Download Bajo Su Cuidado Amoroso

Document related concepts
no text concepts found
Transcript
Bajo Su Cuidado Amoroso
Dedicado a las mamás y a los papás que
sufren la pérdida de un bebé por un
aborto o un nacimiento prematuro.
Bajo Su
Cuidado Amoroso
Por Linda Bartlett
Este librito está dedicado
a las madres y a los padres
que sufren la pérdida
de un hijo
debido a un aborto o a un
nacimiento prematuro.
A veces parece que Dios está muy lejos
en tiempos de pena y congoja.
Más si Él está al tanto de cada gorrión que cae,
cuanto más está al tanto de ti y de mí y
de nuestros pequeñitos.
© 1990 por Linda Bartlett (Revisado Junio 2005)
(Traducido al Español Agosto 2008)
Escrituras tomadas de LA SANTA BIBLIA NUEVA VERSION INTERNACIONAL®
Copyright © 1999, by Internacional Bible Society. Used by permission of Zondervan
Publishing House. All Rights Reserved. The “NIV” and “New International Version”
trademarks are registered in the United States Patent and Trademark Office by
International Bible Society. Use of either trademark requires the permission of the
International Bible Society.
1
Tú Eres El Creador
Querido Padre,
Yo estoy sufriendo. Por alguna razón desconocida
decidiste llevarte a mi hijo. Lo que más me duele es que
nunca pude tener a este niño en mis brazos. Y nunca podré
verme refleja da en sus ojos.
Yo creo que Tú eres el creador de toda vida, y por eso
te toca decidir cuando una vida regresa a Ti. ¿Pero, por qué
Señor? ¿Por qué mi niño? ¿Por qué ahora antes de poder disfrutar del momento de su nacimiento? Una parte de mi ansía
gritar, gritarte a Ti y culparte por robarte a mi niño. Pero hay
otra parte de mi que sabe que mi niño está seguro bajo Tu
cui-dado, protegido de todo dolor, decepción y pena.
No se si alguna vez podré aliviar la angustia de haber
perdido al niño que llevaba dentro de mi propio corazón. Tan
íntimo en mi, parte de mi propio ser. ¿Señor, habrá de pasar
este dolor?
Tú has prometido que aquellos que lloran serán
consolados. Por favor, querido Padre concédeme el don de la
sanación. Seca mis lágrimas y trae paz a mi corazón. ¡Oye mi
llanto y ayúdame!
En el nombre de Jesús. Amén.
2
Antiguo Testamento: Génesis 9:13-17
Salmos: Salmo 18:1-6
Nuevo Testamento: Mateo 5:1-12
3
Llena Mi Corazón de Paz
Querido Dios,
Tú sabes lo que es perder a un hijo. Porque Tú nos
amaste tanto, que enviaste a Tú único Hijo, Jesucristo, a
pagar por los pecados del mundo. El sufrió en la tierra, y
murió para que tuviésemos vida eterna.
Pero la historia no terminó ahí. ¡Tu Hijo, Jesús, es Señor!
¡El conquistó el pecado y la muerte! ¡El resucitó en el tercer
día y reina contigo en el cielo! Por Jesús hay esperanza para el
mañana. Por Jesús se que mi niñito está en tu cuidado divino.
Llena mi corazón con la paz que sobrepasa todo
entendimiento, mientras Tú y yo repa-ramos los pedazos
de mi vida rota. Trae de nuevo gozo a mi vida, mientras yo
pongo mi confianza en las palabras de Cristo: “Dejen que los
niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de
Dios es de quienes son como ellos” (Marcos 10:14).
Por Tu amor y cuidado te doy gracias.
En el nombre de Jesús. Amén.
4
Antiguo Testamento: Isaías 45:11-12
Salmos: Salmo 13: 1-3
Nuevo Testamento: Mateo 6:8-13
5
¿Dónde Están Mis Amigos?
Querido Jesús,
¿Dónde están mis amigos? ¿Dónde están mis vecinos o
las amistades de la iglesia? ¿Por qué rehusan hablarme? ¿Por
qué siento que me esquivan?
