas islámicos son activistas.
Intervienen en la política y se valen de ella para lograr sus objetivos.
Imponen la prohibición del alcohol, del pago de los intereses del dinero
recibido en préstamo, del juego, de las muestras públicas de lo sexual y del
erotismo (baños juntos de hombres y mujeres, llevar ropas ajustadas,
trasparentes o escasas, lo erótico en el arte, etc.,). Imponen asimismo el
descanso no solo durante la oración pública en los viernes, sino también
durante todo ese día de cada semana a imitación del descanso dominical
impuesto antes por los colonizadores procedentes de países europeos
tradicionalmente cristianos. Obligan a las mujeres a llevar ropas que tapen
todo el cuerpo, a veces con excepción de los ojos.
4.2. "Reislamizar" a los gobiernos y pueblos "desislamizados"
El fundamentalismo yihadista cree que los países tradicionalmente
islámicos, especialmente los gobernantes, si no imponen la sharía, yacen
postrados en "la ignorancia, barbarie" (yahiliyya) ,similar a la de La Meca
antes de Mahoma. El objetivo es el mismo, a saber, imponer el imperio de
la ley de Alah o islámica en Occidente y en el mundo entero, o sea, la
instauración del Imperio musulmán, la sharía extendida a toda la
humanidad, pero el modo de lograrlo es doble.
4.2.1. Un modo pacífico para conseguirlo: las migraciones masivas y
la pérdida de la unidad cristiana de Europa
Unos piensan que el modo más eficaz y menos traumático consiste
en irse infiltrando en las instituciones de todos los países hasta que se sea
capaz de imponerse y dominar a sus habitantes de otras religiones o sin
religión alguna. Lo expresó Bumedian, presidente de Argelia, en la sesión
de la Asamblea de la Naciones Unidas ya en 1974: "Un día millones de
hombres abandonarán el hemisferio sur para irrumpir en el hemisferio
norte. Y no lo harán precisamente como amigos, pues irrumpirán para
conquistarlo. Y lo conquistarán poblándolo con sus hijos. Será el vientre de
nuestras mujeres el que nos dé la victoria". "Os conquistaremos con
nuestra leyes y os gobernaremos con las nuestras". Mujeres musulmanas,
en la fila ante los puestos de venta en mercados de Burgos y de otras
ciudades han gritado:"Llegaremos a dominaros gracias a nuestros vientres y
a vuestra tolerancia".
El austriaco e iniciado en la masonería el año 1922 (en la logia
"Humanitas" de Viena, pronto grado tercero Maestro en la logia "Sócrates")
Richard Graf, conde Couldenhove-Kalergi (1894-1972), fundador del
movimiento popular para una Europa unida. Propuso el llamado "Plan
Kalergi" en el manifiesto Pan-Europa publicado en 1923 y en su obra
principal en tres volúmenes: Kampf um Paneuropa, "La lucha por
Paneuropa", (1925-1928, "Pan" = "todo/a" en griego), así como en otros
estudios: Praktischer Idealismus, "Idealismo Práctico" (año 1925) y la
Idiosincrasia del antisemitismo. El Plan Kalergi está resumido y expuesto en
28 tesis.
El proyecto Kalergi promueve la inmigración masiva de negros,
asiáticos, musulmanes, latinoamericanos y amerindios. La inmigración
masiva y permanente, además de ser presentada como el remedio contra el
descenso de la población "blanca" europea, originará una raza mestiza,
pasiva y dócil a la manipulación por la "raza superior: la aristocracia judía".
Así quedará muy debilitada e incluso desaparecerá la tradicional unidad
cristiana de Europa, siendo sustituida por un multiculturalismo o pluralismo
religioso-cultural y, en su vertiente étnica, por "el hombre mestizo del
futuro". ¿La condición austrohúngara de padre y japonesa de su madre
influyó en su ideología? Fue el primero en recibir el premio Carlomagno
(año 1950).
Algunos movimientos, por ejemplo: la "Sociedad para la propagación
del Islam" (Jamadat al-Tabligh), fundada en la India en 1927, trata de lograr
la imposición de la sharía no, como los yihadistas, desde el vértice de la
pirámide social, o sea, haciéndose con el poder político, sino desde la base,
mediante la total islamización de la vida ordinaria en todas sus
manifestaciones, es decir, vistiéndose, alimentándose, educándose, etc., tal
como lo hizo y lo mandó Mahoma.
4.2.2. Un medio violento de lograrlo: la yihad de los yihadistas
Otros musulmanes piensan que solo se conseguirá la implantación de
la sharía o Imperio teocrático del islam de modo violento, a sangre y fuego.
Por eso, catalogan incluso a los gobernantes musulmanes relajados entre
los "asociadores" o "idólatras" e infieles, a los cuales debe aplicarse el
mandato del Corán (9,5, etc.,): "Matad a los asociadores donde los
encontréis". La ejecución de esta sentencia corresponde a la "minoría
creyente", a los yihadistas. Al pie de la letra lo intentaron los que asaltaron
la mezquita de La Meca (año 1979) por considerar que los gobernantes de
Arabia Saudí veneraban el dinero y no defendían al islam. Lo intentaron en
El Cairo, pero fueron masacrados (1977); en revancha asesinaron al
presidente Sadat (1981).
La palabra árabe jihad se pronuncia yihad. Si no recuerdo mal, según
el hispano Quintiliano (siglo I d. C.) en su De institutione oratoriae, la grafía
debe someterse a la fonética, pues debe escribirse como se pronuncia. Por
eso, escribo "yihad", de donde "yihad, yihadismo, yihadista".
Jihad/yihad significa "esfuerzo, lucha". Puede ser de cualquier tipo:
esfuerzo físico, deportivo, moral, ascético, belicoso, con tal que se haga
para realizar el plan de Dios sobre cada uno y sobre los demás. En nuestros
días, al menos dentro de la cultura occidental y en cuanto significa "guerra
santa", se ha cargado de tantas connotaciones peyorativas y hasta
criminales que hay como reparo hasta de mencionarla. Tal vez por ello los
musulmanes, a no ser los fundamentalistas, prefieren silenciarla e incluso a
veces llegan a negar su existencia en el Corán, exceptuadas la llamada
"mayor" o ascética" y la simplemente "defensiva" en el plano militar.
