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Informe
_________________________________________________________________________
Antiparkinsonianos y Antipsicóticos
Enfermedad de Parkinson
La enfermedad de Parkinson consiste en un desorden crónico y degenerativo de una
de las partes del cerebro que controla el sistema motor y se manifiesta con una pérdida
progresiva de la capacidad de coordinar los movimientos. Se produce cuando las células
nerviosas de la sustancia negra del mesencéfalo mueren o sufren algún deterioro.
Aunque de forma general se desconoce el origen de la enfermedad, algunos casos son
producidos por la exposición a traumatismos, drogas o medicamentos y existen formas
hereditarias de la enfermedad. Numerosas teorías intentan explicar el deterioro neurológico
que produce esta patología.
Por otra parte, durante el proceso de envejecimiento se reduce la concentración de
dopamina en estructuras transportadoras, que llevan el neurotransmisor de unas neuronas a
otras. Algunos estudios indican que las personas de edad muy avanzada no son susceptibles
al desarrollo de la enfermedad, indicando que el proceso de envejecimiento en sí mismo no
es el principal factor de la enfermedad.
La enfermedad de Parkinson se suele denominar idiopática, lo cual significa que se
desconoce su causa primaria, para distinguirla del llamado parkinsonismo, que tiene lugar
por una causa conocida. Aunque el déficit de dopamina es el defecto primario de la
enfermedad de Parkinson, aún queda por descubrir cómo se pierde esta dopamina. Los
estudios indican que la causa es una combinación de susceptibilidad genética y factores
ambientales.
Signos y síntomas del Síndrome Parkinsoniano:

La Bradicinesia: Lentitud de los movimientos voluntarios asociada a disminución
de los movimientos automáticos (como el balaceo al caminar).

Temblor: El temblor característico y se detecta cuando los músculos involucrados
no están activados voluntariamente y disminuye durante la mantención de una postura
o al realizar un movimiento. Frecuentemente compromete distalmente las
extremidades superiores con un movimiento de oposición alternante del pulgar y el
índice, dando la clásica apariencia de cuenta monedas. Al continuar la evolución se
hace bilateral y en etapas más avanzadas puede comprometer la cara, labios y
mandíbula.
Suele aumentar al distraer al paciente o al hacerlo realizar alguna tarea que
requiera concentración, desaparece durante el sueño y empeora con la ansiedad.

Rigidez: La resistencia que opone un segmento corporal a la movilización pasiva se
denomina rigidez. En la enfermedad de Parkinson puede presentarse en forma de
rueda dentada, en que hay breves episodios de oposición alternados con episodios de
relajación, o por una resistencia más constante, que se denomina en tubo de plomo,
donde la intensidad de la resistencia se mantiene constante en todo el rango del
movimiento, tanto en flexión como en extensión y no cambia al variar la velocidad,
con la que se moviliza el segmento a diferencia de la espasticidad.
Puede llegar a ser tan extrema que no permita la movilización completa en el
rango articular. Está presente en un gran porcentaje de los pacientes durante la
primera evaluación.

Alteración de los reflejos posturales: Este es uno de los síntomas más
discapacitantes en la enfermedad de Parkinson, predispone a caídas y es causa
habitual de la pérdida de la capacidad de los pacientes de valerse solos. Si bien, es
uno de los signos cardinales de la enfermedad de Parkinson, en las etapas iniciales de
la enfermedad, se manifiesta sólo en forma de una ligera desestabilización ante la
prueba del empujón. En esta etapa se presenta con una buena respuesta a la terapia;
se hace más evidente con los años de evolución junto con la aparición de otros
síntomas axiales. La aparición precoz durante la evolución de inestabilidad postural,
debe hacer sospechar de diagnósticos alternativos a la EP, como la parálisis
supranuclear progresiva.

Depresión: Es un problema común a todas las enfermedades crónicas, y en el
Parkinson puede detectarse incluso antes de que comiencen los síntomas principales.
Empeora con los fármacos utilizados para combatir esta patología, aunque los
antidepresivos consiguen frenar con bastante éxito tanto las depresiones como los
cambios emocionales.

Trastornos del sueño: La somnolencia y las pesadillas son características en esta
enfermedad y generalmente están asociadas a los fármacos.

Problemas urinarios: Las deficiencias del sistema nervioso que regula la actividad
muscular, provocan que algunos enfermos sufran incontinencia o tengan dificultades
para orinar.

Dificultades para tragar y masticar: El mal funcionamiento de los músculos
dificulta esta tarea cotidiana, favoreciendo la acumulación de saliva y alimentos en la
cavidad bucal. Como consecuencia, son habituales los atragantamientos y el babeo.
Al menos el 50 por ciento de los enfermos tiene problemas de dicción: hablan
en voz baja, dudan antes de hablar, repiten palabras o hablan demasiado rápido.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es reducir la velocidad de progresión de la enfermedad,
controlar los síntomas y los efectos secundarios derivados de los fármacos que se usan para
combatirla. Hasta el momento, la Enfermedad de Parkinson no tiene cura y el tratamiento se
basa en el alivio de los síntomas. El tratamiento se indica según la fase de la enfermedad de
Parkinson.
La dopamina no puede administrarse directamente ya que no puede pasar la barrera
entre la sangre y el cerebro. Por este motivo se han desarrollado una serie de fármacos que
favorecen la producción de esta sustancia o retrasan su deterioro y que se administran en
función de la gravedad de los síntomas. El tratamiento es muy individualizado, y los
pacientes han de trabajar estrechamente con los médicos y los terapeutas a lo largo del curso
de la enfermedad, para diseñar un programa adecuado para las necesidades particulares y
cambiantes.
Tratamiento Farmacológico:
 La Levodopa
Es el fármaco más efectivo para el tratamiento de la enfermedad de Parkinson y en
algún momento de la enfermedad todos los pacientes precisarán tomarlo.
Mejora la rigidez, bradicinesia, afectación de la marcha, hipomimia y micrografia, y
en menor medida el temblor. Síntomas como inestabilidad postural, disartria, disfunción
autonómica y problemas neurosensoriales no tienen tan buena respuesta.
La Levodopa es un precursor de la dopamina que se absorbe en el tracto
gastrointestinal y atraviesa la barrera hematoencefálica. Cuando se administra por vía oral se
metaboliza a nivel periférico por la enzima decarboxilasa de la Levodopa y la catecol-O-
metiltransferasa (COMT), los metabolitos obtenidos son los responsables de los efectos
secundarios sistémicos. Por esta razón, los preparados actuales de Levodopa añaden un
inhibidor de la decarboxilasa (carbidopa o benserazida), que no atraviesa la barrera
hematoencefálica y actúa sobre la Levodopa extracerebral, permitiendo minimizar esos
efectos y disminuir sus requerimientos diarios.
Hay que individualizar la dosis necesaria del fármaco, porque su respuesta no se
correlaciona ni con la severidad de los síntomas ni con el tiempo de evolución de la
enfermedad. Conviene iniciar el tratamiento con dosis bajas, 50mg tres veces al día, junto
con los alimentos y aumentarla de forma progresiva hasta 100-200mg al día, para reducir
efectos secundarios como las náuseas, vómitos o hipotensión. En las fases más avanzadas de
la enfermedad debe tomarse de 30 a 60 minutos antes de las comidas ó 1-2 horas después de
ellas. La respuesta al tratamiento es rápida, de tal forma que si con dosis de 1000 mg/día, los
pacientes no mejoran, habrá que pensar que no se trata de una EP idiopática. Su efectividad
persiste durante todo el curso de la enfermedad, y ha demostrado que prolonga la esperanza
de vida.
El principal inconveniente de su uso prolongado es el desarrollo de complicaciones
motoras, como las discinesias o las fluctuaciones. No hay evidencias sobre cuál puede ser la
mejor formulación para evitar su aparición.
 Levodopa + carbidopa
Comprimidos de liberación rápida (100/25 y 250/25 mg): comenzar con 1 comprimido
de 100 mg, 2-3 veces al día y aumentar uno al día o en días alternos, o bien, medio
comprimido de 250 mg, 1-2 veces al día y aumentar medio comprimido cada día o en días
alternos, hasta lograr la respuesta óptima. Dosis máxima 2000/200 mg/día.
Comprimidos Retard (100/25 y 200/50 mg): la dosis inicial es de 200/50 mg, 2 veces a
día, que se ajusta en función de la respuesta cada 3 ó más días. Para cambiar de la forma
rápida a la Retard, debe tenerse en cuenta que la dosis total diaria de levodopa debe ser mayor.
Se recomienda empezar con la misma dosis diaria de levodopa de la forma rápida, o
como mucho un 10% más, ampliando el intervalo posológico 4-8 horas y después ajustarla
según la respuesta. Generalmente se necesita hasta un 30% más de levodopa en la forma
Retard. La mayoría de pacientes responde a unas dosis de 400-1600 mg/día Retard.
En pacientes que tomaban levodopa/benserazida, ésta debe suspenderse 12 horas antes
de empezar con levodopa/carbidopa, con una dosis de 250/25 mg, que aporte la misma
cantidad de levodopa.
Contraindicaciones

Glaucoma de ángulo estrecho.