Supongo que muchos no sabrán que decirme. Algunos
tal vez piensan que no quiero hablar de mi pérdida. Mucha
gente ni siquiera sabría que estábamos esperando un bebé.
Debo de ser paciente con esos que no pueden entender cuan
doloroso es realmente todo esto que estoy pasando. Tal vez
con el pasar del tiempo pueda ayudar a mis amigos en su
timidez y así compartir con ellos los sentimientos de mi
corazón.
Señor Jesús, Tú sabes mejor que nadie cuan mala es la
soledad del alma. Aun tus discí-pulos te abandonaron en
tu tiempo de mayor necesidad. Tú puedes comprender por
que me siento abandonada en mi pena. No debiera decirlo
(aunque Tú conoces mis mas íntimos pensamientos) pero
hasta me siento abandonada por Ti. Por favor dame las
fuerzas para continuar. Dame fuerzas para cada nuevo día.
Llena el vacío de mi alma con Tu presencia.
Oye mi súplica y quédate conmigo.
En tu nombre oro. Amén.
6
Antiguo Testamento: Jueces 6:13
Salmos: Salmo 22:1-5, 9-11, 19
Nuevo Testamento: Mateo 11:25-30
7
Vacío E E Alma
Querido Señor,
¡Es como si mi bebé nunca hubiera existido! Cuando
un niño nace, el mundo se apresu-ra a recibirlo derramando
regalos y felicitaciones sobre la familia. Pero cuando un
niñito muere antes de nacer no hay recuerdos. Solamente un
vacío en el corazón de la madre.
Creo que muchos padres no hablan de la pérdida de
un embarazo. Es un luto privado, pocas veces compartido
con alguien, pues poca gente realmente comprende como
uno puede sufrir tanto por alguien a quien nunca ha visto.
Aunque es difícil de comprender el fuerte vínculo que se
forma entre una madre y la criatura en su vientre, es en
verdad muy real.
¿Y qué del padre que deseaba proteger a su esposa y
a su hijo? ¿Cuáles son sus mas pro-fundos sentimientos?
Aquí también existe una profunda pena que pocas veces es
expresada en palabras.
Así que aquí me encuentro Señor—una madre que
deseaba ver a su hijo crecer en ta-maño y estatura. Vengo a
ti con todo mi dolor. ¡No te alejes de mí, sino escucha mi
llanto! Cuando añore cargar a mi hijito consuélame. Dame tu
gracia y renuévame con tu amor.
En el nombre de Jesús. Amén.
8
Antiguo Testamento: Job 1:21-22; 2:10b
Salmos: Salmo 37
Nuevo Testamento: Lucas 2:22-35
9
Un Rinconcito de Ternura
Querido Padre,
Mientras iba al hospital, ya sabía que el bebé que llevaba
tan cerca de mi corazón, no volvería conmigo a casa. Aún
trataba de mantener la esperanza y oraba porque todo saliera
bien de alguna manera. Trataba de tener valor. Hasta creo
que no derramé ni una lágrima (por lo menos nadie me vió).
Las enfermeras fueron muy amables; especialmente
después de que oyeron a una pregun-tarme, sin querer, si era
un varón o una hembrita Lo mas difícil fue dejar el hospital
… volver a casa sin mi bebé … volver a una casa que ahora
parecía vacía de vida.
Yo supongo que con el tiempo la herida sanará. Me
deleitaré con otros niños que reirán y retozarán y traerán
gozo a mi alma. Pero siempre permanecerá un rinconcito
de ternura reservado en mi corazón para el niño que nunca
abrazaré, el niño que nunca el mundo co-nocerá.
Dame tu gracia, Oh Señor, trae sanación a mi alma
herida y renuévame con tu perdura-ble amor.
En el nombre de Jesús te lo pido. Amén.
10
Antiguo Testamento: 2 Samuel 12:16-23
Salmos: Salmo 30:11-12
Nuevo Testamento: Juan 11:32-38, 40
11
¿Por Qué?