4.2.2A. La "yihad mayor" o ascética-mística e individual, el medio
eficaz para que "todo el hombre" sea musulmán o para que los ya
musulmanes lo sean de veras
Los musulmanes, sobre todo sus pensadores, señalan, en primer
lugar, la "yihad mayor", o sea, la "guerra-lucha santa" interior, la mantenida
por el hombre contra sí mismo en la vertiente ético-moral, ascética y
mística o espiritual, contra sus pasiones y concupiscencias, así como contra
el error que puede desmarcarle de la perspectiva religiosa y desviarle del
camino que lleva a Dios. Por tanto la "guerra santa mayor" o más
importante y decisiva pretende que el individuo en toda su integridad, todo
el hombre, viva el islam, sea verdadero musulmán o "sometido" en todo,
del todo y siempre a Alah.
Esta misma yihad ascética puede tener una proyección o finalidad
proselitista, o sea, ser un recurso para que los oficialmente no musulmanes
lo sean. Me refiero a la practicada por musulmanes, más bien jóvenes, que
"huyen, emigran" desde los centros urbanos a las periferias de las ciudades
(a los suburbios, al campo, a las zonas desérticos de su patria) , también a
países tradicionalmente cristianos, para así, integrados en células, curtirse
forjando un carácter austero, sufrido y audaz. Pero lo hacen para luego,
como Mahoma, retornar a La Meca, o sea, conquistar el poder e implantar
la sharía. Es lo que hacen no pocos de los vendedores ambulantes de
alfombras, presentadas como "persas", de bisutería, etc., en ciudades de
países islámicos y no islámicos, en los europeos (también en los mercados
medievales españoles), por ejemplo: los del grupo egipcio ChukriMustapha, hace años los argelinos exiliados vinculados al FIS ("Frente
Islámico de Salvación") y, hoy, algunos de los refugiados y emigrantes de
Siria y de otros países mayoritariamente musulmanes.
4.2.2B. La "yihad menor" o la "guerra santa militar", un recurso para
que "todos los hombres" sean musulmanes
La tradición clásica islámica, exaltada en nuestros días especialmente
por los yihadistas, considera la Tierra en dos grandes demarcaciones.
* a) La "mansión del Islam" (Dar al-Islam) o del "sometimiento" a
Alah y de la paz, donde un musulmán no debe hacer la guerra, es decir, la
de los países gobernados por musulmanes que han implantado la sharía.
* b) La "mansión de la guerra" o sea, los países de los infieles o no
musulmanes y, para los yihadistas, también los países oficialmente
islámicos, pero de hecho desislamizados. Los fundamentalistas islámicos
están convencidos de que Alah les ha encomendado la misión sagrada de
someter a los de la "mansión de la guerra" a la fe y a la ley coránica (sharía)
islámica, si es posible de modo pacífico mediante su conversión, en caso
contrario por medio de la "guerra santa menor". En el Corán hay unas 500
aleyas o versículos que hablan de la yihad en su versión político-militar,
dato tomado de L´ islam religion et société (París 1982, 141, diálogo entre
Mohammed Arkoun y Maurice Borrmans bajo la dirección de M. Arosio).
El Corán exhorta repetidas veces a luchar "en el camino de Alah" o
guerra santa, y se refiere tanto a la guerra defensiva o contra los agresores
(2,186/193,etc.,) como a la ofensiva (4, 73/71). La yihad es causa del
perdón de los pecados y de la entrada en el paraíso, "el éxito mayor"
(61,12; 3,151/158 y194). Los caídos en ella no están muertos, sino vivos y
felices junto a Dios (2, 149/154; 3, 157/163). Hay que entregarse a ella de
lodo y entregarlo todo.
El objetivo primero de la yihad menor no es la muerte del infiel,
menos aún su exterminio masivo, sino extender "los derechos de Alah". a
otros pueblos, a toda la humanidad. Es una realidad que el fanatismo
proselitista de los fundamentalistas yihadistas aspira a reislamizar a los
pueblos ya islamizados y, además, a islamizar a los todavía no islámicos
para convertir la "humanidad" en "umma-nidad" (cf. artículo El
resentimiento islámico en este mismo blog). Lo confirma el punto 5º del
credo de los Hermanos musulmanes (cf. su texto en Anouar Abdel-Malek,
La pensée politique arabe contemporaine, París1970; en la p. 73 el punto
citado a continuación) adoptado en su congreso de 1935: "Creo que la
bandera del islam debe dominar sobre la humanidad y que todo musulmán
está obligado a educar al mundo según las normas islámicas. Me
comprometo a luchar, mientras viva, para la realización de esta misión y a
sacrificarle cuanto poseo".
4.2.3. Los movimientos y grupos yihadistas
Los grupos yihadistas forman una especie de gran hormiguero con
muchos conductos subterráneos o invisibles y con no pocos miembros en
movimiento incesante por senderos en parte visibles, especialmente a la
mirada de sus supervisores policiales. Todos ellos actúan a impulsos de la
misma aspiración, la restauración del imperio islámico al estilo del
originario. Para lograrlo vale cualquier medio. Bin Laden, en una fatua
(fatwa en árabe, o sea, decreto de una autoridad religiosa con autoridad
para emitirlo) proclamada en febrero de 1998, afirma que "el mundo está
en guerra" y, por ello, cada musulmán "tiene el deber de unirse a él en una
guerra justa para matar a los norteamericanos y a sus aliados", así como
"robar dinero donde y cuando lo encuentren". Este es "un deber individual
de todo musulmán que lo puede realizar en cualquier país en el que le sea
posible". ¿Alguien pudo imaginar entonces que, tres años y medio más
tarde, se produciría el ataque terrorífico contra el emporio comercial y
militar de EE.UU. (desplome de las Torres gemelas, impacto de un avión
contra el Pentágono) el 11 de septiembre del 2001? Su desplome ha sido
considerado como "la decapitación" simbólica de Estados Unidos.
Seguramente fue proyectado como un mandato coránico. El texto de la
declaración de guerra contra EE.UU. (año 1998) está avalado con cinco citas
del Corán y una de Ibn Taymiyya, el que, en torno al 1300, asentó el
principio vigente hasta hoy, especialmente entre los yihadistas, según el
cual los gobernantes musulmanes relajados quedan asimilados a los infieles
y consiguientemente deben ser tratados como tales.