Melanoma maligno: la levodopa puede activarlo.
Efectos adversos
 Digestivos: habituales al comienzo del tratamiento: anorexia, náuseas, vómitos y
diarreas, alteración del gusto. Se ha notificado hemorragia digestiva, la mayoría en
pacientes con antecedentes de úlcera péptica, pero también sin ellos.
 Cardiovasculares: el más frecuente es la hipotensión ortostática, habitualmente
asintomática, pero que puede causar mareos y desmayos. Se han descrito arritmias y
ocasionalmente hipertensión.
 Sistema nervioso: agitación, ansiedad, euforia, pesadillas e insomnio, especialmente
en ancianos. En ocasiones somnolencia y depresión. Otros más graves que precisan
reducción de la dosis o supresión del tratamiento que son agresividad, delirio
paranoico, alucinaciones y depresión grave con o sin conducta suicida.
 Los efectos centrales: como las discinesias y los trastornos mentales, pueden
aparecer en fases iniciales del tratamiento. Las discinesias son los efectos más graves
y limitantes de la dosis, aparecen a las dosis óptimas y su frecuencia aumenta con la
duración del tratamiento. Pueden eliminarse o disminuirse reduciendo la dosis.
En los estadíos avanzados, puede aparecer el fenómeno wearing-off o de final
de dosis, que se caracteriza por la recurrencia de síntomas antes de la siguiente dosis
por reducirse el período de eficacia de la levodopa, y el fenómeno on-off,
caracterizado por las fluctuaciones motoras, en el que se alternan períodos de bloqueo
y de normalidad. Estas fluctuaciones pueden reducirse con el uso de las formas retard.
 Otros: retención urinaria, coloración de diversos fluidos corporales, melanuria (orina
rojiza que se oscurece con el tiempo), sudor, coloración de la piel y de los dientes.
Raramente pueden producirse reacciones alérgicas en la piel, como prurito y
rash. Puede producir un aumento transitorio de transaminasas hepáticas, fosfatasa
alcalina y nitrógeno ureico en sangre. Se han descrito casos de anemia hemolítica,
leucopenia y trombocitopenia transitorias.
Precauciones
o Cardiopatía: la levodopa aumenta el riesgo de arritmias y episodios de hipotensión
hipertensión arterial en pacientes con cardiopatía isquémica o arritmia. A pesar de
ello, se considera seguro en cardiopatías estables si se controla adecuadamente.
o Asma y EPOC: los efectos depresores respiratorios de levodopa pueden agravar
estas patologías y requerir el uso de agonistas beta-adrenérgicos.
o Psicosis: puede exacerbar la enfermedad y aumentar el riesgo de depresión y
tendencias suicidas.
o Úlcera péptica: la levodopa aumenta el riesgo de hemorragia en estos pacientes.
o Glaucoma de ángulo abierto: se recomienda controles periódicos de la presión
intraocular.
o Interrupción del tratamiento: la interrupción brusca puede provocar un cuadro
agudo de bloqueo dopaminérgico caracterizado por rigidez, fiebre y taquicardia.
o Pérdida de eficacia: la levodopa puede perder eficacia en tratamientos prolongados,
a los 3-5 años de comienzo del tratamiento.
o Lactancia: aunque es poco probable que se utilice en mujeres en período de lactancia,
la levodopa inhibe la secreción de prolactina.
o Geriatría: puede ser necesario utilizar dosis más bajas, porque los efectos adversos
son más frecuentes. Se recomienda un mayor cuidado, porque el aumento de la
movilidad, por la mejoría de la enfermedad, aumenta el riesgo de caídas y fracturas.
Interacciones
Antidepresivos tricíclicos: se han descrito casos de reducción de la eficacia terapéutica de
la levodopa, crisis hipertensivas e hipotensión postural. Sin embargo, en la mayoría de
ocasiones, pueden utilizarse sin problemas. Se recomienda precaución.
IMAO: debe evitarse su uso conjunto por el riesgo de crisis hipertensivas. Debe retirarse el
IMAO, 14 días antes de introducir levodopa.
Benzodiazepinas: disminuye la eficacia de la levodopa en algunos pacientes, se desconoce
el motivo. Pueden utilizarse, pero vigilando la evolución de la enfermedad.

Antagonistas dopaminérgicos
Los antipsicóticos y en menor medida las ortopramidas procinéticas
(metoclopramida, cinitaprida, cleboprida), antagonizan el efecto de la levodopa y
pueden reducir su efecto. La domperidona es el procinético de elección en pacientes
con Parkinson, porque apenas atraviesa la barrera hematoencefálica.
 Fenitoína: disminuye la eficacia de la levodopa en algunos pacientes. Se recomienda
evitar su uso.
 Levodopa + benserazida (según el formulario nacional vendría siendo la
alternativa): Comprimidos de liberación rápida (Madopar 250/50 mg) comenzar con
medio comprimido 3 veces al día y aumentar medio comprimido diario cada semana,
hasta alcanzar la respuesta óptima. La dosis eficaz suele ser de 2-4 comprimidos, en
3-4 tomas al día. No suelen necesitarse más de 6 comprimidos/día.
 Cápsulas retard (Madopar Retard 100/25 mg): comenzar con 1 cápsula, 3 veces
al día. La dosis inicial no debe sobrepasar los 600 mg/día. Para cambiar de Madopar
250 a Madopar Retard se empieza con la dosis matutina e inicialmente se mantiene la
misma dosis diaria e intervalo posológico. Después de 2-3 días se aumenta
gradualmente la dosis en un 50%, aproximadamente. El ajuste de dosis suele durar 4
semanas. Puede ser preciso suplementar la dosis matutina con comprimidos de
liberación rápida. Si la respuesta es excesiva, puede aumentarse el intervalo entre
dosis, sin disminuir la dosis total. En pacientes con inmovilidad nocturna, se ha
comprobado el efecto positivo de aumentar gradualmente la dosis nocturna hasta 250
mg.

Agonistas Dopaminérgicos (AD)
Su efectividad sobre el control de los síntomas motores es menor que la Levodopa,
sobretodo la rigidez y la bradicinesia, pero frente a ella presentan las siguientes
ventajas:
-
Estimulan
directamente
los
receptores
dopaminérgicos,
independientemente de la concentración de Dopamina presináptica.
-
Tienen una vida media más larga.
-
Se ha comprobado que el uso en monoterapia de los AD, frente a la
Levodopa, reduce el riesgo de desarrollo de complicaciones motoras y
discinesias, a expensas de peores resultados en la mejoría de las funciones
motoras, aumento del riesgo de fallos en el tratamiento, así como más
efectos secundarios: alucinaciones, somnolencia y demencia.
En asociación con Levodopa, permiten reducir los períodos “off” en un 10-30%,
aumentar los períodos “on” en un 30-60% y disminuir la dosis diaria de Levodopa en un 1030%, que podría traducirse en la menor aparición de fluctuaciones y una mayor capacidad
para desarrollar las tareas habituales. Sin embargo, aumentan las discinesias y los efectos
adversos secundarios a la estimulación dopaminérgica. Los AD, excepto la cabergolina,
pueden usarse en monoterapia o asociados a la Levodopa.
En la práctica clínica son útiles en monoterapia, en estadios iniciales para retrasar la
introducción de la Levodopa y en la EP avanzada, en el tratamiento de las alteraciones
motoras inducidas por la Levodopa. Los pacientes pueden tener diferente respuesta a los
fármacos de este grupo, por ello, cuando con uno no obtengamos los efectos deseados,
podremos cambiarlo por otro antes de pasar a un grupo farmacológico distinto. Este cambio
será gradual, manteniendo los dos fármacos durante 1 ó 2 semanas. No existen evidencias
suficientes para recomendar el uso preferente de alguno del mismo grupo
En monoterapia las dosis serán individualizadas e instauradas de forma progresiva,
habitualmente entre 4-5 semanas, en asociación con la Levodopa debe hacerse con dosis
inferiores a 600 mg/día, ya que con mayores hay más incidencia de efectos adversos. Es
preferible introducirlos en el tratamiento antes de la aparición del fenómeno de “deterioro
final de dosis”, para retrasar el inicio de las fluctuaciones motoras.


Existen dos grupos de Agonistas Dopaminérgicos:
Agonistas Dopaminérgicos no ergóticos: ropinirol, pramipexol, rotigotina (de
administración transdérmica) y apomorfina (de administración subcutánea y no
indicada en la enfermedad de Parkinson inicial). La eficacia y tolerabilidad de las
formulaciones de liberación prolongada de ropinirol y pramipexol son equivalentes a
las formulaciones estándar, con la ventaja añadida de su administración en una sola
toma al día. En esta fase de la EP se ha comprobado que la rotigotina no es inferior
al ropinirol. La rotigotina sería preferible siempre que se desee evitar la vía oral,
aunque se añadiría la posibilidad de efectos adversos cutáneos.

