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GRUPO DE ORACIÓN DE PADRE PIO Mayo 2005 Estimados Miembros del Grupo de Oración: ¡Paz y bien! El tema de reflexión para este mes de mayo es “La Fe y Religión”. En el Marco Doctrinal del Plan Diocesano de Pastoral Orgánica 2002-2005. Allí en el párrafo 32 leemos, “La misión propia de la Iglesia es comunicar al mundo la buena Nueva de la salvación realizada por Cristo, nuestro Señor, y formar a sus miembros de tal manera que el Evangelio de Jesús se convierta en norma de comportamiento diario. Por esto la evangelización y la catequesis forman parte fundamental del quehacer de la Iglesia. El Objetivo General Diocesano es, “Purificar y vigorizar nuestra fidelidad a Cristo, a la integridad de su Evangelio y a nuestros hermanos y hermanas, destinatarios de la Buena Nueva de Salvación. En relación a este tema encontramos en la carta de P. Pío a su director espiritual, Padre Agostino, en el 15 de diciembre 1917, “Nada puede secar, y en verdad sí seca, la leche y miel de la caridad como remordimientos, aflicciones y melancolía. Vive, pues, en santo gozo entre esos hijos de nuestra tierra (se refiere a los hijos espirituales del P. Agostino). Dales consuelo espiritual en una manera benigna y graciosa para que lo busquen con ánimo. No te estoy diciendo que los favorezcas, mi querido Padre, sino que estés tierno, suave y amable. En una palabra, ámalos con un amor paternal y alegre, un amor pastoral por estos infortunados de nuestros tiempos y lo harás hecho todo lo necesario; serás todo para todos, un padre a cada uno y servicial a todos. Esta actitud sí solo es suficiente. Espero que el Señor quien te ha designado a trabajar por el beneficio de muchos te dé la ayuda, fortaleza, coraje y amor que necesitas. A Él solo sea el honor, gloria y bendición en todo tiempo. Vive completamente en Jesús, porque Él ama a tu alma muchísimo.” (Traducción mía.) La catequesis, es la consecuencia principal de la relación entre la fe y la religión. Usualmente la catequesis se enfoque en la comunicación del contenido doctrinal. Este enfoque es casi exclusivamente intelectual y así se ve estructurados los programas de catequesis en las parroquias y seminarios. Mientras tanto este enfoque es esencial no podemos descuidar el desarrollo de la inteligencia emocional en la fe. Me refiero a la manera en que comunicamos la fe. Mucha comunicación ocurre sin palabras por medio de nuestras actitudes, gestos, tono de voz, miradas, etc. El efecto de esta comunicación no verbal es asociado con la calidad emocional (la convicción de su propio corazón) del catequista y suele durar más tiempo y instalarse más profundamente en el alumno que el contenido intelectual. Por ejemplo, una niña puede comunicar a su mamá sobre su clase en catecismo y su comentario usualmente no es de lo que ha aprendido sino en cuanto le gustó o no gustó la clase o la maestra, es decir, sobre su contenido emocional. Las palabras de P. Pío a su director comunican este aspecto de la catequesis. El P. Agostino sabe muy bien su materia pero vacila en saber qué actitud emocional tener en esta comunicación. Así le pide consejo de P. Pío sobre su corazón en esta instancia. Para nosotros este tema y el consejo de P. Pío nos lleva a tomar más en serio lo que en realidad estamos comunicando de nuestra fe. Nuestra actitud a los sacerdotes, a la Iglesia, etc. comunican disposiciones emocionales a nuestros hijos y a los demás que influyen profundamente su recepción y entendimiento del contenido intelectual de la fe. Si amamos nuestra fe y nuestra relación con Jesús es primordial en nuestras vidas, lo vamos a comunicar automáticamente en todo lo que hacemos. En este aspecto de evangelización creo que nuestras hermanos separados nos ganan. Aunque su contenido doctrinal sea débil, comunican fuertemente la convicción de su corazón. Igualmente, si vemos la religión y nuestra fe como una obligación o como un peso encima y así lo cumplimos para no sentirnos culpable, comunicaremos este agobio también a los hijos. ¿Cuál queremos comunicar, una convicción o un peso encima? Dios los bendiga. P. Guillermo Trauba, OFM Cap.