Lógicamente, entre los medios para conseguir el objetivo, valen los
asesinatos y las masacres, casi siempre de una crueldad inhumana. No es
este el momento de recordar los hechos conocidos por casi todos aunque
su listado resulta ya demasiado largo con la particularidad de que
comenzaron dirigidos contra los también musulmanes, pero de ramas
(suníes, chiíes, etc.,) distintas de la propia. Más aún, a los miembros de
religiones de Libro (cristianos, judíos, etc.,) se les ofrecían tres opciones, a
saber, la conversión al islam, la muerte o abonar un impuesto especial. Es lo
establecido en el Corán. Ahora, en cambio, los yihadistas generalmente las
reducen a dos: la conversión al islam o la muerte, con frecuencia refinada y
difundida por los modernos medios de comunicación social para "aviso de
navegantes" y porque el temor -real o imaginado- cohíbe e inhibe la
capacidad de reacción. Es verdad que a sus habitantes cristianos se les
suele dar también la posibilidad de huir del territorio conquistado. De ahí el
traslado de un grupo muy numeroso de cristianos con su obispo y
sacerdotes al frente desde una ciudad iraní a Australia.
La muerte violenta fue también el fatídico destino de no pocos
musulmanes en los primeros tiempos del islam, incluso de sus directivos.
De hecho los cuatro primeros califas murieron asesinados: Abu Bakr (en el
año 634, suegro o padre de la esposa preferida de Mahoma y su sucesor
desde hacía dos años), Omar (656 cuando oraba en su casa), Otman (año
656), Alí, primo y yerno de Mahoma (681, mientras oraba en la mezquita).
La muerte violenta de Alí tuvo consecuencias que perduran todavía;
provocó la división del islam en dos ramas, la suní y la chií. ("sunita" y
"chiita" suenan a galicismos).
El chiísmo (del árabe chia = "partido" de Alí) piensa que la sucesión le
corresponde a los emparentados con Mahoma por consanguinidad o
afinidad (luego su sucesor debería ser Alí, casado con Fátima, la única
superviviente de los seis hijos de Mahoma) mientras que, según el sunismo,
corresponde al más capacitado de los compañeros de Mahoma desde el
comienzo. Además, los chiíes añaden el imanato o la creencia de que Alah
escoge al Imán como institución de origen divino, transmitida por
generación o herencia de sangre ,y que el Imán (Jomeini, etc.) es informado
por Mahoma como este lo fue por Alah. No confudir el Imán de los chiíes
con los "manes" encargados de la plegaria, sobre todo de los viernes y de
otros servicios en las mezquitas, especialmente en el sunismo. A los "cinco
pilares" (la profesión de fe, la recitación de la plegaria canónica cinco veces
cada día, la limosna, el ayuno/ramadán y la peregrinación a La Meca, al
menos una vez en la vida), añaden un sexto pilar: la yihad o guerra santa
mayor y menor. No obstante, el yihadismo moderno está vinculado con el
sunismo; han sido suníes Bin Laden y el autoproclamado califa del nuevo
Estado Islámico (ISIS), etc.
Entre los grupos yihadistas merecen ser destacados los siguientes (cf.
Antonio Elorza, Umma. El integrismo en el islam, Alianza editorial, Madrid
2008, más que directamente de la umma, habla del subtítulo) :
* El wahhabismo, movimiento islámico reformador, fundado en el
siglo XVIII por Muhhammad Abd-ul Wahhab: Su lema: "Matar y estrangular
a todos los infieles que asocien compañeros a Alah", o sea, a todos los
idólatras, también a los cristianos porque creía que la Trinidad divina es
triteísmo (tres dioses, no tres personas divinas y un solo Dios) y, por ello,
incompaginable con el monoteísmo. Estudió con maestros de la escuela
Hanbalí constituida en el siglo X, la tradicional en Arabia y -hasta el
wahhabismo- la más intransigente de las cuatro escuelas jurídicas del islam.
Los wahhabíes consideran "infieles" a los chiíes.
Llevado de un rigorismo extremo, redujo las fiestas, suprimió el uso
de esa especie de rosario de noventa y nueve cuentas (tan divulgado entre
los musulmanes) para recitar los nombres o atributos (Clemente,
Misericordioso, etc.,) de Alah, concluyendo el número cien: "El sin
nombre", expresivo de la infinitud e incognoscibilidad de Dios.
Este movimiento logró el apoyo del jeque Muhammad Ibn-Saud,
origen de la dinastía actual de Arabia, llamada por eso "Saudí". Ibn-Saud fue
patrocinado por Gran Bretaña. Al patrocinio británico sucedió el de Estados
Unidos, al cual -por medio de la Standard Oil- concedió el monopolio de la
explotación petrolífera ya en 1993 y, en 1934, a otra compañía
estadounidense el monopolio de la extracción del oro. Ibn Saud dominó
toda la península arábiga. Destruyó lugares santos de los chiíes, los
minaretes de las mezquitas, los sepulcros. Su nieto, Saud, saqueó los
santuarios de La Meca también el sepulcro de Mahoma.
Actualmente Arabia Saudí sigue siendo la representante de la
máxima intolerancia religiosa. Su gobierno ha prohibido los símbolos
religiosos no islámicos (también la cruz de la "Cruz Roja" y en la bandera de
algunos países; las compañías aéreas suizas que vuelan a sus ciudades
tienen prohibido mostrar en el exterior de sus aviones la cruz blanca sobre
fondo rojo de la bandera nacional suiza), enviar felicitaciones navideñas y
contestar a las que se reciban, llevar la Biblia visible por la calle, celebrar la
Santa Misa o actos cultuales e incluso festejos cristianos y asistir a ellos,
aunque sea en casas privadas (por eso recientemente -septiembre 2016han sido deportados 27 cristianos maronitas), construir iglesias/templos,
aunque Arabia Saudí ha edificado numerosas mezquitas en y fuera de su
territorio. "Patrocina directamente, especialmente en Europa, más de mil
quinientas, al frente de las cuales coloca a un imán wahhabita". Como está
prohibido el alcohol, en la República islámica de Irán tres cristianos han sido
castigados con la flagelación pública por "el delito" de haber bebido "el
vino" consagrado en la comunión bajo las dos especies -septiembre 2016-.