Agonistas
Dopaminérgicos
ergóticos:
cabergolina,
pergolida,
lisurida
y
bromocriptina. Estos últimos se usan muy escasamente en la actualidad por su
tendencia a inducir valvulopatía cardiaca de tipo fibrótico. Su uso solo estaría
justificado tras el fracaso de los Agonistas Dopaminérgicos no ergóticos y con una
estrecha monitorización (ecocardiografía, radiografía de tórax, función renal y
velocidad de sedimentación)
Los agonistas dopaminérgicos suelen ser peor tolerados que la levodopa en relación con
la frecuencia de efectos adversos, especialmente en pacientes ancianos. Destacan: psicosis
dopaminérgica con alucinaciones visuales y delirios (celotipia), hipersomnia e incluso
somnolencia súbita, edemas, aumento de la libido y trastorno del control de los impulsos
(ludopatía, etc.). Se debe advertir a los pacientes de tales efectos secundarios, especialmente
de la somnolencia y de los riesgos relacionados con la conducción.
 Pramipexol
El pramipexol es un agonista dopaminérgico similar al pergolide y a la bromocriptina, si
bien no puede ser considerado como un alcaloide del ergot. El pramipexol se utiliza sólo o
en combinación con la levodopa en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson. El
pramipexol es más específico frente a los receptores dopaminérgicos de tipo 3, por lo que
induce menos hipotensión ortostática que otros agonistas de la dopamina. En un plazo de 2 a
3 semanas desde el comienzo de su administración, el pramipexol mejora la capacidad de los
pacientes con Parkinson avanzado para realizar las tareas de la vida diaria.
Mecanismo de acción
Pramipexol es un agonista dopamínico con alta especificidad relativa in vitro y
completa actividad intrínseca en la familia D2 de los receptores de dopamina; se combina
con mayor afinidad a D3 que los subtipos receptores D2 O D4. La relevancia de esta
especificidad receptora en la enfermedad de Parkinson no es conocida. El mecanismo de
acción de pramipexol para el tratamiento de la enfermedad de parkinson no es conocido con
precisión, pero se cree que está relacionado con su capacidad para estimular los receptores
de dopamina en el striatum.
Farmacocinética.
El pramipexol se administra por vía oral, con una biodisponibilidad del 90%, que no
es afectada por los alimentos. Las concentraciones plasmáticas máximas de 0.8 ng/ml (dosis
0.3 mg, oral) se obtienen a las 2 horas, alcanzando la concentración plasmática de equilibrio
a los 2 días. El grado de unión a las proteínas plasmáticas es del 15%. El pramipexol se
distribuye ampliamente en el organismo (Vd = 500 l), alcanzando concentraciones elevadas
en cerebro y eritrocitos. Su metabolismo es escaso (<10%), eliminándose mayoritariamente
con la orina, probablemente utilizando el transportador de cationes en el tubo proximal. La
semivida de eliminación es de 8-14 h, aumentando en ancianos y en insuficiencia renal (36
horas en pacientes con ClCr entre 30-50 ml/min). Los enfermos de Parkinson suelen mostrar
un aclaramiento renal reducido (30%) en comparación con los voluntarios sanos. Menos del
9% de la dosis es dializable.
Efectos Colaterales.
Al igual que todos los medicamentos, Pramipexol puede producir efectos adversos,
aunque no todas las personas los sufran. Sin embargo, la mayoría de las reacciones adversas
informadas fueron de intensidad leve a moderada; normalmente comenzaron al inicio de la
terapia, y la mayoría tendieron a desaparecer a en el transcurso del tratamiento.
Tenemos los sueños anormales, síntomas conductuales de trastornos de control de los
impulsos y compulsiones, confusión, alucinaciones, insomnio, inquietud; mareo, discinesia,
somnolencia, amnesia, dolor de cabeza; alteraciones visuales; hipotensión; náuseas,
estreñimiento, vómitos; fatiga, edema periférico; disminución de peso.
Contraindicaciones
Hipersensibilidad.
 Ropinirol
Comprimidos Recubiertos 0,25 mg, 0,5 mg, 1 mg, 2 mg, 5 mg
Mecanismo de acción
Agonista dopaminérgico D2 /D3 no ergolínico que estimula los receptores
dopaminérgicos del estriado.
Indicaciones
Tratamiento de enfermedad idiopática de Parkinson: · Ropinirol puede utilizarse sólo
(sin levodopa) en el tratamiento de la enfermedad idiopática de Parkinson. La adición de
Ropinirol a levodopa puede utilizarse para controlar las fluctuaciones "activacióndesactivación" (On – Off) y permitir una reducción en la dosis total diaria de levodopa.
Tratamiento del síndrome de piernas inquietas: El ropinirol se indica en el tratamiento
del síndrome de piernas inquietas de carácter moderado a severo Se usa en la enfermedad de
Parkinson, solo o con levodopa y en pacientes con Úsese bajo estricto control médico.
Precauciones
Antes de usar este medicamento deben sopesar los riesgos y los beneficios en su uso,
los que deben ser discutidos entre el paciente y su médico.
Principalmente debe considerar los aspectos siguientes:
o Alergias: usted debe comunicar a su médico si alguna vez ha presentado una reacción
alérgica a este medicamento o alguna otra substancia, ya sea alimentos, preservantes,
colorantes, saborizantes u otros medicamentos.
o Embarazo: no se debe usar durante el embarazo, si está embarazada o planea estarlo, no
debe tomar este medicamento.
o Lactancia: no se debe administrar durante la lactancia
o Niños: no se usa en niños, no se recomienda su uso en adolescentes menores de 18 años
o Ancianos: la eliminación está disminuida en este tipo de paciente.
Interacciones
El efecto de un medicamento puede modificarse por su administración junto con
otros (interacciones). Ud. debe comunicar a su médico de todos los medicamentos que está
tomando, ya sea con o sin receta médica, antes de usar este fármaco. Algunas de las
interacciones son descritas con el uso de: Sulpirida, metoclopramida, ciprofloxacino,
enoxacino, fluvoxamina, terapia de reemplazo hormonal, antihipertensivos, antiarrítmicos.
Efectos Adversos
Los medicamentos pueden producir algunos efectos no deseados, además de los que
se pretende obtener. Algunos de estos efectos pueden requerir atención médica. Consulte
inmediatamente al médico si presenta alguno de los síntomas siguientes: Vómito, dolor
abdominal intenso, hipotensión, disminución del ritmo cardiaco, alucinaciones, confusión,
movimientos involuntarios, desmayo, edema de miembros inferiores, fatiga, nerviosismo,
somnolencia. Pueden ocurrir otros efectos no deseados que usualmente no requieren atención
médica y que desaparecen con el uso. No obstante si continúan o se intensifican debe
comunicarlo a su médico, tales como náusea, sueño súbito.
 BROMOCRIPTINA
La bromocriptina es un derivado de los alcaloides del ergot, agonista potente de los
receptores de dopamina (D2) en el SNC, aunque también es agonista parcial alfa adrenérgico
y triptaminérgico y es antagonista de los receptores D1. Este fármaco ejerce un poderoso
efecto sobre la hipófisis anterior, donde la dopamina inhibe la liberación de prolactina.
Siendo de utilidad en el diagnóstico y tratamiento de las hiperprolactinemias, la
supresión de la lactación, en la ginecomastia, en la acromegalia (aumenta la liberación de
hormona del crecimiento, pero en acromegalia, la disminuye), en el síndrome de tensión
premenstrual, en la encefalopatía hepática y síndrome de Cushing. También es de utilidad en
el tratamiento de la enfermedad de Parkinson. La bromocriptina se comporta como la LDopa
con efectos farmacológicos y colaterales similares. Su duración de acción es más prolongada.
Se suponía que la bromocriptina podría ser útil en pacientes resistentes a L-Dopa, debido
a pérdida progresiva de neuronas dopaminérgicas del cuerpo estriado, pero no fue
demostrado con claridad. Se utiliza sobre todo en pacientes que no responden a L-Dopa,
también puede combinarse con L-Dopa con dosis submáximas (más pequeñas) de ésta,
disminuyendo o desapareciendo los efectos adversos y conservando buenos resultados. Es
decir como tratamiento coadyuvante.
Mecanismo de acción.
La bromocriptina estimula los receptores dopaminérgicos tipo 1 y antagoniza los
receptores tipo 2 en el hipotálamo y neoestriado del sistema nervioso central, siendo
suprimida la secreción del prolactina de la glándula pituitaria anterior. Después de
conseguida la reducción de los niveles plasmáticos de prolactina, se reanuda la ovulación y
las funciones ováricas en las mujeres amenorreicas, mientras que se suprima la lactancia en
las mujeres con la función ovárica normal. La bromocriptina también induce la menstruación
en las mujeres amenorreicas con niveles normales de prolactina posiblemente debido a la
liberación de la hormona luteinizante, aunque también puede ser debido a un efecto directo
sobre los receptores dopaminérgicos del ovario. La menstruación se reanuda a los 6-8
semanas después del inicio del tratamiento con prolactina La bromocriptina ralentiza el
crecimiento de los adenomas pituitarios y puede aumentar la secreción de hormona del
crecimiento en los pacientes normales. Los pacientes con acromegalia tratados con
bromocriptina experimentan una reducción paradójica de la hormona de crecimiento que
vuelve a sus niveles basales a las dos semanas de discontinuar el tratamiento.
El consumo crónico de cocaína reduce las concentraciones de dopamina, originando una
hipersensibilidad a esta droga, lo que explicaría los efectos que se originan cuando la cocaína
es discontinuada. Al antagonizar los receptores dopaminérgicos, la bromocriptina reduce la
intensidad de los síntomas psiquiátricos que acompañan al síndrome de abstinencia a la
cocaína.
La bromocriptina tiene, además, otros efectos farmacológicos: aumenta la excreción de
sodio y reduce la presión arterial. En dosis elevadas, este fármaco puede producir
vasoconstricción. Adicionalmente, la bromocriptina reduce la glucosa plasmática, los
triglicéridos y los ácidos grasos en los pacientes obesos con diabetes de tipo II.
Farmacocinética
Sólo el 28% de una dosis oral de bromocriptina se absorbe por el tracto digestivo y,
al experimentar una importante metabolización (> 90%) en el hígado, sólo el 6% de la dosis
alcanza la circulación sistémica. Después de una dosis oral de 1.25 a 5 mg de bromocriptina
se observan importantes reducciones de los niveles plasmáticos de prolactina en las primeras
dos horas. Las máximas reducciones de la hiperprolactinemia se observan en las primeras 4
semanas de tratamiento. En los pacientes con acromegalia, se observan reducciones de la
hormona del crecimiento a las 2 horas de una administración de una dosis de bromocriptina.
La semi-vida plasmática de la bromocriptina es de unas 3 horas, uniéndose extensamente
a las proteínas del plasma (90-96%). La bromocriptina que no es metabolizada en su primer
paso por el hígado es posteriormente hidrolizada a metabolitos inactivos que se excretan por
vía biliar. Solo una pequeña fracción de la dosis administrada se elimina por vía renal.
Efectos adversos
Puede producir hipotensión ortostática (que puede limitar su uso). A veces puede ocurrir
el fenómeno de la “primera dosis”. Puede producir efectos dopaminérgicos periféricos como
arritmias cardíacas y náuseas, que pueden ser bloqueados con el antagonista dopaminérgico
domperidona. Los efectos adversos “ergóticos” como eritema, edema, dolor y espasmos
digitales en las extremidades, son de poca frecuencia, lo mismo que la aparición de fibrosis
retroperitoneal que fuera comunicada. La bromocriptina puede producir psicosis y confusión,
y pueden potenciar la psicosis tóxica y la disquinesia de la L-Dopa. Causa menos disquinesia
que L-Dopa porque activa los receptores dopaminérgicos D2, pero bloquea los D1.
Interacciones
La administración concomitante de psicofármacos puede frenar la acción inhibidora
de la secreción de prolactina originada por bromocriptina. Por otra parte, los fármacos que
aumentan las concentraciones de prolactina, tales como las butirofenonas (haloperidol,
loxapina, molindona), los inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAOs), la imipramina,
amitriptilina, metildopa, fenotiazinas, tioxantinas y reserpina pueden antagonizar los efectos
de la bromocriptina.
Tanto la bromocriptina como la levodopa son agonistas dopaminérgicos. Su
administración simultánea puede producir efectos neurológicos aditivos. Aunque esta
combinación puede ser beneficiosa en muchos casos, se recomienda una estrecha vigilancia
de los pacientes, pudiendo ser necesarias reducciones en las dosis de levodopa.
Los estrógenos y los progestágenos pueden inducir amenorrea y galactorrea, por lo
que su administración concomitante con bromocriptina no es recomendable.
La bromocriptina puede potenciar la acción de las sustancias hipotensoras.
Se han documentado casos de hipertensión y convulsiones en pacientes tratados con
fenilpropanolamina y bromocriptina. Estas reacciones adversas también ha sido
ocasionalmente observadas cuando la bromocriptina fue utilizada concomitantemente con
fármacos simpaticomiméticos, por lo que se recomienda evitar estas combinaciones en la
medida de lo posible
El alcohol puede reducir la tolerancia a la bromocriptina e, inversamente, la
bromocriptina puede reducir la tolerancia al alcohol. Si se administra bromocriptina a
pacientes que consuman alcohol puede producirse un síndrome análogo al que produce el
disulfiram que se manifiesta por dolor torácico, sofocos, cefaleas, intensa debilidad, vómitos
y visión borrosa.
La administración concomitante de eritromicina puede incrementar el nivel plasmático
de bromocriptina al reducir su aclaramiento plasmático.
 Lisurida
Es agonista D2 y antagonista D1, se une también a receptores adrenérgicos y
triptaminérgicos, pero la mayoría de sus efectos son por activación de receptores D2 de
dopamina. Es más hidrosoluble que bromocriptina, por lo que puede utilizarse por vía
parenteral, tanto para pruebas diagnósticas como para situaciones donde no se puede usar la
vía oral (postoperatorios). Su vida media es de alrededor de 2 horas. La lisurida es efectiva
en revertir todos los síntomas mayores del parkinsonismo y e ha utilizado sola en los primeros
estadíos de la enfermedad y también como coadyuvante a L-Dopa cuando la eficacia de ésta
diminuye. La lisurida puede disminuir en este caso la severidad de las fluctuaciones motoras,
los movimientos involuntarios anormales y distónicos que aparecen con el tratamiento
crónico con L-Dopa.
Lisurida (Dopagon) Compr. 0,2 mg
Mecanismo de acción
Presenta propiedades dopaminérgicas y, en relación con éstas, reductoras de prolactina.
Posee afinidad marcada por los receptores de la dopamina en el estriado y en la hipófisis.
Modo de administración
Vía oral. Administrar siempre con algún alimento.
Contraindicaciones
Hipersensibilidad, trastornos arteriales periféricos severos e insuf. coronaria, psicosis
(Advertencias y precauciones), concomitancia con fenilpropanolamina.
Advertencias y precauciones
Valorar riesgo/beneficio. Descartar adenoma en hipófisis y embarazo. Uso prolongado se
ha detectado alteraciones inflamatorias de tipo fibrótico con afectación de serosas. Vigilar si
aparece: enfermedad pleuro pulmonar, I.R. u obstrucción vascular a nivel uretral/abdominal,
insuficiencia cardiaca. Suspender gradualmente si se sospecha de una alteración fibrótica.
Puede producir somnolencia, provocar una disminución brusca de presión arterial. Evitar con
otros alcaloides ergotamínicos después del parto y en período puerperal.
Contraindicaciones
Eficacia disminuida por: haloperidol, sulpirida, metoclopramida, clorpromazina. Efectos
periféricos inhibidos por: domperidona. Efectos sedantes potenciados por: benzodiazepinas,
antipsicóticos o antidepresivos. Riesgo de vasoconstricción y/o crisis hipertensivas con: alfasimpaticomiméticos (formas oral y nasal), alcaloides ergóticos vasoconstrictores.
Riesgo
de
aumento
de
trastornos
neuropsíquicos
con:
antiparkinsonianos
anticolinérgicos.
Reacciones adversas
Disminución del apetito; alucinaciones, ansiedad, confusión, pesadillas, insomnio;
hipotensión ortostática, frialdad de extremidades, eritromelalgia; disnea; náuseas, sequedad
de boca, estreñimiento, vómitos; edema periférico, sudoración.

