Download Untitled - Ana Mogas
Document related concepts
no text concepts found
Transcript
INTRODUCCIÓN Francisco vive su existencia tejiendo todas las experiencias que vive con el hilo de la FE. Todos los encuentros, vivencias, personas, dificultades, alegrías y sufrimientos… le llevaron a experimentar a DIOS en sus propias entrañas. Hasta el punto de identificarse con la Pasión de Cristo. Francisco, cree en el Padre, Francisco cree en el Hijo, Francisco cree en el Espíritu Santo Francisco cree en la Iglesia. FRANCISCO La experiencia de Francisco es totalmente actual porque es tan viva, tan profunda que traspasa el tiempo y las épocas, porque nace de la experiencia de Dios en su vida. Dejémonos tocar por la vivencia de Francisco y reflexionemos, revisemos, oremos, contemplemos, permitamos que su experiencia nos trasforme. Danos SEÑOR, FE RECTA, para que como Francisco podamos trasmitir a todos el gozo de CREER, desde el testimonio de una vida alegre y entregada, SÍMBOLO: 1ª LÁMPARA CANTO: “TÚ ERES EL BIEN, TODO BIEN” Para Francisco, hombre apasionado por el Evangelio, la FE es ante todo la referencia absoluta e incondicional a Dios, pues “Él es nuestra FE”. Esta experiencia de fe en Dios que vive Francisco, no se la guarda para sí mismo sino que la comparte con sus hermanos, quienes a su vez están llamados a compartirla y testimoniarla por ser don precioso de Dios que ofrece felicidad. Él mismo, apasionado por la fe, anima a sus hermanos, presentes y futuros a que profesen sin desfallecer la misma fe que a Él le sostiene. Ant. “Bendito y alabado sea el Señor, por siempre, por siempre” El primer motivo de alabanza en Francisco es la grandeza de Dios. Con él damos gracias al Señor Jesús porque desvía la atención de las alturas celestes, a nuestro horizonte terreno. El Señor se abaja con solicitud hacia nuestra pequeñez. Él, con su mirada amorosa, se dirige a los últimos y a los desvalidos del mundo. Se inclina hacia los necesitados y los que sufren, para consolarlos; El salmista, alaba a un Dios que es muy diferente de nosotros por su grandeza, pero al mismo tiempo muy cercano a sus criaturas que sufren. SALMO 112 (cantado) Alabad, siervos del Señor, el nombre del Señor. (bis) Bendito sea el nombre del Señor, (bis) ahora y por siempre (bis) de la salida del sol hasta su ocaso, alabado sea el nombre del Señor. (bis) Quién como el Señor, nuestro Dios que todo es amor (bis) Sobre los cielos está su gloria Y con los hombres su paz (bis) Alabad, siervos del Señor, el nombre del Señor. (bis) Al pobre y desvalido le da su trono Le viste un traje de honor (bis) Para sentarlo como invitado Alrededor de su mesa (bis) Alabad, siervos del Señor, el nombre del Señor. (bis) SALMO DE UN CORAZÓN DE FE FIRME Ant. “Sé mi luz enciende mi noche” (Cantada) Tú eres Señor mi luz y mi salvación, estás conmigo. Eres la luz para mis pasos, ¿A quién he de temer? Eres el refugio de mi vida, ¿por qué he de temblar? En Ti está mi confianza, y en tus manos está mi vida. Eres mi luz, eres mi salvación, eres mi refugio. “Sé mi luz enciende mi noche” Nada temo porque Tú estás conmigo, eres mi salvación. Contigo estoy seguro ¿Quién me hará temblar? Una cosa te pido Señor, una cosa busco, Habitar en tu casa Señor, sentarme a tu lado. Estar contigo todos los días de mi vida. “Sé mi luz enciende mi noche” En el peligro me darás cobijo Me esconderás en lo escondido de tu tienda, Y mi pie estará seguro sobre roca firme, Contigo nada temo, tu poder es mi defensa y salvación “Sé mi luz enciende mi noche” Enséñame tu camino de paz y bien, Señor. Sé tú mi guía, mi luz, mi defensa, mi salvación, Mi corazón no teme porque tú vas conmigo y me amas. Mi corazón está seguro en Ti y se siente firme. “Sé mi luz enciende mi noche” Yo espero en Ti, Señor. Me das valor en lucha, reafirmas mi fe. Espero en Ti, confío en tu gracia, Creo en Ti, estoy seguro a tu lado. LECTURA BÍBLICA: Gál 2, 19-20 …”ESTOY CRUCIFICADO CON CRISTO: Ya no soy yo el que vive, sino que es Cristo quien vive en mí; La vida que vivo al presente en la carne, la vivo en la fe en el hijo de Dios, que me AMÓ y se ENTREGÓ a sí mismo por mí”. La FE para Francisco consiste en reconocer, encontrar a Alguien, y amarlo. Él vivió esta experiencia e invita a todos los hermanos a sentirse amados y proclamar el amor a Dios hasta el infinito. LECTURA de la I Regla. Cap. XXIII “Amemos todos con todo el corazón, con toda el alma, con toda la mente, con toda la fuerza y poder, con todo entendimiento, con todo el empeño, con todo el afecto, con todas las entrañas, con todos los deseos y quereres al Señor Dios que nos dio y nos da a todos nosotros todo el cuerpo, toda el alma y toda la vida, que nos