La conversión de un musulmán al cristianismo o a otra religión se castiga
con la pena de muerte en Arabia Saudí, Irán, etc. (cf. Luis Buceta Facorro,
Antecedentes necesarios: terrorismo islamista e invasión islámica, "Altar
Mayor",165, 2015, 309). Entre estas mezquitas se halla la principal de
Madrid. Se calcula que, desde la década de 1980 hasta 2002, Arabia Saudí
ha contribuido con 45.000 millones de dólares a la construcción de 1500
mezquitas y de 2.000 centros islámicos (escolares, etc.,) en países
extranjeros, especialmente en los de minoría musulmana.
* Los Hermanos Musulmanes, asociación fundada en 1928 por
Hassan al-Bannâ, que murió asesinado en 1949. Desde Egipto, lugar de su
nacimiento, se han extendido por otros países, especialmente
norteafricanos. En 1953 se les unió el pensador egipcio Sayid Qutb, quien,
tras su estancia en EE.UU, llegó a la conclusión de que el mundo está hoy
en una yahiliyya o ignorancia y corrupción moral igual o peor que la de los
comienzos de islam. Por eso puede y debe recurrirse a la fuerza para
hacerse con el gobierno e imponer la sharía en un país como Egipto,
contaminado por Occidente. Este ideólogo principal de los Hermanos
Musulmanes fue ahorcado en 1966.
* Al Qaeda (= "la Base"), red terrorista fundada entre agosto de 1988
y finales de 1899 por Osama Bin Laden, nacido en Arabia Saudí en 1957 y
muerto violentamente en Pakistán el 2 de mayo del 2011. Organizó
numerosos y trágicos ataques terroristas, el más espectacular y difícilmente
superable (por el número de muertos, de heridos, daños materiales,
consecuencias políticas) el del 11 de septiembre del 2011 en Nueva York.
Sus creencias religiosas eran la suníes wahhabíes. Pretende meter a EE.UU.
en una guerra de gran escala contra todos los musulmanes, aniquilar a
Israel, implantar la sharía, ideología que, según Bin Laden, es superior a
todas las ideologías restantes (panarabismo, socialismo, comunismo,
democracia). Sobre la financiación de al-Qaeda, cf. Daniel Estulin, El imperio
invisible (La auténtica conspiración del gobierno mundial en la sombra),
Planeta, Barcelona 2011,177-196, 228-230, etc.,).
* ISIS/DAESH, el Estado islámico y el califato. Su núcleo emergió en
el año 2004 con el nombre: "Comunidad del Monoteísmo y de la Yihad",
que luego fue cambiándose: "Organización de la Base (= Al Qaeda) de la
Yihad en el País de los Dos Ríos" (octubre de ese mismo año); "Consejo de
la Shura (= "Consejo") de los Muyahidines" tras su unión con otros grupos
yihadistas independientes (2006) (muyahidines, plural de muyahidín = "el
que hace la yihad"); "Estado Islámico de Irak" (octubre de ese mismo año
2006); "Estado Islámico de Irak y de Levante" (2013: "Levante" para
expresar su intervención de la guerra de Siria); ISIS (desde el 29.6.2014),
acrónimo de Islamic State of Irak and Syria. Estados Unidos y algunos
gobiernos occidentales han pedido que, en su lugar, se use el acrónimo
DAESH, porque este, en árabe, suena ofensivo (= "algo que
aplastar/pisotear").
Michael Flynn, exdirector de DIA (Agencia de Inteligencia de la
Defensa, bajo la jurisdicción del Departamento de Defensa estadounidense)
ha reconocido la existencia de un informe clave de Inteligencia del 2012,
que a anunciaba el respaldo a la creación de un "Estado islámico" en Siria y
la protección de los yihadistas por parte de la Casa Blanca en su lucha
contra el régimen sirio de Al Assad. Estos yihadistas radicales se
transformarán pronto en ISIS. Flyn reconoció que el apoyo a los yihadistas
fue "una decisión deliberada". Según información de José Félix Merladet,
exembajador de la UE, Flinn ha hecho estas declaraciones en una reciente
entrevista en el programa Head to Head de la cadena Al Jazeera. Esa
"decisión deliberada" se tomó cuando Hilary Clinton era Secretaria de
Estado. El presidente Obama la ha aplicado sin vacilar hasta que ha
intervenido en apoyo de Al Assad el presidente de Rusia, Putin, tras la
sugerencia del patriarca ortodoxo. La "decisión deliberada" iba encaminada
a la imposición de la "primavera democrática árabe". Es una táctica similar
a la del mismo EE.UU cuando apoyó a Al Qaeda en Afganistán para que
Rusia desistiera de dominar este país, o sea, como meter al lobo para
adueñarse del rebaño ajeno. Parece lógico que el vicario apostólico de los
Latinos en Alepo, mons. Georges Abou Khazen, en una entrevista en la
televisión italiana Tv 2000, manifestó: "El Estado Islámico es un
instrumento en manos de las grandes potencias; ha sido creado por ellas,
armado y apoyado (...). Les compran el petróleo y los hallazgos
arqueológicos robados en estas tierras" (ZENIT, 30, julio, 2015).
El Estado islámico estuvo oficialmente unido a Al Qaeda desde
octubre del 2004 hasta 2013. Desde el 2010 ha estado bajo el liderazgo de
Abu Bark al-Baghdadí de tendencia suní, autoproclamado califa Ibrahim (=
"Abrahán), que ha nombrado gobernadores, jueces y funcionarios,
encargados, entre otras tareas, de aplicar la Ley islámica (sharía). Condena
al exilio a los cristianos que rechacen su conversión al islam. No pocos incluso niños- han muerto decapitados y crucificados en público. No
obstante, recauda el impuesto de "capitación", modo tradicional en el islam
para que un creyente de religión de Libro se libre de la necesidad de
convertirse al islam o de la muerte.