Agentes Anticolinérgicos (AC)
Son fármacos utilizados para mejorar el temblor y la rigidez de los pacientes con EP,
aunque sin datos concluyentes que lo demuestren. Su efecto sobre la bradicinesia y la
alteración de los reflejos posturales es menor.
Se consideran de segunda línea para el tratamiento de esta enfermedad, con indicación en
pacientes jóvenes, sin síntomas sugestivos de deterioro cognitivo y en los que predomina el
temblor, o en los de enfermedad más avanzada cuando, a pesar del tratamiento con Levodopa
o AD, persiste el temblor.
Las dosis se prescribirán de forma individualizada y se aumentarán progresivamente
hasta alcanzar el control terapéutico, también su retirada se hará gradual para no empeorar
los síntomas motores.
 Trihexifenidilo (según el formulario nacional)
“El Instituto de Salud Pública de Chile (ISP). A través de la Agencia Nacional de
Medicamentos ANAMED, informa el retiro voluntario del mercado del producto
Trihexifenidilo 2 mg comprimido, vence en marzo del 2017”
Mecanismo de acción
Es un fármaco anticolinérgico con estructura de amina terciaria, antagonista de receptores
muscarínicos en las neuronas de la vía nigroestriada del encéfalo. Inhibe la hiperactividad
colinérgica que acompaña a la deplección dopaminérgica, que se produce en la enfermedad
de Parkinson o los síntomas extrapiramidales relacionados con algunos medicamentos, como
los antipsicóticos.
Indicaciones
Enfermedad de Parkinson.Tratamiento sintomático de los síntomas extrapiramidales
inducidos por medicamentos, excepto las discinesias tardías.
Posología
Vía oral, preferentemente con las comidas.
Indicación
Pauta habitual
Dosis máxima
Enfermedad de Parkinson
Dosis inicial 1-2 mg/día, que 15 mg/día
puede aumentarse cada 3-5
días hasta una dosis habitual
de 5-10 mg/día en 3-4
tomas.
Síntomas extrapiramidales
Dosis inicial 1 mg/día, que 20 mg/día
puede aumentarse cada 3-5
días hasta una dosis habitual
de 5-15 mg/día en 3-4
tomas.
Contraindicaciones

Glaucoma de ángulo estrecho.

Obstrucción intestinal completa o íleo paralítico.

Miastenia gravis.

Retención urinaria o hipertrofia prostática avanzada.