Querido Padre Celestial,
Mientras me hallo aquí sentada en la obscuridad después
de un día tan largo y ocupado, pienso en mi bebito. Y me
pregunto ¿por qué?, ¿Por qué me fue quitado este niño? ¿Por
qué su corazón que palpitaba tan cerca al mío paró de? ¿Por
qué traer tanto gozo a mi alma para entonces dolorosamente
perderlo? ¿Es que acaso cambiaste de pronto tu?
No. Tú eres Dios, el Creador de la vida y tú sabes los
planes que tienes para cada niño au n antes de haber sido
concebido. Algún día entenderé las razones de l por qué. Por
ahora déjame saber que Tu propósito, para cada niño, tanto
los visibles como los invisibles, son buenos y perfectos.
Y cuando empiece a dudar de tu propósito para mi
propia vida, no me dejes caer en la tentación y líbrame del
mal. Acércame aún más a Ti querido Señor, y lléname del
deseo de buscar Tu voluntad. Manda tu Santo Espíritu,
levántame de mi tristeza y trae de nuevo luz a mi vida.
En el nombre de Jesús te ruego. Amén.
12
Antiguo Testamento: Isaías 40:25-31
Salmos: Salmo 139:1-16
Nuevo Testamento: 2 Corintios 4:6-10
13
Abraza A Mi Niño Por Mi
Oh Señor,
Tú nos has dicho que Tú amas a los pequeños pues como
de ellos es el Reino del Cielo. ¿Pero acaso tenías necesidad de
mi niño tan pronto? ¿Habría habido algo en su vida terrenal que lo hubiese separado de Ti? ¿O es que nos has dado
la oportunidad de acercarnos mas a Ti a través del dolor de
nuestra pérdida?
San Pablo dice en Romanos 14:7 que la vida y la muerte
de cada uno de nosotros tiene influencia sobre otros. Yo se
que mi niño precioso tendrá una influencia perdurable en mi
vida. Tal vez mis amigos no aprecian esta pérdida tanto como
la de un niño después de na cido, pero yo se que la vida que
yo llevaba en m i era tan real.
Por eso, querido Padre, como yo no puedo abrazar a
mi niño, te suplico que Tú lo abraces por mi. En tus manos
encomiendo a mi niño. Y en tu cuidado encomiendo a todos
los que gimen por la pérdida de un ser amado, no importa su
edad o su estado de desarrollo.
En el nombre de Jesús. Amén.
14
Antiguo Testamento: Oseas 6:1-3
Salmos: Salmo 116
Nuevo Testamento: Romanos 14:7-9
15
Duele
Oh Espíritu Santo,
Con la pérdida de mi pequeñito, mis pensamientos
se confunden. Una parte de mi está enojada con Dios por
quitarme a alguien tan querido; otra parte de m i sabe que
Dios dis-pone todas las cosas para el bien de esos que lo
aman.
Sin embargo, me duele cuando veo a otra madre a su
bebé en los brazos. Y aunque sé que las razones de Dios van
más allá de mi entendimiento, a veces tengo dudas acerca de
sus propósitos. ¿Es ésto malo?
Levanta mi corazón. Toca mi alma. Renuévame en
un espíritu de fe y confianza para que pueda creer mas
fervientemente en la sabiduría de Dios Todopoderoso.
Fortaléceme con tu valor. Crea en mi un sentido de paz y no
me dejes divagar en dudas.
Oh Espíritu Santo, cuando no me siento con ganas de
orar, ora por mi.
En este momento de debilidad, protégeme de la
tentación. Atrae mi mente y mi corazón hacia las promesas
de Dios, para que sea yo confortada por el mismo Buen
Pastor.
En el nombre de Jesús yo oro. Amén.