El nuevo Estado Islámico cuenta con el apoyo de los países suníes
más radicales, especialmente Arabia Saudí y Qatar (Irán para los chiíes), que
son los que financian la guerra. A través de ellos llegan a Isis las armas
vendidas por Estados Unidos y varios países europeos (entre ellos España,
al menos durante algún tiempo). Pero ya (año 2016) el nuevo estado y
califato, a diferencia de otros grupos yihadistas, depende de los países del
Golfo solo en el 5% de su financiación. Los ingresos de sus campos
petrolíferos asciende muchos millones de dólares; los provenientes de los
bancos y suministros militares capturados tras la toma de Mosul, a más de
2.000 millones de dólares. Ya ha acuñado moneda propia, el "dinar"
islámico. El número de sus ciudadanos ascendía a unos cinco millones en
2015; sus combatientes proceden de Irak e Irán, aparte de unos 20.000
extranjeros arribados desde Europa e incluso de Filipinas y de Australia; sus
directivos, en su gran mayoría, pertenecieron al funcionariado, así como a
los oficiales del ejército y a la policía de Sadam Husseín. Es otra de las
consecuencias de la nefasta guerra del Golfo. El integrismo
fundamentalista, dominante en Qatar y sobre todo en Arabia Saudí
(wahhabismo, escuela hanbalí) considera "herejes, infieles" a los
musulmanes chiíes
* Boko Haram, grupo islámico yihadista terrorista, fundado en 2002
por Mohammed Yusuf en Nigeria. Su nombre oficial significa "Personas
comprometidas con la propagación de las enseñanzas del Profeta y de la
yihad". Pero se ha divulgado el impuesto en una localidad nigeriana: Boko
Haram, palabras que significan "falso" (en el local: Boko), referido a la
educación occidental, y "vedado, pecado" (en árabe: haram), o sea, "la
educación occidental está vedada, es pecado".
Uno de sus objetivos es la eliminación de la educación occidental,
incluida la enseñanza del inglés. Por eso, atacan a las escuelas, habiendo
matado a un elevado número de alumnos y secuestrado a muchachas, en
2014 a 223 adolescentes (niñas) en un centro educativo. Atacan y asesinan
también a cristianos, preferentemente en los templos durante la
celebración de la Santa Misa y de otros actos litúrgicos. Ha dejado ya
20.000 muertos y más de 2.600 personas sin hogar en Nigeria (Termómetro
de la persecución religiosa, septiembre 2016).
No es una organización única, sino una constelación de grupos,
aunque más o menos unificados por los mismos objetivos. Además de
eliminar la educación occidental, que ahora es la oficial, y la desaparición
de los cristianos, pretende implantar la sharía en todas las regiones de
Nigeria, no solo en las norteñas de mayoría islámica, y el derrocamiento del
gobierno central. Prometió lealtad a al-Qaeda. En agosto de 2014 su líder
anunció la creación de un califato. En 2015 se adhirió al Estado Islámico
(DAESH). Desde entonces se autodenomina "Provincia de África
Occidental". Se ha extendido por Camerún, Mali, Chad, NIger.
* Grupos vinculados con el nuevo califato. Como Boko Haram, hay
numerosos grupos yihadistas vinculados con el nuevo califato o estado
islámico, por ejemplo: Jund al Khilafah (en Túnez y Argelia); Muyahidines de
Kairouan (Túnez); Ansar Bait al-Maqdis (Egipto); Ansar al Khilafah
(Filipinas); una escisión del grupo Al Murabitoun (Mali, Mauritania y
Argelia); Muhaideen (Indonesia y Timor Oriental); Al Itisan del Corán y de la
Sunnah (Sudán); Consejo de la Shura de la Juventud Islamica de Derna
(Libia), etc. Los grupos yihadistas proliferan, contribuyendo a la expansión
del nuevo califato.
4.2.4. La subsistencia del Estado de Israel, clave de la primavera
democrática árabe
La frustrada primavera árabe y la intervención occidental en los
países de Oriente Próximo, aparte de otros motivos e intereses, se debe a la
delicada situación del Estado de Israel, rodeado por naciones, cuyos
habitantes son musulmanes en su casi totalidad. Son millones de
musulmanes humillados más de una vez por las victorias bélicas de los
judíos y visceralmente dispuestos generalmente a provocar su desaparición
si pudieran con o sin armas nucleares atómicas. Cuando se visita Jerusalén,
impacta la mirada brillante por el odio de no pocos palestinos hacía los
judíos y lo judío. Si hubiera alguna duda, sus palabras y comentarios la
disipan del todo.
Resulta evidente que el gobierno de un dictador o de un autoritario
en los países circundantes del Estado Israelí (Siria, Iraq, Irán, Egipto, Libia),
aumenta la peligrosidad para la subsistencia del Estado judío. Y así eran los
gobernantes calificados aquí de "reformistas". Todos han sido ya
eliminados, menos el de Siria, que lo habría sido ya sin el respaldo
oportuno, aunque tardío, de Rusia. La prensa diaria de hoy (19, octubre,
2016) informa del plan "sospechoso, engañoso" (a juicio del gobierno sirio)
de Estados Unidos para la reconquista de Mosul (Nínive), a saber, 30.000
soldados iraquíes y kurdos se acercan a Mosul, pero dejan libre una franja
o un camino para que los entre 4.000 y 8.000 yihadistas de DAESH,
atrincherados en la ciudad puedan pasar a Siria. Un comunicado del
gobierno sirio advierte que "cualquier intento de cruzar la frontera será
interpretado como una violación de la soberanía nacional" y como táctica
de "crear nuevos frentes en suelo sirio".
4.2.5. Una sharía mitigada en los países en los que los musulmanes
emigrantes son minoría
La sharía como ideal está marcada en la conciencia islámica con tal
intensidad que hacia ella tienden incluso en los países europeos, en los
cuales son una minoría de emigrantes. En ellos, tienen libertad religiosa, o
sea pueden profesar la fe musulmana y realizar sus prácticas, así como
propagarla con tal que no alteren la convivencia pacífica y no perjudiquen
al bien común.
Pero el islam no distingue entre "lo de Dios" y "lo del César" (Mt
22,21), entre lo religioso y lo civil, sometiéndolo todo a la regulación del
Corán y de la Sunna o tradición islámica. El supremo poder religioso y el
sociopolítico y militar se concentra en la misma persona: el califa, entre los
chiíes en el Imán. En uno de los países islámicos más evolucionados desde
esta perspectiva: Marruecos Mohamed VI es al mismo tiempo Jefe del
Estado y Comendador de los Creyentes.
Por eso, en primer lugar, son reacios a integrarse en el ámbito
sociocultural de las naciones o regiones a las cuales han inmigrado. Se
origina así el multiculturalismo o equiparación de culturas diversas, que,
además, nivela o iguala a todas las religiones, poniendo en el mismo nivel
de racionalidad al cristianismo y al islam. Por otra parte, en la medida de lo
posible, los musulmanes forman guetos, regidos por la ley coránica (sharía).