Taquicardia.
Efectos adversos
Son frecuentes y la mayoría relacionados con su efecto anticolinérgico, pueden
aliviarse al reducir la dosis:
 Digestivos: frecuentemente sequedad de boca, náuseas y estreñimiento, ocasionalmente
vómitos.
 Visuales: frecuentemente midriasis, trastornos de la acomodación, visión borrosa y
fotofobia.
 Genitourinarios: retención urinaria y disuria, especialmente en ancianos.
 Cardiovasculares: bradicardia transitoria seguida de taquicardia, con palpitaciones y
arritmia cardiaca.
 Sistema nervioso: ocasionalmente confusión y agitación. A dosis altas puede producirse
excitación, psicosis, paranoia, delirio, alucinaciones y convulsiones que pueden requerir
la suspensión de tratamiento.
 Otros: frecuentemente disfasia, disartria y sequedad de piel. Ocasionalmente urticaria.
Precauciones
o Prostatismo: puede agravar los síntomas debido a su acción anticolinérgica.
o Cardiopatía: los pacientes con insuficiencia cardiaca o arritmia presentan un mayor
riesgo de taquicardia.
o Glaucoma de ángulo abierto: aumenta la presión intraocular y puede empeorar la
enfermedad. Se recomienda efectuar controles oftalmológicos periódicos en estos
pacientes.
o Insuficiencia renal o hepática: debe ajustarse la dosis porque aumenta el riesgo de
efectos adversos.
o Actividades especiales: se recomienda precaución en la conducción y el manejo de
maquinaria peligrosa, porque puede producir visión borrosa y alterar la capacidad de
reacción.
o Síndrome de retirada: la interrupción brusca del tratamiento puede producir síntomas
como ansiedad, insomnio, signos extrapiramidales o hipotensión ortostática. Para evitarlo
el tratamiento debe retirarse gradualmente.
o Alcohol: debe evitarse durante el tratamiento porque se potencia su efecto depresor del
SNC.
o Embarazo: categoría C de la FDA. No se dispone de información.
o Lactancia: se ignora si el trihexifenidilo se excreta en la leche materna. Puede inhibir la
lactancia.
o Geriatría: los ancianos son más vulnerables a los efectos anticolinérgicos y pueden sufrir
glaucoma, confusión mental, desorientación, agitación, alucinaciones y síntomas de tipo
psicótico. Se recomienda una mayor vigilancia y se desaconseja su uso en pacientes con
deterioro cognitivo, porque puede agravar los problemas de memoria.
Interacciones
Potencia la acción y los efectos adversos de otros medicamentos con acción
anticolinérgica (antidepresivos tricíclicos, fenotiazinas, metoclopramida, antihistamínicos
H1, agonistas opioides).
 Amantadina
La amantadina es un antivírico sintético utilizado en la profilaxis y tratamiento de la
influenza A en el que posteriormente se descubrieron propiedades antiparkinsonianas. Se
utiliza en las poblaciones de alto riesgo para prevenir el contagio con el virus. Aunque la
amantadina inhibe la replicación de todos los virus de la influenza A, no es un sustituto de la
vacuna.
Mecanismo de acción
No se conocen muy bien los mecanismos de los efectos farmacológicos de la amantadina.
Como antiparkinsoniano, la amantadina parece potenciar las respuestas dopaminérgicas del
SNC, liberando dopamina y norepinefrina de sus lugares de almacenamiento e impidiendo
su recaptación. Aunque la amantadina es mucho menos potente que la levodopa en el
tratamiento del Parkinson, puede ofrecer alguna ventaja en pacientes en los que la respuesta
terapéutica al levodopa ha disminuído. Aunque tiene una débil actividad anticolinérgica,
puede ocasionar algunos efectos secundarios relacionados con esta actividad.
Como antivírico, la amantadina parece actuar bloqueando la desagregación de la cápsula
de la partícula vírica que por lo tanto no puede trasladar su ácido nucleico al huésped. Al
parecer, el fármaco impide la fusión de la cubierta del virión con la membrana vacuolar. La
amantadina también interfiere con la penetración del virus a través de la membrana celular.
Para prevenir la infección viral, el fármaco debe ser administrado antes de la exposición
al virus, si bien su administración en las 24/48 horas desde el comienzo de los síntomas
reduce la duración del episodio gripal.
Farmacocinética
La amantadina se absorbe por vía oral de forma rápida y completa. La biodisponibilidad
oscila entre el 86 y 90%. Las concentraciones plasmáticas máximas se consiguen a las 2-4
horas de la administración y la situación de equilibrio se obtiene a los 2-4 días. La amantadina
atraviesa la barrera hematoencefálica y la placenta y se distribuye ampliamente por todo el
organismo. El 90% de la dosis administrada se elimina en la orina por filtración glomerular
y secreción tubular. La semivida de eliminación en los sujetos con la función renal normal
es de 11 a 15 horas pero puede llegar a los 7-10 días en los pacientes con insuficiencia renal.
En los ancianos, la semivida de eliminación aumenta a 24-30 horas. La acidificación de
la orina aumenta la excreción renal. Sólo una pequeña fracción de la amantadina es eliminada
por diálisis.
Contraindicaciones
La amantadina está contraindicada en pacientes con alergia conocida al fármaco o la
rimantadina, un fármaco parecido a la amantadina con el podría haber reacciones cruzadas
de hipersensibilidad. Los pacientes con eccema o rashs deben ser tratados con precaución.
En algunos casos la amantadina puede agravar esta condición.
La amantadina se deberá utilizar con precaución en los pacientes con insuficiencia
renal. Los ancianos requieren un reajuste de la dosis ya que en ellos el fármaco se elimina
más lentamente.
En los pacientes con insuficiencia cardíaca congestiva, hipotensión ortostática o
edema periférico deben ser tratados con precaución: la amantadina puede empeorar su
condición. El edema periférico inducido por la amantadina puede ir precedido o acompañado
de livedo articulares y puede requerir una reducción de la dosis o la discontinuación del
tratamiento.
La amantadina puede empeorar los problemas mentales asociados a las psicosis,
pudiendo producirse alucinaciones, confusión y pesadillas,
En los pacientes con Parkinson tratados con amantadina, la discontinuación abrupta
del tratamiento puede ocasionar un efecto rebote con aparición de rigidez, confusión o
parálisis bulbar.
La amantadina está clasificada dentro de la categoría de riesgo C en el embarazo. No
existen estudios clínicos controlados que demuestren la seguridad de este fármaco en el
embarazo y, por consiguiente, se utilizará solo en aquellos casos en que los beneficios
superen ampliamente los riesgos potenciales para el feto.
Debido a sus efectos anticolinérgicos la amantadina puede ocasionar midriasis. No se
debe administrar a pacientes con glaucoma.
La amantadina deberá usarse con precaución en pacientes con disfunción hepática. Se
observado en algunos casos aumentos de las transaminasas en pacientes tratados con
amantadina.
Interacciones
No se debe consumir etanol durante un tratamiento con amantadina por el posible
aumento de efectos secundarios sobre el sistema nervioso central: vértigo, mareos, confusión,
desmayos e hipotensión ortostática.
Aunque no se conoce con exactitud el mecanismo de acción de la amantadina, parece
ser que potencia la acción de la dopamina. Dado que las butirofenonas (como el droperidol,
haloperidol, etc), la metoclopramida, las fenotiazinas y tioxantenos son agonistas
dopaminérgicos, estos fármacos se deben evitar en los pacientes tratados con amantadina.
Se ha comunicado un empeoramiento del Parkinson en pacientes tratados con
tioridazina y amantadina. Debido a sus efectos sobre los terminales centrales nerviosos, la
amantadina puede potenciar los efectos del L-dopa.
El uso concomitante con la hidroclorotiazida o triamterene puede reducir el
aclaramiento renal de la amantadina con el correspondiente aumento de su toxicidad y/o
efectos secundarios.
La amantadina interfiere con la secreción tubular del trimetoprim y viceversa. En un caso
se ha comunicado confusión mental en un paciente tratado con amantadina y trimetoprimsulfametoxazol. De igual forma, la administración de quinina o quinidina reduce el
aclaramiento renal de la amantadina, pudiendo aumentar los efectos tóxicos del fármaco.
Reacciones adversas.
Las observadas con la amantadina se refieren sobre todo al sistema nervioso central
y ocurren en menos del 5% de los casos. Los más frecuentes son mareos, ansiedad,
incoordinación, insomnio y nerviosismo. Estos efectos pueden aparecer a las pocas horas
después de la primera dosis o después de varias semanas de tratamiento. Aunque suelen ser
ligeros o moderados, pueden empeorar en particular en los pacientes de la tercera edad.
Otros efectos sobre el sistema nervioso central comunicados durante el uso de la
amantadina en un 1% a 5% de los casos son cefaleas, irritabilidad, depresión, pesadillas,
ataxia, confusión, amnesia, fatiga y alucinaciones. Menos son frecuentes psicosis, debilidad,
amnesia e hipocinesia. En muy raras ocasiones se ha asociado la amantadina a un aumento
de convulsiones, idea de suicidio y síndrome neuroléptico maligno,
Durante el tratamiento crónico con amantadina puede producirse hipotensión
ortostática, edema periférico y fallo cardíaco congestivo.
Los efectos adversos gastointestinales incluyen náusea/vómitos en el 5—10% de los
pacientes, y con menor frecuencia diarrea, constipación, anorexia y xerostomía. Es probable
que estas reacciones adversas se deban a los efectos anticolinérgicos del fármaco.
La mayor parte de estas reacciones adversas son ligeras o moderadas, no obligan a
discontinuar el tratamiento y desaparecen al discontinuar la medicación. Son más frecuentes
en los ancianos.
Es frecuente la livedo articularis (hasta un 5% de los pacientes) en los sujetos con
Parkinson tratados con amantadina. Esta reacción adversa puede aparecer 1 mes o más tarde
después de iniciarse el tratamiento y se cree que es debida a una permeabilidad anormal
asociada a una vasoconstricción periférica con disminución de la temperatura de la piel.
Puede ser necesaria la discontinuación del tratamiento o, al menos, la reducción de la dosis.
Se ha comunicado ocasionalmente una opacidad difusa y blanquecina de la córnea en
pacientes tratados con amantadina. Este efecto adverso se resuelve espontáneamente a las
pocas semanas después de discontinuar el tratamiento. Otros efectos secundarios oftálmicos
incluyen edema de la córnea, fotosensibilización y parálisis del nervio óptico.
Inhibidores de la COMT
Aumentan la biodisponibilidad y la vida media de la Levodopa. Están indicados en el
tratamiento de la EP avanzada, donde en combinación con la Levodopa, permiten reducir su
dosis y mejoran el control de los síntomas. Aumentan la vida media de la Levodopa hasta en
un 75%, sin aumentar los “pico de dosis”, manteniendo unos niveles de fármaco más estables
y permitiendo una reducción de la dosis diaria de un 30% a un 50%. Se recomienda su uso
en pacientes con EP a tratamiento con Levodopa y que presenten fluctuaciones motoras,
porque disminuyen los periodos “of” y mejoran moderadamente los síntomas motores.
 Tolcapona
Este inhibidor de la COMT al bloquear una de las rutas de metabolización de la Dopamina
aumenta la concentración de ésta en la sinapsis. Sin embargo debemos recordar que a nivel
de la sinapsis la principal vía metabólica de la Dopamina es a través de la MAO-B. Pero el
bloqueo de la COMT tiene un beneficio adicional. Cuando se usa levodopa junto a un
inhibidor de la decarboxilasa periférica, que es la forma habitual de uso clínico, el
metabolismo de la levodopa se hace predominantemente a través de la COMT formando 3-0
metildopa. Este producto carece de actividad antiparkinsoniana y se le ha relacionado con la
pérdida de efecto de la levodopa al actuar competitivamente con ésta a nivel de la barrera
hemato-encefálica como se ha demostrado en animales. La metildopa tiene una vida media
de 15 horas comparado con sólo 1 1/2 hora de la levodopa. A pesar de esto varios estudios
no han mostrado una relación entre la acumulación de 3-0 metildopa plasmática y el fracaso
de la terapia con levodopa en la enfermedad de Parkinson.
El Tolcapane (3,4, dehydroxy-4-methil-5-nitrobenzophenone) es un selectivo, y
reversible inhibidor de la COMT. Aumenta marcadamente la biodisponibilidad y prolonga
su efecto. Tiene una vida media de 2 a 3 horas. Se metaboliza a 3-0 metiltolcapane. Su dosis
