Download Lectura Orante de la Palabra

Document related concepts
no text concepts found
Transcript
VICARÍA ZONA SUR
Pastoral de Espiritualidad
LECTURA ORANTE DE LA PALABRA
EVANGELIO DE JUAN 10, 27-30
Domingo 17 de Abril 2016, 4° de Pascua
PREPARACIÓN.- Para iniciar este momento de encuentro con Dios a través de su Palabra,
es importante el lugar físico; por lo que te invito a estar en un espacio conveniente, que ayude
para la meditación de este día. Una vez ubicado en el lugar propicio para la meditación de la
Palabra, sé consiente de cómo te encuentras hoy, que hay en tu corazón y todo lo que traigas
en él, ponlo en las manos de Dios, y repite desde el interior: “Cuando acudo en oración a tu
presencia Señor, Tú siempre me respondes, aunque a veces no lo merezca, Tú siempre quieres
encontrarte conmigo, ven Señor de la vida, te estoy llamado porque te necesito, porque quiero
sentir que estás a mi lado”.
ORACIÓN INICIAL.- Te invito a recitar el salmo 23, de manera pausada:
El Señor es mi pastor, nada me falta.
En prados de hierba fresca me hace reposar,
me conduce junto a fuentes tranquilas y repara mis fuerzas.
Me guía por el camino justo, haciendo honor a su Nombre.
Aunque pase por un valle tenebroso, ningún mal temeré,
porque Tú estás conmigo.
Tu vara y tu cayado me dan seguridad.
Me preparas un banquete en frente de mis enemigos,
perfumas con ungüento mi cabeza y mi copa rebosa.
Tu amor y tu bondad me acompañan todos los días de mi vida;
y habitaré en la casa del Señor por años sin término.
LECTURA.- ¿Qué dice el texto de Juan 10, 27-30?
Contexto: No tenemos un Dios extraño y distante a quien nos dirigimos
desde la lejanía, Jesús, nos conoce personalmente, a cada uno nos llama
por nuestro nombre y quiere estar de manera personal contigo, conmigo. ¿experimento esta
cercanía de Jesús?
A veces buscamos sentido en el tener, el triunfar, la apariencia, la fama u otras aspiraciones,
que luego nos dejan un vacio interior, Jesús viene para traernos la vida eterna, en Él
encontramos el verdadero sentido de nuestra vida, nos llama a seguirle,¿Cómo quiero
responderle?
Nadie nos separará de la mano del Señor, esta es la promesa de Jesús, incluso en momentos
de dolor, de sufrimiento o de muerte, aunque a veces no sintamos como sostiene nuestra
mano, siempre vamos de la mano de Jesús, agradezcamos su fidelidad y compartamos con él
lo que sintamos cada día.
Lee en voz alta y lentamente el texto Jn 10,27-30
Por segunda vez te invito a que vuelvas a leer el texto, después trata de responder a las
siguientes preguntas, esperando puedan ayudarte a interiorizar un poco más en el Evangelio:

¿De qué habla el texto?

¿A quiénes se dirige Jesús? ¿Qué nos está prometiendo?

¿Qué dice en relación a su Padre?
MEDITACIÓN.- ¿Qué me dice o nos dice el texto para nuestra vida?
Abramos nuestros oídos y corazón, para acoger estas palabras de Jesús que hoy resuenan de
una manera tan especial para cada uno, como si nos estuviera hablando directamente: “Tú
escuchas mi voz y yo te conozco y tú me sigues y yo te doy la vida eterna, no morirás para
siempre, nadie te hará soltarte de mi mano, mi Padre me ha encargado de cuidarte y su mano
es poderosa, el Padre y Yo somos uno.”

¿De qué manera me preparó para escuchar la voy de mi Maestro y Pastor, para luego
seguirle?

¿Cómo sé o cómo percibo que el Buen Pastor conoce mi nombre?

¿En qué momentos doy testimonio de que el Buen Pastor constantemente me protege?

¿Qué mensaje descubro que Dios me está dando a través de su Palabra?

¿Qué me está diciendo el texto para mi propia vida?
ORACIÓN.- ¿Qué le respondo al Señor luego del regalo de su Palabra?
Cuando el Señor nos llama por nuestro nombre, ninguna otra
creatura vuelve hacia Él su rostro en todo el universo, pidamos a
Dios que nos de la gracia de saberle escuchar, que cuando
escuchemos nuestro nombre no confundamos su acento con otra
creatura que no sea Él.

Agradezco, pido perdón, alabo, oración de súplica, me abandono en sus manos….

Lo que ha surgido a partir de la Palabra, lo pongo en oración…
CONTEMPLACIÓN.- Dejo que el Señor me hable y me ame
Que está afirmación del Señor, nos acompañe a lo largo de la semana, que siga haciendo eco
en el interior del corazón la promesa que Jesús nos ha hecho: “Nadie te arrebatará de mi
mano”.

En un momento de silencio ve cerrando este encuentro y diálogo que has tenido con
Jesús, el Buen Pastor. Y quédate en su presencia amorosa.
ACCIÓN.- Y ahora ¿Cómo hago vida esta Palabra?
Sabemos que cuando uno se deja encontrar con Dios, nuestra vida ya no sigue siendo la
misma, porque Él transforma nuestra persona y nos hace que miremos las cosas, desde su
óptica, por ello es importante que nos preguntemos:


¿Qué cosas de mi vida tengo que mejorar?
¿Hacia dónde me está invitando el Señor?
ORACIÓN DE ENVÍO.El Señor te bendiga y te guarde.
Te muestra su cara y tenga misericordia de ti.
Vuelva su rostro hacia ti y te de la paz.
El Señor te bendiga Amen.
(S. Francisco de Asís)