Se forma así una sociedad, la islámica regulada por la sharía, dentro de otra
religión mayoritaria aconfesional, menos en lo específicamente religioso,
ámbito en el que hay pluralidad de religiones y pluralismo religioso,
regulado por las leyes de libertad religiosa. Así ocurre en barrios de las
principales ciudades europeas (el Raval, el Clot y la Trinidad de Barcelona,
también en Badalona, Santa Coloma de Gramanet, etc., del 15 al 20% de la
población total de Barcelona-ciudad es musulmana). Además, en el nivel
nacional, los musulmanes reclaman la adaptación de la legislación a su
idiosincrasia, por ejemplo, a los musulmanes residentes en España se les
permite "solicitar la interrupción del trabajo los viernes de cada semana,
día del rezo colectivo obligatorio, así como la conclusión de la jornada
laboral una hora antes de la puesta del Sol durante el mes de ayuno".
La alimentación de los musulmanes se atiene a las directrices de la
alimentación halal, o sea, no pueden tomar los alimentos identificados
como haram (= "pecado") por la sharia o ley coránica, a saber, cerdo, peces
sin escamas, sangre, animales sacrificados incorrectamente (no degollados
con el pie del matarife encima hasta que se quede sin gota de sangre), etc.
En diciembre del año 2015 la Comisión Islámica de España (CIE) anunció
que iba a elaborar un informe y a solicitar que se respetara la alimentación
halal en la dieta de los centros docentes para los alumnos islámicos.
Actualmente su aplicación depende de cada centro escolar. Ya en 1996 el
gobierno español publicó la serie de clases de "Enseñanza Religiosa
Islámica" y el convenio para el contrato de su profesorado. El gobierno
español y la CIE han acordado los contenidos de la enseñanza religiosa
Islámica, que se enseñará en las escuelas públicas españolas en Primaria a
los alumnos que lo soliciten (BOE 11.12.2014). En abril de 2016 la CIE
solicitó del gobierno la adaptación del calendario de exámenes, sobre todo
de la Selectividad, al mes de ramadán, pues "en los próximos años
transcurrirá en los meses de junio y mayo", tiempo de exámenes en
España. Han pedido también terreno para sus cementerios, ya que los 27
existentes son insuficientes. Además, los musulmanes deben ser enterrados
mirando a La Meca y el cadáver se deposita en contacto con la tierra, sin
ataúd, lo cual, al menos hasta hace poco, no concordaba con legislación
sanitaria española. Desde 2009 hay en España un partido político
musulmán, el Partido de Renacimiento y Unión de España (PRUNE) con
sede central en Asturias y con delegaciones en Cádiz, Ceuta, Madrid,
Murcia, Toledo y Valencia.
En España hay ya casi dos millones de musulmanes, el 4% de la
población. Arabia Saudí y especialmente Qatar financian las 230 mezquitas
de signo salafiyista existentes en Cataluña, comunidad con el mayor
número de templos islámicos de España; de ellas, 125 en Barcelona y su
provincia (datos del año 2015). ¿Pero son mezquitas (salas para la oración,
biblioteca, escuela, etc.,) u "oratorios" (solamente sala para orar). (cf. José
Luis Sánchez Nogales, El islam entre nosotros. Cristianismo e islam en
España, BAC, Madrid 2004; Álvaro G. Zarzalejos, Dos millones de fieles y
subiendo: radiografía del islam en España, "El Confidencial" 8.8.2016).
V. LA MALOGRADA "PRIMAVERA DEMOCRÁTICA ÁRABE"
5.1. Una "primavera democrática", la árabe, manipulada por
medios no democráticos.
Ya algunos años antes, pero especialmente desde que las fuerzas
militares de Estados Unidos se retiraron de Iraq en 2011, los yihadistas han
ido ocupando más territorio e incrementando su número, provenientes
también del ejército y la policía de Sadam Husseín, que en gran parte se
habían quedado sin trabajo y sin sueldo. En esa situación de ebullición
descontrolada, el afán yihadista por reislamizarlo todo y someterlo a la
sharía provocó la reacción de minorías occidentalizadas, que creyeron
llegado el momento de lanzarse hacia el extremo opuesto, o sea, hacía la
modernización e incluso occidentalización de sus países mediante la
implantación de regímenes democráticos y laicistas. Para ello, era preciso
eliminar los gobiernos reformistas y dictatoriales, no solo el de Iraq, ya
derrocado, también los de Siria, Egipto, Libia, Túnez, etc.
Una oleada de manifestaciones y protestas recorrió y soliviantó a las
multitudes de casi todos los países musulmanes en favor de la democracia y
de los derechos sociales. Los jóvenes, que lideraron la "primavera árabe" en
Egipto (año 2011), tomaron la revolución laicista, masónica, de Turquía
como ejemplo y como prueba de la compatibilidad entre el islam y la
democracia. La primavera árabe ha sido un intento de implantar la
democracia y el laicismo en los países islámicos, especialmente en los de la
cuenca mediterránea, pero un intento frustrado (menos parcialmente en
Túnez) por falta del clima sociocultural y religioso adecuado. Con ocasión
del XXI Encuentro Internacional de los Altos Grados Escoceses, celebrado en
Barcelona del 5 al 8 de mayo de 2011, el Soberano Gran Comendador del
Supremo Consejo Masónico de España, Joan Francesc Font, en una
entrevista publicada en el diario catalán "El Periódico" reconoció que los 17
miembros plenos de los Encuentros Internacionales de Altos grados
Escoceses con voz y voto "nos comprometemos con la primavera árabe".
¿Motivo? "En el grado 30º de la masonería (en el RitoEAA) juras defender la
democracia y combatir las tiranías" (cf. texto completo de la entrevista, de
la declaración de ese XXI Encuentro Internacional y nombre de los 17 países
en Milton Arrieta (masón grado 33º), Los masones en el mundo. Geopolítica
masónica. La historia de los Hijos de la Luz", Almuzara, Madrid 2016, 110115). He aquí una exposición sucinta de la explosiva primavera árabe, que
floreció y se congeló entre octubre de 2010 y julio del 2013:
Sáhara Occidental (comienzo:
9.10.2010), final (mayo, 2011).
zo:
Túnez (17.12.2010)---(mayo, 2011).
Argelia (20.12.2010)--- (abril, 2011).