óptima es alrededor de 300 mg/día. Es bien tolerado. No aumenta la concentración máxima
de levodopa pero sí la vida media de ésta, duplicándola. En ratas se ha determinado que
aumenta la concentración de Dopamina cerebral en un 50%.
Contraindicaciones
Hipersensibilidad. Enfermedad hepática o aumento de enzimas hepáticas. Discinesia
grave. Antecedentes de SNM o rabdomiólisis no traumática o hipertermia.
Feocromocitoma. Tratamiento con inhibidores de la MAO no selectiva.
Advertencias y precauciones
No usar en niños. I.R. grave. Interrumpir si no hay beneficio considerable en 3 sem. Puede
producir diarrea y aumentar las reacciones adversas de la levodopa. Riesgo de: lesión
hepática aguda mortal (controlar función hepática antes y durante el tto.); SNM durante o
después del tto. No asociar a IMAO no selectivos o combinación de IMAO A + IMAO B.
Monitorizar coagulación en tratados con warfarina.
Interacciones
Aumenta biodisponibilidad y efectos adversos de: levodopa, benserazida y fármacos
metabolizados por la COMT. Efectos adversos aumentados con: inhibidores de la captación
de noradrenalina (ej. desipramina, maprotilina, venlafaxina).
Reacciones adversas
Náuseas, anorexia, diarrea, vómitos, estreñimiento, xerostomía, dolor abdominal,
dispepsia; dolor torácico; infección respiratoria superior; discinesia, distonía, cefalea,
mareos, hipocinesia; trastornos del sueño, somnolencia, confusión, alucinaciones; coloración
intensa de orina; gripe; aumento de sudoración; problemas ortostáticos, síncope.
Inhibidores de la monoaminoxidasa B (IMAO-B)
En las revisiones sistemáticas y ensayos clínicos aleatorizados con selegilina y rasagilina
en la EP inicial se demuestra su eficacia sobre los síntomas motores, y su capacidad para
retrasar el uso de la LD y el desarrollo de fluctuaciones motoras. De este grupo de fármacos,
el más empleado en la actualidad es la rasagilina, en virtud de su metabolismo no
anfetamínico y de los estudios que le confieren un efecto modificador de la evolución de la
enfermedad. Su efecto sintomático en fases iniciales es menor que el de la LD y los AD,
aunque en algunos casos es suficiente durante un tiempo, permitiendo retrasar el uso de otros
fármacos. Destaca su posología fácil (1 mg/día) y los escasos efectos adversos en
comparación con los AD, lo que mejora la adherencia. La selegilina comparte algunas de las
características referidas y habitualmente se pauta en dos tomas evitando el horario nocturno
(10 mg/día), sin que se haya comprobado un efecto modificador de la enfermedad a largo
plazo, aunque parece que los pacientes que la han tomado durante años tienen menor riesgo
de congelaciones de la marcha. Junto a las precauciones propias en ancianos y en pacientes
con enfermedades cardiovasculares, es recomendable que se evite su uso conjunto con ISRS
y otros IMAO por el riesgo de crisis hipertensivas o síndrome serotoninérgico
 Selegilina
La selegilina (en forma de clorhidrato) que también se conoce comúnmente como
deprenilo es un agente oral utilizado en el tratamiento de la enfermedad idiopática de
Parkinson, en combinación con levodopa y carbidopa + levodopa. Debido a su selectividad
por la monoamnooxidasa B (MAO), la selegilina muestra un menor número de interacciones
medicamentosas y un menor riesgo de hipertensión que otros inhibidores de la MAO, como
la fenelzina. En ensayos clínicos controlados, selegilina causó una ligera mejoría en el
rendimiento del motor en el inicio de la terapia y también retrasó el desarrollo de
discapacidad que requiere la adición de levodopa.
Mecanismo de acción
La selegilina es un antagonista no competitivo de la monoamina oxidasa de tipo B (MAOB), la principal forma de esta enzima en el cerebro humano. La monoamino oxidasa de tipo
B es responsable de la desaminación oxidativa de dopamina en el cerebro. En los seres
humanos, la dopamina cerebral se metaboliza predominantemente por la MAO-B. El bloqueo
de esta enzima reduce el metabolismo de la dopamina, pero no la de noradrenalina o
serotonina. Dosis de selegilina de 10 mg/día bloquean la actividad de toda la MAO-B en el
cerebro adulto. La duración de acción de la selegilina depende del tiempo requerido para
regenerar la MAO tipo B. En dosis más altas (por ejemplo, selegilina, 20-40 mg / día), se
bloquea en el cerebro la MAO no selectiva, lo que predispone a los pacientes a los riesgos de
las IMAOs tradicionales (por ejemplo, hipertensión). La selegilina potencia los efectos de
levodopa y también puede inhibir la captación presináptica de dopamina. Otras acciones de
la selegilina pueden estar relacionados con el hecho de que se metaboliza a metanfetamina y
en cantidades más pequeñas de anfetamina en forma de L-isómeros de estos compuestos. Las
anfetaminas aumentan la transmisión dopaminérgica mediante la estimulación de la
liberación de dopamina. Por último, la selegilina disminuye la producción de radicales libres.
Se desconoce si los beneficios observados en la enfermedad de Parkinson se producen por
un aumento de la transmisión dopaminérgica o por una disminución de la tasa de muerte
neuronal debido a los radicales libres.
Farmacocinética
La selegilina se administra por vía oral, se absorbe fácilmente en el tracto gastrointestinal
y atraviesa la barrera sangre/cerebro. Las concentraciones séricas máximas se observan en
0,5 a 2 horas. El fármaco es rápida y completamente metabolizado a tres derivados activos
con los siguientes períodos de semidesintegración: N-desmetildeprenilo, 2 horas; 1anfetamina, 17., 7 horas y 1-metanfetamina, 20.5 horas. La duración de acción de la selegilina
depende del tiempo requerido para regenerar tipo la MAO B. La selegilina se elimina
lentamente por los riñones; alrededor del 45% de una dosis única de 10 mg se elimina en la
orina en 48 horas como los tres metabolitos activos. Como ocurre en el caso de la fenelzina,
los efectos de la selegilina son acumulativos, con efectos beneficiosos observados en pocos
días a varios meses.
Toxicidad
La selegilina no indujo mutaciones o daño cromosómico cuando se ensayó en el test
de mutación bacteriana en Salmonella typhimurium y en un ensayo de aberración
cromosómica in vivo. Aunque estos estudios proporcionan cierta seguridad de que la
selegilina no es mutagénico ni clastogénico, no son definitivos debido a las limitaciones
metodológicas. No se han realizado estudios definitivos "in vitro" de aberraciones
cromosómicas o en los ensayos de mutación génica de mamíferos.
En un estudio de desarrollo embriofetal en ratas Sprague-Dawle con dosis orales de
4, 12 y 36 mg / kg (4, 12 y 35 veces la dosis terapéutica humana) no ne observaron efectos
teratogénicos. Tampoco se observaron efectos teratogénicos en un estudio de desarrollo
embriofetal en conejos albinos de Nueva Zelanda con dosis orales de 5, 25 y 50 mg / kg (10,
48, y 95 veces la dosis terapéutica humana). Sin embargo, en este estudio, el número de crías
obtenidas con las dos dosis más altas fue menor de lo recomendado para evaluar el potencial
teratogénico. En el estudio en ratas, se observó una disminución del peso fetal con la dosis
más alta ensayada.
En el estudio con conejos, se observó con la dosis más alta un aumento de resorciones
totales y de pérdidas posteriores a la implantación, así como una disminución en el número
de fetos vivos. En un estudio de desarrollo peri y postnatal en ratas Sprague-Dawley (dosis
orales de 4, 16 y 64 mg / kg o 4, 15 y 62 veces la dosis terapéutica humana, se observó un
aumento del número de fetros muertos y disminuciones en el número de crías por hembra,
supervivencia de las crías, y el peso corporal de las crías (al nacer y durante el período de
lactancia) con las dos dosis más altas. A la dosis más alta probada, ninguno de los cachorros
nacidos vivos sobrevivió al día 4 después del parto. No se pudo evaluar el desarrollo postnatal
a la dosis más alta ensayada debido a la falta de las crías supervivientes. No se evaluó el
comportamiento reproductivo de las crías sin tratar.
El efecto de la selegilina sobre la fertilidad no se ha evaluado adecuadamente.
Contraindicaciones y precauciones
La selegilina está relativamente contraindicada en pacientes con demencia profunda,
psicosis severa, discinesia tardía, o temblor excesivo porque estas condiciones pueden ser
exacerbados.
La selegilina es relativamente contraindicada en pacientes con úlcera péptica debido
a la posible reactivación de las úlceras. Se cree que este efecto está causado por la
estimulación de los receptores de histamina en el estómago o por la inhibición de MAO en
el estómago, evitando la descomposición de la histamina gástrica.
La selegilina está contraindicado en pacientes con hipersensibilidad conocida a este
fármaco o a cualquiera de los componentes de su formulación.
La selegilina está contraindicada para su uso con la meperidina. Esta contraindicación
a menudo se extiende a otros opioides.
La selegilina se clasifica dentro de la categoría C de riesgo en el embarazo.
No hay estudios adecuados y bien controlados en mujeres embarazadas. La selegilina
debe utilizarse durante el embarazo sólo si el beneficio potencial justifica el riesgo potencial
para el feto.
No se sabe si la selegilina se excreta en la leche humana. Debido a que muchos fármacos
se excretan en la leche humana, debe considerarse la posibilidad de interrumpir el uso de
todos los tratamientos farmacológicos en mujeres que amamantan que no sean absolutamente
esenciales.
Interacciones
La selegilina no debe utilizarse simultáneamente con otros inhibidores de la MAO
(por ejemplo, isocarboxazida, tranilcipromina o fenelzina) o medicamentos que poseen
actividad IMAO (por ejemplo, furazolidona, linezolid, isoniazida, INH, o procarbazina)
debido a la posibilidad de efectos hiperpiréticos o graves crisis hipertensivas, convulsiones,
o muerte. Al menos 2 semanas deben transcurrir entre la interrupción de un agente y el inicio
del tratamiento con el otro.
La selegilina es un inhibidor de la monoaminooxidasa. En general, los antidepresivos
tricíclicos deben usarse con precaución en los pacientes que reciben medicamentos con
inhibidores de la monoaminooxidasa actividad (IMAO). Aunque a dosis bajas selegilina es
selectivo para el tipo de MAO B, en dosis superiores a 30-40 mg / día, esta selectividad se
pierde. La selegilina, a pesar de su selectividad, puede provocar reacciones graves del SNC
en pacientes que reciben los antidepresivos tricíclicos (clomipramina, desipramina, etc.).
Reacciones adversas
Raramente boca seca, náuseas, insomnio, arritmias. Asociada a levodopa: excitación,
insomnio, cansancio, somnolencia, vértigo, cefalea, angustia, disquinesia, hipotensión,
edema, falta de apetito, náuseas, alucinaciones, estreñimiento.
La esquizofrenia
Es un conjunto de trastornos mentales, caracterizados por alteraciones sustanciales y
específicas de la percepción, del pensamiento y de las emociones, que comprometen las
funciones esenciales que dan a la persona normal, la vivencia de su individualidad,
singularidad y dominio de sí misma y suelen, por tanto, alterar de forma muy importante la
vida de las personas que las padecen y también la de sus familiares y amigos.
Estudios epidemiológicos a nivel mundial han mostrado que las tasas de incidencia
son bajas (aprox. 15,2 por 100.000 hab. al año).
La Esquizofrenia se caracteriza por un disturbio fundamental de la personalidad, una
distorsión del pensamiento, delirios bizarros, percepciones alteradas, respuestas emocionales
inapropiadas y un grado de autismo. Estos síntomas son experimentados en presencia de
conciencia clara y frecuentemente con la capacidad intelectual conservada, y en un número
importante de casos, con alteraciones cognitivas que preceden al primer episodio.
El aislamiento se debe tanto a las dificultades que presenta la persona para
comportarse de acuerdo a las expectativas de su grupo y comunidad de pertenencia, como
por la discriminación resultante del estigma asociado a la enfermedad y a las personas que la
padecen.
Patologías incorporadas:
Esquizofrenia paranoide: incluye además los términos trastorno delirante no orgánico,
bouffee delirante con síntomas de esquizofrenia, estado delirante no orgánico, estado
paranoide.