16
Antiguo Testamento: Jeremías 29:11-14
Salmos: Salmo 121
Nuevo Testamento: Marcos 10:13-16
17
Sentimientos de Culpa
Oh Señor,
Cada noche cuando me voy a acostar, me preocupa si
podré dormir. El dolor en mi co-razón crece aun más cuando
los sentimientos de culpa inundan mi alma. ¿Fue por algo
malo que yo hice? ¿Fue por algo malo que yo pensé? ¿Tengo
yo alguna responsabilidad por la muerte de mi bebé?
Pero entonces la quietud se asienta sobre m i y se que
todo esto es parte de tu plan bueno. Isaías escribió: “Porque
mis pensamientos no son los de ustedes, ni sus caminos son
los míos —afirma el Señor. Mis caminos y mis pensamientos
son más altos que los de ustedes; ¡más altos que los cielos
sobre la tierra!”. (Isaías 55:8-9).
Yo no puedo saber cómo es que Tú decides lo que Tú
haces, pero por fe se que todos nuestros días están en Tus
manos, incluyendo los de mi pequeñito.
Fortalece mi fe, Oh Señor, y retira el miedo y la duda.
Ayúdame a tener paciencia mientras me sanas poco a poco,
día a día. Dame paz interior así como yo te encomiendo a mi
bebito a tu cuidado.
En el nombre de Jesús. Amén.
18
Antiguo Testamento: Isaías 40:1-5, 9-11
Salmos: Salmo 145:13
Nuevo Testamento: Mateo 18:10-1
19
Déjame Ser Un Instrumento
Querido Señor Jesús,
Gracias por dejar Tu hogar celestial para venir a ser
Nuestro Salvador. Tú sabías que no teníamos ninguna
esperanza de llegar al cielo por nuestros propios esfuerzos.
Pero como Tu amor es tan grande, Te ofreciste a Ti mismo
como Sacrificio por nuestros pecados.
Y ahora, porque Tú vives, ¡Yo se que mi niño también
vive! ¡La muerte ha sido con quistada! ¡La victoria ha sido
ganada! Que gozo saber que Tú no desprecias ni aun a los
más pequeños, pues Tu dijiste, “… en el cielo los ángeles
de ellos contemplan siempre el rostro de mi Padre celestial”
(Mateo 18:10).
Ayúdame a animar mi alma al darme cuenta que también
mis días están en las manos de Tu Padre. Sobre todo ayúdame
a creer que “ya en vida o ya en muerte, yo soy del Señor”.
Si hay alguien más que está sufriendo sin conocer el
poder de Tu sanación, hazme un instrumento de Tu paz en su
vida. Usame Señor para Tus buenas obras.
Y Señor una cosa más. Gracias por ser el bondadoso y
amoroso Pastor que guarda a cada una de sus ovejas.
En tu nombre yo oro. Amén.
20
Antiguo Testamento: Isaías 66:12-14
Salmos: Salmo 36
Nuevo Testamento: 2 Corintios 1:3-5
21
Mándame Un Angel
Querido Padre Celestial,
Nunca es fácil decir “no mi voluntad, sino la tuya se
haga”. No hay duda de que yo quiero tener control sobre mi
propia vida. Yo quiero que las cosas funcionen de la forma
que yo quiero.
Y así, fue mi voluntad que como madre yo traería una
nueva vida al mundo. Era mi voluntad que este niño correría
y jugaría libremente. Y cuando un golpecito o un arañazo
tuviera y necesitara un beso o un abrazo, yo sería la que lo
diera para consolarle.
No hay duda de que tenía grande planes para esta
criatura. En mi mente este pequeñue lo crecería para ser el
presidente … o tal vez un misionero … o la inventora de una
gran cura que salvaría miles de vidas. Los sueños que cada
madre tiene para su hijo o hija …
Eso es muy difícil de abandonar, Señor, voy a tener que
trabajar mucho en eso. Así que por favor, dame la fe y la
confianza que le diste a Tu Hijo cuando El oró en el jardín
de Getsemaní. Mándame un ángel del cielo para que me
fortalezca como hiciste con Tu que-rido Hijo en la hora de su
mayor necesidad. Y dame esperanza para un futuro brillante,
uno con oportunidades de ser un testimonio de Ti, el que da
vida eterna.