Líbano (12.1.2011)--- (diciembre, 2011).
Jordania (14.1.2011)--- (diciembre 2011).
Mauritania (17.1.2011)--- (mayo, 2011).
Omán (17.1.2011)--- (mayo, 2011).
Egipto(25.1.2011)--- (3.7.2013).
Yemen (27.1.2011)--- (27.2.2012).
Libia (25.2.2011)--- (20.10.2011).
Siria (15.3.2011)....
Muamar Gadafi llevaba 42 años en el poder en Libia; Hosni
Mubarak, 30 años en Egipto; Alí Abdullah Saled, 21 años en Yemen
(entonces, 2011) Bashar Al-Assad, 15 años (entonces, 2011); Abdelaziz
Buteflika, 12 años (entonces, 2010). Fue la llamada "Revolución
democrática árabe" sin caer en la cuenta de que no es posible la auténtica
democracia en países, como los islámicos, donde no se ha planteado ni la
cuestión de la libertad religiosa ni la de los derechos humanos en el sentido
de la originaria Declaración de los Derechos Humanos del 10 de diciembre
de 1948, pues, hasta cierto punto, los corrige e invalida porque los
subordina a la sharía.
En la "Declaración Islámica Universal de los Derechos Humanos" se
afirma: "Creemos en nuestra obligación de establecer un orden islámico: en
el que nadie esté privado de los derechos garantizados por la ley, salvo en
virtud de dicha ley y en la medida autorizada por ella" (artículo g-11 del
preámbulo. En la nota explicativa 1, b): "En la formulación de los derechos
humanos que precede, salvo estipulación contraria en el contexto: el
término "ley" traduce el término sharía, es decir, la totalidad de las
enseñanzas sacadas del Corán y de la Sunna y de cualquier ley deducida de
estas dos fuentes según los métodos que se consideran válidos en la
jurisprudencia islámica" (texto completo en "Concilium" 253, 1994, 483494). Esta declaración fue proclamada el 19 de diciembre de 1981 por el
Consejo Islámico para Europa en la sede de la UNESCO.
Los manifestantes consiguieron que se celebraran elecciones en
Egipto y en Túnez. La negativa de los gobernantes de Siria y Libia provocó
el estallido de la guerra civil, que sigue activa todavía en Siria, donde los
rebeldes yihadistas (ISIS) han contado desde el principio con el apoyo de
Estados Unidos y el gobierno últimamente con el de Rusia. Pero, en Egipto,
los Hermanos Musulmanes ganaron las elecciones libres y fue elegido
presidente (el primero "elegido" en las urnas en la prolongada historia de
Egipto) Mohammed Mursi. Su gobierno fue derrocado en julio del 2013 en
un golpe de estado, provocado por Abdelfatah Sisi, exjefe del ejército. Se
repite el proceso de Argelia cuando triunfó el FIS ya en la primera vuelta
(26.11.1991), en la cual el FIS ("Frente Islámico de Salvación") consiguió 188
escaños frente a 15 el FLN (= Frente de Liberación Nacional). Pero, el 11 de
enero de 1992, los militares se hacen con el poder, el FIS pasa a la
clandestinidad y sus jefes son encarcelados. Por su parte, en Egipto el Mursi
fue condenado a veinte años de cárcel junto con otros doce destacados
dirigentes de los Hermanos Musulmanes.
5.2. Una "primavera", paso previo a la introducción del
naturalismo y del laicismo occidental
El naturalismo y el laicismo occidental parece empeñado en
imponer la democracia en países islámicos por métodos antidemocráticos,
como paso previo a otros logros más profundos. El naturalismo, o rechazo
de lo sobrenatural (revelación, milagros, Dios o al menos actuar como si
Dios no existiera) y el laicismo están consiguiendo la imposición de la
ideología de género y adyacentes (eliminación de los seres más inocentes e
indefensos, o sea, de los concebidos, pero no nacidos: aborto, así como la
de los inválidos y ya inútiles: eutanasia, el matrimonio homosexual, la
transexualidad, la negación del derecho de los padres o tutores a educar a
sus hijos o tutelados menores de edad en centros docentes de un ideario
concorde con sus creencias o increencias, etc.,) en los países
tradicionalmente cristianos, también en España. Y lo están consiguiendo
gracias al influjo de los representantes del Nuevo Orden Mundial y a la falta
de coherencia entre la fe y la vida, así como a la pasividad de los católicos,
especialmente de tantos políticos católicos solo de nombre, sin olvidar el
silencio de no pocos canes muti, "perros mudos" (san Gregorio Magno),
incapaces de ladrar, mucho más de "morder", a los lobos, disfrazados o no
de ovejas.
Se oyen voces que lanzan una pregunta inquietante: "¿Pero, en
España, no hay al menos unos ocho millones de personas que van a Misa
cada domingo? Y además van libremente sin que nadie le obligue como
obligan las leyes del estado.(...) ¿Non constituye eso una minoría decisiva, o
sumamente importante al menos? ¿No expresa así el pueblo lo que la
retórica habitual llama su soberanía ´ o lo que le queda de ella? ¿Qué
partido, de izquierdas o de derechas reuniría (...) un domingo tras otro a la
décima parte de esa multitud , sin repartir bocadillos, o sin tener que
pagarles los autobuses...? ¿Cómo es posible que luego, en la liturgia del
voto, esa `mayoría´ tenga tan poco reflejo?" (Javier Martínez, Materiales
para una política teológica cristiana, "Altar Mayor" 173, 2016, 723).
¿Por qué ninguno de los partidos políticos del actual arco
parlamentario de España sostiene al menos los derechos humanos
básicos? ¿Es posible que el islam conserve su (al menos aparentemente)
connatural, congénita, mezcla e identificación de lo sociocultural y político
con lo religioso sin dejar de ser islámico, si un día se operara su laicización,
o sea, su laicidad o aconfesionalidad sin caer en el laicismo (caso turco)?
VI. INVIERNO Y VERANO PARA LOS CRISTIANOS
La llamada "primavera democrática árabe", manipulada desde el
laicismo occidental y del Nuevo Orden Mundial y, por ello, artificial, quedó
congelada por la reacción del fundamentalismo yihadista, que a su vez fue
aplastada en Egipto. Los cristianos se encontraron en medio del doble
fuego cruzado del fundamentalismo, a saber, el islámico yihadista y el
laicista de origen masónico, aunque ya generalizado en Occidente, o sea, en
los países tradicionalmente cristianos.