ha hecho y hace todo bien a nosotros. Ninguna otra cosa deseemos, queramos, nos agrade y deleite, sino nuestro Creador y Redentor y Salvador, solo verdadero Dios, que es bien pleno, todo bien, bien total, verdadero y sumo bien, que es el solo bueno, piadoso, manso, suave y dulce, que es el solo santo, justo, veraz y recto, que es el solo benigno. Todos nosotros en todo lugar, y en todo tiempo, todos los días y continuamente, creamos verdadera y humildemente, y tengamos en el corazón y amemos, sirvamos, alabemos y bendigamos, glorifiquemos, engrandezcamos y demos gracias al altísimo y sumo Dios eterno, Trinidad y unidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, creador de todas las cosas, salvador de todos los que en Él creen y esperan y lo aman” Silencio… POR LA FE FRANCISCO: (música de fondo) Se hizo pobre para responder al proyecto de Dios. Escoge una forma de vivir desde la escucha al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Pone todo su corazón en manos del dador de Todo Bien. Va al encuentro de los hombres para reunirlos en torno a Jesucristo. Como su Señor, en quien él tiene fe, se convierte en artesano de la paz y de la justicia: enseña a los hombres a amarse y se transforma para todos en Hermano universal. Se convierte en el perfecto imitador de Cristo. Escuchar: “Viviremos firmes en la FE” (Toño Casado) Viviremos firmes en la fe. En tus manos no hay por qué temer. En Jesús cantamos, siempre en El. Viviremos firmes en la fe. Aunque rujan las tormentas, sea feroz el mar, en tu barca navegamos sin temor. Tú, Jesús, vas con nosotros; se paró la tempestad. Es la fe como una roca donde anclar. Como Pedro te seguimos en nuestra misión de llevar la Luz de Dios a los demás. ¡No nos sueltes de la mano!; no te queremos fallar. Es la fe como una barca que no deja de avanzar. Viviremos firmes en la fe. En tus manos no hay por qué temer. En Jesús cantamos, siempre en El. Viviremos firmes en la fe. Sobre arena no podemos nada construir. Una casa levantamos para Dios. Es Jesús la roca firme donde levanto mi voz, Un hogar edificado con amor. Piedras vivas construiremos la Nueva Ciudad: Una fiesta de justicia y de perdón. ¡Todo estáis invitados! ¡El banquete comenzó! Pan y vino y esperanza. Este es el Reino de Dios. Silencio… MONICIÓN: Francisco rodeaba de amor indecible a la Madre de Jesús, por haber hecho hermano nuestro al Señor Jesús. Reconoce lo que Dios es para con Ella y lo que Dios hace con ella. Por ello la enaltece y alaba todas sus virtudes reconociendo su grandeza en aquella que se humilla, que se abaja, que haciéndose pequeña, se deja sorprender por la buena noticia de Dios. Saludo a la bienaventurada Virgen María (Recitado por todas) Dichosa Tú que has creído, María dichosa tú (Cantado) ¡Salve, Señora, santa Reina, santa Madre de Dios, María, virgen hecha iglesia, elegida por el santísimo Padre del cielo, consagrada por él con su santísimo Hijo amado y el Espíritu Santo Defensor, en ti estuvo y está toda la plenitud de la gracia y todo bien! Dichosa Tú que has creído, María dichosa tú ¡Salve, palacio de Dios! ¡Salve, tabernáculo suyo! ¡Salve, casa suya! ¡Salve, vestidura suya! ¡Salve, esclava suya! ¡Salve, Madre suya! Dichosa Tú que has creído, María dichosa tú Y, ¡salve, todas vosotras santas virtudes, que, por la gracia e iluminación del Espíritu Santo, sois infundidas en los corazones de los fíeles, para hacerlos, de infieles, fieles a Dios! Padre nuestro… “Para vivir desde la fe se nos pide ser signos visibles y creíbles del Dios de la vida, para ello es imprescindible estar tocados por Dios. Él es la Verdad que llena la cabeza; es la Belleza que llena el corazón; es la Bondad que hace buenas las obras” (Benedicto XVI). Desde este reconocimiento de Dios que es Padre, Belleza y Bondad. Rezamos juntas Verdad, Oración Final Señor Jesús con Francisco te pedimos: Danos una FE RECTA, para recuperar el arte de VIVIR, para recuperar la alegría y belleza de creer y anunciar lo que creemos desde la gracia que abre el corazón y la decisión de vivir para Ti. Ayúdanos a vivir nuestra FE en la gran comunión de la Iglesia poniéndote a Ti, Señor Jesucristo, como el centro de nuestra vida, fraternidad y misión. Que la FE nos lleve a un nuevo impulso misionero para saber dar respuesta a los hombres y mujeres de nuestro tiempo y suscite en todos nosotros, el compromiso de una renovada conversión haciendo camino con los buscadores de Dios: Con Francisco, María Ana y nuestras Hermanas mártires. Canto Final: Bendición de San Francisco MURAL: JESÚS: Faro y guía - LUZ FRANCISCO: Fuente de FE Mª ANA: Timón de la Congregación BEATAS: TESTIGOS de Cristo tras las huellas de Francisco y Mª Ana