Esquizofrenia
hebefrénica:
incluye
además
los
términos
Esquizofrenia
desorganizada, Hebefrenia.

Esquizofrenia catatónica: incluye además los términos catatonia esquizofrénica.

Esquizofrenia indiferenciada: incluye además los términos Esquizofrenia aguda,
Esquizofreniacrónica, estado esquizofrénico.

Esquizofrenia residual: incluye además los términos depresión post-esquizofrénica,
estado esquizofrénico residual.

Esquizofrenia simple.

Esquizofrenia sin especificación.
Síntomas
Dos grandes grupos:
Los positivos consisten aquellas manifestaciones anormales que experimentan los
pacientes, como ver cosas que no existen (alucinaciones) o pensar que ocurren cosas que no
son verdad (delirios).
Los negativos consisten en aquellas manifestaciones que hacen pensar que el sujeto
está perdiendo capacidades para pensar, sentir o hacer cosas con normalidad.
Los síntomas más característicos de la enfermedad son:

Delirios: Ideas erróneas de las que el paciente está convencido.

Alucinaciones: Percibir algo que no existe.

Trastornos del pensamiento: El lenguaje del paciente se hace incomprensible y con poca
fluidez.

Alteración de la sensación sobre sí mismo: La persona siente que su cuerpo está cambiando,
se ve a sí mismo como alguien raro. Los pacientes pueden decir que no se reconocen al
mirarse al espejo. Los límites entre uno mismo y los demás no están claros, por ello, pueden
creer que los demás pueden saber lo que piensa o por el contrario, creen adivinar lo que otros
piensan.

Deterioro de las emociones: La afectividad se va empobreciendo y puede llegar a la ausencia
de sentimientos. Los pacientes se muestran inexpresivos y se comportan con frialdad hacia
los demás.

Aislamiento: Los pacientes se encierran en sí mismos y en su mundo interior. A este síntoma
se le denomina autismo. Se manifiesta porque el paciente se queda encerrado en su habitación
y evita la compañía de los demás.
Tratamiento
La esquizofrenia ha sido considerada una enfermedad crónica incurable, sin embargo,
con el tratamiento adecuado es posible lograr niveles de remisión compatibles con cualquier
actividad social. Mientras más precozmente se inicie el tratamiento, es decir, mientras más
corta sea la fase de psicosis no tratada, mejores son los resultados del tratamiento en el largo
plazo.
Se debe considerar que la persona con un primer episodio de esquizofrenia requerirá
tratamiento durante toda su vida, mientras persista el diagnóstico de esquizofrenia, aunque
lo más probable es que la intensidad y énfasis de las intervenciones varíen según se
manifiesten las distintas etapas de la enfermedad.
La esquizofrenia se trata fundamentalmente con determinados medicamentos,
denominados neurolépticos o antipsicóticos. Se diferencian dos tipos de antipsicóticos:

Los neurolépticos típicos:
-
Clorpromazina
-
Haloperidol
-
tioridazina.