En los países de mayoría musulmana e incluso en los de minoría, pero
agitados por grupos yihadistas, a los cristianos les sobrevino un invierno
con rachas heladoras de opresión y persecución. Su destino ha sido y sigue
siendo la condena a muerte o al exilio. Si el fundamentalismo laicista turco
ejecutó el genocidio armenio (más de dos millones de armenios cristianos
en febrero de 1915; Atartük, en 1922, 150.000 armenios refugiados en
Cilicia), el islámico ha masacrado a más de dos millones de cristianos
(muchos más vendidos como esclavos), a 300.000 católicos en Indonesia
desde 1975. En nuestros días, el fundamentalismo islámico yihadista sigue
ejecutando el genocidio cristiano en Iraq, Irán, Siria, Egipto, Nigeria,
Pakistán, etc., con un refinamiento y crueldad casi inimaginable. La
presencia de cristianos en esos países está en camino de desaparición por
muerte violenta y por exilio forzado. "solo con lo puesto", por ejemplo: en
Iraq había millón y medio de cristianos antes de la invasión de EE.UU, ahora
solo 300.000 (Termómetro de la persecución religiosa, septiembre 2016).
Y todo esto ante el silencio de los "espectadores" cristianos y no
cristianos, nacionales e internacionales (ONU,UNESCO, etc.,). No sin razón
Isabel Sansebastián tituló uno de sus artículos (ABC 6, abril, 2015) Silencio
cómplice ante el genocidio y, en el subtítulo, lanzaba una pregunta
oportuna e inquietante:"¿A qué esperan los clérigos musulmanes para
condenar las matanzas de cristianos en cada oración de cada mezquita?".
No obstante, algo se ha avanzado. Hace pocos años un sacerdote católico
egipcio, partícipe en un congreso organizado por las actuales
Congregaciones Marianas en Salamanca, contaba el secuestro de varias
jóvenes católicas (una de ellas, hermana suya y otra, prima carnal), para
obligarlas a casarse con musulmanas, por lo cual oficialmente dejaban de
ser católicas y figuraban como musulmanas. Ya estaba todo preparado para
informar con detalle al público en dos periódicos de tirada nacional desde
Madrid y Barcelona. Pero fuentes vaticanas impusieron el silencio para
evitar represalias. Ahora ya puede informarse y la organización Ayuda a la
Iglesia Necesitada lo hace con periodicidad.
No obstante, resulta clamoroso el contraste con actos terroristas de
menor importancia, aunque siempre gravísima por haber finales violentos
de vidas humanas, pero con una repercusión mediática y multitudinaria
incomparablemente superior. Recuérdese el eco del atentado cometido por
dos miembros de Al Qaeda contra el semanario parisino "Charlie Ebdo",
multiplicado en las manifestaciones multitudinarias en las principales
ciudades europeas, en la de París con la presencia de varios presidentes de
los países de la Unión Europea, en el "Yo soy Charlie Ebdo" tantas veces
repetido de palabra y escrito en pegatinas y banderolas, etc. Pero Charlie
Ebdo" (del latín ebdomada = "semana") era un semanario satírico laicista,
que se burlaba de cualquier religión, especialmente del islam y del
cristianismo, con chistes gráficos gratuitamente ofensivos y hasta
bochornosos y blasfemos de las persona divinas de la Santísima Trinidad.
Además, al menos tres de los periodistas asesinados se habían iniciado en
la masonería. Casi sin querer, uno se acuerda de las manifestaciones
multitudinarias en las principales capitales europeas en favor del utópico y
anarquista Ferrer y Guardia, causa intelectual del atentado contra Alfonso
XIII y contra la reina Victoria el día su boda (31.5.1906) con un balance de
23 muertos y un centenar de heridos, así como de la Semana Trágica de
Barcelona (año1909). El catalanista Francesc Cambó descubre la clave:
"Ferrer ocupaba uno de los lugares prominentes de la masonería y la
Masonería Internacional tomó el affaire con el más grande entusiasmo (cf.
M. Guerra, Masonería, religión y política, Sekotia, Madrid 20135, 316-318).
Juan Manuel de Prada, en su artículo (ABC, 10, enero, 2015, 13): Yo
no soy "Charlie Ebdo", quiso "dar voz a quienes no se identifican" con
quienes "califican a los periodistas vilmente asesinados (...) de `mártires de
la ´libertad de expresión´" y con "proclamas inasumibles al estilo: `Yo soy
´Charlie Ebdo´", también con los que, en "la culminación del dislate" han
llegado a "defender un sedicente derecho a la blasfemia". ¿Cuántas
manifestaciones hubo cuando, por las mismas fechas, yihadistas de Boko
Haram asesinaron a un número bastante más elevado de católicos mientras
participaban en una Misa dominical en una iglesia de Nigeria? ¿Cuántos
presidentes de gobierno asistieron a las inexistentes manifestaciones? En
esta, como en tantas otras ocasiones de masacres de cristianos, resonó "un
silencio atronador que desprende el hedor de la cobardía o el de la
complicidad" (Isabel Sansebastián).
Los cristianos perseguidos en los países sacudidos por el vendaval
yihadista y oprimidos o marginados en tantos otros sin mayoría musulmana
e incluso en los tradicionalmente cristianos están atravesando un periodo
invernal. Pero, al mismo tiempo y sobre todo desde Dios, desde la fe, es
también verano. Así lo muestra la maravillosa y abundosa cosecha de
mártires, cuya "sangre es semilla -semillero- de cristianos" (Tertuliano, Apol
50, 13, año 197). Nos puede pasar como a los Apóstoles. Como los conocía,
Jesucristo les dice gráficamente: "Meteos bien en la cabeza: el Hijo del
hombre va a ser entregado en manos de los hombres. Pero ellos no
entendían este lenguaje; les resultaba tan oscuro que ni captaban su
sentido. Y les daba miedo preguntarle sobre estas palabras" (Lc 9,44-45). El
Señor concluye las Bienaventuranzas, núcleo paradójico de su mensaje:
"Bienaventurados vosotros cuando os insulten, os persigan y os calumnien
de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra
recompensa será grande en el cielo" (Mt 5,11-12).
Manuel GUERRA GÓMEZ