En el nombre de Jesús yo oro. Amén.
22
Antiguo Testamento: Jeremías 31:13
Salmos: Salmo 126
Nuevo Testamento: Hebreos 4:16
23
T u Llamaste A Mi Hijo
Por Su Nombre
Querido Dios,
T u has grabado a mi niño en la palma de Tu mano. Tu
has traído a esta ovejita a tus brazos. Aunque yo no pude
oírlo Tú llamaste a mi hijo por su nombre. Mi compasión es
grande por este hijo de mi vientre, y se que nunca olvidaré
esa preciosa vida que tocó la mía propia. Pero tampoco Tú te
olvidarás.
Tus planes son para bien y no para mal. Yo confío en
que Tú cambiarás el luto en gozo. Tu sanarás mis heridas y
secarás mis lágrimas. Y cada vez que mi corazón se entristezca
re-cordando esa pérdida, Tú me consolarás con Tu amor
consolador. Nunca me abandonarás. Y como sabes que
soy frágil, se que nunca me darás más de lo que yo pueda
soportar. ¡Mi esperanza está en Ti Señor! ¡En Ti pongo mi
esperanza!
Trae luz a mi existencia. Camina este camino con mi
familia y conmigo mientras salimos de esta época difícil y
encontramos nueva esperanza para el futuro. Gracias por los
amigos que han compartido esta pena, que nos han apoyado,
que se han acongojado con nosotros.
Quiero ahora encomendar en Tus manos a todos los
padres del mundo cuyos corazones están dolientes. Por el
regalo de la vida, no importa cuan corta. Te doy gracias.
En el nombre de Jesús yo oro. Amén.
24
Antiguo Testamento:
Lamentaciones 3:21-24
Salmos: Salmo 124
Nuevo Testamento: Efésios 3:14-21
25
Dios dijo …
no mires a la grandeza de tus necesidades:
Mira la grandeza de tu Dios.
Tus circunstancias son
estorbos para ver Mis habilidades.
Si mantienes tu mirada en tus circunstancias
el demonio va a usar tus circunstancias
para derrotarte y acusar la Palabra de Dios …
la Palabra escrita y viviente.
Tu victoria se encuentra en mantener tus ojos
en la grandeza de tu Dios y Su poder.
El ha prometido llevarte
paso a paso a paso …
No de una vez, pero paso a paso …
y cada paso ha de ser un milagro.
26
La Ceremonia de los Globos Para la Familia y Amigos
En recuerdo de nuestro bebé pre-nacido y en celebración
de toda vida—visible e invi-sible—liberamos estos globos,
sabiendo que nuestro Padre no desea que ninguno se pierda,
(Oración en silencio). Que todo el que vea y halle estos globos sepa que nuestro bebé era muy real, era deseado y amado.
(Cerrar con “Yo Soy La Ovejita de Jesús” o “Jesús Me Ama
Eso lo Se”).
Ceremonia Privada Encendiendo una Vela
Jesús es la Luz del Mundo. El es nuestra esperanza y
salvación. El trae la paz perfecta y consuela los corazones
rotos. Mientras encendemos esta vela en recuerdo de nuestro
pre-ciado bebé, recordemos también el regalo incomparable
de la vida eterna. Dado para noso-tros y por nuestro hijo/hija
(niños) por nuestro Padre Celestial. (Oración en silencio).
Al encender esta vela, recordemos que debemos dejar
nuestra luz brillar, para que otros vean las buenas obras que el
Señor ha preparado para. Como hijos de Dios, amados desde
lo alto, glorifiquemos a nuestro Padre que está en los cielos. Y
Jesús dijo, “Yo soy la luz del mundo: el que me siga no caminará en las tinieblas, sino que tendrá vida eterna”.
27
Lutherans For Life
1120 South G Avenue • Nevada, IA 50201-2774
(888) 364-LIFE
[email protected] • www.lutheransforlife.org
Item #902B