Los neurolépticos atípicos:
-
Clozapina
-
Risperidona
-
Olanzapina
-
Ziprasidona
-
quetiapina
Ambos grupos tienen en común la capacidad de corregir desequilibrios de los
neurotransmisores, sobre todo la dopamina, y aliviar los síntomas positivos. Sin embargo,
los neurolépticos atípicos tienen especial capacidad de conseguir el desequilibrio del
neurotransmisor serotonina. A ello se ha asociado la efectividad de este tipo de neurolépticos
sobre los síntomas negativos. Los neurolépticos atípicos tienen además la ventaja de producir
menos efectos secundarios.
Mecanismo de acción de los antipsicóticos
Los antipsicóticos bloquean a nivel central los receptores dopaminérgicos D2. En
concentraciones terapéuticas bloquean también los receptores de serotonina 5-HT2 y, con
diferente sensibilidad, algunos otros subtipos de receptores noradrenérgicos, colinérgicos e
histaminérgicos. Por tanto, además de la acción antipsicótica, poseen otras acciones
farmacológicas.
Farmacocinética de los antipsicótico típicos
Absorción: La mayoría de los medicamentos pueden ser administrados por vía oral posee un
efecto de primer paso hepático y el peack plasmático se alcanza en 2-4 horas. La vía
parenteral permite una rápida absorción y una mayor biodisponibilidad. Alcanzando el peack
plasmático en 30-60 minutos.
Distribución: La mayoría tiene alta unión a proteínas (85-90%) y alto volumen de
distribución .Son compuestos muy liposolubles. Pasan a la circulación fetal, a la leche
materna y atraviesan la barrera hematoencefalica.
Metabolismo: Su vía metabólica es hepática, principalmente a través de reacciones
microsomales de oxidación y conjugación, originando metabolitos inactivos debido a esto la
vio disponibilidad de esta droga es mayor luego de la administración parenteral.
Excreción: La vida media de los antipsicótico típicos oscila entre 18 y 40 horas. Los
metabolitos de los antipsicótico típicos se excretan principalmente por orina, y en menor
cantidad por bilis.
 Clorpromazina:
Es un neuroléptico antipsicótico perteneciente a la familia de las fenotiazinas. También
se emplea para aliviar las náuseas, el hipo intratable, y las manifestaciones de tipo maníaco
de algunas enfermedades maniaco-depresivas. Igualmente es utilizada como adyuvante en la
porfiria intermitente aguda y del tétanos.
Mecanismo de acción
Es un antagonista de los receptores dopaminérgicos D2 y similares (D3 y D5) y, a
diferencia de otros fármacos del mismo tipo, muestra una alta afinidad hacia los receptores
D1. El bloqueo de estos receptores induce una reducción de la transmisión neuroléptica en el
cerebro anterior. La dopamina incapaz de unirse a sus receptores experimenta una
retroalimentación cíclica que estimula a las neuronas dopaminérgicas para que liberen más
neurotransmisor, lo que se traduce en un aumento de la actividad dopaminérgica neural en el
momento en el que se administra la clorpromazina. Posteriormente, la producción de
dopamina disminuye sustancialmente siendo aclarada de la hendidura sináptica y como
consecuencia, reduciéndose la actividad neuronal. Adicionalmente, la clorpromazina bloquea
los receptores serotoninérgicos 5-5HT1 y 5-HT2 lo que induce efectos ansiolíticos y
antiagresivos y una atenuación de los efectos extrapiramidales. Sin embargo, al mismo
tiempo, se produce hipotensión, sedación, ganancia de peso y dificultad en la eyaculación.
Posología
Administración oral: 75-150 mg/24 h, repartido en 3 tomas, comenzar con 25-50 mg
y aumentar progresivamente, máx. 300 mg/día. IV/IM: 25-50 mg varias veces al día, máx.
150 mg/día. Niños, oral o IV/IM: 1- 5 años: 1 mg/kg/día, ≥ 5 años: ½ ó 1 /3 de ads., según
peso.
Farmacocinética
Es un fármaco altamente lipófilo que se une en una elevada proporción a las proteínas
del plasma (95-98%). Las concentraciones más elevadas del fármaco se encuentran en el
cerebro, pulmones y otros tejidos muy irrigados. Atraviesa la barrera placentaria y se excreta
en la leche materna. los efectos anticolinérgicos de la clorpromazina no afectan la absorción
gastrointestinal del fármaco. Después de su administración oral, solo el 32% de la dosis
aparece en su forma activa en la circulación sistémica, debido a un metabolismo hepático de
primer paso. Después de administraciones repetidas, la biodisponibilidad se reduce hasta el
20%. Las concentraciones máximas del fármaco se observan a las 1-4 horas después de su
administración.
La semi-vida de eliminación es de unas 16-30 horas produciendo un gran número de
metabolitos de diferentes actividades farmacológicas y diverso comportamiento
farmacocinético. Los efectos anticolinérgicos de la clorpromazina no afectan la absorción
gastrointestinal del fármaco. Después de su administración oral, solo el 32% de la dosis
aparece en su forma activa en la circulación sistémica, debido a un metabolismo hepático de
primer paso. Después de administraciones repetidas, la biodisponibilidad se reduce hasta el
20%. Las concentraciones máximas del fármaco se observan a las 1-4 horas después de su
administración.
La semi-vida de eliminación es de unas 16-30 horas produciendo un gran número de
metabolitos de diferentes actividades farmacológicas y diverso comportamiento
farmacocinético.
Contraindicaciones y precauciones
Se han descrito algunos casos de muerte súbita en pacientes tratados con fenotiazinas.
En algunos casos, estas muertes han sido atribuidas a un fallo cardíaco o a asfixia por un fallo
del reflejo de la tos.
La clorpromazina está contraindicada en pacientes con hipersensibilidad a las
fenotiazinas. No se debe utilizar en estados comatosos o en presencia de alcohol, barbitúricos
y otros fármacos depresores del sistema nervioso central. Los pacientes con depresión de la
médula ósea o que hayan mostrado reacciones de hipersensibilidad como ictericia o
discrasias sanguíneas no deberán ser tratados con clorpromazina
La clorpromazina se clasifica dentro de la categoría C de riesgo en el embarazo. Los
estudios en animales de laboratorio han mostrado unos efectos potencialmente embriotóxicos
con un aumento de la muerte fetal y neonatal. No se han llevado a cabo estudios controlados
en el hombre de manera que no se aconseja el uso de la clorpromazina durante el embarazo
a menos de que los beneficios para la madre superen los posibles riesgos para el feto. Se han
comunicado casos de ictericia prolongada, signos extrapiramidales e hiper- o hiporeflexia en
recién nacidos de madres tratadas con fenotiazinas. Por otra parte, no hay que excluir posibles
efectos neurológicos.
Debido a sus efectos depresores sobre el sistema nervioso central, la clorpromazina
se debe usar con precaución en los pacientes con desórdenes respiratorios crónicos tales como
asma, enfisema o infecciones respiratorias agudas. La clorpromazina puede suprimir el
reflejo de la tos, siendo posible la aspiración del vómito.
Interacciones
La clorpromazina pueda antagonizar los efectos hipotensores de la guanetidina y otros
fármacos de la misma familia. Se deberá monitorizar adecuadamente la presión arterial en el
caso de la administración concomitante de ambos fármacos.
El uso combinado de litio y clorpromazina puede ocasionar un síndrome
encefalopático.
La toxicidad de algunos fármacos antineoplásicos que se manifiesta por náuseas y
vómitos puede quedar enmascarada por la clorpromazina.
La presencia de fenotiazinas en la orina puede producir falsos positivos en las pruebas
para el diagnóstico de la fenilcetonuria
Reacciones adversas
Al principio del tratamiento, mareos transitorios e ictericia de tipo colestásico
reversible, no relacionados con la dosis. Urticaria o fotosensibilidad. En tratamientos
prolongados agranulocitosis y leucopenia.
 Haloperidol
Mecanismo de acción
El haloperidol bloquea los receptores dopaminérgicos D2 post-sinápticos en el
sistema mesolímbico e incrementa la recirculación de la dopamina al bloquear los
autoreceptores D2somatodendríticos. A las 12 semanas de un tratamiento crónico se produce
el bloqueo de la despolarización de los tractos dopaminérgicos. Se sabe que la reducción en
la transmisión dopaminérgica está asociada a efectos antipsicóticos, y el bloqueo D2 es
también el responsable de los potentes efectos extrapiramidales observados con este fármaco
y en este bloqueo en el área de los quimioreceptores es igualmente responsable de los efectos
antieméticos del haloperidol. El haloperidol posee también efectos anticolinérgicos y
bloqueantes a-adrenérgicos, pero estos son muy débiles produciendo pocas reacciones
adversas relacionadas con los mismos, tales como hipotensión, taquicardia refleja o
relajación muscular.
Farmacocinética
El haloperidol se administra por vía oral, por vía intramuscular o intravenosa en forma
de lactato, o en forma de decanoato por inyección intramuscular. Después de su
administración oral, el haloperidol se absorbe muy bien por el tracto digestivo, aunque
experimenta un metabolismo hepático de primer paso, lo que reduce su biodisponibilidad en
un 40%; las concentraciones plasmáticas máximas se alcanzan entre las 2 y 6 horas. Cuando
se administra por vía intramuscular haloperidol en forma de lactato, la biodisponibilidad es
del 75% y las concentraciones plasmáticas máximas se alcanzan en 10-20 minutos. Los
máximos efectos farmacológicos se observan a los 30-min. Después de una inyección
intramuscular de haloperidol decanoato las concentraciones plasmáticas máximas se
alcanzan a los 7 días. Después de la inyección intravenosa, la distribución del haloperidol
sigue un modelo farmacocinético de tres compartimentos. Este fármaco se une extensamente
a las proteínas del plasma (92%), preferentemente a la glicoproteína ácida alfa-1. Se
desconoce si el haloperidol atraviesa la barrera placentaria, aunque se sabe que se excreta en
la leche materna. El haloperidol decanoato se presenta en una solución oleosa en aceite de
sésamo que se inyecta por vía intramuscular profunda, a partir de la cual se libera lentamente.
Una vez liberado, es hidrolizado por las esterasas plasmáticas a ácido decanoico y
haloperidol.
El haloperidol es extensamente metabolizado en el hígado mediante una Ndesalquilación, originando metabolitos inactivos y una reducción, produciendo un metabolito
hidroxilado activo. El haloperidol experimenta una intensa recirculación enterohepática,
siendo su semi-vida de eliminación después de una dosis oral de unas 24 horas. El lactato y
decanoato de haloperidol muestran unas semi-vidas de 21 horas y 21 días, respectivamente.
Aproximadamente el 40% de la dosis administrada es excretada por vía renal en 5
días, siendo el 1% fármaco sin alterar. El 15% es eliminado por excreción biliar. En pacientes
con una disminución de la función renal, no son necesarias reducciones en las dosis aunque
aumenta el riesgo de efectos secundarios tales como hipotensión y sedación.
Indicaciones terapéuticas
Esquizofrenia crónica sin respuesta a otros antipsicóticos, preferiblemente en
pacientes < 40 años; tratamiento de ataque de psicosis agudas; tratamiento sintomático
coadyuvante en ansiedad grave en caso de ineficacia de terapias habituales; agitación
psicomotriz de cualquier etiología (estados maníacos, delirium tremens); estados psicóticos
agudos y crónicos (delirio crónico, delirios paranoide y esquizofrénico); movimientos
anómalos (tics motores, tartamudeo y síntomas del s. de Gilles de la Tourette y corea).
Vómitos de origen central o periférico, hipo persistente. Premedicación y cocktails
anestésicos.
Posología
Contraindicaciones
Antecedentes de hipersensibilidad, depresión profunda del SNC, coma, enfermedad
de Parkinson, concomitancia con alcohol.
Advertencias y precauciones
Historia de epilepsia o alteración predisponente a convulsión, hipertiroidismo,
ancianos (> sensibilidad a sedación e hipotensión), enfermedad cardiovascular grave, I.R.,
enfermedad hepática, parkinson, tratamiento simultáneo con antiparkinsonianos, continuar
con éstos tras discontinuación de haloperidol para evitar aparición de síntomas
extrapiramidales. No usar aisladamente cuando la depresión sea predominante y con
trastorno afectivo bipolar, ajustar dosis para evitar fase depresiva. Se ha asociado con casos
raros de SNM. Iniciar con dosis más bajas y aumentar gradualmente.
Interacciones
Somnolencia o sedación por depresión del SNC con: alcohol, hipnóticos, sedantes,
analgésicos potentes. Riesgo de depresión respiratoria con: morfinomiméticos, barbitúricos.
Reacciones adversas
Discinesia precoz con tortícolis espasmódica, crisis oculógira, espasmos de músculos
de masticación; pseudoparkinsonismo, discinesia tardía, SNM, depresión, sedación,
agitación, somnolencia, insomnio, cefalea, confusión, vértigo, crisis de gran mal
(epilépticos), exacerbación de síntomas psicóticos, náusea, vómitos, pérdida del apetito,
hiperprolactinemia.
 Tioridazina
La tioridazina es una fenotiazina químicamente emparentada con la mesoridazina, que es
uno de sus metabolitos. Se utiliza para el tratamiento de desórdenes psicóticos y de la
esquizofrenia y también se ha utilizado para tratar la ansiedad asociada a la depresión, la
demencia, y problemas graves de comportamiento en los niños. De todos los antipsicóticos
fenotiazínicos la tioridazina es la que presenta menos efectos extrapiramidales.
Como otras fenotiazinas, la tioridazina puede producir una serie de reacciones adversas
cardiovasculares, como son la prolongación del intervalo QTc o alteraciones de la
conducción. Debido a estos efectos cardiovasculares el tratamiento con tioridazina debe
reservarse para aquellos pacientes que no hayan respondido al tratamiento con otros fármacos
antipsicóticos.
Mecanismo de acción
La tioridazina bloquea los receptores postsinápticos para dopamina en el sistema
mesolímbico y aumenta la dopamina al bloquear el receptor D2 somatodendrítico. Después
de unas doce semanas de tratamiento crónico se produce el bloqueo de la polarización en el
tracto dopaminérgico. Se ha demostrado que el bloqueo en la neurotransmisión de la
dopamina está correlacionado con los efectos antipsicóticos. Este bloqueo D2 es también el
responsable de los fuertes efectos extrapiramidales observados con este fármaco. El bloqueo
de la dopamina en el quimioreceptor es el responsable de los efectos